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Geografía tema espacio rural, Apuntes de Geografía

2025 Espacio rural Realizado por Celestina

Tipo: Apuntes

2024/2025

Subido el 30/05/2025

maria-jose-banos-cano
maria-jose-banos-cano 🇪🇸

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TEMA 8: LOS ESPACIOS RURALES Y EL SECTOR PRIMARIO
1. Importancia del sector Primario en el siglo XXI
- Características de los espacios rurales
- La España “vaciada”
2. Factores físicos que inciden en el medio rural
3. Factores humanos
4. Un espacio en transformación
- Cambios en los espacios rurales
- Problemas de los espacios rurales
5. La agricultura:
- Dominios y paisajes agrarios
- El regadío
- La agricultura ecológica
6. La ganadería
7. La P.A.C. (Política agraria común en la unión Europea)
8. Actividades forestales
9. La pesca y la acuicultura en España.
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TEMA 8: LOS ESPACIOS RURALES Y EL SECTOR PRIMARIO

1. Importancia del sector Primario en el siglo XXI

- Características de los espacios rurales

- La España “vaciada”

2. Factores físicos que inciden en el medio rural

3. Factores humanos

4. Un espacio en transformación

- Cambios en los espacios rurales

- Problemas de los espacios rurales

5. La agricultura:

- Dominios y paisajes agrarios

- El regadío

- La agricultura ecológica

6. La ganadería

7. La P.A.C. (Política agraria común en la unión Europea)

8. Actividades forestales

9. La pesca y la acuicultura en España.

1. Importancia del sector Primario en el siglo XXI

El sector primario abarca todas aquellas actividades relacionadas con la agricultura,

ganadería, pesca, explotación forestal y minería. El espacio rural es el lugar donde

tienen lugar estas actividades. En la actualidad aparecen nuevas funciones en este

espacio (Turismo rural, usos cinegéticos, producción energética...).

Durante siglos el sector primario ha sido el principal motor de la economía, su

importancia ha ido disminuyendo a lo largo del siglo XX. Actualmente, sólo el 4 % de

la población activa esta empleada en el sector primario y aporta el 2,6% del PIB. La

disminución del peso de este sector no indica que haya perdido productividad, sino

que la pierde proporcionalmente con los otros sectores. De hecho el valor de lo

producido en agricultura, ganadería y pesca aumenta cada año.

La agricultura es una actividad importante por:

a) El peso de la exportación hortofrutícola

b) son la base de industrias agroalimentarias

c) la superficie agrícola supone el 40% del territorio español

d) España ocupa el segundo lugar en Europa en número de explotaciones

agrícolas.

  • Características de los espacios rurales

Los espacios rurales se caracterizan por:

  • Una baja densidad de población, sobre todo si comparamos con el espacio

urbano, y que gran parte de este espacio se dedica a aprovechamientos

agrarios o ganaderos.

  • El predominio de municipios pequeños. El INE considera en España municipios

rurales aquellos de menos de 2.000 habitantes y semirrurales los que están

entre 2.000 y 10.000.

  • Las actividades agrarias, forestales o ganaderas ocupan gran parte de estos

espacios, aunque cada vez utilizan menos mano de obra.

En los espacios rurales distinguimos una serie de elementos característicos:

problema, que realmente se deriva de otros de carácter más general: la incapacidad de

competir con los bajos precios de productos que vienen de países con la mano de obra

más barata, las producciones excedentarias (se produce más de lo que se vende), el

envejecimiento de la mano de obra, el encarecimiento de los costes de producción

insuficientemente compensados por las políticas de la Unión Europea, entre otros

problemas, están provocando un hundimiento constante de este sector y

produciendo emigración de la población rural hacia las zonas urbanas industriales.

Una de los principales motivos que se suelen alegar para explicar la despoblación de parte

de España es la emigración de los habitantes de estas zonas a otras partes de España. En

estas últimas dos décadas, la población de los municipios de 1.000 o menos habitantes ha

caído un 8,9% (142.000 habitantes menos). De esta forma, han pasado de concentrar el

4% de la población en el año 2000 al 3,1% en 2018.

