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Lectura, Apuntes de Psicolingüística

Asignatura: Psicología del Lenguaje, Profesor: susana lopez ornat, Carrera: Psicología, Universidad: UCM

Tipo: Apuntes

2014/2015

Subido el 06/02/2015

isako-6
isako-6 🇪🇸

3.9

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PROCESAMIENTO
DE LA
AMBIGÜEDAD
ESTRUCTURAL
Uno de los principales focos de atención del trabajo
actual sobre el análisis sintáctico consiste en intentar
comprender cómo procesamos la ambigüedad sintácti-
ca, porque esto nos ofrece una herramienta importante
para evaluar modelos alternativos de cómo actúa el pro-
cesador sintáctico.
Modelos
de vía
muerta
frente
a
modelos
basados
en restricciones del análisis
sintáctico
Hay dos modelos que han dominado la investigación
sobre el análisis sintáctico. El modelo de vía muerta es
un modelo autónomo en dos fases, mientras que el mo-
delo basado en restricciones es un modelo interactivo en
una fase. La elección entre ambos depende de lo pronto
que se pueda demostrar que el contexto del discurso, la
frecuencia y otra información semántica influyen sobre
las elecciones del análisis sintáctico. ¿Se hace la adjudi-
cación inicial (la forma en que se asignan los elementos
sintácticos al creciente árbol sintáctico) en función de
tan sólo el conocimiento sintáctico, oestá influida por
factores semánticos?
El modelo de vía muerta
Según el modelo de vía muerta tgarden path model,
Frazier, 1987a), el análisis sintáctico se produce en dos
fases. En la primera, el procesador sólo utiliza infor-
mación sintáctica. Si el material entrante es ambiguo,
sólo se crea una estructura. La adjudicación inicial sólo
está determinada por las preferencias sintácticas dicta-
das por los dos principios de la adjudicación mínima
y el cierre tardío. Si los resultados del primer análisis
resultan incompatibles con la información sintáctica,
pragmática, osemántica ytemática posterior en un pro-
cesador temático independiente, es necesario un segun-
do análisis para revisar el árbol del análisis sintáctico.
En el modelo de vía muerta, sólo se puede utilizar la
información temática sobre los papeles semánticos en
la segunda fase del análisis sintáctico (Rayner, Carlson
y Frazier, 1983).
Hay dos principios fundamentales del análisis sin-
táctico que determinan la adjudicación inicial, denomi-
nados la adjudicación mínima y el cierre tardío. Según
la adjudicación mínima, se debe adjudicar el material
entrante al marcador de la locución que se está constru-
yendo, utilizando el menor número de nodos posible.
Según él cierre tardío, se debe incorporar el material
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entrante a la cláusula olocución que se está procesando
actualmente. Si se produce un conflicto entre estos dos
principios, predomina la adjudicación mínima.
Modelos de análisis sintáctico basados
en restricciones
Un tipo de modelo interactivo denominado enfoque
basado en restricciones ha ganado una gran populari-
dad (p. ej., Boland, Tanenhaus y Garnsey, 1990; Mac-
Donald, 1994; MacDonald, Pearlmutter y Seidenberg,
1994a; Tanenhaus, Carlson yTrueswell, 1989; Taraban
yMcClelland, 1988; Trueswell et al., 1993.) Según este
enfoque, el procesador utiliza múltiples fuentes de in-
formación, incluyendo información sintáctica, semánti-
ca, del discurso ybasada en la frecuencia, denominada
restricciones. La construcción más respaldada por es-
tas múltiples restricciones es la que está más activada,
aunque es posible que también permanezcan activas las
alternativas menos plausibles. Se genera una «vía muer-
ta» cuando el análisis correcto de una ambigüedad local
recibe una escasa activación.
Evidencia
de la
autonomía
en el
procesamiento
sintáctico
El modelo de vía muerta afirma que podemos resolver
la ambigüedad utilizando la asignación mínima y el cie-
rre tardío sin ayuda semántica. Puesto que (33) es cohe-
rente con un cierre tardío, no plantea ningún problema
al procesador; sin embargo, (34) no es consistente en
última instancia con el cierre tardío por lo que el pro-
cesador intenta en primera instancia asignar la locución
nominal «a mile and a half» al primer verbo. Cuando
llega a«seems» resulta evidente que esta estructura es
incorrecta: hemos sido engañados. En un estudio sobre
los movimientos oculares, Frazier yRayner (1982) con-
cluyeron que el tiempo de lectura era más largo en (34)
que en (33), y en (34) la primera fijación en la región de
desambiguación era más larga.
(33) Since Jay always jogs a mile and a half this
seems a short distance to him (Puesto que Jay
siempre corre una milla y media esta distancia
parece muy corta para él).
(34) Since Jay always jogs a mile and a half seems
a very short distance to him (Puesto que Jay
siempre corre una milla y media parece una
distancia muy corta para él).
Rayner yFrazier (1987) monitorizaron los movi-
mientos oculares de los participantes cuando leían fra-
ses como (35) y (36).
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PROCESAMIENTO DE LA AMBIGÜEDAD

ESTRUCTURAL

Uno de los principales focos de atención del trabajo actual sobre el análisis sintáctico consiste en intentar comprender cómo procesamos la ambigüedad sintácti- ca, porque esto nos ofrece una herramienta importante para evaluar modelos alternativos de cómo actúa el pro- cesador sintáctico.

