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3. Competencias interculturales, currículo y agentes participantes en el sistema educativo Jorge Cano Moreno Departamento de Orientación del lES Juan A. Fernández Pérez “Debemos aprender a vivir juntos como hermanos O perecer juntos como tontos”. Martin Luther King Jr. (1929-1968) 1. INTRODUCCIÓN La diversidad cultural ha estado siempre presente en el sistema educativo debido a las diferencias regionales, lingúísticas, entre zonas urbanas y rurales, etnias, etc. La aten- ción a la diversidad cultural constituye un elemento básico de toda intervención educati- va, pero además es preciso fomentar un medio escolar intercultural en el que se realice de manera significativa y positiva el aprendizaje de todo el alumnado. En este tema vamos a partir de varias premisas básicas: Todos los niños quieren y pueden aprender; el derecho que todos los niños y niñas tienen a una educación de ca- lidad; las diferencias culturales constituyen una realidad que no puede ignorarse y la im- portancia de tener en cuenta la diversidad cultural que nos caracteriza a todos y todas. Para ello comenzaremos por delimitar los conceptos de cultura (centrado en el ám- bito educativo) e interculturalidad, refiriéndose este último a la interacción, negociación y enriquecimiento entre culturas diferenciándose así de la multiculturalidad, que hace alusión a la existencia de diversas culturas (contextos multiculturales), pero sin ese pro- ceso de comunicación. Se hablará de agentes y agencias educativas, como la familia, la escuela, la sociedad, el educando y el educador. Del mismo modo, se conceptualizará los términos currículo hasta llegar al currículo intercultural. Se expondrán qué entende- mos por competencia intercultural y/o competencias interculturales, señalando sus dimensiones y características básicas. 178 JorGe Cano MORENO 2. CONCEPTO DE CULTURA El concepto de cultura es complejo y, también, confuso. Puede ser examinado desde muy diferentes perspectivas: sociológicas, antropológicas, educativas, históricas, etc. ya que con todas ellas está vinculado. Por ejemplo, en educación solemos hablar de la cul- tura seleccionada y transmitida a través de los contenidos escolares, de la cultura de un determinado centro escolar, de los modelos culturales con los que se identifica el alum- nado, cultura de grupo, etc. Con estas expresiones estamos haciendo referencia a la pro- ducción humana seleccionada para transmitir a través de las prácticas escolares (cultura seleccionada), a las producciones y manifestaciones de la comunidad que compone un centro escolar y que lo hacen singular respecto a los demás centros (cultura de centro) o a las producciones y manifestaciones de grupos de chicos y chicas que los definen y dife- rencian de otros grupos (cultura de grupo) (Etxague, 2009: 8). Por ello se han elaborado una multitud de definiciones de “cultura”, pero en todas ellas aparecen una serie de conceptos y características comunes. Tales como: + — La cultura se identifica con un determinado grupo social. Utilizamos concep- tos como cultura urbana, cultura rural, cultura de la pobreza, cultura vasca, etc. En este sentido, la cultura es el conjunto de significaciones compartidas por el conjunto de los miembros de un determinado grupo social. Cualquier persona adulta comenta en una conversación habitual que “estos jóvenes de hoy en día tienen una cultura diferente a la nuestra”. + Los elementos que conforman una cultura son transmitidos a los miembros de una sociedad a través de mecanismos de aprendizaje social. Estos aprendizajes, una vez que se integran en la personalidad del individuo, definen su identidad cultural. El aprendizaje cultural vincula al individuo con el grupo o sociedad que genera los contenidos de su aprendizaje. + Cultura y sociedad son conceptos diferentes. Ambos se precisan mutuamente para existir, pero no son lo mismo. Cultura es un conjunto de significaciones, pro- ducciones y manifestaciones compartidas por los miembros de un grupo, mien- tras que la sociedad es el espacio humano dinámico y vital en el que se consti- tuyen los grupos; es el espacio humano en el que surge la cultura. La sociedad es un grupo de personas interactuando. En una misma sociedad pueden existir