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Asignatura: psicolog, Profesor: toy toy, Carrera: Psicología, Universidad: USAL
Tipo: Apuntes
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¡No te pierdas las partes importantes!










1.- El objeto de la psicología de la Cognición Social
2.- Papel del conocimiento previo en el procesamiento de la información
Estrategias de procesamiento abajo-arriba y arriba-abajo
El modelo secuencial sobre percepción social de Fiske y Neuberg
El modelo de procesamiento en paralelo sobre percepción social de Kunda y Thagard
3.- El papel del procesamiento elaborado y el pensamiento lógico de la racionalidad humana
La reducción de la información procesada
La utilización de heurísticos
4.- El papel de la motivación, el afecto y las emociones en la racionalidad humana.
El papel de la motivación
El papel del afecto y de las emociones
Bibliografía:
J. F. Morales, M. Moya, E. Gaviria, & I. Cuadrado. (2010, 3ª Edición).Psicología social. Coordinadores. Madrid. Ed. MacGraw Hill.
Esta hipótesis contradice el pensamiento tradicional que sostiene que las respuestas del ser humano son, sobre todo, respuestas al medio. Las investigaciones sobre las diferencias atributivas entre actores y observadores (Jones y Nisbett, 1987), los seres humanos tendemos a considerar que el origen y la explicación de todas nuestras acciones y decisiones está en la información que nos llega de fuera. Y el único procesamiento del que somos conscientes es el que tiene lugar de abajo a arriba, es decir, el que se ocupa de transformar la información que percibimos en juicios y planes de acción. Esto significa que, cuando procesamos la información, no estamos advirtiendo que construimos significados, que nuestras expectativas, estereotipos, metas y deseos influyen en el modo en que “vemos la realidad”.
Las personas tenemos dificultades para advertir esas influencias por tres razones:
Un factor motivacional , la persona se presenta en cada situación con expectativa que le ayudan a procesar con agilidad y sin excesivos costes la información, pero también porque de ese modo reduce la incertidumbre que siempre conlleva una situación nueva. Un factor perceptivo ya que, mientras los datos de la realidad “se ven”, la persona es ajena a muchas de sus creencias y, sobre todo, a cómo éstas interactúan e influyen sobre el estímulo registrado. Un factor cognitivo , ya que la actitud del novato ante la realidad no es la de buscar la verdad, ni la de poner a prueba sus creencias. Las creencias son el medio a través del cual puede ver esa realidad ordenada y significativa.
Estrategias de procesamiento abajo-arriba y arriba-abajo
El procesamiento abajo-arriba inicia el análisis de la información desde el nivel más bajo de estímulo sensorial, y su procesamiento va hacia arriba, hacia niveles más altos del análisis perceptivo. Este procesamiento es habitual en situaciones poco familiares en las que carecemos de información relevante y, también, en aquellos casos en los que los estímulos son claros y se perciben sin ambigüedad.
El procesamiento arriba-abajo adopta la posición opuesta: se inicia con la activación de expectativas y conocimientos previos, y se mueve hacia abajo influyendo en la forma en que interpretamos los estímulos que llegan a los receptores sensoriales. Para responder adecuadamente a la información procedente del medio, los individuos necesitamos dar significado a los estímulos y construir una representación interna de la situación. Esto es imposible si no se dispone de creencias, actitudes y expectativas almacenadas en la memoria.
El modelo secuencial sobre percepción social de Fiske y Neuberg
Este modelo establece cinco etapas que siguen una secuencia lineal y ponen en interacción la información categorial (procesamiento arriba-abajo), con la información individual procedente del estímulo (procesamiento abajo-arriba).
Etapa 1: El proceso empieza cuando el receptor observa a una persona. En este contexto, la primera reacción es categorizarla de un modo automático, de acuerdo con claves físicas directamente observables. Si la persona carece de interés para el perceptor, el proceso termina ahí.
