Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Edificaciones sostenibles, Resúmenes de Arquitectura

Edificaciones sostenibles en la construcción y arquitectura, para la mejora de la calidad de vida y medio ambiente.

Tipo: Resúmenes

2021/2022

Subido el 17/03/2023

cynthia-valera
cynthia-valera 🇵🇪

4 documentos

1 / 25

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL
INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL
FUNDACION PRINCIPE CLAUS PARA LA CULTURA Y EL DESARROLLO
EDIFICACIONES SOSTENIBLES:
Estrategias de Investigación y Desarrollo
Domingo Acosta
Alfredo Cilento Sarli
VENEZUELA
IAT EDITORIAL ON LINE FEBRERO 2007
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd
pfe
pff
pf12
pf13
pf14
pf15
pf16
pf17
pf18
pf19

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Edificaciones sostenibles y más Resúmenes en PDF de Arquitectura solo en Docsity!

INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL

INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL

FUNDACION PRINCIPE CLAUS PARA LA CULTURA Y EL DESARROLLO

EDIFICACIONES SOSTENIBLES:

Estrategias de Investigación y Desarrollo

Domingo Acosta Alfredo Cilento Sarli

VENEZUELA

IAT EDITORIAL ON LINE FEBRERO 2007

EDITORIAL ON LINE

PUBLICADO EN: TECNOLOGÍA Y CONSTRUCCIÓN Nº 21 I, 2005: 15-30.

EDITORIAL ON LINE

INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL

PRESENTACIÓN Este artículo fue solicitado para el número especial dedicado al XX aniversario de Tecnología y Construcción , publicación especializada del IDEC-UCV, en el campo de I&D en las disciplinas asociadas a las ciencias de la construcción. En el texto se resumen buena parte de los planteamientos que los autores han venido desarrollando, a través de investigaciones sobre el tema de la sostenibilidad de la construcción, y que constituyen la sustentación fundamental de los cursos de postgrado de “Desarrollo Tecnológico de la Construcción” y “Arquitectura y Construcción Sostenibles” que se dictan en el IDEC, Instituto que también está celebrando, en el 2005, treinta años de fundado. Hemos considerado la pertinencia de incluir, además de un conjunto de estrategias para un hábitat sostenible , una agenda de investigación y desarrollo y unas líneas y proyectos de investigación , que aspiramos puedan contribuir a delinear políticas futuras de I&D en el campo del desarrollo tecnológico de la construcción. DA/ACS

1. INTRODUCCIÓN En el nuevo siglo que apenas comienza, los problemas ambientales y la calidad de vida en nuestras ciudades continúan deteriorándose severamente. En sociedades como las nuestras, es necesario pensar primero en resolver los urgentes y apremiantes problemas de hoy, lo que es indudablemente la prioridad. Pero buena parte de nuestros problemas actuales: la pobreza, el decaimiento de las ciudades, los barrios pobres urbanos, son resultado de decisiones, acciones, y en buena parte omisiones, emprendidas generaciones atrás para intentar resolver los problemas de aquel momento sin pensar demasiado en un mañana que ahora es nuestro.

Las modificaciones al medio ambiente natural deberían ser obligatoriamente gestionadas a partir de una estrategia de sostenibilidad; lo que significa que el desarrollo del medio ambiente construido, y sus modificaciones, sean planteados en términos de su pertinencia y viabilidad social, económica y ambiental. Y debe ser así, a fin de garantizar que las construcciones que se realicen hoy perduren para las generaciones futuras, de manera de compensar los daños irreversibles que puedan provocar las modificaciones al medio natural, no sólo por las nuevas construcciones, la urbanización precaria y por las actividades extractivas y la tala, sino por la contaminación ambiental con residuos, desechos, escombros y emanaciones, generadas por tales actividades. Innovaciones tecnológicas y sociales juegan un papel primordial en el logro de la construcción de un hábitat sostenible, y en la búsqueda de respuestas a algunas de las siguientes interrogantes:

¿Cómo enfocar de una manera sostenible

  • o sustentable - nuestro desarrollo urbano? ¿Habría que introducir cambios radicales en los enfoques de las variables del proyecto de urbanismo y de las edificaciones? ¿Cuáles son las bases ecológicas y éticas del diseño en la arquitectura y la ingeniería? ¿De que manera se debería reorientar la docencia y la práctica profesional para el logro de un hábitat sostenible? ¿Como garantizar que las innovaciones en materiales y tecnologías tengan viabilidad social, económica, ambiental y ética? Las respuestas varían de una región o país a otro, puesto que las diferencias en términos de desarrollo económico y calidad de vida son muy marcadas. Sin embargo, en esencia se trata de lograr que las modificaciones al medio ambiente

INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL

De la misma manera que un gran proyecto industrial, o la construcción de una gran central hidroeléctrica, implica la realización de estudios precisos sobre los impactos ambientales, es imprescindible un cuidadoso estudio del ecosistema del lugar antes de la elección del emplazamiento de cualquier intervención urbana importante y de la operación masiva de desarrollo de tierras. Se deben evaluar los impactos, no sólo de las obras en sí, sino también de todas las actividades relacionadas con la extracción de materia prima y la producción de materiales y componentes.

