



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Habla sobre los constructos sociales en el libro Orgullo y Prejuicio de la escritora Jane Austen
Tipo: Monografías, Ensayos
1 / 6
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




Nombre: Dayely Armijos Armijos Ciclo: Quinto Fecha: 3 de julio del 2021 Representación de la feminidad y masculinidad en Orgullo y Prejuicio La representación de la feminidad y masculinidad en la obra de Jane Austen titulada Orgullo y Prejuicio , estará directamente vinculada al contexto social de la Inglaterra de inicios del siglo XIX, y en la cual, de forma irónica e implícita, la autora presenta una crítica a los constructos sociales presentes en torno al papel que cumplen tanto la mujer como el hombre en aquella época; de esa forma, a continuación, se dará una aproximación más profunda a la representación de los mismos. Por un lado, el papel principal de la mujer está orientado a la búsqueda de un esposo, ya que el matrimonio es el tema central de la obra, el cual es visto como un objetivo y una unión romántica, pues a pesar que las mujeres de la narración buscaban a aquellos hombres de estatus alto para que las pudieran mantener, también lo hacían con la intención de contraer un matrimonio feliz; una situación que la autora refiere de manera irónica, para concientizar a sus lectores en torno a un constructo social muy común de la sociedad inglesa del siglo XIX, que tan solo pensaba que las ventajas de la unión matrimonial debían ser más monetarias que románticas, pues según Yalom (2003) el matrimonio por dinero no solo fue una tema tratado en la narrativa inglesa, sino que fue la base fundamental de aquella sociedad antes mencionada. Además, en la obra se sobreentiende que las mujeres eran impedidas de trabajar y más bien debían dedicarse a otras cuestiones como el arte, el bordado, las letras o la música, para poder ser una dama educada y de sociedad, talentos de los que carecían las mujeres Bennet y
por ello (Donoso, 2019) Elizabeth, la segunda hija de los Bennet, es juzgada duramente por Lady Catherine de Bourgh, quien le reprocha que no ha sido bien educada al no poseer aquellos talentos tanto musicales como artísticos, y que a causa de aquello no es una muchacha correcta; una cuestión que muestra otro constructo social de la época y que está vinculado en otro tiempo a la frase “no se nace mujer: se llega a serlo” (Beauvoir, 1949, p. 87), dando a entender que Lady Catherine mantenía aquel precepto de que si una mujer no cumplía con los roles tradicionales preestablecidos de la época, la misma no tenía derecho a casarse o ser tomada en cuenta como una mujer educada. Así también, tomando en cuenta su papel dentro de la sociedad, la mujer por su parte debía mantener un rol recatado, dependiente del hombre y libre de actos que pudieran perjudicar el honor de su familia, algo que se trunca con Elizabeth Bennet, ya que según Álvarez (2019) ella rompe con aquel molde de elegancia y se presenta con más independencia, rasgos que escandalizan a la señorita Bingley y una prueba de ello es cuando la misma menciona lo siguiente “¡caminar tres millas, o cuatro, o cinco, o las que sean, con el barro hasta los tobillos y sola, completamente sola! ¿Qué querría dar a entender? Para mí, eso demuestra una abominable independencia” (Austen, 2006, p. 17); un acto en el que la autora, a través de Elizabeth, logra romper con otro constructo social de la época, que era el de visualizar a la mujer como aquel estándar de belleza y elegancia impecable. Por otro lado, al igual que la mujer, el papel del hombre también estaba orientado hacia la búsqueda del matrimonio, ya que como la autora lo menciona “es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa” (Austen, 2006, p. 1), pues este suceso en la Inglaterra del siglo XIX, era ineludible en la vida de un hombre y le otorgaba una posición estable en la sociedad, por ello, debía casarse con una mujer de su mismo estatus social; pero en la obra, este constructo se rompe de cierta manera, ya que tanto el señor Bingley como el señor Darcy, que eran de un estatus social muy alto, deciden
que debía acoplarse tanto al hombre como a la mujer, la misma que se encuentra de manera implícita en su relato, y desde mi punto de vista, representa un empoderamiento en torno a un pensamiento distinto de la Inglaterra del siglo XIX. Bibliografía Almudena-Hernando, G. (2008). Género y sexo. Claves. (188), 64-70. http://tratarde.org/wp- content/uploads/2011/10/Claves_A.-Hernando-G%C3%89NERO-Y-SEXO-2008.pdf Álvarez-Esteve, I. (2019). Jane Austen, precursora del feminismo: un estudio a través de su novela Orgullo y Prejuicio [Tesis de Grado de la Universidad Pontificia]. https://repositorio.comillas.edu/xmlui/bitstream/handle/11531/31627/TFG- Alvarez%20Esteve%2C%20Iciar.pdf?sequence=1&isAllowed=y Austen, J. (2009). Orgullo y Prejuicio. Editorial del Cardo. https://biblioteca.org.ar/libros/131513.pdf Beauvoir, S. (1949). El segundo sexo. Siglo Veinte. https://www.segobver.gob.mx/genero/docs/Biblioteca/El_segundo_sexo.pdf Donoso-Puyol, D, M. (2019). Construcción de la feminidad de Elizabeth Bennet en la novela Orgullo y Prejuicio de Jane Austen [Tesis de Licenciatura de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil]. http://repositorio.ucsg.edu.ec/bitstream/3317/12371/1/T- UCSG-PRE-FIL-CPC-202.pdf Mosse, G, L. (2000). La imagen del hombre: la creación de la masculinidad moderna. Editorial Talasa. Yalom, M. (2003). Historia de la esposa. Editorial Salamandra.