Modelos de vía muerta frente a modelos

basados en restricciones del análisis

sintáctico

Hay dos modelos que han dominado la investigación sobre el análisis sintáctico. El modelo de vía muerta es un modelo autónomo en dos fases, mientras que el mo- delo basado en restricciones es un modelo interactivo en una fase. La elección entre ambos depende de lo pronto que se pueda demostrar que el contexto del discurso, la frecuencia y otra información semántica influyen sobre las elecciones del análisis sintáctico. ¿Se hace la adjudi- cación inicial (la forma en que se asignan los elementos sintácticos al creciente árbol sintáctico) en función de tan sólo el conocimiento sintáctico, o está influida por factores semánticos?

El modelo de vía muerta

Según el modelo de vía muerta tgarden path model, Frazier, 1987a), el análisis sintáctico se produce en dos fases. En la primera, el procesador sólo utiliza infor- mación sintáctica. Si el material entrante es ambiguo, sólo se crea una estructura. La adjudicación inicial sólo está determinada por las preferencias sintácticas dicta- das por los dos principios de la adjudicación mínima y el cierre tardío. Si los resultados del primer análisis resultan incompatibles con la información sintáctica, pragmática, o semántica y temática posterior en un pro- cesador temático independiente, es necesario un segun- do análisis para revisar el árbol del análisis sintáctico. En el modelo de vía muerta, sólo se puede utilizar la información temática sobre los papeles semánticos en la segunda fase del análisis sintáctico (Rayner, Carlson y Frazier, 1983). Hay dos principios fundamentales del análisis sin- táctico que determinan la adjudicación inicial, denomi- nados la adjudicación mínima y el cierre tardío. Según la adjudicación mínima, se debe adjudicar el material entrante al marcador de la locución que se está constru- yendo, utilizando el menor número de nodos posible. Según él cierre tardío, se debe incorporar el material

10. COMPRENSiÓN DE LA ESTRUCTURA DE LAS FRASES 263

entrante a la cláusula o locución que se está procesando actualmente. Si se produce un conflicto entre estos dos principios, predomina la adjudicación mínima.

Modelos de análisis sintáctico basados

en restricciones

Un tipo de modelo interactivo denominado enfoque basado en restricciones ha ganado una gran populari- dad (p. ej., Boland, Tanenhaus y Garnsey, 1990; Mac- Donald, 1994; MacDonald, Pearlmutter y Seidenberg, 1994a; Tanenhaus, Carlson y Trueswell, 1989; Taraban y McClelland, 1988; Trueswell et al., 1993.) Según este enfoque, el procesador utiliza múltiples fuentes de in- formación, incluyendo información sintáctica, semánti- ca, del discurso y basada en la frecuencia, denominada restricciones. La construcción más respaldada por es- tas múltiples restricciones es la que está más activada, aunque es posible que también permanezcan activas las alternativas menos plausibles. Se genera una «vía muer- ta» cuando el análisis correcto de una ambigüedad local recibe una escasa activación.

Evidencia de la autonomía

en el procesamiento sintáctico

El modelo de vía muerta afirma que podemos resolver la ambigüedad utilizando la asignación mínima y el cie- rre tardío sin ayuda semántica. Puesto que (33) es cohe- rente con un cierre tardío, no plantea ningún problema al procesador; sin embargo, (34) no es consistente en última instancia con el cierre tardío por lo que el pro- cesador intenta en primera instancia asignar la locución nominal «a mile and a half» al primer verbo. Cuando llega a «seems» resulta evidente que esta estructura es incorrecta: hemos sido engañados. En un estudio sobre los movimientos oculares, Frazier y Rayner (1982) con- cluyeron que el tiempo de lectura era más largo en (34) que en (33), y en (34) la primera fijación en la región de desambiguación era más larga.

(33) Since Jay always jogs a mile and a half this seems a short distance to him (Puesto que Jay siempre corre una milla y media esta distancia parece muy corta para él). (34) Since Jay always jogs a mile and a half seems a very short distance to him (Puesto que Jay siempre corre una milla y media parece una distancia muy corta para él).

Rayner y Frazier (1987) monitorizaron los movi- mientos oculares de los participantes cuando leían fra- ses como (35) y (36).

264 LA PSICOLOGíA DEL LENGUAJE

(35) The criminal confessed his sins harmed many people (el delincuente confesó sus pecados perjudicaron a mucha gente). (36) The criminal confessed that his sins harmed many people (el delincuente confesó que sus pecados perjudicaron a mucha gente).