2.2. Innovación en la normativa El establecimiento de regulaciones y controles de carácter ambiental es una función propia del Gobierno. En la Agenda 21 de la Conferencia de Río (UNCED, 1992) se señala que los apremiantes problemas del siglo XXI sólo pueden ser atacados a través de la cooperación internacional, y que su implantación exitosa es responsabilidad principal de los Gobiernos, con la participación ciudadana y la contribución de organizaciones no gubernamentales. Los Gobiernos deben asegurar que las políticas ambientales proveen el marco legal e institucional para responder a nuevas necesidades para la protección del ambiente, que puedan ser resultado de cambios en la producción y de especialización de los mercados. Sin embargo, el establecimiento de políticas y normas para conservar y proteger los recursos naturales no debe hacerse sin tomar en cuenta a quienes viven de esos recursos, porque de otra manera se pudiera estar estimulando el aumento de la pobreza y en consecuencia, las perspectivas a largo plazo para la misma conservación de los recursos. En este sentido, se reconoce que la lucha contra la pobreza es una

de las condiciones indispensables para alcanzar un desarrollo sostenible.

Ejemplos de regulaciones típicas son las siguientes (1) regulaciones para controlar la conversión de tierras agrícolas a uso urbano, como para el establecimiento de cinturones verdes alrededor de ciudades y pueblos, protección de zonas vulnerables a desastres y de ecología frágil, y evaluación obligatoria de los impactos de proyectos mayores; (2) regulaciones para reducir la extracción de materia prima, legislación para prohibir el bote de materiales que pudieran ser reciclados, así como directrices para establecer que una proporción de los materiales usados en todos los proyectos de construcción sean reciclados; (3) estimular la adopción de estándares y otras medidas reguladoras que promuevan el aumento de la aplicación de diseños y tecnologías eficientes en su uso de energía, y la utilización de los recursos naturales de una forma económica y ambientalmente apropiada (4) promover la aplicación de impuestos u otro tipo de carga tributaria que des-estimulen la utilización de materiales de construcción que generen contaminación durante su ciclo de vida (UNCHS, 1993; UNCED, 1992).

La estrategia de innovación debe buscar el desarrollo de una normativa, flexible y estimulante, basada en el comportamiento o desempeño ( performance) de materiales, componentes e instalaciones, evaluada desde el punto de vista técnico, económico, social y ambiental, en contraste con las tradicionales normas de construcción de carácter prescriptivo, que señalan específicamente la forma y técnica como deben ejecutarse las obras, lo que constituye un fuerte impedimento a la innovación y al cambio técnico,

EDITORIAL ON LINE

además de no propiciar una adecuada medición de la calidad y el confort en las edificaciones. (Ver: IDEC/IU/UCV, 2002).

Debería establecerse también una normativa específica referida a la “gestión de residuos” que incluya el bote de escombros en partidas separadas en los presupuestos de las obras. Una normativa de este tipo debería permitir la identificación y clasificación de los residuos según su origen. El catálogo europeo clasifica los residuos en: metales; asfalto, alquitrán y productos alquitranados; hormigones, ladrillos, tejas y materiales cerámicos; materiales de aislamiento; residuos mezclados; tierra y varios. La identificación y cuantificación de los residuos de cada obra pudiera realizarse con una clasificación similar.

