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Historia Medieval Universal, Apuntes de Historia de la Edad Media

Asignatura: Historia Medieval Universal, Profesor: Mauricio Maurin, Carrera: Historia, Universidad: UNIOVI

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 26/04/2017

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Historia Medieval Universal
Tema 1- Occidente en el periodo de la Tardoantigüedad: rupturas,
cambios y continuidades en la transición de la sociedad antigua a la
medieval.
En primer lugar hay que establecer un marco cronológico, desde el S.IV hasta el S.VII, es un
periodo que no podemos llamar mundo antiguo, o estructura social de mundo antiguo pero
que tampoco tiene los rasgos necesarios para integrarse en el periodo medieval. Con Roma a
partir del S.IV empieza a diluirse sus rasgos característicos y empiezan a surgir esos rasgos
medievales en este lapso temporal. Los historiadores han llamado a esta etapa entre S.IV y
s.VII como “etapa de transición”, entre un periodo y otro. Las mentalidades, estructuras de
producción y sociales, cambian de forma lenta y progresiva, no suelen ser cambios bruscos y
rápidos en el tiempo. Entre el S.IV hasta el S.VII se produce un acontecimiento que tiene lugar
en el 476 d.C en el que tradicionalmente terminaría la Edad Antigua, asociado al fin del
Imperio romano, en ese año es depuesto de su trono el último emperador romano, Rómulo
Augustulo.
En Constantinopla el cronista Procopio, de época de Justiniano, es el primero que acuña esta
fecha de fin del Imperio romano, es el fin de una organización política que suponía la
unificación de todos los territorios occidentales bajo una misma autoridad, el emperador de
Roma. Dos capitales, Constantinopla y Roma, pero en el momento solo había una unidad,
Roma y un emperador. Un rey germano asume la autoridad del Imperio Romano, se trata de
Odoacro que asume la autoridad de unos territorios que no se parecerán en nada al de la
antigua Roma, Odoacro va a gobernar solo en la península itálica. Antes de que el último
emperador se sometiese el Imperio romano en su parte occidental ha ido perdiendo el control
militar, social y legislativo de la mayoría de territorios occidentales. Por lo tanto, esa progresiva
pérdida de control sobre esos territorios es uno de los procesos que tiene lugar desde
comienzos del S.IV, a partir de ahí se empieza a recortar la autoridad de ese jefe del Imperio
romano. Sobre todo en el S.V ha habido una suplantación progresiva de la autoridad romana
por las jefaturas germanas, por los pueblos bárbaros instalados en occidente.
La forma en la que los francos van tomando posiciones en la Galia, la forma en la que los
suevos van tomando control de la Gallaecia, y la de los visigodos que van penetrando desde el
suroeste gálico hacia el este y sur peninsular ibérica. Son procesos que convierten al imperio
en una ficción política, durante el S.V ante la desaparición de la autoridad romana hay una
suerte de mosaico de pequeñas autoridades repartidas en esos territorios occidentales.
Cuando desaparece el último emperador romano el proceso de desintegración de la autoridad
del emperador de Roma es ya un hecho aceptado por todos. En lo que se refiere a lo
geopolítico cuando llegamos al S.VII nos encontramos una variación completa de esa realidad
del s.IV. Tenemos un mundo mediterraneo dividido en dos facciones o realidades diferentes,
en occidente una fragmentación con pequeños estados de origen germánico, y en oriente el
mantenimiento del Imperio romano de Oriente. Roma, por tanto, no desaparece en el 476,
sino que solo se mantiene en su zona oriental, lo que será el Imperio bizantino, que es ni más
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Historia Medieval Universal

Tema 1- Occidente en el periodo de la Tardoantigüedad: rupturas,

cambios y continuidades en la transición de la sociedad antigua a la

medieval.

En primer lugar hay que establecer un marco cronológico, desde el S.IV hasta el S.VII, es un periodo que no podemos llamar mundo antiguo, o estructura social de mundo antiguo pero que tampoco tiene los rasgos necesarios para integrarse en el periodo medieval. Con Roma a partir del S.IV empieza a diluirse sus rasgos característicos y empiezan a surgir esos rasgos medievales en este lapso temporal. Los historiadores han llamado a esta etapa entre S.IV y s.VII como “etapa de transición”, entre un periodo y otro. Las mentalidades, estructuras de producción y sociales, cambian de forma lenta y progresiva, no suelen ser cambios bruscos y rápidos en el tiempo. Entre el S.IV hasta el S.VII se produce un acontecimiento que tiene lugar en el 476 d.C en el que tradicionalmente terminaría la Edad Antigua, asociado al fin del Imperio romano, en ese año es depuesto de su trono el último emperador romano, Rómulo Augustulo.

En Constantinopla el cronista Procopio, de época de Justiniano, es el primero que acuña esta fecha de fin del Imperio romano, es el fin de una organización política que suponía la unificación de todos los territorios occidentales bajo una misma autoridad, el emperador de Roma. Dos capitales, Constantinopla y Roma, pero en el momento solo había una unidad, Roma y un emperador. Un rey germano asume la autoridad del Imperio Romano, se trata de Odoacro que asume la autoridad de unos territorios que no se parecerán en nada al de la antigua Roma, Odoacro va a gobernar solo en la península itálica. Antes de que el último emperador se sometiese el Imperio romano en su parte occidental ha ido perdiendo el control militar, social y legislativo de la mayoría de territorios occidentales. Por lo tanto, esa progresiva pérdida de control sobre esos territorios es uno de los procesos que tiene lugar desde comienzos del S.IV, a partir de ahí se empieza a recortar la autoridad de ese jefe del Imperio romano. Sobre todo en el S.V ha habido una suplantación progresiva de la autoridad romana por las jefaturas germanas, por los pueblos bárbaros instalados en occidente.