Etapa 2: En cambio, si el perceptor está interesado en la persona, le prestará atención, y registrará nuevas informaciones sobre ella.
Etapa 3: Estas nuevas informaciones le permitirán confirmar la categorización realizada en la primera fase. Si los nuevos datos se ajustan o son considerados consistentes o no diagnósticos respecto a la categoría activada, el perceptor da por buena su reacción inicial.
Etapa 4: Si, por el contrario, la categoría no confirma las nuevas informaciones, el perceptor busca nuevas categorías, subtipos, ejemplares…, hasta hallar aquel que mejor se ajuste. Se produce una etapa de recategorización.
Etapa 5: Si la recategorización realizada en la etapa anterior siguiera siendo poco útil o irrelevante para interpretar a la persona, el receptor se verá obligado a procesar la información procedente de ella, elemento a elemento. Es decir, tratando al individuo como si fuera un sujeto único, singular, e incorporando a la formación de impresiones sus características personales.
Lo que percibe
Características del estímulo
EL PERCEPTOR
EL MEDIO
Lo que espera percibir
Lo que sabe y conoce
Arriba Abajo
Abajo Arriba
interacciones pasadas con esa persona (p.e. si la hemos visto anteriormente en la calle). La activación de una u otra dependerá de la saliencia contextual de la información, la singularidad interpretativa de la conducta observada (una conducta como empujar a alguien es suficientemente llamativa y deja poco espacio a la ambigüedad y a la calificación de la persona), las informaciones previamente activadas por el receptor, las metas o motivos de perceptor y el grado en que esa información sea capaz de dar significado a la situación.
2.- Ahora bien, una vez se activa una categoría “aplicable” a la persona por ejemplo, la persona es afroamericana), se bloquea el proceso de búsqueda de categorías relevantes alternativas. Esto abre la posibilidad de que el perceptor escoja categorías inadecuadas sencillamente porque sean más accesibles que las adecuadas.
3.- Y finalmente, una vez activada la información categorial sobre la persona (la persona que empuja es afroamericana vs blanca), esta activación se difundirá en un número variable de conceptos o términos que se hallan asociados a dicha categoría (p. e. estereotipos, expectativas…), lo que, a su vez, producirá un incremento o reducción del nivel de activación de los asociados dependiendo de si los vínculos son excitatorios o inhibitorios.
Por tanto, según este proceso, lo que determina el significado de una conducta no está en el estímulo, sino en los asociados con mayor potencial excitatorio. Además, no toda la información activada se integra en una imagen significativa. El proceso de activación-inhibición, que incluye inferencias, si estas son necesarias, tiene lugar en varios ciclos hasta que el sistema alcanza un estado parsimonioso de alta significación para el receptor.
Para Kunda y Thagard (1996), todos estos pasos tienen un carácter automático aunque, en muchas ocasiones, se realizan de modo controlado e intencional, especialmente cuando el receptor no llega a una comprensión coherente de la información, cuando la información es sorprendente o cuando los receptores están motivados a obtener una comprensión más exacta del estímulo.
3.- El papel del procesamiento elaborado y el pensamiento lógico de la racionalidad humana
La segunda hipótesis que defiende la Cognición social es que la racionalidad humana no es producto de la lógica, sino del uso de estrategias de procesamiento que potencian su capacidad adaptativa.
Hoy sabemos que el ser humano piensa y decide de acuerdo a “reglas de andar por casa”, estrategias domésticas que le sirven para manejar eficaz y adaptativamente toda la información del medio.
Veamos cuales son estas estrategias.
La reducción de la información procesada
La primera estrategia consiste en reducir la cantidad de información que se procesa. Esta selección no se hace al azar, se lleva a cabo dirigiendo la atención a aquellos aspectos de la situación que resultan subjetivamente diagnósticos de la realidad. En este sentido, la atención humana es dependiente del contexto, ya que atiende a aquellos estímulos que son distintivos o salientes, como consecuencia de su interacción con la situación y con las motivaciones del perceptor.