2.3 Investigación y Desarrollo Se deberían orientar los programas de investigación y desarrollo (I&D), en el campo industrial y de la construcción, bajo las premisas del desarrollo sostenible. Las principales orientaciones serían:

  1. I&D en nuevas técnicas que utilicen residuos y desechos provenientes de las actividades agrícolas y agro industriales, mineras, de la industria manufacturera y de la propia construcción;

  2. I&D para la producción local de materiales de construcción utilizando recursos locales o regionales; así como para el mejoramiento de las características técnicas de materiales tradicionales o autóctonos;

  3. I&D en los campos de ahorro energético en todas la fases del ciclo de vida de materiales, componente y obras de construcción; igualmente en lo relativo al ahorro en el consumo de agua;

  4. I&D sobre las propiedades y comportamiento de materiales de baja energía incorporada para estimular su especificación (uso) por parte de proyectistas y constructores;

  5. I&D en técnicas que mejoren la eficiencia energética de las edificaciones mediante el uso de medios pasivos que propicien la eliminación de ventilación mecánica y aire acondicionado;

  6. I&D de nuevas normas de comportamiento para la producción y utilización de nuevos materiales y productos de construcción bajo parámetros de sostenibilidad;

  7. hacer accesible más información y conocimientos sobre sostenibilidad de la construcción, mediante campañas, proyectos de demostración, programas experimentales, concursos de mejores prácticas y similares;

  8. revisar las normas de construcción, especificaciones y códigos de práctica de manera de permitir y estimular el uso de materiales de baja energía incorporada; y

  9. profundizar los mecanismos de transferencia de conocimientos, información e innovaciones entre el sector educativo y el sector productivo.

2.4. Apoyo a las comunidades organizadas Hay que identificar la vocación productiva de las regiones y localidades, y la “ identificación de lo específico...en cada rincón del territorio ” (Pérez, 1999). Y hay que asignar prioridad al uso y refuerzo de las capacidades y recursos locales: materiales, productos y técnicas, lo que permite una mejor adaptación de las propuestas a las condiciones geoambientales locales, así como el respeto a los factores culturales y tradiciones, locales y regionales. La descentralización de la ejecución de los proyectos de construcción

EDITORIAL ON LINE

para poder tomar decisiones correctas sobre una determinada situación ” (Fullana y Puig, 1997: 19). En este sentido, el ACV puede ayudar en la identificación de correctivos, y el establecimiento de caminos y estrategias tendentes a disminuir el impacto ambiental de la construcción, contribuir a mejorar el medio ambiente y, en definitiva, para evolucionar hacia un hábitat sostenible y una mejor calidad de vida

A continuación se presentan un conjunto de estrategias que persiguen incrementar la sostenibilidad y ecoeficiencia de la construcción y las edificaciones (Ver: Acosta, 2002). El árbol, en la figura 2, agrupa dichas estrategias en seis categorías que apuntan directamente a la minimización de los impactos ambientales de la construcción y a contribuir a la mejora y recuperación del medio ambiente con un enfoque múltiple, en los aspectos tecnológico, social, económico y ecológico. Esas estrategias son: la reducción del consumo de recursos; la eficiencia energética, la reducción de la contaminación y toxicidad, el enfoque de “construir bien desde el inicio”, el de construir bajo la premisa de “cero desperdicio” y la orientación hacia la producción local y flexible. Como se podrá notar en el texto, las estrategias tienen muchos puntos de contactos entre sí, dado el carácter multifactorial del concepto de sostenibilidad.

3.1 Reducción del consumo de recursos La promoción de la reducción del consumo de materia prima proveniente de recursos no renovables, a fin de atenuar los efectos de la extracción sobre el medio ambiente natural, implica un mayor uso de materiales provenientes de recursos renovables y de procesos de reutilización o reciclado 1. El concepto de sincretismo tecnológico

(Cilento,1996) plantea la necesidad de una apropiada combinación entre técnicas, materiales y componentes provenientes de la gran industria, usualmente de alta energía incorporada, y técnicas y materiales autóctonos de bajo consumo energético y bajo poder contaminante, o materiales biodegradables que puedan ser asimilados por los ecosistemas o las mismas edificaciones, con el uso de materiales provenientes de procesos de reciclado o componentes reutilizados. Lo que se busca es lograr un balance adecuado entre las características ambientales y culturales, las necesidades de seguridad y confort, y la reducción de la energía incorporada en materiales, componentes, productos y procesos. Carlota Pérez (1999: 17), quien introdujo la idea de un “nuevo paradigma tecno-económico ” basado en el conocimiento y la información, describe esta estrategia como la de “...producir más utilizando menos materia prima y más ‘materia gris ’”.

Esta estrategia estaría inscrita en la idea de des-materialización de los procesos, es decir la reducción del consumo de materiales por metro cuadrado de construcción enfocándose, no sólo en la reducción del uso de recursos vírgenes, sino en un esfuerzo hacia la reutilización, el reciclaje y la remanufactura, que son pasos importantes para cerrar el ciclo de los materiales. Adicionalmente, la de-energización, la de-carbonización y la de-toxificación del sistema industrial pueden acompañar a la des-materialización, si se pretende recuperar significativos recursos y beneficios ecológicos (Kieber et al, 2000).

