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interdisciplinas linguisticas variedades tipos y analisis
Tipo: Esquemas y mapas conceptuales
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XXX (1979), 241-
Ambrosio Rabanales
En lwmena¡e al paladín de la lingüi.s~ tica funcional, André Martinet, con mo- tivo de hab~se cumplido una nueva etapa en ro vida pletórica de realizacio- nes.
La extraordinaria complejidad del lenguaje, revelada sólo en parte por la lingüística estructural inmanente -que na-
dente, más interesada en el contorno del lenguaje que en el lenguaje mismo-, ha hecho que, para ampliar su cono- cimiento, se establezcan relaciones bilaterales entre una lingüística estructural neotrascendente y varias otras dis- ciplinas interesadas en el mismo objeto. Resultada de estas
güistica, la sociolingüística, la neurolingüística, la biolin- güística, la literolingüística, la lingüística rnatem<Ítica, la
cuales estudian el lenguaje no ya en sí mísmo, sino en íntima conexión con otros fenómenos -naturales r¡ cultu-
terdependencia y que, por lo mismo, deben contribuir a su mejor entendimiento. Así, y llevando el estructuralismo mucho más lejos, el que es nuestro más elaborado instrumento de comunica- ción ya no es concebido -ni estudiado- como una estruc- tura aislada (lo cual no representa más que un macroato- micismo ), sino como una microestructura dentro de una
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macroestructura, de la cual es componente esencial el
El desarrollo espectacular que han adquirido en el presente siglo las ciencias del lenguaje, y su rápida multiplicación, se hacen cada vez más evidentes debido a diversos indicadores. Ahí están, por ejemplo, junto a la lingüística, con sus distintas modalidades, la gramática con sus variados modelos estructuralistas de lengua, sean estos taxonómicos (como el modelo glosemático de Hjelmslev, el de constituyentes inmediatos de Wells, el tagmémico de Pike, el dis- tributivo de Harris, el estratificativo de Lamb, el funcional de Mar- tinet, el funcional realista de Coseriu, entre los más conocidos) o generativo-transformativos, con sus dos corrientes principales: la sin- táctica de Chomsky, Katz, Fodor, etc., y la semántica de McCawly, Lakoff, Ross y otros, o bien, con otro criterio, las gramáticas descrip- tivas y las descriptivo-explicativas formalizadas. Luego: la teoría de la comunicación, la teoría de la información y la semiología, ese sueño de Saussure que los estoicos habían llamado "semiótica" y que tanto ha interesado a lógicos como Locke, Russell, Wittgenstein (para quien -según sus palabras- los límites de su lenguaje signifi- can los límites de su universo), a los representantes de la Escuela de Oxford, a los del Círculo de Viena ... , aunque limitada al enfoque lógico del lenguaje, pero que luego amplía su campo y se hace sis- tema con el belga Eric Buyssens, con su "semia directa" y "semia sustitutiva"; el argentino Luis J. Prieto, con su "noología"; los fran- ceses Roland Barthes, Georges Mouuin y, en una linea diferente, Jac- ques Derrida, con su "gramatología"; Julia Kristeva, con su "semaná- lisis", y los italianos Umberto Eco, con su "Ursystem", la "estmctu- ra ausente", y Ferruccio Rossi-Lanti, con su "semiótica e ideología". dentro de la corriente europea, y los dos Charles: Peirce y Morris, dentro de la corriente angloamericana, donde hay que situar tam · bién a Thomas A. Sebeok, con su "zoosemiótica", centrada en el estudio de la comunicación de los animales. Semiología, por último, que comienza con el estudio del comportamiento verbal del ''horno loquens", pero que pronto deriva hacia una especie de teoría de las mauifestaciones culturales del "horno symbolicus" o, si se prefiere, del "horno significans". Pero hay más: as! como después de la saturación historicista y transcendentista de la lingüística del siglo pasado, casi siempre ato- mlcista y esencialmente diacróuica, y atenta más al alrededor del
Son bastante conocidas las dos corrientes más importantes como para insistir aquí en ellas: la alemana dt' un \Veisgerber. con su exaltación del poder de la lengua materna.\· su concepto Ue ··sprach~ liche Mittelwelt"; de un Trier, con su concepto de '·sprachliche Feld": de un Porzig, con sus "objetos de orden superior'' creados por eJ proceso de la abstracción, en oposición a los objetos sensoriales, etc.,
etnografía del habla y su concepto de "competencia de la comuni- cación", frente al de ''competencia lingüística" chomskiano (entre otras "competencias", que surgen día a día), ,. la de tantos otros autores que sería ocioso mencionar.
