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Enfermería comunitaria Estrategias de evaluación Tercer año
Tipo: Resúmenes
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Rev Pediatr Aten Primaria Supl. 2012;(21):77-
Pediatra. CS La Chopera. Alcobendas, Madrid. España.
Matilde Riquelme Pérez: [email protected]
INTRODUCCIÓN
ELa práctica profesional de la promoción de la sa- lud (PS) obtuvo su primer reconocimiento interna- cional con la carta de Ottawa de 1986. Esta definía la PS como “el proceso que proporciona a las perso- nas los medios necesarios para ejercer un mayor control sobre los determinantes de la salud, mejo- rando así su salud”.
Según la Organización Mundial de la Salud, la edu- cación para la salud (EpS) puede definirse desde dos vertientes. Por un lado, la EpS consiste en pro- porcionar a la población los conocimientos, habili- dades y destrezas necesarias para la promoción y protección de la salud. Por otro, la EpS contribuye a capacitar a los individuos para que participen acti- vamente en definir sus necesidades y elaborar pro- puestas para conseguir unas determinadas metas en salud.
La finalidad, pues, de la EpS no es tanto que se lle- ven a cabo comportamientos definidos y prescri- tos por el experto, sino facilitar que las personas movilicen sus propios recursos y desarrollen capa- cidades que les permitan tomar decisiones cons- cientes y autónomas sobre su propia salud. La edu- cación se entiende, por tanto, como un proceso por el cual las personas son más conscientes de su realidad y del entorno que les rodea, ampliando sus conocimientos, valores y habilidades que les permitan desarrollar capacidades para adecuar
sus comportamientos a la realidad. Y ello se produ- ce a través de sus propias experiencias, vivencias y conocimientos, reorganizándolos y modificándo- los ante los nuevos conocimientos o experiencias que se dan en el proceso educativo. En la educación, los contenidos son los factores re- lacionados con los comportamientos humanos. Estos factores pueden ser ambientales (grupos so- ciales, condiciones de vida, recursos y modelos cul- turales) y personales (creencias, actitudes, valores y habilidades). Todos ellos influyen en las capacida- des y comportamientos de las personas. Para que la persona aprenda se considera esencial un apren- dizaje significativo, la persona aprende desde sus experiencias, sus vivencias, sus conocimientos reorganizándolos y modificándolos según sus nue- vas informaciones y experiencias que se dan en el proceso educativo. Para que la situación de enseñanza-aprendizaje sea eficaz, las personas deberán: a) ser más cons- cientes de su situación (conocer y expresar su si- tuación); b) profundizar en ella (aumentar los co- nocimientos, analizar causas y reflexionar), y c) actuar (desarrollar recursos y habilidades, tomar decisiones, experimentar la realidad, evaluarla y reajustarla). En resumen, se trata de facilitar que las personas conozcan la situación en la que se en- cuentran y hablen de ella. Y para eso, hay que ayu- dar a pensar , más que decirles lo que tienen que hacer.
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Es importante que las personas encuentren sus propias soluciones, no se trata de prescribir com- portamientos sino de promoverlos.
En este sentido, para llegar al cambio, lo primero es conocer en qué momento personal está cada uno frente a un comportamiento, una actitud o una habilidad.
Así, Prochaska y Diclemente plantean un modelo espiral del proceso de cambio en cinco etapas. Este modelo tiene en cuenta cómo es el comporta- miento de la persona, si quiere cambiar o no, si hace este cambio o no y si lo mantiene en el tiem- po. Las etapas son:
1. Precontemplación: no hay ninguna intención de cambio en un futuro próximo. No es que no se vea la solución, es que no se ve el problema. 2. Contemplación: se tiene consciencia de que existe un problema y se piensa en superarlo, pero aún no se ha decidido pasar a la acción. 3. Preparación: se combinan intención y toma de decisión, se empiezan a introducir pequeños cambios. 4. Acción: se modifica a sí mismo o misma modi- fica su comportamiento, su entorno con el fin de superar el problema. 5. Mantenimiento: persisten y se consolidan los resultados obtenidos en su acción.
Es importante entender que en este tipo de trabajo educativo son más útiles enfoques de pedagogía activa e interactiva, que enfoques tradicionales. Para ello es necesario contar con la participación activa de la persona que aprende.
