


















Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
introducción psicofisiología, introducción psicofisiología, introducción psicofisiología, introducción psicofisiología
Tipo: Apuntes
1 / 26
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!



















Facilitador: David Lara Participante: Genesis Figueroa C.I 22.288. Abril de 2021
La unión entre la psicología y la fisiología nos llevó a los conocimientos básicos sobre el cerebro. La psicofisiología es la rama de la psicología relacionada con las bases fisiológicas de los procesos psicológicos. Es una disciplina de la psicobiología y el objeto de estudio es el ser humano. El objetivo de la psicofisiología es el estudio de la conducta y de los procesos que la organizan. Concretamente, se trata del estudio de nuestros procesos somáticos y fisiológicos. Desde su nacimiento en el último tercio del siglo XIX hasta nuestros días, su objeto de estudio se ha mantenido constante. Sin embargo, el avance tecnológico y la influencia de distintas corrientes de pensamiento han modulado la forma de abordar el estudio del cerebro en relación con la conducta. En la actualidad, el cerebro se investiga empleando técnicas provenientes de muy diversas disciplinas. Así, podemos encontrar relación entre la psicofisiología y la psicología fisiológica, la neuropsicología, la psicoendocrinología, la psiconeuroinmunología o el área psicobiológica de las neurociencias. Los psicólogos fisiológicos estudian la relación entre el comportamiento y la biología. Intentan comprender los estados psicológicos en términos de química cerebral y del sistema nervioso. Los psicólogos fisiológicos realizan experimentos en animales para determinar la base biológica de los comportamientos. Usan los datos que obtienen de estos experimentos para responder preguntas sobre la psicología humana.
Las teorías de la relación entre el cuerpo y la mente se remontan al menos a Aristóteles, quien conjeturó que los dos existen como aspectos de la misma entidad, siendo la mente simplemente una de las funciones del cuerpo. En el dualismo del filósofo francés René Descartes, tanto la mente como el alma son entidades espirituales que existen por separado de las operaciones mecánicas del cuerpo humano. Relacionado con esto está la teoría del paralelismo psicológico del filósofo alemán Gottfried Wilhelm Leibniz. Leibniz creía que la mente y el cuerpo están separados, pero que sus actividades están directamente en paralelo. En los últimos tiempos, conductistas como el psicólogo estadounidense John B. Watson se alejó de la consideración de lo espiritual o mental y se centró en las conductas humanas y animales observables y su relación con el sistema nervioso. De forma contemporánea a Aristóteles, Herophilus se dedicó a diseccionar cuerpos de animales y personas para el estudio del sistema nervioso, trazó nervios desde los músculos y la piel hacia las regiones del cordón espinal. En el año 157 antes de Cristo, Galeno realizó una importante apreciación al reportar que los cambios en el comportamiento de los gladiadores eran causados por heridas recibidas en la cabeza. Por primera vez, se empieza a asociar el cerebro con el funcionamiento mental.