1 Roman J.uoBso~. ..Linguistique et poétique", Essais de linguistique gé- nérale, Paris, Les ~ditions de Minuit, 1963, 209-248. [Trad española: "La lingüistica y la poética", Th. A. Sebeok (ed.), Estilo del lenguo¡e, Madrid, Cátedra. 1974, 12~173. También: Las funciones del lengua;e (traducción y notas de Lidia Contreras), Publicaciones del Círculo Lingüístico de Santiago, N9 27, 19721. Ver p. 248 final, de la edición francesa.
LAS NTERDISCIPLL"AS LDJGl~ÍSTICAS 245
munication^2 , fundamento de la actual teoría de la información, pre- ocupada sobre todo de cuantificar la información contenida en los mensajes. De la lingüística matemática procede igualmente la es- tadística lingüística -complemento, y no sustituto, de los esrudios cualitativos del lenguaje-, de tanta actualidad a causa de los orde- nadores electrónicos, pero manejada ya, aunque de manera muy rudimentaria mirada desde hoy, por los gramáticos alejandrinos, También, el cálculo de prohahilidades, que, con la e,stadística, per- mite incluso predecir -según algunos- ciertos cambios lingüísticos,
verbal. Y, Jo que no es menos importante, a la lingüística matemá- tica pertenece también la gramática generativo-transformativa, que, aunque se pueda no estar de acuerdo en todo con ella, no se la pue- de, por cierto, ignorar, Después del estructuralismo taxonomista, es la corriente de pensamiento que más resonancia ha tenido desde que en 1956 Noam Chomsky publicara su artículo sobre "Three Models for the Description of Language" 3 y, mejor aún, desde la aparición, al año siguiente, de su Syntactic Structures^4 , A pesar de las críti,
si siempre; a pesar de que el soviético Saumjan piense que la ha superado con sus "genotipos" y "fenotipos" integrados en su "modelo de generación aplicada" '; a pesar de esto, digo, la gramática gene- rativa, en cualquiera de sus actuales versiones, ha contribuido po- derosamente a darle prestigio a los estudios lingüísticos tanto por el rigor metodológico en la explicitación de los elementos constituti-
la aplicación de los métodos lógico-matemáticos, como -de un mo.. do más general- por intentar un nuevo enfoque en el estudio del len- guaje -aunque se trate más bien del lenguaje de la lógica que del lenguaje de la lingüística-, más en consonancia con la '"enérgeia" de Humboldt que con el "ergon" de la lingüística taxonómica, comple- tando así el trabajo altamente meritorio de ésta,
z C. E. SJu-xxox y \', \VEA'ER, The mathematical theory of communica- tion, l'rbana, l~niYersity of Illinois Press, 1949. 3 l. R. E., Transactions on information theory, t-'ol. II-2, NQ 3, 1956, l13- 12 !. (^4) :\cam Cum!SKY. Syntartic Structures, The Hague, Mouton and Co .. 1957. fTrad. espaiiolil· Estmct11ras sintácticas, México, D.F. Siglo XXI, 1975 ZJ. 5 Sebastiún K. S..o.u!>.rJA"-i. "La cibernética y la lengua", Di6genes [Buenos .-\ire.-;),XIJL .31 i l96?íl. I2:í-l41.
es en lógica matemática y en lingüística. Es de esperar también que, cuando tal ocurra, la función expresiva del lenguaje alcance el inte- rés que por siglos ha acaparado la función representativa del mismo por obra y gracia de la lógica, desde la antigüedad hasta nuestros días, causante de la idea de que el lenguaje está subordinado al pen- samiento y, consecuentemente, del aforismo según el cual "habla- mos como nuestra mente nos obliga a hablar".