¿Y dónde se van? Depende en gran medida de su punto de origen. Es cierto que ciudades

como Madrid o Barcelona han visto estos años cómo su población se disparaba a

consecuencia de los inmigrantes llegados de zonas rurales de otras partes de España,

pero también las capitales de provincias o ciudades medianas han experimentado un

crecimiento.

La España rural ya se vació hace tiempo a través del éxodo rural, un fenómeno que

comenzó tras la revolución industrial, pero que se dio con mayor fuerza especialmente

en la segunda mitad del siglo XX.

El éxodo rural implicaba el abandono de los pueblos en busca de oportunidades en las

ciudades. Ese abandono solía suponer también el cambio de trabajo, desde actividades

muy centradas en el sector primario (agricultura y ganadería), hacia actividades del sector

secundario (industria) o terciario (servicios).

Los pueblos se fueron vaciando progresivamente, con una emigración hacia las ciudades

de la provincia o hacia otras ciudades. Esto ocurrió con especial intensidad en las zonas

más rurales, que no fueron capaces de retener población. Tampoco esos pueblos han

podido volver a poblarse a través de nuevas actividades productivas.

Al drama de la despoblación rural, se suma en la actualidad el hecho de que en la mayor

parte de las ciudades de tamaño mediano (las que no cuentan con una industria

suficiente para retener población) se produzca también un éxodo hacia la gran ciudad.

Algo así como una segunda despoblación o éxodo. Mientras Madrid crece y atrae talento

y población que encarecen la vida en la capital, otras ciudades de tamaño mediano, como

Talavera de la Reina se vacían. Talavera fue hasta hace nada la segunda ciudad por

tamaño de Castilla-La Mancha. Pero hoy es la cuarta, después de Albacete, Toledo y

Guadalajara. Desde 2010 Talavera de la Reina ha perdido cerca de 5.000 vecinos y hoy se

sitúa en algo más de 84.000 habitantes, según datos del INE de 2018.

Estamos ante un cambio global: las grandes urbes tienden a concentrar cada vez más

población, mientras que las ciudades de tamaño mediano tienden a menguar. Nos

encontramos ante un mundo de “mega-urbes” de escala global, conectadas entre sí a

través de conexiones de avión o ferroviarias de alta velocidad, en las que lo que queda

en medio importa cada vez menos.

Un modelo de país que apuesta por la alta velocidad ¿olvida lo que hay en medio de las grandes

ciudades?

2. Factores físicos que inciden en el medio rural

Las actividades y el espacio agrarios están influidos por factores naturales y

humanos.

 El relieve. La topografía facilita o dificulta la práctica agrícola , por ello se

aprecia una relación entre el mapa de aprovechamientos agrarios y el mapa

de relieve.

La altitud sobre el nivel del mar. Modifica las condiciones de humedad y de

temperatura. En España sólo el 11% de la superficie se halla a menos de 200

metros de altitud; una gran proporción corresponde a la Meseta, cuya

  1. La propiedad dominante en España es la propiedad privada, que acusa una

notable dualidad: un número muy elevado de pequeños propietarios que posee poca

tierra y, en el otro extremo, un reducido número de grandes propietarios que concentra

mucha tierra. Así, los dueños de menos de cinco hectáreas, que representan más de la

mitad de los propietarios que existen en España, sólo poseen la décima parte del

territorio, mientras que los que tienen más de 100 hectáreas, sin llegar a representar una

centésima parte, concentran la mitad de la superficie. A este problema estructural se

añade la extraordinaria fragmentación de la tierra en multitud de parcelas, que es un

inconveniente para la explotación. Geográficamente existen diferencias en cuanto al tipo

de propiedad. La propiedad pequeña y muy atomizada es dominante en la mitad

septentrional, en el Levante y en la franja mediterránea; las grandes fincas tienen, en

cambio, una mayor implantación en el sur, particularmente en Extremadura, Castilla-La

Mancha y Andalucía occidental. Estas circunstancias tienen sus antecedentes en los

procesos históricos de ocupación del territorio y en su evolución posterior

  1. La noción de explotación agraria hace referencia a las condiciones técnicas. La

explotación agraria guarda relación con la propiedad y, como sucede con ésta, también se

caracteriza por la dicotomía existente entre las pequeñas explotaciones o minifundios y las

grandes explotaciones o latifundios , de tanta implantación en el sur y en el suroeste

peninsular.

