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Principales reacciones y efectos secundarios
Tipo: Monografías, Ensayos
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M.ª CARMEN VIDAL CAROU, JOAN BOSCH FUSTÉ
efectos inesperados, aunque no siempre adversos o negativos, derivados de la
toma conjunta de alimentos y fármacos.
ta, por lo menos en principio, la dieta del paciente, pues son ya numerosas las
interacciones conocidas entre medicamentos y alimentos, aun cuando se trata de
un campo en el que presumiblemente todavía hay muchas incógnitas por resolver.
metabólica de los nutrientes y por tanto al estado nutricional del individuo. Igual-
mente, pueden ser de tipo farmacocinético, si se alteran los procesos de absor-
ción, distribución, metabolización y/o excreción, o farmacodinámico, cuando se
afecta directamente, por potenciación o antagonismo, la acción biológica o la
terapéutica.
adversas de las interacciones entre fármacos y alimentos por razones diversas,
que incluyen el mayor uso de medicamentos por prescripción facultativa y también
por automedicación, unas capacidades reducidas y/o alteradas para la absorción,
metabolización y excreción de fármacos y por su mayor riesgo de padecer defi-
ciencias nutricionales.
de ayuno, cambios de pH, osmolaridad, motilidad, secreciones digestivas y veloci-
MANUAL PRÁCTICO DE NUTRICIÓN Y SALUD • CONCEPTOS GENERALES
dad de la circulación enterohepática, que además pueden ser distintos en función
de la cantidad y de la naturaleza de los alimentos ingeridos.
necesarios para la metabolización de fármacos, pero además puede aportar com-
ponentes bioactivos que específicamente provoquen la inducción o inhibición de
isoenzimas del citocromo P450 del sistema microsómico hepático (SMH), que es
el principal responsable de la metabolización de muchos xenobióticos en general
y de fármacos en particular.
junto o separado de las comidas y por tanto se ha de contemplar una valoración
caso a caso. Sin embargo, por aplicación del principio de precaución, como nor-
mal general se puede indicar que debe evitarse la ingesta conjunta de medica-
mentos con leche, café, té y complementos de fibra y minerales.
cretos que interaccionan, el mecanismo por el que se producen, así como su
efecto y/o consecuencias. Por el contrario, de otras muchas se dispone de pocos
datos y en ocasiones algunos son contradictorios.
tes bioactivos de los alimentos, tales como algunas aminas biógenas (histamina y
tiramina), ciertos compuestos fenólicos (las furanocumarinas del zumo de pomelo
y las isoflavonas de la soja), el ácido glicirretínico del regaliz, la cafeína, la fibra
alimentaria y, por descontado, el alcohol.
hidrocarburos policlorados (dioxinas, furanos, etc.) o los hidrocarburos aromáticos
policíclicos (benzopirenos y otros), puede a la larga alterar la farmacocinética de
muchos medicamentos debido a su capacidad de actuar como inductores de los
enzimas responsables de la metabolización de fármacos.
P450 puede explicar diferencias en la actividad terapéutica entre población fuma-
dora y no fumadora.
ción terapéutica provocando desde una sobreexposición al fármaco (con riesgos
toxicológicos) hasta una pérdida significativa de su eficacia.
del mismo, a pesar de que la dosificación sea la adecuada, hay que pensar en la
posibilidad de una interacción y no relacionarlo siempre con una presunta idiosin-
crasia del individuo que presenta la respuesta anómala.
para que puedan obtenerse conclusiones significativas, compensando posibles
MANUAL PRÁCTICO DE NUTRICIÓN Y SALUD • CONCEPTOS GENERALES
(2) Mariné A, Codony R, Godia O y col. Manual de interacciones alimentos-medicamentos. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona. 1986.
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(6) Montoro JB, Salgado A (coord.). Interacciones fármacos-alimentos. Novartis, Rubes Editorial. Barcelona. 1999.
(7) Schmidt LE, Dalhoff K. Food-drug interactions. Drugs 2002;62(10):1481-1502.
de esta interacción son dosis-dependientes y
dependerán de la cantidad de laxante ingerida y
de su frecuencia de uso, así como de que haya
una mayor o menor reserva fisiológica de esta
vitamina. Así, un consumo ocasional del laxante
probablemente no tenga ninguna repercusión,
pero el uso reiterado del mismo puede conducir
a situaciones de déficit vitamínico, especialmen-
te si además la dieta no las aporta en cantidad
suficiente (2,3).
Las primeras observaciones sobre la capacidad
de ciertos medicamentos para inducir estados
de malnutrición, al afectar a la absorción o la
utilización metabólica de los nutrientes, se reali-
zaron a lo largo de los años 1940 y 1950. Un
ejemplo ilustrativo es el déficit de piridoxina o
vitamina B 6 inducido por la isoniazida, observa-
do por primera vez a principios de los años 50 y
descrito como una interferencia del fármaco en
la metabolización de la vitamina, asimilando el
efecto de la isoniazida al de una antivitamina. El
conocimiento de esta interacción permite acon-
sejar que, en el caso de un tratamiento con
isoniazida y a fin de evitar deficiencias clínicas o
subclínicas de vitamina B 6 , sea conveniente su-
plementar la dieta con esta vitamina (2,3).
