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Orientación Universidad
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estudio del habla, Apuntes de Idiomas

Asignatura: Lengua, Profesor: Rebeca Quintans, Carrera: Publicidad y Relaciones Públicas, Universidad: UCM

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 05/01/2016

cristina_oancea
cristina_oancea 🇪🇸

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Í NOTAS PARA EL ESTUDIO DEL HABLA DE MADRID Y SU PROVINCIA Por ANTONIO QUILIS El interés por investigar zonas o regiones marcadamente dialectales ha ocupado siempre un lugar predominante en los estudios de dialcctología espa- ñola, hasta tal punto, que hoy conocemos casi perfectamente el dominio mar- ginal del castellano —andaluz, aragonés, leonés, etc.— y desconocemos la configuración actual del castellano que podríamos denominar central. Del mismo modo, al comenzarse en España la nueva etapa de la Geografía lingúis- tica, por Manuel Alvar y su equipo, y emprenderse las tareas de los Alas lingúísticos regionales, se ha tenido en cuenta en primer lugar la situación de zonas caracterizadas por un dialecto determinado: el andaluz (Atlas lin gútstico-etnográfico de Andalucía, conocido por sus siglas, AL.E.A., y del que ya han aparecido cuatro hermosos volúmenes), cl aragonés (Atlas lingilistico- etnográfico de Aragón, A.L.E.Ar,), el canario (Ailas lingiiistico-etnográfico de de Canarias, AL.E.C.), el riojano, y el murciano (Atlas lingilístico-etnográfico de Murcia, A.L.B.Mur.), ya que por ser las provincias de Murcia y Albacete zonas de transición, presentan una gran importancia en el plano general de cruces dialectales). Bien es verdad que entre los proyectos del profesor Alvar se encuentra el de realizar también las investigaciones necesarias sobre el do- minio general del castellano; pero por aquello de que la mies es mucha... y porque las zonas dialectalmente marginales de éste se ven amenazadas por una castellanización progresiva y rápida, ha sido necesario concederles la pri- macía investigadora que hoy disfrutan, Y micntras tanto, sobre el castellano central, el de las dos Castillas, apenas si conocemos algo *, 1 V, Anvam: Dialectología Española; y Qumis: Fonética y Fonología del españal, — 363 — Hace ya algunos años nos propusimos recopilar datos sobre el habla ma- drileña y comenzar sistemáticamente el estudio de la provincia, con el pensa- miento de que los materiales recogidos tomando como base el cuestionario liagiístico del A.L.E.A. pudiesen servir para darmos, en primer lugar, una panorámica áctual de su estado, y después, para la confección del Atlas lim gúíslico castellano que no tardando mucho emprendercinos con M. Alvar. Pero las co: no siempre suceden como nos lo proponemos, y otras cinpresas más urgentes han acaparado por completo nuestra atención durante estos últimos años; de cste modo, en el momento actual contamos con una seric de datos sobre algunas peculiaridades lingitísticas de la capital, y con muy poco mate- rial aún sobre la provincia. Sobre este último aspecto únicamente podemos decir que estudiada peo gráficamente ésta, y después de algunas visitas rápidas de observación, hemos fijado como puntos de estudio los siguientes pueblos: Robregordo, Buitrago, Lozoya, Navacerrada, Robledo de Chavela, San Martín de Valdeiglesias, Ceni- cientos, Navalcarnero, Parla, Chinchón, Fuentidueña, Torrelaguna, Colmenar Viejo, Patones, San Fernando, Loeches, Arganda y Villaconejos. Opinamos que los materiales que podamos allegar al final de estas encuestas no carecerán de interés, pues revelarán valiosos datos para el estudio de nuestros fenómenos lingiiístico: Sobre el primer aspecto, sobre habla de la capital, hemos de hacer tam- bién alguna observación: con la creación de la Oficina Internacional de Vigi- lancia y Observación del Español (O.F.I.N.E.S) en la sede del Instituto de Cultura Hispánica, se empieza a poner en marcha un amplio plan de trabajo que tendrá como fin el estudio