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Teoría del Crecimiento Endógeno: Orígenes, Modelos y Debates, Apuntes de Economía

Crecimiento endogeno, macro economia

Tipo: Apuntes

2019/2020

Subido el 21/02/2020

david-raigoso
david-raigoso 🇨🇴

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Origenes
Los orígenes de la teoría del crecimiento endógeno, desde el nacimiento de la economía
como ciencia social, el crecimiento ha sido considerado un proceso inherente al sistema
de producción y distribución de la economía capitalista y que, por lo tanto, podía ser
explicado por los economistas. Los clásicos se mostraban muy preocupados por hallar
estas explicaciones acerca de la causa del crecimiento y sus restricciones.
Paradójicamente, muchos años después, los economistas neoclásicos concluirían que el
crecimiento solo puede ser explicado por factores exógenos a la estructura productiva,
mejor dicho, no pudieron brindar una explicación de los determinantes del crecimiento,
pues este era atribuido a factores determinados fuera del modelo neoclásico (Solow 1994:
48). Una teoría del crecimiento endógeno se dirige a encontrar un mecanismo interno que
genera crecimiento económico. Por ejemplo, la tradición smithiana y kaldoriana interpreta
el crecimiento endógeno como la interacción entre la división del trabajo, la actividad de
inventos y el tamaño del mercado. Marx y Schumpeter asociaron el crecimiento endógeno
con la presión de la competencia sobre el comportamiento innovador de la clase
capitalista y empresarial, respectivamente (Cesaratto 1999: 787). Adam Smith (1776)
consideraba que la extensión del mercado, la cual brinda posibilidades de especialización
y división social del trabajo, permitía aumentos en la productividad de los trabajadores
posibilitando una mayor especialización e innovaciones. Este incremento en la
productividad se traduce en un incremento en la competitividad, lo cual permite penetrar
otros mercados, ampliando así la extensión del mercado. En suma, la especialización y la
extensión del mercado dan lugar a retornos a escala crecientes en la economía. Como se
verá más adelante, los retornos crecientes son un tema recurrente en la nueva teoría del
crecimiento. Al respecto, Kurz y Salvadori (2003) presentan un artículo que relaciona los
modelos de crecimiento endógeno con las explicaciones de crecimiento brindada por los
clásicos, en especial en el trabajo de David Ricardo (1817). Los autores señalan que la
nueva teoría del crecimiento implica un retorno a los modos de pensamiento y el método
de análisis característicos de los autores clásicos (Kurz & Salvadori 2003: 67). A principio
del siglo XX, Joseph Schumpeter se centró en los cambios en la tecnología, su origen y
difusión, para explicar las fluctuaciones sufridas por las economías capitalistas, que el
autor consideraba inherentemente inestables. Estas fluctuaciones de corto plazo,
causadas por las innovaciones tecnológicas llevadas a cabo por «el empresario
innovador», producían un efecto claramente dinámico en el sistema capitalista en el largo
plazo (Medina-Smith 1996). Los modelos de crecimiento endógeno retomarán,
posteriormente, la importancia de la innovación tecnológica como una de las principales
explicaciones del crecimiento
La teoría del crecimiento endógeno sostiene que el crecimiento económico es el
resultado de factores endógenos y no de fuerzas externas como propone la teoría
neoclásica. 1 Asimismo mantiene que el capital humano, la innovación y el conocimiento
contribuyen de manera significativa a potenciar el crecimiento. La teoría se centra también
en las externalidades positivas y en los efectos spillover que, por una economía basada
en el conocimiento, serán la base del desarrollo económico. Defiende que ciertas políticas
pueden tener efectos positivos en la tasa de crecimiento a largo plazo, tales como
subsidios a la investigación o a la educación; ambas incrementarán la tasa de crecimiento
en algunos modelos al agregar un acicate a la innovación.
Los nuevos modelos de crecimiento endógeno cuestionan la exogeneidad del cambio
tecnológico y el carácter decreciente de los rendimientos marginales de los factores
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¡Descarga Teoría del Crecimiento Endógeno: Orígenes, Modelos y Debates y más Apuntes en PDF de Economía solo en Docsity!