diferentes culturas o diferentes grupos culturales. + Enel contexto europeo occidental en que nos situamos podemos percibir diná- micas culturales que se complementan y, al mismo tiempo, se contraponen. De un lado asistimos a un proceso de homogeneización cultural entre los diversos estados, facilitado e impulsado por dos factores fundamentales: el gran poder de comunicación y difusión de los medios de comunicación de masas y los mo- vimientos de población. Estamos asistiendo a una globalización mundial de los modelos culturales hegemónicos, a un proceso de integración en un modelo 180 Jor6e Cano MORENO 3. CONCEPTO DE INTERCULTURALIDAD La interculturalidad puede considerarse como una concepción teórica y prác- tica de carácter universal que atiende la diversidad cultural de todas las sociedades basándose en los principios de igualdad, interacción y transformación social. Implica una opción ética e ideológica de carácter personal, una forma de entender y vivir las relaciones sociales y una manera de plantear y desarrollar la educación (Lluch y Salinas, 1996; AECG, 1996). Atendiendo a lo expresado en este concepto podemos distinguir cinco característi- cas que lo distinguen de otras aproximaciones conceptuales: + Reconocimiento de la diversidad (opción teórica). + Defensa de la igualdad (opción ideológica). + Fomento de la interacción (opción ética). + Dinámica de la transformación social (opción sociopolítica) + Promoción de procesos educativos que planteen la interacción cultural en condi- ciones de equidad (opción educativa). Basándonos en lo anterior y siguiendo a (Etxague, 2009: 4) definimos la intercul- turalidad como la convivencia activa y respetuosa entre culturas e identidades diferentes, que se construye sobre la base de identidades propias (individuales y grupales) bien asen- tadas. La interculturalidad es la única manera de integrar socialmente el choque entre culturas diferentes y de convertir este choque en una oportunidad para el desarrollo individual y social. El interculturalismo se opone al racismo, al asimilacionismo y no es sinónimo (al menosconceptualmente) del multiculturalismo, a pesar de que muchas veces se con- sidere así. Este último surge como reacción a las alternativas asimilacionistas o compen- satorias, propugna el reconocimiento de la diversidad cultural y la valoración de todas las culturas por igual, pero en un plano separado, sin fomentar la interacción entre las mismas. Constituye así un paso previo a la denominada etapa intercultural, que no sólo acepta y valora las diferencias sino que además propugna el conocimiento mutuo, la inte- racción y el intercambio de experiencias, valores y sentimientos. Rodrigo Alsina 1997, entiende por multiculturalismo la coexistencia de distintas cul- turas en un mismo espacio real, mediático o virtual; mientras que la interculturalidad se refiere a las relaciónes que se dan entre las mismas. Es decir, “que el multiculturalismo mar- caría el estado, la situación de una sociedad plural desde el punto de vista de comunidades culturales con identidades diferenciadas. Mientras que la interculturalidad haría referencia a la dinámica que se da entre estas comunidades culturales” (p.171). COMPETENCIAS INTERCULTURALES, CURRÍCULO Y AGENTES PARTICIPANTES EN EL SISTEMA EDUCATIVO 181 Como afirma Israel (1995:63) “la realidad es multicultural, plural y diversa es un hecho, un punto de partida. Intentar que sea intercultural pasa por el desarrollo de dispositivos co- municativos interculturales”. La interculturalidad implica la creación y asunción de actitudes entre todos los miembros de la comunidad educativa que favorezcan la convivencia entre personas dife- rentes. La interculturalidad es una propuesta axiológica y el interculturalismo es un ejerci- cio de tolerancia (Touriñan, 2010). 4. AGENTES EDUCATIVOS Recordemos el significado clásico: “el que obra por otro, persona o cosa que obra y tiene facultad para hacer algo”. En el proceso educativocadauno de ellos in- fluye e intervienede distintas maneras, muchos elementos intervienen y se mezclan entre sí. En este apartado, distinguiremos entre elementos educativos y agencias educativas. 