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la corriente de los annales, Apuntes de Historia

Asignatura: Tendencias historiográficas II: Del período de entreguerras a la actualidad, Profesor: Manuel Alvarez Marti-Aguilar, Carrera: Historia, Universidad: UMA

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 12/03/2017

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TENDENCIAS HISTORIOGRÁFICAS II: DEL PERÍODO DE
ENTREGUERRAS A LA ACTUALIDAD
Curso
Curso Académico
2014-2015
1. LA CORRIENTE DE LOS ANNALES
1
Contenidos
Introducción - La primera generación: Febvre y Bloch - La segunda generación: Braudel - La
tercera generación.
Introducción
Como es sabido, el historicismo, con Leopold von Ranke como máximo representante,
entendía la Historia como un discurso basado en los hechos políticos. Se trataba de una Historia
en la que las ideas políticas y los principios morales de los protagonistas individuales los
reyes, los jefes de Estado o los grandes personajes primaban sobre la historia de las
colectividades, las cuestiones económicas o los aspectos sociales. Esta historiografía estaba,
además, claramente influida por el positivismo. La influencia alemana hizo que se extendiese por
Europa una visión de la historia reducida a la mera reconstrucción de acontecimientos, basada en
el estudio de documentos escritos.
En el caso de Francia, este tipo historiografía está representada por la llamada “Escuela
Metódica”, en la que destacan Ch. V. Langlois y C. Seignobos y su Introducción a los estudios
históricos (1898), modelo de la historia política y positivista característica de comienzos de siglo
XX en el mundo académico europeo. Entre las características de esta Escuela Metódica cabe
señalar la defensa del carácter científico de la historia, el interés exclusivo por la historia política,
diplomática y militar, o el método de análisis basado en la crítica y la utilización de fuentes
documentales.
Por otra parte, durante las primeras décadas del siglo XIX, la industrialización y el
desarrollo del capitalismo generaron importantes transformaciones socioeconómicas, que
hicieron insuficiente el discurso histórico basado exclusivamente en acontecimientos políticos.
Durante el primer tercio del siglo XX se gestó, tanto en Europa como en Estados Unidos, una
reacción contra este modelo de historia positivista, política y centrada en la historia de los
Estados y los grandes hombres.
Esta reacción puede englobarse genéricamente bajo el epígrafe de “historia económica y
social”, pero va a encontrar desarrollos diferenciados según las tradiciones nacionales y los
diferentes intereses teóricos y metodológicos de las diversas escuelas y autores. Tres grandes
modelos historiográficos dominan el panorama durante buena parte del siglo XX: la corriente de
los Annales a la que dedicaremos este primer tema, la historiografía marxista y la historia
cuantitativa.
La llamada escuela o corriente de los Annales se desarrolló en Francia y constituyó una
de las más relevantes tendencias historiográficas del s. XX en el ámbito de la historia económica
y social. Formada en la década de los 30 del siglo XX, surge como reacción a la historia
académica bien representada en la “Escuela Metódica”, con el objetivo de primar lo
económico y lo social en detrimento de lo narrativo y de lo exclusivamente político. En esta
corriente cabe diferenciar tres “generaciones” de historiadores.
- La primera surge en 1929 y tuvo como principales representantes a Marc Bloch y
Lucien Febvre. Fue la etapa de formación de la corriente y se caracterizó por el rechazo al
historicismo y la búsqueda de nuevos objetivos de estudio, con énfasis especial en lo social.
- La segunda generación, a partir de los años 50 del siglo XX, gira en torno a la figura de
Fernand Braudel, y se prolonga hasta los años 70. Fue la etapa de mayor influencia de esta
corriente y se caracterizó por la introducción de propuestas tomadas de otras ciencias sociales.
- La tercera generación, la de la Nouvelle Histoire, fue la etapa que en se produjo la
búsqueda de nuevos temas la mujer, la vida privada, la infancia, la familia... y nuevos
métodos, entre los que sobresale el cuantitativismo y el estudio de las mentalidades.
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TENDENCIAS HISTORIOGRÁFICAS II: DEL PERÍODO DE

ENTREGUERRAS A LA ACTUALIDAD

Curso Curso Académico 4 º 2014 - 2015

1. LA CORRIENTE DE LOS ANNALES

Contenidos Introducción - La primera generación: Febvre y Bloch - La segunda generación: Braudel - La tercera generación.

Introducción Como es sabido, el historicismo, con Leopold von Ranke como máximo representante, entendía la Historia como un discurso basado en los hechos políticos. Se trataba de una Historia en la que las ideas políticas y los principios morales de los protagonistas individuales —los reyes, los jefes de Estado o los grandes personajes— primaban sobre la historia de las colectividades, las cuestiones económicas o los aspectos sociales. Esta historiografía estaba, además, claramente influida por el positivismo. La influencia alemana hizo que se extendiese por Europa una visión de la historia reducida a la mera reconstrucción de acontecimientos, basada en el estudio de documentos escritos. En el caso de Francia, este tipo historiografía está representada por la llamada “Escuela Metódica”, en la que destacan Ch. V. Langlois y C. Seignobos y su Introducción a los estudios históricos (1898), modelo de la historia política y positivista característica de comienzos de siglo XX en el mundo académico europeo. Entre las características de esta Escuela Metódica cabe señalar la defensa del carácter científico de la historia, el interés exclusivo por la historia política, diplomática y militar, o el método de análisis basado en la crítica y la utilización de fuentes documentales. Por otra parte, durante las primeras décadas del siglo XIX, la industrialización y el desarrollo del capitalismo generaron importantes transformaciones socioeconómicas, que hicieron insuficiente el discurso histórico basado exclusivamente en acontecimientos políticos. Durante el primer tercio del siglo XX se gestó, tanto en Europa como en Estados Unidos, una reacción contra este modelo de historia positivista, política y centrada en la historia de los Estados y los grandes hombres. Esta reacción puede englobarse genéricamente bajo el epígrafe de “historia económica y social”, pero va a encontrar desarrollos diferenciados según las tradiciones nacionales y los diferentes intereses teóricos y metodológicos de las diversas escuelas y autores. Tres grandes modelos historiográficos dominan el panorama durante buena parte del siglo XX: la corriente de los Annales — a la que dedicaremos este primer tema , la historiografía marxista y la historia cuantitativa. La llamada escuela o corriente de los Annales se desarrolló en Francia y constituyó una de las más relevantes tendencias historiográficas del s. XX en el ámbito de la historia económica y social. Formada en la década de los 30 del siglo XX, surge como reacción a la historia académica bien representada en la “Escuela Metódica” , con el objetivo de primar lo económico y lo social en detrimento de lo narrativo y de lo exclusivamente político. En esta corriente cabe diferenciar tres “generaciones” de historiadores.

