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Inteligencia emocional, Apuntes de Psicología

Asignatura: personalidad, Profesor: David López Palenzuela, Carrera: Psicología, Universidad: USAL

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 04/06/2016

saraorejas
saraorejas 🇪🇸

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INTELIGENCIA EMOCIONAL
El yo.
Diferentes tipos de yoes. El yo corporal (con el aspecto, el cuerpo), el yo social
(relaciones con los demás), el yo privado (el mundo íntimo y personal con sus creencias
valores y sentimientos) y el yo ideal (lo que nos gustaría ser, metas personales, metas
profesionales)
Todos los yoes funcionan integrados y la personalidad tiene una identidad clara.
Somos como somos. Nos conocemos bastante bien y nos aceptamos. (Bienestar
psicológico)
Autoconciencia, conócete a ti mismo, el yo que mira dentro de su interior.
La conciencia de uno mismo
Darse cuenta de los propios sentimientos en el mismo momento en que estos tienen
lugar constituye la piedra angular de la inteligencia emocional.
Tal vez pensemos que nuestros sentimientos son evidentes, pero uno reflexión mas
cuidadosa nos recordará las muchas ocasiones en las que realmente no hemos reparado
en lo que sentíamos con respecto a algo.
Metacognición: conciencia de los procesos del pensamiento.
Metaestado: conciencia de las propias emociones.
Metapersonalidad: toma de conciencia de la propia de personalidad (modos de pensar,
sentir y comportarse)
La conciencia de uno mismo es la atención continua de uno mismo, la atención
continua a los propios estados internos, esa conciencia autorreflexiva en la que la mente
se ocupa de observar e investigar la experiencia de la misma incluidas las emociones.
William Styron: describe esta facultad cuando, al hablar de su profunda depresión,
mencionan la sensación de estar acompañado de un segundo yo, un observador
espectral que es capaz de darse cuenta de sus desasosiegos.
Estar atento a los estados internos sin reaccionar ante ellos y sin juzgarlos.
Mayer: esta sensibilidad puede ni ser tan ecuánime. Los típicos pensamientos en los que
uno, dándose cuenta de sus propias emociones dice “no debería sentir esto” o “estoy
pensando en cosas positivas para animarme” o “no debería pensar en estas cosas”.
El control de las emociones.
Diferencia lógica entre ser consciente de los sentimientos e intentar transformarlos.
Mayer: para todo propósito práctico, ambas cuestiones van de la mano y tomar
conciencia de un estado de ánimo negativo conlleva el desembarazarnos de él.
Pensamiento constructivo.
El CTI es el inventario de pensamiento constructivo en el cual se evalúa la
INTELIGENCIA EMOCIONAL. El autor de este inventario es Seymur Epstein y su
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INTELIGENCIA EMOCIONAL

El yo.

Diferentes tipos de yoes. El yo corporal (con el aspecto, el cuerpo), el yo social (relaciones con los demás), el yo privado (el mundo íntimo y personal con sus creencias valores y sentimientos) y el yo ideal (lo que nos gustaría ser, metas personales, metas profesionales)

Todos los yoes funcionan integrados y la personalidad tiene una identidad clara.

Somos como somos. Nos conocemos bastante bien y nos aceptamos. (Bienestar

psicológico)

Autoconciencia, conócete a ti mismo, el yo que mira dentro de su interior.

La conciencia de uno mismo

Darse cuenta de los propios sentimientos en el mismo momento en que estos tienen lugar constituye la piedra angular de la inteligencia emocional.

Tal vez pensemos que nuestros sentimientos son evidentes, pero uno reflexión mas cuidadosa nos recordará las muchas ocasiones en las que realmente no hemos reparado en lo que sentíamos con respecto a algo.

Metacognición: conciencia de los procesos del pensamiento.

Metaestado: conciencia de las propias emociones.