5. ELEMENTOS 5.1. Eleducando Es el sujeto y actor de la educación y el que dota de sentido toda acción educativa. Es el que debe lograr el aprendizaje, el que va conformándose a lo largo de toda esta acción educadora. Todo ser humano es educando, es actor de su propio proceso educativo en cuanto es susceptible de recibir educación, capaz de modificar su conducta, perfeccionar sus fa- cultades, adquirir valores, etc. A la vez que esta tarea nunca se puede dar por concluida, por lo que toda vida humana es un proceso continuo de educación. Sin la participación del sujeto todo proceso educativo no tendría sentido. Sin su acción decisiva, no se lograría formación. Es decir, la educación no podrá ser nunca un proceso pasivo, sino que es eminentemente activo en el que se requiere la participación del sujeto que se forma. Y sin el desarrollo de todas y cada una de las dimensiones del ser humano, tampoco será un proceso completo. Y, esto sólo se logrará si cada educando es capaz de garantizar su aprendizaje gracias a su actividad y a su respuesta creativa y participativa ante los nuevos entor- nos en los que vive. Gracias a la educación podrá desarrollarse de forma plena, en el sentido de ser él mismo y saber y poder plantear su propio proyecto de vida. Es decir, ser protagonista de su propio proceso de aprendizaje entendido éste como la concreción de aquellos fundamentos que van a regir y justificar toda esta tarea dirigida al desarrollo pleno de cada individuo. COMPETENCIAS INTERCULTURALES, CURRÍCULO Y AGENTES PARTICIPANTES EN EL SISTEMA EDUCATIVO 183 Educando Z> >» Contenido Educador Dentro del marco pedagógico los contenidos son un conjunto de conocimientos científicos, habilidades, destrezas, actitudes y valores que deben aprender los educandos y los educadores deben estimular para para que aquéllos los incorporen a su estructu- ra cognitiva. Si bien es cierto que los contenidos son un conjunto de saberes o formas culturales esenciales para el desarrollo y de socialización de los educandos, la manera de identificarlos, seleccionarlos y proponerlos en el currículo tradicional ha sido realizada con una visión muy limitada. En efecto, contamos con tres tipos de contenidos, que se dan interrelacionados y simultáneamente durante el proceso de aprendizaje, que son: + Contenidos conceptuales (saber): Hechos, datos, conceptos... + Procedimentales (Saber como hacer y saber hacer): reglas, técnicas, metodología, destrezas o estrategias, habilidades, procedimientos... + — Actitudinales (Ser y estar): valores, normas, actitudes. Los contenidos deben ser trabajados críticamente. Todos los tipos de saber inclui- dos los de la alta cultura del saber académico, deben ser reconstruidos críticamente por los estudiantes. Se debe ir más allá de la tradición selectiva del conocimiento y los significados apoyados por la cultura dominante y recoger una gama más amplia de opi- niones y voces. A la hora de seleccionar los contenidos, debemos de tener en cuenta que: a) Existen valores comunes deseables que, tomados como metas, pueden encami- narnos a la construcción de visiones compartidas e ideales universales. 184 JorGe Cano MORENO b) Los contenidos específicos de cada cultura deben también trabajarse, sin caer en una obsesión comunitarista. c) Podemos establecer unos contenidos universalizadores, a modo de competen- cias interculturales, que posibiliten la comunicación intercultural. d) Debemos trabajar contenidos que desarrollen el juicio crítico y la deliberación, como instrumentos fundamentales para construir ciudadanos interculturales. 6. AGENCIAS Y PODERES EDUCATIVOS Denominamos así a las estructuras dinámicas que intervienen directamente en el proceso educativo. Actúan como mecanismos de intervención educativa y se caracterizan por generar estímulos educativos, posibilitar puestas en acción, ofrecer normas de con- ducta, proporcionar modelos, explicitar conocimientos y valoraciones. Suelen distinguirse entre formalizadas (específicamente educativas): familia, sistema educativo formal, insti- tuciones de ayuda...; y no formalizadas (que no poseen una explicita intención educativa aunque generen educación): medios de comunicación social (prensa, radio, televisión...), usos y costumbres, diversiones, grupos humanos, etc. Familia Escuela Estado 6.1. La familia Podemos definir a la familia como un grupo de personas unidas por un vínculo afec- tivo y emocional que conforman el primer marco de referencia y socialización del indivi- duo y que posee tres funciones específicas: afectiva, educadora y socializadora. 