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Una detallada descripción de la historia de las exposiciones universales en parís desde 1851 hasta 1900, con un enfoque especial en la arquitectura metálica y su evolución durante este período. La documentación abarca el contexto histórico, las motivaciones detrás de estas exposiciones, las principales obras arquitectónicas y el papel de la ingeniería en la construcción de estas estructuras. Además, se mencionan los principales actores clave en el desarrollo de la arquitectura metálica y la influencia de estas obras en el campo de la construcción.
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
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La segunda mitad del siglo XIX es la era de las grandes exposiciones universales, signo del creciente desarrollo de la industria, de la multiplicación de los productos manufacturados, de la libertad del comercio y del auge de la economía liberal. Se conciben como escaparate público para dar a conocer los adelantos de la industria, el comercio y las artes. Durante la primera mitad del siglo XIX, las exposiciones son nacionales, por el hecho de que casi todos los países, con excepción de Inglaterra, ponen fuertes obstáculos al comercio extranjero para proteger las nacientes industrias locales. La situación cambia solo después de 1850, y es a partir de 1851 cuando se internacionalizaron y se institucionalizaron como un acontecimiento periódico; Francia primero y luego los demás países, reducen las barreras aduaneras y las nuevas posibilidades del comercio internacional se reflejan en las exposiciones, que se convierten en universales ofreciendo así una comparación entre los productos de todo el mundo...Suponían una exhibición del poder industrial, comercial y creativo de los países participantes y también como un instrumento de proyección política así como de imagen de la nación organizadora. El precursor fue François de Neufchâteau, ministro francés del interior, quien inauguró en el parisino Champ-de-Mars una exposición de productos industriales y artesanos franceses. También en Inglaterra se habían celebrado algunas exposiciones de carácter local. Será la exposición de Londres de 1851 la que inicia este tipo de exposiciones de carácter internacional. Las naciones más progresivas rivalizan tratando siempre de superarse con nuevas y más atrevidas realizaciones. La historia de la arquitectura de las exposiciones internacionales se confunde con la historia del hierro en la construcción.
A través de las exposiciones universales, desde 1851, se pueden seguir fácilmente los progresos de la ingeniería en la segunda mitad del siglo XIX. Cuando en 1851 tuvo lugar en Londres la primera exposición universal, el imperio británico estaba en su apogeo. La burguesía enriquecida creía que el progreso conducía fatalmente a “ la unidad del género humano “ y a la universalidad del saber. De ahí la idea de organizar una exposición internacional de la industria, del comercio y de las artes.
Si bien la iniciativa de una primera exposición universal fue inglesa, la de una “exposición de los productos de la industria” fue francesa. Tuvo lugar en 1889 en el Champ-de-Mars de Paris y señaló al mismo tiempo “la liberación de las cadenas del corporativismo” y de la apología de los objetos usuales tales como relojes, papeles pintados, tejidos etc. Era en realidad la primera fiesta que tenía por tema la libertad del comercio. Por primera vez se exponían productos de la industria como solo habían sido hasta entonces las obras de arte. Constituía sin lugar a duda la recuperación, por parte de la clase de comerciantes e industriales de la noción revolucionaria de libertad.
La arquitectura metálica en el siglo XIX fue, sobre todo, tributaria de las exposiciones universales. El metal apareció, en efecto, como el material ideal para estos grandes edificios provisionales, que debían ser montados y desmontados con rapidez. Por esta misma razón las exposiciones universales fueron el lugar de experimentación ideal para
tanto mimética del hierro colado y marcha a través de soluciones nuevas con el solo auxilio del hierro laminado y el roblón. Contamin supera en la Galería de Máquinas todo lo realizado hasta la fecha. El conocimiento científico del comportamiento estático de las estructuras y de su cálculo le lleva al constructor francés a la solución de sus arcos, o mejor pórticos articulados con rótulas en la clave y en los apoyos. El pórtico arranca del mismo suelo y apenas levantado se aplana para seguir las líneas inclinadas de la cubierta con un perfil que recuerda el arco tudor.