Sin embargo, fueron unos casos espectacula-
res por su gravedad los que contribuyeron deci-
sivamente a llamar la atención sobre las interac-
ciones entre alimentos y medicamentos y a que
fueran objeto de estudios más o menos siste-
máticos. Ello ocurrió a partir de 1963, por las
publicaciones de Blackwell, Asatoor (4)^ y otros
autores, sobre crisis hipertensivas graves debi-
das a la interacción de los inhibidores de la
mono-amino-oxidasa (IMAO) con aminas bióge-
nas (tiramina y otras) que se encuentran en di-
versos alimentos y bebidas. Este síndrome hi-
pertensivo se designó como “síndrome del
queso”, ya que una de las primeras observacio-
nes del trastorno se hizo en una paciente que
tomaba un IMAO y había ingerido queso. Los
quesos pueden contener tiramina (etimológica-
mente “amina del queso”) que en dosis relati-
vamente altas tiene un efecto hipertensor. El
mecanismo de acción en este caso no es una
alteración en la absorción, sino que el medica-
mento impide la normal metabolización de la ti-
ramina y de otras aminas biógenas, que al acu-
mularse causan las crisis hipertensivas (5).
Las interacciones entre alimentos y medica-
mentos pueden clasificarse en función de cuál
de ambos sustratos es el que ve modificada su
función por la presencia del otro (2,6). Así, pueden
existir:
- Interacciones alimento-medicamento
(IAM): la alimentación, los alimentos, o sus
componentes, naturales o adicionados, pue-
den hacer variar la biodisponibilidad o el com-
portamiento farmacocinético o farmacodiná-
mico del medicamento.
- Interacciones medicamento-alimento
(IMA): los medicamentos pueden modificar la
absorción, utilización metabólica y elimina-
ción de los nutrientes y afectar al estado nu-
tricional.
En función del mecanismo que explica las inte-
racciones, y de forma análoga a las interaccio-
nes entre medicamentos, las interacciones en-
tre alimentos y medicamentos también pueden
subdividirse en (2,6,7) :
- Farmacocinéticas: si se afectan los proce-
sos de absorción, distribución, metaboliza-
ción y excreción.
- Farmacodinámicas: si se afecta directa-
mente la acción farmacológica.
(8) Singh BN. Effects of food on clinical pharmacokinetics. Drug Disposition 1999;37(3):213-255.
(9) Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Tratado de geriatría para residentes. Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEEG). 2006.
(10) McCabe BJ, Frankel EH, Wolfe JJ (eds.). Handbook of food-drug interactions. CRC Press. Boca Ratón (Florida-USA). 2003.
(11) Barberá JM. Presentada la encuesta nacional de salud 2001: La mitad de los españoles se automedica. El Farmacéutico. 2003;309:20-23.
La posibilidad de que se presenten efectos ad-
versos derivados de una interacción entre fárma-
cos y alimentos depende de varios factores rela-
cionados con el tipo de fármaco pero también de
la situación fisiopatológica, y especialmente del
estado nutricional de la persona en tratamiento.
La incidencia de interacciones entre fármacos y
alimentos con significación clínica es mayor en
la población de edad avanzada, debido a varias
causas, entre las que destacan (8,9) :
cripción facultativa o por automedicación. Se
estima que el 82,8% de las personas mayores
de 65 años toman medicamentos habitual-
mente.
lizar y/o excretar fármacos.
sea por un consumo de alimentos bajo o de-
sequilibrado o por presentar un estado de
malabsorción de nutrientes que, a su vez,
también puede estar provocado o favorecido
por la ingesta de medicamentos.
La automedicación, en población geriátrica o en
cualquier otra franja de edad, supone un factor
de riesgo para la aparición de efectos adversos,
o al menos inesperados, de los tratamientos
farmacológicos. Estos efectos pueden deberse
a interacciones entre los fármacos consumidos,
pero también pueden estar implicados alimen-
tos o pautas de administración incorrectas en
cuanto al horario en que deben tomarse los
medicamentos en relación a las comidas (10).
Según la Encuesta Nacional de Salud de 2001,
cuatro de cada diez personas en España se
automedican con fármacos, principalmente
para el dolor, la fiebre, la gripe, el estreñimiento
y la diarrea (11). En general, los medicamentos
que con más frecuencia son objeto de autome-
dicación, y susceptibles de interacción con ali-
mentos en su sentido más amplio son analgési-
cos, antibióticos, laxantes, antiácidos y
antihistamínicos. No todos estos fármacos son
productos OTC (over the counter) , o de no obli-
gada prescripción médica, sino que algunos
precisan receta.
La alimentación en los pacientes con síndrome de
inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es de suma
importancia y también, obviamente, su medica-
ción. Las interacciones en estos pacientes pue-
den ser relevantes, ya que deben ser tratados por
numerosos trastornos asociados y suelen pre-
sentar cuadros de desnutrición más o menos
severos. Sin embargo, también en este colectivo
las interacciones entre alimentos y medicamentos
pueden ser positivas, sirva como ejemplo el efec-
to de los alimentos sobre el ganciclovir, antivírico
de elección para el tratamiento de la retinitis por
citomegalovirus en pacientes con infección avan-
zada por el virus de la inmunodeficiencia humana
(VIH). Los alimentos aumentan la biodisponibili-
dad oral del ganciclovir, por lo que se recomienda
su administración junto con alimentos para au-
mentar la eficacia del fármaco.