  • La primera surge en 1929 y tuvo como principales representantes a Marc Bloch y Lucien Febvre. Fue la etapa de formación de la corriente y se caracterizó por el rechazo al historicismo y la búsqueda de nuevos objetivos de estudio, con énfasis especial en lo social.
  • La segunda generación, a partir de los años 50 del siglo XX, gira en torno a la figura de Fernand Braudel, y se prolonga hasta los años 70. Fue la etapa de mayor influencia de esta corriente y se caracterizó por la introducción de propuestas tomadas de otras ciencias sociales.
  • La tercera generación, la de la Nouvelle Histoire , fue la etapa que en se produjo la búsqueda de nuevos temas —la mujer, la vida privada, la infancia, la familia...— y nuevos métodos, entre los que sobresale el cuantitativismo y el estudio de las mentalidades.

Dato importante: París era el núcleo de la academia, el lugar elegido siendo estable y alejado del centro de poder. La primera generación: Febvre y Bloch En 1929, un pequeño grupo de historiadores, a cuya cabeza estaban Marc Bloch y Lucien Febvre, fundó en Estrasburgo la revista Annales d’Histoire Economique et Sociale en torno a la cual se desarrolló esta corriente historiográfica. La revista cambió de denominación varias veces y en la actualidad, se denomina Annales. Histoire, Sciences Sociales. En torno a esta revista, Bloch y Febvre otorgaron un nuevo significado a la labor del historiador, introduciendo cambios e innovaciones en la forma de escribir la historia, así como en sus contenidos y objetos de estudio.

Marc Bloch (medievalista) nació en Lyon, en el seno de una familia judía. Participó en la Primera Guerra Mundial y en 1919 llega a la Universidad de Estrasburgo, donde conoce a Febvre. En los años siguientes a la fundación de Annales (1929) se dedicó fundamentalmente a la publicación en ella de artículos históricos. La Segunda Guerra Mundial cambió su vida: tras la campaña de Francia, en 1940, la aplicación de leyes antisemitas por el gobierno de Vichy supuso su expulsión de la cátedra en París. Se unió al movimiento de la resistencia en 1943 y al año siguiente fue detenido y fusilado por la Gestapo. Entre su producción cabe destacar su tesis doctoral, Reyes y Siervos (1920), y otros escritos sobre la servidumbre, lo que le interesa al autor son las relaciones sociales, y su obra maestra, Los Reyes Taumaturgos (1924), donde estudiaba la función social del milagroso poder atribuido a los reyes franceses e ingleses para curar la escrófula. La novedad de la obra no sólo residía en el tema, sino también en el enfoque, combinando la antropología histórica, la historia de las mentalidades y la historia comparada; y en la utilización de fuentes históricas de muy diverso tipo, como obras de arte, literarias, etc. Con obras como La sociedad feudal (1940) reorientó la investigación medievalista desde los estudios jurídicos e institucionales hacia el análisis de las formas de propiedad y explotación agraria y las estructuras socio-culturales correspondientes. En el ámbito de la reflexión historiográfica destacan La extraña derrota (1940) o Introducción a la Historia (1941). Reflexión sobre la nueva historia, publicados tras su muerte. Para Bloch, la Historia es la ciencia de las sociedades humanas, que se ocupa del estudio de los cambios (sociedad en proceso de cambio) y la adaptación de los hombres a las nuevas condiciones económicas, políticas, morales, religiosas e intelectuales. El principal objetivo del historiador debe ser lograr realizar una síntesis histórica global orientada a la comprensión de las estructuras profundas del grupo social analizado. El mejor ejemplo de este es su estudio de la sociedad medieval francesa. Según Bloch, el historiador debe comenzar su labor definiendo problemas concretos de forma que el estudio y la síntesis final estén orientados a su resolución. Otorgó primacía a los aspectos sociales y a los económicos —como la configuración de las tierras o los ingresos señoriales— pero también estudió la influencia de las mentalidades —las creencias, la moral, las relaciones afectivas— en la vida social. Trabaja los dos mundos, tanto la infraestructura como la superestructura.

Lucien Febvre (modernista) también participó en la Primera Guerra Mundial y en 1919 consiguió una plaza de profesor en la Universidad de Estrasburgo, donde coincidió con Marc Bloch (amistad y colaboración profesional), quien a partir de este momento sería su colaborador y amigo. En 1929 ambos fundan la revista Annales d’histoire économique et sociale. Su labor editorial se vio frenada por la Segunda Guerra Mundial. Tras el asesinato de Bloch, Febvre quedó solo al frente de la revista hasta su muerte en 1956 Febvre, especializado en la