sistemático del habla de las grandes ciudades hispánicas; entre ellas Madrid y Barcelona ocupan el primer lugar en el ámbito peninsular. En la segunda ciudad mencionada, ya se ba llevado a cabo la encuesta social previa que el estado peculiar de bitingiismo de esta capital requiere. Creemos que en Madrid comenzarán a trabajar en este mismo año los cquipos encargados de la recogida del material. Cuando acabe la recopila- ción de estos datos tendremos una visión exacta del estudio lingtiístico de nuestra ciudad, que con su erccimiento diario complica aún más la situación. Respecto al habla de Madrid publicamos el año pasado cn una revista espe- cializada las notas fonéticas que teníamos rocogidas, y que ahora damos de nuevo en esta monografía. Aparte de este trabajo, el material publicado no es excesivamente abundante: contamos con un artículo de A. Zamora Vicente ?, publicado en el diario A.8 C con motivo del centenario de muestra ciudad, y 2 Una mirada al hablar de Madrid. ABC, 1 de junio de 1965. — 366 — con otro trabajo reciente del académico colombiano Luis Flórez*. Ambos trabajos, incluso el mío publicado, y las demás nolas que posecmos, Son escar- ceos, diseños, líneas difuminadas que estamos seguros no agotan con. mucho. la realidad de nuestra' habla. Sólo cuando llegue a feliz término el trabajo que propone O.F.L.N.E,S., con unas encuestas dirigidas, por estalutos sociales, por barrios, profesiones, edades y sexos podremos conocer nuestra realidad Iingúística. . . Las notas que redactamos a. continuación pretenden mostrar los rasgos más importantes del estado actual del fonelismo y de la morfosintaxis de la capital de España. La mayoría de los fenómenos que señalamos aquí vbedecen a ten dencias generales del castellano tanto europeo como americano, y que aparecen ya como rasgos dialectales cn diversas regiones del dominio de habla espa" ñola; muchos de estos fenómenos han sido considerados a menudo y muchos de ellos aun hoy se consideran como vicios o defectos del bien hablar, pero que se van imponiendo gradualmente, Su extensión es tan considerable que bien vale la pena tenerlos en cuenta. : En estas notas scñalaremos también la capa social en la que se produce el fenómeno en cuestión, y el estado que alcanza cn su desarrollo aunque eslos datos hayan de tomarse de un modo relativo, pues nuestro examen no puede ni pretende ser exbaustivo. La situación geográfica y política de Madrid, con su notahle desarrollo in- dustrial, hace de nuestra capital un cruce de caminos, no sólo Lerrestres sino Emgúiísticos, que está formando una amalgama de diferentes hablas peninsu- lares e incluso de diversos grados de cultura; este mismo fenómeno es lo que ocurre realmente en todas las grandes capitales curopeas. La reunión de todos estos rasgos en Madrid, rasgos que, por otra parte, son bien conocidos en diferentes dialectos, dan al habla de csta Villa una semblanza peculiar frente al resto del castellano peninsular. Veamos, pues, cuáles son estos rasgos. T. VocALISMO Como sabemos, el sistema fonológico de nuestro sistema vocálico se com- pone sólo de cinco fonemas: fi, e, a, o, u/, que poseen por otra parte cualida- des de timbre muy uniformes. Estos cinco fonemas cn cl castellano que podría- mos denominar normativo poseen toda una scric de variantes, o de realizacion nes fonéticas que aún no están exactamente analizadas. En el castellano de Madrid, podemos señalar los siguientes rasgos en el vocalismo: US Algunos modos de decir en el español de Madrid. Instituto Caro y Cuervo. Noticias culturales, n¿ 56, septiembre de 1965, Ñ j V. A. Ouiis: Description phonétique du parler madrileñe actuel, Phonetica. Internatio- nal Zeitschrift fúir Phonetik, XI, 1965, 19-24. — 301 — de anuncios en espectáculos o tiendas podemos leer firaz, empujaz en lugar de tirad, empujad. Este fenómeno está muy extendido en Castilla la Vioja, pero no en la misma medida en la Nueva, con excepción de Madrid o algunas otras ciudades donde la influencia de la capital