Disminuir el consumo de materiales implica también disminuir el peso de las edificaciones por metro cuadrado de construcción aplicando técnicas innovadoras que mejoren a su vez el rendimiento

INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL

y seguridad de la construcción convencional. Esto es particularmente pertinente en nuestras zonas urbanas, donde la vulnerabilidad ante eventos sísmicos es notoria dada las características de la construcción de la mayoría de nuestros asentamientos informales. Es el caso de las construcciones de mampostería de las zonas de barrios, las que debido a la ausencia de una normativa nacional y malas prácticas constructivas configuran un escenario de alto riesgo en relación a su capacidad sismorresistente. (Ver: Acosta 2005a).

La asignación de recursos para la investigación y desarrollo de sistemas de servicios en circuito cerrado, basados en la reutilización y el reciclaje es una acción clave para introducir innovaciones sostenibles en la construcción. La posibilidad de desarrollar sistemas y tecnologías que reduzcan sustancialmente la extracción de materias primas de los ecosistemas naturales, reutilicen y reciclen todos los residuos y desechos de la construcción y de otros procesos productivos, es una meta que debería estar presente en todos los esfuerzos destinados a racionalizar ambientalmente el funcionamiento del Sector Construcción.

La reducción -optimización- del consumo de materiales por metro cuadrado de construcción, es un factor clave, porque el sobredimensionado y el desperdicio, que son característicos de las formas más atrasadas de construcción, constituyen no solo un factor de incremento de costos sino de uso irracional de los recursos, e importante factor de generación de contaminación ambiental.

El espacio urbano, la tierra urbanizada disponible para desarrollar, también es un recurso

escaso y debe ser gestionado con criterios sostenibles (Diario Oficial de las Comunidades Europeas, 1997, p. 18). En relación al problema de la creciente precariedad de la vivienda en el contexto de la “ explosión urbana ” Leopoldo Martínez Olavarría (1965) apuntaba: “ Esta tendencia...sólo puede ser contrastada mediante una política firme de localización geográfica de la población, en función de un plan integral de desarrollo - y la ejecución de un vasto plan de desarrollo urbano, que signifique la dotación de los servicios básicos de cada poblado ”. Es interesante constatar como hoy en día estos principios continúan vigentes.

Por otra parte, se debe dar prioridad al “reciclaje urbano” en los espacios que puedan ser rehabilitados antes que a la continua ocupación de los perímetros de las ciudades o peor aún, a la construcción de nuevas ciudades en lugares de difícil acceso y escasas o inexistentes fuentes de trabajo.

3.2. Eficiencia y racionalidad energética En la manufactura de materiales y componentes constructivos, las estrategias de ahorro energético deberían incluir acciones relacionadas con los procesos que utilizan hornos con el fin de incrementar la eficiencia energética y reemplazar los proceso ineficientes, evaluando la posibilidad de sustituir por combustibles menos costosos, incluso el uso de residuos y desechos en el quemado de ladrillos, bloques y en la fabricación de cemento. También el reciclaje de chatarra de hierro y acero, y el uso de vidrio reciclado; y el uso de aditivos de baja energía como los materiales puzolánicos en la producción de cemento (Ver: Águila, 2001). Otro enfoque clave es el de mejorar energéticamente y reducir

INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL

CO2 que alcanzan una proporción muy alta de las emisiones totales en los países desarrollados 2.

Otra estrategia es la de planificar la gestión de las emisiones contaminantes una vez generadas, a través de su tratamiento (filtros, tratamientos químicos), de su descarga controlada al medio natural (incineración, dispersión), o de su recuperación (reutilización o reciclaje).

Por otra parte, se deben evitar los materiales que representan un peligro para la salud. Por ejemplo, el plomo es cada vez menos utilizado en la construcción, caso de las tuberías para instalaciones sanitarias donde el “emplomado” fue primero sustituido por juntas mecánicas flexibles y, finalmente la tubería de PVC ha venido a sustituir a la de hierro negro. Sin embargo, el PVC puede ser tóxico si se inhalan partículas volatilizadas, aunque si el ambiente está bien ventilado el riesgo disminuye notablemente (Programa LIFE, 1997). El uso del asbesto debería ser eliminado totalmente tanto en la producción de materiales como en otros componentes constructivos, y en la protección contra el fuego de estructuras metálicas. Otro ejemplo es el de los productos, para tratamiento, acabado y protección de la madera, en especial en estructuras, cerramientos, ventanería y todas las partes expuestas a la intemperie. Estos productos son generalmente tóxicos, pero se requieren para mejorar el comportamiento y durabilidad de componentes estructurales y no estructurales de madera.

