





Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Cuestiones cortas para selectividad. Historia de España.
Tipo: Exámenes selectividad
1 / 9
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!






BLOQUE 1. La Península Ibérica desde los primeros humanos hasta la desaparición de la monarquía visigoda (711)
1.1. Sociedad y economía en el Paleolítico y Neolítico. La pintura rupestre.
El Paleolítico es la primera etapa de la Prehistoria. Las sociedades paleolíticas vivían de la caza, la pesca y la recolección de frutos (economía depredadora ). Eran pequeños grupos nómadas que se desplazaban en busca de alimento y que fabricaban sus herramientas de piedra tallada. En el Paleolítico Inferior (1.2 millones a 100.000 a.C.) aparece el primer homínido en la península, el homo Antecessor, encontrado en la Sierra de Atapuerca (Burgos), mientras que el Medio se asocia al Neandertal y el Superior al Homo sapiens. El Neolítico (5000-2500 a.C.) supone un cambio económico fundamental. Se inician la agricultura y la ganadería (economía productora). Como consecuencia de ello el ser humano se hace sedentario. Se utilizó la piedra pulimentada, se inventó la cerámica y también aparecieron los primeros tejidos. En cuanto a la organización social, la división del trabajo y el comercio condujeron a una jerarquización social creciente. En el Paleolítico Superior se desarrolló la pintura rupestre , realizada en las paredes y techos de las cuevas y abrigos en la zona cantábrica (Altamira, El Castillo o Tito Bustillo). Es un arte figurativo que representa animales (bisontes, caballos, ciervos) de forma naturalista cuyo significado pudiera ser la celebración de rituales mágicos para propiciar la caza. En el periodo Mesolítico (principios del Neolítico) se desarrolla la pintura levantina en el Levante español (Cogull, Valltorta) donde aparecen figuras humanas en escenas cotidianas (caza, danzas rituales). Son figuras esquemáticas, estilizadas y monocromas.
1.2. Los pueblos prerromanos. Las colonizaciones históricas: fenicios y griegos. Tartesos.
En el primer milenio A.C, antes de la conquista romana, en Península Ibérica conviven pueblos autóctonos con pueblos colonizadores procedentes del Mediterráneo. En el valle del Guadalquivir se desarrolló la cultura tartésica con una economía basada en la explotación minera y en el comercio con los fenicios, tenemos restos de su orfebrería como el Tesoro del Carambolo , pero sabemos poco de ellos. Hacia el s. VI a.C. esta cultura desapareció. En el sur y costa mediterránea habitaban los pueblos íberos , conjunto de pueblos con una lengua y una cultura común, más desarrollados por su contacto con los colonizadores. Se organizaban en ciudades- estado, desarrollaron un importante comercio y utilizaban la moneda. Un ejemplo de su arte es la Dama de Elche. En el norte, centro y oeste estaban los celtíberos , producto de la fusión de los pueblos indígenas con los invasores celtas que introdujeron la metalurgia del hierro. Practicaban una agricultura y una ganadería poco evolucionada y se agrupaban en tribus que habitaban en poblados fortificados. Los pueblos colonizadores fueron los fenicios, griegos y cartagineses que llegaron a la Península atraídos por su riqueza en metales, fundaron colonias en la costa y ejercieron una fuerte influencia cultural y económica en los pueblos de la zona. Introdujeron el alfabeto, la moneda, la vid, el olivo, el torno alfarero, etc. Los fenicios fueron los primeros en llegar y establecieron enclaves comerciales en la zona de Cádiz, los griegos en la zona catalana (Ampurias) y los cartagineses, herederos de los fenicios, se establecieron en primero en Ibiza y luego en Cartago Nova.
1.3. Conquista y romanización de la Península Ibérica. Principales aportaciones romanas en los ámbitos social, económico y cultural.