186 JorGe CANO MORENO. + Ofrece la oportunidad de materializar proyectos educativos personales. A pesar de la gran función que cumple la institución educativa se la ha criticado desde distintos puntos de vista: + Conservadora: Empezó en EEUU. Defiende que la ampliación del acceso a la en- señanza media y superior ha ocasionado un descenso del nivel medio de exigen- cia en el alumnado. + — Humanista:La formulan aquellos que dicen que la escuela ha perdido los valores más trascendentales de la vida, los morales y religiosos y asimismo, la acusa de pragmática. + Neomarxista: La escuela lo que hace es perpetuar las diferencias de clase y en realidad actúa siempre bajo la protección del grupo dominante. La escuela no facilita el cambio social. + Tecnológica: La institución escolar, aún en nuestros días, tiene un acceso restringi- do a los recursos TICs y presenta cierta resistencia ante las iniciativas innovadoras. ¿Cuál es el futuro de la escuela? La escuela no constituye un contexto aislado de la realidad social, por esencia está comprometida ideológica, política y éticamente con la sociedad (Del Arco, 1999: 277). Si tenemos en cuenta los cambios producidos en la familia, en la sociedad..., a la es- cuela se le pide que sea corresponsable de la socialización primaria y tenga funciones de suplencia de la educación familiar. Pero, además, que compita por la captación de alum- nos y se organice al modo empresarial. Asimismo, la multiplicidad de fuentes informativas obliga a formular nuevas metas escolares, a utilizar nuevas metodologías, a diseñar un nuevo rol del profesor. El fenómeno de la globalización exige que procure la educación intercultural, el desarrollo de valores como la paz y la tolerancia y el desarrollo de nuevos conocimien- tos. Otras de sus nuevas finalidades es fomentar el pluralismo como expresión de de- mocracia: subrayar los puntos de encuentro y fomentando el dialogo y respeto mutuo. También deberá tener en cuenta las transformaciones en el mundo laboral, procurando que el alumnado egresado tenga unos conocimientos con mayor capacidad de trans- ferencia, una actitud positiva hacia el cambio, para lo que deberá coordinarse con el mundo laboral. La escuela es, por tanto, un lugar privilegiado para potenciar la tolerancia, la convi- vencia entre personas diferentes e inculcar el valor positivo de la diversidad. Es también un lugar de encuentro y de construcción de las trayectorias del profesorado y del alumna- do en un marco político y cultural. COMPETENCIAS INTERCULTURALES, CURRÍCULO Y AGENTES PARTICIPANTES EN EL SISTEMA EDUCATIVO 187 6.3. La sociedad El ser humano se desarrolla y desenvuelve en una determinada estructura eco- nómico-social, constituida por componentes o elementos interdependientes o inte- ractuantes que funcionan de una manera integrada para lograr unos determinados propósitos. Dentro de la estructura social todos estamos vinculados de una u otra manera al proceso educativo, se aprende en la vida, es decir, todos somos educando o educadores. Se aprende, como ya se ha señalado, en la familia, en la escuela, institución organizada y dirigida de manera sistemática por el Estado o sectores privados que conforma el sistema educativo nacional. La sociedad es la que, teóricamente, determina la finalidad última de la educación del cual no podemos apartarnos. La educación que necesita una sociedad de acuerdo a su sistema de valores, tipo de personas que espera que su escuela forme, la naturaleza de su cultura, las necesidades e intereses de sus individuos, etc., tendrá que determinarlo la misma sociedad y lo concretará en los planes o estructuras curriculares. Al mismo tiempo, como sociedad, hemos evolucionado de visibilizar familias con casi un solo planteamiento ideológico, religioso, cultural y lingúístico a tener una mul- tiplicidad de confesiones, estilos de vida, lenguas y expresiones culturales.La diversidad cultural de origen y étnica es la que conforma lo que se conoce como sociedades intercul- turales. Los nuevos retos sociales reclaman transformaciones educativas, lograr sociedad integradora y pluricultural, solidaria, tolerante y crítica. 