En el año 400 después de Cristo, Nemesisus formuló una teoría de la localización en el cerebro, elaborando la idea de que la cognición está en los ventrículos. Durante el siglo XVIII, Thomas Willis aportó información muy valiosa acerca del funcionamiento cerebral. Fue el primer autor en situar las funciones en la corteza cerebral. Concretamente, el autor ubicó la sensación en el estriado, la percepción en el cuerpo calloso y la memoria en la corteza. Así mismo, durante la misma época, La Peroynie situó la inteligencia en el cuerpo calloso ya que una lesión al hemisferio no provocaba déficits importantes. A principios del siglo XIX, Joseph Gall impulsó el estudio acerca de la localización del cerebro en las distintas funciones cognitivas. Así mismo, en la misma época, Flourens postuló una teoría antagónica a la de Gall, defendiendo que los procesos mentales dependían del funcionamiento global del cerebro. A mediados del siglo XIX surgen los años de oro de la psicofisiología. Broca, un neurólogo suizo descubrió el área de broca a través del caso TAN- TAN. 5 años más tarde, se descubre el área de Wernicke. Durante los años 60 del siglo pasado destacaron dos autores. Geshwind demostró la importancia de las conexiones en las tareas complejas y describió el síndrome de desconexión, refiriéndose a la lesión en las conexiones entre las distintas áreas cerebrales. Por su parte, Luria se dedicó a estudiar los pacientes de la segunda Guerra Mundial y describió trastornos localizados en la corteza pre-frontal del cerebro. La rama de la psicofisiología fue iniciada y desarrollada por Wilhem Wundt a finales del siglo XIX a través de la publicación del libro” Principios de Psicología Fisiológica”. No obstante, el interés por los conceptos más relevantes de la psicofisiología fue tenidos en cuenta mucho antes, a pesar
La psicofisiología tiene mayor contacto con la psicología clínica, que, de las demás ramas de esta, creando algo llamado psicofisiología clínica. Este campo suele tratar con pacientes diagnosticados con trastornos de ansiedad o estrés postraumático, debido a que las personas con este diagnóstico generalmente tienen una altísima actividad del sistema nervioso periférico. Así que las y los psicofisiólogos clínicos lo que hacen es observar cómo la terapia disminuye esa actividad devolviéndole la normalidad a la persona. Además, pueden enseñarles a controlar la actividad del sistema nervioso periférico a través de técnicas como la respiración diafragmática o la relajación muscular progresiva. Lo que se hace en psicofisiólogía es la base del biofeedback. De hecho, otra de las aplicaciones de la psicofisiología clínica es el tratamiento de parálisis faciales causadas por lesiones cerebrales o casos de dolor crónico, con muy buenos resultados. Una de las mayores ventajas que ofrece la psicofisiólogía es que nos permite tener una medida más objetiva del progreso y la mejora de los pacientes, en lugar de intuir que lo que estamos haciendo de verdad está funcionando o creerle al o la paciente lo que nos dice. Adentrándonos más en el funcionamiento de la psicofisiología y sus aplicaciones en la psicología clínica, sus aportes anatómicos y bioquímicos de los últimos años magnifican el conocimiento de los mecanismos cerebrales. De este modo, el psicólogo clínico y el neurólogo realizan investigaciones del mayor interés tanto en el área de la prevención como en el terreno diagnóstico y terapéutico. En la actualidad, en epidemiología, los factores de riesgo biológico en desórdenes de la conducta deben tomarse en cuenta y despistarse en grupos poblacionales, especialmente en niños y adolescentes. A
continuación, en estos sujetos «de riesgo» debe llevarse a cabo estudios neuropsicológicos complementados con exámenes radiológicos de imágenes cerebrales. De este modo, los profesionales de las neurociencias podrán ayudar de modo más certero y eficaz a la comunidad. La revisión de Psicofisiología presentada no excluye los estudios de Psicología Social y Educacional y, por el contrario, se complementa con las investigaciones clínicas. De este modo, el estudio de los pacientes y el despistaje de los aparentemente normales se realiza de modo interdisciplinario y, por lo tanto, pragmático. Las investigaciones de Psicofisiología Clínica, publicadas en múltiples revistas de Psicología en USA y Europa, de ningún modo nublan la creatividad de los especialistas que defienden la influencia del ambiente social en el desarrollo de los problemas de conducta. Tampoco descarta, en el binomio organización cerebral-medio ambiente, las hipótesis clásicas de Pavlov y Luria en la conceptualización de la personalidad y la conciencia. En fin, la dualidad aristotélica de cuerpo y alma, todo lo cual pertenece al campo de la heurística; es decir, La psicofisiología a pesar de estar enfocada en las estructuras cerebrales, no se pelea con los postulados de la psicología o conductista. Los psicólogos fisiológicos están particularmente interesados en el sistema endocrino, que controla las hormonas que gobiernan o influyen tanto en las emociones como en las acciones. Al estudiar cómo los animales responden a diferentes estímulos y cómo los cambios en el sistema endocrino o en la estructura del cerebro afectan diferentes aspectos de su comportamiento, esperan comprender mejor los procesos similares en los seres humanos. Los psicólogos fisiológicos intentan comprender la