SESIONES EDUCATIVAS INDIVIDUALES Y GRUPALES
Para programar y lograr un aprendizaje significa- tivo en estas sesiones educativas no basta con dar un consejo/información en la consulta y/o una charla grupal si no que se requiere varias sesiones individuales ( Tabla 1 ) o grupales ( Tabla 2 ). Ade- más, se debe utilizar técnicas pedagógicas acti- vas.
Existen numerosas clasificaciones de métodos y técnicas educativas. Utilizamos la clasificación de las técnicas educativas dirigidas al aprendizaje y que relacionan distintos tipos de técnicas con dife- rentes objetivos de aprendizaje, obtenidas de los cursos de EpS de M.ª José Pérez Jarauta del Institu- to de Salud Pública de Navarra.
CLASIFICACIÓN DE LAS TÉCNICAS EDUCATIVAS
Las técnicas educativas deben ser adecuadas a los objetivos que nos proponemos y a los contenidos que desarrollamos. Estas son: Técnicas de encuentro: constituyen el inicio de la relación y el proceso educativo. Facilitan la configuración de un adecuado encuentro pro- fesional/participantes en la configuración como grupo en la educación grupal. Favorecen la motivación y la implicación de los participan- tes en su propio proceso educativo. Se utilizan: acogida, presentación y contrato educativo. Técnicas de investigación en aula: facilitan a las personas conocer su situación y cómo la viven. Son útiles fundamentalmente para expresar, reflexionar y organizar sentimientos, conoci- mientos, experiencias. Entre las técnicas utili- zadas tenemos: tormenta de ideas, rejilla, foto- palabra, cuestionarios, Phillips 66, frases in- completas. Técnicas expositivas: ayudan al grupo a au- mentar conocimientos que le posibiliten pro- fundizar en la situación, verla de otra manera. Son útiles para la transmisión, reorganización de conocimientos, información… Entre otras, se utilizan: exposición teórica con discusión, lec- ción participada, repetición, lectura con discu- sión, video con discusión... Técnicas de análisis: ayudan al grupo a pensar y facilitan que cada cual encuentre sus propias soluciones: analizar situación y causas, actitu- des, sentimientos… Se utilizan con mayor fre- cuencia: análisis de textos, análisis de proble- mas y alternativas de solución, discusiones de
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vo con el que vamos a trabajar. Una vez identi- ficadas las necesidades le daremos un orden de prioridad. Para ello tendremos que tener en cuenta las siguientes preguntas:
¿Cuántas personas tienen necesidad?
¿A quién preocupa?
¿Quién está dispuesto a aprender?
Los y las profesionales sociosanitarios/as, ¿están capacitados/as para orientar en el aprendizaje?
2. Análisis de la situación. Cuando hemos decidido que hay una necesidad que abordar, el siguiente paso es conocer datos sobre la situación de la que partimos nosotros, los profesionales. Esto nos permitirá plantearnos los objetivos y las ac- tividades más adecuadas para el colectivo con el que vamos a trabajar. Los datos a registrar son:
Datos generales del grupo: edad, sexo, nivel de instrucción y socioeconómico, participa- ción en asociaciones, intereses, motivacio- nes.
Datos del comportamiento de la población de nuestra zona básica de salud con el tema a tratar y factores relacionados: conoci- mientos, creencias, valores, comportamien- tos…
Datos sobre el equipo: objetivos del equipo, cargas de trabajo, disponibilidad de los pro- fesionales, conocimiento sobre el tema, re- cursos materiales…
Toda esta información nos permitirá conocer las necesidades, establecer prioridades y en base a ello elaborar un proyecto.
GUÍA PARA LA ELABORACIÓN DE UN PROYECTO DE EPS
Este modelo de trabajo no es improvisado sino in- tencional, hay que prepararlo y programarlo para obtener unos buenos resultados. Se debe tener un planteamiento previo que sea susceptible de ser modificado en cualquier momento según las nece- sidades de las personas y su situación.
Introducción Se trata de hacer una exposición general del pro- blema de salud, explicando las razones por las que se ha elegido en base a las investigaciones previas, importancia del problema, demanda de la pobla- ción y motivación de los profesionales. Conclusio- nes del análisis de la situación. Se hará de forma resumida.
