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Tipo: Apuntes
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1 Cómo adquirir hábitos adecuados de lectura
Corregir los hábitos inadecuados de lectura es un requisito indispensable del presente entrenamiento. Elimine los obstáculos que le impiden leer rápido.
Inspeccionar y Preguntar. Antes de continuar con la lectura, lea los títulos de toda la lección y conviértalos en preguntas, para obtener información global sobre el tema y desarrollar interés. Una vez hecho esto, regrese aquí y realice la lectura completa de la presente lección.
Empiece por ser consciente de sus propios hábitos para leer reconociendo sus defectos o frenos en la lectura mental y silenciosa, comparando los hábitos inadecuados con los adecuados.
Tabla 1. Hábitos de lectura
Hábitos inadecuados Hábitos adecuados
3 Cómo adquirir hábitos adecuados de lectura
3. Lea comprendiendo. Lea rápido, pero hágalo bien, desarrollando su capacidad de comprensión. No es suficiente con pasar sus ojos velozmente por encima del texto, es necesario descifrar su significado. No se desanime a la primera dificultad, intente comprender de manera constante lo que lee. Interésese en el pensamiento del autor. 4. Adopte una postura correcta. Siéntese derecho y sin tensión. Apoye los antebrazos sobre el escritorio y pegue la espalda recta al respaldo de la silla, mantenga la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante. La altura de la silla y del escritorio es un factor importante, de manera que sus muslos estén paralelos al suelo y sus pies descansen Figura 4. Adoptar una postura correcta. pegados al piso. 2. Lea rápido. Avance en la lectura con más rapidez que antes, tome la decisión de abandonar la lentitud y comprométase firmemente a ser un lector rápido. La lectura rápida lleva a corregir varios hábitos inadecuados.
Figura 2. Leer rápido.
Figura 3. Leer comprendiendo.
Adquisición de hábitos adecuados^4
5. Mantenga inmóvil la cabeza. Corrija la costumbre de recorrer las líneas del texto moviendo la cabeza a uno y otro lado como un péndulo. Es un movimiento innecesario que produce mareo y cansancio. Mueva únicamente sus ojos y mantenga quieta su cabeza de manera espontánea.
Figura 5. Mantener inmóvil la cabeza.
6. Lea en forma mental y silenciosa. Evite pronunciar mientras lee, corrigiendo la costumbre de mover sus labios o su lengua. El lector que vocaliza al leer, primero ve, luego pronuncia, escucha y entiende; mientras que el que no vocaliza, solo ve y entiende. La vocalización es un hábito inadecuado que retarda notoriamente la velocidad y la comprensión del texto. Evite la lectura oral, puesto que es un obstáculo para leer rápido y superrápido. Una ayuda para eliminar la vocalización es colocar un lápiz entre los labios, con el propósito consciente de no pronunciar. Figura 6. Leer en forma mental y silenciosa. 7. Mantenga inmóviles las cuerdas vocales. Evite hacer vibrar las cuerdas vocales mientras lee mentalmente. La vibración inconsciente es un hábito inadecuado de subvocalización física; para detectarla, coloque sus dedos a lo largo de la laringe y observe si puede sentir las vibraciones de dichas cuerdas. Tome la decisión de evitar la vibración, si actualmente la tiene. Figura 7. Mantener inmóviles las cuerdas vocales.
Adquisición de hábitos adecuados^6
10. Lea sin releer. Avance su mirada por el texto hacia adelante sin volver o saltar hacia atrás del texto leído. El retroceso habitual o regresión por costumbre frena la lectura e induce la distracción. Adquiera el hábito de leer de corrido sin retroceder, excepto, cuando sea necesario para la mejor comprensión del texto. 11. Lea sin repetición mental. Repetir en la mente de manera simultánea las palabras mientras lee, es un hábito inadecuado de subvocalización mental, consistente es una especie de eco o en la reproducción de la información. Este hábito debe corregirse. Intente leer rápido, esta es la manera más eficaz de neutralizar la repetición mental.
Figura 11. Leer sin repetición mental.
12. Organice su sitio de lectura. Elija el mejor lugar, rodeado de un ambiente que cumpla con las condiciones adecuadas para leer, lejos de ruidos y distractores visuales. Además del sitio propicio, usted debe tener un escritorio y una silla que tenga el respaldo recto y el asiento cómodo.
Figura 12. Organizar el sitio de lectura.
Figura 10. Leer sin releer.
7 Cómo adquirir hábitos adecuados de lectura
15. Lea con atención sostenida. Enfóquese en el tema y mantenga su atención en él constantemente. Saber mantener la concentración es la estrategia de la lectura rápida. Una hora de lectura con atención focalizada es más eficiente que varias horas de lectura con distracción. (^) Figura 15. Leer con atención sostenida. 14. Concéntrese únicamente en la lectura. Evite realizar varias actividades al mismo tiempo que lee, puesto que estas dispersan la atención y traen como consecuencia una disminución en su velocidad y comprensión del texto. Atienda una sola cosa y no varias a la vez.
Figura 14. Concentrarse en la lectura.
13. Controle sus preocupaciones. Sus problemas personales o los de los demás pueden ser causa frecuente de perturbación que impide mantener la concentración en la lectura. Decida no prestar atención a los problemas mientras lee, e intente leer más rápido para concentrarse. Procure estar tranquilo, sereno, alerta y bien dispuesto para la lectura. Si las preocupaciones interfieren en su lectura, anótelas para atenderlas posteriormente.
Figura 13. Controlar sus preocupaciones.
9 Cómo adquirir hábitos adecuados de lectura
20. Mantenga quieto su cuerpo mientras lee. Evite hacer movimientos corporales innecesarios. Mueva únicamente sus ojos, mantenga relativamente quietos sus m anos, pies y cabeza, así evitará la sensación de molestia, inseguridad y cansancio que condiciona su velocidad de lectura al ritmo de sus movimientos. Otra costumbre inadecuada es la de acomodarse constantemente, por esto es conveniente sentarse correctamente, de manera que su cuerpo permanezca cómodo. 19. Cambie su velocidad de lectura. En su mente usted dispone de una caja de cambios con diversas velocidades de lectura; cambie de velocidad dependiendo del tipo de material que tiene entre manos, de su extensión, de su nivel de dificultad y de su intención o propósito al leerlo.
Figura 20. Mantener quieto su cuerpo mientras lee.
Figura 19. Cambiar su velocidad de lectura.
Adquisición de hábitos adecuados^10
21. Ilumine adecuadamente el área de lectura. La luz debe ser suficiente, bien distribuida y ubicada, para que no produzca incomodidad a los ojos. Prefiera la luz natural a la artificial. Ubíquese de manera que la luz entre por el lado opuesto a la mano con que escribe, para así evitar reflejos y sombras. 22. Ubique el libro a una distancia adecuada. Lo ideal es colocarlo a una distancia aproximada a sus ojos de 50 centímetros, aunque cada uno tiene su distancia óptima respecto al escrito. Si es necesario, utilice un atril regulable o soporte con libros u otros documentos. 23. Relaje sus ojos. Cuando sienta cansancio, interrumpa la lectura y cambie el enfoque de sus ojos mirando a lo lejos por algunos segundos; o cierre sus ojos durante algunos minutos colocando las yemas de sus dedos sobre ellos sin presionarlos. Programe sesiones de lectura con intervalos de descanso para evitar que su vista se fatigue.
Figura 22. Ubicar el libro a una distancia adecuada.
Figura 23. Relajar sus ojos.
Figura 21. Iluminar adecuadamente el área de lectura.