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Humme. Conceptos filosóficos, Apuntes de Filosofía

Humme. Investigación del entendimiento humano.

Tipo: Apuntes

2019/2020

Subido el 01/05/2020

Mike76
Mike76 🇪🇸

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1. INTRODUCCIÓN. ................................................................................................................................... 2
2. INTENCION Y OBJETIVOS DE LA OBRA: Claridad, Novedad y Crítica ........................................... 2
3. DIVISIÓN DE LA OBRA ........................................................................................................................ 3
4. CIENCIA DEL HOMBRE, SIMILAR A LAS CIENCIAS NATURALES............................................. 4
5.-ELEMENTOS DEL CONOCIMIENTO. PERCEPCIONES, IMPRESIONES E IDEAS. ...................... 5
6.TIPOS DE CONOCIMIENTO: CRÍTICA A LA RELACIÓN CAUSA-EFECTO .................................. 5
7. LA COSTUMBRE Y LA CREENCIA .................................................................................................... 9
8. SUJETO Y LIBERTAD ......................................................................................................................... 11
9. LA ÉTICA ............................................................................................................................................. 12
10. ASOCIACIÓN DE IDEAS .................................................................................................................. 13
11. FILOSOFÍA ESCÉPTICA…………………………………...…………………………………15
BIBLIOGRAFIA………………………………………………………...…………… …………16
Eugenio Molera, Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación
David Hume: “Resumen del Tratado
de la naturaleza humana”.
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  1. INTRODUCCIÓN. ................................................................................................................................... 2
  2. INTENCION Y OBJETIVOS DE LA OBRA: Claridad, Novedad y Crítica ........................................... 2
  3. DIVISIÓN DE LA OBRA........................................................................................................................ 3
  4. CIENCIA DEL HOMBRE, SIMILAR A LAS CIENCIAS NATURALES............................................. 4 5.-ELEMENTOS DEL CONOCIMIENTO. PERCEPCIONES, IMPRESIONES E IDEAS. ...................... 5 6.TIPOS DE CONOCIMIENTO: CRÍTICA A LA RELACIÓN CAUSA-EFECTO .................................. 5
  5. LA COSTUMBRE Y LA CREENCIA .................................................................................................... 9
  6. SUJETO Y LIBERTAD ......................................................................................................................... 11
  7. LA ÉTICA ............................................................................................................................................. 12
  8. ASOCIACIÓN DE IDEAS .................................................................................................................. 13
  9. FILOSOFÍA ESCÉPTICA…………………………………...………………………………… 15 BIBLIOGRAFIA………………………………………………………...……………… ………… 16 Eugenio Molera, Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación

David Hume: “Resumen del Tratado

de la naturaleza humana”.

Comentarios

1.- INTRODUCCIÓN

Los dos primeros volúmenes del “Tratado de la Naturaleza Humana”, publicados por Hume en enero de 1739, fueron en su tiempo un fracaso editorial. Tenía el autor la edad de 27 años. En vida de Hume, la obra no pasó de la primera edición. Es conocida la breve autobiografía de 1776, donde Hume, en vísperas de su muerte, nos da un sucinto informe acerca de sí mismo y de sus empresas literarias. A propósito del Tratado, dice Hume en My own life: jamás un intento literario ha sido tan poco afortunado como lo fue mi Tratado de la Naturaleza Humana. Nació muerto de la imprenta, sin ni siquiera suscitar un murmullo entre los fanáticos". En la correspondencia de Hume que abarca los dos años siguientes a la publicación del Tratado abundan parecidas confesiones de desaliento. Junto a ellas se ve siempre su esfuerzo por obtener, del modo que fuere, un reconocimiento del público, tan grande, cuando menos, como los trabajos al componer el libro. A decir del propio Hume, esta pasión por el éxito es disculpable: Los autores disfrutan de este privilegio; igual que los amantes. La obra “Resumen del tratado de la naturaleza humana”, fue publicada en 1740. Es una obra de juventud, al igual que el Tratado. En ella desarrolla algunas de las principales tesis del “Tratado de la naturaleza humana”. Publica su obra como si de un tercer autor se tratara, recurso al que recurre porque pensó que en el Tratado con la fuerte vertiente crítica en la que trató los temas, no influyera en su nueva obra. En el Resumen retoma las bases gnoseológicas innovadoras del Tratado y se centra en la relación causa-efecto. De la crítica a la que somete a esta relación pone en entredicho la fuerza lógica del conocimiento científico y, en general, de cualquier saber acerca del mundo exterior y del propio sujeto.