Metapersonalidad: toma de conciencia de la propia de personalidad (modos de pensar, sentir y comportarse)

La conciencia de uno mismo es la atención continua de uno mismo, la atención continua a los propios estados internos, esa conciencia autorreflexiva en la que la mente se ocupa de observar e investigar la experiencia de la misma incluidas las emociones.

William Styron: describe esta facultad cuando, al hablar de su profunda depresión, mencionan la sensación de estar acompañado de un segundo yo, un observador espectral que es capaz de darse cuenta de sus desasosiegos.

Estar atento a los estados internos sin reaccionar ante ellos y sin juzgarlos.

Mayer: esta sensibilidad puede ni ser tan ecuánime. Los típicos pensamientos en los que uno, dándose cuenta de sus propias emociones dice “no debería sentir esto” o “estoy pensando en cosas positivas para animarme” o “no debería pensar en estas cosas”.

El control de las emociones.

Diferencia lógica entre ser consciente de los sentimientos e intentar transformarlos.

Mayer: para todo propósito práctico, ambas cuestiones van de la mano y tomar conciencia de un estado de ánimo negativo conlleva el desembarazarnos de él.

Pensamiento constructivo.

El CTI es el inventario de pensamiento constructivo en el cual se evalúa la INTELIGENCIA EMOCIONAL. El autor de este inventario es Seymur Epstein y su

finalidad es la apreciación del pensamiento constructivo y varias facetas de la inteligencia emocional. El CTI es un valioso y efectivo instrumento de cara a la evaluación y predicción de muchas habilidades y reacciones adaptativas para el éxito en la vida. Abarca un reciente campo que ha suscitado un amplísimo interés bajo el nombre de inteligencia emocional (metapersonalidad). A través de la evaluación de los pensamientos diarios automáticos, constructivos o destructivos, que las personas tienen, permite predecir un amplio conjunto de ámbitos tales como la eficacia en el puesto de trabajo, el éxito académico, la capacidad de liderazgo, la capacidad para afrontar el estrés, el ajuste emocional o el bienestar general físico y mental.

En la escala de pensamiento constructivo global (PCG):

Emotividad:

  • Autoestima
  • Tolerancia
  • Impasibilidad
  • Capacidad de sobreponerse

Eficacia:

  • Pensamiento positivo
  • Actividad
  • Responsabilidad

Rigidez:

  • Extremismo
  • (^) Suspicacia
  • Intolerancia

Ilusión:

  • Euforia
  • Pensamiento estereotipado
  • Ingenuidad

Pensamiento esotérico:

  • Creencias paranormales
  • Creencias irracionales

Pensamiento supersticioso.

El pensamiento constructivo no puede ser equiparado con la IE, pues se refiere a modos automáticos de pensar sobre los acontecimientos que dan lugar a determinadas emociones, mientras que la IE se referiría a la toma de conciencia de esos modos de pensar (metacognición) y de las emociones asociadas (metaestado). De manera que si se

sobre los acontecimientos diarios, estaremos en condiciones de poder intervenir y cambiar ese modo de pensar para así controlar la aparición de las emociones negativas.

Este planteamiento de Epstein sí coincidiría con el enfoque de Goleman, en el sentido que para Goleman la piedra angular de la IE es el conocimiento de uno mismo y eso requiere una capacidad metacognitiva y de metaestado, es decir, la capacidad para tomar conciencia de los propios pensamientos y emociones, de modo que “aunque haya una diferencia lógica entre ser consciente de los sentimientos e intentar transformarlos, Mayer ha descubierto que, para todo propósito práctico, ambas cuestiones van de la mano y que tomar conciencia de un estado de ánimo negativo conlleva también el intento de desembarazarse de él”.