Situaciones en las que los estímulos son distintivos o salientes:
1.- Cuando los estímulos destacan sobre otros estímulos por reflejar propiedades perceptivas como brillo, complejidad, movimiento o cualquier otra cualidad que sobresalga respecto a otros estímulos.
P.e. Una mujer en un grupo de hombres o viceversa. Es el fenómeno de “estatus solo”.
P.e. si vamos al examen y el profesor/a aparece en bañador es muy probable que llame más la atención que si va vestido de manera formal.
P.e las personas prestan más atención a una persona si es su jefe, o si debe viajar junto a esa persona las próximas 20 horas.
La utilización de heurísticos
La segunda estrategia para manejar de forma eficaz el gran cúmulo de información que hay que procesar es reducir los recursos de procesamiento mediante el empleo de reglas simples de tratamiento de la información.
Los heurísticos son un ejemplo de algoritmos simples o reglas de andar por casa, que funcionan de modo parecido a contar con los dedos o medir una distancia contando los pasos.
Si me preguntan los títulos de las películas en las que ha trabajado un determinado actor, es más probable que recupere antes aquellas que he visto que las que he leído en algún sitio que ha protagonizado.
Aquellas informaciones o eventos que nos han producido una emoción intensa, son espectaculares, o han cristalizado una imagen.
Por ejemplo, el 11-M en Madrid, el 11-S en Nueva York, el accidente de Santiago de Compostela son muy accesibles por la intensidad de las emociones que suscitaron, la espectacularidad de las imágenes vistas en televisión y la explosión de representaciones virtuales imaginables que se derivan de esas informaciones.
Recordamos más la información concreta que la abstracta.
Por ejemplo la imagen de la energía nuclear está mejor representada en la explosión de una bomba atómica que en la fórmula que expresa una reacción en cadena en la que los núcleos de los átomos de uranio 235 se dividen liberando energía, y los neutrones provocan que otros núcleos también se dividan y liberen más energía, y los neutrones….
El heurístico de representatividad
Existen muchas situaciones en la vida que requieren que se categorice a la personas (la persona que vi en el hospital, ¿Es médico o enfermera?) o que se haga algún tipo de razonamiento inductivo (el alumnos que hizo bien las prácticas, aprobará la asignatura?). Es decir, juicios sobre categorías que se apoyan en criterios superficiales de similitud y, consiguientemente, basan sus juicios en el grado en el que el estímulo o la situación representan las características esenciales de la categoría de origen, en lugar de basarse en datos estadísticos.
La regla que ayuda a decidir es que, cuánto más típico es un caso concreto respecto a un modelo, mayor es la probabilidad subjetiva de que el caso pertenezca al modelo y, por tanto, más probable que la persona asigne el caso a esa categoría. Por ejemplo si la persona que vi en el hospital llevaba gafas y muchos bolígrafos en la bata, es muy probable que crea que es médica y no enfermera, pese a que hay más enfermeras que médicos en el hospital. ¿Por qué este razonamiento es tan ajeno a la lógica estadística? La respuesta está en que una mujer con gafas y muchos bolígrafos en el bolsillo de la bata se asemeja más al estereotipo que tengo de médico que de enfermera.
Al aplicar el heurístico de representatividad, las personas deciden que un objeto pertenece a una categoría particular a partir de una evaluación grosera de la similitud entre objeto y categoría, cuando el procedimiento lógico sería comprobar si el objeto reúne algunas de las características definitorias de la categoría.
El heurístico de la representatividad no limita su acción a las categorías en su sentido más riguroso, sino que se extiende desde categorías específicas (p.e. gitano) a conjuntos tales como muestras (p.e. mil pesetas) entidades básicas (p.e. ciudadanos), efectos (p.e. dolor de cabeza) o causas (p.e. beber en exceso) y todos aquellos juicios que requieren saber en qué medida un caso concreto representa un modelo abstracto.