2. INTENCION Y OBJETIVOS DE LA OBRA: Claridad, Novedad y Crítica La intención es hacer más inteligible y accesible al público una obra más amplia y compleja titulada “Tratado de la naturaleza humana”.

4. CIENCIA DEL HOMBRE, SIMILAR A LAS CIENCIAS NATURALES

Hume comienza como más tarde va a hacer Kant, con el reconocimiento del descredito de la filosofía. Propone una alternativa. Como todas las ciencias hacen relación a la naturaleza humana, solo un conocimiento verdadero de la naturaleza humana puede ser el fundamento seguro de todas las demás ciencias. Este es el autentico sentido de la investigación filosófica para Hume. Esta debe encaminarse hacia la construcción de una ciencia de la naturaleza humana, la cual servirá d fundamento seguro del resto de las ciencias. Debe fundarse en la experiencia y en la observación; Se trata de aplicar al hombre el mismo método aplicado por Newton a la naturaleza, el método experimental. La mayoría de los filósofos de la antigüedad que trataron de la naturaleza humana, más han mostrado poseer una delicadeza de sentimientos, un justo sentido de la moral o una grandeza de alma, que una profundidad de razonamiento. Se contentan con representar el sentido común de la humanidad… Pero no sigue con rigor una cadena de proposiciones.....Es cuando menos, un intento que merece la pena, ver si la ciencia del hombre no admite la misma precisión de la que varias partes de la filosofía natural...Parece que hay razones de sobra para imaginar que este ciencia puede ser desarrollada según el máxima grado de exactitud. Si, examinando diversos fenómenos, encontramos que éstos se resuelven en un principio común.....Llegaremos por fin a esos pocos principios simples de los que todos los demás dependen. Este autor propone anatomizar la naturaleza humana de un modo regular, y promete no deducir más conclusiones que las que le autorice la experiencia. Habla con desprecio de las hipótesis......todas las ciencias están comprendidas en la ciencia de la naturaleza humana, y dependen de ella. La única finalidad de la lógica es explicar los principios y operaciones de nuestra facultad razonadora., y la naturaleza de nuestras ideas; la moral y la crítica se refieren a nuestros gustos y sentimientos; y la política considera los hombres reunidos en sociedad dependientes los unos de los otros. Por lo tanto, este tratado de la naturaleza humana parece estar dirigido a formar un sistema de las ciencias.

5 .-ELEMENTOS DEL CONOCIMIENTO. PERCEPCIONES,

IMPRESIONES E IDEAS.