Origenes Los orígenes de la teoría del crecimiento endógeno, desde el nacimiento de la economía como ciencia social, el crecimiento ha sido considerado un proceso inherente al sistema de producción y distribución de la economía capitalista y que, por lo tanto, podía ser explicado por los economistas. Los clásicos se mostraban muy preocupados por hallar estas explicaciones acerca de la causa del crecimiento y sus restricciones. Paradójicamente, muchos años después, los economistas neoclásicos concluirían que el crecimiento solo puede ser explicado por factores exógenos a la estructura productiva, mejor dicho, no pudieron brindar una explicación de los determinantes del crecimiento, pues este era atribuido a factores determinados fuera del modelo neoclásico (Solow 1994: 48). Una teoría del crecimiento endógeno se dirige a encontrar un mecanismo interno que genera crecimiento económico. Por ejemplo, la tradición smithiana y kaldoriana interpreta el crecimiento endógeno como la interacción entre la división del trabajo, la actividad de inventos y el tamaño del mercado. Marx y Schumpeter asociaron el crecimiento endógeno con la presión de la competencia sobre el comportamiento innovador de la clase capitalista y empresarial, respectivamente (Cesaratto 1999: 787). Adam Smith (1776) consideraba que la extensión del mercado, la cual brinda posibilidades de especialización y división social del trabajo, permitía aumentos en la productividad de los trabajadores posibilitando una mayor especialización e innovaciones. Este incremento en la productividad se traduce en un incremento en la competitividad, lo cual permite penetrar otros mercados, ampliando así la extensión del mercado. En suma, la especialización y la extensión del mercado dan lugar a retornos a escala crecientes en la economía. Como se verá más adelante, los retornos crecientes son un tema recurrente en la nueva teoría del crecimiento. Al respecto, Kurz y Salvadori (2003) presentan un artículo que relaciona los modelos de crecimiento endógeno con las explicaciones de crecimiento brindada por los clásicos, en especial en el trabajo de David Ricardo (1817). Los autores señalan que la nueva teoría del crecimiento implica un retorno a los modos de pensamiento y el método de análisis característicos de los autores clásicos (Kurz & Salvadori 2003: 67). A principio del siglo XX, Joseph Schumpeter se centró en los cambios en la tecnología, su origen y difusión, para explicar las fluctuaciones sufridas por las economías capitalistas, que el autor consideraba inherentemente inestables. Estas fluctuaciones de corto plazo, causadas por las innovaciones tecnológicas llevadas a cabo por «el empresario innovador», producían un efecto claramente dinámico en el sistema capitalista en el largo plazo (Medina-Smith 1996). Los modelos de crecimiento endógeno retomarán, posteriormente, la importancia de la innovación tecnológica como una de las principales explicaciones del crecimiento La teoría del crecimiento endógeno sostiene que el crecimiento económico es el resultado de factores endógenos y no de fuerzas externas como propone la teoría neoclásica. 1 Asimismo mantiene que el capital humano, la innovación y el conocimiento contribuyen de manera significativa a potenciar el crecimiento. La teoría se centra también en las externalidades positivas y en los efectos spillover que, por una economía basada en el conocimiento, serán la base del desarrollo económico. Defiende que ciertas políticas pueden tener efectos positivos en la tasa de crecimiento a largo plazo, tales como subsidios a la investigación o a la educación; ambas incrementarán la tasa de crecimiento en algunos modelos al agregar un acicate a la innovación. Los nuevos modelos de crecimiento endógeno cuestionan la exogeneidad del cambio tecnológico y el carácter decreciente de los rendimientos marginales de los factores

