Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


documentos originales, Apuntes de Economía I

son documentos originales de la universidad

Tipo: Apuntes

2021/2022

Subido el 06/09/2022

Jimena_af
Jimena_af 🇵🇪

5 documentos

1 / 74

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd
pfe
pff
pf12
pf13
pf14
pf15
pf16
pf17
pf18
pf19
pf1a
pf1b
pf1c
pf1d
pf1e
pf1f
pf20
pf21
pf22
pf23
pf24
pf25
pf26
pf27
pf28
pf29
pf2a
pf2b
pf2c
pf2d
pf2e
pf2f
pf30
pf31
pf32
pf33
pf34
pf35
pf36
pf37
pf38
pf39
pf3a
pf3b
pf3c
pf3d
pf3e
pf3f
pf40
pf41
pf42
pf43
pf44
pf45
pf46
pf47
pf48
pf49
pf4a

Vista previa parcial del texto

¡Descarga documentos originales y más Apuntes en PDF de Economía I solo en Docsity!

Templo San Pedro Apóstol de Andahuaylillas Cusco- Perú

Créditos/ Credits

La misión de World Monuments Fund es la protección frente a la pérdi- da del patrimonio arquitectónico del mundo, incluyendo los ambientes edificados, los elementos artísticos que lo realzan y las tradiciones cultu- rales que éste sostiene. WMF establece asociaciones a nivel global para conservar los sitios culturales clave, en respuesta a amenazas urgentes, y amplía la comprensión del público sobre el rol central que cumple el pa- trimonio en nuestras vidas. Nuestro trabajo permite que los lugares histó- ricos sean accesibles y sostenibles, construye y nutre de las capacidades necesarias para el cuidado de nuestro patrimonio común, y comunica los beneficios de este trabajo al público global.

Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación debe ser reproducida, almacenada en un sistema de recuperación o transmitida de ninguna forma ni por ningún medio, electrónico, mecánico, fotocopia- do, grabado o cualquier otro sin el consentimiento previo de los editores.

World Monuments Fund’s mission is to protect against the loss of the world’s architectural heritage, including the built environment, the artistic elements that enhance it, and the cultural traditions that it sustains. WMF builds global partnerships to conserve key cultural sites in response to ur- gent threats, and broadens public understanding about the central impor- tance of heritage in our lives. Our work makes historic places accesible and sustainable, builds and replenishes skills needed to care for our common heritage, and communicates the benefits of this work to the global public.

All rights reserved. No part of this publication may be reproduced, stored in a retrieval system, or transmitted in any form or by any means, elec- tronic, mechanical, photocopying, recording or otherwise, without prior consent of the publishers.

© De la edición: WORLD MONUMENTS FUND PERÚ Av. Pedro de Osma 417, Barranco, Lima – Perú www.wmf.org/affiliate/peru

WORLD MONUMENTS FUND 350 Fifth Avenue, Suite 2412, Nueva York – NY 10118 – EE.UU. www.wmf.org

© De los textos: los autores © De las fotografías: los autores © De las infografías: Km Cero-Asociación SEMPA

Agradecimientos / Acknowledgments Asociación SEMPA Carlos Silva Canessa S.J. Claudia Ganoza Diana Castillo Cerf Elizabeth Kuon Arce Emilio Harth-Terré Collection, Tulane University Grupo Patrimonio Qoriorqo Jan Olesen Juan Carlos Verme Marcela Ganoza Mariana Correa Mario Testino Meritxell Oms Arias Norma Barbacci Parroquia San Pedro Apóstol de Andahuaylillas Pauline Beck Roberto Dañino Sara Bravo Stephanie Velit

Coordinación editorial / Editorial coordination Martha Zegarra, Renata Távara, Karol Hermoza

Dirección gráfica y diseño / Graphic direction and Design Aarón Julian

Textos/ Text authors Mario Castillo C., Elizabeth Kuon A., Ernesto Noriega R., Roberto Samanez A., Carlos Silva C. S.J.