Hume llama percepción a todo aquello que puede estar presente al espíritu. Los actos y contenidos del conocimiento son percepciones. Las percepciones se reducen fundamentalmente a dos tipos: impresiones e ideas. Las primeras son las imágenes de los objetos externos o sentimiento de pasiones. Las ideas, son las copias de las impresiones, reflexión sobre una pasión o un objeto no presente. Nuestro autor comienza con algunas definiciones. Llama percepción a todo aquello que pueda estar presente en el espíritu, ya sea que empleemos nuestros sentidos, o estemos movidos por la pasión, o ejercitemos nuestro pensamiento y reflexión. Divide nuestras percepciones en dos clases, a saber, impresiones e ideas. Cuando sentimos una pasión o emoción de cualquier tipo o tenemos las imágenes de objetos externos que nos han proporcionado los sentidos, la percepción que posee la mente es lo que el autor llama una impresión... Cuando reflexionamos sobre una pasión, o un objeto que no está presente, esta percepción es una idea. Las impresiones, por tanto, son nuestras percepciones más vivaces y fuertes; las ideas son las más borrosas y débiles. Esta distinción es tan evidente como la que existe entre pensar y sentir...todas nuestras ideas se derivan de nuestras impresiones, o percepciones fuertes; nunca podemos pensar en ninguna cosa que no hayamos visto fuera de nosotros o sentido en nuestro propio espíritu. Locke se ha empeñado con tanto esfuerzo en establecer que no hay ideas innatas. Esta proposición parece ser equivalente a la Mr. Locke se tomó tanto esfuerzo por establecer, a saber, que no hay ideas innatas...... De acuerdo con eso, cuando una idea, el autor recurrirá siempre a la impresión que habrá de convertirla en clara y precisa. Y cuando él autor sospeche que un término filosófico no está aparejado a ninguna idea......siempre preguntará: ¿de qué impresión se deriva esta idea? Y si no puede derivarse de ninguna impresión, concluirá que el término en cuestión carece de significado . 6. TIPOS DE CONOCIMIENTO: CRÍTICA A LA RELACIÓN CAUSA- EFECTO Todo el conocimiento propio de las cuestiones de hecho está fundamentado en las relaciones de causa y efecto. Hume distingue dos tipos de conocimiento:

  • Tercera conjunción constante entre la causa y el efecto. C. Corresponde a las cinco últimas líneas del texto en las que Hume, fuera de estas tres circunstancias, es consciente de que nada más sabemos sobre la causa al contemplar sus efectos. Sólo la costumbre nos lleva a creer que en circunstancias similares la segunda bola de billar se moverá. Es decir, no existe ninguna prueba de que existe una conexión necesaria entre el movimiento de la primera bola y la segunda. En conclusión, los razonamientos sobre las cuestiones de hecho se fundan en la relación causal y en la conexión necesaria. Pero de esta no tenemos ninguna impresión de sensación. La relación causal solo descubre la contigüidad espacio temporal, la prioridad (anterioridad) de la causa, y la conjunción constante entre ambas. De la presencia de la causa inferimos la presencia del efecto. Pero esta inferencia es infundada. No hay conexión necesaria. La razón por sí misma es incapaz de tal inferencia. Si hubiese sido creado un hombre, como Adán, con pleno vigor del entendimiento, pero sin experiencia, nunca sería capaz de inferir el movimiento de la segunda bola del movimiento y del impulso de la primera. No se trata de que algo que la razón vea en la causa sea lo que nos hace inferir el efecto. Tal inferencia, si fuera posible, equivaldría a una demostración, al estar fundada únicamente en la comparación de las ideas. Pero ninguna inferencia de causa a efecto equivale a una demostración. De lo cual hay esta prueba evidente: la mente puede siempre concebir que un efecto se sigue de una causa, y también que un acontecimiento sigue después de otro; todo lo que concebimos es posible, al menos en sentido metafísico; pero donde quiera que tiene lugar una demostración, lo contrario es imposible e implica contradicción. Por consiguiente, no hay demostración para la conjunción de causa y efecto. Y es este un principio generalmente admitido por los filósofos Sólo la experiencia y la costumbre nos llevan a inferir los efectos de las causas. Por tanto, para Adán (de no estar inspirado) hubiera sido necesario que hubiese tenido experiencia del efecto que siguió del impulso de estas dos bolas. Hubiera tenido que haber visto, en varios casos, que cuando la primera bola

