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El Documento, Características del documeto, clases de documento, entre otros
Tipo: Resúmenes
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ETIMOLOGIA: El profesor alemán Helmut Arntz afirma que “la palabra proviene de la locución DEKOS, empleada en los círculos religiosos; así se denomina a ciertos gestos que se ejecutaba con las manos extendidas para ofrecer o recibir algo. Otros autores dicen que viene del verbo latino DOCERE, que significa enseñar, pero tomado este termino no en el sentido de impartir conocimiento, sino en el de demostrar, dar indicación de algo, hacer evidente un hecho o pensamiento. En un sentido amplio, general, el documento es cualquier objeto que sirve para transmitir un contenido. En este sentido son documentos los templos, las estatuas, las pinturas, los documentos cinematográficos, los fonográficos (discos, cintas magnetofónicas, los edificios, las inscripciones en lapidas, las huellas de una pisada un arma rota, una herida un cuerpo humano, las contraseñas, las medallas deportivas, entre otras. En sentido lato, Betti afirma que documento es “toda cosa formada en presencia de un hecho y destinada a fijar permanentemente la percepción o impresión física para representarla en le futuro”. Mittermaier, señala que, en un sentido general los documentos no tienen una destinación probatoria, la cual bien pudiera ser casual, ya que puede ocurrir que originariamente los documentos no estuvieron destinados a servir de prueba. Ejemplo: las cartas de amor de una mujer casada dirigiéndose a su amante, puede probar el adulterio, aunque ese no es su fin. Uno de los elementos del documento es su relevancia jurídica, es decir que pueda ser utilizado como prueba de un hecho del que se derivan o pueden derivar consecuencias jurídicas. Devis Echandia define el documento como “Toda cosa que sea producto de un acto humano, perceptible con los sentidos (visual, táctil y auditivo), que sirve de prueba histórica indirecta y representativa de un hecho cualquiera”. Destacándose en esta definición la interveccion del hombre en la producción de los documentos, sea esta directa o indirectamente, debiendo representar un contenido. ELEMENTOS, NOTAS O PRESUPUESTOS CARACTERISTICOS DEL DOCUMENTO Doctrinariamente, se han enumerado los siguientes: 1.- Ser una escritura, puede ser un escrito, un plano, un cuadro una fotografía, una radiografía, no se requiere que sea una palabra escrito, puede ser cualquier objeto, pero con carácter representativo. 2.- Su contenido, texto o tenor debe tener aptitud probatoria, es decir, producir efectos jurídicos, puede ser una declaración de voluntad consciente o inconciente, una atestación de verdad, la afirmación de un hecho, la representación de un hecho o de un objeto. 3.- Autor conocido o conocible: ello implica que el documento, en sentido estricto debe ser producto del actuar humano; el objeto producido (documento) debe indicar un sujeto por medio de su contexto, o por medio del signo característicamente
autenticador constituido por la firma, sin embargo algunos dicen que la suscripción no es un requisito indispensable, basta que el autor resulte de cualquier modo, ya sea del contexto, de la dirección o de cualquier otra forma. DOCUMENTO DESDE EL PUNTO DE VISTA ESCRITURAL Se trata de un documento que contiene información escrita a mano sobre un soporte flexible y manejable (por ejemplo: el papiro, el pergamino o el papel), con materias como la tinta de una pluma, de un bolígrafo o simplemente el grafito de un lápiz. El manuscrito no tiene que ser necesariamente antiguo; una carta es un ejemplo de manuscrito moderno. Generalmente, con ese nombre se hace referencia a escritos realizados por la mano de escritores importantes en cualquier campo del saber. Nuevos inventos, como las máquinas de escribir o la impresión Offset, supusieron un gran avance en la reproducción de textos. Los teclados digitales, vinculados a la reproducción electrónica de los textos (en pantallas de computadoras, telefonía móvil, celulares, etc.), han dejado el uso de la escritura manuscrita sólo para tareas escolares, personales (anotaciones) o algunas comunicaciones privadas (cartas, postales), siendo