Corrección de estilo / Copy editing Flavia López de Romaña, Sully Vaiser

Traducción al inglés / English translation Gail Cimino, Sully Vaiser

Fotografías / Photographs Mario Castillo Centeno, Diego del Río Goytisolo, Emilio Harth-Terré, Eduardo Hirose Maio, Asociación SEMPA, Km Cero, World Monuments Fund

Impresión y preprensa / Printing and prepress Gráfica Biblos S.A. Jr. Morococha 152, Surquillo, Lima, Perú + (511) 445 55 66

Primera edición: diciembre 2017 Publicado en diciembre 2017 Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nº 2017- ISBN: 978-612-47349-1- Proyecto Editorial N°: 31501041701016 Tiraje: 1000 ejemplares

Presentación / Foreword by Lisa Ackerman

Presentación / Foreword by Mario Testino

Una Historia Remota Elizabeth Kuon Arce

Historia y caracterización de la Iglesia de San Pedro Apóstol Roberto Samanez Argumedo

Procesos de Conservación Mario R. Castillo Centeno

Ruta del Barroco Andino Carlos Silva Canessa S.J.

Jóvenes Promotores del Patrimonio Ernesto Noriega

Notas

Bibliografía

A Remote History Elizabeth Kuon Arce

History and description of the Church of San Pedro Apóstol Roberto Samanez Argumedo

Conservation Processes Mario R. Castillo Centeno

The Andean Baroque Route Carlos Silva Canessa S.J.

Youth Heritage Program Ernesto Noriega

Endnotes

Bibliography

Índice / Index

Presentación

La restauración del templo San Pedro Apóstol de Andahuaylillas, realizado entre los años 2008 y 2012,y bajo la magnífica labor real- izada por mi antecesora, señora Marcela Temple, ha sido uno de los proyectos más importantes realizados por nuestra organización en sus más de 20 años de trabajo continuo en Perú.

El templo de Andahuaylillas, ubicado en la provincia de Quispicanchi, región Cusco, forma parte de la denominada Ruta del Barroco Andino, conformada por la Iglesia de la Compañía de Jesús en la ciudad de Cusco, el templo San Juan Bautista de Huaro y la Capilla Virgen Purificada de Canincunca. Todos ellos magníficos ejemplos de Arte Barroco religioso del sur andino peruano.

El templo de Andahuaylillas resalta por su nave decorada con magníficos murales, la mayoría atribuidos a Luis de Riaño y en su interior, cuenta con tesoros de pinturas de caballete de los más importantes artistas del s.XVII. Su artesonado de estilo mudéjar es uno de los más sofisticados del sur andino, sus altares y tallas en madera y en maguey son todas sin excepción magníficas obras de arte. Cabe mencionar también sus dos órganos, los más antiguos de Latinoamérica, construidos entre 1606 y 1620, en los que por vez primera se tocó la primera composición polifónica del Nuevo Mundo, el Hanaq Pachap Kusikuynin, atribuida a Juan Pérez Pérez de Bocanegra, párroco de la iglesia de Andahuaylillas en esos años.

La restauración del Templo de Andahuaylillas fue posible gracias al compromiso de la Compañía de Jesús, Repsol del Perú, Fun- dación Repsol España, Fondo Contravalor Perú-Francia y World Monuments Fund, gracias al aporte del Wilson Challenge Fund quienes con sus generosas contribuciones hicieron que el proyecto de puesta en valor, a cargo de un equipo de extraordinarios profe- sionales liderado por el arquitecto Mario Castillo, se hiciera realidad y fuera inaugurado en octubre de 2012.

Cinco años después tengo el honor, en mi calidad de Presidente de WMF Perú, de presentar esta publicación que recopila escritos sobre el trabajo realizado en el templo de Andahuaylillas, desde la perspectiva de cada uno de los profesionales que intervinieron en los diferentes aspectos que el proyecto comprometió, documentando su historia, el proceso de restauración mismo, el rol de la Com- pañía de Jesús y la capacitación de los jóvenes de Andahuaylillas como guardianes del patrimonio que su pueblo preserva.

Mi agradecimiento a todos los donantes antes mencionados, a los profesionales que trabajaron con mística, compromiso y profesion- alismo, para dejarnos el legado del templo de Andahuaylillas en el extraordinario estado de conservación que hoy en día podemos todos apreciar.

Mario Testino Presidente World Monuments Fund Perú

Foreword

The restoration of the temple of San Pedro Apóstol de Andahuaylillas, carried out between years 2008 and 2012 under the leadership of outstanding predecessor Mrs. Marcela Temple, has been one of the most important projects conducted by our organization in over 20 years of continued work in Peru.