La forma en la que los francos van tomando posiciones en la Galia, la forma en la que los suevos van tomando control de la Gallaecia, y la de los visigodos que van penetrando desde el suroeste gálico hacia el este y sur peninsular ibérica. Son procesos que convierten al imperio en una ficción política, durante el S.V ante la desaparición de la autoridad romana hay una suerte de mosaico de pequeñas autoridades repartidas en esos territorios occidentales. Cuando desaparece el último emperador romano el proceso de desintegración de la autoridad del emperador de Roma es ya un hecho aceptado por todos. En lo que se refiere a lo geopolítico cuando llegamos al S.VII nos encontramos una variación completa de esa realidad del s.IV. Tenemos un mundo mediterraneo dividido en dos facciones o realidades diferentes, en occidente una fragmentación con pequeños estados de origen germánico, y en oriente el mantenimiento del Imperio romano de Oriente. Roma, por tanto, no desaparece en el 476, sino que solo se mantiene en su zona oriental, lo que será el Imperio bizantino, que es ni más

ni menos que el Imperio romano en su parte oriental donde no sufrirá esa fragmentación. Con capital en Constantinopla, desde fundación por Constantino el Grande en el 310, Constantinopla es fundada como segunda capital del imperio romano. Los territorios de Egipto, Sinaí, Palestina, Asia Menor, península helénica, estarán gobernadas por un Basileus (emperador). Los emperadores bizantinos, los basileus, se seguirán considerando hasta la caída de Constantinopla (1453) como emperadores de los romanos. La separación cada vez más evidente entre una realidad política marcada por la diversidad de reinos occidentales y la de un imperio unificado en oriente. El emperador es el rey de reyes, la autoridad que no puede tener por encima ninguna otra autoridad. En la Alta Edad Media, el basileus seguirá en su concepción política como emperador romano y va a reivindicar la idea de que los territorios occidentales le pertenecen, y se considerará rey de esos reyes germanos. Justiniano va a ser el máximo exponente de puesta en práctica de esa idea de recuperar el imperio y reunificarlo.

El pensamiento religioso va a sufrir también un proceso significativo, pues el cristianismo va a ser la religión fundamental de Europa, va a dominar la iglesia católica en occidente, con el obispo de Roma como jefe de la misma. En oriente, sin embargo, tendremos la iglesia ortodoxa y los patriarcas ecuménicos. Hay divergencias dentro del cristianismo entre ortodoxos y católicos, dogmas de la Santísima Trinidad por ejemplo, que no serán asimilados igual por todas las personas de todo el imperio. El cristianismo en sus inicios va a estar sometido a un proceso de construcción, de fijación de sus dogmas, de sus verdades y sus liturgias.

En el S.IV partimos de un imperio unificado políticamente pero muy diferente internamente en su pensamiento religioso. La parte oriental del imperio desde el S.III ya es cristiana en su mayoría, durante el S.IV el cristianismo se va a convertir en la religión oficial del imperio a partir de Teodosio que se convierte al cristianismo antes de morir. A partir de ahí el estado romano será un estado confesional y en el 330 es cuando Constantino se convierte, el cristianismo deja de ser una religión perseguida a ser una religión oficial, esa conversión del emperador Constantino hará que multitudes también se conviertan, unos de buena fe y otros para ganarse favores políticos. Los más iletrados, gente del campo, que viven en el “pagus” (campo o medio rural, por oposición a la civitas) serán los paganos, allí donde no llegan las enseñanzas del cristianismo. La última persecución de cristianos en con Diocleciano, emperador sucesor de Constantino, hará que haya una eclosión de religiones místicas que transcienden. Constantino se convierte al cristianismo por puras razones políticas, en el S.IV el cristianismo es designado por Teodosio como única religión oficial (desde Diocleciano como religión perseguida había pasado casi un siglo), el estado será confesional, por tanto, va a proteger la religión oficial y va a perseguir otras religiones no oficiales.

Los estados medievales y las iglesias estarán indefinidos, y sus funciones y miembros estarán fuertemente unidos a partir del S.IV, el cristianismo en la parte occidental del antiguo imperio va a tardar en producirse mucho más que en oriente. Las prácticas cristianas migrarán de oriente a occidente, y en ese proceso habrá una adaptación de esa religión, y por tanto, habrá una modificación de ciertos preceptos. Centros de culto paganos serán reutilizados, usurpados y convertidos en centros cristianos, iglesias como la de Cangas de Onís que se superpone a un dolmen de culto astur pagano. No estaba reñido el paganismo con el cristianismo en estos

Los productos agrícolas pasa exactamente lo mismo, se renuncia a importar especias de lujo, por ejemplo, el aceite de oliva se sustituye por mantequilla en territorios donde no se producen olivos. Hay una tendencia a la localización, se basa cada vez más la economía en la producción in situ, se tiende a una economía no cerrada pero sí cada vez más local. El gran comercio de productos de oriente queda reservado a la parte oriental del imperio. Mientras en Occidente vemos desaparecer productos orientales, en Oriente sigue existiendo un gran intercambio, vemos una gran fractura entre los antiguos romanos de Occidente y los romanos de Oriente.

Hay un problema historiográfico que afecta a la base fundamental de la sociedad, en lo que respecta al modo de producción de una sociedad. El modo de producción es la forma en la que la sociedad se organiza para aprovechar los recursos de la naturaleza, y sobre todo, la forma en la que se reparte ese producto obtenido. El modo de producción en una terminología de la teoría marxista, es el esclavista. Los esclavos se usan masivamente en las explotaciones agrarias. Los esclavos en los talleres urbanos, en los muelles, en el transporte, en el servicio doméstico,… en todas las instancias de trabajo la mayor parte de obra de trabajo de Roma es mano de obra esclava. Parece que hasta el S.III Roma obtiene esa energía muy fácilmente de sus conquistas, de sus guerras, la expansión colonial romana tenía dos objetivos fundamentales. La captación de recursos de los territorios que ha conquistado (recursos minerales, agrarios y humanos). Estos esclavos suponen una energía barata que circula dentro del modo productivo romano. La Edad Media será un período en el que se va extinguiendo la esclavitud tal como la entendemos en la Antigüedad.

A medida que Roma va llegando al límite de su expansión, ese límite está en el S.III. Pasa de ser un imperio en crecimiento a un imperio defensivo, es insostenible esa cantidad de límites tan extensos. El fin de la “pax augusta” empieza a presentirse en el S.III, en este siglo las luchas que Roma sostiene ya no son para conquistar nuevas tierras sino para defender las fronteras. Este crecimiento sustancial de Roma va a traer a la economía del imperio un desequilibrio enorme para los gastos del estado, los gastos militares están sobredimensionados sobre otros gastos que tiene que sostener la economía romana. Los gastos fundamentales de un estado se dedican fundamentalmente a gastos públicos. Por ejemplo gastos de funcionariado, fuertes para defender la frontera, soldados limitanei (soldados en las fronteras), las infraestructuras (sobre todo de desplazamiento, calzadas, puentes, acueductos,…), la plebs frumentaria es esa parte de la población sin recursos que el estado mantiene con los “celleros” (donde se almacena los recursos alimenticios para esta plebs, y con la “Annona”).