  1. La propiedad de la tierra es muy desigual en España. En el centro y en el sur de la

Península todavía existe un porcentaje elevado de grandes propiedades que han

heredado los antiguos latifundios de nobles y señoritos; mientras que en otras zonas,

principalmente en el norte y en muchas vegas de riego, la propiedad se ha atomizado sin

superar los tradicionales minifundios.

  1. No existe en España una propiedad media que se adapte plenamente a los

postulados de la Unión Europea de propiedad familiar autosuficiente.

  1. Algunos de estos problemas se han intentado mitigar con el asociacionismo de los

agricultores en cooperativas o empresas.

  1. Tradicionalmente, las explotaciones se han clasificado en minifundios, latifundios

o explotaciones de tamaño medio; sin embargo, ello no está del todo justificado,

pues las características e importancia de la explotación no dependen tanto de su

superficie como de su rentabilidad económica2, ya que explotaciones

dimensionalmente muy grandes pueden ser improductivas o muy poco rentables

y, en cambio, explotaciones de tamaño medio o reducido (regadío, frutales,

enarenados, etc.) pueden generar grandes ingresos. De acuerdo con esta nueva

clasificación, comprobamos que las explotaciones españolas, bien por superficie,

bien por su menor productividad, tienen un tamaño económico inferior a la media

europea y que existen notables diferencias regionales

Distinguimos entre régimen de explotación directa y régimen de explotación indirecta. El

primero consiste en que el titular de la explotación agraria, con independencia de que

trabaje físicamente en ella o no, es propietario de la tierra. La explotación indirecta

resulta cuando el titular de la explotación y el propietario de la tierra no es la misma

persona. En estos casos, el propietario cede la tierra para su explotación en régimen de

arrendamiento, aparcería o bajo cualquier otra fórmula.

El arrendamiento, se establece mediante el pago de una renta cierta, convenida de

antemano, en metálico o en especie, con independencia del resultado de la cosecha.

En la aparcería el dueño aporta la tierra y el aparcero, el trabajo; los gastos se satisfacen

a medias y los beneficios o productos de la cosecha se reparten en la proporción

establecida. Como la producción se desconoce en el momento de la firma del contrato,

la renta es variable, y propietario y aparcero comparten por igual ganancias en los años

buenos y pérdidas, si las hubiera, en los años malos.

  1. Estos regímenes de tenencia de la tierra han tenido gran vigencia y significado en

el campo español. Hoy se tiende al incremento de la explotación directa, al

mantenimiento del arrendamiento y a la drástica reducción de la aparcería, que se

agudizó con el éxodo rural.

Los condicionantes sociales y económicos: Hasta después de mediados del siglo XX, la

sociedad española ha sido rural por cultura y por el lugar de residencia de la población. Ha

sido una sociedad agraria por la importancia que tenía la producción agropecuaria en la

economía nacional y e n el autoabastecimiento de las poblaciones. Durante siglos se

mantuvo una autarquía local y comarcal, que se romperá con la llegada del ferrocarril, en la

segunda mitad del siglo XIX, y terminó con el desarrollo de nuevos sistemas de transporte y

la instauración de una sociedad plenamente urbana. En el último tercio del siglo XX la

actividad agraria ha ido tomando una orientación hacia el mercado y una producción

especializada y a gran escala en el seno de una economía integrada en los mercados

internacionales, particularmente de la Unión Europea.

Las innovaciones técnicas: El sector agrario ha experimentado grandes innovaciones técnicas,

entre las que destacan la mecanización del campo, la generalización del uso de abonos y

fertilizantes, e l empleo de semillas y razas selectas…, en el seno de una sociedad moderna y

cada vez más desarrollada.

que generen empleos duraderos fuera del sector agrario y desarrollar programas

integrados de desarrollo rural sobre la base del potencial endógeno.