Cuando empezamos a leer (35) en inglés, la adjudi- cación mínima lleva a adoptar la estructura que contiene el menor número de nodos. Por tanto, cuando llegamos a «his sins», sus pecados, el análisis más sencillo es que «his sins» es el objeto de «confessed», confesó, más que el análisis más complejo de que es el sujeto de la cláusula complementaria (como resulta ser el caso pos- teriormente). Por tanto, los lectores ingleses quedan en- gañados en (35), y se ven obligados a volver a reanalizar cuando llegan a «harmed». Sin embargo, (36) no debe- ría llamar a engaño porque «that» bloquea el análisis del objeto de la frase. Rayner y Frazier concluyeron que los participantes experimentaban, en efecto, dificultades cuando llegaban a «harmed» en (35) pero no en (36). Ferreira y Clifton (1986) describieron un experimen- to que sugiere que los factores semánticos no nos pue- den evitar que seamos engañados. La teoría del modelo de vía muerta predice que, debido a la dedicación míni- ma, cuando llegamos a la palabra «examined» debemos considerarla como el verbo principal en (37) y (38) más que como el verbo de la cláusula relativa reducida:

(37) The defendant examined by the lawyer tumed out to be unreliable (el acusado examinado por el abogado resultó ser de poca fiabilidad). (38) The evidence examined by the lawyer tumed out to be unreliable (la evidencia examinada por el ahogado resultó ser de poca fiabilidad).

Analice el tipo de estructura que se podría haber ge- nerado en inglés cuando se llega a la palabra «exami- ned» en (37) y (38). «Examined» requiere un agente. En (37), «the defendant» es un ser animado y puede, por tanto, desempeñar el papel de agente, como en «the de- fendant examined the evidence», el acusado examinó la evidencia; pero, por supuesto, «the defendant» también puede ser lo que se examina de forma que la estructura sintáctica es ambigua entre una cláusula relativa reduci- da y un verbo principal. En (38) «the evidence» es algo inanimado y, por tanto, no puede desempeñar el papel de agente; debe ser lo que se examina y, por tanto, esta estructura sólo puede ser una relativa reducida. Sin em- bargo, el análisis de la evidencia sobre el movimiento ocular sugiere que la evidencia semántica disponible en frases como (38) no impidió que los participantes re- sultaran engañados. Por el contrario, parece que segui- mos construyendo la interpretación inicial como la más sencilla sintácticamente siguiendo el principio de la

adjudicación mínima. Ferreira y Clifton afirmaron que la información semántica no impide ni causa una «vía muerta», pero puede acelerar la recuperación del enga- ño. La dificultad planteada por la ambigüedad tiene una duración muy breve y se resuelve cuando se lee la pala- bra que sigue al verbo, «by» (Clifton y Ferreira, 1989). Mitchell (1987b), a partir de los datos de una tarea de lectura de ritmo libre (en la que los participantes leen una pantalla de un ordenador y dan a una tecla cada vez que están preparados para leer una nueva palabra o locución), concluyeron que la etapa inicial sólo utiliza la información de parte de la oración, y que la informa- ción detallada del verbo sólo afecta a la segunda fase de procesamiento evaluadora. Analice las frases (39) y (40). En (39), según la teoría de la vía muerta, el proce- sador prefiere designar la locución «the doctor» como el objeto directo de «visited» (para cumplir con el cierre tardío, manteniendo abierta la primera locución todo el tiempo posible). Como era de esperar, los participantes se vieron engañados por (39). Sin embargo, si se dispo- ne de información semántica y temática desde una fase temprana, entonces en (40) la información temática de- bería decir al procesador que «sneezed» no puede llevar un objeto directo (un proceso conocido como guía léxi- ca). No obstante, los participantes seguían terminando engañados en (38); por tanto, el análisis sintáctico ini- cial debe estar ignorando la información del verbo.

(39) After the child had visited the doctor prescribed a course of injections (tras la visita del niño el doc- tor prescribió un tratamiento con inyecciones). (40) After the child had sneezed the doctor prescri- bed a course of injections (tras el estornudo del niño el doctor prescribió un tratamiento con inyecciones).

Van Gompel y Pickering (2001) alcanzaron la mis- ma conclusión utilizando la metodología del movimien- to de los ojos: los lectores tienen problemas después de «sneezed». Estos experimentos sugieren que la primera fase del análisis sintáctico es miope y no utiliza la infor- mación semántica o temática. Análogamente, Ferreira y Henderson (1990) analizaron los datos de los movimien- tos oculares y la lectura de ritmo libre palabra a palabra de frases ambiguas, concluyendo que la información del verbo no afecta al análisis sintáctico inicial, aunque es posible que guíe la segunda fase del reanálisis. Podemos manipular la relación semántica de sus- tantivos y verbos en contextos en los que son, o bien adecuados sintácticamente o bien inadecuados sintácti- camente. Se pueden desenredar los distintos efectos en tareas de nombramiento y decisión léxica (O'Seaghdha, 1997). Los resultados sugieren que el análisis sintácti- co precede al análisis semántico y es independiente del mismo. Analice las frases (41) y (42):

266 LA PSICOLOGíA DEL LENGUAJE

FIGURA 10.

in the museum

alllhe paintings

The Ihieves

50 (6 nodos) ~)