El sistema fiscal romano requería un gran gasto de recursos del estado, mantener el control de los preceptores que recogían impuestos. En Roma se pagaban impuestos per cápita (en la Edad Media el impuesto es por la familia). Era un tipo de sistema fiscal que controlaba la doble forma de impuestos, la renta per cápita y el impuesto indirecto que iba sobre el consumo y la circulación de mercancías, impuestos que se pagaban en puntos de peaje. Es un sistema que no es suficientemente eficaz para pagar todos los gastos que se van generando cuando se van desarrollando los grandes gastos militares. En el S.III se realizó una reforma fiscal que trataba de recaudar más impuestos, además del impuesto per cápita ( capitatio) se crea un impuesto sobre la tierra, sobre los bienes que uno poseía (iugatio, es la cantidad de iugae que tiene cada propietario). Para aplicar este impuesto no se tiene en cuenta aspectos tan fundamentales

como la productividad de la tierra, lo cual es una medida injusta. La iugatio la van a pagar sobre todo los pequeños campesinos. La iugatio va a propiciar la fuga de campesinos y el abandono de tierras en muchos territorios del imperio, muchas leyes romanas legislan para que se impida a los campesinos emigrar de las tierras, y cada vez se intentará más una persecución contra estas personas que quieren abandonar sus tierras y emigrar a otro lugar. Las leyes de Diocleciano a finales del S.III van a tratar a retener a la población y a que los hijos de los propietarios quedasen ligados a esa tierra, lo que será llamado “siervos de la gleba” (la gleba es la tierra a la que se liga). En algunos territorios, como en la zona norte del imperio, Roma se resigna ya a percibir impuestos porque ya no hay población para pagar. Esto evidencia que el estado romano está llegando a un punto de inflexión en el que ya es incapaz de hacer frente a sus gastos. Este desajuste económico, este descenso de producción y población en muchos lugares, irá haciendo ineficaz el sistema económico.

El estado hace un informe de las necesidades que tiene, cuando los gastos son más crecientes los contribuyentes son menos, por eso en los días del Bajo Imperio romano habrá una gran carga fiscal a los hombres libres (no a los esclavos), pagan impuestos los mercaderes y sobre todo los propietarios de las tierras. No pagan impuestos la plebs frumentaria, ni los soldados, ni los funcionarios del estado, ni los grandes terratenientes, ni los propietarios de grandes latifundios, ni los grandes mandatorios de las ciudades. Esos munícipes romanos (aristócratas) es verdad que pagan una parte del sueldo del estado en el evergetismo. Los gastos evergéticos son los que tienen como fin el adorno o el ocio de la ciudad (juegos circenses, peleas de gladiadores,…). Los miembros del clero, los miembros de esa institución cristiana que se va creando, todo ese personal creciente dentro de la sociedad de Roma, ellos no pagan impuestos, ni como personas ni por sus grandes propiedades.

Habíamos hablado de una mezcolanza de poblaciones a partir del S.II con poblaciones de origen germánico que progresivamente van introduciéndose en el mundo romano. Roma asimila estas poblaciones, pero bien es cierto que a finales del S.IV hay una coincidencia de ataques masivos a las fronteras romanas, no cesan las migraciones pero hay grandes jefes militares que intentan entrar violentamente entrando en los límites del suelo romano. Los enemigos romanos por el Oriente eran los persas, eran la preocupación permanente de los administradores del Imperio romano oriental. Pero más peligrosos por su gran número y gran diversidad son los pueblos germanos (acepción no demasiado exacta, pues su procedencia es muy diversa), no está claro de dónde proceden suevos, godos, alamanos, burgundios, francos,... pueblos que no son muy bien conocido porque no tienen una historia escrita propia hasta que penetran en suelo romano y entran en la óptica de los historiadores romanos.

Las fronteras más amenazadas era el litoral sajón, contra los anglos, sajones, pictos que vienen de Inglaterra que pretenden entrar en el territorio galorromano. Y la frontera del Danubio, aprovechando un invierno en el que Rin y Danubio se congelan, hay bandas de burgundios, suevos y vándalos que atacan casi a la vez esas fronteras, los soldados romanos no son capaces de hacer frente a todas estas bandas que penetran en la Galia, e incluso saquean Roma. Y por el sur bajo la línea subsahariana, donde el norte de África se produce grano que alimenta a la capital, tiene como enemigos tradicionales a los beréberes que intentan entrar en el imperio. Ya en el S.IV hay muchas narraciones de cronistas romanos que cuentan los ataques que van a experimentar los grandes graneros públicos. La ruptura del limes del Danubio, el limes

individual que se suele dar en las zonas desérticas de Oriente. Es una práctica cristiana que muestra una desafección frente a una comunidad, frente a un estado.

Muchos prefieren perder el estatus de ciudadano romano, irse a vivir a las aldeas donde habitan los germanos y adaptarse a esos modos de vida, buscar en los bárbaros la humanidad de los romanos. Salviano dice que con esas gentes bárbaras “allí está la libertad”, y estos romanos prefieren plegarse a sus costumbres rudimentarias que sufrir la injusticia en la sociedad romana.

Si estas actitudes pueden ser minoritarias o estar mal documentadas, sí que hay un proceso de transformación bien documentado de transformación de estructuras y grupos y sociales en el campo, van a cambiar los modos de producción y de organizar el trabajo entre los dueños de la tierra y los que no la tienen. Es la expansión del “colonato”, son aquellos campesinos que ocupan masivamente el campo, un colono es una persona calificada en lo jurídico como “libre” pero que no es propietario de tierras. Por lo tanto trabaja las tierras de un gran propietario, el colono no trabaja sus tierras sino que trabaja las de otro, pero jurídicamente es un hombre libre. Solo puede haber dos condiciones jurídicas según el derecho romano, o son libres o son esclavos. Entre la esclavitud y la libertad hay matices medios como los libertos, es decir, esclavos manumitidos. Un hombre libre también puede caer en la esclavitud, por deudas por ejemplo, puede vender a sus hijos como esclavos o venderse a sí mismo como esclavo, pero es un acto voluntario y jurídico.

La ley siempre va por detrás de la realidad social, el campesinado de condición libre que pierde sus tierras se convierte en colono, en trabajador por cuenta ajena. La relación entre colono y propietario no es una relación de “propietario” e “inquilino”, la decisión y el poder de propietarios sobre colonos no es simplemente económica, los colonos pierden gran parte de su libertad, aunque jurídicamente sean libres en la realidad social son hombre dependientes de esos propietarios. Podemos llamar a estos colonos ya casi como “siervos”, y a estos propietarios “domini” o “señores”. Según el derecho romano el esclavo no es una persona, es un bien, se legisla sobre los esclavos como si de animales se tratase, son simples “instrumentum vocale”. El colonato no es esclavitud, pero en sus formas intrínsecas tiene ciertos aspectos de la misma, son libres en lo jurídico, dependientes en lo real. “Por donde pasa la guerra aumenta la servidumbre”.

