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El bosque medierráneo, Apuntes de Biología

Asignatura: Biología floral, Profesor: M Del Carmen Viera Benitez, Carrera: Biología, Universidad: USC

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 02/11/2016

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EL BOSQUE MEDITERRÁNEO
1. INTRODUCCIÓN
CONCEPTO Y ESTRUCURA
El bosque mediterráneo es un bioma que se extiende por las zonas templadas de la
Tierra que presentan un clima de tipo mediterráneo, donde las precipitaciones no son
muy abundantes y existe una estación seca muy marcada. Pero empecemos por entender
qué es un bioma y qué es un bosque. Un bioma es el conjunto de ecosistemas
característicos de una zona biogeográfica que está definido a partir de su vegetación y
de las especies animales que predominan. Es una determinada parte del planeta que
comparte el clima, flora y fauna. Un bosque es una extensión de terreno densamente
poblado de árboles, arbustos y matorrales. Un ecosistema donde la vegetación
predominante la constituyen los árboles.
El bosque puede describirse como una formación vegetal en la que un estrato arbóreo
domina sobre otros estratos: arbustivos y herbáceos, que constituyen el llamado
sotobosque. Tan importante como los árboles es la composición del sotobosque, por la
específica adaptación de las plantas a las condiciones ecológicas creadas bajo las copas
de los árboles. Por esto no se considera bosque, sino formaciones arboladas, a los
pastizales o matorrales con árboles más o menos desperdigados en los que no se puede
reconocer un sotobosque. Como tampoco las repoblaciones de, por ejemplo, coníferas
u otras arboledas plantadas fuera de su ambiente natural, cuyo sotobosque fue eliminado
o empobrecido.
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EL BOSQUE MEDITERRÁNEO

1. INTRODUCCIÓN

CONCEPTO Y ESTRUCURA

El bosque mediterráneo es un bioma que se extiende por las zonas templadas de la Tierra que presentan un clima de tipo mediterráneo, donde las precipitaciones no son muy abundantes y existe una estación seca muy marcada. Pero empecemos por entender qué es un bioma y qué es un bosque. Un bioma es el conjunto de ecosistemas característicos de una zona biogeográfica que está definido a partir de su vegetación y de las especies animales que predominan. Es una determinada parte del planeta que comparte el clima, flora y fauna. Un bosque es una extensión de terreno densamente poblado de árboles, arbustos y matorrales. Un ecosistema donde la vegetación predominante la constituyen los árboles.

El bosque puede describirse como una formación vegetal en la que un estrato arbóreo domina sobre otros estratos: arbustivos y herbáceos, que constituyen el llamado sotobosque. Tan importante como los árboles es la composición del sotobosque, por la específica adaptación de las plantas a las condiciones ecológicas creadas bajo las copas de los árboles. Por esto no se considera bosque, sino formaciones arboladas, a los pastizales o matorrales con árboles más o menos desperdigados en los que no se puede reconocer un sotobosque. Como tampoco las repoblaciones de, por ejemplo, coníferas u otras arboledas plantadas fuera de su ambiente natural, cuyo sotobosque fue eliminado o empobrecido.

En los bosques maduros el estrato arbóreo constituye más del 90% de la biomasa total (aérea y subterránea). Bajo las copas de los árboles el ambiente es sombrío, los cambios de temperatura están amortiguadas y la humedad y la calma del aire son mayores que en el exterior. Los árboles, además, protegen al suelo de la erosión, lo abona con hojarasca y con su sombra reduce la desecación, creando las condiciones particulares que aprovechan las plantas del sotobosque.

La vegetación del bosque mediterráneo está formada por matorrales o montes, más o menos densos y altos, en los que los árboles y arbustos predominantes son de tipo perennifolio esclerófilo (con hojas siempre verdes, pequeñas y duras). Mientras en ciertas áreas la vegetación natural está formada por bosques, generalmente de baja altura, en otras zonas son los matorrales, ya sean naturales o favorecidos por la antigua intervención humana, los que caracterizan la vegetación. Por este motivo es un bioma que, dependiendo de los autores y de las clasificaciones, puede recibir distintas denominaciones: el bosque mediterráneo, el bosque y matorral mediterráneos, el matorral mediterráneo, el chaparral…

En los bosques de las regiones templadas suele dominar una sola especie arbórea, a la que pueden acompañar con mucha menos importancia algunas otras. La codominancia de varios árboles sólo se manifiesta en las zonas de contacto entre distintos tipos de bosque y en ciertos bosques de ribera. La composición de flores del sotobosque es siempre mucho más diversa.

Es necesario también establecer la diferencia conceptual entre flora y vegetación. La vegetación se refiere a los aspectos cuantitativos de la arquitectura vegetal, es decir su distribución horizontal y vertical sobre la superficie, mientras que la flora corresponde a la definición cualitativa de esta arquitectura, referido a las especies componentes de ella. El objeto del estudio de la flora son las especies vegetales, la flora es el conjunto de especies presentes en un lugar. El objeto del estudio de la vegetación son las comunidades vegetales, su estructura y composición florística.