Tabla 1. Interacciones de los fármacos sobre los nutrientes y el estado nutricional
Fármacos Efecto nutricional Mecanismo
Dextroanfetamina, levodopa, fenfluramina, naloxona
Malnutrición Disminución primaria del apetito por afectación de mecanismos primarios Anfetaminas, benzodiazepinas, captopril, clorpromazina, litio, clofibrato, metimazol, penicilina, propranolol
Malnutrición Alteraciones en el sentido del gusto y disminución de la ingesta de nutrientes
Aceites minerales Malabsorción de grasa y vitaminas liposolubles
Solubilización y arrastre de nutrientes
Tetraciclinas, fluoroquinolonas, otros antibióticos Disminución en la absorción de calcio, magnesio y hierro
Quelación de nutrientes
Biguanidas Malabsorción de vitamina B 12 , aumento de los niveles plasmáticos de homocisteína
Alteración de los mecanismos de absorción del nutriente
Antineoplásicos (quimioterapia), antibióticos de amplio espectro, colchicina
Diarrea, malabsorción de proteínas, grasas, vitaminas liposolubles, vitamina B 12 , electrolitos e intolerancia a la lactosa
Daño en las mucosas intestinales, daño en las microvellosidades intestinales, alteración de los enzimas del borde de cepillo y de las lipasas
Antibióticos (en general) Menor síntesis de vitamina K y biotina, diarrea e intolerancia a la lactosa
Alteración de la flora intestinal
Laxantes, procinéticos Malabsorción de vitaminas liposolubles, calcio, electrolitos
Aceleración del tránsito intestinal
Antihistamínicos-H2 (ranitidina, omeprazol), antiácidos
Malabsorción de hierro, calcio, fósforo, folato, vitamina B 12 , tiamina y vitamina A
Modificación del pH GI
Neomicina, orlistat, colestiramina, fibratos Malabsorción de grasas, vitaminas liposolubles y calcio
Alteración de la función pancreática y/o de la secreción de SB Anticonvulsivantes, barbitúricos, sulfasalacina, trimetropín, pirimetamina, metformina, colestiramina
Malabsorción de ácido fólico Alteración de mecanismos de absorción
Metotrexato, pirimetamina, triamtereno, sulfasalacina, pentamidina, trimetropín
Déficit de ácido fólico, menor utilización metabólica por reducción en la síntesis de sus formas activas
Efecto antinutriente, bloqueo metabólico por inhibición del DHF-reductasa
Fenitoína, fenobarbital Déficit de ácido fólico, descenso de niveles plasmáticos y eritrocitarios, anemia megaloblástica
Alteración en la incorporación del folato a los precursores de los glóbulos rojos
Glucocorticoides, diuréticos, diazóxido, levodopa, fenotiacinas, L-asparaginasa (antileucémico)
Hiperglucemia Alteración de la homeostasis de la glucosa
IMAO, propranolol, salicilatos, teofilina Hipoglucemia Alteración de la homeostasis de la glucosa
Diuréticos, inhibidores de la recaptación de serotonina (sertralina)
Hiponatremia Aumento de la eliminación renal de sodio
(Continúa)
MANUAL PRÁCTICO DE NUTRICIÓN Y SALUD • CONCEPTOS GENERALES
Mineralocorticoides, diazóxido, hidralacina Hipernatremia Retención de sodio a nivel renal, disminución de su eliminación
Diuréticos (tiacidas, furosemida), esteroides mineral-corticoides, antibióticos aminoglucósidos, anfotericina B, ciclosporina
Hipopotasemia Aumento de la eliminación renal, Favorecer el paso del potasio al interior de la célula
Diuréticos que interaccionan con la aldosterona (espironolactona), antihipertensivos IECA (captopril), bloqueantes β2-adrenérgicos a-agonistas, digoxina, succinilcolina
Hiperpotasemia Disminución de la eliminación renal, Favorecer el paso del potasio del líquido intracelular al extracelular
Diuréticos Déficit de fósforo, cinc y calcio Aumento de la eliminación renal
Diuréticos, cisplatino, ciclosporina, antibióticos aminoglucósidos
Hipomagnesemia Aumento de la eliminación renal
D-penicilamina Malabsorción de cinc Alteración en absorción intestinal
AINE Malabsorción de hierro Erosión de mucosa gástrica e intestinal y aumento de pérdidas digestivas
Glucocorticoides, rifampicina, fenobarbital Déficit de vitamina D Aumento del catabolismo
Isoniazida, fenobarbital, fenitoína Déficit de vitamina D y calcio Disminución de la forma activa, interferencia en la hidroxilación hepática de la vitamina D, inhibición de síntesis de la proteína ligante del calcio Isoniacida, hidralacina Déficit de vitamina B 6 Efecto antinutriente
Óxido nitroso Déficit de vitamina B 12 Efecto antinutriente
Carbamazepina, primidona Déficit de biotina Inhibición del transporte intestinal
Warfarina, acenocumarol, moxolactam
Déficit de vitamina K Efecto antinutriente
Salicilatos Déficit de vitamina K Aumento de la forma inactiva en el hígado
Clorpromacina, imipramina, amitriptilina, quinacrina Déficit de riboflavina Disminución de la conversión al coenzima activo
Diuréticos Déficit de tiamina Aumento excreción urinaria
Isoniacida, hidracida, penicilamina, L-dopa, cicloserina, anticonceptivos orales
Déficit de piridoxina Formación de compuestos inactivos con piridoxal o piridoxal-fosfato
Isoniacida, hidracida, penicilamina, L-dopa, cicloserina, anticonceptivos orales
Déficit de niacina Reducción de la síntesis endógena a partir de triptófano, afectación secundaria al déficit de piridoxina activa
Tabla 1. Interacciones de los fármacos sobre los nutrientes y el estado nutricional (cont.)