La “comendatio”, la encomendación, significa el hecho de ligarse a un propietario que a cambio de renunciar a tus tierras te deje permanecer en ellas como usufructuario, no tener la propiedad sino el usufructo de las tierras. Muchos campesinos buscan así la protección de un poderoso, pierden sus tierras pero siguen trabajando, la consecuencia de esto para los propietarios que se han desligado de sus tierras es que se han librado de pagar impuestos, es muy lesivo para el estado la fuga de estos propietarios que ya no van a pagar impuestos. Los propietarios libres pagan impuestos al estado, cuando pasan a ser colonos pagan rentas a los propietarios de las tierras, relación jurídico pública (propietario-estado) frente a una relación jurídico privada (colono-propietario). La gran consecuencia es que al aumentar tantos colonos y disminuir contribuyentes se contrae el estado, el estado comienza a desaparecer como un recuerdo lejano de Roma, disminuyen las fuentes de los impuestos que lo sustentan. En la

estructura de la sociedad pasamos a un crecimiento exponencial de las desigualdades sociales, gran descompensación entre grandes propietarios y trabajadores de las mismas.

En torno a este tipo de sucesos vemos dos líneas interpretativas sobre este proceso descomunal de desmontaje del imperio romano. Una postura achacaba el fin de Roma a las causas externas, a las avalanchas de invasores que arrasan la fortaleza romana. La segunda causa, minoritaria y crítica, achaca la causa de desaparición de Roma a su propio deterioro interno. Estas causas internas de los contemporáneos no son las que hoy se estudian y achacan, San Agustín, Orosio,.. Lo achacaban a la decadencia moral de la sociedad romana. Hay una ideología de partida, van a ser autores cristianos los que culpen a esa moralidad de Roma la causa de su desaparición. Pero los autores cristianos echarán en culpa a Roma mediante las acusaciones bíblicas, Roma castigada por Dios, el suceder histórico tendría una explicación última que sería la Providencia, el destino religioso.

Desde comienzos del siglo V (406-410) tiene lugar una coincidencia de ataques de algunas tribus germanas comandadas por jefes muy fuertes que va a dar como resultado una ruptura de los limes o fronteras. A la altura de Roncesvalles entran pequeñas tribus armadas a Hispania (suevos, vándalos, alanos,…) visigodos al sur de Francia,.. Aunque el proceso migratorio ya había comenzado hacía dos siglos, cuando empezó la mezcla en la base de la sociedad romana. El hecho de la insistencia en esas invasiones bárbaras lo tiene la óptica, el prisma con el que nosotros podemos ver esos sucesos. Las únicas noticias que nos llegan son las que los contemporáneos nos han narrado de ese suceso, solo se nos cuentan las grandes derrotas de generales romanos en la frontera, como algunos jefes germanos (que serán llamados reges) empezarán a ocupar territorios de Roma y se hacen autoridades políticas como gobernadores sobre sus propias gentes y sobre los romanos que viven en estos territorios.

De las jefaturas germanas, la jefatura militar y política no se distingue prácticamente, allá donde se instalan por ocupación violenta alguna de estas tribus empiezan a someter a las poblaciones que están bajo su poder. En cuanto a las fuentes narrativas, crónicas, historias que los historiadores romanos o intelectuales germanos han escrito sobre los acontecimientos. Con respecto a la cantidad quizá no haya habido en toda la historia de hace dos mil años un periodo tan oscuro como son los siglos V, VI y VII, esta Tardoantigüedad y primera historia de las monarquías bárbaras es muy mal conocido, hay muy pocos relatos y muy poca producción literaria o cronista. Para conocer lo que ocurrió en la península ibérica, parte del imperio romano, para dos siglos de acomodación de pueblos germanos en Hispania tenemos como mucho dos o tres autores con los que tenemos que conformarnos para explicar todos los procesos de asentamiento de invasores o de migraciones.

Por ejemplo tenemos la crónica de Idacio, de la Gallaecia (hoy Portugal) que es del primero que tenemos relato sobre estos procesos de caída de la administración imperial en Hispania. Debido a esto la arqueología jugará un papel fundamental, y tendrá que estudiar los restos materiales, enterramientos, murallas, castillos,… nos dicen poco sobre mentalidades, ideología, pero pueden completar en cierto modo a las fuentes escritas en cuanto a los usos materiales y procedencia de esos materiales. En segundo lugar y más importante es la intencionalidad de estos pocos restos documentales. Si las fuentes materiales pueden ser más o menos objetivas, el escrito es siempre subjetivo.

por parte de los visigodos, Alarico rey de los godos saquea Roma es unos días muy violentos, los pactos establecidos con Roma habían sido rotos y al sentirse burlado asalta Roma. Las bandas de Alarico violentando y saqueando Roma fueron un auténtico golpe para contribuir a esa catástrofe inevitable que sobrevenía al imperio romano. Sobre el saqueo de Roma se escribió mucho, la caída de Roma capital sería el anuncio de la caída del imperio, aunque aún tardaría bastantes años en desaparecer. Los cronistas de esta época intentaron empezar a buscar explicaciones a este, la violencia de los germanos era lo que había acabado con la civilización romana. La culpa es de estas bandas que saquean, pero también el problema es de los cristianos según los paganos romanos, pues Roma cree en un Dios por encima del estado, que tienen su propia ley divina y no atienden al estado.

Aunque en el 338 el cristianismo ya era religión oficial siempre hubo una gran oposición pagana a ese estado cristiano. Los cristianos tienen una dificultad para ser asimilados por el estado, porque a los cristianos se les perseguía y eran ilegales. Los emperadores paganos hasta Constantino habían intentado reflejar su carácter divino, los últimos emperadores paganos se consideran pertenecientes al panteón de dioses. La divinización del emperador no cuadra, evidentemente, con el monoteísmo cristiano, por esto mismo se persigue a los cristianos que se niegan a reconocer la divinidad de su emperador. Esa desobediencia de los cristianos les granjea la enemistad contra los paganos de las clases altas cuando el cristianismo pasa a ser la religión del estado. El cristianismo predica que siempre hay que respetar las leyes humanas siempre que no contradigan las divinas, en el pensamiento cristiano todos los cristianos son iguales, todos forman “La ciudad de Dios”, y si esas tropas bárbaras son cristianas tienen la misma consideración que los cristianos de Roma. Por tanto, ya no se piensa en si son germanos o romanos, sino si son cristianos o no, son enviados (los bárbaros) a esa tierra romana por voluntad divina.

