



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Teatro español de la Edad de Oro: texto y espectáculo, Profesor: Lola Josa, Carrera: Filologia Hispànica, Universidad: UB
Tipo: Apuntes
1 / 6
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




En oferta
La obra empieza cuando el caballero Don Duardos de la corte de Inglaterra, llega a la corte de Palmerín para exigirle al emperador justicia contra su hijo, llamado Primaleón, porque ofendió y agravió a Gridonia. Ambos empiezan un duelo, pero éste es interrumpido por la princesa Flérida, la protagonista femenina de la obra, de la cual Don Duardos se enamora inmediatamente, símbolo del amor cortés. Don Duardos decide hacerse pasar por hortelano (técnica del disfraz), para que ella se enamore humanamente de él. Durante toda la obra, Flérida sufre una psicomaquia entre romper la convención establecida hasta el momento y morise de pena, o el deseo profundo que siente por Don Duardos, todo eso sin saber que él es un caballero.
Gil Vicente quiere que Flérida se someta igual que Beatriz a Dante. Dante aporta un nuevo concepto del amor como poderosa afirmación del ser humano y una nueva teoría del amor el “Dolce Stil Novo” respecto a la teoría del amor cortés. El amor pasa a ser una experiencia transformadora que invade al individuo y que exalta las potencias del alma: voluntad, memoria y entendimiento. El amor también engendra deseo, es una entrega total al amado. Don Duardos y Flérida representan la nueva teoría del amor, un amor transformador.
La acción dramática nace dentro de los personajes dramáticos, esto introduce los pilares del humanismo del renacimiento.
Hay diversos antagonistas en la obra. Se podría decir que Primaleón por haber ofendido a Gridonia, pero durante la obra pasa desapercibido. Otro antagonista seria Camilote, un personaje dramático que introduce la desmitificación de la teoría del amor (desmitificación del amor neoplatónico), entra en escena ensalzando la belleza de Maimonda (una mujer excesivamente fea) de la cual se ha enamorado, ambos forman una pareja que representa: lo caricaturesco, el antipetrarquismo y el amor ciego. Elogia tanto a Maimonda que termina molestando a los nobles de la corte e insultando la belleza de Flérida. Ante tal agravio, Don Robusto acaba retando a duelo a Camilote.
Al final de la obra Camilote acaba matando a Don Robusto, de tal manera que Don Duardos acaba enfrentándose a Camilote para defender el honor y la honra de su amada Flérida. Camilote acaba muriendo, ésto legitima la tragicomedia. La muerte de Camilote es una exigencia artística.
Los soliloquios son un recurso dramático de gran expresividad y tensión emotiva, asociados al dolor de amores. Esto permite al personaje dramático mostrar sus sentimientos y angustias. En la obra, encontramos tres soliloquios pertenecientes a Don Duardos.
En el primer soliloquio, Don Duardos expresa el dolor de amor que siente por Flérida, él la ama, pero espera que ella se enamore humanamente de él:
¡Por los ojos piadosos
que te vi 'n este lugar, tan sentidos, claríficos y lumbrosos, dos soles para cegar los nacidos, que alumbres mi coraçón, oh, Flérida, diesa mía, de tal suerte, que mires la devoción con que vengo en romería por la muerte!
El segundo soliloquio, Don Duardos llama al dios del Amor (Cupido) y le pide que vaya en busca de su amada y que la traiga a la huerta para que él pueda verla. El problema es que él no sabe si ella siente lo mismo y vuelve a expresar el dolor de amor que siente:
Amor, Amor, más te pido: que cuando ya bien despierta la verás, que le digas al oído: «Señora, la vuessa huerta...», y no más... Porque, Amor, yo quiero ver, pues que dios eres llamado divinal, si tu divinal poder hará subir en borcado este sayal: que, para seres loado, a milagros te esperamos, que lo igual ya sin ti se está acabado.
Por ultimo, el tercer soliloquio es la angustia y desesperación de Don Duardos, han pasado tres días desde la ultima vez que vió a Flérida y ella no ha vuelto a la huerta:
Tres días ha que no viene: guisándome está la muerte mi señora. Señora, ¿quién te detiene? No sé cómo estoy sin verte sola una hora. Pues de darme eres servida despiadosa batalla y triste guerra, y mi paz está perdida, ¡muerte, llévame a buscalla so la tierra!
Usa la técnica de la canción y la música para debatir de forma ingeniosa y frívola acerca de algún asunto ligero, Gil Vicente lo usa en su obra para dotar a los personajes de más matices y para que el público este más entretenido. Incluyendo estas numerosa canciones va asentando los cimientos para hacer un nuevo teatro.
Esta técnica la usan solo dos parejas de personajes: por una lado Flérida y Don Duardos, por otro lado Julián y Constanza, dos amores completamente diferentes; el primero representan la nueva teoría de la amor, en sus cantares queda expresado un duelo musical que podríamos asociar a una suerte de justa poética y el segundo el plano más cotidiano del amor, también nos informa del carácter bonachón y despreocupado del personaje de Julián.
Flérida es el personaje que más evoluciona en toda la obra, pasa de una gran superficialidad en su primera incursión a la huerta, a las dudas, hasta el punto de tener que elegir entre su estatus social o ceder ante el amor por Don Duardos. Ella no es una dama pasiva y pone al límite el deseo y el poder, rompe el amor tradicional de dama según el amor cortés, pues ha de ser ella quien se sacrifique por su amado, ya que él le pide que abandone su hogar y se vaya con él.
Hay diferentes personajes tipificados: el emperador de Constantinopla representa el rey, aunque durante la obra el emperador no interviene mucho; el rol social de Don Duardos es el del galán, un principie/caballero de la corte inglesa, que durante toda la obra anhela el amor de su amada; Flérida es la dama de la obra; las criadas/damas de la corte son la clase media alta de la corte y están representadas por Artada y Amandria; Julián, su mujer Constanza Roiz y sus hijos Francisco y Juan representan la clase social más baja, encargados de trabajar en la huerta.
Flérida va frenando la obra teatral, debido a que no sabe si estar con Don Duardos o no, como he dicho antes, ella pertenece a la realeza y se piensa que Don Duardos es un simple hortelano que trabaja en la huerta. Sus criadas/damas de la corte: Artada y Amandria tampoco la ayudan mucho, durante la obra, al pensar que Don Duardos es un hortelano le van diciendo a Flérida que no pueden estar juntos, aunque al final acaban aceptando que se haya enamorado de él.