Fármacos Efecto nutricional Mecanismo
AINE: antiinflamatorios no esteroideos; DHF: dihidrofolato; GI: gastrointestinal; IECA: inhibidores del enzima convertidor de la angiotensina-1; SB: sales biliares.
MANUAL PRÁCTICO DE NUTRICIÓN Y SALUD • CONCEPTOS GENERALES
(2) Mariné A, Codony R, Godia O y col. Manual de interacciones alimentos-medicamentos. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona. 1986.
(6) Montoro JB, Salgado A (coord.). Interacciones fármacos-alimentos. Novartis, Rubes Editorial. Barcelona. 1999.
(7) Schmidt LE, Dalhoff K. Food-drug interactions. Drugs 2002;62(10):1481-1502.
(8) Singh BN. Effects of food on clinical pharmacokinetics. Drug Disposition 1999;37(3):213-255.
(14) Tuneu L. Interacción de fármacos- nutrientes. En: Nutrición y Dietética Clínica. Salas-Salvadó J (ed.) Barcelona: Elsevier. 2008.
(15) Baraza JC. Aspectos funda- mentales e interés clínico de las interacciones entre los alimentos o nutrientes y fármacos. Nutr Clin 1994;XIV(1):35-36.
(16) Bermejo T, de Juana P, Hidalgo FJ. Interacciones entre fármacos y nutrientes. En: Tratado de Nutrición. Tomo IV. Nutrición clínica. Gil Hernández A (ed.). Acción Médica. Madrid. 2005. p. 563-407.
terapéutica del fármaco. Los medicamentos
cuyas interacciones con alimentos pueden dar
lugar con mayor frecuencia a manifestaciones
clínicas importantes son:
- Fármacos que tienen un margen tera-
péutico estrecho, es decir, aquellos cuya
dosis terapéutica está próxima a la dosis
tóxica. En este caso existe el riesgo de que
puedan aparecer problemas por aparente
sobredosificación o incluso posibles efectos
toxicológicos, si la biodisponibilidad del fár-
maco aumenta por el hecho de tomarlo con o
sin alimentos. Entre estos fármacos, se pue-
den destacar la warfarina (presumiblemente
también el acenocumarol), la fenitoína, los hi-
poglucemiantes orales, los hipotensores, la
digoxina, los contraceptivos orales, las sales
de litio y algunos medicamentos de acción
sobre el SNC.
centración plasmática sostenida para ser
eficaces. Los antibióticos son un claro ejem-
plo, ya que su eficacia puede comprometerse
si no se mantienen durante el tratamiento
unos niveles plasmáticos por encima de la
concentración mínima inhibitoria. Muchos
antibióticos, y no sólo algunas tetraciclinas,
son peor absorbidos en presencia de ele-
mentos minerales divalentes o trivalentes,
como el calcio, el hierro, el cinc, etc. Esta baja
absorción puede comprometer la eficacia del
fármaco, alargando el tratamiento, pero tam-
bién hay que prestar atención a la posibilidad
de que contribuya a que aparezcan toleran-
cias debido al desarrollo de resistencia micro-
biana frente al antibiótico.
Las interacciones farmacocinéticas son las más
frecuentes y pueden producirse a lo largo de la
secuencia de etapas que sigue el fármaco en el
organismo y que se conocen con el acrónimo
LADME: Liberación, Absorción, Distribución,
Metabolización y Eliminación (2,6-8,14-16).
Absorción
La presencia de alimentos en el tracto GI puede
modificar la biodisponibilidad de los fármacos debi-
do a que se afectan parámetros fisiológicos que
influyen en la absorción de los mismos. La presen-
cia de alimentos en el tracto GI provoca, en compa-
ración con el estado de ayuno, cambios de pH,
osmolaridad, motilidad, secreciones digestivas e
incluso de la velocidad de la circulación enterohe-
pática, que además pueden ser distintos en inten-
sidad según la cantidad y la naturaleza de los ali-
mentos ingeridos. También se puede modificar la
absorción de algunos principios activos por el efec-
to específico de algún componente concreto de los
alimentos, natural o incorporado, voluntaria o acci-
dentalmente.
Muchas de las interacciones que se producen al
nivel de absorción se deben a un mecanismo
exclusivamente físico-químico y, por tanto, se
pueden producir sin necesidad de que interven-
gan procesos fisiológicos del organismo. Estas
interacciones se denominan también en ocasio-
nes como in vitro porque se producen en el
medio externo, entendiendo que el interior del
tracto GI sigue siendo medio externo. El resulta-
do de estas interacciones es siempre una modi-
ficación en la cantidad de fármaco que se ab-
sorbe. En general, las más frecuentes son las
que causan una disminución de la absorción,
pero también hay casos de incremento.
Los mecanismos que pueden explicar este tipo
de interacciones son los siguientes:
solubles entre fármacos y componentes de
los alimentos.
( in vitro e in vivo ).
cos en función del pH.
nentes no digeribles de la dieta.