San Agustín: S.IV-S.V, de Hipona, ciudad del norte de África, lo nombraron obispo de Hipona. Antes de ser obispo era pagano, su madre era cristiana y su padre pagano, él se acaba convirtiendo al cristianismo. Él era maniqueo, el maniqueísmo cree en la dualidad del cuerpo (malo) y del alma (bueno) por oposición al cristianismo donde cuerpo y alma son lo mismo, y donde triunfó el bien. Maniqueísmo es derivado de “Manes”, profeta del movimiento religioso, que solo ven las cosas blancas o negras, sin matices medios. Estamos en una época en la que se crean distintos dogmas cristianos, ideas neoplatónicas, maniqueístas,… se discutía el principio de la creación (el monoteísmo cristiano o el dualismo maniqueo). San Agustín representa ese proceso de conversión entre paganismo y cristianismo. San Agustín puso palabras y nociones al cristianismo, se le llama “Padre de la Iglesia”, porque el cristianismo sustenta parte de su ideología bajo los conocimientos de San Agustín. San Agustín llevaba mucho tiempo escribiendo sobre la sociedad antes de acabar “La ciudad de Dios”, pero su obra más importante fue “Confesiones”. San Agustín en el 410 las tropas de Alarico asaltan Roma, capital del Imperio romano occidental y esencia del propio estado romano. Su vulnerabilidad cuando es atacada por los visigodos de Alarico hace cuestionar al estado romano por parte de sus habitantes, se intenta buscar un culpable. Se achacaba a los cristianos este desastre, los visigodos de Alarico eran cristianos, por tanto, esos cristianos armados habían acabado con Roma.

San Agustín no solo quiere justificar estos ataques sino que intenta exculparlos y dar varias explicaciones para ello. “La ciudad de Dios” de San Agustín será reinterpretada y muy usada posteriormente en la Edad Media, el pensamiento de San Agustín es muy importante para el ámbito no solo religioso y filosófico, sino también político y jurídico. A partir del S.XII se empezará a estudiar en las universidades, en los ámbitos políticos,…

Las tropas de Alarico permiten que las personas que se refugian en las Basílicas sean inmunes a los saqueos de Roma, ese papel de espacio inmune de las iglesias será muy utilizado a partir de este momento a lo largo de toda la Historia, algo que será practicado en estos nuevos tiempos cristianos donde se producen las prácticas de la guerra. Creencia en la vida eterna cristiana, diferencia entre casa de paganos y casa de cristianos. Y definición del “homo peregrinus” que pasa por el tránsito de la vida terrena hacia la vida eterna donde se encuentra el Paraíso. El concepto de poder político se verá ligado al concepto de poder divino.

Los ciudadanos deben acatar las leyes del emperador, las leyes romanas, pero cuando esas leyes temporales o terrenas entran en contradicción con los principios fundamentales de la ciudad celestial siempre primarán estas últimas. El cristianismo es universal, a él se deben unir gentes de fuera, de distintas leyes, costumbres, razas, lenguas, instituciones, todos son cristianos y forman la ciudad celeste y se encuentran en ese peregrinaje terreno hacia La Ciudad de Dios. Todas esas gentes bárbaras que son cristianos o están siendo cristianizados son bienvenidos a Roma porque amplían “La ciudad de Dios”, noción del enemigo extranjero frente a la noción de que el extranjero es el “no cristiano”, la auténtica oposición es la ciudad de Dios con los que no pertenecen a ella. Los cristianos solo deben someterse a la voluntad divina, a las leyes divinos, los enemigos de la Roma eterna no son los bárbaros sino los cristianos que viven en Roma que tienen su propia ley y autoridad divina con los emperadores, lo que tienen que hacer los cristianos es adorar al único Dios verdadero. Los Papas y la jerarquía eclesiástica intentará acaparar este poder divino para sobreponerse a las autoridades políticas, por encima de emperadores, reyes,… El “providencialismo” es algo tan medieval como la caballería y las catedrales.

El providencialismo es la forma cristiana de explicar el devenir de la historia. Es San Agustín el primero en poner por escrito que “todo lo que sucede en voluntad divina”, Dios quiere las cosas de una manera y esto debe acatarse por la sociedad terrena. El providencialismo es muy cómodo para que uno no pueda cambiar este poder divino, levantarse contra este poder es ir contra los designios divinos. Dios predicará que cada uno nace con una misión, con una función en la sociedad, el que nace para ser guerrero, para ser representante de Dios en la tierra y para trabajar y alimentar a esa sociedad. Ese es el pensamiento cristiano interpretado por los ideólogos de la sumisión y aceptación del cristianismo estático. Entre las fuentes cristianas los que narraban estos acontecimientos y su interpretación teníamos a San Agustín como autor de una fuente positiva de estas invasiones germanas. Como San Agustín tenía mucha influencia en su tiempo, tras escribir “la ciudad de Dios” escribió cartas o epístolas con sus seguidores para que escribiesen apoyando esta misma idea, y que profundizasen en esta forma de interpretación positiva de la llegada de los bárbaros.

Cuando en el 476 es depuesto el último emperador romano, Rómulo Augústulo, aún quedaban espacios como el norte de África que seguirá siendo duramente defendida por Roma, así como

territorial. Los germanos que no tienen este tipo de derecho territorial solo obedecen a sus costumbres y a sus jefes, no se van a someter al derecho de Roma, hay una colisión entre dos tipos de leyes y de costumbres. Roma renuncia muy pronto a tratar de imponer sus leyes sobre unas poblaciones que tienen sus propias leyes. El derecho germano es oral, es un derecho consuetudinario, un derecho que se basa en la costumbre, lo cual se diferencia de la “ley” porque está por escrito, y por tanto, está fijada, lo cual no indica que no puedan variar o modificarse con el tiempo.