Las políticas europeas procuran mantener a la población en su ámbito, apoyar las

sociedades locales, conservar el medio natural y el patrimonio cultural como una baza

para la generación de ingresos externos, como los que aporta el turismo. El Fondo

Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), es el instrumento de financiación, en

régimen de gestión compartida entre los Estados Miembros y la Comunidad Europea, de

la política de desarrollo rural.

El FEADER contribuirá a la estrategia Europa 2020 fomentando un desarrollo rural

sostenible en toda la Unión como complemento de los demás instrumentos de la PAC, la

política de cohesión y la política pesquera común. Contribuirá al desarrollo de la Unión

de un sector agrícola más equilibrado desde la óptica territorial y medioambiental, más

respetuoso con el clima, más resistente a los cambios climáticos, más competitivo y más

innovador. También debe contribuir al desarrollo de los territorios rurales.

Además del FEADER, el Fondo europeo de desarrollo regional (FEDER), el Fondo social

europeo (FSE) y el Fondo europeo marítimo y de pesca (FEMP) ofrecen apoyo adicional

para las zonas rurales españolas.

CEDER-Cuenca. Centro de desarrollo rural de la Alcarria conquense.

Los nuevos usos que se están implantando son:

  • Uso residencial: viviendas secundarias de fin de semana / vacaciones o residencias

principales en áreas próximas a las grandes ciudades.

  • Uso industrial: derivados del traslado de fábricas que buscan suelo y mano de obra

más barato o aprovechar recursos y materias primas rurales.

  • Uso terciario: como grandes superficies comerciales y equipamientos recreativos

relacionados con el deseo de disfrutar de la naturaleza (turismo rural). También en

éste grupo podríamos mencionar un uso recreativo importante como es la caza.

  • Uso paisajístico-cultural y conservacionista, basados en la consideración de que

existen áreas rurales de gran valor paisajístico, histórico y cultural

Estos nuevos usos están generando consecuencias positivas como es una

revitalización económica de la zona, aunque también algunas negativas como

puede ser la pérdida de identidad del espacio agrario o la degradación

medioambiental…

- Problemas de los espacios rurales

Se reflejan una serie de problemas que pueden resumirse en:

  • Demográficos: Con una reducción de la población activa, envejecimiento, escasa

cualificación, provisionalidad, temporalidad y presencia de inmigrantes…

  • Económicos: Con una importante tasa de paro agrario, una falta de adaptación a

la demanda real, una escasa diversificación en la producción y las consecuencias

que trae para muchas actividades la PAC.

  • Sociales: Con una falta de equipamiento en las zonas rurales (hospitales,

colegios...)

  • Medioambientales: Sobreexplotación de los recursos (masa vegetal, agua…)

Los resultados de esta problemática dan lugar a la siguiente situación.

  • Las rentas y los sueldos de los empresarios y trabajadores agrarios son más

bajos que los de cualquier otro sector productivo, haciendo que los espacios

rurales sean poco atractivos para la población joven y se mantenga el

abandono de estos espacios.

  • La renta de los titulares de las explotaciones depende en un 25 por cien de las

subvenciones de la PAC, lo que ocasiona inseguridad, ya que las decisiones o

las cuantías de las subvenciones no son permanentes.

  • Existe una necesidad de aumentar el tamaño de las explotaciones para que

resulten rentables los medios mecánicos.

  • Para muchos agricultores se ha hecho necesario buscar otras fuentes de renta

que complementen las agrarias. En la mayor parte de los casos se practica la

agricultura a tiempo parcial, que es cuando el agricultor trabaja en una

actividad del sector secundario o terciario, dedicando el tiempo libre a la

agricultura.

Frente a estos problemas se están planteando una serie de soluciones que parten

de un esfuerzo de todas y cada una de las Administraciones para seguir

considerando una prioridad en España al sector agrario. Buena parte de los fondos

se están destinando a:

  • Fomento de la diversificación en la producción agraria
  • Fomento del cooperativismo agrario
  • Mejora en la calidad de los productos para hacerlos más competitivos
  • Mejora en los equipamientos en zonas rurales
  • Fomento de nuevas técnicas que frenen la sobreexplotación como la

agricultura-ganadería biológica. (explotada sólo y exclusivamente con medios

naturales)

PROBLEMAS AGRARIOS

Problemas

demográficos

  • Disminución, envejecimiento y masculinización

de la población.