Conquista : los ejércitos romanos llegaron a la Península a finales del s. III a. C en el marco de la Segunda Guerra Púnica que les enfrentaba con Cartago por el dominio del Mediterráneo occidental. Tras la derrota cartaginesa, la conquista del litoral mediterráneo y de la zona sur fue muy rápida; la conquista del interior peninsular encontró fuertes resistencias por parte de lusitanos (Viriato) y celtíberos (Numancia) y fue mucho más lenta. A finales del s. I , Augusto conquistó la zona norte tras las guerras cántabras, aunque el dominio romano sobre este territorio nunca fue completo. A partir de ese momento, Hispania se convierte en una provincia romana. La romanización es el proceso de asimilación de las formas de vida y la cultura romana por parte de los pueblos conquistados. El proceso no tuvo la misma intensidad en todas las zonas
y se llevó a cabo por distintos medios como la creación de ciudades, la introducción de instituciones romanas, el establecimiento de ciudadanos romanos, etc. Este proceso produjo cambios sociales con la introducción de una sociedad esclavista y una economía basada en la explotación de los recursos y la exportación de algunos productos (salazones, vino o aceite). También dejó un importante legado cultural: la adopción del latín como lengua, del que evolucionarían las actuales lenguas peninsulares, del derecho romano , base de nuestro actual derecho, del cristianismo y un importante legado artístico : teatros, acueductos, puentes, etc.
1.4. El reino visigodo: origen y organización política. Los concilios.
Los visigodos , que entraron en un primer momento por encargo de Roma para expulsar a los invasores (suevos, vándalos y alanos), se establecieron definitivamente en la Península a principios del s. VI. La expulsión de los Suevos y los Bizantinos permitió la unificación territorial de la Península y la creación del primer estado independiente que integraba toda la Península Ibérica con capital en Toledo. La integración con la población hispano-romana se consiguió mediante la unificación religiosa con la conversión de Recaredo al cristianismo y la unificación jurídica , con el “ liber Iudiciorum ” o Fuero Juzgo que establecía una misma ley para visigodos e hispanorromanos. La monarquía visigoda, convertida en hereditaria, fue muy inestable. Sus principales instituciones eran e l Aula Regia , una asamblea integrada por nobles que asesoraban al rey, el Officium Palatinum o corte, formada por los nobles de más confianza que se ocupaban de la administración central y los Concilios de Toledo , asambleas de carácter político y religioso formadas por nobles y obispos presididos por el Rey y con finalidad legislativa. La cultura era rural y pobre, la orfebrería fue uno de los aspectos más desarrollados y la figura más destacada fue San Isidoro de Sevilla. Una disputa sucesoria facilito la irrupción de los musulmanes en la península en el año 711 y puso fin al estado visigodo.
BLOQUE 2. La Edad Media: Tres culturas y un mapa político en constante cambio (711- 1474)
2.1. Al Ándalus: la conquista musulmana de la Península Ibérica. Emirato y califato de Córdoba.
La conquista de la Península Ibérica forma parte de la rápida expansión territorial islámica que comenzó a la muerte de Mahoma. Los enfrentamientos entre los visigodos facilitaron la llegada, en el año 711, de tropas musulmanas al mando de Tarik y Muza que derrotaron a don Rodrigo, último rey visigodo, en la Batalla de Guadalete. La ocupación de casi toda la península fue muy rápida ya que apenas hubo resistencia debido a la tolerancia religiosa, el desinterés de la población y los pactos con la nobleza visigoda. Tras la conquista, el territorio, que pasó a llamarse Al-Ándalus se convirtió en una provincia o emirato dependiente del imperio islámico de los Omeyas con capital en Damasco. A mediados del s. VIII, un miembro de esta familia, Abd-al-Rahmán , expulsada del califato por los Abbasíes, llegó a Al Ándalus y lo convirtió en Emirato independiente políticamente de Bagdad. En el año 929, Abd-al-Rahmán III se autoproclamó califa, uniendo a la independencia política la religiosa, y fundó el Califato de Córdoba , la época de mayor esplendor político y cultural de Al-Ándalus. En torno al año 1.000 destaca la figura del caudillo Almanzor , que frenó la expansión de los reinos cristianos. A su muerte, el califato se fue debilitando por luchas internas y desapareció en el año 1031, Al-Ándalus se fragmentó en numerosos reinos de Taifas.
2.2. Al Ándalus: reinos de taifas. Reino nazarí.
Tras la desaparición del Califato de Córdoba, en el 1031 , el territorio de Al-Ándalus quedó dividido en numerosos reinos de Taifas. Su número inicial se fue reduciendo por la incorporación de los más pequeños a otros mayores y las disputas entre ellos fueron frecuentes. Aunque eran zonas económica y culturalmente prósperas, su supervivencia dependía del pago de parias o tributos a los reinos cristianos que tenían una clara superioridad militar. A finales del s. XI , ante el avance territorial de los reinos cristianos, que, en 1085, conquistan Toledo, piden ayuda a los almorávides, pueblo que había formado un imperio en el norte de África, que detienen el avance cristiano tras vencer en la batalla de Sagrajas a Alfonso VI y unifican el territorio andalusí, convirtiéndolo en una provincia de su imperio. A mitad del s XII los almohades, un nuevo imperio formado en el norte de África, llegan a la península y
pobladas y peligrosas, la conquista y repoblación se encomendó a las Órdenes Militares que se hicieron con grandes latifundios dedicados a la explotación ganadera.