era un detallado análisis de un vasto ámbito geográfico, el Mediterráneo y su área de influencia, durante la segunda mitad del siglo XVI. Gracias a esta obra, Braudel se convirtió en uno de los historiadores más reconocidos del momento. Tras la muerte de Febvre en 1956, pasó a dirigir la revista Annales y la École Practique des Hautes Etudes. En 1967 publicó Civilización material, Economía y Capitalismo: de los siglos XV hasta el XVIII , en el que realizó un estudio económico del mundo preindustrial, utilizando técnicas cuantitativas, y valorando las repercusiones sociales de los cambios económicos. También fueron numerosas sus contribuciones de carácter metodológico ( al igual que los dos autores de la primera generación, método de cómo se debe hacer historia), reunidas en la obra Escritos sobre la historia. Entre las características de la propuesta historiográfica de Braudel cabe señalar, como sintetiza A. Carrasco, el énfasis en los factores económicos (sobre el surgimiento del capitalismo), sociales y políticos en la construcción histórica, frente a un escaso interés por las mentalidades o la religión; la integración de la Geografía (como elementos más característico como protagonista de la historia) en el discurso histórico como protagonista de la Historia (influido por autores como Vidal de la Blache); y una visión multicéntrica de los factores con influencia en la evolución histórica de la región analizada. Pero la más relevante aportación historiográfica de Braudel es una nueva visión del tiempo histórico, que tendría, a su juicio, tres niveles o duraciones:

  • Corta duración : Asociada a la historia episódica. Sería el tiempo de la historia política, factual, de los acontecimientos, a la medida de los individuos. Tiempo del hecho, suceso, noticia, tiempo al que estamos acostumbrados por los medios audiovisuales. Tiempo del que se había versado la metodología tradicionalista, clásica.
  • Media Duración : Asociada a la historia coyuntural, se corresponde con los ciclos socioeconómicos: la evolución de los precios, las tendencias demográficas, el movimiento de los salarios... Tiempo que estaba surgiendo nuevo, antes de annales no se dio, fue con annales, empezaron a ver las tendencias económicas, que tenían lógica estos ciclos, medidas mayores del acontecimiento diario.
  • Larga duración : Asociada a la historia estructural, hace referencia al ritmo casi inmóvil del “tiempo geográfico”. Braudel se interesa especialmente por el medio en el que viven los hombres de la cuenca mediterránea y por el ritmo temporal asociado a ese marco geográfico. Braudel plantea que el mediterráneo impone unas formas de vida, y que estas formas de vivir, trabajar están condicionadas por la geografía. Braudel (le interesan las sociedades pero desde un punto de vista concreto, dentro de un marco geográfico que lo influye) relega a un segundo plano el estudio de los acontecimientos concretos y de los protagonistas individuales (corta duración) y prioriza el estudio de las sociedades desde una perspectiva global (lo importante es la media duración influida por la larga duración) formada a lo largo de los siglos (media duración), en el contexto del entorno habitado por las sociedades (larga duración). Influido por el antropólogo Lévi-Strauss, cree que los fenómenos estructurales son los que tienen una influencia mayor y más duradera sobre la vida de las sociedades, articulándola pero también limitándola, en el plano económico o incluso en el de las mentalidades. La coyuntura/estructura que ahora vivimos en España, este contraste es importante, la gente piensa que estamos en una crisis coyuntural, él piensa que el problema es estructural, que

afecta al modelo y que tiene que cambiar. El concepto de estructura en Braudel está asociado a la geografía, al tiempo geológico. La estructura articula las sociedades pero también las limita. La figura de Braudel domina el panorama de esta segunda generación de la corriente de los Annales, en la que se enmarcan otros historiadores entre los que destaca Ernest Labrousse, pionero en el campo de la historia cuantitativa. La propuesta de larga duración se público por primera vez en annales. La tercera generación A comienzos de los años 70 del siglo XX, Fernand Braudel se retiró de la revista Annales por discrepancias internas. Su salida dio inicio a la tercera generación de historiadores de esta escuela historiográfica, que comparten una serie de características:

  • Heterogeneidad, por la falta de acuerdo metodológico, político e intelectual.
  • Incremento de la presencia académica y social. Los historiadores no tienen cabida actualmente, no son personajes conocidos. Este incremento de la presencia académica es lo más característico de esta generación, incluso se dio por primera vez el caso de un bestseller de libros de historia.
  • Mayor interés por el estudio de la cultura y las mentalidades colectivas. Fruto de esa tercera generación es la acuñación de la expresión Nouvelle Histoire ( Nueva Historia ), con el propósito de resaltar una nueva perspectiva historiográfica, basada en el análisis las representaciones colectivas y las estructuras mentales de las sociedades (“mentalidades”) en tiempos “largos”. Aquí hay un elemento brodeliano, hay que acceder a las estructuras de pensamiento de la realidad. No interesa la historia intelectual, como proponían Kant o Voltaire, sino lo que piensa el pueblo, que percepciones tienen de la familia, el amor, de la higiene, etc. En este caso lo que se pretende es captar algo que en sus inicio es muy difícil, esto es la gran crítica que se le ha hecho a esta generación, que la historia de las mentalidades no está definido, todo es más o menos lo entendemos pero nunca fue bien definido y no tuvo presentes unos límites. La “historia de las mentalidades” suele presentarse como opuesta a la tradicional “historia de las ideas”, a veces es mejor definirlas como oposición, la historia de las ideas es la generada por los grandes nombres, y ahora no se trata de eso, no se dedicaban a lo que pensaba santo Tomás sino lo que pensaba de la religiosidad un campesino, que se dedicó a la reconstrucción de los grandes sistemas de pensamiento, desde la perspectiva de las élites. Reivindica, en cambio, la ampliación del ámbito de estudio, abordando las creencias populares magia, religiosidad, superstición, la cosmovisión de una determinada época como percibían el mundo los campesinos, marineros, la sensibilidad cultural o artística de las masas, o los conocimientos técnicos o científicos de una sociedad, como la sociedad, la gente normal, cuales son su conocimientos técnicos “científicos” ellos no aprenden como curar, como hacer una casa, como cultiva, no lo hacen a través de libros sino por la vía oral. La historia de las mentalidades se interesa, por tanto, por los comportamientos, los gestos cotidianos, las emociones, las creencias populares, las estructuras ideológicas o los imaginarios sociales, empezaos a tener pistas de cómo se puede ir sacando la información, una fuente fundamental son los archivos por ejemplo de la inquisición, actas de procesos inquisitoriales, interrogatorios, información no tenida en cuenta y ahora serán las estrellas de muchos de los libros de esta generación, entre