golpeaba a otra, la segunda adquiría siempre movimiento. Si hubiera visto un número suficiente de casos de esta clase, siempre que viese la primera bola moverse hacia la otra concluiría, sin vacilación, que la segunda adquiría movimiento. Su entendimiento se anticiparía a su vista y formaría una conclusión adecuada a su experiencia pasada. Se sigue, pues, que todos los razonamientos concernientes a la causa y al efecto están fundados en la experiencia, y que todos los razonamientos sacados de la experiencia están fundados en la suposición de que el curso de la naturaleza continuará siendo uniformemente el mismo. Concluimos que causas semejantes, en circunstancias semejantes, producirían siempre efectos semejantes. Puede valer la pena considerar un momento lo que nos determina a formular una conclusión de tan infinita consecuencia. El razonamiento de causa-efecto se funda en la experiencia que nos lleva a suponer que la naturaleza siempre va a actuar así. Que el curso de la naturaleza no va a cambiar. Es evidente que Adán, con toda su ciencia, jamás hubiera podido demostrar que el curso de la naturaleza debe, continuar uniformemente igual, y que el futuro debe ser conforme al pasado. Nunca puede ser demostrado que aquello que es posible sea falso; y es posible que el curso de la naturaleza pueda cambiar, ya que nosotros somos capaces de concebir ese cambio.... tampoco se podría probar, mediante argumento probable alguno, que el futuro debe ser conforme al pasado. Todos los argumentos probables se basan en la suposición de que existe esta conformidad entre el futuro y el pasado.... Esta conformidad es un asunto de hecho, y, si debe ser probado, sólo admitirá aquella prueba que provenga de la experiencia. Pero nuestra experiencia pasada no puede probar nada que se refiera al futuro, a menos que se suponga que entre el pasado y el futuro existe una semejanza. El texto prácticamente tiene una sola idea se trata de criticar a las cuestiones de hecho porque se basan en la experiencia y en la costumbre que nos lleva a creer que el curso de la naturaleza no va a cambiar (razonamiento causa-efecto que hemos visto en el texto anterior nos lleva a este error). Aún así dividiremos el texto en tres partes:

Para Hume la costumbre engendra creencia, que es una manera diferente de concebir el objeto originado en la costumbre. Cuando Hume habla de creencia se refiere a la creer en la existencia real del objeto en cuestión. Se puede concebir-pensar- solamente la existencia de los ovnis, o bien se puede creer en su existencia real. La diferencia estriba en la presencia de una impresión, que confiere un sentimiento de mayor vivacidad a la idea, y lleva a creer en ella. Las creencias no son ficciones, no todo aquello que podemos concebir son creencias. “Entonces, puesto que la creencia implica una concepción y es, sin embargo, algo más; y puesto que ella no agrega ninguna idea nueva a la concepción, se sigue que es una manera diferente de concebir un objeto; es algo que se puede distinguir por el sentimiento, y que no depende de nuestra voluntad, como ocurre con todas nuestras ideas. Mi mente pasa, por hábito, del objeto visible de una bola que se mueve hacia otra, al efecto ordinario del movimiento en la segunda bola. No sólo concibe ese movimiento, sino que siente en la concepción de él algo diferente de un mero ensueño de la imaginación. La presencia de este objeto visible y la conjunción constante de este efecto particular hacen la idea diferente por el sentimiento de esas ideas vagas que llegan a la mente sin ninguna introducción. Esta conclusión parece un tanto sorprendente, pero hemos sido conducidos a ella por una cadena de proposiciones que no admite duda alguna. Para aliviar la memoria del lector las resumiré brevemente. Ninguna cuestión de hecho puede ser probada sino por su causa o por su efecto. Sólo por su experiencia conocemos que una cosa es la causa de otra. No podemos dar ninguna razón para extender al futuro nuestra experiencia del pasado; pero estamos enteramente determinados por la costumbre cuando concebimos que un efecto se sigue de su causa habitual. Pero creemos también que ese efecto se sigue de ella tal como lo concebimos. Esta creencia no agrega ninguna idea y constituye una diferencia por el sentimiento o feeling. Por consiguiente, en todas las cuestiones de hecho, la creencia nace solamente de la costumbre y es una idea concebida de una manera particular . Para que actúen las creencias es necesario un sentimiento que nos incline a ellas. Por eso las creencias tienen una fuerza tan grande sobre nuestras pasiones. Nuestro autor procede a explicar la manera o sentimiento, que hace a la creencia diferente de una concepción vaga. Parece darse cuenta de que es imposible describir con palabras este sentimiento, del que cada uno debe ser