The temple of Andahuaylillas, located in the Province of Quispicanchi, Cusco Region, is part of the so-called Andean Baroque Route, formed by the Church of the Compañía de Jesús in the city of Cusco, the temple San Juan Bautista de Huaro and the Virgen Purificada de Canincunca Chapel. All of these magnificent examples of religious Baroque art of the Peruvian southern Andes.

The temple of Andahuaylillas stands out for its nave ornate with magnificent wall paintings, most of them attributed to Luis de Riaño and, in the interior, for easel painting treasures by the most important artists of the seventeenth century. Its Mudejar style coffered ceiling is one of the most sophisticated in the Andean south, its altars and carvings in wood and maguey are all magnificent works of art. Also noteworthy are two pipe organs, the oldest in Latin America, built between 1606 and 1620, in which the first polyphonic composi- tion of the New World, Hanaq Pachap Kusikuynin attributed to Juan Pérez Pérez de Bocanegra, the parish priest of the Andahuaylillas church in those years, was played.

The restoration of the temple of Andahuaylillas was possible thanks to the commitment of the Compañía de Jesús, Repsol del Perú, Fundación Repsol España, Fondo Contravalor Perú-Francia and World Monuments Fund, to the contribution of Wilson Challenge Fund, who, with their generous contributions, brought this project to enhance the value of this temple, entrusted to a team of extraordinary professionals led by architect Mario Castillo, to fruition and to be inaugurated in October 2012.

Five years later, I have the honor, as President of WMF Peru, to present this publication, a compilation of texts on the work conducted at the temple of Andahuaylillas told by each of the professionals who participated in the various aspects comprised in the project, documenting its history, the restoration process itself, the role of the Compañía de Jesús, and training of the youths of Andahuaylillas in stewardship of the legacy that its people preserve.

I wish to thank all of the aforementioned donors, the professionals who worked with mystique, commitment and professionalism, to bequeath us the legacy of the temple of Andahuaylillas in the extraordinary state of conservation in which we can all see it today.

Mario Testino President World Monuments Fund Peru

En memoria de Marcela Temple y Mario Castillo Centeno

In memory of Marcela Temple and Mario Castillo Centeno

Templo San Pedro Apóstol. Fachada. Después de sucesivas restauraciones durante la segunda mitad del siglo XX y segunda década del siglo XXI. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Reducciones y Pueblos de Indios