Textos

Texto 1

1ª parte: Langlois y Seignobos “La historia se hace con documentos. Los documentos son las huellas que han dejado los pensamientos y los actos de los hombres en otros tiempos. Entre los pensamientos y los actos, muy pocos hay que dejen huellas visibles, y esas huellas, cuando existen, son raras veces duraderas, bastando cualquier accidente para borrarlas. Ahora bien; todo pensamiento y todo acto que no haya dejado huellas, directas o indirectas, o cuyas huellas visibles han desaparecido, resulta perdido para la historia, es como si nunca hubiera existido. Por falta de documentos, la historia de inmensos periodos del pasado de la humanidad no podrá ser nunca conocida. Porque nada suple a los documentos, y donde no los hay, no hay historia” ( Introducción a los estudios históricos, 1898).

Comentario:

Lo más importante es el pensamiento, y el acto de los hombres pues está relacionado con el pensamiento, el pensamiento es la huella de los hombres. Se sume a la no historia a cualquier sociedad que no tenga documentos. Lo fundamental es el concepto de documento, que es documento escrito, sobre aquellas cosas que realmente expresan la acción humana pensada. Los documentos escritos son la mayoría, pero por ejemplo el Partenón también es documento, porque se realizó una idea, se plasmó una idea de la humanidad, el hecho de adorar a una diosa, se pensó y se realizó, por ello si entra dentro de la historia. Los documentos son las ideas de los hombres del pasado concretadas en actos, la arqueología es un documento?, época de las grandes colecciones, de imágenes, textos, el concepto de arqueología que para ellos es documento, es la obra de arte, la arqueología filológica, hallazgos de materiales vinculándolos con los documentos clásicos. Estos nuevos autores si definen como documentos todo lo que nos define el pasado, desde vestidos, útiles de cocina, pequeñas joyas encontradas en enterramientos. Para ellos las fuentes importantes eran las escritas (formato epigráficos, papiro, copias, lo importante son las fuentes documentales escritas).

2ª parte:

“Las operaciones que se está obligado hacer para terminar, partiendo de la inspección de los documentos, en el conocimiento de los hechos y de las evoluciones del pasado, son muy numerosas. De donde la necesidad de división y de organización del trabajo en historia. Es preciso que los que se ocupan especialmente de la investigación, de la restauración y de la clasificación provisional de los documentos, coordinen sus esfuerzos, para que se acabe los más pronto posible, en las mejores condiciones de seguridad y de economía, la obra preparatoria de la erudición. Es preciso, por otra parte, que los autores de síntesis parciales (monografías), que están destinadas a servir de materiales para síntesis más vastas, se pongan de acuerdo para trabajar según el mismo método, de suerte que los resultados de cada uno puedan ser, sin

investigaciones previas, utilizados por los demás. Es preciso, finalmente, que investigadores experimentados, renunciando a fines personales, consagren todo su tiempo a estudiar síntesis parciales, a fin de combinarlas de una manera científica en construcciones generales. Y si de estos trabajos resultasen con evidencia conclusiones acerca de la naturaleza y las causas de la evolución de las sociedades, se habría construido una “filosofía de la historia” verdaderamente científica, que los historiadores podrían reconocer como legítimo remate de la ciencia histórica”. ( Introducción a los estudios históricos, 1898).

Comentario

Estos dos autores conservadores, hay que entenderlos en relación del mundo del que vienen, ellos pretenden hacer una historia científica, y tienen que luchas con historias pasadas basadas en documentos falsos. Los historiadores científicos tienen que hacer una tarea inmensa, proponen hacer una historia científica, nacional con criterios científicos. Hay 3 niveles, los historiadores tienen que trabajar en equipo, un primer nivel de erudición, de evaluar la documentación primaria, y ellos tienen que dejar que un 2 nivel hagan síntesis parciales tomando la labor de unos y otros, pero para que salgan bien tiene que estar coordinados, y después un 3 nivel que sobre la síntesis parciales hagan la síntesis mayor, y solo a final de eso se habrá conseguido una historia científica. Cada generación debe revisar las propuestas eruditas, porque se hacen preguntas diferentes, y este esquema está basado en una falsa objetividad, no se preguntan nada, toman los archivos, los limpian, pulen, traducen y los que hacen las síntesis sintetizan la información, pero no hacen preguntas, la sensación es que son súper objetivos, no seleccionan la información. Se supone que no hay preguntas, y participación del historiadores, son solo los documentos, y la finalidad es una síntesis objetiva. Preguntar era un elemento de subjetividad. Autores como bloch y febvre dicen que hay que preguntar, es una metodología totalmente contraria. En la anterior son los documentos quienes marcan la pauta de la historia, y en el segundo son las preguntas del historiador. Lo que interesa a los diseñadores del primer modelo de 3 niveles, es la constitución del estado, no quieren hacer la historia de la vida privada, es la historia del estado que es la documentación que encuentran en los archivos, y lo que no lo desprecian. En el texto vemos que si se logra hacer este modelo, se construirá una filosofía de la historia, a ellos le interesaba la dirección, el devenir de la historia. A la gente de annales la filosofía de la historia no le interesa. Este es el modelo que domina en los ambientes académicos europeos del siglo 20, herederos de Ranke, pero EU está cambiando, la industrialización ha introducido muchos cambios y uno de ellos es la aparición de las masas en la historia, esto es lo que determina la historia que se va a hacer, hay una necesidad social de hacer historia de la gente. Annales es una revista, el grupo que funda que la revista y el grupo de historiadores que trabajan en ella, con una línea editorial concreta con una sensibilidad en el trabajo de la historia económica y social.