consciente en su propio corazón. Ora lo llama una concepción más fuerte, ya una concepción más viva o más vívida, o más firme, o también una concepción más intensa. A decir verdad, cualquiera que sea el nombre que podamos dar a este sentimiento que constituye la creencia, nuestro autor considera evidente que este sentimiento tiene sobre la mente un efecto más potente que la ficción y que la pura concepción. Esto lo prueba por su influencia sobre las pasiones y sobre la imaginación, las cuales son movidas por la verdad o por aquello que se toma como tal. La poesía, con todo su arte, jamás puede causar una pasión como las de la vida real. Ella presenta una deficiencia en su concepción original de los objetos, a los cuales jamás se siente de la misma manera que aquellos que imponen nuestra creencia y nuestra opinió 8. SUJETO Y LIBERTAD El alma es un conjunto de percepciones, no es una sustancia, como afirmaba Descartes. Este, siguiendo la tradición aristotélica, considera la sustancia como un sujeto en el que radican las cualidades percibidas por los sentidos. La sustancia confiere unidad al ser vivo. En el caso del (alma: yo), constituye la identidad personal. Hume partiendo de la noción de sustancia de Descartes, en el caso del yo afirma que es un conjunto de percepciones sin unidad real alguna. En esto consiste el fenomenismo atomista de Hume. Esta simplicidad de las percepciones junto a la imposibilidad de conocer relaciones reales conduce a Hume al escepticismo declarado en el apéndice final del tratado. Asegura que el alma, tal y como podemos concebirla, no es más que un sistema o serie de percepciones diferentes: calor, frío, amor, cólera, pensamientos y sensaciones, todas reunidas, pero sin perfecta simplicidad o identidad alguna. Descartes mantenía que el pensamiento era la esencia del alma; no este pensamiento ni aquel, sino el pensamiento en general. Esto parece ser absolutamente ininteligible... Por lo tanto, deben ser nuestras varias percepciones particulares las que componen el alma. Y digo que componen el alma no que pertenecen a ella. El alma no es una sustancia en la cual inhieran las percepciones.... No tenemos idea alguna de ninguna clase de sustancia ni material ni espiritual. Sólo conocemos cualidades particulares y percepciones. Así como nuestra idea de los cuerpos de un melocotón, por ejemplo, es sólo la idea de un sabor particular, del color, de la figura, del tamaño, de la consistencia, etc., así nuestra idea del alma sólo es la idea de

como la expuse más arriba. «Es universalmente reconocido que las operaciones de los cuerpos exteriores son necesarias, y que en la comunicación de sus movimientos, en su atracción y mutua cohesión, no hay el menor rastro de indiferencia o libertad» ... «Por consiguiente, todo lo que a este respecto se comporta como la materia debe ser reconocido como necesario. Para saber si tal es el caso con las acciones de la mente, podemos examinar la materia y considerar en qué se funda la idea de que hay necesidad en sus operaciones, y por qué concluimos que un cuerpo o una acción es la causa infalible de otro cuerpo o de otra acción». También hay uniones constantes y necesarias en la mente. ¿Dónde queda la libertad propia de la ética? Y así como hay a menudo una conjunción constante de las acciones de la voluntad con sus motivos, la inferencia de las unas a las otras es frecuentemente tan cierta como cualquier razonamiento referente a los cuerpos; y siempre hay una inferencia proporcional a la constancia de la conjunción. En esto se funda nuestra creencia en los testimonios, nuestra confianza en la historia e incluso toda clase de evidencia moral y casi la tota lidad de la conducta en la vida”. Conocer los motivos de las acciones nos permite inferir cómo van a actuar. Nuestro autor pretende que este razonamiento pone toda esta controversia bajo una nueva luz, al proporcionar una definición nueva de la necesidad. En efecto, los abogados más celosos del libre arbitrio tendrán que reconocer esta unión y esta inferencia en lo que concierne a las acciones humanas; solamente negarán que toda la necesidad se reduzca a esto. Pero entonces deberán mostrar que tenemos una idea de algo diferente en las acciones de la materia; lo que resulta imposible de acuerdo al razonamiento precedente.” 10. ASOCIACIÓN DE IDEAS A lo largo de todo este libro hay grandes pretensiones de nuevos descubrimientos en filosofía; pero si algo pude dar derecho al autor para que se le otorgue el glorioso nombre de inventor, ello es el uso que hace del principio de asociación de ideas, el cual está presente en la mayor parte de su filosofía. Hume se enorgullece de ser él quien ha descubierto la asociación de ideas. Enumera