la firma el último vestigio de dicha escritura manuscrita. Los manuscritos pueden presentar diferentes formatos, siendo el más simple una hoja o lámina. Puede componerse de varias hojas «cosidas», que se denomina libro o códice. En la antigüedad se empleó una larga lámina de papiro enrollada sobre un cilindro de madera o hueso que se denominaba rollo (como los Rollos del Mar Muerto). Los más antiguos son los manuscritos sobre papiro y pergamino. Excepto los manuscritos egipcios, ninguno de ellos se remonta más allá del siglo II de nuestra era. Los manuscritos sobre papel de algodón o seda ( charta bombycina ) fueron muy usados desde el siglo VIII al XIV. Los que están sobre papel de hilo datan como mucho de principios del siglo XIII. Durante la Edad Media, se escribieron muchos libros sobre pergaminos arrancados de antiguos manuscritos y rascados. Se les da el nombre de palimpsestos.^2 El uso de esta forma antigua de transmisión de la información ha dado lugar en la actualidad a una rama de la arqueología denominada paleografía, encargada de reconocer la procedencia y el contenido de ciertos manuscritos. DIVERSAS CLASES DE DOCUMENTOS: Conforme a su definición, nombramos las mas importantes: papeles manuscritos, mecanografiados, tipografiados y litografiados, documentos de identidad personal títulos valores, fotografías, radiografías, discos y cintas electromagnética, emblemas, diseños, artes, grabados, películas, fotocopias y fotoscopias y similares. SOPORTE Un soporte es aquel material utilizado para plasmar las emociones y pensamientos; básicamente la escritura se fija en el soporte por dos procedimientos, por incisión y por trazado, es decir, o bien se inscribe : se graba, esculpe, incide, marca, etc., a veces con incisiones tan débiles que son poco más que rasguños, a veces con rebajes
definitivamente en China, desplazando a los habituales soportes como el bambú, la seda, la madera o el hueso SUSTANCIA ESCRITURAL: Es aquella sustancia con la cual se llevo a cabo la escritura, (trazados) : estilete, càlamo, pluma entre otros. A este género pertenecen: para la escritura en seco : o cinceles o buriles o estilos. Se dio el nombre de estilo a un punzón de marfil o de hueso con el cual se escribía rayando en tablitas enceradas y para borrar lo escrito se aplicaba con fuerza el otro extremo del punzón que terminaba en una bolita o cucharilla. El estilo metálico, generalmente, de bronce se conocía con el nombre graphium. para la escritura con tinta : o El cálamo. Con precedentes en el Antiguo Egipto. Los occidentales se servían para escribir sobre pergamino de una especie de caña vegetal (cálamus) semejante a las plumas de acero. o las plumas de ave. La pluma de oca estuvo muy en uso para la escritura de los papiros de Egipto y parece ser que en Europa no llegó a conocerse o emplearse hasta el siglo VI haciéndose muy común desde entonces. o la pluma metálica. o a partir del siglo XX, el bolígrafo consistente en una carcasa con un depósito de tinta que se aplica por medio de una bola giratoria. DOCUMENTO AUTENTICO Es auténtico un documento cuando existe certeza sobre la persona que lo ha elaborado, manuscrito o firmado. El documento público se presume auténtico, mientras no se compruebe lo contrario mediante tacha de falsedad. La autenticidad de un documento es un aspecto con el que nos encontramos a diario, debido a que muchos procedimientos y diligencias exigen para su trámite documentos auténticos, por lo que resulta pertinente hacer una referencia general sobre los documentos auténticos y sobre los que no lo son. DOCUMENTO FALSO Es aquel al cual le ha sido alterada la verdad de su contenido, es decir alteran su condición o carácter, esto es fue construido en su totalidad. El Documento falsificado engaña de dos maneras a la ves, ya que si alguien elabora un documento falso o falsifica un documento ya existente es para introducir en él elementos falsos, visto que el contenido del documento es falso y el documento mismo también. El documento falso se puede realizar con utilización de soportes originales, ósea la misma materia prima que el fabricante que emite el material genuino y/o intenta dar una misma impresión óptica del original con otras materias primas.