experiencias visuales pasadas con las presentes e identifica y evalúa los objetos observados. Área auditiva primaria: Se sitúa en la parte superior del lóbulo temporal, cerca del surco lateral (cisura de Silvio). Interpreta las características básicas de los sonidos, como tono y ritmo. La porción antero lateral (antero externa) del área auditiva responde a sonidos graves, mientras que la posterolateral (posteroexterna) lo hace a los agudos. Área auditiva de asociación: Se sitúa en plano inferior inmediato al área auditiva primaria, en el lóbulo temporal de la corteza cerebral. Gracias a ella, diferenciamos entre lenguaje, música o ruidos, e interpretamos el significado del lenguaje por “traducción” de las palabras en pensamientos. Área gustativa primaria: Se localiza en la base del giro pos central (circunvolución retrorrolándica), por arriba del surco lateral (cisura de Silvio), en el lóbulo parietal de la corteza. Interpreta las sensaciones relativas al gusto. Área olfatoria primaria: Se localiza en la cara medial (interna) del lóbulo temporal e interpreta sensaciones relacionadas con el olfato. Área gnóstica: Esta área de integración general se sitúa entre las áreas somestésicas o sensorial primaria, visual y auditiva. Recibe impulsos de ellas, así como de las áreas gustativa y olfatoria primarias, tálamo y estructuras inferiores del tallo en cefálico. Áreas motoras: Se localiza en el giro pre central (circunvalación frontal ascendente) del lóbulo frontal. Al igual que la sensorial primaria, consiste en regiones que controlan músculos o grupos de músculos específicos. •Área pre motriz. está por delante del área motriz y guarda relación con actividades motoras aprendidas de cierta complejidad y de carácter secuencial.
temperatura y toda la información táctil. De igual modo, recibe también mensajes procedentes de articulaciones y músculos. El área 4 de Brodmann se encarga de controlar los movimientos voluntarios contralaterales del cuerpo, es decir, los del hemisferio contrario al que se encuentra. Las áreas 5 y 7 de Brodmann conforman la región sensitiva secundaria y se encargan de recibir la información del sentido de la vista, procesarla y controlar los movimientos corporales que nacen como respuesta a estos estímulos visuales. El área 6 de Brodmann es una región del cerebro que genera un impulso para que desempeñemos un movimiento voluntario. Es decir, no produce movimientos involuntarios, pero sí que nos incita a movernos ante determinados estímulos visuales o auditivos. El área 8 de Brodmann se encarga de controlar la musculatura ocular, es decir, de regular los movimientos voluntarios de los ojos. Formada por las áreas 9, 10, 11 y 12 de Brodmann, la región prefrontal de la corteza cerebral alberga los procesos cognitivos más complejos, es decir, el pensamiento, el razonamiento, la voluntad, la imaginación, la organización del tiempo, etc. El área 13 de Brodmann se encarga de regular los movimientos musculares necesarios para permitir el habla. Es decir, es imprescindible para el lenguaje humano. El área 14 de Brodmann se encarga de procesar la información olfativa y visceral, es decir, los mensajes que vienen del sentido del olfato y las sensaciones que se perciben en los órganos internos de nuestro cuerpo, respectivamente.
El área 15 de Brodmann es la región que permite percibir cambios en nuestra presión sanguínea, por lo que tiene importancia en el desarrollo de los ataques de pánico. El área 16 de Brodmann se encarga de procesar la información del dolor y la temperatura, así como de permitir la llegada de los impulsos procedentes del sentido del oído y de regular los movimientos necesarios para permitir la deglución, es decir, tragar. El área visual primaria está formada por la región 17 de Brodmann y su función es la de “unir” en una sola la información que llega de los dos ojos. Formada por las áreas 18 y 19 de Brodmann, la región visual secundaria, también conocida como área psicovisual, permite disponer de una visión en tres dimensiones, detectar variaciones en la intensidad lumínica y asociar los estímulos visuales a la memoria, es decir, almacenar recuerdos en forma de imagen. Formada por las áreas 20 y 21 de Brodmann, la región del lóbulo temporal analiza los aspectos más complejos de la información de los sentidos, es decir, permite vincular la experimentación de sensaciones al pensamiento y al razonamiento. El área psicoauditiva o área 22 de Brodmann es la región de la corteza cerebral que se encarga de permitir la comprensión del lenguaje oral, es decir, procesa la información auditiva y estimula los procesos necesarios para entender lo que nos dicen. Las áreas 23, 24, 29, 30, 35 y 38 de Brodmann conforman la región límbica de la corteza cerebral. Estas áreas están muy vinculadas con el desarrollo de emociones (especialmente las más básicas) y la ejecución de comportamientos instintivos.