las tres leyes de asociación de ideas: por semejanza, contigüidad y causalidad. Estos principios de asociación son reducidos a tres, a saber: Semejanza, un retrato nos lleva a naturalmente a pensar en la persona que representa. Contigüidad: cuando se menciona el nombre de San Denís, la idea de París nos viene naturalmente. Causalidad: cuando pensamos en el hijo estamos predispuestos para llevar nuestra atención al padre. Será fácil concebir las vastas consecuencias de estos principios en la ciencia de la naturaleza humana, si consideramos que, por lo que se refiere a la mente, esos son los únicos lazos que unen entre sí las partes del universo o nos ponen en contacto con alguna persona u objeto exterior a nosotros. Porque, como es sólo mediante el pensamiento como las cosas actúan sobre nuestras pasiones, y como estos principios son los únicos lazos de nuestros pensamientos, dichos principios son realmente, para nosotros, el cimiento del universo y todas las operaciones de la mente deben, en gran medida, depender de ellos. LEY DE LA CAUSA Y EL EFECTO ESTA LEY DE LA ASOCIACIÓN NOS DICE QUE TRAS LA OBSERVACIÓN DE LA EXISTENCIA DE CONTIGÜIDAD ESPACIAL DE DOS HECHOS U OBJETOS, DE SU SUCESIÓN EN EL TIEMPO Y DE LA REITERADA EXPERIENCIA DE ESTAS RELACIONES ENTRE AMBOS, SE CREA EN NUESTRA MENTE LA PREDISPOSICIÓN A EVOCAR LA IDEA DEL SEGUNDO (AL QUE CONSIDERAMOS EFECTO) SI ESTÁ PRESENTE LA IDEA DEL PRIMERO (AL QUE CONSIDERAMOS CAUSA). Así, las ideas de “dentista” y de “dolor” mantienen una cierta relación entre ambas como consecuencia de haber tenido dolor tras la intervención del dentista, de tal modo que el pensamiento de uno puede traer consigo el pensamiento del otro. LEY DE LA CONTIGÜIDAD SEGÚN ESTA LEY DE LA ASOCIACIÓN, AQUELLAS IDEAS QUE SE HAN VIVIDO JUNTAS TIENDEN A APARECER JUNTAS. El típico caso de una canción que nos recuerda a una persona es un ejemplo de esta ley. Es una ley muy importante porque está a la base de la formación de las ideas complejas, particularmente de las de substancia: miramos a la calle y vemos un

humano. Casi todo su razonamiento se reduce a la experiencia; y la creencia que acompaña a la experiencia queda explicada como un sentimiento peculiar o una concepción vivaz producida por el hábito… cuando creemos que alguna cosa tiene existencia externa o suponemos que un objeto existe un momento después de haberlo nosotros percibido, esta creencia no es nada más que un sentimiento de la misma clase.... La filosofía nos haría enteramente pirrónicos si la naturaleza no fuera demasiado fuerte para tolerarlo. BIBLIOGRAFIA Ana Maria Andaluz, Ha filosofía a través de los textos, Ed. Edelvives 1985. Juan A. Nicolás Marín, “Resumen del Tratado de la naturaleza ”, Ed. Santillana

Antología y comentarios de textos”, Ed. Alhambra 1987. Frederick Copleston, Historia de la filosofía”, V. 5, Ed. Ariel 1981 Hume, “Tratado sobre la naturaleza humana,” Ed. Gredos 2015