  • La población ocupada en el sector tiene una

formación basada en la experiencia, sin

formación profesional específica.

 El dominio mediterráneo interior

El interior peninsular ofrece gran diversidad paisajística sobre el denominador común de

la influencia del clima mediterráneo. Los aprovechamientos agrícolas están dominados

por los cultivos de secano, a pesar de que en los últimos lustros, ha ganado mucha

extensión el regadío.

  • La cuenca del Duero es asiento de pequeña y mediana propiedad sobre un parcelario

muy fragmentando que fue objeto de la concentración en el franquismo. Su orientación

tradicional ha sido hacia la explotación cerealista (trigo y cebada) y hacia la ganadería

ovina. La superficie de pastos y de barbechos ha disminuido de forma progresiva, lo que

ha repercutido en la ganadería, que se ha visto confinada a los espacios de menos aptitud

agrícola o ha sido objeto de estabulación. La explotación cerealista ha alcanzad o un

elevado grado de mecanización, al tiempo que se han extendido cultivos de regadío, como

la remolacha, el maíz o la alfalfa.

  • El área castellano-manchega ofrece como rasgos distintivos el aumento del tamaño de

las explotaciones agrarias, así como un notable grado de concentración del hábitat. Sobre

la amplitud de las llanuras manchegas destacan tres grandes grupos de

aprovechamientos:

La ganadería ovina, base de la producción lanera y quesera tradicional. La cerealicultura,

que está en retroceso ante el avance del girasol. El viñedo, que confiere su fisonomía

agraria a La Mancha.

  • El oeste peninsular toma buena parte de sus caracteres agrarios de su pertenecía a la

Iberia silícea. Los suelos silíceos son poco fértiles y producen cosechas moderadas,

incluso tras un largo período de descanso; por esta razón, se han constituido sobre ellos

las explotaciones agrarias de dehesa, que integran, bajo un régimen extensivo, los

aprovechamientos agrícolas y ganaderos a partir de los beneficios que rinde la encina.

Predomina la gran propiedad, herencia de la historia, que ha convertido al oeste

peninsular en uno de los grandes enclaves del latifundismo español.

En las zonas de los suelos más ricos aparecen los cultivos cerealistas y de plantas

industriales. En las extensas áreas convertidas en regadío tras la construcción de los

embalses (Plan Badajoz), surgieron numerosos cultivos nuevos, como las hortalizas, el

arroz, el tabaco, etc.

  • El valle del Ebro comparte rasgos agrarios con la España interior, aunque ofrece unos

caracteres especiales, que resultan visibles en una doble gradación de paisajes: en altura,

desde las montañas hasta el fondo de la depresión, en longitud, desde el nacimiento del

Ebro hasta su desembocadura, de donde resulta una mezcla de influencias y diversidad

de paisajes mediterráneos.

En la cuenca alta alternan los caracteres propios de la España atlántica húmeda y de la

mediterránea seca, coexistiendo espacios agrícolas, ganaderos y forestales. En las áreas

de regadío se aprecia un gran aprovechamiento agrícola, con cultivos de huerta para el

consumo y para la industria, así como amplias áreas dedicadas a la vid, que producen los

afamados vinos de Rioja.

La depresión del Ebro y sus laderas estuvieron integradas funcionalmente por la

trashumancia ganadera. Hoy son espacios yuxtapuestos, de manera que la montaña es

ganadera y la depresión, agrícola. En el sistema extensivo predomina la cebada sobre

suelos de calidad mediocre y en el intensivo, los cultivos de regadío, de gran tradición y

antigüedad.

En cuanto a propiedad, coexisten diversos tamaños. Abundan los cultivos de remolacha,

forrajes y hortalizas y, en algunas comarcas, una importante intensificación de frutales y

de ganadería.