DOCUMENTO FALSIFICADO: Documento preexistente en el que se suprimió, modifico o añadió uno o varios elementos. Falsificación de documentos también se entiende por el proceso a través del cual una o varias personas alteran y/o transforman la información original que poseía un documento de cualquier índole DIFERENCIAS ENTRE DOCUMENTO FALSO Y DOCUMENTO FALSIFICADO El documento falso supone la existencia de un documento que en realidad no existe, que no ha sido otorgado ni suscrito por el funcionario, mientras que la falsificación presupone la existencia de un documento valido realmente otorgado y autorizado por un funcionario publico competente, siendo falsos algunos de los elementos contenidos en el mismo (enmienda o adición); el documento puede estar instrumentado publica o privadamente. MANIOBRAS DE ALTERACION Y SU CLASIFICACION
una típica alteración esencial o sustancial y el retoque una alteración de carácter accidental. Hay enmienda en la conversión de un “0” en un “8” ó un “9”, de un “1” en un “4” ó un “7”, de una “o” en una “a“, por ejemplo. Lo que se añade al signo inscrito en la enmienda es un trazo o grupo de trazos que por sí mismos no forman un elemento gráfico completo, pero que lo modifican sustancialmente. La enmienda, insistimos, muda siempre el sentido primigenio del documento. Constituye, por lo tanto, un presupuesto fáctico de la denominada falsedad material por alteración. En la enmienda, y en general, en las alteraciones aditivas, la principal preocupación del manipulador es la de mimetizar el agregado, hacerlo imperceptible, evitando su contraste formal, postural, dimensional y cromático con las grafías del entorno. No todos los autores dan a los términos enmienda y retoque el mismo alcance, como lo hemos visto en este mismo artículo. Algunos, incluso, niegan a este último el carácter de verdadera alteración, partiendo de la errada premisa de que solo es alteración la que hemos dado en llamar esencial o sustancial. “Retoques —explican José y Celso Del Picchia, por ejemplo, tomando la expresión en la acepción ya apuntada— son agregados de pequeños trazos, sin modificar el tenor del documento; al paso que las enmiendas implican cambios”. “Los retoques, entonces —agregan— no serían modalidades de alteración. En general, se hacen para perfeccionar el trabajo, lo que frecuentemente sucede en las imitaciones de escritos. Las enmiendas, al contrario, se efectúan para alterar el propio sentido de aquello que ya se encontraba escrito. Los legos hacen frecuentes confusiones entre los dos términos, usándolos indistintamente. Los mismos diccionarios abonan la confusión. El técnico, sin embargo, aun cuando la tolere, no debe incurrir en ella”. Contrariamente al criterio anterior nosotros vemos siempre en el retoque —excúsese la reiteración— una típica alteración. De significante y no de significado (es decir, una alteración accidental) pero, en todo caso, una verdadera alteración. Los simples cambios en la apariencia o fisonomía del escrito, por sí mismos, nunca entrañan falsedad, pero constituyen auténticas alteraciones. De ahí que muy a menudo den lugar a importantes verificaciones periciales. Clement y Risi, por su parte, definen la enmienda como “Una alteración que recubre parcial o totalmente una parte del texto inicial; puede tratarse tanto de una simple letra, de una palabra o incluso de una frase, como de una tachadura o de una ‘supresión por censura’”. El concepto, como puede apreciarse, tiene aquí una extensión muy amplia (engloba modalidades muy diferentes) y es confuso. 