Establecido el Virreinato del Perú en el siglo XVI, la Corona Española implantó con gran energía la existencia de los llamados pueblos de indios, resultado de las formas más decisivas de su organización, que fueron las reducciones.^8 Este proyecto fue el de mayor impacto en la planificación urbana de España en los nuevos territorios conquistados y tuvo como finalidad concentrar o “reducir a policía” a gran cantidad de población nativa dispersa con fines de control religioso, político, económico y administrativo. Las reducciones respondían a una legislación específica que se registra en las Leyes de Indias y que determinó la separación residencial de los indios con respecto a las otras clases sociales como los peninsulares, mestizos, criollos y negros. Los pueblos de indios fueron los núcleos rurales de evangelización y nacieron de las instituciones conocidas como doctrinas, que se consolidaron a partir de 1569. La propuesta reduccionista fue una forma imperativa y agresiva que afectó el medio rural, las tierras de comu- nidad y sus formas de relación preexistentes, siendo la movilización de la población indígena y su redistribución uno de los factores más graves para la desarticulación de las antiguas estructuras prehispánicas. Esto vino acompañado de la idea inicial de congregar y juntar a los indios en “pueblos principales” que planteaban los requerimientos de evangeliza- ción y adoctrinamiento. Las Ordenanzas para el Buen Tratamiento de los Indios conformaron el marco teórico de la política reduccionis- ta. Así, los peninsulares procedieron a ubicar sitios apropiados para implementar los nuevos patrones de asentamiento. Hacia 1572 se hicieron públicas las Ordenanzas del Descubrimiento y Población emitidas por el rey Felipe II, en las que se precisaba la forma que debían tener los nuevos poblados, el trazado de calles y ubicación de edificaciones represen- tativas. El virrey Toledo, encargado de implementarlas, dispuso que se buscaran lugares aparentes para la concentra- ción poblacional mencionada. Debían tener buen clima, con abundancia de tierras de cultivo, pastos y agua necesaria para irrigarlas. Contrariamente a lo que sucedió en la realidad, las ordenanzas recomendaban, además, que los nuevos pueblos se fundaran en lugares lejanos a los antiguos adoratorios o wacas para evitar que los naturales continuaran con sus prácticas y creencias paganas.^8 El trazado urbano de las reducciones obedecía al que se hacía habitualmente en los pueblos de España. Las calles se trazaban por cuadras, partiendo de una plaza principal en la que el templo debía tener una ubi- cación dominante, al igual que los edificios administrativos como el cabildo, la cárcel y algunas casas de españoles notables. Las casas debían formar bloques rectangulares y homogéneos, con sus puertas a la calle para que pudieran ser visitadas por los funcionarios de la Corona y los doctrineros. En resumen, la traza debía tener forma de cuadrícula, a modo de damero, como fue el caso del poblado de Andahuaylillas. Asimismo, debemos entender que las reducciones estaban insertas en un mundo sacral de alto contenido simbólico que privilegiaba los elementos urbanos y arquitectó- nicos de carácter religioso. Este sentido se manifestaba en las diversas formas de exteriorización de culto a través de fachadas retablos, capillas posas, capillas abiertas, usos rituales y vías sacras, entre otros. El conjunto de modalidades de uso y estructuras arquitectónicas daban identidad y caracterizaban la vida de la reducción. El templo fue el edificio de mayor simbolismo en este proceso.^9 El área de Antawaylla fue transformada en un pueblo de indios fundado en el último tercio del siglo XVI por el virrey del Perú, Don Francisco de Toledo. La referencia más antigua que señalan documentos de época sobre el pueblo de indios de “Antahuaylla La Chica” es el año 1571, cuando todos los incas de las parroquias de Cusco se juntaron en esta ciudad para celebrar el bautismo del hijo de Carlos Inca, biznieto de Huayna Cápac, el penúltimo inca de la dinastía y heredero legítimo de la línea de los reyes incas. La convocatoria fue para todos los grupos principales de la región de Cusco de más de cuarenta leguas a la redonda, entre los que se menciona al poblado “Antahuaylla La Chica” entre mu- chos otros recientemente creados. Este pueblo de indios concentraba a siete parcialidades indígenas que ocupaban la zona: Incaqora, Qqehuar, Secsencalle, Yahuasi, Sayo, Qosqora y Cañari. Estos últimos pertenecieron al grupo de mitmas –política implementada por los incas, que consistía en movilizar obligadamente a grupos humanos de sus lugares de origen hacia otros espacios, creándose profundos problemas de desarraigo que procedía del norte del Imperio Incaico, actual República de Ecuador. Según crónicas del siglo XVI, llegaron a Cusco gran número de cañaris que fueron destinados a los pueblos de indios de la región. El fenómeno de los mitmas o mitimaes fue un eficaz sistema de erradicación masiva de pueblos, desarraigán- dolos de su hábitat, empleado por los incas para consolidar su dominio, como se ha referido anteriormente.

Templo de San Pedro Apóstol. Fachada. 1943 - Crédito: Emilio Harth-Terré Collection, Tulane University

Nave del templo de San Pedro Apóstol. Al fondo el retablo mayor enmarcado por el arco triunfal. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Nave del templo de San Pedro Apóstol. Vista desde el presbiterio hacia la puerta de pie. En primer plano el arco triunfal. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Hacia 1631, se mantenía la antigua denominación de San Pedro de Antahuaylla La Chica, que se “castellanizó” para convertirse en Andaguaylillas, posiblemente hacia fines del siglo XVII; con el tiempo se dejó “La Chica” de lado. Hoy en día, el histórico poblado es conocido como Andahuaylillas. Este asentamiento perteneció a la Diócesis del Cusco desde el siglo XVII hasta el presente. Desde esa época existen referencias históricas que destacan la importancia de la parroquia y del templo de San Pedro Apóstol. En 1674, el gran obispo y mecenas de la diócesis de Cusco, el ilustre pre- lado Manuel de Mollinedo y Angulo, envió un representante para realizar la visita a Andaguailillas La Chica, como rezan los documentos de época, e informar del estado en que se encontraba el curato, que en ese momento comprendía 1, personas.^10 Catorce años después, en 1689, el mismo Obispo Mollinedo ordenó que los párrocos del territorio de su dióce- sis redactasen sendas relaciones sobre sus respectivos curatos para cumplir con los requerimientos de información que la Corona exigía. El párroco de la Doctrina de San Pedro de Andaguailillas, Don Bernardo de Torres Bexarano, redactó el informe sobre el pueblo.^11 El mismo señalaba que el pueblo de San Pedro de Andaguailillas, llamado antiguamente La Villa Deleitosa de Antavaila , tiene su asiento en el Camino Real de la Gran Ciudad del Cusco Cabeza de los Reinos del Perú y de la Villa Imperial de Potosí y estaba compuesto por españoles, mestizos, algunos mulatos e indígenas, que era la población mayoritaria.^12 La población en ese momento era de aproximadamente 2,000 habitantes, de los cuales el 59.4% eran mujeres y hombres adultos, conformado el resto por personas de 0 a 14 años. Los datos demográficos no son completos, motivo por el que no se especifica la composición social, es decir, cuántos eran indios, españoles, mestizos o mulatos.^13 Hacia fines del siglo XVII y primeras décadas del XVIII, el auge de mortandad en las sociedades del régimen es- pañol estuvo determinado por dos factores importantes, las enfermedades y las hambrunas. La peste de 1720, epidemia cuya naturaleza se desconoce, diezmó la población del Obispado de Cusco. Sucesivas pestes de sarampión, a lo que se sumaron grandes sequías que asolaron la región, tuvieron similar efecto. De igual manera, se debe tener en cuenta las implicancias sociales, políticas y económicas de la gran rebelión de José Gabriel Condorcanqui, Túpac