Así las personas tendemos a considerar que el número 48.297 tiene más probabilidades de salir premiado en el sorteo de la Lotería Nacional que el número 12.345, a pesar de que ambos números son igualmente probables. Sin embargo la falta de orden de la primera secuencia es más representativa de una categoría de eventos al azar que la segunda.
A pesar de que el heurístico de representatividad es muy adaptativo y sus respuestas son aproximaciones rápidas a la realidad, hay contextos en los que proporciona una respuesta equivocada.
Falacia de la “conjunción”
Transgresión típica de la ley probabilística según la cual, si un suceso A incluye a un suceso B, la probabilidad de B no puede ser mayor que la de A.
Ejemplo: la probabilidad de que alguien esté estudiando filología inglesa (B), no puede ser mayor que la probabilidad de que una persona esté estudiando filología (A), ya que A es una descripción más general que contiene el caso específico de B.
Imagine el caso siguiente: Ud. se entera de que su nueva vecina tiene treinta años, es soltera, se especializó en filología y en la universidad se preocupa mucho por la justicia social y la ecología. Con estas informaciones, ud se hace una representación de su vecina y cuando lo comenta con sus amigos, cada uno hace una conjetura sobre ella.
Profesora de instituto (A)
Auxiliar Administrati va (D)
Feminista (C)
Profesora de instituto y feminista (E)
Trabaja en una librería y va a clases de yoga (B)
Tiene treinta años, es soltera, se especializó en filología y en la universidad se preocupa mucho por la justicia social y la ecología
Los esquemas se activan espontáneamente en situaciones en que son relevantes, y esta activación a diferencia de los modelos asociativos en que algunos nodos en una red pueden estar activos mientras los otros no, significa que, si alguna parte del esquema se activa, también se activará el resto.
Los ejemplares
Otra forma de entender la organización de la información es a través de representaciones específicas de ejemplares individuales de categorías.
Los receptores recuperan y usan conjuntos de experiencias previas concretas para dirigir el procesamiento de la información social. (p.e “los gallegos” el receptor recupera los ejemplares relevantes en ese momento, y su juicio reflejaría las características de dichos ejemplares. Richard Gere y George Clooney dos ejemplares representativos de la categoría “actores atractivos”).
4.- El papel de la motivación, el afecto y las emociones en la racionalidad humana.
El papel de la motivación
La tercera hipótesis que representa a la psicología de la cognición social es que los motivos, emociones y afectos no sólo no interfieren en la racionalidad humana, sino que son indispensables para lograrla.
A las personas no les resulta fácil pensar de un determinado modo simplemente porque quieran hacerlo. P.e. Si ud. pensara que la mayoría de los emigrantes son trabajadores y sociables ¿Cómo podría, de pronto, cambiar de idea y pensar que son una amenaza?. ¿Y que las opiniones pasadas que está a punto de modificar no parezcan caprichosas, sino reflejo de una situación real pasada?. La clave está en que antes de cambiar su juicio (p.e. que los inmigrantes son una amenaza) de modo no completamente consciente, incrementará la accesibilidad de las informaciones almacenadas que son relevantes con la nueva posición y simultáneamente produciría nuevos argumentos de menor calado que darán un marco lógico a dicha posición. Y quien manda y dirige este proceso de búsqueda en la memoria de creencias que apoyen la conclusión deseada, la combinación creativa de conocimientos accesibles con vistas a nuevas creencias, es la motivación.
La ilusión de objetividad de este proceso de justificación es tal que motivaciones diferentes dan lugar a creencias diferentes, y éstas justifican conclusiones opuestas. En este sentido, las personas podemos llegar a creer lo que creemos creer, pero sólo en la medida en que “construimos” razones suficientes que nos ayuden a autojustificarnos.
Una situación en la que la motivación contribuye a la racionalidad de las creencias es aquella en la que las personas decimos o hacemos públicamente cosas con las que discrepamos. En estos casos sentimos una fuerte disonancia entre nuestro autoconcepto y nuestra conducta.