La doble autoridad que comienzan a ejercer las jefaturas germanas con los generales romanos, se empieza a visionar con esos códigos y leyes que empiezan a escribir a finales del .SV y comienzos del S.VI que suponen que los germanos han copiado del derecho romano la parte de poner las leyes por escrito. Normalmente son las disposiciones imperiales las que se convierten en leyes, los reyes germanos empiezan a poner sus costumbres y leyes por escritos, pero también ponen por escrito las leyes que dan a los romanos. La “lex romana visigothorum” o Código de Eurico, es una ley del rey visigodo Eurico para la población romana que estaba bajo su poder. Estas disposiciones de los reyes germanos empiezan a ser cada vez más frecuentes hasta el S.VII cuando las leyes se unifican para toda la población, independientemente de su origen. El S.V y comienzos del S.VI es el siglo en el que las dos sociedades van entendiéndose o, al menos, acomodándose de dos sociedades con leyes diferentes pero que empiezan a convivir pacíficamente en los campos y las ciudades. Después los códigos germanos van a empezar a adaptar poco a poco el derecho romano, así como el latín como lengua y la antroponimia. Hay señales de matrimonios mixtos, el S.VI es el siglo de la fusión entre romanos y germanos. ¿Por qué se funden ambas sociedades?. Se hacen matrimonios de la clase alta senatorial romana con la aristocracia germana que tienen intereses bastante comunes.

Aunque las fuentes romanas son abundantes y contemporáneas a los acontecimientos están cargadas de prejuicios. Las fuentes germanas, son por el contrario más escasas y mucho más tardías a esos siglos IV y V donde se producen esos cambios sociales acelerados. No hay literatura escrita en estos siglos, pero si es posible que hubiese tradición oral que no se pondrá por escrito hasta el S.VI en adelante. Lo que puedan contar las fuentes germanas están muy mediatizadas por el factor temporal, y hay una diferencia muy clara entre los escritores que hablan de godos y francos (San Isidoro, Gregorio de Tours) que tienen una intención muy clara a la hora de contar la procedencia y la historia de la llegada de estos pueblos germanos. La crítica histórica y literaria más actual ha detectado una constante en las historias nacionales germanas, ya solo ese nombre de “historia nacional” nos pone ante una intención muy clara.

Es lo que se llama “etnogénesis”, que es la pretensión de crear para estos pueblos germanos un origen común. Leyendo la historia de los francos o de los visigodos da la impresión de que estos pueblos han sido desde los orígenes pueblos con raíces uniformes que sale de una tierra concreta y que se pone en marcha en el transcurso de dos siglos y migra hacia el sur en el caso de los visigodos hacia Hispania. San Isidoro en el S.VII concibe Hispania como la tierra prometida, los godos serían un pueblo llamado a ocupar Hispania borrando todo el proceso anterior del complejo de unión de un grupo de tribus que se ponen en frente de un mismo jefe. Nada demuestra que los visigodos hayan tenido una procedencia única y que hayan partido de Escandinavia (según Isidoro de Sevilla) a buscar la tierra de Hispania. Todo apunta a

que visigodos, francos, burgundios, etc… son la unión de tribus de diferentes procedencias que se unen y pactan el asentamiento en un territorio o batallas para vencer a una resistencia romana.

Cando Gregorio de Tours escribe la historia de los francos habla de un pueblo que marcha hacia una tierra prometida la Galia y con un líder (un David o Moisés) que es el rey franco Clodoveo en época en la que Gregorio de Tours escribe esta historia. Clodoveo quiere hacerse dueño de toda la Galia y para ello necesita la colaboración, la aceptación de los grandes grupos senatoriales de la Galia. Clodoveo consigue ser aceptado en el S.VI como rey de francos y de galorromanos convirtiéndose al catolicismo, es por tanto esta historia la legitimación de un rey que tiene muy claro convertirse al catolicismo para ser aceptado, la etnogénesis es la creación de unos orígenes artificiales, en definitiva.

Circulaban historias que hablaban de una procedencia septentrional, del norte de Europa, aunque nada prueba que vengan de Escandinavia, sino de muchos lugares diferentes. Dos siglos después se recrea ese origen único y esa intencionalidad en las que marcan modelos para explicar unos orígenes míticos de estos pueblos postromanos. Estos reyes germanos se diferencian del emperador romano en el territorio que ejercen su poder, de una Europa occidental unida pasamos a territorios menores mal definidos aún en el S.VI. Los dos más grandes reinos que van a tener una mayor pervivencia van a ser el reino de los visigodos en Hispania y el reino de los francos en la Galia. Una de las facciones de la tribu de los godos, los ostrogodos (godos del este) se van a instalar en Italia, conformando un reino que unifica toda la península itálica pero que no va a sobrevivir a las invasiones del emperador Justiniano. Visigodos y francos van a disputarse la Galia primero a finales del S.V y comienzos del S.VI hasta que finalmente con Clodoveo tiene la expulsión definitiva de los visigodos arrianos hacia la Península ibérica. Sí que son reinos que están en proceso de definición territorial, en Hispania los visigodos a su vez habían sido federados del imperio que entraron con el cometido de luchar contra suevos y vándalos, y rompiendo el foedus con Roma se habían quedado en la península ibérica. Durante el S.VI acaban con el reino de los suevos y se hacen prácticamente con todo el territorio hispano.

Estos reinos herederos del imperio romano de occidente presentan algunos rasgos de continuidad con el imperio, no parece haber grandes modificaciones para la gente corriente en su modo de vida, y presenta algunos cambios que nos hacen hablar de discontinuidad de las estructuras. Los rasgos de continuidad que nos permiten olvidar que ha habido una suplantación del poder político, aunque no ha habido una división de la forma de gobernar administrativamente las provincias, las mismas provincias romanas de Hispania las encontraremos casi igual conformando el reino visigodo (Tarraconense, Bética, Gallaecia, Lusitana y Cartaginense). Esa división se mantendrá con los “duces” que gobernarán sobre estas provincias, el derecho romano va a predominar sobre el derecho germano, por el perfeccionamiento y el avance del primero.

Con las actividades económicas de las relaciones comerciales a larga distancia dan la impresión de que tampoco en este aspecto podemos hablar de una ruptura, de una interrupción, de una visión catastrofista del colapso económico. Siempre se puso el acento que con las invasiones se interrumpieron todos estos grandes procesos económicos, sin embargo, hay una adaptación

La ciudad se encuentra abandonada por sus principales poderes laicos que va a llevar a una decadencia de la artesanía, de la manufactura, los talleres urbanos de fabricantes de maderas, pieles, tejidos, metales,… estos artesanos se agrupaban en “collegia”. Estos collegia de artesanos se ha querido ver el antecedente muy lejano de los gremios medievales, que no son sin embargo antecedentes en realidad. Aun así está claro que estos artesanos van perdiendo demanda, clientela, y por tanto capacidad de vender sus productos lo que hace que decaiga la manufactura. Esto hace que los artesanos también se trasladen al medio rural donde se encuentran los señores feudales que van a requerir sus productos, la ciudad pierde mucho peso. No obstante las ciudades no se colapsan ni se destruyen por las invasiones, el vacío de poder dejado por la aristocracia romana laica es llenado rápidamente por otro tipo de autoridades, las ciudades más importantes van a ser transformadas en núcleos religiosos. Las más importantes van a tener una autoridad nueva, los obispos, que son la autoridad religiosa en las ciudades, tienen como misión organizar el clero, tienen su función escenificada en la sede eclesiástica que serán las futuras catedrales. De esa organización piramidal de la Iglesia será el obispo el que gobierne sobre el clero en general de un territorio más o menos amplio. El territorio controlado por un obispo es la “diócesis” que era una circunscripción del estado romano, y ese término “diócesis” va a ser heredado por la Iglesia para designar al territorio dominado por los obispos.