Bailarín de la danza Qhapac Qolla. Atrio del Templo San Pedro Apóstol. 2014 - Crédito: Asociación SEMPA

Como gran parte de las poblaciones del sur andino, algunas costumbres en Andahuaylillas están relacionadas a su actividad principal, que es la agricultura. Así, el 15 de mayo celebran a San Isidro Labrador, patrono de los agriculto- res, y representan la bendición de las semillas. En agosto realizan el “pago” a la tierra, ceremonia de origen prehispánico que consiste en ofrendar con objetos y alimentos rituales a la Madre Tierra, o Pachamama , para agradecer las cosechas recibidas y pedir por la próxima siembra. Otras fiestas importantes componen el calendario de celebraciones del área rural y urbana de pueblo. El 20 de enero, en la comunidad de Quehuar, se celebra a San Sebastián; en Salloc, el mes de mayo es importante porque se festeja la Ascensión del Señor. Todas estas fiestas están acompañadas de variadas danzas, música, comida y bebida y suelen durar tres días, aunque muchas veces terminan ocho días después. El Jueves de la Semana Santa es importante. Los rituales católicos conmemorando la pasión de Cristo, como son la misa, el sermón de las Siete Palabras, la estación nocturna en el templo donde se expone el Santo Sacramento, reúnen masivamente a la población y a los vecinos de alrededores. La fecha es movible, cuarenta días después del carnaval. La mayor peregrinación de los Andes del sur es la fiesta del Señor de Qoyllurit´i, cuyo santuario descansa en la ladera del nevado Ausangate, la montaña más importante de la región. Entre los meses de mayo y junio, fecha movible en el calendario católico, miles de fieles se reúnen en el lugar y grupos de bailarines como los Capac Qolla, procedentes de Andahuaylillas, participan en la festividad. Cuando las celebraciones terminan, los danzantes vuelven a Andahuayli- llas y realizan ceremonias en la iglesia y el atrio durante algún tiempo más. El 29 de junio es la fiesta patronal de San Pedro y San Pablo. Luego de la misa de fiesta con gran concurrencia de fieles, sigue la procesión de cincuenta imágenes de vírgenes, santos y santas que, cargados por los devotos, recorren las calles principales del poblado y la plaza principal. Es la procesión llamada Corpus de Andahuaylillas. La patrona de Andahuaylillas es la Virgen del Rosario y se la celebra el 7 de octubre con diferentes actos reli- giosos. Por último, el 19 de diciembre es el aniversario de la creación del distrito. Esta fiesta cívica se festeja con actos oficiales como desfiles y pasacalles folclóricos, donde participan las autoridades del pueblo junto con la población.