3.4 Construir bien desde el inicio El concepto de “construir bien desde el inicio” (Carter, 1995), significa construir bien desde la fase de diseño, donde se toman decisiones claves para la construcción de la edificación. Se

trata de diseñar y construir para una larga vida útil (Cilento, 1998) es decir, construir con calidad y durabilidad anticipando la transformabilidad y la reutilización de las edificaciones, su uso multifuncional que permita reformas y cambios en el uso de la edificación, sin grandes demoliciones y modificaciones estructurales. El mismo criterio debe aplicarse a las grandes actuaciones urbanísticas y de infraestructuras mencionadas más arriba:

Las infraestructuras de la sostenibilidad seguramente serán elementos ligeros y fácilmente reconvertibles, capaces de digerir las mutaciones de la demanda…, (y) se caracterizarán por su versatilidad funcional, es decir, por su capacidad, intrínsecamente asociada a su concepción y diseño, para irse adecuando a las variaciones que la complejidad socioeconómica del nuevo paradigma traerá consigo. ” (Folch, 1998:150).

La presión por la cantidad, antes que por la calidad, y las mediocres respuestas en el diseño, especialmente en las construcciones llamadas de interés social; así como la búsqueda improvisada e irreflexiva de la reducción de costos, ha hecho “desechables” muchas de las obras construidas tanto por el sector público como por promotores mercantiles en los países más atrasados. Un objetivo de sostenibilidad de la construcción, de importancia crucial, es el de construir con más calidad a menor costo. Esto implica también restituir los valores éticos asociados a un ejercicio profesional responsable.

Se debe además diseñar para un fácil funcionamiento y mantenimiento (Cilento, 1998), facilitando con el proyecto las acciones para preservar las edificaciones, así como previendo el mantenimiento de las instalaciones y servicios, evitando empotrar o embonar las tuberías y ductos y planificando estrategias de distribución

EDITORIAL ON LINE

y accesibilidad a las instalaciones para evitar roturas en caso de reparación y mantenimiento.

Un factor clave de sostenibilidad es el de diseñar para el desarrollo progresivo, la transformabilidad y la reutilización. En una realidad donde lo más permanente es el cambio, los arquitectos no pueden seguir diseñando edificaciones de consumo masivo, como obras arquitectónicas inmodificables. El desarrollo progresivo es una condición necesaria para garantizar más calidad, adaptabilidad y una mejor utilización de recursos escasos. Diseñar para la transformación sin perder la calidad de los espacios y la estética de la edificación, es también una condición necesaria para garantizar calidad, confort y menores costos de adaptación al cambio, e incluso mayor durabilidad. En realidad la durabilidad está asociada tanto al mantenimiento como a la capacidad de transformación de la edificación. Lo anterior, así como la reutilización racional de las edificaciones existentes, son todos imperativos de la necesidad de garantizar actividades sostenibles en la construcción.

Una acotación es necesaria en relación al concepto de desarrollo progresivo (Ver: Cilento, 2002). No se trata de la vieja idea de viviendas ampliables o de vivienda básica. Cuando se habla de desarrollo progresivo se trata, en el caso de la vivienda, de un proceso y no de un producto. Se trata del proceso mediante el cual, a partir de una construcción inicial ( protovivienda ) los ocupantes construyen en forma progresiva los espacios requeridos, según sus necesidades y expectativas, y al mismo tiempo van mejorando también en forma progresiva la calidad total de la edificación. La mayor implicación no está entonces en el diseño, que será producto de decisiones de los

ocupantes, sino en los materiales, componentes y técnicas constructivas que faciliten ese proceso de crecimiento y mejoramiento de calidad. En este proceso, la asistencia técnica a las familias es una condición sine qua non.

3.5 Construir bajo la premisa de “cero desperdicio” Como otras acciones ya mencionadas, un diseño consciente y eficiente, y buenas prácticas constructivas son condición indispensable para reducir el consumo de energía, eliminar los residuos y desechos, característicos del descuido en el diseño de los procesos productivos, y para la reducción drástica de los desperdicios que son producto de falta de consideración técnica del proceso de construcción. Aquí también priva la inescrupulosa idea de que los desperdicios originados por las malas prácticas o el descuido, en cualquier caso, no los paga ni el diseñador ni el constructor sino el cliente o el usuario.

