

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
En este documento se explican los distintos tipos de constituciones imperiales
Tipo: Apuntes
1 / 2
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


Durante el Principado de Augusto, que abarcó desde el año 27 antes de Cristo hasta el año 14 después de Cristo, se consolidó el concepto de las constituciones imperiales como una fuente principal del Derecho en el Imperio Romano. Este período, también conocido como "us Novum", marcó el establecimiento de un nuevo orden legal que reflejaba el poder y la autoridad del emperador, quien desempeñaba un papel central en la creación y promulgación de leyes. Bajo el liderazgo de Augusto, se promulgaron numerosas leyes y edictos que sentaron las bases para el gobierno imperial. El principio legal "Quod principi placuit legis habet vigorem", atribuido al jurista romano Ulpiano, establecía que las decisiones del príncipe tenían fuerza de ley. Esto confería al emperador un poder absoluto para dictar normas jurídicas que regían todo el imperio. Durante el período imperial romano, diversas formas de constituciones imperiales desempeñaron un papel crucial en la legislación y el gobierno del imperio. Estas constituciones, dictadas por los emperadores, se clasificaban en cinco tipos principales. En primer lugar, los " edicta " eran publicaciones del emperador en calidad de magistrado, dirigidas a una parte o a toda la población. Contenían normas de derecho aplicables en todo el Imperio. En segundo lugar, los " decretas " eran decisiones del emperador en controversias judiciales, tanto en primera instancia como en apelación. En tercer lugar, los " rescripta " consistían en respuestas de los emperadores a cuestiones de derecho planteadas por oficiales públicos o privados. Podían ser
"epistolae", consultas dadas en forma de carta, o "subscriptio", notas escritas debajo de una demanda. En cuarto lugar, los " mandata " eran instrucciones dadas por los emperadores a los órganos de administración periférica. Aunque no se enumeraban como constituciones, algunas también se consideraban fuentes de derecho. En quinto lugar, las " pragmáticas " eran disposiciones temporales que afectaban a provincias o grupos específicos, generalmente emitidas por razones de urgencia y a petición de autoridades públicas. Estas constituciones imperiales no perdieron su relevancia con el tiempo, sino que siguieron siendo fundamentales durante los Imperios absolutos que le sucedieron. Durante estos periodos, los emperadores continuaron dictando leyes y decretos que regulaban la vida en el Imperio Romano.