acumulables, como el capital físico y el humano. Algunos de estos modelos consideran un marco de competencia imperfecta, que hace posible remunerar la innovación intencional de los agentes privados y, a su vez, suponen que las externalidades provocadas por dichas innovaciones evitan la convergencia de las tasas de crecimiento de la economía y de la población. De esta forma, la "nueva" teoría del crecimiento pretende romper con la versión tradicional de los modelos neoclásicos (Solow-Swan), según la cual, las tasas de crecimiento del producto y de la población se igualan en el estado estacionario. De la misma manera, busca endogenizar el cambio técnico, atando su evolución a una variable stock como lo es el capital físico. En el artículo que dió origen a la literatura del crecimiento endógeno, Paul Romer (1986) eliminó la tendencia de los rendimientos decrecientes del capital, al suponer que el conocimiento era obtenido como un subproducto de la inversión en capital físico. Este fenómeno es conocido como aprendizaje por la práctica ( learning by doing ) y fue planteado, inicialmente en los años 1960, por teóricos como Arrow y Levhari, quienes afirmaron que el progreso técnico presentaba un comportamiento endógeno, dados los efectos que tienen sobre el mismo: un mejor conocimiento de los hechos y el aprendizaje. En concordancia con los planteamientos originales de Arrow, Romer afirma que si una empresa aumenta su stock de capital físico a través de la inversión, no incrementa solamente su propia producción sino también la de las empresas que la rodean, dado que los conocimientos adquiridos por la organización que realiza la inversión pueden ser utilizados por las demás. En otras palabras, el rendimiento óptimo social del capital físico es mayor que el rendimiento privado, por lo cual, el aumento en el stock de este factor genera externalidades que hacen posible el crecimiento de la economía. Sin embargo, la existencia de externalidades producto de un incremento en el capital físico, como las propuestas por Romer, pueden exigir condiciones que no son plenamente validadas por los datos (Sala-i-Martin 1999). Para mostrar esto se parte de una función de producción que refleja las externalidades que se describieron (ecuación 1 ). Donde Y representa el producto de la economía, A es la tecnología, K es el stock de capital físico, L es el trabajo agregado y κ η^ constituye la externalidad, siendo η un indicador de su importancia. Romer considera a κ como el capital agregado de la economía, κ = K , dado que la inversión de cualquier empresa ayuda a mantener el stock de experiencia o conocimiento de todas las demás. Por su parte, Lucas (1988) asume como el capital por persona, κ = K / L = K y no como capital agregado. Siguiendo a Lucas, la función de producción per cápita ( y ) y la tasa de crecimiento del stock de capital per cápita ( k ) quedarán expresadas en las ecuaciones 1a y 1b en forma respectiva^2 :

presenta rendimientos constantes a escala y una productividad marginal positiva, pero decreciente en los factores. Mankiw, Romer y Weil supusieron, igualmente, que tanto el capital físico como el humano se pueden acumular destinando una parte del producto para ello. Al igual que en el modelo Solow-Swan, esa fracción de producto que se ahorra (s) y se invierte en capital se determina de manera exógena. En consecuencia, el capital en sentido amplio crece de la manera expresada en la ecuación 2a. En esta ecuación dk y dh son las tasas de depreciación del capital físico y humano, respectivamente. Se debe tener en cuenta que cuando las empresas maximizan, compiten por capital físico y humano hasta que el producto marginal de ambos se iguala de la siguiente forma: La ecuación 2b indica que en todo momento, la cantidad de capital humano tiende a ser proporcional a la del capital físico. Si se sustituye la ecuación 2b en 2 se obtendrá una función de producción similar al modelo neoclásico básico (ecuación 2c), es decir, que el modelo Solow-Swan ampliado para incorporar el capital humano es solo una manera de argumentar que la participación del capital relevante ( α = ε+ η ) es mayor que la del capital físico. En otros términos, el procedimiento utilizado por Mankiw y sus colegas es una forma de sustentar que la participación del capital relevante está más próxima a 0,8 que a 0,3.

En contraste con lo anterior y a partir del trabajo pionero de Paul Romer, es posible identificar distintos enfoques de investigación en la línea de crecimiento endógeno, los cuales abandonan la perspectiva de los rendimientos constantes de escala, pero no resultan excluyentes. De una parte, algunos trabajos plantean la presencia de un sector de Investigación y Desarrollo que constituye la fuente del proceso de innovación y, por tanto, es el origen del incremento en la productividad total (Romer 1991, Grossman y Helpman 1995). De otra parte, otros estudios hacen énfasis en la acumulación de factores que al generar efectos derrame en la producción, compensan los rendimientos marginales decrecientes en el capital físico (Romer 1986, Lucas 1988, Young 1991).