Comparsa con bailarines de Contradanza , rica expresión del patrimonio inmaterial de la zona surandina. Atrio del Templo San Pedro Apóstol. 7 de octubre, fiesta de la Virgen del Rosario. - Crédito: Mario Castillo Centeno

Estas fiestas son las más concurridas y representativas del pueblo. Desde el punto de vista urbano y según los po- bladores, Andahuaylillas está dividido en dos zonas: de la plaza hacia la carretera se ubica la comunidad de Salloq, la parte de “abajo”; del atrio hacia arriba están situadas las comunidades de Qhehuar, Llutu, Tiomayo y Manco, detrás de la cual se ubica el pueblo de San Juan de Quiwares, la parte de “arriba”. Esta división dual de “arriba” y “abajo” es una característica importante en el urbanismo prehispánico, lo que llama la atención en el caso de Andahuaylillas, pues no fue un asentamien- to prehispánico hasta donde se tiene conocimiento, cosa que solo lo determinarán estudios arqueológicos futuros. Su territorio está compuesto actualmente por las comunidades campesinas de Churubamba, Seccencalle, Sa- lloc, Quehuar, Tiomayo y Manco, además de dos grupos campesinos residuos de las antiguas haciendas de La Rinconada y Qherwasi, y finalmente Llutu, que en parte perteneció a la hacienda del mismo nombre como se señaló anteriormente hasta 1970, fecha en que la Reforma Agraria en el país desarticuló el sistema de haciendas y redistribuyó la tierra a través de un sistema cooperativo entre los campesinos que antiguamente trabajaban en las haciendas, quienes se convirtieron en copropietarios de las tierras agrícolas. Este proceso no resultó muy eficaz, de modo que a partir de la década de los 90 las tierras se fueron dividiendo en pequeñas parcelas y pasaron a ser propiedad de los campesinos. Por este motivo, hoy en día los agricultores en Andahuaylillas son propietarios de pequeños terrenos. En el 2012, la comunidad de Salloq celebró 365 años de existencia. Su fundación, según los pobladores, se remonta a 1647. Sin embargo, su antigüedad es mucho mayor, pues se sabe que en la microcuenca de Andahuaylillas se ubicaron tradicionalmente, desde tiempos preincas, los ayllus de Salloc y Qhehuar, ligados al grupo étnico de los Muy- na, hoy desaparecido, que posiblemente en tiempos incas fue reubicado cerca de la ruta del Capaq Ñan, hacia la zona del Qollasuyo, como lo mencionan varios estudiosos. La expansión del poblado se inició en el siglo XX, como consecuencia de la construcción de la carretera y su posterior asfaltado y la estación del ferrocarril, hoy desaparecida. Debido al importante crecimiento de la población en los últimos 30 años, muchas áreas agrícolas han sido incorporadas a la trama urbana actual, aunque manteniendo su forma inicial de damero.

Las construcciones son principalmente de adobe, las viviendas de dos plantas, con techos a dos aguas y cu- bierta de teja, aunque hasta mediados del siglo XX eran de paja. Muchas cuentan todavía con huertos de frutales, debido a que el poblado tiene clima benigno y muy agradable. Las casas están consolidadas alrededor de la plaza y en áreas de expansión que siguen la traza de cuadrícula. La mayor parte de sus calles tienen pavimento de empedrado y por ellas discurren canales de riego que sirven a las huertas de las viviendas, algunas otras aún no han sido pavimentadas. El pueblo cuenta con servicios de infraestructura básica, energía eléctrica, agua potable, alcantarillado y servicios de telefonía e Internet, así como agua para riego de las propiedades agrícolas, incluyendo los huertos ya referidos. La plaza principal, centro de las actividades sociales, políticas y religiosas más importantes de la comunidad, es amplia, destacando el templo colonial de San Pedro Apóstol. Asimismo, en este espacio se encuentran los edificios contemporáneos de la Municipalidad y la Comisaría de la Policía Nacional del Perú. Discretas viviendas y pequeños comercios del siglo XX completan las edificaciones que bordean la plaza, algunas de arquitectura popular. Destaca una casa de dos plantas, de estilo republicano del siglo XX, que luce un balcón cuyos muros tienen pintura de medallones con escenas de las cuatro estaciones, verano, otoño, invierno y primavera, y murales del primer tercio del siglo XX, de influencia europea, que presenta detalles decorativos en la arquitectura cusqueña de aquel momento, tanto en el área urbana como en la zona rural. Al lado del templo está la parroquia, edificio de una planta cuya fachada luce mampostería de piedra labrada de época inca reutilizada de primera mitad del siglo XVI. Fue construida después del terremoto de Cusco de 1950. Foto- grafías anteriores al sismo muestran una construcción de adobe. Hoy es sede del salón comunal y pertenece al Centro de Capacitación Jesús Obrero – CCAIJO. Actualmente, la plaza tiene jardinería central y lateral en tres frentes, con algunas plantas de especies nativas y otras variedades importadas, pileta labrada en piedra del siglo XVII, con taza moderna y dos fuentes superiores originales. Está equipada con bancas de madera, bordeada por pista con empedrado de canto rodado para circulación vehicular, trabajo realizado en la segunda mitad del siglo XX. Todavía de pie, se yerguen algunos añejos pisonays, ( Erythrina sp ), especie nativa andina, que dan al espacio público una fisonomía particular. El acce- so directo es a través de tres angostas vías de origen colonial, que arrancan de la carretera que va de Cusco a Puno, existiendo otras calles pequeñas y angostas, principalmente vehiculares, que conducen a las diferentes comunida- des campesinas del distrito. En la actualidad, Andahuaylillas es un importante atractivo turístico en la ruta sureste de Cusco que permite un flujo de visitantes que va creciendo, siendo un factor de dinamización de la economía local y promoviendo mayores posibilidades de generación de empleo para el poblador de la zona. Desde Cusco, el transporte público es constante y fluido, y el trayecto hasta el pueblo toma de 40 a 50 minutos.

