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Generalidades de los huesos, músculos y articulaciones del cuerpo humano.
Tipo: Resúmenes
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ANTERIOR: (ventral), adelante. POSTERIOR: (dorsal), atrás. INFERIOR: por abajo. SUPERIOR: por arriba. CRANEAL: próximo al extremo superior del tronco. CAUDAL: próximo al extremo inferior del tronco. MEDIAL: hacia el plano sagital. LATERAL: alejado del plano sagital. PROXIMAL: cerca del punto de origen. DISTAL: lejos del punto de origen. SUPERFICIAL: cerca de la superficie. PROFUNDO: lejos de la superficie. EXTERNO: alejado del centro de un órgano. INTERNO: cerca del centro de un órgano. AXIAL: ubicado en un eje. IPSILATERAL: (homolateral), del mismo lado del cuerpo. CONTRALATERAL: de la mitad contraria del cuerpo. MEDIO: en el medio de un conjunto de estructuras. ULNAR: del lado del cúbito. PERONEO: del lado del peroné. LUMINAL: hacia la luz. APICAL: hacia el vértice. BASAL: hacia la base. SURAL: relativo a la pantorrilla. TRANSVERSO: atravesado. CIRCUNFLEJO: doblado alrededor de algo. MESIAL: cercano al primer diente incisivo. OCLUSAL: en el plano de cierre de los arcos dentales.
Cuerpo humano de pie, con la vista al frente, los miembros superiores a lo largo del tronco, las palmas de las manos hacia adelante u los miembros inferiores juntos, con los pies hacia adelante.
SAGITAL: anteroposterior, ventrodorsal, de dirección horizontal y perpendicular a los planos coronales. Se ubica como una flecha que atraviesa el cuerpo de adelante hacia atrás. LONGITUDINAL: craneocaudal, superoinferior, de dirección vertical. Hacia abajo desde la parte más alta del cráneo, pasando por el centro de gravedad del cuerpo. Extremo inferior entre ambos pies. TRANSVERSAL: laterolateral, de dirección horizontal y perpendicular a los planos sagitales.
SAGITALES: planos verticales en sentido anteroposterior. El plano sagital mediano pasa por el eje longitudinal y divide el cuerpo en dos mitades (izquierda y derecha). Los planos sagitales paramedianos (parasagitales) son paralelos al mediano. CORONALES: verticales, en sentido transversal. Divide el cuerpo en anterior y posterior. HORIONTALES: transversales, perpendiculares a los verticales. Dividen en cuerpo en superior e inferior. OBLICUOS: cortan partes del cuerpo en una dirección que no es paralela a ninguno de los planos anteriores.
Es la terminología con la que se designa una estructura. Es un lenguaje propio que facilita la comunicación y comprensión entre profesionales de la salud alrededor del mundo. Los términos técnicos definen, ubican y orientan cada parte del organismo. La terminología anatómica internacional está redactada en latín y se usa como base para generar listados en otros idiomas. Los principios de esta terminología son: Nombres con valor informativo y descriptivo. Supresión de epónimos (nombre de un anatomista unido a un órgano) y homónimos. Nombres armonizados en estructuras de una misma región.
El esqueleto óseo está constituido por un conjunto de huesos unidos entre sí. Es osteocartilaginoso, se forma durante la vida feta y es reemplazado por hueso de sustitución. En el adulto persiste en forma limitada: cartílagos costales, articulares, tabique nasal, etc. Los huesos son duros, resistentes y funcionan como sostén de los músculos. Pueden presentarse como: Elementos protectores: los huesos forman cavidades que alojan sistemas y sentidos. Elementos articulares: en las articulaciones móviles los huesos están unidos por cápsulas, ligamentos (ligamentos activos) y músculos. El número de huesos en el adulto es de 206. No se consideran los huesos saturales ni los sesamoideos.
Huesos neumáticos: huesos que presentan cavidades rellenas de aire. Estas cavidades neumáticas tienen dimensiones reducidas [ celdas ] como el etmoides y mastoides, y otras tienen un tamaño mayor [ senos ] como el maxilar, esfenoides y frontal. Huesos sesamoideos: de dimensiones reducidas (semilla de sésamo). Están en la articulación metacarpofalángica del pulgar, en la metatarsofalángica del hallux [dedo gordo], en la porción medial del gastrocnemio y en el tendón del fibular [peroneo] largo. Están anexos a un tendón o ligamento y se articulan con un hueso vecino, de sostén o de soporte. La rótula [patela] puede ser considerada de este tipo por su ubicación.
