




Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Comienza una serie de entradas dedicadas al romanticismo francés y a uno de sus máximos representantes: eugene delacroix. A finales del siglo xviii, la revolución francesa y el golpe de estado de napoleón bonaparte marcaron el fin del neoclasicismo y el comienzo de un nuevo movimiento artístico: el romanticismo. Delacroix, discípulo de géricault, fue el máximo exponente de este movimiento, caracterizado por la libertad creativa en el manejo del color y la luz. En las siguientes entradas, exploraremos la biografía de delacroix y las características de su pintura.
Tipo: Apuntes
1 / 8
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!





A finales del s. XVIII el Romanticismo en Francia apenas había adquirido importancia, pero tras la violencia que causo la Revolución Francesa (1789-1799) y el posterior golpe de estado de Napoleón Bonaparte, los pintores franceses fueron dejando de lado el Neoclasicismo, para introducirse en un nuevo movimiento, el Romanticismo. La situación que estaban viviendo, les llevo a interesarse por el hombre, sus sentimientos, sus preocupaciones, etc. De este modo surgía una rebelión contra la sociedad del momento que se vería transformada con la aparición de la burguesía como nueva clase social.
En esta atmosfera, y dentro de la pintura, será Géricault el encargado de promover estas nuevas ideas, una nueva estética a los jóvenes pintores. Podemos decir que este pintor es considerado el primer y auténtico pintor del romanticismo. Padre de la próxima nueva generación romántica, cuyo hijo más genial será Delacroix, del que hablaremos más adelante y del que nos atrevemos a destacar como una de las principales figuras de este movimiento.
Entre los principales componentes de la pintura francesa romántica, destaca el mantenimiento del canon clásico de las figuras con la única variación de que en este
periodo los autores cuentan con una mayor libertad a la hora de jugar con el color y la luz. Este estilo de mezcla entre un gran sentimiento y el clasicismo, puede asemejarse más a los estilos románticos de España y Alemania, estilos que en otras entradas hablaran mis compañeros.
A su vez se desarrolla una excelente escuela de paisaje, donde destacaran los autores Chassériau y Meissonier.
A continuación destacaremos únicamente la figura de Eugene Delacroix El cual, tuvo una formación neoclásica, reaccionó contra el academicismo y llegó a convertirse en el máximo exponente del romanticismo del que Géricault, su gran amigo, fue iniciador. Es curioso ver que ambos se rinden homenaje mutuo en sus cuadros en las cuales los pintores se copian y retratan recíprocamente
En las próximas dos entradas nos centraremos en la biografía de Delacroix y en las características de su pintura.
Para empezar, Eugene Delacroix nació el 26 de Abril de 1798, en Charenton- Saint-Maurice (cerca de París). Lo que parecía ser un día más, pronto se convertiría en una fecha marcada para cualquier amante del arte.
Delacroix era el cuarto hijo de Charles Delacroix y su mujer Victorie Oeben. Debido a que pertenecía a una familia acomodada, se educara en los mejores lugares del país y conocerá a algunos de los artistas más influyentes de la época. La vida pronto iba a darle lecciones cuando en 1805 falleció su padre y se vio obligado a marchar a París con su madre y sus hermanos. Ya en Paris, inicio sus estudios y su formación clásica en el Liceo. En 1814 la vida volvería a darle otro revés, esta vez fallecía su madre y su hermana mayor Henriette se hará cargo del joven.
Con tan solo 16 años había vivido lo suficiente para haberse rendido con facilidad, pero fue cuando con más fuerza se agarro a su sueño de ser pintor. Influenciado por su tío Henri-François Riesener, entro en el taller del pintor neoclásico Pierre, donde continuaría con su formación. Tras años de duro trabajo en 1819 recibiría su primer encargo, se trataba de la pintura “La Virgen de la Mieses” para la iglesia de Orcemont. En este primer trabajo aún se podía observar su influencia del Renacimiento italiano. Dos años después, 1821 será un año gris, discutirá con su hermana, sufrirá fuertes y continuas fiebres que provocaran más tarde la laringitis de la
muere el 13 de agosto de ese mismo año. Con él murieron algunas de sus obras y una forma de pintar que transmitía al observador lo que buscaba el pintor.