El área 36 de Brodmann está relacionada con el reconocimiento de imágenes y con la memoria, especialmente con el almacenamiento de recuerdos de forma inconsciente, es decir, sin que haya una intención de recordar algo. El área 37 de Brodmann está vinculada al reconocimiento de caras (almacena la información de los rostros que conocemos), la comprensión de las metáforas y otros recursos poéticos e incluso permite el desarrollo del lenguaje de signos. Las áreas 39 y 40 de Brodmann conforman la región de Wernicke, la cual es muy importante no solo para la comprensión de palabras, sino para permitir que desarrollemos discursos bien estructurados y que seamos capaces de organizar y verbalizar adecuadamente nuestras ideas. Formada por las áreas 41 y 42 de Brodmann, la región auditiva primaria es la que permite que situemos los sonidos en el espacio, es decir, que sepamos de dónde vienen los ruidos que escuchamos, y que seamos capaces de percibir pequeñas variaciones en la intensidad de los mismos. Como su propio nombre indica, la área gustativa o área 43 de Brodmann recibe y procesa la información del sentido del gusto, lo que nos permite ser capaces de percibir el sabor de lo que comemos. De igual modo, parece ser que está también relacionada con el mantenimiento del equilibrio. El área de Broca está formada por las áreas 44 y 45 de Brodmann y su importancia es enorme a la hora de comprender y generar el lenguaje, tanto el hablado como el escrito. Es decir, gracias a estas dos áreas somos capaces de hablar, entender lo que nos dicen, escribir y leer.
El área 46 de Brodmann, también conocida como región prefrontal dorsolateral, está relacionada con el desarrollo de la capacidad de atención, es decir, ayuda a que nos podamos concentrar en tareas específicas. De igual modo, está vinculada a la memoria de trabajo, es decir, permite que cuando hemos hecho muchas veces algo, se convierta en algo casi automático. El área 47 de Brodmann es una región de la corteza cerebral que está vinculada tanto a la organización y estructuración del lenguaje como a todo aquello relacionado con la música, especialmente en lo que se refiere a la comprensión del lenguaje musical. En cuanto a las vías del encéfalo, para entender los conceptos de lo aferente y lo eferente es muy útil imaginarse el funcionamiento del sistema nervioso tal y como lo hacen los psicólogos cognitivos, que utilizan la metáfora del ordenador como modelo descriptivo de las redes neuronales. Según esta metáfora, tanto el cerebro como todo el sistema nervioso funciona de manera similar a como lo hace un ordenador; tiene una parte de su estructura dedicada a estar en contacto con el entorno que le rodea y otro que se dedica a trabajar con datos que ha almacenado y procesado para obtener nueva información. Así, las neuronas del encéfalo y la médula espinal serían esta parte "interna" del ordenador, mientras que los nervios que brotan de la columna vertebral y llegan a los rincones más recónditos del cuerpo son la parte en contacto con lo exterior. Esta última parte del sistema nervioso, llamado sistema nervioso periférico , es donde se encuentran las vías
distribuida en el resto del encéfalo y la médula espinal. Las fibras aferentes cerebelosas, Se dividen en: A) Fibras aferentes cerebelosas desde la corteza cerebral:
cerebelosa. Sus fibras transmiten información musculoarticular desde los husos musculares, los órganos tendinosos y los receptores articulares de las extremidades superiores e inferiores.