La individualidad y larga vida de las edificaciones implica dificultades cuando se plantea cerrar el ciclo de vida de los materiales y obras para reciclar los desperdicios: (1) las edificaciones no son diseñadas o construidas para ser eventualmente desensambladas o deconstruidas ; (2) los materiales y componentes constructivos tampoco lo son; y (3) los materiales y componentes utilizados suelen ser materiales compuestos o acoplados, unidos con morteros y pegas, lo que dificulta severamente el reciclado e incluso su reutilización. Por ello la dificultad de desarrollar el concepto de cero desperdicio con los métodos tradicionales de construcción, o con los sistemas industrializados con base en concreto.

EDITORIAL ON LINE

Los resultados si bien cubrieron una necesidad perentoria - la destrucción generada por la guerra

  • a la larga fueron un fracaso desde el punto de vista social, ambiental y urbano; de hecho las grandes plantas de prefabricación prácticamente desaparecieron y muchos de los conjuntos construidos han venido siendo demolidos.

Sin embargo, se puede alcanzar la producción en gran escala de viviendas, a través de múltiples operaciones de pequeña escala, y no sólo de procesos continuos y largas series de producción. Las estrategias de descentralización conducen a un incremento de las demandas locales y a calificar la demanda en función de recursos que se puedan obtener localmente. El resultado es la necesidad de producción versátil en pequeña escala, lo que tiene implicaciones adicionales con el ahorro de energía, la preservación del medio y el reciclaje de residuos de procesos agrícolas, industriales y de la propia construcción, que se encuentran o que pueden encontrarse localmente.

Lo anterior está asociado a la capacidad innovadora de la pequeña empresa y a su disposición para incorporar tecnología y conocimientos de forma progresiva, lo que se dificulta en las grandes empresas por la inercia administrativa que implica el manejo de grandes volúmenes de negocios, y la burocratización creciente que genera la necesidad de una reproducción ampliada de las operaciones (Cilento, 1998). La instalación de pequeñas y medianas empresas en el ámbito local, que aprovechen recursos y potencialidades regionales y locales, reduce el consumo y los gastos del transporte, con evidentes efectos en la reducción de gastos de capital, de consumo energético y de los niveles de contaminación ambiental.

4. UNA AGENDA PARA LA

SOSTENIBILIDAD DE LAS

EDIFICACIONES

La obligación de atender, e intentar resolver los problemas que afectan la calidad de vida de los actuales habitantes del planeta, sin comprometer la posibilidad de que las futuras generaciones puedan disponer de recursos para resolver los suyos, es una referencia directa a la modificación del medio ambiente natural, actividad propia de los arquitectos e ingenieros, y señala la característica fundamental del concepto de sostenibilidad: es un enfoque de carácter multifocal, que implica aspectos tecnológicos, políticos, sociales, económicos, ecológicos y éticos. Lo anterior quiere decir que no basta con proyectar edificaciones respetuosas del ambiente, sino que es necesario considerar el conjunto de los aspectos para que la naturaleza múltiple de la sostenibilidad pueda ser reconocida. El tema es complejo, pero las exigencias actuales, vinculadas a los fenómenos ambientales globales y al interés que ellos suscitan en las naciones y pueblos, así como la creciente vulnerabilidad de los grandes centros urbanos, hace perentorio abordar el asunto con seriedad científica y técnica.

La Agenda de I&D que se propone a continuación define las características que se aspira detenten las edificaciones, particularmente viviendas, para el logro de una mayor sostenibilidad o ecoeficiencia. Es decir, la concepción de edificaciones:

  1. Cuya implantación se efectúe en terrenos con suelos apropiados; y que hayan sido evaluadas considerando su vocación, los impactos ambientales y el ecosistema del lugar.
  2. Agrupadas en conjuntos de baja altura, con densidades medias y altas, que eliminen

INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL o minimicen el uso de ascensores a fin de optimizar el consumo energético y los gastos de mantenimiento y reposición.