La clásica interacción entre algunas tetraciclinas
y el calcio es un ejemplo de las primeras y las de
la fibra adsorbiendo la lovastatina (hipocoleste-
rolemiante) lo es de las últimas. En ambos ca-
sos, el resultado es una pérdida por heces de
parte del principio activo. Si el componente res-
ponsable de la interacción es un nutriente (cal-
cio) también se pierde.
Muchos medicamentos son sales de ácidos y
bases débiles y por tanto el pH del medio puede
afectar a su grado de ionización. El pH del me-
dio condiciona el equilibrio entre la forma ioniza-
da y la no ionizada del fármaco y dado que en la
mayoría de los casos las formas que se absor-
ben son las no ionizadas, si se modifica este
equilibrio puede favorecerse una mayor o menor
absorción.
Cabe recordar, además, que algunos fármacos
son lábiles en medio ácido y por ello deben ad-
ministrarse en formas protegidas para resistir el
paso por el medio ácido del estómago, o bien
ser dosificados de forma que tras este paso
quede una cantidad suficiente del fármaco para
ser eficaz. Es posible también que la pauta de
administración deba ser tomar el fármaco con
agua, alejado de las comidas, para así conseguir
que la presencia del principio activo en el estó-
mago sea la mínima posible. Si se modifica la
pauta de administración del medicamento, por
ejemplo tomándolo conjuntamente con alimen-
tos, el resultado sería una mayor permanencia
del fármaco en el estómago y, si éste no está
protegido, una mayor degradación del mismo y
en consecuencia una menor biodisponibilidad.
También cabría contemplar aquí otros posibles
efectos derivados de una mala praxis en la pau-
ta de administración del fármaco. Concreta-
mente, es lo que sucedería si, con el objeto de
facilitar la ingesta o de enmascarar un sabor
desagradable, se altera la forma farmacéutica
del fármaco y se disuelve, diluye o disgrega, por
ejemplo, en líquidos con una cierta acidez,
como zumos de frutas, bebidas refrescantes,
etc. Estas bebidas pueden presentar un pH
ácido que, en el caso de medicamentos sensi-
bles a la acidez, puede hacer que se degraden
incluso antes de llegar al estómago. Por ello,
para estos medicamentos, se debería hacer
una mención expresa de no diluirlos con este
tipo de bebidas. En este sentido, algunos anti-
bióticos β-lactámicos (penicilinas), macrólidos
(eritromicinas) y lincosamidas (lincomicina), de-
pendiendo de su forma farmacéutica, pueden
ser mal absorbidos por vía oral, especialmente
si se toman junto con alimentos, debido a que
se favorece su degradación gástrica al perma-
necer más tiempo en el estómago. Igualmente,
se ha señalado una menor biodisponibilidad
cuando se administran la isoniazida (antitubercu-
loso) y la didanosina, (antiviral utilizado para el
SIDA) junto con alimentos, ya que su absorción
puede reducirse en más de un 50% debido a la
degradación de los fármacos en el estómago.
La mayor permanencia del fármaco en el estó-
mago, debido a la presencia de alimentos, no
sólo puede traducirse en una degradación del
principio activo y por tanto en una menor canti-
dad de fármaco en disposición de ser absorbi-
do, sino que puede dar lugar a la aparición de
efectos adversos. Este es el caso, por ejemplo,
del laxante bisacodilo, que se comercializa pro-
tegido con una cubierta protectora que permite
su llegada al intestino sin degradarse. Si se ad-
ministra con leche, o conjuntamente con antiá-
cidos, se ha descrito la aparición de problemas
de irritación gástrica debido a que se degrada la
la reabsorción de principios activos ácidos y fa-
vorece la eliminación de los de carácter básico,
mientras que una dieta alcalinizante provocará
el efecto contrario.
Cabe recordar que la acidez o basicidad de un
alimento desde un punto de vista químico no
está relacionada con su carácter acidificante o
alcalinizante de la orina. Desde esta perspecti-
va, el carácter de acidificante o alcalinizante fi-
siológico (o de la orina) depende de la acidez o
basicidad de las cenizas (componentes minera-
les) del alimento. Por ejemplo, un zumo cítrico
es químicamente ácido, pero sus cenizas son
alcalinas y por tanto se trata de un alcalinizante
fisiológico. En la Figura 1 se clasifican los ali-
mentos en función de su carácter acidificante o
alcalinizante fisiológico. En general, son acidifi-
cantes los alimentos de origen animal (menos la
leche y derivados) y los cereales, y son alcalini-
zantes los productos vegetales (salvo los cerea-
les) y la leche y derivados.
Estas interacciones son las que se producen
sobre el efecto o acción del fármaco o del com-
ponente activo del alimento y pueden ser de tipo
agonista (potenciación de efectos) o antagonista
(efectos contrarios). Debido a que en el organis-
mo los medicamentos y los alimentos tienen
efectos esencialmente distintos, este tipo de in-
teracciones son menos frecuentes que las ante-
riores, sobre todo porque son pocos los compo-
nentes activos de los alimentos con efectos
biológicos comparables a los de los fármacos.
Sin embargo, tienen un interés creciente las in-
teracciones que pueden derivarse del consumo
de los denominados “alimentos funcionales” o
de los conocidos como “nutracéuticos”, ya que
sus ingredientes bioactivos tienen precisamente
un efecto que va más allá del nutritivo estricto y
que en muchos casos cabe calificar como
Figura 1. Clasificación de los alimentos en función de su carácter acidificante o alcalinizante
de la orina
ACIDIFICANTES Cenizas ácidas
ALCALINIZANTES Cenizas alcalinas
MANUAL PRÁCTICO DE NUTRICIÓN Y SALUD • CONCEPTOS GENERALES
(2) Mariné A, Codony R, Godia O y col. Manual de interacciones alimentos-medicamentos. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona. 1986.