En la superficie de los huesos existen irregularidades. Las eminencias y salientes adoptan formas variables: Eminencias articulares: regulares como la cabeza del húmero y los cóndilos del fémur. Eminencias extraarticulares: variables, irregulares y rugosas, en general para inserciones musculares o ligamentosas. Se las denomina procesos [apófisis], protuberancias, tuberosidades, espinas, crestas y líneas. Los huesos pueden presentar cavidades que se dividen en: Cavidades articulares : depresiones esferoidales, elipsoidales o cupuliformes que encajan en una saliente del hueso articular como el acetábulo, la cavidad glenoidea y la fosita de la cabeza del radio. Cavidades no articulares : de forma variable. Se distinguen: Cavidades de inserción: en ellas se fijan músculos. Cavidades de recepción: por ellas pasan tendones, arterias, venas y nervios. Tienen forma de canales, surcos, incisuras y conductos. Pueden constituir fosas: cerebral, cerebelosa, hipofisaria. Cavidades de ampliación: son divertículos, celdas o senos intraóseos, en las vecindades de las cavidades de la cara (senos maxilar, frontal) o el hueso temporal (aparato auditivo, células mastoideas). Todos los huesos están perforados por forámenes nutricios por los que pasan vasos encargados de la nutrición. Algunos huesos tienen conductos de transmisión , que comunican una de las caras del hueso con la cara opuesta, permitiendo el pasaje de órganos, como en el foramen magno del occipital.
En un hueso adulto se reconocen dos porciones: el hueso compacto y el hueso esponjoso. El primero forma una capa periférica y continua. El segundo está constituido por trabéculas que delimitan espacios ocupados por médula ósea. El tejido compacto forma un estuche de contención para el esponjoso. En los huesos largos la diáfisis consta de hueso compacto alrededor de la cavidad medular y las epífisis constan de hueso esponjoso rodeado por hueso compacto. En los huesos planos el hueso esponjoso [diploe] se dispone entre dos láminas de hueso compacto [tablas internas y externa] [en la bóveda del cráneo]. Los huesos cortos están formados por hueso esponjoso rodeado de una lámina de hueso compacto. La médula ósea está en la cavidad medular de los huesos largos y en las cavidades del hueso esponjoso. El hueso seco carece de médula ósea. El periostio es una membrana fibroelástica que rodea la superficie exterior de los huesos, excepto las partes revestidas de cartílago articular y donde se insertan ligamentos y tendones. Esta vascularizado e inervado. Los cartílagos epifisarios (huesos largos jóvenes) participan en el crecimiento del hueso en longitud.
En la superficie del hueso hay forámenes nutricios que según sus dimensiones se dividen en tres órdenes :
Forámenes de primer orden: pertenecen a la diáfisis de los huesos largos y las caras de los huesos planos y por ellos transitan los vasos principales que se dirigen al conducto vertebral. Forámenes de segundo orden: están en las epífisis de los huesos largos, en los bordes de los ángulos de los huesos planos y en las superficies no articulares de los huesos cortos. Forámenes de tercer orden: son pequeños y están en todas las superficies no articulares del hueso. Las arterias son numerosas y varían según el tipo de hueso: En los huesos largos se pueden clasificar en tres sistemas : Diafisario: la arteria principal penetra el foramen nutricio de mayor calibre. En el miembro superior se dirigen al codo y en el miembro inferior se alejan de la rodilla. La orientación del canal parece “huir” de la extremidad de mayor velocidad de crecimiento. La arteria nutricia se distribuye en el tejido óseo y la médula ósea. Las arterias cursan por los sistemas de laminillas y conductos de Havers. Perióstico: periostio vascularizado por arterias de la proximidad (músculos y ligamentos) que dan origen a una red vascular arterial. Los vasos periósticos se introducen por forámenes de tercer orden hacia los canales nutricios, donde se ramifican y capilarizan, anastomosándose con arterias endósticas del sistema precedente. Epifisometafisario: originado en arterias articulares, en las musculotendinosas vecinas y algunas propias para la epífisis y metáfisis. Los huesos planos se irrigan por dos tipos de arterias: Arterias periósticas: red perióstica en donde nacen ramas que penetran el hueso por forámenes de segundo y tercer orden. Arterias orificiales: penetran en el hueso por orificios de mayor tamaño, describiendo un trayecto