/LN) (LV)

( v) (LN' i', Pp\

Estructuras de adjudicación de locución nominal y locución verbal en Taraban y McClelland (1988)

49 (7 nodos) ( r :

<~""""" " '''''-~.-.,~~, -, i.LN) (LV;

1 .r>:

The \ V j ''. LN, thievesl •.. /~r stole ,LN) ',PP

vacaban tanto un N400 como un P600, siendo la mag- nitud de cada efecto aproximadamente la misma que si se presentaba cada anomalía por separado. El cerebro responde de distinta manera a las anomalías sintácticas y semánticas, y la respuesta a cada tipo de anomalía no se ve afectada por la presencia del otro tipo. Osterhout y Nicol concluyeron que los procesos sintácticos y se- mánticos son separables e independientes. Ha habido un cierto debate sobre la fortaleza de esta afirmación. Resulta útil diferenciar entre la modulari- dad representacional y la modularidad del procesamien- to (Pickering, 1999; Trueswell, Tanenhaus y Garnsey, 1994). La modularidad representacional afirma que el conocimiento semántico y el sintáctico se representan por separado. Es decir, hay distintos tipos de representa- ción lingüística que pueden estar almacenados o proce- sados en distintas partes del cerebro. Esta cuestión no es demasiado controvertida. La mayor parte del debate se centra en la modularidad del procesamiento: ¿está res- tringido el procesamiento inicial a la información sin- táctica, o pueden todas las fuentes de información in- fluir en las fases de procesamiento más tempranas?

Evidencias sobre la interacción

en el procesamiento sintáctico

stole alllhe in the paintings night

Los experimentos analizados hasta ahora sugieren que la primera fase del análisis sintáctico sólo utiliza las pre- ferencias sintácticas basadas en la adjudicación mínima y el cierre tardío, y no utiliza información semántica o temática. Sin embargo, según la explicación interactiva, los factores semánticos influyen sobre si somos llama- dos a engaño o no. ¿Cuál es la evidencia de que los fac- tores semánticos desempeñan un papel temprano en el análisis sintáctico? ¿Tal vez se puedan explicar mejor los principios sintácticos de la adjudicación mínima y el cierre tardío recurriendo a los sesgos semánticos? Taraban y McCIe- lland (1988) compararon los tiempos de lectura a ritmo libre en frases como (49) y (50) (véase la Figura 10.2):

(49) The thieves stole all the paintings in the mu- seum while the guard slept (los ladrones ro- baron todos los cuadros del museo mientras el guarda dormía). (50) The thieves stole all the paintings in the night while the guard slept (los ladrones robaron to- dos los cuadros en la noche mientras el guarda dormía).

cución verbal con «stole», La locución nominal añadida en (49) produce una estructura de mayor complejidad gramatical que la locución verbal añadida en (50). No obstante, Taraban y McClelland determinaron que se lee más deprisa (49) que (50). Afirmaron que esto se debe a que todas las palabras hasta «museum» y «night» crean un sesgo semántico para la interpretación no mínima. Concluyeron que las violaciones del proceso puramente sintáctico de las palabras añadidas a la representación estructural en desarrollo no ralentizan la lectura, pero las violaciones del proceso semántico de la asignación de las palabras a los papeles temáticos sí. Taraban y McClelland también concluyeron que los estudios an- teriores que parecían respaldar la adjudicación mínima habían confundido, de hecho, la simplicidad sintáctica con el sesgo semántico. ¿Por qué encontramos una vía muerta en algunas ocasiones pero no en otras? Milne (1982) fue uno de los primeros que afirmó que los factores semánticos, más que los sintácticos, nos engañan. Analicemos las tres frases (51)-(53). Sólo (51) plantea problemas porque genera expectativas semánticas que se incumplen pos- teriormente:

La frase (50) tiene una estructura de adjudicación mí- nima pero (49) no. En (49) la locución «in the museum» debe formar una locución nominal con «paintings»; en (50), la locución «in the night» debe constituir una 10-

(51) The granite rocks during the earthquake (el granito se tambalea durante el terremoto; pero en inglés se interpreta, al principio, como «las piedras de granito durante el terremoto»).

10. COMPRENSiÓN DE LA ESTRUCTURA DE LAS FRASES 267

(52) The granite rocks were by the seashore (las pie- dras de granito estaban en la orilla). (53) The table rocks during the earthquake (la mesa se tamhalea durante e! terremoto).

¿Cómo explican los factores semánticos nuestra difi- cultad con las cláusulas relativas reducidas? Crain y Steedman (1985) utilizan una tarea de eva- luación gramatical acelerada para demostrar que un contexto semántico inadecuado puede eliminar las vías muertas. En esta tarea, los participantes ven una serie de palabras y tienen que decidir a la mayor brevedad posi- ble si esa serie de palabras es correcta gramaticalmente o no. Los participantes tienen, en conjunto, más proba- bilidades de identificar erróneamente las frases que lla- man a engaño como frases incorrectas gramaticalmente en esta tarea que en el caso de frases que no llaman a engaño. La frase (54) se estimó como gramaticalmente incorrecta, de forma errónea, con más frecuencia que la frase (53), con la misma estructura pero semánticamen- te más plausible:

(54) The teachers taught by the Berlitz method pas- sed the test (los profesores enseñados con e! método Berlitz aprobaron el examen). (55) The children taught by the Berlitz method pas- sed the test (los niños enseñados con el método Berlitz aprobaron el examen).