ç

Vista desde el interior del templo de la plaza principal del poblado de Andahuaylillas con los árboles de pisonay. 2014 - Crédito: Asociación SEMPA.

Acceso a la capilla lateral del Señor de la Ascensión. Presbiterio, lado de la Epístola. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Se cubrían con estructuras de madera en el sistema de par y nudillo. Es evidente también la influencia musulmana en la cultura cristiana en España, que produjo el arte mudéjar, que se observa en el empleo de la albañilería de ladrillo en arcos y portadas, así como de alfarjes y lacerías de madera en los techos artesonados. La vigencia del influyente Renacimiento se expresa en el clasicismo de sus portadas, que se componen siguien- do el esquema de arco de triunfo romano con archivoltas que destacan el vano central y en los motivos de la pintura mural que cubre los muros. Esa concepción de arquitectura religiosa temprana destinada a la catequesis se extendió desde la región altiplánica, cuenca del lago Titicaca, a los valles cusqueños donde se conservan, entre otros, los templos de San Jerónimo, Oropesa, Huasac y Cay-Cay, este último en la jurisdicción eclesiástica a cargo de la Orden de la Com- pañía de Jesús. Caracteriza a las iglesias doctrineras de ese período la búsqueda de alternativas arquitectónicas para cate- quizar a la población indígena, habituada a cultos prehispánicos al aire libre, que no ingresaba a los recintos cerrados de los templos, reservados a su entender a los sacerdotes. Como esas creencias no se podían superar en poco tiempo, se optó por llevar la doctrina católica a los espacios abiertos mediante plazas sacralizadas con capillas posas en las que se detenía el Santísimo Sacramento durante las procesiones, o con capillas absidales para trasmitir el culto hacia el exterior de los templos. Otra opción consistió en valerse de una galería elevada o balcón abierto para predicar y decir la misa para los indios reunidos en el atrio y en la plaza. Dos de esas soluciones, el empleo de capillas posas y el balcón abierto, se aplicaron en San Pedro Apóstol.

Nave del templo de San Pedro Apóstol desde el coro alto. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Elaborada portada de ingreso a la capilla lateral de la Virgen de Monserrat, lado de la Epístola de la nave. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Interior de la capilla lateral del Señor de La Ascención. Presbiterio, lado de la Epístola. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Arco triunfal visto desde el presbiterio, decorado con pintura mural. Se observa el artesonado pintado de la nave y la estructura de “par y nudillo” del techo. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Órgano de Los Ángeles. Coro alto del templo de San Pedro Apóstol, lado del Evangelio. Su pintura está atribuida a Luis de Riaño. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Órgano de Los Ángeles, con las puertas abiertas. Los tubos del instrumento están simulados. Fueron pintados por Luis de Riaño. Coro alto, lado del Evangelio. Órgano restaurado en el 2011. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Órgano del templo denominado del Rey David y la Reina. Coro alto, lado de la Epístola. Órgano restaurado en el 2011. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio

Órgano del Rey David y la Reina, con las puertas abiertas para apreciar los tubos de metal. Coro alto, lado de la Epístola. 2017 - Crédito: Eduardo Hirose Maio