 El dominio mediterráneo litoral

Tiene como elementos definidores la baja altitud sobre el nivel del mar y un régimen

térmico de veranos calurosos e inviernos templados y modelados, aunque siempre con

escasas precipitaciones. Es una franja litoral entre el mar y las montañas, y solo se adentra

hacia el interior a través de las depresiones del Guadalquivir y del Ebro. Caracterizado en

su conjunto por el dinamismo del espacio agrario, por la coexistencia de actividades no

agrarias sobre el espacio rural y por el alto grado de intensidad de sus aprovechamientos,

ofrece diferencias considerables en toda su longitud.

  • Cataluña tiene un terrazgo de reducida extensión y sus paisajes agrarios son muy

 Canarias

El archipiélago canario tiene una superficie agraria muy reducida por la naturaleza

volcánica de las islas. Apenas alcanza el 20% de la superficie geográfica y se sitúa

preferentemente en las zonas bajas, así como en las laderas, donde, gracias al esfuerzo

humano, se han construido terrazas.

Muy condicionadas por la falta de agua y favorecidas por el régimen térmico, las islas

Canarias desarrollaron una agricultura de exportación basada en el plátano, la patata y el

tomate, que acusa la competencia de la producción peninsular y la disputa del suelo por

parte de la promoción inmobiliaria y del turismo. Tradicionalmente, la agricultura insular

ha coexistido con una notable cabaña de ganado caprino.

En cuanto a los usos y aprovechamientos del suelo diremos que los cultivos han sido el

fundamento de la actividad agraria y principal elemento de valoración de la tierra.

Distinguimos entre los de la España atlántica y los de la España mediterránea y, dentro de

éstos, entre los de secano y regadío. Los de más implantación son los conocidos como

trilogía mediterránea que incluyen los cereales (trigo y cebada), el olivo y la vid,

extraordinariamente adaptados a las condiciones ecológicas, económicas y sociales del

espacio agrario bajo el clima mediterráneo.

Principales cultivos

La geografía agrícola presenta hoy nuevos rasgos: la reducción de la superficie labrada,

incremento de la producción y ruptura del equilibrio tradicional entre los distintos

cultivos.

Los cereales son los cultivos más extendidos. Antes se dedicaban a alimentación humana;

hoy, ocupando menos superficie, se ha triplicado la producción y se dedica también a

alimentación ganadera. Entre ellos destacan el trigo y la cebada. El primero se dedicó a

la panificación y tuvo su máximo apogeo en la sociedad rural y al amparo de una política

proteccionista del periodo autárquico.

Fue perdiendo importancia hasta el presente, en que se siembra menos de la mitad de

antaño, aunque la producción sea mayor, pues han aumentado los rendimientos por

unidad de superficie.

La cebada se ha extendido por las tierras que antes eran de trigo, por la demanda para

fabricar piensos y cerveza. La avena ha recuperado superficie de cultivo en las dos últimas

décadas. El centeno ha retrocedido mucho.

El arroz, que requiere condiciones de temperatura y humedad, se ha extendido desde su

enclave tradicional de la albufera valenciana, al delta del Ebro y marismas del

Guadalquivir.

El maíz se extiende en la España húmeda. Galicia tiene un tercio de la superficie de cultivo.

En el resto de España varía de unas provincias a otras, dependiente siempre de su

necesidad de humedad que lo confina a lugares que tienen regadío.

Las hortalizas han pasado de los enclaves de huerta a amplios espacios de cultivo.

Los frutales se han beneficiado de la expansión del regadío y d el acceso de las frutas a

los mercados europeos.

El grupo más destacado son los cítricos, con tradición valenciana pero que se han

diversificado en las últimas décadas por la prolongación a las provincias litorales y

occidentales de Andalucía.

El olivar es cultivo emblemático del sur de España, ocupando dos millones y medio de ha,

de las que 400 000 son regadíos. Originan paisajes inconfundibles y peculiares. Adquiere

carácter de monocultivo en muchas comarcas donde es fundamento de su economía y

su sociedad. En los años noventa y siguientes avanzó estimulado por las subvenciones

comunitarias.

  • El viñedo se concentra en La Mancha, con la mitad de la superficie cultivada. Se

orienta a producir vino y en menor medida para uva de mesa. Retrocede al incorporarnos

a la U.E. por la competencia con los europeos, más implantados internacionalmente.