6.4. El Estado Históricamente, en el contexto europeo, la intervención directa del Estado en el sis- tema educativo se produce con la Reforma protestante (siglo XVI) y alcanza una gran in- tensidad en el siglo XVII! con las monarquías del Despotismo Ilustrado. Las motivaciones básicas que subyacen inicialmente al control del sistema educativo por parte del Estado son varias, pero cabe resaltar, fundamentalmente dos: a) La extensión de las ideas ilus- tradas de progreso y razón, frente a la tradición y a las superstición y, b)el dogmatismo, imputando a la Iglesia católica; otra, que se revelará con mayor claridad en el siglo XIX, de carácter político-económica: el adiestramiento de las clases populares y su socialización para el trabajo en la naciente industria. De esta forma, a partir del siglo XIX, la escuela se convierte en un magnífico instru- mento de para imponer y afianzar el control estatal. Se establece la escolaridad obligato- ria, se constituye una burocracia educativa, se diseñan planes de estudios, etc. En suma, para una determinada interpretación el sistema educativo se transformó en una institu- ción crucial para la uniformidad política de los ciudadanos, entre otras cosas, por medio de la imposición de la lengua nacional, la inculcación de rudimentos de educación cívica y el adoctrinamiento en una historia ultranacionalista. COMPETENCIAS INTERCULTURALES, CURRÍCULO Y AGENTES PARTICIPANTES EN EL SISTEMA EDUCATIVO 189 Tradicionalmente, ha tendido a asegurar una uniformidad a base de reproducir la cultura de una clase o grupo social dominante y, en consecuencia, entre los contenidos del currículo, se viene ignorando las peculiaridades, historia y cultura en general de los grupos minoritarios. Por su parte, el currículo escolar se basa en un modelo social y cul- tural con el que la escuela está comprometida. La socialización del alumnado se hace a través de este currículo. Sin embargo, en la actualidad, los programas educativos han puesto el énfasis en las capacidades y en las diferencias individuales. Intentan realizar un esfuerzo justo y aceptar la diversidad como algo positivo y enriquecedor, ayudando a que se hagan ex- plícitas cuestiones que ayuden a derrumbar prejuicios y estereotipos con relación a las diferentes culturas. Así, el currículo se convierte en uno de los pilares básicos para la acción educati- va intercultural. Debe analizar conceptos y experiencias que incluyan a todos los gru- pos, y confrontar temas sociales que incluyan sus rasgos sociales, teniendo en cuenta la clase socioeconómica, el género, la orientación sexual, la discapacidad... Además de repensar el currículo, debemos también reformular las estrategias de la interven- ción educativa. Un currículo abierto a la diversidad del alumnado es aquel que: + Ofrece a cada uno de ellos lo que necesita de acuerdo con sus capacidades, su cultura o su género. - Nosólo incorpora alguna unidad didáctica relacionada con las distintas etnias, la igualdad social o el papel de la mujer. + Se plantea a todo el alumnado para que todos aprendan quienes son los otros y que incluye, en su conjunto y en cada uno de sus elementos, la sensibilidad hacia las diferencias que hay en el centro educativo. (Arnaiz Sánchez, 2004:22) 8. COMPETENCIA INTERCULTURAL El concepto de competencia ha tenido muchas definiciones, provenientes de otros tantos autores, sin embargo, según Gonzi y Athnasou (1996), todas estas definiciones se pueden englobar en tres grandes tendencias en la tipificación de competencias, que son las siguientes: Las competencias a través de las tareas desempeñadas. 1. Las competencias en términos de atributos personales. 