Con su ingreso en el taller de Pierre, inicio su formación guiado por Gericault. De Soulier aprendió la técnica de la acuarela, mientras de Constable la utilización de los colores y la maestría a la hora de representar los paisajes. Además su inconformismo y sus ganas de aprender más le llevaron a tener como segunda casa el Museo del Louvre. Allí podía ver y aprender de las obras de artistas como Velázquez, Rubens, Rembrandt o Goya.
En sus obras aparece su gusto por lo clásico (se consideraba un neoclásico evolucionado), trata temas contemporáneos, muestra interés por lo exótico, lo oriental, lo misterioso. Representa también temas históricos y el color predomina sobre la línea.
En estas últimas dos entradas y para terminar la parte del blog centrada en el romanticismo francés y más concretamente en Delacroix, analizaremos, describiremos y os contaremos, la historia de dos de las obras más característica he importantes de Delacroix. Estas son, La libertad guiando al pueblo y la Caza del León.
La libertad guiando al pueblo
Este óleo sobre lienzo, obra cumbre del romanticismo francés, de 260 x 325 cm, lo realizó nuestro autor en 1830 y se encuentra en la actualidad en el Museo Nacional del Louvre. Seguramente les suene ya que se trata del cuadro más famoso de Delacroix, y nos muestra la situación del 28 de julio de 1830, cuando los revolucionarios liberales franceses expulsaban al rey Carlos X de su cargo para proclamar a un nuevo rey, el llamado rey burgués, Luis Felipe de Orleans.
La figura central a donde primero se dirige nuestra vista, es una mujer que representa la Libertad. Al no existir un cabecilla claro en el levantamiento contra el rey, Delacroix pinta a La Libertad como guía que conduce al pueblo, esta aparece mostrando el torso desnudo y portando en una mano la bandera tricolor y en la otra un arma. A su alrededor, si nos fijamos aparecen personas pertenecientes a las distintas clases sociales que formaban la sociedad francesa de la época, el pueblo es la unión de clases. Al fondo podemos ver el humo característico de una batalla y a los pies de la Libertad, lo que parece ser un campesino moribundo que la mira fijamente, lo que parece señalar el hecho de que ha merecido la pena luchar, que todavía queda esperanza.
Para terminar nos encontramos ante La caza del León, otro majestuoso cuadro de Eugene Delacroix, esta obra se conserva en el Instituto de Arte de Chicago, Estados Unidos. Se trata de un óleo sobre lienzo que mide 76,5 cm de alto por 98, cm de ancho. Data del año 1861.
A Delacroix le apasionaba la temática de la lucha entre hombre y animales salvajes, por ello, antes de realizar esta obra, ya había practicado anteriormente el tema de la caza del león. Especialmente desde su estancia en Marruecos, llevó a cabo esbozos y dibujos del enfrentamiento entre el hombre y el animal. No hay que confundir esta obra con Un esbozo del año 1854, conservado en el Museo de Orsay el cual le sirve para estudiar el movimiento; fue pintado en parte al aire libre, pero
acabado en el taller. El cuadro acabado en 1855 se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Burdeos
Volviendo a nuestro cuadro, fijémonos en como se representa, la escena de caza parece encontrarse en un paisaje de dunas, que aparecen a la derecha, y el mar azul oscuro a la izquierda. Sobre la escena, un cielo nublado. Si seguimos analizando y observando la escena que se desarrolla, se puede apreciar que ya hay tres árabes que han sido derribados en la lucha, y otro yace muerto. Los otros cuatro se dirigen contra las fieras, con el único objetivo de matarlas.
El cuadro se compone en torno a dos diagonales claramente diferenciadas que se entrecruzan. La escena se localiza en el centro de la obra. La lucha que nos narra, forma un torbellino de hombres y animales, un tanto lioso. En este trabajo previo, parece ser que la influencia de Rubens en la composición estructurada por el color, en lugar del dibujo, es notable. La pincelada nerviosa y rápida de Delacroix, nos transmite el sentimiento de arrebato de la escena y la fogosidad del pintor.