La Galeria de Máquinas de Dutert y Contamin había sido construida frente a la Escuela Militar, no lejos de la Torre Eiffel. En esta obra, se produce una nueva asociación: la pareja arquitecto-ingeniero.Y levanto un gran entusiasmo, como antaño el Crystal Palace. El arte y la técnica ya no estaban separados. La Galería de Máquinas al igual que la Torre Eiffel, demostraban que una belleza nueva podía nacer de la civilización industrial durante tanto tiempo asimilada a la idea de fealdad.. Lo más sorprendente en la Galería de Máquinas (llamada en realidad Palacio de las Máquinas , lo que es significativo del camino recorrido por la máquina, a principios de siglo símbolo de la fealdad y la incultura, y para la que ahora se construía un palacio….la máquina habíase convertido en princesa), lo más sorprendente eran las vigas maestras que se estrechaban a medida que iban alcanzando la base, hasta tal punto que parecían apenas rozar el suelo. Hacia la parte alta, por el contrario se ensanchaban. En esta curiosa inversión de las relaciones, la estática tradicional se veía tergiversada. La Galería de Maquinas era demasiado amplia para que los espectadores solo puedan circular como peatones normales alrededor de las grandes máquinas; para ello se
instalaron dos puentes móviles que corrían a media altura a lo largo de toda la sala, y transportaban a los visitantes por encima de los objetos expuestos. La amplitud del vacio queda animada y reducida a la escala humana, no por la configuración de las paredes, sino por los objetos y por las personas en movimiento. Cuando el primer término aparece ocupado por objetos móviles, el visitante no juzga ya el conjunto de la sala como un ambiente cerrado, sino como un ambiente ilimitado, definido por un ritmo repetido que se pierde de vista, como en las calles de Haussmann. Desgraciadamente la Galérie des Machines fue derribada en 1910. La Galería y la Torre, aunque cargadas de decoraciones no siempre logradas, representan las obras de mayor envergadura, realizadas hasta entonces en hierro y, además por sus dimensiones plantean nuevos problemas arquitectónicos. Eiffel era ya célebre cuando presentó su proyecto de una torre para la Exposición Universal de 1889, Ingeniero químico había construido en Hungría la estación de Pest , dos célebres puentes uno sobre el Duero en Portugal y el viaducto de Garabit en Francia. Decidió presentar un proyecto pero tenía numerosos competidores uno de ellos era Borudais, que presentaba un proyecto de una torre de 300 metros de albañilería, bautizada con el nombre de “columna del sol” y rematada por una estatua portadora de un faro, lo bastante potente para iluminar Paris. Eiffel encarga el proyecto, en 1884 a dos ingenieros empleados en su empresa , Nouguier y Koechlin y recuerda que “ellos habían llegado a la idea de construir una torre de hierro, tras unos estudios, hechos conjuntamente sobre los altos pilares metálicos de los puentes.”. La parte arquitectónica se debe al arquitecto Sauvestre. Las obras comenzaron a principios de 1887. El perfil de la torre está calculado de manera que pueda resistir la acción del viento, y Eiffel se compromete a que las formas fijadas por los cálculos confieran a las costillas un perfil agradable. El taller de Eiffel llevaba a
“artistas” que firmaron un manifiesto de oposición al proyecto,( Maseentet, Sully, Charles Garnier y algunos otros …..) suponían lo más reaccionario con que contaba el mundo de las artes. Estos se oponían también al impresionismo…la Torre iba a convertirse en el símbolo de la gran ciudad y de la modernidad.
LA EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE 1900
Inaugurada por el Presidente de la República Emile Loubet- tuvo suntuosos pabellones y rindió homenaje al siglo que terminó y celebró el nuevo que anunciaba ricos descubrimientos y avances tecnológicos. La exposición abarcó los Campos Élíseos, la explanada de los Inválidos el Trocadero, Champs de Mars, al pie de la Torre Eiffel, con mas de 36 puertas de entrada. La más importante ubicada en el Palace de la Concorde. la estación de Orsay (ahora Museo de Orsay) , el Petit Palais, el Grand Palais (estos dos fueron construidos sobre el emplazamiento del Palacio de la Industria, el fruto de la exposición precedente y universal de 1955) y el puente de Alejandro III fueron construidos para celebrar la exposición universal de 1900.
La iluminación eléctrica de la exposición supuso un auténtico espectáculo, los efectos luminosos precisaban miles de kilovatios de energía eléctrica. En el interior del Palacio de la Electricidad se agolpaba el público para ver las enormes dinamos de vapor que producían toda esa energía. La electricidad conseguía materializar el ideal de la Ilustración francesa: la ciudad de las luces. Toda esta luminosidad simbolizaba la claridad mental del pensamiento racionalista.
En los dos últimos decenios del siglo, un nuevo sistema de construcción, el hormigón armado hace grandes progresos, invadiendo la edificación común. El desarrollo rapidísimo de las ciudades, como por ejemplo Alemania, exige de la industria de la edificación un esfuerzo extraordinario, que conlleva una revisión de los antiguos métodos. Las discusiones planteadas en la Exposición de 1889, hacen brotar, por reacción una última ola de clasicismo intransigente. Con L. Ginain y E.G. Coquiart.
NOTAS: Este trabajo me llevó alrededor de 5 horas. Leyre Mª Alonso Ordóñez- PAS 1.