Comentario

Una de las características de la primera generación de annales, es la apertura de la historia a unas ciencias auxiliares, como la sociología, geografía, en la tercera generación de annales en esa segunda fase, en el cambio de paradigmas, los problemas no se centran en la sociología sino en la antropología. Plantea la historia como una sociología del pasado, el sociólogo puede percibir en tiempo real el objeto de su estudio, los historiadores no, el ejemplo que pone es en el caso de la medicina, el historiador seria un forense, el médico interactúa con el paciente pero no ve en su interior, el historiador tiene la desventaja de que no puede interactuar, pero tiene la ventaja que puede diseccionarlo, cosa que no puede hacer el sociólogo. Los sociólogos no tienen la capacidad de distanciarse cuando si un historiador. Las técnicas para ambos son las mimas, técnicas criticas y tratando de localizar las causas profundas de los acontecimientos. La palabra rastros, define en concepto de fuente nuevo propio de esta generación, cualquier rastro humano desde los más humildes hasta los más grandes (un templo griego, o los restos de las cloacas). Una de las cuestiones más llamativas de la primera generación es la forma tan bonita, metafórica que tiene a la hora de redactar, conectando con un público no necesariamente preparado.

Texto 4

“Nada más legítimo, nada más saludable muchas veces que centrar el estudio de una sociedad en uno de sus aspectos particulares, o aun mejor, en uno de esos problemas precisos que plantea tal o cual de estos aspectos: creencias, economía, estructura de las clases o de los grupos, crisis políticas... Por ese razonado escoger, los problemas no serán sólo más firmemente planteados, sino que, por lo general, habrá mayor claridad en los hechos de contacto y de intercambio o condición, tan sólo, de querer descubrirlos (...) (M. Bloch, Introducción a la Historia [1941]).

Comentario

El interés del autor es la sociedad, a diferencia de la anterior, que era el estado. Dentro de la sociedad hay que investigar creencias, económica, política, estructuras de clases, empieza con creencia diferencia clara con la etapa precedente. Cuando habla de clases podemos ver la influencia del marxismo. Lo más significativo de este texto con respecto al periodo anterior, es plantear un tema concreto. Hay que hacer preguntas concretas y en función de ellas, ir buscando en las fuentes, no es el documento quien marca la pauta sino la pregunta del historiador la que hace la búsqueda de unos documentos y no otros. Hay que tener en cuenta que todo esto era revolucionario con lo que le habían enseñado.

Texto 5

“Porque la historia es en esencia, ciencia del cambio. Ella sabe y enseña que dos acontecimientos no se reproducen nunca exactamente del mismo modo, porque las condiciones nunca coinciden con exactitud (esto lo podemos relacionar con la teoría del surgimiento de las clases en Thompson.). Sin duda ella reconoce, en la evolución humana, elementos que si bien no son permanentes, por lo menos sí son durables. Pero eso para confesar, al mismo tiempo, la variedad infinita de sus combinaciones. Sin duda ella admite, de una civilización a otra, ciertas repeticiones, si no punto por punto, por lo menos en líneas generales de desarrollo. No hace sino constatar, entonces, que en ambos casos las condiciones dominantes fueron semejantes. (esto no conlleva leyes generales) Ella puede intentar penetrar en el porvenir; y no es, creo, incapaz de lograrlo. Pero sus lecciones no dicen en absoluto que el pasado vuelva a empezar, que lo que fue ayer será mañana. Examinando cómo y por qué el ayer fue diferente a otro ayer, ella encuentra, en esta comparación, el modo de prever en qué sentido el mañana, a su vez, se opondrá al ayer. Sobre las hojas de investigación del historiador, las líneas cuyo trazo dictan los hechos transcurridos, jamás son líneas rectas; la historia no ve más que curvas, y son curvas, además, que por extrapolación ella se esfuerza por prolongar hacia lo incierto de los tiempos. Poco importa que la propia naturaleza de su objeto le impida modificar a su gusto los elementos de lo real, como en el caso de las ciencias experimentales. Para descubrir las relaciones que vinculan a las variaciones espontáneas de los factores aquéllas de los fenómenos, bastan, como instrumentos, la observación y el análisis. Así, ella obtiene las razones de las cosas y de sus mutaciones” los fenómenos están relacionados con los factores, y con el análisis de ambos, de las variaciones espontaneas de los factores, parecidas en dos lugares distintos, porque no pueden ser iguales, viendo similitudes. ( La extraña derrota. 1940).

Comentario

El tema que plantea el autor en este texto es que la historia es ciencia del cambio, esos cambios tienen alguna lógica?, Se opone a la anterior generación ya que no hay leyes generales que expliquen el cambio. Se opone a determinada gente, a los macroteoricos que defendían el elemento cíclico en las sociedades, las cosas no se repiten. En este texto están estableciendo una distinción o critica a una escuela vigente hasta esos tiempos, al carácter cíclico de la historia. La última parte del texto entra en referencia con otra ciencia, ciencias experimentales, un historiador no puede modificar los factores, pero esto no es problema según él, porque aunque no se puedan modificar los elementos pero si mirar a lo largo de la historia en diferentes momentos las variaciones, por ejemplo lo que pasa cuando entran a colonizar una sociedad, como los españoles en América, Inglaterra en la india, etc, viendo situaciones donde hay diferencias y similitudes. Seguimos siendo herederos de esto, si queremos entender los procesos de cambio habrá que mirar los procesos similares de la historia.