oblicuo. La irrigación en los huesos cortos procede de dos fuentes: Arterias periósticas: se originan en arterias de la vecindad y pueden formar una red anastomótica perióstica cuyas ramas atraviesan el hueso cortical. Arterias orificiales: se originan en arterias de la vecindad y penetran por forámenes vasculares extraarticulares. Pueden originarse en arterias musculotendinosas y ligamentosas. En algunos huesos cortos ciertas arterias constituyen raíces [pedículos] bien definidas que se distribuyen en el hueso esponjoso en múltiples ramificaciones. Su integridad es de importancia fundamental para mantener una correcta nutrición ósea. La arteria nutricia está acompañada de dos venas que emergen de la profundidad del hueso. El origen del sistema venoso lo constituyen colectores avalvulados que drenan el hueso. La circulación venosa inicia en un centro cavitario único o ramificado. En los huesos largos las venas se originan en el seno venoso medular, se ordenan y llegan al periostio. Esta circulación esta muy desarrollada en la epífisis donde hay verdaderos lagos. En los huesos planos se las denomina venas diploicas , con un trayecto sinuoso. En los huesos cortos se originan a partir de lagos centrales o sinusoides dilatados que confluyen hacia una vena que emerge en el periostio. La circulación sanguínea en los huesos es abundante, por lo cual en una fractura la sangre procede del tejido óseo compacto, el periostio y la médula dilacerada en la cavidad medular. Los nervios penetran el hueso acompañando a las arterias (nervios perivasculares). Son fibras sensitivas responsables del dolo óseo. Las fibras del hueso y el periostio proceden de los nervios musculares. En el periostio forman un plexo denso que se ramifica para terminar en glomérulos terminales (fibras procedentes de nervios craneales o espinales). Desde este plexo se originan fibras que llegan al hueso independientemente (sin acompañar vasos). En la médula ósea las fibras autónomas se disponen alrededor de vasos formando plexos vasomotores que terminan en las capas musculares lisas de los vasos. La irrigación y la inervación son fundamentales en el crecimiento y la osificación. El hueso vivo posee una extraordinaria sensibilidad.
Son uniones entre los huesos o estructuras articuladas, mediante tejido conectivo sólido o semisólido. Se clasifican por el tejido conectivo que las componen: Articulaciones fibrosas o sinfibrosis : tienen tejido fibroso interpuesto: Suturas: huesos procedentes de esbozos membranosos unidos por tejido fibroso de fibras cortas e inmóviles. Según la configuración de las superficies se clasifican en: Sutura plana [armónica]: se ponen en contacto superficies planas y lineales (huesos nasales). Sutura escamosa: superficies en contacto talladas a bisel (tempoparietal). Sutura dentada: engrosamientos o dentelladuras (sutura coronal). Esquindilesis: superficie en forma de cresta articulada con una ranura (vómer y esfenoides). Sindesmosis: huesos unidos por fibras de mayor longitud en forma de ligamentos, permitiendo cierta movilidad (ligamento estilohioideo). Gonfosis: prolongación en forma de clavija que se introduce en un hueco y es mantenida en su posición por fibras cortas (entre la raíz del diente y el alvéolo). Membrana interósea: huesos unidos por una hoja de tejido conectivo (membrana interósea radioulnar). Articulaciones cartilaginosas: las superficies articulares poseen formaciones de cartílago hialino ( sincondrosis ) o fibrocartilaginosas entre ambos huesos. Carecen de cavidad sinovial y presentan ligamentos periféricos. Cartílago epifisario: articulación transitoria que une la epífisis con la diáfisis mediante cartílago. Es reemplazada cuando se sueldan ambas partes y deja la lámina epifisaria. Sínfisis: fibrocartílago interpuesto entre las superficies articulares (disco intervertebral, sínfisis pubiana). Movimientos limitados de poca amplitud. Proveen absorción de fuerzas de choque, ofreciendo resistencia y flexibilidad.
Articulaciones óseas: son soldaduras entre huesos, sinostosis. Son completamente inmóviles (entre el esfenoides y el occipital, entre los cuerpos vertebrales del sacro).
Articulaciones de tipo sinovial. Presentan una cavidad sinovial. Son muy móviles. Tienen formaciones anatómicas de base que las constituyen: Superficies óseas revestidas de cartílago, de tipo hialino. Huesos unidos por una capsula articular y por ligamentos. Capsula con revestimiento sinovial en su cara interior.