1.3. LA INTERCALACIÓN: Intercalar es interponer, colocar una cosa entre otras. Como modalidad de la alteración documental, la intercalación consiste en la incorporación o agregación de signos gráficos completos —letras, cifras, palabras, párrafos, etc. — a un texto determinado, casi siempre para variar su sentido original. La simple adición de un punto o una coma, como se sabe, puede cambiar sustancialmente el sentido de la frase. No siempre, sin embargo, la intercalación es una alteración esencial o sustancial. Puede darse el caso, así sea poco frecuente, de que el signo o signos agregados no modifiquen en forma alguna el contenido ideal o conceptual del escrito. Jean Gayet propone el nombre genérico de interlineación para abarcar no solo las agregaciones entre líneas, sino también las que se hacen en las márgenes del documento y entre palabras: “En el sentido estricto de la palabra —explica, refiriéndose a esta denominación— debería tratarse únicamente de adiciones entre líneas; pero esta acepción es demasiado restringida y es preferible englobar indistintamente bajo este vocablo las adiciones en los márgenes superior o inferior de la hoja, en los grandes espacios que separan los párrafos, en los blancos del final de
línea o entre las palabras. Este sentido lato se justifica por la razón de que todos estos fraudes se comprueban por los mismos métodos de examen”. Creemos, sin embargo, que no es necesario forzar los términos y dar a la voz interlineación un alcance mayor del que le es propio. Existe en castellano —y también, desde luego, en la lengua del eminente criminalista galo— otra locución genérica que resuelve admirablemente el problema: El término intercalación, que nosotros adoptamos aquí en su más preciso significado. La intercalación puede ser marginal o textual, según se haga en las márgenes del documento o en el cuerpo del mismo. La intercalación textual se denomina también interpolación y recibe los nombres específicos de interliteración, si va entre letras o cifras y de interlineación, si se realiza entre líneas o renglones. Si se hace entre palabras, se llama interpolación verbal o intervocabular. La intercalación marginal suele darse también en el borde inferior de la hoja, después de la firma, a modo de post scriptum. TODAS LAS ALTERACIONES ADITIVAS SE REALIZAN POR REINSCRIPCIÓN (MANUAL O IMPRESA) O POR TRANSFERENCIA: a) REINSCRIPCIÓN MANUAL: Los nuevos elementos (añadidos) se escriben a mano imitando fielmente las características del contexto, no solo en su morfología, dimensiones y demás peculiaridades grafonómicas, sino en los materiales mismos de escritura. El manipulador selecciona un compuesto escritor igual, o lo más semejante que pueda, al del entorno. La reinscripción manual se da casi siempre en los agregados a textos manuscritos. A menudo, sin embargo, se le descubre también en impresos. Ello ocurre cuando se imitan a mano elementos de esta índole. b) REIMPRESIÓN: Los nuevos signos, letras, palabras o frases se agregan al documento utilizando el mismo sistema de impresión y los mismos materiales del contexto, o unos semejantes. Las mecanográficas son las más frecuentes formas de reimpresión. Se acostumbran también, aunque en menor escala, añadidos impresos de cifras, figuras y leyendas a determinados documentos. La maniobra es más común en papel moneda y documentos de identidad. c) LA TRANSFERENCIA: En algunos casos el manipulador decide implantar en el documento que elabora o documento-destino figuras o grafismos extraídos de un documento-fuente, o réplicas de los mismos. El procedimiento se conoce como transferencia, en sus dos formas básicas: Directa o trasplante e indirecta o facsimilar, mecanismos complejos cuyo estudio demanda un espacio del que no disponemos en esta oportunidad.