es notoria. g) Toda [-—4-—] fricaliva intervocálica situada en las terminaciones de los parlicipios ha des- aparecido: [iomáo] fomado, [komíio] comido, Tpartio] partido, etc, En este paso la vocal acentuada, que es el núcleo silábico se pronuncia bastante larga, y en el caso de [-—40], la [o] es muy débil y la [a] muy velar. Esta desapa- rición afecta también a las terminaciones cn [—ada] de algunos sustantivos, como, por ejemplo: [gofetá] bofetada, [patá] patada. Esta desaparición de [—d—] es aún bastante vulgar en la terminación |-—ido], pero en [—ado] está muy extendida, no sólo en Madrid, sino en toda España, incluso en hablantes muy cultos. La fricativa palatal central [y] de mayo se ha conver- tido:en una fricativa con mayor zona de contacto entre la lengua y el paladar duro, y con cierto reilamiento; algunas veces esta misma fricaliva Hega a pasar a semioclusiva en muchos hablantes: [máyol > [mazo] [májo] mayo. h) La fricativa velar sorda [x] tiene un lugar de articulación bastante más posterior, más próximo a la pared faringe que la castellana normal. ¿) La rea- lización fricativa vélar del fonema fg/ en [ágo] hago, por ejemplo, llega a ensordecerse en esta posición intervocálica aproximándose a [x]. 3. En las vibrantes debemos mencionar las siguientes modificaciones: a) Entre los hablantes cultos madrileños se realizan las vibrantes con menos tensión que en los hablantes de otras 70nas, incluso de los del campo que rodea a Madrid; la vibrante simple [Y] se realiza como fricativa, y la vibrante múltiple [rr] tiene en la mayoría de los casos sólo dos vibraciones, cuando normalmente esta consonante castellana tiene tres o más vibraciones. b) La [r1 ha desaparecido en posición intervocálica en hablantes no cultos: [ké te páctel ¿qué te parece? e) En las palabras en las que existe algún grupo for- mado por consonante oclusiva (o su alófono fricativo) + la vibrante [rl], el grupo pierde el elemento vibrante: [pobléma] problema, [pográmal pro- grama, eto. 4. La líquida lateral 11 se ha convertido en y y ha sufrido las mismas rno- dificaciones que ésta, es decir, ha adquirido en algunos hablantes le reila- miento y su paso posterior a la semioclusión. El yeísmo está extendido en Madrid en todas las capas sociales. 5, La fricativa central [y] en el habla vulgar llega a desaparecer: [la káe alkalá] la calle de Alcalá. 6. Entre las nasales hay que subrayar únicamente que la nasal alveolar — 30 — In] se convierte en velar cuando se encuentra en posición inmediatamente anterior a una pausa: [dimc la sitwabión] dime la situación, Esta misma consonante suele perderse algunas veces en posición intervocálica: [tjés] tienes, 7. En los grupos consonánticos debcmos ubservar: 4) Sistemáticamente, y en todas las categorías sociales, el grupo [—kt-=] se ha convertido en E—ot—]: [doktór] > [dottór] doctor, [perfékto] [perféslu] perfecto, eto, Este fenómeno es más intenso en las nuevas generaciones; las personas cuya edad oscila entre los 70 y los 80 años no lo poseen. Es necesario hacer nutar la misma situación de generaciones en cuanto al cambio [—d] [—4], mencio- nado antes. Parece que estos dos fenómenos son debidos a la influencia de Castilla la Vieja, b) El grupo [—ks—] que aparece únicamente en posición intervocálica se convierte cn [—+«—]: [tásid taxi, [esámen] examen, ele. c) El Brupo [-—k0—] se convierte en [4—]: es fácil oir ación, por acción, aceder por acceder, ete, d) El grupo [—tl--] se convierte en [—6l—]: [aglántico] Atlántico, [áslas] atlas. e) La realización fricativa de la /g/ en el grupo /gn/ ha Hegado sistemáticamente a ser [x]: [ixnorantel ignorante. 1) El grupo [ns] se ha reducido a [s]: [ke kóste] que conste, [kostipádo] constipado, etc. ] 8. Un rasgo también muy madrileño es la aparición de una consonante silábica en la exclamación ¡andá!, realizada como [ndá]. 