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Funciones del lenguaje: Apelativas, Emocivas, Referenciales, Fáticas, Metalingüísticas y P, Guías, Proyectos, Investigaciones de Lengua y Literatura

Una descripción detallada de las seis funciones del lenguaje según el modelo propuesto por karl bühler: apelativa, emociva, referencial, fática, metalingüística y poética. Se explica cada una de ellas con ejemplos y se distinguen sus características y diferencias.

Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones

2018/2019

Subido el 06/09/2021

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FUNCIONES DEL LENGUAJE
Apelativa: aquella que aspira a influir en la conducta del receptor, tomándolo como el
factor comunicativo de mayor interés en su accionar, se centra en el receptor porque
desea transmitirle una orden, una sugerencia, una alerta o un requerimiento de algún
tipo, y espera una respuesta del receptor, una conducta o algún tipo de devolución de
quien la recibe.
Cuando pedimos un objeto: “pásame la sal, por favor” o “¿me darías tu número?”.
Cuando damos instrucciones específicas: “¡No presiones ese botón!” o “Ve a comprar
almuerzo para todos”.
Emotiva: es aquella que, centrada en el emisor del mensaje, permite la comunicación
de sus realidades interiores, o sea, de sus sentimientos, deseos o estados de ánimo.
Esto generalmente se lleva a cabo mediante oraciones exclamativas, en primera
persona, aunque también puede tener la forma de preguntas retóricas o aseveraciones
sarcásticas.
Maldiciones o lamentos: “¡Que me parta un rayo!”, “¿Por qué me pasan estas cosas a
mí?” o “¡No puede ser!”.
Exclamaciones de alegría: “¡Qué felicidad!”, “¡No lo puedo creer!”.
Referencial: se corresponde con la función simbólica de Bühler, y se centra en dos
factores del circuito de la comunicación: el mensaje y su referente o contexto. Ya que la
función referencial es la capacidad del lenguaje de señalar o describir eventos y objetos
de la realidad objetiva.
Explicaciones detalladas y conferencias especializadas, en las que una persona
comparte un conocimiento, sin involucrar su posición personal en ello, ni requerir nada
del receptor excepto su atención.
Las descripciones objetivas de un entorno o una persona: “mi hijo viste una camiseta
azul marino y unos pantalones de jean” o “era una camioneta verde oscuro, marca jeep
y modelo wagoneer”.
Fática: es aquella que se centra en el canal comunicativo que permite la transmisión
física de la información entre emisor y receptor. En el caso, por ejemplo, del lenguaje
hablado, el canal son las ondas sonoras de la voz, transmitiéndose a través del aire.
Saludos, que pueden servir para iniciar un canal de comunicación o expresarle al
emisor que uno está listo para oírle.
Preguntas no referenciales, o sea, preguntas que no tienen que ver con el mensaje
comunicado, sino con el propio acto comunicativo, como “¿me escuchas?” o “¿Sigues
allí?”.
Metalingüística: es la función del lenguaje que se centra en el código de la lengua, o
sea, en lo que popularmente llamamos “idioma”. Lo hace con el propósito de aclarar el
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FUNCIONES DEL LENGUAJE

Apelativa: aquella que aspira a influir en la conducta del receptor, tomándolo como el factor comunicativo de mayor interés en su accionar, se centra en el receptor porque desea transmitirle una orden, una sugerencia, una alerta o un requerimiento de algún tipo, y espera una respuesta del receptor, una conducta o algún tipo de devolución de quien la recibe. Cuando pedimos un objeto: “pásame la sal, por favor” o “¿me darías tu número?”. Cuando damos instrucciones específicas: “¡No presiones ese botón!” o “Ve a comprar

almuerzo para todos”.

Emotiva: es aquella que, centrada en el emisor del mensaje, permite la comunicación de sus realidades interiores, o sea, de sus sentimientos, deseos o estados de ánimo. Esto generalmente se lleva a cabo mediante oraciones exclamativas, en primera persona, aunque también puede tener la forma de preguntas retóricas o aseveraciones sarcásticas. Maldiciones o lamentos: “¡Que me parta un rayo!”, “¿Por qué me pasan estas cosas a mí?” o “¡No puede ser!”. Exclamaciones de alegría: “¡Qué felicidad!”, “¡No lo puedo creer!”. Referencial: se corresponde con la función simbólica de Bühler, y se centra en dos factores del circuito de la comunicación: el mensaje y su referente o contexto. Ya que la función referencial es la capacidad del lenguaje de señalar o describir eventos y objetos de la realidad objetiva. Explicaciones detalladas y conferencias especializadas, en las que una persona comparte un conocimiento, sin involucrar su posición personal en ello, ni requerir nada del receptor excepto su atención. Las descripciones objetivas de un entorno o una persona: “mi hijo viste una camiseta azul marino y unos pantalones de jean” o “era una camioneta verde oscuro, marca jeep y modelo wagoneer”. Fática: es aquella que se centra en el canal comunicativo que permite la transmisión física de la información entre emisor y receptor. En el caso, por ejemplo, del lenguaje hablado, el canal son las ondas sonoras de la voz, transmitiéndose a través del aire. Saludos, que pueden servir para iniciar un canal de comunicación o expresarle al emisor que uno está listo para oírle. Preguntas no referenciales, o sea, preguntas que no tienen que ver con el mensaje comunicado, sino con el propio acto comunicativo, como “¿me escuchas?” o “¿Sigues allí?”. Metalingüística: es la función del lenguaje que se centra en el código de la lengua, o sea, en lo que popularmente llamamos “idioma”. Lo hace con el propósito de aclarar el

mensaje, o sea, explica el propio funcionamiento de la lengua, acudiendo al saber que sobre ella manejan tanto el emisor como el receptor. Esto le permite al lenguaje explicarse a sí mismo, garantizar la comprensión del mensaje y evitar malentendidos. Incluso hace posible hallar equivalentes entre los distintos códigos posibles existentes, cosa a la que se dedica la traducción La traducción literaria, en la que se buscan equivalentes de sentido en otra lengua a un texto escrito en su lengua original. La interpretación simultánea, similar al ejemplo anterior, recurre a una persona capaz de hablar dos lenguas distintas para que traduzca al instante un discurso o una alocución. Poética: es aquella característica de la lengua literaria, en la que se centra la atención sobre tanto el mensaje comunicado, como el código que le es propio, ya que la función poética presta atención principalmente a la forma del lenguaje. Se trata, además, del lenguaje puesto en función de un efecto estético, o sea, de llamar la atención sobre el modo mismo en que se comunica un mensaje. Las expresiones con doble sentido o sentido figurado, en las que la forma de lo dicho puede remitir a varios contenidos, permitiendo al emisor enviar mensajes “cifrados” que requieren de la complicidad del receptor para entenderse. Los discursos y otras piezas retóricas, en las que se busca conmover a la audiencia mediante la manera de decir las cosas, más que por el mero mensaje. Keyla Noemy Castro Valencia Grupo 301