Los ítems 8 (“Presto mucha atención a cómo me siento”) y 19 (“Cuando estoy triste, pienso en todos los placeres de la vida”) del TMMS-24 de Salovey y Mayer serían un ejemplo de esos dos componentes de IE: percepción y regulación. Pero este tipo de ítems no aparecen en el CTI, porque, claro, no fue diseñado para medir esos componentes de la IE, sino pensamientos automáticos preconscientes “inteligentes” que median entre los acontecimientos y las emociones. Así, el ítem 18 del CTI (“Me tomo el fracaso muy mal”) reflejaría un modo de pensar poco inteligente sobre los acontecimientos que estaría asociado con un modo de sentir como el reflejado en el ítem “A menudo me siento frustrado e irritado”, propio de los utilizados para medir neuroticismo.

Así pues, una cosa sería personalidad inteligente (modos automáticos de pensar constructivos o inteligentes) que impiden caer en emociones negativas, y este sería el enfoque de Epstein sobre la IE, y otra metapersonalidad (tomar conciencia de las emociones y los pensamientos automáticos para regular a través de ellos las emociones). Este sería el planteamiento de Goleman y también, en parte, el de Salovey y Mayer.

En consecuencia, dando la vuelta a la afirmación de Epstein expresada antes, podría decirse que si se piensa constructivamente no se necesita exhibir inteligencia emocional, sólo si se piensa de un modo no constructivo. Por otro lado, la adaptación española del CTI no sólo presenta erróneamente el CTI como un test de IE sino que además una gran parte de las denominaciones de las escalas y las facetas no reflejan adecuadamente el contenido original. Por razones de espacio me centraré en la escala principal del CTI: Emotividad.

Análisis crítico de la adaptación española del CTI: Emotividad

La escala principal del CTI se denomina Emotividad, una característica del Neuroticismo. Así Eysenck afirmó que el neurótico es exageradamente emotivo.

Aunque esta característica podría verse reflejada en una de las facetas de Emotividad que analizamos a continuación, utilizar el término emotividad para referirse a esta escala del CTI es un grave error.

  1. (^) Traducir Self-Acceptance por Autoestima no parece que sea correcto. Autoaceptación no es lo mismo que autoestima.

Epstein no dio ninguna definición explícita de Self-Acceptance, pero afirma que las personas con altas puntuaciones se aceptan así mismas y los ítems de esta faceta se refieren a pensamientos relacionados con perfeccionismo (item 68 “No pienso que tenga que llevar a cabo algo excepcionalmente bien para considerarme a mí mismo una persona valiosa”), sobrerreacción (item 18 “Me tomo el fracaso muy mal”) o sobregeneralización (item 92 “Si tengo un mal resultado en una prueba, comprendo que es sólo una única prueba y no me hace sentirme generalmente incompetente”).

Por otro lado, como expresó Ryff (1989), autoaceptación es el criterio más recurrente en la literatura sobre salud mental. Ella misma lo coloca como el primero de seis dimensiones del bienestar.

Si Piensas Constructivamente No Necesitas Inteligencia Emocional: Análisis crítico de la adaptación española del Inventario de Pensamiento Constructivo. En cambio, como señala Rosenberg (1980), la autoestima tiene que ver con la visión positiva que uno tiene de sí mismo: una persona con alta autoestima tiene un alto respeto y consideración de sí misma y se considera una persona de valor, como queda reflejado en los ítems de la escala desarrollada por este autor: “Me siento orgulloso de mi mismo”, “Tengo una visión positiva de mí mismo”, “Me considero una persona de valor”, “Tengo una alta consideración de mí mismo”; que contrastan con los ejemplos de ítems de Self-Acceptance puestos antes.

  1. Traducir Absence of Negative Overgeneralization por Tolerancia a la Frustración, es incluso más desafortunado.

La sobregeneralización negativa se refiere a la tendencia a inferir resultados o consecuencias negativas futuras a partir de un único suceso negativo (item 31 “Cuando algo malo me ocurre tiendo a pensar que es probable que me ocurran más cosas malas”).