En los reinos hispanos medievales el rey ocupaba la cima del poder feudal, era considerado el señor de todos los habitantes de su reino y cabeza del poder político. Le asesoraba la corte o Curia Regia (reunión de los magnates del clero y la nobleza). Pero con el crecimiento urbano del s.XIII surgieron nuevas instituciones como los Parlamentos o Cortes , reuniones de los tres estamentos (nobiliario, eclesiástico y ciudadano) con el Rey. Las primeras Cortes se celebraron en el reino de León en 1188. Mientras que en Castilla tuvieron siempre carácter consultivo, en la corona de Aragón, tenían función legislativa y votaban los impuestos. Como en el resto de Europa, se produjo una feudalización de la sociedad, donde las relaciones políticas se sustituyeron por relaciones personales basadas en vínculos de dependencia a cambio de beneficios. Los señoríos eran territorios concedidos por el rey a un noble o institución para su explotación económica (señoríos territoriales). Pero, poco a poco, los monarcas otorgaron también privilegios de inmunidad (señoríos jurisdiccionales) donde el señor asumía las funciones propias del monarca sobre los pobladores de la zona. El régimen señorial supuso el debilitamiento del poder monárquico y el fortalecimiento de la nobleza laica y eclesial. La sociedad feudal estaba fuertemente jerarquizada y dividida en estamentos con una estructura piramidal a los que se accedía por nacimiento. En la cúspide estaba el Rey, a continuación los grupos privilegiados (nobleza y clero), exentos del pago de impuestos y con leyes propias. En la base se encontraba el estado llano, un grupo heterogéneo (campesino, artesano, burgués) que no tenía privilegios y pagaban impuestos. Al margen de esta sociedad estaban dos minorías: los judíos y los mudéjares o musulmanes en territorio cristiano.
2. 6. Organización política de la Corona de Castilla, de la Corona de Aragón y del Reino de Navarra al final de la Edad Media.
Los dos principales reinos de la península, el reino de Castilla y la Corona de Aragón, representan dos modelos diferentes de organización política e institucional. La Corona de Castilla (surgida tras la unión definitiva del reino de Castilla y el de León con Fernando III en 1230) era un estado unitario, el rey tenía un poder muy amplio y las Cortes, reunión de los tres estamentos, eran consultivas y su principal función era aprobar nuevos impuestos. La administración central estaba compuesta por el Consejo Real, formado por juristas que asesoraban al rey, la Audiencia , órgano supremo de justicia y la Corte. Los reyes regularon el gobierno municipal a través de regimientos y lo controlaron mediante corregidores. La Corona de Aragón era una confederación de reinos en la que cada uno tenía leyes e instituciones propias pero que compartían un mismo rey. Se trataba además de una monarquía pactista, en la que la autoridad del rey se veía limitada por las Cortes y el respeto a los derechos de los distintos territorios así como a los de los estamentos privilegiados. Las Cortes de cada reino eran organismos de control de la Corona y el rey estaba obligado a convocarlas, existía además una comisión permanente (Diputación o Generalitat) que supervisaba el cumplimiento de los acuerdos. En cada reino el rey estaba representado por un gobernador o virrey. Existían además cargos específicos como el Justicia Mayor de Aragón que juzgaba las disputas entre los nobles y el rey. Por su parte, el Reino de Navarra (bajo influencia francesa hasta el s.XIV) contaba con un Consejo Real y unas Cortes, ante las cuales el rey debía jurar los fueros del reino y en cuyas reuniones se promulgaban leyes. Además, existía el Fuero General, una normativa que limitaba las atribuciones del rey y garantizaba muchos derechos políticos de los súbditos.
