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Eudes de Blois, Apuntes de Historia

Asignatura: Expansion Consolidacion de Europa (s. XI-XV), Profesor: E. Cruselles, Carrera: Història, Universidad: UV

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 07/05/2014

jormibo
jormibo 🇪🇸

3.6

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Carta de Eudes de Blois al rey Roberto el Piadoso de Francia (ha. 1022).
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El conde Eudes, a su señor el rey Roberto, tengo algunas cosas que decirte. Si te dignas
escucharlas. El conde Ricardo, vasallo tuyo, me ha rogado que venga a presentarme al
tribunal o a concluir un acuerdo a propósito de las quejas que tenías contra mí. He
confiado enteramente mi causa en sus manos. Con tu anuencia. Me ha citado entonces
ante el tribunal para decidir el pleito. Pero, poco antes de la fecha señalada, cuando yo
estaba dispuesto para acudir a la cita, me ha pedido que no me moleste en acudir al
juicio previsto, pues tu no estabas dispuesto a aceptar sino una sentencia o un acuerdo
que me prohibiría, en razón de indignidad, tener ningún feudo de ti, y que no podía
hacerme comparecer para un juicio semejante sin la presencia de sus pares. Tal es la
razón por la que no he comparecido en la sesión del tribunal.
Pero me ha causado extrañeza que, por tu parte, con precipitación y sin que el pleito
haya sido discutido, me juzgues indigno de tu feudo. Pues, si consideramos mi cuna, es
claro, a Dios gracias, que soy digno de heredarlo; si consideramos la naturaleza del
feudo que me has otorgado, es evidente que no forma parte de tus dominios directos,
sino de los bienes que –con tu aprobación- me vienen de mis antepasados por derecho
de herencia; si consideramos el valor de mis servicios, bien sabes cómo –mientras he
gozado de tu favor- te he servido en la corte, en la hueste y en misiones en el extranjero.
Y si, desde que me has retirado tu favor y has intentado arrebatarme el feudo que me
habías concedido. He cometido contra ti –defendiéndome y defendiendo mi feudo- actos
que te hayan podido desagradar, lo he hecho provocado pro las injurias y bajo la
presión de la necesidad. En efecto ¿cómo no voy a defender mi honor? Declaro ante
Dios y por mi alma, que preferiría morir con honor que vivir sin honor. Y si desistes de
querer privarme de ella, no hay nada en el mundo que yo desee más que el tener y
merecer tu favor.
Pues esta querella que nos divide, a mí me es penosa y a ti te despoja, señor, de lo que
constituye la raíz y el fruto de tu oficio, es decir, la justicia y la paz. Así pues, imploro
ardientemente esa clemencia que te es natural y que sólo un malvado consejo te puede
quitar, y te suplico que renuncies a perseguirme, y me permitas reconciliarme contigo,
sea mediante tus familiares, sea por medio de los príncipes.
Recueil des historiens des Gaules et de la France, París, 1974, t. 10, pp. 501-502.

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Carta de Eudes de Blois al rey Roberto el Piadoso de Francia (ha. 1022).

El conde Eudes, a su señor el rey Roberto, tengo algunas cosas que decirte. Si te dignas escucharlas. El conde Ricardo, vasallo tuyo, me ha rogado que venga a presentarme al tribunal o a concluir un acuerdo a propósito de las quejas que tenías contra mí. He confiado enteramente mi causa en sus manos. Con tu anuencia. Me ha citado entonces ante el tribunal para decidir el pleito. Pero, poco antes de la fecha señalada, cuando yo estaba dispuesto para acudir a la cita, me ha pedido que no me moleste en acudir al juicio previsto, pues tu no estabas dispuesto a aceptar sino una sentencia o un acuerdo que me prohibiría, en razón de indignidad, tener ningún feudo de ti, y que no podía hacerme comparecer para un juicio semejante sin la presencia de sus pares. Tal es la razón por la que no he comparecido en la sesión del tribunal. Pero me ha causado extrañeza que, por tu parte, con precipitación y sin que el pleito haya sido discutido, me juzgues indigno de tu feudo. Pues, si consideramos mi cuna, es claro, a Dios gracias, que soy digno de heredarlo; si consideramos la naturaleza del feudo que me has otorgado, es evidente que no forma parte de tus dominios directos, sino de los bienes que –con tu aprobación- me vienen de mis antepasados por derecho de herencia; si consideramos el valor de mis servicios, bien sabes cómo –mientras he gozado de tu favor- te he servido en la corte, en la hueste y en misiones en el extranjero. Y si, desde que me has retirado tu favor y has intentado arrebatarme el feudo que me habías concedido. He cometido contra ti –defendiéndome y defendiendo mi feudo- actos que te hayan podido desagradar, lo he hecho provocado pro las injurias y bajo la presión de la necesidad. En efecto ¿cómo no voy a defender mi honor? Declaro ante Dios y por mi alma, que preferiría morir con honor que vivir sin honor. Y si desistes de querer privarme de ella, no hay nada en el mundo que yo desee más que el tener y merecer tu favor. Pues esta querella que nos divide, a mí me es penosa y a ti te despoja, señor, de lo que constituye la raíz y el fruto de tu oficio, es decir, la justicia y la paz. Así pues, imploro ardientemente esa clemencia que te es natural y que sólo un malvado consejo te puede quitar, y te suplico que renuncies a perseguirme, y me permitas reconciliarme contigo, sea mediante tus familiares, sea por medio de los príncipes.

Recueil des historiens des Gaules et de la France , París, 1974, t. 10, pp. 501-502.