los papeles y que demanda, por supuesto, gran habilidad. A menudo constituye el “toque final” de una erradicación abrasiva: Se depilan las fibras erosionadas de la pasta, quitando al papel el aspecto velludo, tan típico de los raspados mecánicos. 2.1.3. ABLACIÓN O MUTILACIÓN: Es la eliminación de escritos por recorte, cercenamiento o amputación. En su forma más simple consiste en recortar por rasgado o con guillotina, bisturí, cuchilla o tijeras, las partes del escrito que contienen las leyendas que se desea suprimir. La incineración parcial del documento es también una forma de mutilación, aunque poco usual. “La amputación —dice el criminalista argentino Roberto Albarracín— consiste en la supresión de una parte del soporte donde está extendido el documento, valiéndose de elementos cortantes o del fuego. Generalmente se persigue eliminar, por ese medio, la constancia de haberse cancelado la obligación que aparece extendida y firmada en la porción superior del mismo, de haberse concedido nuevos plazos para su cancelación, de haberse variado las condiciones de pago, etc.”. En su forma clásica la maniobra se reduce a la simple supresión de una parte del escrito, pocas veces seguida de una restauración. Con frecuencia, sin embargo, la amputación no es simple, sino la primera fase de una operación más compleja, como ocurre en las transferencias directas de tipo mecánico. 2.1.4. ADHESIÓN: Es la eliminación del signo mediante la aplicación de un elemento viscoso o pegajoso: Una cinta transparente común, tipo Scotch, o de las empleadas en labores de empaque; una película gelatinizada; una hoja de contact o, en su defecto, cualquier objeto o material adherente, como el colodión. La íntima unión del erradicador (superficie adhesiva) con el trazo, hace que los pigmentos de éste se peguen a aquel, se desprendan de la faz del documento. Es el mecanismo de acción de la plastilina limpia-tipos, que los mecanógrafos presionan firmemente sobre los caracteres equivocados para eliminarlos y el de algunas máquinas de escribir, que disponen de una cinta adhesiva especial para estos efectos. La adhesión supone en el pigmento por remover un bajo grado de adherencia al soporte. Las partículas de grafito y las tintas de alta copiabilidad son más susceptibles de eliminación por este medio, como es fácil comprender. Con frecuencia los falsificadores se valen del vapor de agua o de otros solventes, en dosis adecuadas, para facilitar la operación. En este caso, sin embargo, el mecanismo no es mas que la fase terminal de una eliminación por disolución, de la que nos ocupamos en el siguiente apartado. 2.1.5. DISOLUCIÓN O LAVADO FÍSICO: Como su nombre lo indica, consiste en la supresión o eliminación de escritos mediante disolución de sus trazos con solventes adecuados, aplicados directamente sobre ellos y su extracción posterior por absorción o adhesión. La frecuencia del mecanismo ha disminuido considerablemente, debido a la alta resistencia de las tintas modernas (particularmente las de bolígrafo) a los solventes más comunes. Dado el conocido carácter polar de sus moléculas y la facilidad con que las mismas establecen enlaces de hidrógeno con otros compuestos, el agua constituye el solvente universal por excelencia. No todas las tintas, sin embargo, son solubles en este medio. Muchas de las actuales tintas de escribir —particularmente las más modernas de bolígrafo— han sido fabricadas a partir de compuestos insolubles en agua. En la disolución o lavado físico —debemos insistir en este aspecto— no se producen reacciones químicas stricto sensu. El solvente ayuda a remover los colorantes o pigmentos de la tinta dada su natural solubilidad —caso de la nigrosina o indulina, por ejemplo— o su estado de suspensión en sustancias gomosas —como acontece con