Otra situación en la que la motivación afecta a la racionalidad de las creencias se da cuando se pide a las personas que evalúen a individuos pertenecientes a su grupo o a individuos con los que tendrán que interactuar en el futuro (por motivo de trabajo, ocio, etc.).
En un estudio se informó a los participantes de que, antes de tener una cita con alguna de las tres personas que se les presentaban, debían atender a una discusión grabada entre los tres. Inmediatamente después se les pidió que hicieran una evaluación de esas tres personas. Los participantes en la investigación dieron un juicio más positivo de la persona con la que esperaban salir, evaluaron mejor sus rasgos de personalidad y manifestaron que podían confiar más en esa persona. También le otorgaron más atención y recordaron más información sobre esa persona que sobre las otras.
La necesidad de sustentar la identidad positiva, deriva de la pertenencia grupal, o la inevitable relación con el otro, dirigen la elaboración de argumentos y evaluaciones positivas tras una fuerte focalización del perceptor en los aspectos positivos del otro.
El papel del afecto y de las emociones
Además de las motivaciones, el afecto y la emoción juegan un papel determinante en la racionalidad humana.
La cognición social reconoce que episodios emocionales muy intensos focalizan tanto la atención que lo que en niveles moderados es un factor positivo se vuelve inadaptativo. Es el caso de quienes presentan trastorno de estrés postraumático.
Hay dos ámbitos en los que se ha investigado el efecto de las emociones y el estado de ánimo: a). El tipo de información que se procesa y b). Cómo se procesa.
a. Efecto de las emociones en el tipo de información que se procesa.
Las emociones tienen efectos importantes en diferentes etapas del procesamiento de la información, los ámbitos más estudiados se refieren al recuerdo y la recuperación y al aprendizaje.
1.- Sobre el tipo de información que se recuerda.
Imagine que le presentan a una persona un día en el que ud. está de buen humor. Lo más probable es que asocie ese encuentro con un estado de ánimo
2. Sobre el tipo de información que se aprende
Las investigaciones en esta área muestran que las personas felices tienden a prestar más atención a las informaciones agradables, mientras que las personas tristes tienden más a las informaciones desagradables. Es debido a que la información congruente con el estado de ánimo sobresale, recibe más atención, se procesa más profundamente y, por consiguiente se aprende mejor.
3. Sobre los juicios sociales
Las emociones afectan a los juicios respecto a uno mismo y respecto a los demás, ya que las personas cuando tiene un estado de ánimo positivo, elaboran juicios más positivos y, cuando tienen un estado de ánimo negativo, toman decisiones y elaboran juicios más negativos.
4. Sobre las previsiones y los sesgos atributivos
Las emociones afectan a las previsiones, parece probado que el estado de ánimo facilita el acceso a la conciencia de información congruente con dicho estado de ánimo, y que la disponibilidad diferencial de información positiva frente a las negativas inclinan la balanza de las estimaciones de probabilidad subjetiva en una dirección congruente con el estado de ánimo. Respecto a los sesgos atributivos, las personas tienden a explicar sus éxitos y sus fracasos personales de modo que perpetúen sus estados anímicos y sentimientos dominantes. Las personas felices tienden a explicar sus éxitos atribuyéndolos a sus méritos y las personas tristes a explicar sus fracasos reprochándoselos.
b. Efecto de las emociones en la forma en que procesamos la información
Las investigaciones muestran que, cuando las personas están de mal humor, tienen una mayor motivación a procesar más sistemáticamente las informaciones como estrategia adaptativa ante situaciones problemáticas. Cuando la personas están de buen humor, tiende a respaldar sus juicios en heurísticos y creencias previas y a evitar el procesamiento sistemático.
Esto es debido a dos razones:
1.- Generalmente todos los individuos tienen más informaciones positivas que negativas almacenadas en la memoria
2.- Cuándo las personas están de buen humor desean mantener ese estado de ánimo y para ello evitan, en la medida de lo posible analizar en profundidad cualquier información nueva que podría suponer un riesgo para su estado emocional presente.