Crain y Steedman afirmaron que no hay nada pare- cido a un contexto totalmente neutro desde el punto de vista semántico. Incluso cuando la frase no parece tener ningún contexto semántico, los participantes incorporan al experimento sus conocimientos anteriores y sus ex- pectativas. Afirmaron que se pueden explicar todas las preferencias del análisis sintáctico desde un punto de vista semántico. Todas las alternativas sintácticas son analizadas en paralelo y las consideraciones semánti- cas seleccionan rápidamente entre ellas. La dificultad semántica se basa en la cantidad de información que hay que suponer: cuantos más supuestos hay que hacer, más difícil resulta procesar la frase. Por tanto, las frases como la (56) son difíciles comparadas con la (57), donde se presupone la existencia de un solo caballo. Este su- puesto es incompatible con la representación semántica que se necesita para comprender (56): que hay varios caballos pero que es el que corrió delante del granero el que se cayó. Es decir, si el procesador se encuentra con una locución nominal definida en ausencia de cualquier contexto, sólo se postula una entidad (p. ej., un caballo) y, por tanto, no es necesario un modificador. Si hay uno se provocan dificultades en el procesamiento.

(56) The horse raced past the barn fell (el cahallo que corrió delante del granero cayó).

(57) The horse raced past the bam quickly (el caha- llo corrió rápidamente delante de! granero).

Altmann y Steedman (1988) midieron los tiempos de lectura de frases como (58) y (59):

(58) The burglar blew open the safe with the dyna- mite and made off with the loot (el ladrón voló el cofre con dinamita y escapó con el botín). (59) The burglar blew open the safe with the new lock and made offwith the loot (el ladrón abrió el cofre con el nuevo cerrojo y escapó con el botín).

Estas frases son ambiguas: las oraciones preposicio- nales «with the dynamite» (con dinamita) y «with the new lock» (con el nuevo cerrojo) pueden modificar, o bien a la locución nominal «the safe» (el cofre) o bien a la locución verbal «blew open the safe» (voló el cofre). Altmann y Steedman presentaron a los participantes un contexto con un discurso anterior que desambiguaba las frases. Una frase anterior presentaba el contexto y ha- cía referencia o bien a uno ° bien a dos cofres. (<<Once inside he saw that there was a safe with a new lock and a strongbox with an old lock», una vez dentro vio que había un cofre con un nuevo cerrojo y una caja fuerte con un viejo cerrojo, frente a «Once inside he saw that there was a safe with a new lock and a safe with an old lock»; una vez dentro, vio que había un cofre con un cerrojo nuevo y un cofre con un cerrojo viejo.) Si la frase del contexto sólo mencionaba un cofre, entonces la locución nominal compleja «the safe with the new lock» resulta redundante y provoca una dificultad del procesamiento adicional. Por tanto, la oración preposi- cional en (59) requería relativamente más tiempo para leerla. Si la frase de contexto mencionaba dos cofres, la sencilla locución nominal «the safe» en (58) no consi- gue identificar a determinado cofre, por lo que se tarda- ba relativamente más en leer la oración preposicional «with the dynamite» en (58). Altmann y Steedman (1988) pusieron de relieve que el procesador construye una representación sintáctica de forma paulatina, de palabra en palabra. En cada palabra se generan en paralelo interpretaciones sintácticas alter- nativas y, a continuación, se toma una decisión utilizan- do el contexto. 'Altmann y Steedman lo denominaron interacción «débil», frente a una interacción fuerte en la que el contexto guía de hecho el proceso de análisis sintáctico de forma que sólo se genera una alternativa. Este enfoque se conoce como la teoría referencial del análisis sintáctico. El procesador construye un análisis en paralelo y utiliza el contexto del discurso para des- ambiguarlo de inmediato. Es la naturaleza inmediata de esta desambiguación la que diferencia a la teoría refe- rencial de los modelos de vía muerta. Puesto que hay

(63) The fossil examined - (el fósil examinado/exa- minó.... ) (64) The archaeologist examined - (el arqueólogo examinó! examinado.. .)