2. Las competencias desde una perspectiva holística 190 Joráe Cano MORENO 3. La competencia intercultural identifica la habilidad de una persona de actuar de forma adecuada y flexible al enfrentarse con acciones y expectativas de personas de otras cultura, es decir, la habilidad de identificar, comprender y valorar adecua- damente comportamientos, actitudes y expectativas laborales de personas pertene- cientes a otros entornos culturales. La competencia intercultural puede definirse como la combinación de unas capaci- dades específicas (Jandt, 1995), que Aguado (2003) clasifica en: actitudes positivas hacia la diversidad cultural, capacidad o competencia comunicativa, capacidad de manejar conflic- tos en situaciones interculturales, conciencia sobre la propia cultura y como ésta influye en la visión e interpretación de la realidad. En concreto, “aquellos conocimientos, habilidades y actitudes que permiten diagnosticar los aspectos personales y las demandas generadas por la diversidad cultural. Permiten negociar, comunicarse y trabajar en equipos interculturales y ha- cer frente a las incidencias que surgen en la empresa intercultural mediante el autoaprendizaje intercultural y la resolución de problemas que consideren las otras culturas”. (Aguaded, 2006). Consideramos, y así será abordado en el trabajo que presentamos, que la competen- cia intercultural está formada por tres componentes básicos: El componente declarativo, relacionado con la cognición: El conocimiento de otras culturas, otras costumbres, otras formas de vida..., en definitiva con el saber. + El componente procedimental, relacionado con lo metodológico: El hacer y el participar dentro de movimientos e instituciones sociales, pro-integración cul- tural. + Elcomponente afectivo-actitudinal, relacionado con los valores, sentimientos y actitudes. Se trata de aceptar, valorar, respetar y convivir con otras culturas; saber ser y estar entre y con los demás. + La competencia intercultural requiere que la persona disponga de unos referen- tes conceptuales, de unos saberes que le permitan diagnosticar, relacionarse y afrontar sobre bases válidas y rigurosas. Esta información permitirá a la persona, a partir de indicadores visibles y relativamente objetivos, reconocer e identificar la cultura tanto propia como ajena y plantear respuestas adecuadas a cada situa- ción y necesidad intercultural. 9. INTERVENCIÓN EDUCATIVA DESDE UN ENFOQUE INTERCULTURAL La Educación Intercultural se caracteriza por: + Creeren el diálogo entre las culturas. + Potenciar la comunicación y el intercambio. 192 Joráe Cano MORENO Sin embargo, del mismo modo que no podemos admitir un planteamiento asimila- cionista que nos lleve a un rechazo de todo lo que no se identifique con la cultura mayori- taria, tampoco podemos aceptar un planteamiento pluralista que suponga un relativismo cultural indiscriminado, desconexionado de su entorno y ajeno al juicio crítico y moral; tampoco podemos apoyar un planteamiento en el que “todo vale”. La institución educativa debe asumir sin complejos su función para enseñar la cultu- ra propia de la comunidad que la sustenta a su alumnado. El centro escolar debe abrir la cultura de su comunidad a todo el alumnado; y lo debe hacer a través de planteamientos pedagógicos reflexionados, compartidos, abiertos y democráticos. Ahora bien este papel activo asimilador de la escuela se debe matizar: + Debe ser entendido de manera flexible, alejado de radicalismos nacionalistas hipertróficos. - Debe participar del reconocimiento de valores universales adscritos a otras cul- turas: valores religiosos, filosóficos, literarios, etc. + Nose puede contraponer ni contradecir con la comprensión y el respeto intercultural. + Aunque pretenda la integración en una sociedad caracterizada culturalmente, debe garantizar que los distintos grupos no pierdan su herencia cultural. + Debe contribuir a la construcción de espacios de vida comunes, sustentados en rasgos culturales básicos comunes y compartidos, que faciliten la integración desde la percepción simultánea de la diversidad. + Debereforzar sobre todo aquellos aspectos culturales que permiten al alumnado desenvolverse en el medio en que vive. La lengua es, en este sentido, uno de los aspectos más importantes. + Y nunca puede ser ajeno al respeto a la autonomía intelectual del alumno y alumna en su interrelación con la comunidad. La asimilación se debe basar en la reconstrucción crítica, autónoma y perfectiva de la cultura propia a partir del diálogo constructivo con los demás. Los objetivos básicos de toda propuesta de educación intercultural serían (extraídos de varios autores): + Reconocer y aceptar la diversidad cultural de la sociedad actual y defender la igualdad de oportunidades para todos los grupos etnoculturales. + Aplicar los principios democráticos de justicia social favoreciendo la participa- ción democrática. COMPETENCIAS INTERCULTURALES, CURRÍCULO Y AGENTES PARTICIPANTES EN EL SISTEMA EDUCATIVO. 