aquí su interés por la estratificación social de los hablantes, los di- versos niveles de norma (culto, inculto, forma~ informa~ y los casos de diglosia involucrados), los distintos "registros" (lenguaje depor-
distintas variedades de lengua de acuerdo con su uso; las situaciones de monolingüismo, bilingüismo, ambilingüismo, etc. Buena parte de los temas que le preocupan coinciden, pues, con los de la "lingüística institucional" de Halliday 10 , en cuyo tratamiento se han destacado
(^9) Karel Om.-.:SORG, "Pourquoi la pédollnguistique?", Phllo/ogica [Bratisla- va], XXIII-XXIV { 1971-72), 85-94. 1°M. A. K. HAILIDAY, "íhe users and uses of language"", Joshua A. Fish-
139-169.
sociolingüistas como W. Labov, W. Bright, B. Bemstein, J. A. Fish- man, Ph. K. Bock, U. Weinreich, P. Garvin y tantos otros. Aunque el punto de partida de esta interdisciplina, con este nom- bre, pudiera ser el ai\o 1962 en la URSS, con la publicación de un proyecto de monografía, propuesto por V. V. Vinogradov y S. l. Ozegov en 1958. sobre El idioma ruso '1 la sociedad soviética. Inves-
el establecimiento de una Comisión de Sociolingüística en el seno del Social Science Research Council, la tarea fundamental sei\alada para ella estaba ya expresamente indicada por ll·leillet en 1906. Pero
secución, hav una buena diferencia. Como en ·el caso de la sicolingüística, también sus frutos mejores se verán cuando lo que se ha venido llamando sociolingüística deje de ser o una sociología del lenguaje realizada por sociólogos que sa- ben algo de lingüística, o una lingüística sociológica hecha por lingüistas con intereses sociológicos.
por el soviético A. R. Luria en un artículo de 1967 11 , pero usado ya por los franceses Dubois, Hécaen y otros en 1964 12 , bien puede ser considerada como una especialización dentro de la biolingüística. Su
la estructura neurológica del hablante, siendo su tema preferido los
un interés tanto teórico como pragmático, pues no es ajena a su intención la búsqueda de una terapia lo más eficaz posible, fundada en un diagnóstico con el más alto grado de confiabilidad. Hécaen y Dubois en Francia, y Whitaker en los Estados Unidos, son, tal vez, después de Luria, los neurolingüistas más conocidos de entre los neurológos que hablan de neurolingüística, pero no hay que olvidar que hay actualmente muchos más que cultivan esta ínter- disciplina aunque no usen su nombre, y que tanto K. Goldstein co- mo A. Gelb, entre otros, han venido trabajando en la misma línea desde la década del 30 por lo menos. La doctrina de Luria, elabora-
(^11) A. R. LuruA, "Problems and facts of neurolinguistics", To Honor Rvman Takobson, Essays on the Occasion of his Seventieth Birthday, The Hague, Mou- ton, 1967, 1213-1227. [Trad. española: "Problemas y hechos de la neurolin-
va Visión, 1971, 57-81.
Neuropsyclwlogóa, 1! ( 1964), 9-44.