(3) Mariné A, Vidal MC, Codony R. Interacciones entre fármacos y alimentos. Nutrición y Dietética. Aspectos sanitarios. Mataix J (dir.). Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Madrid. 1993.
(17) Carrillo JA, Benitez J. Clinically significant pharmacokinetic interactions between dietary caffeine and medications. Clin Pharmacokinet 2000;39(2):127- 153.
(18) Baxter K. Stockley. Interacciones farmacológicas, 3.ª ed. Pharma Editores. Barcelona. 2009.
“pseudofarmacológico”. Se abren con estos
productos nuevas áreas de interés en el campo
de las interacciones, ya que subsiste la pregun-
ta de cómo pueden influir en el efecto terapéuti-
co de los fármacos. Sirvan como ejemplo las
posibles interacciones del consumo de alimen-
tos con componentes con efectos hipocoleste-
rolemiantes, antihipertensivos, antiinflamatorios,
etc., con los medicamentos que tienen este
mismo efecto terapéutico. En sentido estricto,
podrían considerarse interacciones farmacoló-
gicas aunque uno de los elementos en este
caso no fuera un medicamento, sino un alimen-
to o un componente aislado del mismo (2,3).
No sólo se pueden presentar estas interacciones
con los nutracéuticos o con los alimentos funcio-
nales sino que, como en el caso del regaliz o del
zumo de pomelo, ciertos componentes propios
de los alimentos también pueden provocarlas.
Sin lugar a dudas, las interacciones entre fárma-
cos y alimentos de tipo farmacodinámico más
abundantes e importantes son las que se produ-
cen entre el alcohol y algunos fármacos, y no sólo
con los que actúan a nivel del SNC, sino que
también pueden darse interferencias en el efecto
terapéutico de otros medicamentos o potenciar
sus efectos secundarios. Además del alcohol,
otro componente natural de algunos alimentos
con reconocidos efectos biológicos es la cafeína,
que por sus efectos estimulantes puede poten-
ciar el efecto de fármacos que tienen este mismo
efecto y antagonizar el de los que tienen el efecto
contrario (17,18).
Se han descrito numerosas interacciones atri-
buibles a la presencia de alimentos en general
en el tracto GI, que se resumen en la Tabla 2.
Al tratarse de interacciones inespecíficas deri-
vadas de la presencia de alimentos, indepen-
dientemente de su naturaleza, el mecanismo
por el que se produce la interacción sería algu-
no o varios de los descritos en el apartado 5.1.
La concreción del mecanismo exacto no siem-
pre queda reflejada en los trabajos originales y
por ello no siempre se detalla en la menciona-
da tabla. También se incluyen interacciones
que se producen particularmente cuando la
dieta es rica en algún componente: grasa,
proteínas, HC y calcio.
Ciertamente, los alimentos no sólo están forma-
dos por nutrientes sino que existen diversos
compuestos que, aunque no tienen valor nutriti-
vo, son importantes porque poseen actividad
biológica e incluso farmacológica o toxicológi-
ca, según las dosis. Cada vez se están cono-
ciendo o redescubriendo más sustancias con
efectos biológicos (antihipertensivos, hipocoles-
terolemiantes, antioxidantes, relajantes, estimu-
lantes, inmunomoduladores, etc.), más o me-
nos validados científicamente, según los casos,
y cuyo consumo va en aumento en las socieda-
des desarrolladas. Sin olvidar que muchos ali-
mentos habituales contienen también aditivos
alimentarios y ciertos niveles de contaminantes
o impurezas, que igualmente se han descrito en
algunos casos como responsables de ciertas
respuestas inesperadas de los fármacos. Igual-
mente, el tabaco, aunque no sea un alimento,
puede alterar la respuesta terapéutica de algu-
nos medicamentos. En definitiva, el estudio y la
evaluación de las interacciones entre alimentos
y medicamentos (ya sean IAM o bien IMA) re-
quiere un conocimiento completo de la compo-
sición de los alimentos, que va más allá de los
componentes nutritivos.