Los fragmentos son ambiguos en inglés porque son coherentes con dos construcciones de frases: el orden más frecuente, la estructuras reducida, donde la prime- ra locución nominal es el agente (p. ej., «The archaeo- logist examined the fossil», el arqueólogo examinó el fósil), y con una cláusula relativa reducida (<<The fossil examined by the archaeologist was important» el fósil examinado por el arqueólogo era importante). Sin em- bargo, analicemos los papeles temáticos asociados con el verbo «examinar». Tiene los papeles de agente, al cual se ajusta mejor una entidad animada, y de tema, al cual se ajusta mejor un objeto inanimado (Trueswell y Tanenhaus, 1994). Así pues, las consideraciones se- mánticas relacionadas con los papeles temáticos sugie- ren que es probable que (63) sea una estructura relativa reducida y (64) una estructura de frase sencilla. Se pro- ducen dificultades cuando el material posterior entra en conflicto con estas interpretaciones, o si el contexto que proporcionan los sustantivos no está suficientemente sesgado. Trueswell et al. (1994) analizaron los movi- mientos oculares para investigar cómo comprendía la gente frases como la (63) y la (64). Concluyeron que si las restricciones semánticas eran suficientemente fuer- tes, las cláusulas relativas reducidas no eran más difíci- les que las construcciones sin reducir. Recuérdese que, por el contrario, Ferreira y Clifton (1986) encontraron evidencia de una mayor dificultad con materiales muy parecidos, las frases (37) y (38). ¿A qué se debe esta discrepancia? Trueswell et al. afir- maron que el sesgo semántico en el experimento de Fe- rreira y Clifton era demasiado débil. Si la restricción semántica no es suficientemente fuerte, se producirá una vía muerta. McRae, Spivey-Knowlton y Tanenhaus (1998) determinaron que una fuerte verosimilitud tam- bién puede superar las vías muertas. En la otra cara de la moneda, la gente es reacia a abandonar análisis plau- sibles a favor de otros nada plausibles, incluso cuando el análisis plausible está resultando erróneo (Pickering y Traxler, 1998). Una idea importante de los modelos basados en res- tricciones es la del sesgo del verbo (Garnsey et al., 1997; Trueswell et al., 1993). Esta idea afirma que, aunque al- gunos verbos pueden aparecer en una serie de estructu- ras sintácticas, algunas de sus estructuras sintácticas son más comunes que otras. Las frecuencias relativas de las interpretaciones alternativas de los verbos predicen si la gente tendrá dificultades o no para comprender las cláu- sulas relativas reducidas (MacDonald, 1994; Trueswell, 1996). Así, aunque el verbo «read», leer, puede apare- cer con complementos de frases (<<the ghost read the

10. COMPRENSIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LAS FRASES 269

book had been burned», el fantasma leyó el libro había sido quemado), lo más común es que vayan seguidos de un objeto directo (como en la sencilla, «the ghost read the book during the plane journey», el fantasma leyó el libro durante el viaje en avión). Los verbos de ohjeto directo son aquéllos en los que la continuación más fre- cuente es el objeto directo; los verbos de complementos de frases son aquéllos cuya continuación más frecuente es una oración complementaria. Según los modelos basados en restricciones, la infor- mación del sesgo del verbo está disponible de inmediato en cuanto se reconoce el verbo. Trueswell et al. (1993) encontraron evidencia de la disponibilidad inmediata de la información del sesgo del verbo en toda una serie de ta- reas (imprimación, lectura a ritmo libre y movimientos oculares). Determinaron que los verbos con un sesgo hacia las oraciones complementarias no provocaban di- ficultades en el procesamiento, mientras que sí lo hacían los verbos con un sesgo al objeto directo. Además, cuan- to más aparece un verbo con oración complementaria en el lenguaje sin un complementador (<<that»), menos probable es que genere dificultades de procesamiento en las construcciones con oraciones complementarias. Utilizando un conjunto de materiales cuidadosamente controlado, combinado con un análisis del movimiento ocular y de la lectura a ritmo libre, Garnsey et al. (1997) también determinaron que la experiencia anterior de la gente con determinados verbos guía su interpretación de la ambigüedad temporal. El sesgo del verbo guía a los lectores a una interpretación de los verbos con oracio- nes complementarias. Esta información está disponible muy deprisa (sin duda cuando se llega a la palabra que sigue al verbo). Además, la información del sesgo del verbo interactúa con la posibilidad de que un sustanti- vo temporalmente ambiguo sea un objeto directo. Por ejemplo, es más posible que «la decisión» sea un objeto directo que lo sea «el reportero». Este resultado se ex- plica mejor con los modelos basados en restricciones, puesto que, según el modelo de vía muerta, no debería haber ningún efecto temprano de la verosimilitud y del sesgo del verbo. Obsérvese, no obstante, que hay una controversia sobre si los efectos del sesgo del verbo son reales: al- gunos estudios han determinado que no existe un efec- to de la información de la frecuencia del verbo. Por ejemplo, utilizando la metodología de seguimiento de los ojos, Pickering, Traxler y Cracker (2000) deter- minaron que los lectores experimentaban dificultades con las cláusulas de complemento de las frases tempo- ralmente ambiguas incluso cuando los verbos estaban sesgados hacia ese análisis. Analicemos el inicio de la frase (65).

(65) The young athlete realised her potential - (la joven atleta realizó su potencial...)