Forma: es variable. Cuando las superficies de contacto no son planas, la convexidad de una pieza corresponde con una superficie en sentido inverso (cóncava). Grados de libertad : cuando el movimiento está limitado a la rotación sobre un solo eje es uniaxial (un grado de libertad). Si tiene movimientos en dos ejes es biaxial (dos grados de libertad). Si puede moverse en tres ejes ortogonales tiene tres grados de libertad. Si se mueve alrededor de muchos ejes es multiaxial. Clasificación: según la forma de las superficies articulares las articulaciones sinoviales se dividen en seis géneros: Articulación esferoides [enartrosis]: superficies articulares esféricas (o casi). Una convexa que se aloja en una cóncava (escapulohumeral, coxofemoral). Es multiaxial. Los movimientos se desarrollan en todos los sentidos: flexión, extensión, aducción, abducción, circunducción y rotación.
La cápsula se continua con el periostio de los huesos que une. Cubierta por un tejido conectivo periarticular al cual se aplican los músculos que entran en contacto con la articulación (músculos yuxtaarticulares). Estos funcionan como ligamentos activos aun cuando no forman parte de la articulación. La sinovial es una membrana delgada que tapiza la cápsula articular por su superficie interior. Se inserta por sus extremos en el contorno del revestimiento cartilaginoso de las superficies articulares. Presenta a veces prolongaciones en el interior de la articulación (pliegues sinoviales), que rellenan espacios libres. Esta ricamente vascularizada y segrega sinovia , un líquido transparente constituido por agua, proteinas, mucina, grasas y sales minerales. Constituye la porción más vulnerable de la articulación, es sensible a infecciones por la sangre o modificaciones del medio interno. Los traumatismos que la desgarran provocan hemorragias intraarticulares. El manguito capsular , tapizado interiormente por la sinovial, sirve de pared a la cavidad articular. De dimensiones variables más extensos cuanto más amplios son los movimientos.
Las articulaciones reciben su irrigación y drenan hacia los vasos vecinos. Las arterias son numerosas en las grandes articulaciones de los miembros, proceden de grandes troncos que se ramifican y anastomosan formando círculos periarticulares. Las venas drenan la sangre de la articulación. Los linfáticos se reconocen en la sinovial formando un plexo de mallas irregulares, en la capsula son menos numerosas. La inervación es proporcionada por nervios periarticulares. Las articulaciones proseen una innervación propia: somática o autónoma. Estos nervios se reparten en la cápsula, los ligamentos y la sinovial, formando una amplia red. En su terminación presentan corpúsculos sensitivos. Todo esto confiere una extrema sensibilidad. Sensibilidad al dolor: informa sobre estados externos (sensaciones de distensión, torsión, rotura ligamentosa). El dolor genera reacciones vasomotoras por vía refleja, exteriorizándose por edema, derrame intraarticular, refracción ósea, etc. Sensibilidad propioceptiva (consciente e inconsciente): informa sobre la posición de las articulaciones, su ubicación o los movimientos entre los segmentos óseos. Origen en el sentido de la actitud que adquirido en edad temprana termina en automatismo (marcha, estación, bípeda, prensión). Esta junto con la sensibilidad muscular permite el aprendizaje de movimientos más complejos (escritura, deporte).
Estudio de los desplazamientos de las superficies articulares entre sí. Se designan: Flexión: doblez o disminución del ángulo formado entre dos huesos o partes del cuerpo. Extensión: enderezamiento o aumento del ángulo entre dos huesos o partes del cuerpo. Abducción: se aleja del plano sagital mediano, separación. Aducción: se dirige hacia el plano sagital mediano, aproximación. Rotación: movimiento de un segmento alrededor de su eje longitudinal. Puede ser medial o lateral. Pronación: movimiento del antebrazo y de la mano que rota al radio medialmente alrededor de su eje longitudinal. La palma queda hacia atrás. Supinación: movimiento del antebrazo y de la mano que rota al radio lateralmente alrededor de su eje longitudinal. La palma queda hacia adelante. Circunducción: resulta de la sucesión de los movimientos procedentes. Puede ser hacia adelante o hacia atrás. Oposición: movimiento por el cual se aproximan el pulpejo del pulgar al pulpejo de cualquier otro dedo de la mano. Elevación: movimiento que mueve un segmento hacia arriba. Descenso: movimiento que mueve un segmento hacia abajo. Eversión: movimiento que aleja la planta del pie del plano mediano del cuerpo, ubicándola lateralmente.