MANUAL P R Á CTICO DE N U T R I CIÓN Y SALUD • CONCEPTOS GENERALES
Grupo farmacológico/ indicación
Fármaco Alimento/dieta
Antipsicóticos (benzodiazepinas)
Clozapina, zulcopentixol, ziprasidona, fenotiazina, quazepam
Alimentos en general y, en especial, alimentos grasos
Antiepilépticos Fenitoína, rufinamida Dietas ricas en grasa y proteínas
Antiparkinsonianos Levodopa Alimentos ricos en proteínas
Antiarrítmicos Lidocaína Alimentos en general
Propafenona Alimentos en general
Flecainida Dieta rica en lácteos
Propranolol Dietas ricas en proteínas
Antihipertensivos Nifedipino Alimentos en general y, en especial, alimentos grasos Antitrombóticos Warfarina, acenocumarol Alimentos ricos en vitamina K (hígado, brócoli) Antihistamínicos Ebastina Alimentos en general Antiulcerosos Cimetidina Alimentos en general
Omeprazol, lanzoprazol, subcitrato de bismuto Alimentos en general Antieméticos Ondansetrón Alimentos en general Antiespasmódicos Propantelina Alimentos en general Diuréticos Furosemida, bumetanida Alimentos en general Espironolactona Alimentos en general Disfunción eréctil Sildenafilo Alimentos en general Antibióticos Tetraciclinas Alimentos en general y, en especial, los ricos en calcio (leche) Amoxicilina, ampicilina Alimentos en general
Penicilina, cefalexina Leche Cefuroxima Leche Acetato de eritromicina Alimentos en general
Ciprofloxacino, norfloxacino Alimentos en general y, en especial, los ricos en calcio
Antituberculosos Isoniazida Alimentos en general Rifampicina, cicloserina, etambutol Alimentos en general Antileprosos Clofazimina Alimentos en general y, en especial, alimentos grasos Antivirales Entecavir Alimentos en general Indinavir Dietas ricas en grasa
Nelfinavir, saquinavir, ritonavir, ganciclovir, darunavir Alimentos en general y, en especial, alimentos grasos Antimicóticos Griseofulvina, posaconazol, itraconazol, ketokonazol Alimentos en general y, en especial, alimentos grasos
Antiparasitarios Atovacuona, praziquantel, albendazol, mefloquina Alimentos en general y, en especial, alimentos grasos
Antineoplásicos Mercaptopurina, metotrexato, melfalan, 5-fluorouracilo
Alimentos en general
Mercaptopurina Leche fresca o pasteurizada
Metotrexato, estramustina Leche Inmunosupresores Tacrólimus Alimentos en general Sirólimus Alimentos en general Hipoglucemiantes Metformina Alimentos en general Osteoporosis Etidronato, alendronato, risedronato, clodronato Alimentos en general y, en especial, los ricos en calcio Antigotosos Alopurinol Dietas ricas en proteínas
Tabla 2. Interacciones entre fármacos y alimentos en general
aa: aminoácidos
Tipo de interacción y mecanismo Efectos y observaciones
Farmacocinética: incremento de la solubilidad del fármaco Incremento de la absorción y de la biodisponibilidad Alprazolam, diazepam y nitrazepam: no hay interacción
Farmacocinética: incremento de la solubilidad del fármaco Incremento de la biodisponibilidad Carbamazepina, gabapentina, ácido valproico y fenitoína: no hay interacción
Farmacocinética: disminución de la absorción por competencia entre la levodopa y los aa por los transportadores intestinales
Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética: saturación del metabolismo hepático de primer paso por incremento del flujo sanguíneo esplácnico
Incremento de la biodisponibilidad
Farmacocinética: saturación del metabolismo hepático por incremento del flujo esplácnico Incremento de la biodisponibilidad en las personas metabolizadoras rápidas Sin efecto en las metabolizadoras lentas
Farmacocinética: incremento de la reabsorción renal del fármaco debido a una alcalini- zación de la orina
Incremento de la biodisponibilidad
Farmacocinética: incremento de la solubilidad del fármaco Incremento de la biodisponibilidad
Farmacodinámica: la vitamina K favorece la síntesis de los factores de coagulación Disminución del efecto terapéutico
Farmacocinética: incremento de la solubilidad del fármaco Incremento de la biodisponibilidad
Farmacocinética Demora en la absorción del fármaco sin afectación de la acción terapéutica
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética: saturación del metabolismo hepático por incremento del flujo esplácnico Incremento de la biodisponibilidad
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética: formación de precipitados insolubles Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética: se favorece la presencia de las formas no ionizadas (no absorbibles) del fármaco por modificación del pH gástrico
Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética: formación de precipitados insolubles Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética Incremento de la absorción y de la biodisponibilidad
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad No hay interacción con eritromicina base
Farmacocinética: formación de precipitados insolubles Disminución de la biodisponibilidad No hay interacción con enoxacino y ofloxacino
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética: incremento de la solubilidad del fármaco Incremento de la absorción y de la biodisponibilidad
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad No hay interacción con dietas bajas en grasa
Farmacocinética Incremento de la absorción y de la biodisponibilidad
Farmacocinética: incremento de la solubilidad del fármaco Incremento de la absorción y de la biodisponibilidad No se observa el efecto con fluconazol
Farmacocinética Incremento de la absorción y de la biodisponibilidad No se observa el efecto con metronidazol
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética: degradación de la mercaptopurina por acción de la xantinoxidasa de la leche
Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética: formación de precipitados insolubles Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética: absorción facilitada y cierta inhibición del metabolismo Incremento de la absorción y de la biodisponibilidad
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética Disminución de la biodisponibilidad
Farmacocinética: disminución del aclaramiento renal Incremento de la biodisponibilidad No hay interacción con dietas bajas en proteínas
a los de las alergias (sarpullidos, urticaria, ede-
ma e inflamación) y digestivos (náuseas, vómi-
tos y diarreas), entre otros.
La posibilidad de que aparezca una intolerancia a
la histamina por bloqueo farmacológico del DAO
es relativamente importante, teniendo en cuenta
que se ha descrito esta posibilidad para unos 90
medicamentos, algunos de ellos de uso común.
Algunos autores han señalado que un 20% de la
población consume algún tipo de fármaco con
capacidad de inhibir el DAO y por tanto este dato
aumenta notablemente el porcentaje de pobla-
ción expuesta a sufrir intolerancia a la histamina.