Entre sus tareas está tanto la descripción de la distribución ac- tual de tales formas lingüísticas por las diversas regiones de la tie-
mica, geográfica, sociológica, estratégica y cultural, como la deter-
por qué medios v para qué. Su fin principal es aprovechar toda esta información en la solu- ción tanto teórica (en cuanto ciencia teórica) como práctica (en cuanto ciencia aplicada) de Jos numerosos problemas que las len- guas plantean en el mundo. Entre éstos, los más importantes son los que originan las lenguas de gran poder expansivo, Jos medios lin- güísticos de transculturación, la depuración lingüística (sobre todo por motivaciones racistas o nacionalistas), la lucha entre las lenguas indígenas y las de colonización, la pugna por el poder de una lengua indígena tribal sobre las demás lenguas tribales existentes en un mis- mo territorio, una vez terminada la dominación extranjera; las len- guas de minoría en una comunidad multilingüe, la estratificación so- cial y cultural de las lenguas, el coeficiente de alfabetización, los me- dios de comunicación masiva y su relación cuantitativa con la po- blación que los emplea, etc. Como se ve, son evidentes las relaciones de la geolingüistica con la sociolingüística, y mientras ellas no se definan críticamente con más precisión, no será fácil distinguir lo que le compete a cada una, aunque puede pensarse que, en los casos en que los temas coinci- dan, su enfoque y tratamiento serán en ambas disciplinas diferentes. Un precedente histórico del uso de las técnicas cartográficas de
güística", más bien un método (y una técnica) que una ciencia, y que tan valiosos servicios ha prestado a la dialectología, interesa- da sobre todo en ]a variable tópica del lenguaje. Pero al lado de estas formas predominantemente "puras" de las ciencias del lenguaje (si exceptuamos la neurolingüistica, la paido- lingüística y la geolingüística), están la.s formas predominantemente "aplicadas", derivadas de aquéllas, las que han hecho posible un progreso evidente en la enseñanza-aprendizaje de las lenguas -in- cluyendo la alfabetización-, en la traducción manual y electrónica, en los procesos de tra.nsculturación de las minorías indígenas, en la pla.nificación lingüística, en la terapia de los trastornos del len- guaje (y no sólo de la afasia), en el perfeccionamiento de los medios de comunicación, en las técnicas de formación de opinión con fines propagandísticos ("concientización"), etc., y que con el de-
sarrollo de la grafonomía, ciencia de la escritura, todavía en sus comienzos, esperan hacer otro tanto en beneficio de diversas gra- fías: ortografía, paleografía, criptografía, y hasta de la grafología. En suma, una gran actividad en tomo a los problemas tanto de la lengua oral como de la lengua escrita. Pero hay que destacar que la proliferación de las interdisciplinas en que interviene la lingüís-
rio-, es un triunfo de las ciencias del lenguaje sobre las otras cien-
proporcionando su metalengua y, lo que es más importante, sus propios modelos y métodos. Así, pues, si en el siglo pasado las ciencias del lenguaje se nu- trieron en buena medida de la biología de la época -incluyendo su teoría de la evolución- y de la sicología asociacionista, y ya en nues- tro siglo, de la sicología de la Gestalt, del behaviorismo y de la si-
matemáticas en general, sin que nunca haya estado ausente la lógi- ca -formal primero, y simbólica después-, ocurre que desde Saus- sure ha venido sucediendo también lo contrario. Fuera del testi- monio de las interdisciplinas implicadas, está la antropología estruc-
gía de Trubetzkoy, que aquél aprendió directamente de R. Jakobson; la siquiatría neurofreudiana de Jacques Lacan 15 , según la cual la es- tructura del inconsciente es como la estructura del lenguaje, en- tendida ésta en forma explícitamente saussuriana; el estrueturalis- mo marxista de Louis Althusser 18 , deudor asimismo del estructuralis-
hasta una arquitectura como semiótica 18 , hija directa también del fundador del estrueturalismo, e incluso una, al menos, de las cien- cias naturales: la biología de un Fran~ois Jacob, premio Nobel de Medicina, quien no titubea en comparar el código genético- con sus 20 aminoácidos ,. sus 4 tipos de nucleótidos- con el código saussu-
(^15) Jacques LACA:->, tcrit.s, Paris, ~ditions du Seuil, 1966. [Trad. española: Lectura estructuralista d.e Freud, México, Siglo XXI, 1971]. 16 L. ALTHUSSER, Lire ..Le capital'', Paris, Franc;ois Maspero, 1966. [Trad. española: Para leer "El capital", 2~ cd., Buenos Aires, Siglo XXI, 1969]. (^17) René PAsSEROs, L'oeuVf'e picturale et les fonctlom de l'apparence, Pa- ris, Vrin, 1962. 18 José María RODRÍGUEZ et al., Architettura come semiotica, ~filan, Tam~ hurini Editare, 1968. [Trad. española: Arquitectura como semiótica, Buenos Aires, Nueva Visión, 19íl].