En cambio, ítems dirigidos a evaluar la tolerancia a la frustración serían del estilo “Me cuesta resistir ciertas tentaciones (comida, cigarrillos…)”, “Me impaciento mucho si tengo que esperar a alguien que llega tarde”, tomados precisamente, del componente Tolerancia a la Frustración de la escala de Impulsividad.

La impulsividad también es una de las facetas del Neuroticismo y tal como aparece descrita en el manual del NEO PI-R en su adaptación española, esta faceta “alude a la incapacidad de controlar los apetitos y arrebatos. Los deseos se perciben de una manera tan intensa que el sujeto no puede resistirse a ellos, aunque más adelante se lamente de ese comportamiento. Quien puntúa bajo, encuentra más fácil dominar esas tentaciones y tiene una alta tolerancia a la frustración”.

  1. Traducir Non-Sensibility por Impasibilidad no refleja exactamente el contenido de la faceta.

El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) define impasible como indiferente, imperturbable, incapaz de padecer o sentir. Y define

central del neuroticismo, base de la reacción emocional de ansiedad, se corresponde con la descripción de PC. Claro que Emotional Coping contiene otras 3 facetas cognitivas aparte de Non-Sensibility. Estas y otras observaciones fue lo que en parte llevó a Palenzuela a plantear la Hipótesis Emocional-Cognitiva del Neuroticismo, con objeto de hacer ver que a la hora de comprender un rasgo tan básico de personalidad y con importantes implicaciones para la psicología clínica, no deberían considerarse sólo los aspectos emocionales –que sería sólo el síntoma o la punta del iceberg- sino también, y si cabe más, los aspectos cognitivos.

La mayoría de los tests de personalidad se centran en los aspectos emocionales (el EPQ-A de Eysenck es una excepción). Por otro lado, la escala Emotional Coping del CTI evalúa sólo los aspectos cognitivos, derivados en parte del trabajo de los terapeutas cognitivos.

  1. Por último, la traducción de Absence of Dwelling on Adverse Past Experiences por Capacidad de Sobreponerse a Experiencias Desagradables Pasadas tampoco recoge el significado original. No es lo mismo la capacidad de sobreponerse o superar experiencias adversas que tener un modo de pensar sobre los sucesos tal que uno tiende a focalizar la atención o a explayarse más en los positivos que en los negativos, como queda reflejado por ejemplo en el ítem 85 del CTI (“Tiendo a explayarme más en los sucesos agradables del pasado que en los desagradables”).

Conclusiones

  1. PC no debería ser equiparado con la IE, como hace Epstein, pues se refiere a modos automáticos de pensar sobre los acontecimientos que dan lugar a determinadas emociones, mientras que la IE, según sus orígenes, se referiría a la toma de conciencia de esos modos de pensar (metacognición) y de las emociones asociadas (metaestado). De manera que si se piensa constructivamente lo que se exhibirá no es IE sino la ausencia de emociones negativas. Sería precisamente si se piensa destructivamente cuando se debería exhibir IE, tomando conciencia de cómo ese modo de pensar va asociado a emociones negativas, lo que sería de utilidad para poder intervenir y cambiar ese modo de pensar para así controlar la aparición de las emociones negativas. Otra cosa es que con el uso continuado de la IE los pensadores destructivos puedan llegar a pensar automáticamente de un modo más constructivo.
  2. En todo caso el CTI, como medida del PC, no puede ser considerado como una medida de la IE, si acaso como una medida de rasgos (modos de pensar constructivos) “inteligentes” de personalidad.
  3. La adaptación española del CTI en cuanto a las denominaciones de las escalas y las facetas es completamente desacertada y, en particular, por lo que respecta a la escala principal Emotional Coping traducida como Emotividad, que junto con las denominaciones de las facetas, desvirtúan por completo el auténtico significado del test.
  1. Más allá de considerar Emotional Coping como el componente cognitivo del neuroticismo, éste debería describirse y evaluarse tanto en términos emocionales como cognitivos de forma más explícita, como plantea la Hipótesis Emocional Cognitiva del Neuroticismo.