BLOQUE 3. La formación de la Monarquía Hispánica y su expansión mundial (1474- 1700)
3.1. Los Reyes Católicos: Unión dinástica e instituciones de gobierno.
Isabel llega al trono de Castilla en 1479 tras su victoria en la guerra de sucesión que la enfrentó a su sobrina Juana y a la que pone fin el Tratado de Alcaçovas. Ese mismo año Fernando, su marido, sucede a su padre como rey de Aragón. La unión de Castilla y Aragón fue meramente dinástica o personal , consecuencia del matrimonio de sus reyes pero en la que cada reino conservó sus propias leyes, instituciones, y monedas y no hubo ninguna integración política o territorial. Según lo establecido la “ Concordia de Segovia ”, 1475, ambos monarcas disponían de igual poder y gobernaban conjuntamente. El mayor peso demográfico, territorial y económico de Castilla hizo que ésta tuviera desde el principio un papel hegemónico. Con los Reyes Católicos se fortalece el poder real estableciendo una monarquía autoritaria que impone su autoridad sobre la nobleza y se lleva a cabo una reorganización institucional que supone el paso de un estado feudal a un Estado Moderno : la reorganización de la Hacienda, para aumentar los ingresos, la creación de un ejército permanente, la reorganización de la administración de justicia, mediante la creación de una nueva Chancillería y del Consejo Real que se convirtió en un auténtico órgano de gobierno, creándose también toda una serie de consejos especializados en determinados territorios o materias. Para asegurar el orden público se crea la Santa Hermandad y, por último, se crea el Tribunal de la Inquisición, para perseguir a los falsos conversos y garantizar la unidad religiosa tras la expulsión de los judíos. El control de los municipios se hace a través de la figura del corregidor. Toda la política de reformas se hizo en Castilla , en la Corona de Aragón apenas hubo cambios.
3.2. El significado de 1492. La guerra de Granada y el descubrimiento de América.
La conquista del reino Nazarí de Granada, supuso la incorporación a Castilla del último reino musulmán de la Península cuya supervivencia había sido posible por el pago de tributos (parias) a Castilla y los conflictos internos castellanos. La guerra que se inició en 1842 y se prolongó durante 10 años. La primera fase de realizó por la frontera oeste (Ronda, Málaga) y posteriormente se conquistó el este (Baza, Almería. La última campaña fue el largo y costoso asedio de la ciudad de Granada, que duró casi un año. Las divisiones internas entre los propios musulmanes facilitaron la victoria. Finalmente, el emir Boabdil n egoció en secreto la rendición. El 2 de enero de 1492 los Reyes Católicos tomaron la ciudad y culminaron definitivamente el proceso de Reconquista. El objetivo de unidad religiosa se completaría con la expulsión de los judíos , decretada en Marzo de 1492 Colón , marinero de origen genovés, convencido de la esfericidad de la tierra pretendía llegar a Asia navegando por el oeste. Presentó su proyecto a Portugal y a Castilla donde, tras la conquista de Granada, los Reyes Católicos aceptaron financiar la expedición y las Capitulaciones de Santa Fe, establecieron los términos del acuerdo. Colón partió del Puerto de Palos el 3 de agosto de 1492 y el 12 de octubre de 1492 llegó a una isla de las Bahamas a la que denominó San Salvador. El reparto del Atlántico entre Castilla y Portugal se haría en el Tratado de Tordesillas, 1494. Colón realizó tres viajes más recorriendo las costas de América Central y la costa norte de América del sur. Murió en 1506, convencido de que las tierras descubiertas eran parte del continente asiático.
3.3 El Imperio de los Austrias: España bajo Carlos V. Política interior y conflictos europeos.
Con Carlos I, se inicia la dinastía de los Habsburgo o Austrias. El nuevo rey llegó a España en 1517 y, tras obtener de las Cortes castellanas los recursos necesarios para su elección como emperador, abandona el país dejando como regente al Cardenal Adriano de Utrecht. Ello provocó la sublevación de las Comunidades de Castilla (1520-1522), que pedían la vuelta del rey, la exclusión de los extranjeros de los cargos políticos y un mayor protagonismo de las Cortes. Fueron derrotados en Villalar (1521), y sus líderes Bravo, Padilla y Maldonado ajusticiados. Al tiempo estallan las Germanías (1519-1523) en Valencia y Mallorca, un movimiento de contenido social, dirigido por artesanos y comerciantes contra la nobleza en un contexto de crisis económica. El levantamiento fue reprimido y la monarquía salió reforzada. Como consecuencia de la política matrimonial de sus abuelos recibe una gran herencia territorial y la posibilidad de convertirse en emperador, cargo que obtiene en 1519, con el nombre de Carlos V. Ello le convirtió en el monarca más poderoso del continente, y le llevó a intervenir en numerosas guerras en defensa del cristianismo (frente a los turcos en los que se alternaron triunfos y fracasos y frente a los príncipes alemanes como consecuencia de la
Castilla, colaboraran con hombres y dinero. Con Carlos II , los validos se sucedieron (Juan José de Austria, Conde de Medinaceli, etc.) La década de 1640 fue un periodo de crisis general al coincidir con la guerra exterior varias sublevaciones internas. En Cataluña , convertida en zona de guerra con la entrada de Francia en la Guerra de los Treinta Años, la obligación de alojar a las tropas y aportar dinero para luchar contra Francia provocó una rebelión en la que los campesinos asesinaron al virrey durante el llamado “ el Corpus de Sangre ”. Cataluña se sublevó contra Felipe IV y se colocó bajo la protección de Francia, iniciándose un conflicto que terminó en 1652 con su vuelta a la monarquía hispana. Portugal : el rechazo a la Unión de Armas, y los inconvenientes que para el comercio portugués tenía su pertenencia a España, provocaron en 1640 un levantamiento en el que las cortes portuguesas nombran rey al Duque de Braganza (Juan IV) con el apoyo de Francia e Inglaterra. Su independencia se reconoció en 1668.