  1. Que garanticen la seguridad de bienes y personas, en términos de su comportamiento estructural y frente a las amenazas naturales o de origen antrópico. Es decir, concebir edificaciones de muy baja vulnerabilidad.
  2. Cuyo metabolismo sea muy lento debido a su uso multifuncional, durabilidad, adaptabilidad y transformabilidad; es decir que su vida útil pueda ser prolongada y actualizada, incluso para nuevos usos.
  3. Que sean fácilmente deconstruibles, o puedan ser desensambladas; es decir, cuyos componentes puedan ser desacoplados de la edificación, reemplazados con facilidad, y reutilizados con pequeños ajustes y retoques, lo que implica el concepto de “construcción por la vía seca”.
  4. Que utilicen productos y componentes concebidos y diseñados para su posterior reciclaje; y cuyos materiales estructurales de masa, es decir, los no deconstruibles, puedan ser también reciclados.
  5. Que sean proyectadas en función de evitar o reducir al mínimo el desperdicio de materiales y energía, mediante el uso de la normalización, coordinación dimensional y simplificación-reducción de materiales y productos.
  6. Que sean diseñadas para ser construidas de manera progresiva, es decir que puedan ampliarse, modificarse y mejorar su calidad y confort a lo largo de su vida útil. Y en las que se utilicen materiales y componentes que también sean capaces de mejorar su calidad y comportamiento de manera progresiva. 9. En las que los materiales y el diseño de la interfase con el exterior, es decir, los cerramientos exteriores, ventanería, protección solar, cubiertas, patios, corredores y aleros, sean compatibles con los factores ambientales locales, a fin de contribuir a la racionalidad energética. 10. En las que los procesos productivos, en todas sus fases, tengan una alta eficiencia energética; igualmente durante la fase de operación y uso, salvaguardando las exigencias de confort de los usuarios. 11. Que en las fases de producción, construcción y durante su uso no produzcan ningún tipo de emisiones o residuos peligrosos o contaminantes. En las que no se usen materiales calificados como nocivos para la salud. 12. Que puedan ser producidas en plantas de pequeña escala (y no en procesos continuos y largas series de producción), que permitan aprovechar al máximo los recursos y potencialidades locales. Esto implica aceptar también la premisa de anteponer la calidad a la cantidad. 13. Que utilicen con eficiencia los recursos y técnicas disponibles localmente. Es decir, que puedan combinar de manera sincrética óptima, materiales y componentes de producción industrial y de alta energía incorporada, con los de origen local de baja energía incorporada, derivados de recursos naturales renovables. 14. Que respondan con acierto a las condiciones ambientales, económicas y valores culturales e históricos locales. 15. Que promuevan la salud y el confort de sus ocupantes, y un entorno estética y ambientalmente grato.

INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL

manos de los proyectistas aplicando soluciones pasivas de acondicionamiento ambiental. Otra estrategia es la reducción de la contaminación y toxicidad, impacto que puede ser previsto desde el proyecto, reduciendo o eliminando emisiones desde su origen o, si no queda más remedio, una vez generadas; se trata asimismo de no utilizar materiales que representen un peligro para la salud humana. Se planteó también la estrategia de “construir bien desde el inicio”, para una larga vida útil, con calidad y durabilidad, previendo la transformabilidad y progresividad de las edificaciones. La estrategia de “cero desperdicio” es un ideal a alcanzar en la búsqueda de reducir a su mínima expresión los residuos que se generan en el ciclo de vida de la construcción, utilizando criterios como el de deconstrucción , coordinación dimensional, construcción seca, y aplicando los principios de prevención, valorización y eliminación compatible ambientalmente. Por último, se propuso la producción local y flexible como fórmula para estimular la producción versátil, masiva, a través de múltiples operaciones de pequeña escala que aprovechen los recursos locales con el consecuente ahorro de energía y materiales.

Líneas y proyectos de investigación a partir de las estrategias A partir de las políticas y estrategias para edificaciones sostenibles aquí planteadas, se pueden derivar y proponer líneas de investigación y desarrollo de amplia trascendencia. De hecho, en el IDEC desde hace algunos años se vienen desarrollando investigaciones en el marco de dichas estrategias. Sin pretender ser exhaustivos, a continuación se presentan algunos ejemplos de los trabajos desarrollados y de algunas líneas de investigación que pudieran plantearse.

  1. Con respecto a la estrategia 2.2, “Innovación en la normativa” el IDEC, conjuntamente con el Instituto de Urbanismo, desarrolló para el CONAVI, un “Código de habitabilidad para la vivienda y su entorno”, con el objeto de revisar e integrar la normativa nacional sobre la materia, para ir progresivamente sustituyendo o ajustando las normas actuales, al concepto de normas de comportamiento (performance).
  2. En relación a la estrategia 3.1 “Reducción del consumo de recursos”, buena parte del énfasis se ha colocado en un mayor uso de materiales provenientes de recursos renovables. Es el caso de los trabajos sobre la madera como recurso material renovable, en componentes y sistemas constructivos, así como el aprovechamiento de materiales no convencionales como tableros o la madera de pino Caribe 3 para la construcción de paredes portantes 4 , y ventanas de romanilla 5. Otro trabajo en la línea del uso de recursos renovables es el de producción de cementos puzolánicos a partir de cascarilla de arroz 6.
  3. Dos trabajos adicionales referidos a la estrategia de reducir el consumo de recursos son: el componente prefabricado para losas de fundación en suelos con amenazas geotécnicas, 7 significativo aporte en la reducción de la vulnerabilidad de las edificaciones; y la evaluación acerca del impacto ambiental de los bloques macizos de suelo-cemento 8 , que reveló la limitada aplicación de esta técnica a la producción masiva de vivienda de interés social.
  4. El equipo de investigación en el área de “requerimientos de habitabilidad” del IDEC, trabaja directamente en la búsqueda de eficiencia y racionalidad energética de las edificaciones^9 , estrategia 3.2: “Eficiencia y racionalidad energética”, realizando proyectos sobre ahorro energético en el diseño y uso de las edificaciones, dirigidos tanto a profesionales como a usuarios. Asimismo, este equipo ha asesorado a profesionales de la arquitectura que han incorporado las experticias de este grupo a su trabajo proyectual 10.
  5. Con respecto a la estrategia de “Reducción de la contaminación y toxicidad”, existe una