simbólica, su sensibilidad, aunque siempre se corre el riesgo del anacronismo, reconstruyendo el pasado de gente). Es moderno, porque otro campo de estudio en el ámbito de la antigüedad es la arqueo astronomía, como influye la astronomía en la sociedad. Estaban corriendo muchos riesgos, porque hasta que esas formas nuevas de hacer historia se consolida se pueden caer en extremos (anacronismos). Se cambia el discurso y nos dice que es lo que le interesa a él para hacer historia, esto es el hombre, la sociedad, las sociedades humanas y no el estado. La interrogación final es muy brillante e importante porque cambia totalmente el esquema de trabajo de lo que se hacía hasta ahora, del mundo del que provenían, en ese mundo anterior a estos brillantes historiadores se limpian documentos y se exponen, y aquí no. En el historicismo se entendía que el documento hablaba por sí mismo, y el historiador no tenía que aportar demasiado, y Febvre dice que no, que los documentos no dicen por sí mismo nada, dicen algo porque se interpretan, y la labor del historiador es preguntar siempre, a las piedras, a los documentos y a todo. Repite su interés por los hombres, por las sociedades. En la parte final, se ve de nuevo como Febvre apuesta por la solidaridad, colaboración interdisciplinar, entre la antropología, geológica, ciencias físicas, todos tienen que colaborar, cuantas más colaboren a la hora de reconstruir mejor, más respuestas tendremos.

Texto 8

“Hay que enfrentarse, sin duda, con otra doctrina enseñada casi con tanta frecuencia. ‘El historiador no debe elegir los hechos ¿Con qué derecho, en nombre de qué principios, elegirlos? Elegir es la negación de la obra científica...’ Sin embargo, toda historia es elección. Lo es porque existe el azar que aquí destruyó, allí salvaguardó los vestigios del pasado. Lo es porque existe el hombre: cuando los documentos abundan, abrevia, simplifica, hace hincapié en esto, relega aquello a un segundo término. Y lo es, principalmente, por el hecho de que el historiador crea sus materiales o los recrea, si se quiere: el historiador no va rondando al azar a través del pasado, como un trapero en busca de despojos, sino que parte con un proyecto preciso en la mente, un problema a resolver, una hipótesis de trabajo a verificar (...)”

Comentario

Texto magnifico para ver el choque entra la doctrina anterior y la presente para el autor. (En cursiva pone la anterior). En este texto se aprende tanto de la escuela metódica como de la primera generación de annales. Febvre dice que siempre se está eligiendo, para investigar aquello que interesaba pero antes también se hacía. Lo que conservamos es verdaderamente fruto de la casualidad. Hay que ser conscientes de que los restos del pasado son incompletos. La propia historia selecciona, pero es que el hombre también selecciona y hay que ser consciente de ello (echo del que no eran conscientes los historiadores anteriores). El historiador crea sus materiales, lo recrea, el dato objetivo no existe. Un ánfora no es un dato, para convertirla hay que hacer un ejercicio de reconstrucción. El

dato se crea intelectualmente, y hay que ser consciente de esa reconstrucción del dato, arqueológico, literario o como sea. No se va por el pasado en busca de despojos, por ejemplo si se investiga vestimenta, se busca toda la documentación y se elabora una reconstrucción.

Texto 9

“Elaborar un hecho es construir. Es dar soluciones a un problema, si se quiere. Y si no hay problema no hay nada. Son estas verdades que con demasiada frecuencia escapaban a demasiados historiadores. Educaban a sus discípulos en el santo temor a la hipótesis, considerada (por hombres que, por otra parte, tenían siempre en la boca las grandes palabras “método” y “verdad” científica) como el peor de los pecados contra lo que ellos llamaban Ciencia ...”.

Comentario

Primero hacemos la pregunta y en función de ella se construye el dato, la información. Hace un retrato negativo de sus maestros, se explaya en ello en la segunda parte del texto. A Febvre no le importa si es científico o no (la historia), sino conocer los problemas del pasado y solucionarlos.

Texto 10

“Plantear un problema es, precisamente, el comienzo y el final de toda historia. Sin problemas no hay historia. [...] Es cierto que hay problemas técnicos. Y problemas económicos. Pero el problema que cuenta para el futuro de la humanidad es el problema humano...”.

“La historia es ciencia del hombre; y también de los hechos, sí. Pero de los hechos humanos. La tarea del historiador: volver a encontrar a los hombres que han vivido los hechos y a los que, más tarde, se alojaron en ellos para interpretarlos en cada caso. Y también los textos. Pero se trata de textos humanos. Las mismas palabras que los forman están repletas de sustancia humana. Todos tienen su historia, suenan de forma diferente según los tiempos e incluso si designan objetos materiales; sólo excepcionalmente significan realidad idénticas; cualidades iguales o equivalentes. Hay que utilizar los textos, sin duda. Pero todos los textos. Y no solo los documentos de archivo (...) También un poema, un cuadro, un drama son para nosotros documentos, testimonios de una historia viva y humana, saturados de pensamiento y acción en potencia...”.

Comentario

Primer párrafo: lo que dice es recuperar al hombre en cada periodo histórico, frente a los hechos. La narrativa de estos historiadores está a la contra, están artos con respecto a lo anterior, y reaccionan. Podemos ver lo que había antes “hechos” la palabra clave nueva es “hombres”, antes lo único que se veía eran datos, victorias, cronologías, ahora lo que se pretende es buscar a las personas que están detrás. Estamos en los años 20-30, después de la 1wW lo que se quiere es en cierta medida, el concepto que subyace está muy de moda, el empoderamiento, es recuperar a quien no había sido protagonista de la historia, a los anónimos de la

Fernand Braudel “Todo trabajo histórico descompone el tiempo pasado y escoge entre sus realidades cronológicas según preferencias y exclusivas más o menos conscientes. La historia tradicional, atenta al tiempo breve, al individuo y al acontecimiento, desde hace largo tiempo nos ha habituado a su relato precipitado, dramático, de corto aliento. La nueva historia económica y social coloca en primer plano de su investigación la oscilación cíclica y apuesta por su duración: se ha dejado embaucar por el espejismo -y también por la realidad- de las alzas y caídas cíclicas de precios. De esta forma, existe hoy, junto al relato (o al «recitativo») tradicional, un recitativo de la coyuntura que para estudiar el pasado lo divide en amplias secciones: decenas, veintenas o cincuentenas de años. Muy por encima de este segundo recitativo se sitúa una historia de aliento mucho más sostenido todavía y, en este caso, de amplitud secular: se trata de la historia de larga, incluso de muy larga, duración. La fórmula, buena o mala, me es hoy familiar para designar lo contrario de aquello que François Simiand, uno de los primeros después de Paul Lacombe, bautizó con el nombre de historia de los acontecimientos o episódica ( évenementielle ). Poco importan las fórmulas pero nuestra discusión se dirigirá de una a otra, de un polo a otro del tiempo, de lo instantáneo a la larga duración (...)