En la Tabla 5 se muestran algunos principios ac-
tivos para los que se ha descrito esta capacidad
y se puede observar que pertenecen a grupos
terapéuticos muy distintos.
En los alimentos existen diversos compuestos
que, aunque estrictamente no tienen valor nutri-
tivo, son importantes porque poseen actividad
biológica. Dado que los medicamentos son
también sustancias con acciones biológicas, no
es extraño que puedan presentarse interaccio-
nes entre ambas y que puedan darse efectos
antagónicos, aditivos o incluso sinérgicos. La
Tabla 6 resume las interacciones descritas entre
medicamentos y componentes bioactivos de
los alimentos, considerados en sentido amplio.
Algunas, la mayoría, de estas interacciones se
producen a nivel de la metabolización de los
fármacos y concretamente por afectación de
los enzimas implicados en estos procesos.
Finalmente, es importante tener presente que, si
bien ya existe bastante información sobre inte-
racciones entre componentes bioactivos de los
alimentos y medicamentos, son necesarios más
estudios estructurados y sistemáticos, ya que
se detectan en la literatura algunos datos con-
tradictorios que será necesario contrastar.
Los compuestos indólicos presentes en las
verduras de la familia de las crucíferas pueden
actuar como inductores de los enzimas del ci-
tocromo P450, por lo que pueden reducir la
eficacia terapéutica de fármacos que se meta-
bolicen mayoritariamente por estos enzimas.
Sin embargo, no siempre los componentes
bioactivos presentes en los alimentos son in-
ductores, sino que pueden actuar en sentido
Tabla 4. Medicamentos que inhiben el enzima MAO
Grupo farmacológico Principio activo
Antidrepresivos IMAO (no
selectivos)
Isocarboxazida, iproniazida, fenelzina, mebanazina, nialamida,
pargilina, tranicipromina
Antidepresivos IRMA Brofaromina, moclobemida, toloxatona
Antiparkinsonianos IMAO-B Rasagilina, selegilina
Analgésicos Meperidina
Antibióticos (no selectivos) Linezolid
Antineoplásicos Procarbazina
Antisépticos (no selectivos) Furazolidona
IMAO: inhibidores de la mono-amino-oxidasa; IRMA: inhibidores reversibles de la mono-amino-oxidasa A.
MANUAL PRÁCTICO DE NUTRICIÓN Y SALUD • CONCEPTOS GENERALES
(2) Mariné A, Codony R, Godia O y col. Manual de interacciones alimentos-medicamentos. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona. 1986.
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(13) Boullata JI, Armenti VT. Handbook of drug-nutrient interactions. Humana Press. New Cork, NY. 2010.
(21) Girenavar B, Jayaprakasha G, Patil BS. Potent inhibition of human cytochrome P 3A4, 2D6 and 2C9 isoenzymes by grapefruit juice and its furocoumarins. Food Chem Toxicol. 2007;72(8):417-421.
contrario, es decir, inhibiendo la actividad del
citocromo P450, como es el caso de algunos
componentes de tipo fenólico, siendo los más
estudiados los del pomelo(2,6,13,21). El zumo de
esta fruta interacciona con numerosos medica-
mentos con el resultado de un aumento de su
actividad farmacológica e incluso en algunos
casos de su toxicidad. Los compuestos fenóli-
cos del zumo de pomelo responsables de la in-
teracción son las furanocumarinas, que son
capaces de inhibir diversos isoenzimas del sis-
tema microsómico hepático (citocromo P450)
así como la glucoproteína P de los enterocitos
de la pared intestinal, que es una proteína de
membrana que actúa como una bomba de ex-
tracción devolviendo a la luz intestinal parte de
los fármacos absorbidos. Esto implica un au-
mento de la concentración plasmática de nu-
merosos medicamentos, entre los que desta-
can: antihipertensivos, bloqueadores de los
canales de calcio, antihistamínicos, inmunosu-
presores, benzodiazepinas y estatinas. En
nuestro entorno, el zumo de pomelo no es una
bebida muy consumida. No obstante, y sobre
todo como medida de precaución, se debería
recomendar que no se consumiera este tipo de
zumo en tratamientos con los fármacos citados.
Las isoflavonas de la soja, compuestos de tipo
fenólico, también actúan como inhibidores de
varios isoenzimas del citocromo P450, por lo
que potencialmente pueden incrementar los
efectos adversos de diversos fármacos, tal
como se recoge también en la Tabla 6. Este es
Tabla 5. Medicamentos inhibidores del enzima DAO
Grupo farmacológico Principio activo
Analgésicos Metamizol
Antihistamínicos Difenhidramina, cimetidina
Antiarrítmicos Quinidina, propafenona
Antiasmáticos Teofilina
Antibióticos Ácido clavulánico, cefotiam, cefiroxina, cicloserina,
cloroquina, framicetina, pentamicina
Antidepresivos Amitriptilina
Antihipertensivos Dihidralazina, verapamilo
Antihipotensores Dobutamina
Antirreumáticos Acemetacina
Antisépticos Acriflavina
Antituberculosos Isoniazida
Bronquiolíticos Aminofilina
Diuréticos Amilorida, furosemida
Mucolíticos Acetilcisteína, ambroxol
Neurolépticos Haloperidol
Procinéticos Metoclopramida
Tranquilizantes Diazepam
Relajantes musculares Pancuronio