CARACTERÍSTICAS GENERALES Y ESPECIES

La vegetación dominante es la xerófila, preparada para soportar la aridez de la estación cálida. La especie que predomina es la encina. El sotobosque está formado por vegetación leñosa, espinosa y aromática, y es frecuente encontrar especies como el aladierno, el lentisco, la zarzaparrilla, y en los espacios abiertos, el tomillo, el romero y las jaras. También es frecuente encontrar especies como el pino piñonero, el pino carrasco, la sabina y el madroño, entre otros. En las zonas de mayor humedad aparecen especies como el quejigo y en suelos con predominio de sílice, crece el alcornoque. En las zonas húmedas más frías es el alcornoque el árbol dominante.

Cuando este bosque se encuentra con otras biocenosis, suelen aparecer especies como matorrales junto con las xerófilas características, formando un bosque mixto. Es importante el bosque del tipo galería que se encuentra en las márgenes de los lagos, ríos y lagunas y en el que aparecen especies como el olmo o el chopo, de gran frondosidad.

Los incendios cumplen un rol importante en el desarrollo de estos bosques, razón por la cual las especies que crecen en estos bosques han desarrollado mecanismos para poder enfrentarlos y adaptarse. Es así como, por ejemplo, el alcornoque presenta cortezas

En el área que rodea al mar Mediterráneo (por donde se extiende la mayoría, un 60%, de este bioma) gran parte de la vegetación natural estaría formada por bosques, aunque hoy en día sus restos bien conservados son escasos. Suelen ser bosques densos, no muy altos (10-15 m) y con una mayor diversidad del estrato arbustivo que los bosques templados caducifolios con los que contactan. Las principales especies arbóreas esclerófilas de estos bosques son la encina y el alcornoque. Estos bosques suelen presentar un rico estrato de plantas trepadoras y, en las zonas más húmedas y templadas, son ricos en arbustos y arbolillos con hojas de tipo lauroide, enteras, perennes y coriáceas. Cuando se incrementa la humedad y bajan las temperaturas (ambiente submediterráneo), los bosques comienzan a ser dominados por robles caducifolios o semicaducifolios (las hojas se secan en invierno, pero permanecen en las ramas).

Estos bosques mediterráneos son muy escasos en las zonas llanas y con suelos más profundos, las cuales han sido tradicionalmente cultivadas por el hombre. Lo que sí se pueden encontrar, sobre todo en la Península Ibérica, son formaciones adehesadas o dehesas. Las dehesas son bosques aclarados donde se mantienen cierto número de árboles adultos (generalmente encinas, alcornoques, quejigos y robles melojos) con distintos aprovechamientos (leñas, corcho, bellotas…), entre los que se desarrolla un pastizal que es aprovechado por el ganado. En España y Portugal ocupan grandes extensiones en las regiones mediterráneas con sustrato granítico o pizarroso (con suelos ácidos y más pobres en nutrientes), siendo un tipo de aprovechamiento tradicional del territorio que ha sido sostenible durante cientos de años. La mayoría de los árboles y arbustos se eliminaron mediante tala, fuegos controlados, roturaciones… y posteriormente se mantuvieron mediante ramoneo y pastoreo (ganado vacuno, ovino, porcino, caza mayor…), que es el que evita que puedan volver a regenerarse el matorral y el bosque.

La dehesa puede ser considerada desde el punto de vista biológico como un ecosistema seminatural con una fisonomía de tipo sabanoide o “de parque” (praderas salpicadas de árboles) en el que coexisten dos estratos, uno de pastos herbáceos y otro de árboles (con una media de unos 50 árboles por hectárea, aunque esta densidad es muy variable). También puede ser considerada, desde el punto de vista de su aprovechamiento, como un sistema agrosilvoforestal, en el que coexisten árboles y matorrales leñosos (aprovechamiento forestal y de las bellotas), cultivos herbáceos (aprovechamiento agrícola) y pastizales (aprovechamiento ganadero), además de animales en libertad (aprovechamiento cinegético y como reservas naturales).

En esta región del mar Mediterráneo, mucho más abundantes que los bosques son las formaciones de matorral alto o maquia. Además de encinas, muchas veces arbustivas (carrascas o chaparras), son abundantes otras fagáceas esclerófilas como la coscoja. En las zonas más térmicas son también características otras leñosas perennifolias como el acebuche u olivo silvestre, lentisco, algarrobo y la palmera arbustiva palmito. También suelen ser abundantes las cupresáceas y grandes extensiones de estos matorrales pueden estar dominadas por pinos.

Debido a la gran y antigua degradación sufrida, muchos de estos matorrales se han transformado en matorrales más abiertos y con especies de menor altura (salvia, lavanda, romero, tomillo…). Dependiendo de la zona geográfica reciben una denominación genérica distinta: garriga (sur de Francia, Cataluña), frigana (Grecia),

bathá (Palestina)… Localmente pueden recibir denominaciones más específicas dependiendo de la especie dominante: jarales, romerales, esplegueras, tomillares…