9. Y para terminar estas notas fonéticas hemos de destacar como un rasgo muy madrileño la gran tensión articulatoria con que se pronuncian las sílabas. Esta tensión hace que las consonanies, sobre todo las oclusivas, sean más largas, pero sin Hlegar en ningún caso a ser geminadas. Este rasgo es tan fuerte que incluso los alótonos fricativos de las sonoras /b, d, g/ se realizan como oclusivos: fp:ero b:wéno/k:ét:á d:áo ésal pero, bueno, ¿qué te ha dado ésa? TIL, MORPOSINTAXIS Entre las notas morfosintácticas del madrileño debemos destacar: 1. Es gencral en todas las capas sociales el laismo y el leíismo: la dije que m0 viniese, la di el libro, no sé qué la pasa, me le encontré en la calle, ctu. 2. Los nombres propios se acompañan de artículo: el Antonio, el Juan, la María, eto. 3. Las fórmulas de tratamiento son seño, señá (señor, señora), átonos dentro del sirrema: seño Antonio, seña María; la forma don, doña, empleada sólo entre gente de cierta cultura, va ganando terreno en las clases populares sobre el señid, señá. — 3H — 4. El uso de uno como impersonal' está muy extendido: es que uno no sabe lo que hucer, una no tiene tiempo para nada por es que yo no sé lo que hacer, yo no tengo tiempo, etc. 5, Es corriente oir en las clases populares me se rompió, te se cayó por se me rompió, se te cuyó, 6. Generalmente se produce la neutralización entre he amado y amé utili- zándose uno por otro, muchas veces según las preferencias individuales; por radio es corriente oir al terminar las noticz oyeron ustedes por han oído, Juan ha venido ayer por Juan vino, etc. 7. La fórmula corriente es se vende trapos, se busca aprendices. 8. En lugar de la forma imperativa empujad aparece cn tal función la forma infivitiva empujar. Opinamos que este fenómeno es debido al cambio [—d] > [—r], ya que, como hemos visto, este sonido en posición implosiva es tremendamente inestable, 9. Un fenómeno muy extendido, no sólo en Madrid, sino cn casi toda Es- paña es la forma voy a por agua, vuelven a por sal, ete. Del mismo modo es corriente oir la preposición « ante complementos que no son nombres propios: visitó al barco, en lugar de visitó el barco. —3N— il 1] LA PRENSA MADRILEÑA COMO TEMA DE INVESTIGACION UNIVERSITARIA Por TEoNARuO Romero TOBAR . A desmentir el tópico de la incapacidad española y estudiantil para el tra- bajo colectivo de investigación científica contribuyen las actividades del Se- minario de Bibliografía Hispánica de la Vacultad de Filosofía y Letras de Madrid, dirigido por don José Simón Díaz, cuyos resultados pueden apreciarse en numerosos libros y repertorios y en un centenar de tesis de licenciatura y doctorales. Vamos a referirnos tan sólo a una parle de esta labor: la desarrollada entre 1959. y 1964 mediante la revisión de la prensa periódica madrileña del perío- de 1830-1930 para extraer de ella datos de valor cultural, porque, además dela relación directa con Madrid del material utilizado y del centro de trabajo, los resultados han sido debidamente estimados y utilizados por cl Instituto de Estudios Madrileños desde un principio. . Coma se hizo notar en la primera exposición pública del proyccto 1, su eje- cución podía ser beneficiosa no sólo para los investigadores, sino incluso también para los editores a cuyo alcance se pondría un enorme “caudal de textos olvidados de nuestros grandes escritores modernos, idea que ratificó" Azorín en un curioso comentario *. De mancra voluntaria, los alumnos de ségundo año de la especialidad de Filología románica (cn el cuarto de su carrera) comenzaron en el curso aca- 1 Smóx Disz, Josg: Editores y bibliógrafos en torno de los antiguos diarios madrileños, en «El Libro Español», 111, Madrid, 1960, págs. 23035. 2 «Su folleto sugiere ideas, ¡Cuántos libros latentes cn las colecciones de periódicas; Libros de Valera, en la enorme labor de El Contemporánco. Libros de Alaxcón. Libros de Selgas. Y por otra parte, el gran problema —para el mundo hispanoparlante— es saber que un libro se ha publicado. ¿Se sabe siempre? ¿Hacen los interesados que se sepa?» (Carta de Azorín, de 3 de septiembre de 1960, sobre el artículo anteriormente citado.) — 3 —