Inversión: movimiento que aproxima la planta del pie al plano mediano del cuerpo, ubicándola medialmente. Antepulsión: desplazamiento de un segmento hacia adelante. Protracción en el caso del hombro. Retropulsión: desplazamiento de un segmento hacia atrás. Retracción en el caso del hombro. Nutación: movimiento de balanceo del hueso sacro alrededor de un eje transversal que atraviesa las tuberosidades sacras. El promontorio de la base se dirige hacia abajo y el vértice hacia arriba y atrás. Produce el movimiento hacia adelante del pubis. Contranutación: movimiento de balanceo del sacro en el cual la base de este hueso se dirige hacia arriba y su vértice hacia abajo y adelante. Produce el movimiento hacia atrás del pubis. Elevación: desplazamiento de un segmento del cuerpo hacia arriba. Descenso: desplazamiento de un segmento hacia abajo. Tambien llamado depresión. Protrusión: movimiento de la mandíbula hacia adelante. Retrusión: movimiento de la mandíbula hacia atrás. Diducción: movimientos lado a lado de la mandíbula. Existen* movimientos simples. Los movimientos complejos surgen de la combinación de varios movimientos simples de base.
Denota la posibilidad de una articulación para cumplir los movimientos. Exige la integridad anatómica de todos los componentes de la articulación. Las alteraciones de elementos vecinos repercuten disminuyendo la función articular por molestias mecánicas y dolor.
Se pueden distinguir para cada articulación: Una biomecánica estática que describe fuerzas que actúan sobre ella, su composición, su “momento” o los “momentos” que constituyen, calculados según formas geométricas precisas. Una biomecánica cinemática que analiza cada uno de los movimientos que pueden desarrollarse en una articulación.
Los músculos son formaciones anatómicas con la propiedad de contraerse. Podemos clasificarlos en: Músculos estriados esqueléticos: rojos, voluntarios. Músculos lisos: blancos, pertenecen al sistema vegetativo y son involuntarios. Músculo estriado cardíaco (miocardio): rojo, involuntario. Las funciones más importantes de los músculos son el movimiento, el mantenimiento de la posición y la protección de los órganos internos. Tambien intervienen en la mímica y la fonación.
Situación: de acuerdo con esta pueden distinguirse músculos superficiales y músculos profundos. Los primeros son llamados tambien músculos cutáneos porque están situados inmediatamente debajo de la piel, están poco desarrollados en el hombre y se encuentran a nivel de la cara, cabeza y cuello. Los segundos están envueltos por la fascia de revestimiento superficial que los separa de la tela subcutánea. La mayoría de estos se inserta en el esqueleto, pero hay algunos anexados a órganos como el ojo, lengua, faringe y ano. Número, peso y color: no hay acuerdo en cuento al número, se dice que existirían 501 músculos estriados en el hombre (la catedra dice 650 músculos en total). En un individuo de contextura media, los músculos corresponden aproximadamente a algo menos de la mitad del peso total del cuerpo. En atletas el peso de la masa muscular puede ser la mitad del peso del cuerpo. El músculo vivo es rojo, lo que denota la existencia de pigmentos y una gran cantidad de sangre. Dirección: la mayoría son rectilíneos , más o menos paralelos al eje mayor del cuerpo o de los miembros. Aquellos inclinados sobre estos ejes son los oblicuos o transversos. Los que cambian su dirección durante su trayecto son los músculos reflejos.
Inserción lateral: los haces musculares se fijan de forma oblicua sobre su tendón. Se distinguen: Músculo peniforme, bipeniforme: los haces musculares se insertan a ambos lados del tendón. Músculo semipeniforme, unipeniforme: un solo lado del tendón recibe la inserción de las fibras musculares. Algunos músculos pueden presentar una inserción de tipo diferente en cada extremo.