denominada tinta china y, en general, con las tintas carbonosas— pero en ningún caso hay transformación de la naturaleza del preparado. La tinta, como se sabe, es un compuesto formado por dos elementos básicos: Colorantes o pigmentos, por una parte y vehículo o soporte, por la otra. En las tintas carbonosas el pigmento está constituido —de ahí su nombre— por carbón o negro de humo finamente pulverizado, obtenido por combustión de materiales orgánicos. El vehículo es una solución coloidal de cola o goma arábiga (en las tintas más primitivas) o de goma laca en bórax o amoníaco, en formulaciones mas recientes. Con frecuencia, llevan como colorante agregado el denominado azul de Prusia (ferrocianuro férrico) para eliminar el tono amarillento que se puede presentar con pigmentos de mala calidad. Al depositar la tinta sobre el papel, los ingredientes de la mezcla se separan por filtración selectiva. Los pigmentos de negro de humo o carbón amorfo, insolubles y químicamente inertes, quedan atrapados por las fibras celulósicas en la parte superficial de la hoja y retenidos por una delgada capa de goma, mientras el vehículo penetra en la pasta —se infiltra— alojándose allí en forma definitiva, o se evapora. El examen microscópico del trazo permite, generalmente, reconstruir estos fenómenos. La erradicación del trazo carbonoso resulta relativamente fácil por procedimientos mecánicos —por abrasión, avulsión o adhesión— o por simple lavado físico, empleando como solvente el agua, pero preferiblemente por la acción combinada de lavado y abrasión, ya que esta operación disgrega de nuevo las partículas del pigmento, facilitando su retiro de la superficie. Estas operaciones son delicadas, desde luego y demandan especial habilidad. El lavado integral de las clásicas tintas ferrogalotánicas es virtualmente imposible, por tratarse de soluciones acuosas con gran poder de penetración y con una base metálica resistente a este tipo de maniobras. Aplicada sobre el papel la tinta penetra entre las fibras dejando en el interior de la pasta su coloración característica y un depósito de sales minerales, obviamente insoluble. El lavado integral de las clásicas tintas ferrogalotánicas es virtualmente imposible, por tratarse de soluciones acuosas con gran poder de penetración y con una base metálica resistente a este tipo de maniobras. Aplicada sobre el papel la tinta penetra entre las fibras dejando en el interior de la pasta su coloración característica y un depósito de sales minerales, obviamente insoluble. Las tintas de anilina, por su parte, están compuestas por pigmentos orgánicos sintéticos en solución acuosa, con algunos aditivos que les dan estabilidad y fluidez y son fácilmente lavables con agua. No obstante, suelen fabricarse tintas de anilina resistentes al lavado, suspendiendo los pigmentos en una solución de goma laca solubilizada con un aditivo de bórax, bicarbonato de amonio o amoníaco. Las tintas de bolígrafo, en cambio, suelen ser resistentes a la eliminación por lavado físico, como ya anotamos. En ellas los pigmentos representan un porcentaje importante de la mezcla, van disueltos o suspendidos en vehículos grasos o de consistencia oleosa, o en soportes alcohólicos o de resinas sintéticas. En los bolígrafos de mas reciente fabricación y en todos los de cierta calidad, se combinan diferentes tipos de pigmentos con propiedades físicas y químicas diversas. Al intentar disolver el trazo el falsificador puede tropezar con el obstáculo de que los colorantes del compuesto tienen diferente solubilidad. El solvente elegido puede, entonces, atacar solo alguno o algunos de esos colorantes y dejar incólumes los demás. El efecto es un llamativo cambio en la tonalidad del trazo, que delata la maniobra cuando ésta se ha interrumpido, lo que acontece a menudo, para no causar mas daño al documento.