270 LA PSICOLOGíA DEL LENGUAJE

Ahora hay dos posibles análisis: el análisis de objeto (sencillamente, «The young athlete realised her poten- tial», la joven atleta realizó su potencial) y el análisis del complemento de la frase (como en «The young athlete realized her potential might one day make her a world class athlete», la joven atleta se dio cuenta de que su potencial podría convertirla algún día en una atleta de renombre mundial). El análisis de oración complementaria es el más común para el verbo «rea- lised» (realizó/se dio cuenta), por lo que los lectores deberían adoptarlo, y no adoptar el análisis del objeto. Sin embargo, no lo hacen. La gente prefería adjudicar las opciones nominales como argumentos de los verbos, independientemente de si era probable que este análi- sis fuera correcto o no. Kennison (2001) encontró de manera similar que las estructuras ambiguas provoca- ban dificultades independientemente del sesgo del ver- bo. Pickering y van Gompel (2006) concluyeron que la información del sesgo del verbo tiene cierta influencia sobre el procesamiento sintáctico, pero con frecuencia no la suficiente como para impedir que tengamos pro- blemas con las frases temporalmente ambiguas. En los modelos basados en restricciones se termina resolviendo la ambigüedad sintáctica mediante la com- petencia (MacDonald et al., 1994a, 1994b). Las restric- ciones activan distintos análisis en distinta medida; si dos o más análisis están muy activados, la competencia es fuerte y hay graves dificultades de procesamiento. Tabor y Tanenhaus (1999; véase también Tabor, Julia- no y Tanenhaus, 1997) propusieron que se resuelve la competencia acomodándose en una cuenca de atracción en una red de atractores similar a la postulada para ex- plicar el reconocimiento de las palabras (Hinton y Sha- Hice, 1991; véase el Capítulo 7). Siguiendo una argu- mentación parecida, McRae et al. (1998) propusieron un modelo de tipo conexionista de resolución de la am- bigüedad denominado de competencia-integración. La competencia entre estructuras alternativas desempeña un papel central en el proceso de análisis sintáctico que comprueba esencialmente su estructura preferida tras cada nueva palabra. La evidencia a favor de los mode- los de competencia en paralelo proviene de los estudios que demuestran que, cuanto más compromiso asume la gente con una elección de análisis sintáctico, más difícil resulta que se recupere, un efecto denominado digging-in o enterramiento (Tabor y Hutchins, 2004). Por ejemplo, si se aumenta la brecha entre la ambigüe- dad y la información de desambiguación se hace que las personas que están intentando comprender las frases se «entierren» a medida que van asumiendo un mayor compromiso con el análisis equívoco (p. ej., es más fá- cil (66) comparada con (67); materiales de Ferreira y Henderson, 1991). Cuando se han enterrado, las inter- pretaciones alternativas (incluyendo las correctas) están menos activadas.

(66) After the Martians invaded the town was eva- cuated (después de que los marcianos invadie- ran la aldeafue evacuada). (67) After the Martians invaded the town that the city bordered was evacuated (después de que los marcianos invadieran la aldea que limitaba con la ciudad fue evacuada).

Otra faceta importante de los modelos basados en restricciones es que la ambigüedad sintáctica y léxica se resuelve de forma parecida debido a la importancia que tienen las restricciones léxicas en el análisis sintáctico (MacDonald et al., 1994a, 1994b). Las ambigüedades sintácticas surgen debido a las ambigüedades en el nivel léxico. Por ejemplo, en inglés «raced» es una palabra ambigua, que tiene un sentido del tiempo verbal pasado y otro de participio. En (68), sólo el tiempo verbal pasa- do es consistente con el contexto anterior. Esta informa- ción termina restringiendo al procesador a determinada interpretación sintáctica. Pero, en (69), ambos sentidos son consistentes con el contexto. Aunque las restriccio- nes contextuales rara vez son lo suficientemente fuertes como para limitar la activación de la alternativa ade- cuada, proporcionan información útil para distinguir entre alternativas candidatas. En este tipo de enfoque, se computa una representación sintáctica de una frase mediante vínculos entre elementos en un lexicón rico (MacDonald et al., 1994a).

(68) The horse who raced - (el caballo que co- rrió .. .) (69) The horse raced - (el caballo corrió ... )

Parte de la dificultad de diferenciar entre teorías au- tónomas e interactivas basadas en restricciones provie- ne de la dificultad de obtener pruebas de lo que está ocurriendo en las primeras fases de la comprensión. Tanenhaus et al. (1995) examinaron los movimientos oculares de los participantes que estaban siguiendo ins- trucciones para manipular objetos reales. El análisis de los movimientos oculares sugería que la gente proce- saba las instrucciones de forma incremental, moviendo los ojos hacia los objetos inmediatamente después de la instrucción relevante. La gente solía mover los ojos hacia un objeto objetivo a los 250 ms de haber termina- do la palabra que especificaba de forma singular dicho objeto. Con las instrucciones más complejas, los ojos de los participantes se movían entre diversos objetos bus- cando posibles referentes. La mejor evidencia a favor de la independencia del análisis sintáctico proviene de la lectura de los estudios de frases con breves ambigüedades sintácticas en las que los oyentes tienen claras preferencias por determinadas interpretaciones, incluso cuando el contexto lingüístico