Gracias a los obispos las ciudades se transforman en su aspecto, en su urbanismo, pero sobreviven a estos tiempos de profunda ruralización, los obispos mantienen la vida de la ciudad. En su aspecto externo, en la “forma urbis” la nueva autoridad eclesiástica también va a modificar ese diseño urbanístico, primero por cuestiones de pura necesidad, ¿quién va a seguir construyendo, renovando las viejas instalaciones lúdicas de la ciudad? Esa labor evergética desaparece totalmente cuando los encargados de mantenerla optan por la vida rural, no hay quién mantenga esas instalaciones. En segundo lugar la Iglesia condena por paganas y contrarias al sentimiento cristiano ese tipo de actividades lúdicas, por lo tanto las nuevas autoridades eclesiásticas de la ciudad utilizarán las viejas instalaciones lúdicas para sus propios usos. Este caso ocurre con la iglesia visigoda de Tarragona sobre el antiguo anfiteatro romano, reaprovechan los viejos materiales romanos. En las grandes mansiones romanas la basílica en la sala principal donde se reciben se comercia, hay una actividad protocolaria,… en la villa de Veranes la basílica o sala principal ha sido absidiada y se ha aprovechado para hacer de ella una iglesia.

El sistema fiscal en Roma había sido bastante perfeccionado, con impuestos directos per cápita e impuestos indirectos que graban las transacciones mercantiles. Este sistema fiscal va poco a poco modificándose hasta casi desaparecer con las monarquías germanas los impuestos directos, hacia el S.VII los impuestos per cápita han desaparecido por todas partes. En cambio sí que sigue existiendo el impuesto indirecto, hay noticias en fuentes altomedievales de portazgos, aranceles en puertos secos de montaña o fluviales (marítimos o en ríos), cobran gran importancia estos impuestos indirectos. La capacidad de control de población mediante el impuesto directo no lo tienen las monarquías germanas más débiles y desestructuradas, en cuanto a los reyes germanos hay que decir dos cosas: ejercen un poder muy limitado sobre los territorios que van ocupando, el poder de las aristocracias lleva a que éstos ejerzan en sus grandes latifundios y comarcas un poder muy similar al que ejercen los reyes.

La forma de llevar a cabo el poder en estos estados germánicos es el pacto, el acuerdo entre el rey y la alta aristocracia, rey como “primus inter pares”, se elige un jefe que en principio tiene la función del liderazgo de la guerra. A este papel fundamentalmente militar se le van añadiendo otras funciones inspiradas en los emperadores romanos, promulgar grandes disposiciones, un papel legislativo que se va sumando a las funciones del monarca germano: código de Eurico, código de Alarico,… Poco a poco estas monarquías primitivas van a ir asimilando la herencia política del imperio, de cómo se justifica y se concibe el poder en el imperio, revistiéndose de símbolos o realizando funciones un poco a imitación de los emperadores. Leovigildo es el primero que imita al Constantino del S.IV: trono, cetro, manto y unción eclesiástica. La fundación de ciudades como Toledo como pequeña Constantinopla, Toledo va a ser la demostración del poder visigodo, muy pocas ciudades son fundadas por reyes germanos, ocupan núcleos anteriores romanos y no asientan unas cortes fijas. Las cortes, los cortejos, los consejos de los reyes germanos son itinerantes, van afirmando su poder por el lugar que recorren, es tan débil el poder de los reyes germanos es que solo son reyes del territorio donde están asentados.

Los reyes germanos hasta Carlomagno están continuamente sobre el terreno haciendo valer su presencia y su autoridad, por lo general son monarquías electivas, poco a poco a imitación de los usos romanos los reyes van consolidando un poder un poco más largo. Leovigildo es ejemplo de conseguir asociar un hijo al trono en vida, y un hijo que heredará el reino de su padre, es un paso a la creación de las dinastías reales, imitación de la herencia imperial romana. Y muy importante será la influencia de la Iglesia, la ideología cristiana dice que todo poder establecido lo ha sido por Dios, lo dijo San Pablo, lo comentó San Agustín, y sus seguidores siguen ahondando en esta idea. A esta actitud de poner la humanidad sobre designio divino es el “providencialismo”, hay que aceptar el poder porque Dios lo ha querido. Entre los símbolos de exaltación del antiguo jefe de armas empezarán a crearse ceremoniales religiosos, como por ejemplo la coronación, que recuerda a la aureola divina y que desciende al colocarse, desciende de Dios. Otro ritual importantísimo es la “unción regia”, la imposición del óleo sagrado en la frente por el obispo o el Papa.

El emblema de la monarquía visigoda y de los reyes de Asturias es la cruz, que señorea el trono, y representa el poder real. Las coronas votivas visigodas se donan para adornar las iglesias, es un cruce de símbolos políticos y religiosos, lo que vamos a ver durante toda la Edad Media: la Iglesia y el estado son dos realidades que no están separados en absoluto, son indivisibles, no se pueden separar sus funciones al menos hasta el S.XII, los reyes se introducen en cuestiones de dogma, de Fe, y los obispos serán importantísimos consejeros reales.

En este periodo de la Tardoantigüedad hay una tendencia a la “economía natural”, en la que se tiende promover la producción propia de cada territorio, hacer unos intercambios de materias primas, materias baratas y consumibles por todo el mundo, pero que no precisan de la moneda. Analizando las monedas que circulan en esos primeros reinos germánicos se observa una continuidad de los usos germánicos. Los reyes germanos acuñan moneda de oro, plata, cobre,… pero la moneda de oro es un problema pues dio un interesante debate sobre el papel de la moneda de oro, que circulan muy poco. Son monedas muy valiosas, una moneda de este tipo será utilizada por un gran mercader que tenga que importar una gran cantidad de

obligatorio se constituye con Pipino el Breve), donaciones,… La creación de unos estados confesionales es símbolo de los gobernantes de defender esa Fe verdadera y de perseguir a quién no la cumpla. De la creación de unas dogmas que los Padres de la iglesia mediante el derecho canónico van asentando, surge además o se deduce naturalmente el hecho de que aquellos que no se atengan a los dogmas son antidogmáticos, y éstos pueden ser heterodoxos (disienten de la Santísima Trinidad, de la naturaleza de Cristo,…) que pueden disentir o tomar una postura más activa, así surgen las herejías. Son herejes por no estar de acuerdo con esos dogmas, manifiestan su desacuerdo y son perseguidos por ellos, por tanto, cuanto más se fortalece la iglesia más se persigue a aquellos que no forman parte de ella (reinos cristianos occidentales contra los judíos).