3.7. La guerra de los Treinta Años y la pérdida de la hegemonía española en Europa.
Los Austrias menores pretendieron, como sus antecesores, defender su patrimonio territorial y a la religión católica, pero con menos recursos económicos, y humanos. el resultado fue que a lo largo del siglo XVII España perdió hegemonía en Europa. Durante el reinado de Felipe III no hubo conflictos exteriores al firmarse la paz con Inglaterra y la tregua de los 12 años con Holanda, en parte motivada por la falta de recursos. Con Felipe IV, se vive un estado de guerra permanente, por el apoyo de España a Austria en la guerra de los Treinta Años (un complicado conflicto político-religioso que enfrentó a los estados de Europa Central y de Norte contra el dominio de los Habsburgo) y la reanudación del conflicto con Holanda. Aunque en un principio la guerra fue favorable a los Habsburgo, la entrada de Francia en apoyo de los protestantes y los conflictos internos (sublevación de Cataluña y Portugal) provocaron la derrota española en Rocroi. La Paz de Westfalia, 1648 , puso fin a la guerra de los Treinta Años y a la hegemonía española en Europa. España reconoció la independencia de Holanda y Francia se convierte en la primera potencia europea. La guerra con Francia continuó hasta la Paz de los Pirineos , 1659, en la que Francia conseguía los territorios catalanes del Rosellón y la Cerdaña y se establecía el matrimonio de una infanta española con Luis XIV. Durante el reinado de Carlos II, España cedió el Franco Condado y algunas ciudades a Francia y se reconoció la independencia de Portugal. España pasó a ser una potencia de segundo orden a nivel internacional.
3.8. Principales factores de la crisis demográfica y econónima del s. XVII y sus consecuencias.
Durante el s. XVII España sufrió una fuerte crisis ocasionada fundamentalmente por los dos siglos de guerras que llevaron a la bancarrota al estado español, en un momento en el que además disminuyó la llegada de oro y plata de América. Esto llevó a crear nuevos impuestos, vender cargos públicos y alterar la moneda. Hubo crisis demográfica : la población retrocedió por las guerras, epidemias, expulsión de los moriscos, etc., y económica , hubo un retroceso de la agricultura, la ganadería y la artesanía por la falta de mano de obra, el empobrecimiento de la población, los fuertes impuestos y la imposibilidad de competir con los productos europeos. El contrabando inglés y holandés hizo disminuir el comercio con América. La crisis afectó sobre todo a Castilla y mucho menos a la Corona de Aragón y las zonas costeras. Con la crisis económica se produce un crecimiento los grupos privilegiados e improductivos. La nobleza aumentó por la venta de títulos y el clero porque muchos ingresaban en él como medio para sobrevivir. La escasa burguesía abandonó sus negocios para vivir de las rentas. La presión fiscal sobre los campesinos se incrementó y las clases populares se empobrecieron , produciéndose un aumento del bandidaje y la mendicidad. Los valores del honor, el rechazo del trabajo manual, la limpieza de sangre, etc. marcan la mentalidad social de la época