Comentario

En este texto vemos condesados en resumen los 3 tiempos. En el primer párrafo: siempre se hace una selección. El autor critica a la historia hecha a tiempos cortos. Siempre recreamos el pasado, los elaboramos intelectualmente, (lo de la objetividad no va por ahí). Critica a historias llenas de asesinatos, firmas de tratados. Es el tipo de historia más contemporánea que nos bombardean los medios de comunicación, bombardean con datos, evitando que la gente sea capaz de identificar problemas de más amplia estructura detrás de ellos. En el segundo párrafo: segundo nivel de tiempo. En el tercer párrafo: tercer tiempo. Se vuelve a hacer crítica a la historia de los acontecimientos, la historia evenementielle. Define la corta y media duración, pero no la larga. Es un artículo largo, con muchas referencias. Esa crítica es matizada, reconoce que el acontecimiento tiene su importancia, lo que pasa es que solo hacer historia de la acumulación de pequeños acontecimientos no es fructífero.

Texto 13

No quiere esto decir que ambos términos sean de una seguridad absoluta. Así, por ejemplo, el término acontecimiento. Por lo que a mí se refiere, me gustaría encerrado, aprisionado, en la corta duración: el acontecimiento es explosivo, tonante. Echa tanto humo que llena la conciencia de los contemporáneos; pero apenas dura, apenas se advierte su llama (...)

Entonces, expresémoslo más claramente que con el término de episódico: el tiempo corto, a medida de los individuos, de la vida cotidiana, de nuestras ilusiones, de nuestras rápidas tomas de conciencia; el tiempo por excelencia del cronista, del periodista. Ahora bien, téngase en cuenta que la crónica o el periódico ofrecen, junto con los grandes acontecimientos llamados históricos, los mediocres accidentes de la vida ordinaria: un incendio, una catástrofe ferroviaria, el precio del trigo, un crimen, una representación teatral, una inundación. Es, pues, evidente que

existe un tiempo corto de todas las formas de la vida: económico, social, literario, institucional, religioso e incluso geográfico (un vendaval, una tempestad) tanto como político.

Comentario

Habla de la corta duración, y del concepto de acontecimiento, del fugaz, de la noticia. No menosprecia la corta duración, sino que lo diferencia, el tiempo corto que se había contemplado hasta entonces, el gran acontecimiento político (acontecimiento histórico), como el descubrimiento de América, pero tanto esos son acontecimientos, como otros (hasta entonces no contemplados, menos importantes) los de la vida ordinaria, y así los reivindica, reivindica cualquier aspecto de la vida cotidiana, que analizados cuantitativamente le da información valiosa a la escuela posterior, que proviene de annales y de esta generación. El reivindica en la corta duración no solo el asesinato del rey, sino todos los episodios de violencia, por ejemplo. En el tiempo corto que no es el más importante, pero aun así hay que tener en cuenta que entran todos los acontecimientos cotidianos. Dicen que son los más humanos, porque son los que percibimos más intuitivamente, y no es casual que en los informativos estén llenos de este tipo de noticias, porque le interesa al ser humano en primera instancia. En la vocación de annales, todo cuenta, todo es útil, lo que hay que distinguir en este caso, es que su propuesta te permite ensamblar todas las cuestiones en tres medidas de tiempo para analizar cada medida.

Texto 14

El pasado está, pues, constituido, en una primera aprehensión, por esta masa de hechos menudos, los unos resplandecientes, los otros oscuros e indefinidamente repetidos; precisamente aquellos hechos con los que la microsociología o la sociometría forman en la actualidad su botín cotidiano (también existe una microhistoria). Pero esta masa no constituye toda la realidad, todo el espesor de la historia, sobre el que la reflexión científica puede trabajar a sus anchas. La ciencia social casi tiene horror del acontecimiento. No sin razón; el tiempo corto es la más caprichosa, la más engañosa de las duraciones. Éste es el motivo de que exista entre nosotros, los historiadores, una fuerte desconfianza hacia una historia tradicional, llamada historia de los acontecimientos (...)

Comentario

Se refiere a los análisis que hacían los sociólogos, y que hoy día son muy sofisticados, para indicar las intenciones de la población, sobre todo en dos ámbitos, opinión política y consumo.

Texto 15

La reciente ruptura con las formas tradicionales del siglo XIX no ha supuesto una ruptura total con el tiempo corto. Ha obrado, como es sabido, en provecho de la historia económica y social y en detrimento de la historia política. En consecuencia, se han producido una conmoción y una renovación innegables; han tenido lugar, inevitablemente, transformaciones metodológicas, desplazamientos de centros de interés con la entrada en escena de una historia cuantitativa que, con toda seguridad, no ha dicho aún su última palabra.

sociales. Para nosotros los historiadores, una estructura es indudablemente un ensamblaje, una arquitectura pero, más aún, una realidad que el tiempo tarda enormemente en desgastar y en transportar. Ciertas estructuras están dotadas de tan larga vida que se convierten en elementos estables de una infinidad de generaciones: obstruyen la historia, la entorpecen y, por tanto, determinan su transcurrir. Otras, por el contrario, se desintegran más rápidamente. Pero todas ellas constituyen, al mismo tiempo, sostenes y obstáculos. En tanto que obstáculos, se presentan como límites (envolventes, en el sentido matemático) de los que el hombre y sus experiencias no pueden emanciparse. Piénsese en la dificultad de romper ciertos marcos geográficos, ciertas realidades biológicas, ciertos límites de productividad, y hasta determinadas coacciones espirituales: también los encuadramientos mentales representan prisiones de larga duración.