absorción o por otros medios mecánicos y en el blanqueo o decoloración, un auténtico cambio en la naturaleza del pigmento o colorante y consecuentemente de su tonalidad. En el lavado físico se disuelve el trazo para después retirarlo del documento, generalmente con un secante. En la decoloración o blanqueo la tinta permanece en el papel. Simplemente muda de color, en virtud de una reacción química que cambia su naturaleza y propiedades físicas, entre ellas el color. Casi siempre la decoloración va acompañada de otro mecanismo erradicador: Lavado físico, manipulación abrasiva, etc. En las tintas clásicas el fenómeno es muy claro. Los ingredientes minerales de las tintas férricas, convertidos en sales tras el tratamiento oxidativo, pueden reactivarse. Consciente de este peligro, el falsificador elimina esos remanentes metálicos lavando el documento o raspándolo. El lavado químico es la combinación de decoloración o blanqueo y lavado físico. Es, pues, un mecanismo de acción mixta. Los escritos a lápiz no son eliminables por simple lavado ni por medios químicos. Puede asegurarse que solo los métodos mecánicos, especialmente los abrasivos, pueden dar resultados admisibles con ellos. El grafito o carbono cristalizado de las minas, por su proverbial inercia, es inmune a los reactivos químicos y, como lo advierten todos los manuales de criminalística, si se adopta para erradicarlo un tratamiento demasiado drástico, el papel será el primero en mostrar las secuelas del ataque. Los erradicadores químicos se conocen comúnmente como borratintas, correctores o matatintas. Son muchos, sin embargo, los compuestos que tienen esta propiedad. Los reactivos oxidantes mas empleados —dependiendo, por supuesto, de la clase de tinta — son el hipoclorito de sodio, el ácido oxálico o etanodioico en solución acuosa, el agua oxigenada con ligero añadido de amoníaco, el permanganato de potasio con un poco de ácido sulfúrico de pH ligeramente acidificado y el ácido hipocloroso. El permanganato suele acompañarse de bisulfito de sodio, sal ácida que elimina la insoluble mancha castaña de bióxido de manganeso que suele dejar aquel en la superficie del documento. También hacen parte de este grupo los cloratos, persulfatos y perboratos. Se citan como reactivos reductores el hiposulfito de sodio, el trióxido de titanio, el cloruro estannoso y la hidracina, por ejemplo. Para eliminar trazos de bolígrafo se prefieren solventes alcohólicos, acetona, glicol, piridina, dimetilsulfóxido, dimetilformamida y soluciones jabonosas. El permanganato y el ácido sulfúrico diluido pueden utilizarse también en forma conjunta. Con las tintas modernas, especialmente con las de bolígrafo, la selección del solvente no es fácil, sin embargo.
tachadura o testadura, manipulación relativamente frecuente y que plantea el problema técnico, a veces insoluble, de la regeneración o lectura del material encubierto. Para erradicar el elemento, el agente traza encima de él signos, líneas o manchas que lo ocultan o enmascaran. En la obliteración se suprime agregando, de ahí que hayamos decidido clasificarla como alteración sustitutiva. El nombre obliteración, que algunos consideran inapropiado, proviene del latín oblitterare, —de ob, sobre y littera, letra— que significa borrar, abolir. El Diccionario define la expresión obliterar como “Obstruir o cerrar un conducto o cavidad de un cuerpo organizado”. En nuestra lengua obliteración equivale a obturación, atascamiento. En cierta forma, al resultado de la acción de rellenar. La etimología del término no se opone pues, en modo alguno, a la acepción que al mismo se le viene dando, tanto en inglés —obliteration— como en castellano. Lo que hace el manipulador en esta modalidad de supresión gráfica es algo así como rellenar con nuevos trazos, o con una mancha de tinta, los espacios vacíos o “blancos” de los signos que desea cancelar o eliminar. Los Del Picchia denominan sobrecarga a esta peculiar forma de erradicación, como ya hemos anotado, distinguiéndola de las cancelaciones, “Tipo especial de sobrecarga en el cual uno o más vocablos son suprimidos, a través de un delineamiento recto, o curvo, o con varios trazados. En el cancelamiento, la palabra o palabras canceladas, permiten en general su lectura. En caso contrario, se transforman en sobrecargas”. Buquet llama al fenómeno censura , mecanismo que define como la acción de recubrir un escrito de un baño, para dejarlo ilegible. El liquid paper, introducido al comercio desde1951, es un buen ejemplo de producto obliterador. Algunas máquinas de escribir posteriores a 1973 disponen de cintas que depositan sobre el signo equivocado un material análogo, de color semejante al del papel. Entre ellas la Correcting Selectric, de la IBM y modelos posteriores, mencionados anteriormente. Se consiguen también pequeñas bandas de papel que se intercalan entre el tipo mecanográfico y el soporte en el momento de efectuar la corrección, imprimiendo nuevamente el signo equivocado. Al escribir encima la operación resulta poco perceptible.