PLAGIARISM SCAN REPORT 5% Plagiarised 95% Unique Content Checked For Plagiarism La representación de la feminidad y masculinidad en la obra de Jane Austen titulada Orgullo y Prejuicio, estará directamente vinculada al contexto social de la Inglaterra de inicios del siglo XIX, y en la cual, de forma irónica e implícita, la autora presenta una crítica a los constructos sociales presentes en torno al papel que cumplen tanto la mujer como el hombre en aquella época; de esa forma, a continuación, se dará una aproximación más profunda a la representación de los mismos. Por un lado, el papel principal de la mujer está orientado a la búsqueda de un esposo, ya que el matrimonio es el tema central de la obra, el cual es visto como un objetivo y una unión romántica, pues a pesar que las mujeres de la narración buscaban a aquellos hombres de estatus alto para que las pudieran mantener, también lo hacían con la intención de contraer un matrimonio feliz; una situación que la autora refiere de manera irónica, para concientizar a sus lectores en torno a un constructo social muy común de la sociedad inglesa del siglo XIX, que tan solo pensaba que las ventajas de la unión matrimonial debían ser más monetarias que románticas, pues según Yalom ﴿2003﴾ el matrimonio por dinero no solo fue una tema tratado en la narrativa inglesa, sino que fue la base fundamental de aquella sociedad antes mencionada. Además, en la obra se sobreentiende que las mujeres eran impedidas de trabajar y más bien debían dedicarse a otras cuestiones como el arte, el bordado, las letras o la música, para poder ser una dama educada y de sociedad, talentos de los que carecían las mujeres Bennet y por ello ﴾Donoso, 2019﴿ Elizabeth, la segunda hija de los Bennet, es juzgada duramente por Lady Catherine de Bourgh, quien le reprocha que no ha sido bien educada al no poseer aquellos talentos tanto musicales como artísticos, y que a causa de aquello no es una muchacha correcta; una cuestión que muestra otro constructo social de la época y que está vinculado en otro tiempo a la frase “no se nace mujer: se llega a serlo” ﴾Beauvoir, 1949, p. 87﴿, dando a entender que Lady Catherine mantenía aquel precepto de que si una mujer no cumplía con los roles tradicionales preestablecidos de la época, la misma no tenía derecho a casarse o ser tomada en cuenta como una mujer educada. Así también, tomando en cuenta su papel dentro de la sociedad, la mujer por su parte debía mantener un rol recatado, dependiente del hombre y libre de actos que pudieran perjudicar el honor de su familia, algo que se trunca con Elizabeth Bennet, ya que según Álvarez ﴿2019﴾ ella rompe con aquel molde de elegancia y se presenta con más independencia, rasgos que escandalizan a la señorita Bingley y una prueba de ello es cuando la misma menciona lo siguiente “¡caminar tres millas, o cuatro, o cinco, o las que sean, con el barro hasta los tobillos y sola, completamente sola! ¿Qué querría dar a entender? Para mí, eso demuestra una abominable independencia” ﴾Austen, 2006, p. 17﴿; un acto en el que la autora, a través de Elizabeth, logra romper con otro constructo social de la época, que era el de visualizar a la mujer como aquel estándar de belleza y elegancia impecable. Por otro lado, al igual que la mujer, el papel del hombre también estaba orientado hacia la búsqueda del matrimonio, ya que como la autora lo menciona “es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa” ﴾Austen, 2006, p. 1﴿, pues este suceso en la Inglaterra del siglo XIX, era ineludible en la vida de un hombre y le otorgaba una posición estable en la sociedad, por ello, debía casarse con una mujer de su mismo estatus social; pero en la obra, este constructo se rompe de cierta manera, ya que tanto el señor Bingley como el señor Darcy, que eran de un estatus social muy alto, deciden seguir los deseos de su corazón y proponerles matrimonio a las hijas mayores de los Bennet, una familia que pertenecía a un estatus social medio, una cuestión que nuevamente nos da a la impresión de que la autora quería conseguir acabar con aquella idea tan errada de su época, que era la de pensar que el Date 2021‐07‐ Words 982 Characters 5832 Page 1