Muy desarrollada por la actividad fisiológica intensa de estos órganos. Cada músculo recibe una o varias arterias propias, alguna puede ser muy voluminosa. La arteria de mayor calibre y constancia es la arteria principal, acompañada de dos venas y un nervio. Se constituye así la raíz vasculonerviosa principal del músculo. Las arterias restantes son arterias accesorias. En el interior del músculo las arterias se ramifican y disponen en el sentido de las fibras musculares. La red venosa se desarrolla de acuerdo a las necesidades del órgano. Las venas nacen en redes interfasciculares, se reúnen en venas más voluminosas y emergen del músculo por donde penetran las arterias, terminando en troncos profundos en la vecindad. La contracción muscular impulsa la sangre a las venas y favorece el retorno de la sangre venosa al corazón. Los músculos tienen numerosos vasos linfáticos situados en espacios interfasciculares, donde confluyen para emerger del músculo. Un músculo puede ser abordado en uno o varios puntos por nervios múltiples, estos pueden integrar el paquete vasculonervioso principal o llegar al musculo independientemente. Cada fibra mielínica termina en una fibra muscular, contacto asegurado por la placa motora que se interpone entre ambas. Los tendones no tienen una buena vascularización. Se irrigan con ramas provenientes de los vasos musculares o arteriolas del periostio.
Se da el nombre de fascia [aponeurosis] a las membranas fibrosas que envuelven a los músculos. Encargadas de la contención durante la contracción. No se deben confundir con las aponeurosis de los músculos anchos del abdomen. En los miembros adoptan forma de cilindros huecos o manguitos que rodean las masas musculares, aislándolas. Se insertan sobre las salientes óseas epifisarias. Desde este manguito parten hacia la
profundidad unos tabiques que separan músculos vecinos: tabiques intermusculares , insertos a los lados de una diáfisis. En tronco, cabeza y cuello suelen ser más delgadas, pero más complejas en la disposición que adoptan. Recibe el nombre de rafe el entrecruzamiento en la línea mediana de formaciones fasciales laterales. Las fascias ejercen resistencias que aumentan debido a su elasticidad, ante la presión durante la contracción de los músculos subyacentes y la tracción cuando dan inserción a fibras musculares.
Formaciones desarrolladas a modo de puente entre superficies óseas sobre las que se deslizan tendones. Su función es contener el tendón para un deslizamiento fácil o actuar como polea de reflexión. Están en todos los extremos de los miembros en los que los tendones permanecen en contacto con el esqueleto. Las vainas fibrosas están insertadas en el hueso. Pueden tener estructura propia o adoptar su organización a las formaciones fibrosas y fascias vecinas. Rodean uno a uno los tendones. Las vainas sinoviales son envolturas serosas que tapizan el interior de túneles osteofibrosos. Favorecen el deslizamiento de los tendones. Cada vaina sinovial está formada por una lámina visceral que reviste y se aplica al tendón, y por una lámina parietal que tapiza el interior de la vaina osteofibrosa. Estas se continúan una con la otra en los extremos, formando los recesos sinoviales , que hacen que la cavidad sea cerrada. En ciertos puntos el tendón está unido a la pared osteofibrosa por repliegues conectivos, estos contienen vasos ( mesotendones ) destinados al tendón.
Se observan bolsas sinoviales (bolsas tapizadas por una membrana ósea) entre dos músculos o entre un músculo y un hueso. Estas favorecen el deslizamiento muscular. Tanto las vainas como bolsas sinoviales pueden infectarse, lo cual puede llevar a la pérdida de poder de deslizamiento y perjudicar el tendón.
Espacio comprendido entre un músculo y un plano fibroso u óseo, al espacio intramuscular. Contiene tejido conectivo laxo que permite el desplazamiento de los músculos entre sí o contra un plano óseo o fibroso. En estos espacios se distribuyen los elementos vasculonerviosos.
Los músculos están dotados de: Tono muscular: cierto grado de contracción fisiológica en el músculo en reposo. Se exterioriza en la conservación de actitudes posturales. A causa del tono los músculos no tienen que compensar un estado de relajación antes de contraerse. Contractilidad: en ella se distinguen: Contracción isométrica: pone en tensión al músculo sin modificar su longitud. Contracción isotónica: acorta el músculo acercando sus inserciones y suscita un movimiento propio para cada músculo. La contracción muscular posee dos cualidades: fuerza y velocidad. La fuerza depende de la longitud y volumen de las fibras musculares. La velocidad es una condición propia de la fibra muscular.
Cada músculo al contraerse posee un punto fijo y uno móvil. La contracción acerca el punto móvil al punto fijo. Cada uno de los puntos en un mismo músculo puede ser fijo o móvil según el movimiento que realice.
las piezas del esqueleto son similares a palancas, poseen un punto de apoyo, una potencia y una resistencia.