EDITORIAL ON LINE

preocupación acerca del impacto que produce la limpieza de la fachada de panelita de arcilla, de tan extendida aplicación en nuestros edificios, la cual se lava utilizando enormes cantidades de agua y aplicando ácido muriático. Pudiera plantearse cómo eliminar esta práctica a través de la prefabricación de acabados de arcilla, o de la sustitución accesible del ácido.

  1. La línea de investigación de mampostería estructural confinada se ha planteado responder a las estrategias de “Construir bien desde el inicio”, “Cero desperdicio”, y “Producción local y flexible”, así como contribuir a la disminución de la vulnerabilidad de las edificaciones de mampostería frente al sismo. a. En esta línea destaca el proyecto de investigación 11 que se realiza actualmente sobre mampostería confinada con perfiles metálicos, evaluado experimentalmente en el IMME para certificar su sismorresistencia. La propuesta plantea reformular la manera como se construye la mampostería, mejorando las condiciones de trabajo, haciéndola más eficiente, y menos vulnerable, en particular entre los sectores de menores ingresos, para la construcción masiva de viviendas de bajo costo. b. Se plantea asimismo dentro de esta línea desarrollar una Normativa Nacional de Mampostería Estructural 12 , para el análisis y proyecto de estructuras basadas en muros de mampostería portante. c. En esta línea también se trabaja en el tema de “Pruebas de diseño y desarrollo de configuraciones arquitectónicas” para lograr difundir en el ámbito profesional la aplicación de sistemas de muros de mampostería, con el objeto de propiciar opciones que satisfagan criterios de funcionalidad, progresividad, ambientales, estéticos, así como requerimientos de sismorresistencia.^13 d. Otro proyecto es el de Rehabilitación de edificaciones en zonas de barrios, construcciones que en su mayoría son ejecutadas sin tomar en cuenta algunos de los principios fundamentales de sismorresistencia. Se exploran opciones de reforzamiento estructural de estas

edificaciones.^14

  1. A partir de la estrategia “Cero desperdicio” se pueden generar algunas posibles propuestas de investigación 15. a. Desarrollar ideas para la construcción convencional que contribuyan a la reducción de la generación de residuos. Otros países han introducido mejoras en las prácticas constructivas convencionales para producir menos desechos 16. Se deben incluir opciones para las partidas de obra: movimiento de tierra y excavaciones, infraestructura, estructura, albañilería, fachadas, etc. b. Desarrollar innovaciones para propiciar la construcción seca y la deconstrucción, con el fin de minimizar residuos y reciclar los componentes y partes de la edificación, así como de minimizar las operaciones en obra: montar en vez de construir. En este sentido, sería útil elaborar un inventario y clasificación de la construcción en seco en Venezuela, y proponer líneas de investigación tales como: sistemas de fundación prefabricados, muros de contención por gravedad, estructuras de esqueleto y paneles, entramados, entrepisos, instalaciones y accesorios.
  2. En referencia a la estrategia “Producción local y flexible”, ya se mencionó que los proyectos de mampostería se prestan para una producción de este tipo y por ende para aplicar el principio de “sincretismo tecnológico” propuesto por Cilento (1995). Se puede plantear una investigación sobre procesos de fabricación confiables para la producción flexible y de pequeña escala de bloques y otras unidades de albañilería 17 , la cual requiere de un control de calidad acucioso para garantizar el comportamiento de los elementos que conformarán los muros resistentes de la mampostería. En este sentido, se proponen las dos líneas de trabajo a continuación. a. Diseño de procesos de producción de bloques que garanticen una producción con una mínima dispersión estadística en su calidad, con el objeto de que los muros tengan un comportamiento predecible frente al sismo.