3.9. Crisis y decadencia de la Monarquía Hispánica: el reinado de Carlos II y el problema sucesorio.
A la muerte de Felipe IV, ante la minoría de Carlos II fue regente su madre Mariana de Austria (1665-1675) que tuvo al jesuita Nithard, como valido. Carlos II, enfermo e incapaz, delegó el poder en validos como Juan José de Austria y el duque de Medinaceli. Su reinado se caracterizó por el estancamiento administrativo y político , hay una sensación general de
desgobierno y constantes luchas entre las distintas facciones nobiliarias por controlar el poder. Las cuatro guerras con Francia provocaron la pérdida del Franco Condado y algunos territorios fronterizos y manifiestan la pérdida definitiva del prestigio internacional a favor de Francia, no obstante en los últimos años del reinado se produce a una relativa recuperación económica y demográfica. Hacia 1697 se sabía que el rey estaba próximo a morir, como no tuvo descendencia se barajaron dos posibles sucesores con vínculos familiares: Felipe de Borbón, duque de Anjou, candidato francés, y el archiduque Carlos de Austria, de la rama austríaca de los Hasburgo. Carlos II dejó como heredero a Felipe de Borbón, futuro Felipe V. Su decisión contaba con el apoyo de Francia, pero estaban en contra el resto de potencias europeas (Inglaterra, Holanda y Austria). El 1 de noviembre de 1700 moría el último representante de los Austrias en el trono español y se iniciaba una guerra, La Guerra de Sucesión, que llevaría al trono a la dinastía francesa de los Borbones.
BLOQUE 4. España en la órbita francesa: el reformismo de los primeros Borbones (1700-1788)
4.1 La Guerra de Sucesión Española y el sistema de Utrecht. Los pactos de Familia.
Tras la muerte de Carlos II (1700) el trono de España, pasa, según lo dispuesto en su testamento, a Felipe de Anjou, pero algunas potencias europeas como Inglaterra y Holanda entre otras (Alianza de la Haya), temerosas del excesivo poder de los Borbones, apoyan las pretensiones al trono español del archiduque Carlos de Habsburgo. El enfrentamiento da lugar a la Guerra de Sucesión Española (1701-1714) que, además de un conflicto internacional , que enfrentó a la mayor parte de los países europeos contra Francia, fue también una guerra civil porque Castilla aceptaba a Felipe como rey mientras que la Corona de Aragón apoyaba al archiduque. En España, tras la batalla de Almansa, Felipe V se hace con Los reinos de Valencia y Aragón y, en 1714, acaba con la resistencia catalana. El nombramiento del archiduque Carlos como Emperador de Austria, precipita el fin de la guerra y la firma de los Tratados de Utrecht- Rastadt : Felipe V es reconocido como rey de España pero renunció a cualquier derecho sobre el trono francés, España cede todas sus posesiones europeas a Austria y Gran Bretaña obtiene Gibraltar y Menorca así como importantes ventajas comerciales en América. Con estos tratados se consolida la hegemonía marítima de británica y se establece una política de equilibrio continental que se conoce como “Sistema de Utrecht”. La política exterior estuvo condicionada por los “Pactos de Familia ”, tratados de ayuda y defensa mutua firmados con Francia (tres a lo largo del siglo: 1733,1743 y 1761) que suponían intervenir con Francia en conflictos internacionales a cambio de su apoyo para recuperar algunas posesiones como Nápoles, Sicilia y Parma con Felipe V y Menorca con Carlos III.
4.2. La nueva Monarquía Borbónica. Los Decretos de Nueva Planta. Modelo de Estado y alcance de las reformas.
Con los Borbones se pone fin a la tradicional monarquía descentralizada y pactista de los Austrias y se establece un modelo basado en la centralización y el absolutismo. Los Decretos de Nueva Planta , suponen la abolición de leyes, instituciones, fueros, moneda, etc., de la Corona de Aragón y la unificación jurídica e institucional según el modelo castellano. Las provincias vascas y Navarra conservaron sus fueros como premio a su fidelidad a Felipe V durante la Guerra de Sucesión. Desaparecen las Cortes de los distintos reinos y surgen unas Cortes únicas sin apenas competencias. Se introduce también la ley sálica que impide reinar a las mujeres. En la administración central todos los Consejos, salvo el de Castilla, se sustituyen por Secretarías de Estado, cuyo número y competencias variaron con el tiempo, como órgano fundamental de gobierno En la administración territorial se divide el país en provincias con una tripe autoridad: audiencias, judicial, capitanes generales, militar e intendentes como autoridad civil y económica. Se llevan a cabo reformas en el ejército , buscando la profesionalización de sus miembros y estableciendo un método de reclutamiento obligatorio. Los tercios son sustituidos por regimientos. Se introduce una política regalista o de control real sobre los asuntos eclesiásticos y se lleva a cabo una intervención en la industria y el comercio para fomentarlos.