193 + Analizar las desigualdades sociales entre los estudiantes. + Estimular y facilitar el éxito académico de todos los estudiantes proporcionando una educación y equitativa. - Ofrecer a los estudiantes la oportunidad de ser críticos y productivos miembros de una sociedad democrática. + — Promover la acción social frente al racismo, la discriminación y la xenofobia. + Valorar y aceptar la diversidad cultural como un elemento positivo para todos los ciudadanos y ciudadanas. + Fomentar los contactos e interacciones entre grupos culturales diversos dentro y fuera de la escuela para desarrollar la capacidad de funcionar eficazmente en medios multiculturales. + Apoyar cambios no sólo ideológicos, sino políticos, económicos y educativos que afectan a todos los ámbitos de la vida diaria. + Propiciar la adquisición de estrategias interculturales en todos los procesos de enseñanza-aprendizaje y contribuir a la formación de educadores interculturales. + Extender la propuesta a todos los ámbitos sociales, no sólo al educativo; y, en éste, no sólo como atención a minorías o inmigrantes; sino a todos y cada uno de los participantes en educación. + Atender preferentemente a la calidad de las relaciones más que a los medios y apoyos puestos en juego. + Introducir nuevas estrategias en el aula, metodologías, formación del profesora- do, en el clima escolar y en las relaciones con los padres y comunidad. 10. CONCLUSIONES En un mundo en el que cada vez dependemos más los unos de los otros, desarro- llar competencias interculturales ya no es una opción, sino que resulta vital para nuestra supervivencia. En este sentido, los educadores desempeñan un papel clave en la gestión del desarrollo voluntario de las competencias interculturales de las generaciones futuras. (Darla Deardorff, 2009). La formación de ciudadanos, como uno de los retos que se le plantean hoy al docen- te, requiere un espacio de convivencia. Este espacio de encuentro y convivencia ha de ser sin duda alguna la escuela pública; solo dentro del espacio neutral de lo público se puede COMPETENCIAS INTERCULTURALES, CURRÍCULO Y AGENTES PARTICIPANTES EN EL SISTEMA EDUCATIVO. 195 (técnicos, sociales e institucionales) mediante conductas fruto de la reflexión, la compren- sión y la sensibilidad intercultural. Conductas fruto de una actividad dialógica y crítica, en la que el conocimiento de uno mismo y la comprensión y respeto por el otro, sean las bases sobre las que analizar las situaciones y plantear las respuestas más adecuadas de una manera proactiva. En las aulas multiculturales el currículo que se debe desarrollar es el denominado el currículo intercultural, que habrá de conllevar objetivos, contenidos, metodología y eva- luación curriculares. Ese currículo debe ser el elemento natural a través del cual se desarro- llan los métodos y las técnicas de enseñanza que el profesorado tiene capacidad de aplicar. El modelo intercultural no sólo tiene en cuenta las diferencias entre las personas y las culturas sino también las convergencias que existe entre éstas: los valores comparti- dos, las normas de convivencia aceptadas, los intereses comunes. La interculturalidad trata de superar la mera coexistencia espacial (multiculturalis- mo) y buscar el diálogo entre personas procedentes de diversas tradiciones culturales y las posibilidades que se abren con ese mismo diálogo. Reconoce las diferencias culturales pero desarrolla relaciones e intercambios entre personas y culturas diferenciadas. 11. BIBLIOGRAFÍA Aguaded Ramírez, Eva M? (2006). Diagnóstico e intervención para el desarrollo de compe- tencias interculturales. Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación. Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Granada. Aguaded Ramírez, Eva M*?; Rodríguez Cárdenas, Antonio José y Ponce González, Nicolás (2008). El diagnóstico basado en el curriculum intercultural: un instrumento para desa- rrollar competencias interculturales en el aula. Publicado en las actas de VI Congreso Nacional sobre Inmigración, Interculturalidad y Convivencia. Ceuta. Aguado Odina, Teresa. (1996). Educación multicultural. 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