Comentario

Braudel está muy influido por el estructuralismo, que domina las ciencias sociales en esas décadas después de la 2WW, la estructura se aplica a todas las ciencias sociales. Para el autor la estructura es el sostén en el que se desarrolló el proceso histórico, el que lo articula, el esqueleto de la sociedad. Las sociedades son cambiantes, la estructura es aquello que no cambia a ese ritmo, tarda más en cambiar porque depende de otros tipos de elementos, depende de la geografía, el marco geográfico, hay que tener en cuenta que habla de sociedades preindustriales. Y por eso dice que la estructura es articulante pero también es limitante (aspectos negativos). Un aspecto articulante es la religión, la católica en nuestro caso, no podemos negar que somos una sociedad construida sobre una determinada religión que imprime una serie de elementos en la forma de entender el mundo, en la forma de relacionarnos, etc. Son sostén y obstáculo a la vez, en el ejemplo de la religión, nos da una estructura en la forma de pensar, pero es un obstáculo para determinados tipos de cambio. (Es estructura pero también limita). La estructuras pueden ser geográficos, biológicas, productividad, coacciones espirituales (iglesia católica), los encuadramientos mentales (como el luto femenino).

Texto 17

Parece que el ejemplo más accesible continúa todavía siendo el de la coacción geográfica. El hombre es prisionero, desde hace siglos, de los climas, de las vegetaciones, de las poblaciones animales, de las culturas, de un equilibrio lentamente construido del que no puede apartarse sin correr el riesgo de volverlo a poner todo en tela de juicio. Considérese el lugar ocupado por la trashumancia de la vida de montaña, la permanencia en ciertos sectores de la vida marítima, arraigados en puntos privilegiados de las articulaciones litorales; repárese en la duradera implantación de las ciudades, en la persistencia de las rutas y de los tráficos, en la sorprendente fijeza del marco geográfico de las civilizaciones (...)

Comentario

Hay que tener en cuenta que Braudel vive en un mundo previo a la globalización, esto tiene sentido, un hombre que ha viajado mucho, donde lo rural y tradicional tiene mucho peso. La globalización ha roto todos estos esquemas, es uno de los grandes

cambios que todavía evaluamos si es bueno o malo. Eso ha hecho saltar todos esos condicionantes, pero para todos los periodos previos esta clasificación de Braudel son estructuras de larga duración sujetas por el marco geográfico.

Texto 18

Pero mejor es razonar sobre un ejemplo rápidamente analizado. Consideremos, muy próximo a nosotros, en el marco de Europa, un sistema económico que se inscribe en algunas líneas y reglas generales bastante claras: se mantiene en vigor aproximadamente desde el siglo XIV al siglo XVIII - digamos, para mayor seguridad, que hasta la década de 1750. Durante siglos, la actividad económica depende de poblaciones demográficamente frágiles, como lo demuestran los grandes reflujos de 1350-1450 y, sin duda, de 1630-1730. A lo largo de siglos, la circulación asiste al triunfo del agua y de la navegación al constituir cualquier espesor continental un obstáculo, una inferioridad. Los auges europeos, salvo excepciones que confirman la regla (ferias de Champagne, ya en decadencia al iniciarse el período, o ferias de Leipzig en el siglo XVIII), se sitúan a lo largo de franjas litorales. Otras características de este sistema: la primacía de mercaderes y comerciantes; el papel eminente desempeñado por los metales preciosos, oro, plata, e incluso cobre, cuyos choques incesantes sólo serán amortiguados, al desarrollarse decisivamente el crédito a finales del siglo XVI; las repetidas dentelladas de las crisis agrícolas estacionarias; la fragilidad, cabe decir, de la base misma de la vida económica; la función, por último, desproporcionada a primera vista, de uno o dos grandes tráficos exteriores: el comercio del Levante del siglo XII al siglo XVI, el comercio colonial en el siglo XVIII (...)

Comentario

Ejemplo de un modelo económico, no es un auge y declive de precios, un modelo que esta desde el 14 al 18, con dependencia de los transportes marítimos, fragilidad de poblaciones, primacía de mercaderes y comerciantes, el patrón-oro, es una economía que no conoce el crédito, esto originalmente permitió crecer a las economías, un crédito sano, desde Nixon hemos cambiado de estructura económica. El patrón-oro tenía sus cosas buenas y malas. Cuando se superó el patrón-oro de delimitó el crecimiento, el crédito estaba limitado por el oro, la cuestión es cómo utilizar el crédito, es una herramienta más sofisticada que el no crédito, no hay que demonizarlo, pero hay que conocer sus peligros. El modelo que plantea Braudel no es de larga duración, perdura unos 4 siglos, con características determinadas, deleznadas por el sostén geográfico, por esos límites, sostén y límite. Depende mucho del comercio con el levante y desde el siglo 18 por el comercio de las colonias. (Este texto se concreta con un ejemplo del propio Braudel).

Texto 19

He definido así -o mejor dicho he evocado a mi vez después de algunos otros- los rasgos fundamentales, para Europa Occidental, del capitalismo comercial, etapa de larga duración. Estos cuatro o cinco siglos de vida económica, a pesar de todas las evidentes transformaciones, poseyeron una cierta coherencia hasta la conmoción del siglo XVIII y la revolución industrial de la que todavía no hemos salido. Estuvieron caracterizados por una serie de rasgos comunes que