  • Los cultivos industriales (girasol, remolacha, colza, algodón, tabaco,…)

progresaron mucho en los sesenta por la reducción de los barbechos y las nuevas

demandas de la sociedad. El más extendido es el girasol que alcanza sus mayores valores

en Cuenca y Sevilla. La remolacha azucarera se concentra en la cuenca del Duero, en Cádiz

y Sevilla. El algodón exige veranos cálidos, por lo que se concentra en Andalucía. El tabaco

se cultiva en Cáceres y Granada.

  • Los cultivos forrajeros se dedican a alimento para ganado. Se extiende por zonas

de clima húmedo. Más abundantes en provincias que disponen de agua en suficiencia.

tecnologías como los Sistemas de Información Geográfica (SIG), la teledetección, los

drones, los softwares de gestión y monitoreo o las apps móviles para la gestión de las

explotaciones agrarias y el control del riego ya han cambiado casi por completo la forma

de entender el regadío español, no solo enfocado a aumentar la producción, sino a

hacerlo siendo, además, económica y ambientalmente sostenible. Este aumento de la

tecnificación refleja una coherencia con las políticas de regadío desarrolladas en los

últimos años, encaminadas a lograr una agricultura sostenible y eficiente. Lo que es, sin

duda, el camino a seguir.

El volumen de agua de riego utilizado por las explotaciones agrarias ronda los 15.

hectómetros cúbicos.

  • La superficie nacional de regadío es de 3,73 millones de hectáreas y es el primer país de

la UE en superficie, según el MAPA.

  • La mitad de esa superficie se riega con el sistema localizado o por goteo, liderando el

ránking mundial en el uso de dicho sistema.

  • La agricultura de regadío supone más del 65 % de la producción vegetal.
  • El consumo de agua para riego se redujo un 15 % por hectárea en la última década.
  • Con menos agua se está logrando mayor producción: La superficie de regadío creció

algo más de un 10 % en ese período.

  • En España, más de la mitad se destina a los cultivos herbáceos (más de 8.

hectómetros cúbicos); frutales (2.400 hm3); patatas y hortalizas (1.700 hm3) y olivar y

viñedo (1.200 hm3).

  • La mayor parte de la superficie (68,32 %) se riega con agua superficial, seguida por

las aguas subterráneas (26,14 %) y ya en porcentaje inferiores se encuentra el uso

de agua embalsada, depurada y desalada.

  • La proliferación de pozos y sondeos ilegales preocupa a asociaciones ecologistas como

Greenpeace: Calculan en 15 millones de euros los daños que estas extracciones causan

al patrimonio natural.

  • España es el país más árido de Europa y el 75 % de su territorio es susceptible de sufrir

desertificación.

Se han producido avances en los sistemas y métodos de gestión del agua, que se han

traducido en “riegos más tecnificados y modernos”, así como la apuesta del campo

español por el riego localizado, que ya está implantado en el 50 % de las hectáreas en

regadío y que sitúa al país a la cabeza mundial en su utilización. Desde el punto de vista

ambiental, los regadíos actuales son más sostenibles y respetuosos, emplean menos agua

y controlan mejor el abonado; y de cara al futuro, el uso de aguas no convencionales,

como las regeneradas, puede convertirse en una “oportunidad para el regadío en

España”.

La gestión de los riegos tiene unas formidables herramientas de apoyo: El Sistema de

Información Agroclimática para el Regadío (SIAR), que dispone de 450 estaciones, ofrece

de forma gratuita información actualizada cada media hora sobre datos y estimaciones

meteorológicas y el proyecto Spider-SIAR, que completa la información generada por el

SIAR con las imágenes de satélites para realizar estimaciones de las necesidades hídricas

de los cultivos de regadío.

  • La agricultura ecológica

La agricultura ecológica ha experimentado un auge importante durante los últimos años

en nuestro país. El principal motivo de esta tendencia es la demanda de los consumidores,

ya que estos cada vez más se preocupan por su salud y alimentación, y solicitan productos

naturales y de elevada calidad. Asimismo, la agricultura ecológica también presenta otros

beneficios como el uso de recursos naturales, la aplicación de mejores prácticas