Objetivos Pretenden responder a las necesidades detectadas en el análisis de la situación y lo que se espera con- seguir con la intervención. Pueden ser de dos tipos: Generales: expresan la finalidad que persigue el proyecto. No son evaluables. Se alcanzan a través de los objetivos específicos. Se pueden formular como: objetivos en salud y objetivos educativos. Específicos: responden al resultado del análisis de la situación y son evaluables. Se debe aten- der todos los ámbitos de aprendizaje: área cog- nitiva: conceptos, hechos, principios. Se refiere al saber; área emocional: valores, actitudes, normas. área de las habilidades: cognitivas, ha- bilidades personales y sociales.
Contenidos No son solo la información a transmitir sino que incluyen además las actitudes, valores, normas y los procedimientos de todo tipo. Los contenidos no solo los aporta el educador o la educadora sino también el grupo que participa en el taller. Es fundamental que los contenidos a trabajar res- pondan a las necesidades, problemas, intereses y motivaciones de los y las participantes. Inicialmen- te se desarrollan partiendo del análisis de la situa- ción y posteriormente se van modificando a lo lar- go de las sesiones educativas. Metodología Definiremos: a) población diana: grupo de pobla- ción a la que va dirigida el proyecto; b) captación: a través de las diferentes consultas, asociaciones, carteles…, y c) desarrollo de la intervención:
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Número de sesiones. Se recomienda entre cin- co y 10. Si se trata de un taller de acercamien- to a la población o abordaje de temas muy concretos pueden ser entre tres y cinco sesio- nes.
Duración de las sesiones. Entre 60 a 120 minu- tos. Con un máximo de exposición de 20 minu- tos.
Periodicidad. En función del tema a abordar y las características del grupo. Es aconsejable que sea semanal.
Temporalización. Las fechas y horarios del ta- ller. Además se aconseja que se establezcan antes de su inicio.
Lugar. Es aconsejable que se realice siempre en el mismo lugar.
Número de participantes. Se aconseja entre 10 y 15. Pero según el tema se puede llegar hasta 20-25.
Evaluación
Mediante la evaluación obtenemos información que nos permite adecuar el proceso de enseñanza al progreso real de aprendizaje de los y las partici- pantes y podremos adecuar el diseño y programa- ción a las necesidades detectadas. Pero:
¿Quién evalúa? Evalúan tanto el o la docente como los y las participantes así como el o la ob- servador y observadora. En algunos casos ob- servadores externos. ¿Qué se evalúa? Se evalúan los resultados, el proceso en sí (asistencia, participación, conte- nidos, actividades…) y la estructura (adecua- ción de los recursos humanos y materiales). ¿Cómo se evalúa? La evaluación suele ser muy variada y puede utilizarse métodos cuantitati- vos (cuestionarios) o cualitativos (materiales realizados, tareas, observador/a y educando a diario). ¿Cuándo se evalúa? Se evalúa de forma conti- nuada, a lo largo del proceso de enseñanza- aprendizaje. Se evalúa al final de cada sesión y al final de todas las sesiones.
Los autores declaran no presentar conflictos de intereses en relación con la preparación y publicación de este artículo.
EpS: educación para la salud PS: promoción de la salud.
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
Costa Cabanillas M, López Méndez E. Educación para la salud. Guía práctica para promover estilos de vida saludables. Madrid: Ediciones Pirámide; 2008.
Elias MJ, Tobias SE, Friedander BS. Educar con inteli- gencia emocional Barcelona: Plaza y Janés Editores;
Levi-Montalcini R. Tiempo de cambios. Barcelona: Editorial Península; 2000.
Manual de Educación para la Salud. Pamplona: Go- bierno de Navarra. Instituto de Salud Pública; 2006 [en línea]. Disponible en www.fundacioncsz.org/ descargas/ES/MANUAL.pdf
Promoción de la Salud. Glosario. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo. Organización Mundial de la Salud; 1998 [en línea]. Disponible en www.msc.es/ profesionales/saludPublica/prevPromocion/docs/ glosario.pdf Recomendaciones metodológicas básicas para ela- borar un proyecto educativo. Dirección provincial de Salud. IMSALUD. Madrid: Servicio Madrileño de Sa- lud; 1999. Rochon A. Educación para la salud. Guía práctica para realizar un proyecto. Barcelona: Masson; 1991. Schor EL. American Academy of Pediatrics, Task For- ce on the Family. Family pediatrics: report of the Task Force on the Family. Pediatrics. 2003;111:1541-