El Concilio de Nicea, en el 325 fue constituido por Constantino, es el primer concilio ecuménico (de todo el orbe cristiano) donde Constantino consiguió reunir a todos los obispos de Oriente y Occidente. Constantino trataba de poner de acuerdo a las distintas corrientes de cristianismo que estaban en pugna abiertamente enfrentadas durante su tiempo. Del Concilio de Nicea sale una resolución final que se llama “el credo de Nicea”, este credo es lo que sienta la creencia intocable de la Iglesia, pero para llegar a este credo hubo muchos padres conciliares que se marcharon del Concilio diciendo que eso no lo firmaron. Se llega a la conclusión de que la naturaleza de Dios es “una y trina”, el “misterio de la Trinidad”, un único Dios con tres personas distintas, que algunos consideraron como politeísmo.

Hay además un problema añadido que implica a lo político y lo social, las grandes herejías de Oriente, las “cristológicas” son las que discuten sobre la figura de Cristo, el credo de Nicea defiende en que Cristo es hijo del Padre, de dos naturalezas: divina y humana. La aceptación de figura humana y divina para Cristo fue un gran problema, llevó a enfrentamientos entre los que defendían la doble naturaleza de Cristo y los que solo veían una sola naturaleza: bien humana, bien divina. Constantino en su imperio pasa por una crisis de separatismo en sus provincias concibe la única Fe, la única religión como elemento de unión del Estado, las posturas disidentes del concilio de Nicea representa la figura de los grandes patriarcas de Oriente que defienden su poder frente a otros patriarcas, Jerusalén, Antioquía o Alejandría no aceptan este “credo de Nicea” por motivos políticos.

Los monofisitas (mono-fisis: una naturaleza) serán contrarios a Nicea y mayoritarios en las provincias orientales, sobre todo en Siria y en Egipto, que serán provincias separatistas. Ese descontento social de la población siria y egipcia tiene como bandera de expresión la disidencia religiosa, de la misma manera que una única Fe une a un Estado, las herejías son herramientas de separación política. En Occidente los germanos han sido cristianizados, los reyes germanos se declaran reyes cristianos (y por eso son aceptados más o menos en la sociedad romana), pero esas enseñanzas que recibieron no son las de Nicea, sino que han sido evangelizados en la Fe de Arrio.

Arrio era un eclesiástico, un apóstol enemigo de Nicea, de Constantino y del dogma, él proclamaba que Cristo no podía tener doble naturaleza, solo una. Clodoveo llevó a cabo un juego interesantísimo con una ceremonia de conversión al catolicismo, los visigodos fueron más recalcitrantes en este sentido. Entraron en Hispania, se convirtieron en la élite gobernante, eran una minoría frente a la población hispano-romana y mantuvieron su

arrianismo como distinción frente al catolicismo de la base poblacional, lo cual llevará a un gran problema social. La crisis estalla con Leovigildo y con las persecuciones de éste contra los católicos, no solo defiende el arrianismo sino que ataca al catolicismo, esto llevará a levantamientos de su hijo heredero Hermenigildo. Su segundo heredero será Recaredo, que con mejor visión política que su padre, que convocará el III Concilio de Toledo donde se convierten al catolicismo.

Tema II. La pervivencia y evolución del Imperio Romano: Bizancio.

El Islam y los cambios en el Mediterráneo.

Un claro rasgo de continuidad del mundo antiguo al medieval, ese periodo de transición, es la pervivencia del imperio romano oriental que corrió una suerte muy diferente al imperio romano occidental. Hasta el S.VIII hubo por parte de los orientales y de los occidentales la noción de un único imperio. Se llamó imperio bizantino o griego a lo que quedó del imperio romano y que la historiografía del S.XIX habló de una larga agonía del imperio romano en base del imperio bizantino, considerado como simple epílogo decadente de lo que había sido el imperio romano clásico.

La transición en Oriente es el paso del imperio romano oriental al imperio griego con una diferente personalidad y forma de estructurarse. El gobierno que va a ejemplificar la transición entre los restos del imperio romano oriental y el imperio griego es Justiniano. Este emperador gobernó 40 años y como dice García de Cortázar representa “el fin del sueño romano”, a esa renovatio imperii. El síntoma más claro de que griegos (oriente) y romanos de occidente no se reconocen entre sí es el idioma, el griego se impone sobre el latín en ese imperio romano oriental, y el griego se deja de estudiar en occidente, hay una descomunicación entre ambas partes, el último intelectual tardoantiguo del S.VI de occidente que conoce el griego es Boecio, el cual tradujo la obra de Platón y Aristóteles (“La Logica Vetus”).

Si nos fijamos en la fragmentación política que experimenta occidente, oriente por el contrario mantiene la unidad, experimentará los mismos ataques de penetración de los pueblos germánicos, pero los emperadores griegos orientales conseguirán evitar estas invasiones, el ejército en oriente será más fuerte que el de occidente. Y sobre todo las reservas de oro de los emperadores orientales son claro exponente de su poder económico el cual les permitirá mantener la guerra y salir victoriosos de la misma. En Occidente vemos un claro empobrecimiento y ruralización de la sociedad, marcada por la fragmentación política, frente a la riqueza y la unidad política de Oriente. Esa riqueza del imperio romano oriental y ese crecimiento potencial que va a experimentar en la tardoantiguedad viene marcado por una pujante vida urbana, un fuerte desarrollo comercial, una sociedad diversificada, un estado fuerte y centralizado y una menor incidencia de las invasiones. El territorio del imperio romano oriental es bastante más reducido en km cuadrados que el de occidente, lo que lo hace más fácil de defender. Las ciudades orientales no hacen más que crecer en demografía, actividad económica, barrios manufactureros, barrios de artesanos, siguen manteniendo sus academias de filosofía, sus universidades, enseñanzas de la Roma clásica, ciencia, astronomía,… todo eso seguía vivo en Oriente, y Occidente a partir del S.VI se olvida de todo el saber de la cultura clásica.