272 LA PSICOLOGíA DEL LENGUAJE

sintáctico podrían reflejar la frecuencia de las distin- tas estructuras dentro de un idioma (Mitchell, Cuetos, Corley y Brysbaert, 1995). Estas diferencias multilin- güísticas ponen en duda la idea de que el cierre tardío sea un principio generado por el proceso que confiere ventajas a la persona que está intentando comprender la frase, como la minimización de la carga de procesa- miento. Frazier (l987b) propuso que el cierre tardío es ventajoso porque, si se mantiene abierto un elemento constituyente todo el tiempo que sea posible, se evita el coste de procesamiento incurrido en cerrarlo, abrirlo y volverlo a cerrar. Se pueden explicar los resultados de este estudio de una de tres formas distintas. Primera, es posible que no se produzca el cierre tardío debido a ventajas del proce- samiento y que la elección de la estrategia (cierre tem- prano frente a cierre tardío) sea fundamentalmente una elección arbitraria en los distintos idiomas. Segunda, el cierre tardío podría tener una ventaja de procesamiento y podría ser la estrategia habitual pero, en algunos idio- mas, en algunas circunstancias, es posible que dominen otras estrategias (Cuetos y Mitchell, 1988). Tercera, como defienden los modelos basados en restricciones, el análisis sintáctico no utiliza en absoluto los principios lingüísticos. Los resultados de interpretación dependen de la interacción de muchas restricciones que son rele- vantes en el procesamiento de la frase. Cualquiera que sea la respuesta, es evidente que si limitamos nuestros estudios al análisis sintáctico en inglés podemos estar perdiendo de vista una gran cantidad de datos potencial- mente importantes. Los modelos basados en restricciones incluyen un elemento probabilístico en tanto en cuanto el análisis que se activa con más potencia puede variar en función de las circunstancias. Otro ejemplo de un modelo pro- babilista es la hipotesis de la afinación (Brysbaert y Mi- tchell, 1996; Mitchell, 1994; Mitchell, Cuetos, Corley y Brysbaert, 1995). La hipótesis de la afinación pone de relieve el papel de la exposición al idioma. Las decisio- nes del análisis sintáctico están influidas por la frecuen- cia con la que se utilizan los análisis alternativos. Di- cho de otra manera, la gente resuelve las ambigüedades de una forma que ha tenido éxito anteriormente (Sturt, Costa, Lombardo y Frasconi, 2003). Dado el razona- ble supuesto de que la gente varía en su exposición a distintos análisis, también variarán sus adjudicaciones iniciales preferidas. Las preferencias de la adjudicación pueden variar de un idioma a otro, y de un individuo a otro y, de hecho, pueden incluso variar para una misma persona en distintos momentos. Brysbaert y Mitchell (1996) utilizaron un cuestionario para analizar las pre- ferencias de adjudicación entre personas que hablaban holandés. Encontraron diferencias individuales en las preferencias de la adjudicación.

Comparación de las teorías de vía muerta

y las teorías basadas en restricciones

¿Cuándo interactúa la sintaxis con la semántica en el análisis sintáctico? Ésta ha resultado ser la pregunta central del análisis sintáctico, además de una de las más difíciles de responder. En los modelos de dos fa- ses en serie, como el modelo de vía muerta, el análisis inicial está restringido utilizando únicamente la infor- mación sintáctica y las preferencias, y una segunda fase utilizando la información semántica. En los modelos basados en restricciones en paralelo, se activan múl- tiples análisis desde el principio, y se utiliza tanto la información sintáctica como la no sintáctica en com- binación para activar las representaciones alternativas. Por desgracia, no hay un gran consenso sobre cuál es el modelo que da la mejor explicación. Las distintas téc- nicas parecen dar distintas respuestas, y los resultados son sensibles a los materiales utilizados. Los defenso- res del modelo de vía muerta afirman que los efectos que se supone que respaldan a los modelos basados en restricciones surgen porque la segunda fase del análisis sintáctico empieza muy deprisa, y muchos experimen- tos que se supone que están analizando la primera fase están, de hecho, fijándose en la segunda fase del análisis sintáctico. Cualquier interacción observada se está pro- duciendo en esta segunda fase, que empieza en un mo- mento muy temprano del procesamiento. Afirman que los experimentos que respaldan a los modelos basados en restricciones tienen fallos metodológicos, y que estos modelos no consiguen explicar todos los datos disponi- bles (Frazier, 1995). Por otra parte, los defensores de los modelos basados en restricciones afirman que los investigadores que prefieren el modelo de vía muerta utilizan técnicas que no son lo suficientemente sensibles como para detectar las interacciones implicadas, o que las restricciones no sintácticas utilizadas son demasiado débiles.

Otros modelos de análisis sintáctico

¿Hay alguna salida a este dilema? Recientemente han adquirido preponderancia los enfoques alternativos a la teoría de vía muerta y a las teorías basadas en restric- ciones. Se podría llamar a la primera alternativa modelo de carrera sin restringir. Para comprender la base de este

TÉRMINO CLAVE

Multilingüista: implicauna comparación entre idiomas.