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Lectura Confabulaciones, Monografías, Ensayos de Memoria Humana

Lectura Confabulaciones de la asignatura Memoria

Tipo: Monografías, Ensayos

2019/2020

Subido el 06/01/2020

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SYLLABUS
MENTE Y CEREBRO 76 N.O 96 - 2019
Por contradictorio que parezca, los pacientes
con lesiones cerebrales proporcionan a los
neuropsicólogos información de gran valor
sobre cómo funciona el cerebro en condi-
ciones normales. Si conocen el lugar donde
se ha producido el daño y basándose en los
síntomas que presentan los afectados, pueden deducir
las funciones que las estructuras cerebrales dañadas
desempeñan en condiciones normales.
Así, las principales cuestiones que se plantean los
neuropsicologos clínicos son dos: ¿cómo funciona el
cerebro? ¿De qué modo puede utilizarse este conocimiento
para ayudar a las personas con una lesión cerebral ad-
quirida o congénita?
La neuropsicología clínica es una parte relativamente
moderna de la psicología. Quien indague sus raíces se
topará con una trama de disciplinas que forman parte de
la medicina, la neuroanatomía, la psicología y la psiquia-
tría. El médico Thomas Willis (1621-1675), pionero en
la investigación neuroanatómica, aportó una contribución
decisiva para perfilar la neuro psicología. En 1664 propu-
so la teoría según la cual las diferentes estructuras del
Neuropsicología,
entre la mente
y el cerebro
Los neuropsicólogos investigan las capacidades humanas que
se encuentran alteradas en las personas con daño cerebral
y desarrollan terapias para mejorar su bienestar y calidad de vida
THERESE HALDER, JOHANNA FUNK Y THOMAS SCHENK
GEORGE VERTUE, 1742 / DOMINIO PÚBLICO
1664
El médico británico Thomas Wi-
llis (1621-1875) publicó su obra
Cerebri anatome. Se considera la
piedra fundacional de la neurolo-
gía. Willis descubrió la relación
entre el lugar de una lesión cere-
bral y las alteraciones de conducta
que presentaban los pacientes. En
ello basó su teoría de la localiza-
ción de las funciones cerebrales.
1800
La teoría de la localización sufrió
un revés: el médico y anatomista
Franz Joseph Gall (1758-1828) pro-
puso la doctrina de la frenología y
relacionó diferentes cualidades psí-
quicas con determinadas áreas ce-
rebrales. Su teoría no se confirmó,
por lo que la idea de unas funcio-
nes cerebrales localizadas volvió a
rechazarse.
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SYLL ABUS

P

or contradictorio que parezca, los pacientes con lesiones cerebrales proporcionan a los neuropsicólogos información de gran valor sobre cómo funciona el cerebro en condi- ciones normales. Si conocen el lugar donde se ha producido el daño y basándose en los síntomas que presentan los afectados, pueden deducir las funciones que las estructuras cerebrales dañadas desempeñan en condiciones normales. Así, las principales cuestiones que se plantean los neuropsicologos clínicos son dos: ¿cómo funciona el cerebro? ¿De qué modo puede utilizarse este conocimiento para ayudar a las personas con una lesión cerebral ad- quirida o congénita? La neuropsicología clínica es una parte relativamente moderna de la psicología. Quien indague sus raíces se topará con una trama de disciplinas que forman parte de la medicina, la neuroanatomía, la psicología y la psiquia- tría. El médico Thomas Willis (1621-1675), pionero en la investigación neuroanatómica, aportó una contribución decisiva para perfilar la neuropsicología. En 1664 propu- so la teoría según la cual las diferentes estructuras del

Neuropsicología,

entre la mente

y el cerebro

Los neuropsicólogos investigan las capacidades humanas que

se encuentran alteradas en las personas con daño cerebral

y desarrollan terapias para mejorar su bienestar y calidad de vida

T H E R E S E H A L D E R , J O H A N N A F U N K Y T H O M A S S C H E N K

GEORGE VERTUE, 1742 / DOMINIO PÚBLICO 1664 El médico británico Thomas Wi- llis (1621-1875) publicó su obra Cerebri anatome. Se considera la piedra fundacional de la neurolo- gía. Willis descubrió la relación entre el lugar de una lesión cere- bral y las alteraciones de conducta que presentaban los pacientes. En ello basó su teoría de la localiza- ción de las funciones cerebrales. 1800 La teoría de la localización sufrió un revés: el médico y anatomista Franz Joseph Gall (1758-1828) pro- puso la doctrina de la frenología y relacionó diferentes cualidades psí- quicas con determinadas áreas ce- rebrales. Su teoría no se confirmó, por lo que la idea de unas funcio- nes cerebrales localizadas volvió a rechazarse.

Vía dorsal Corteza visual Lesión de la paciente D. F. Vía ventral cerebro (que ya habían descrito anteriormente los ana- tomistas) permiten delimitar también sus distintas fun- ciones. A lo largo de varios siglos, las afirmaciones de Willis desencadenaron ardientes debates entre los espe- cialistas. Gracias a las investigaciones con animales y a estudios en personas sanas y pacientes con lesiones ce- rebrales, así como a las técnicas de neuroimagen, hoy se sabe que el cerebro funciona de forma especializada. Así, si movemos nuestro brazo se activan unas áreas ce- rebrales distintas a las que se ponen en marcha cuando leemos un texto. El caso de la paciente D. F. ilustra el modo en que las investigaciones en pacientes neurológicos amplían los conocimientos del funcionamiento normal del cerebro. Hoy en día, los investigadores nos ofrecen muchos de- talles sobre cómo percibimos visualmente los objetos. D. F., una mujer de 47 años, sufrió una grave intoxicación por monóxido de carbono. Una vez despertó del coma, no podía reconocer objetos, como el vaso de agua que se hallaba sobre la mesita de noche o el bolígrafo del médi- co. Parecía como si, para ella, las diversas líneas y ángu- los dejaran de formar figuras coherentes. Cuando los Después de una lesión bilateral en el lóbulo temporal, la paciente D. F. dejó de reconocer objetos. En cambio, las personas con ataxia óptica, que presentan una lesión en la vía dorsal, no consiguen utilizar de manera correcta los objetos. A partir de estas observaciones, los neuro psicólogos desarrollaron el modelo de las dos vías de la percepción visual. 1861 Se recuperó la teoría de la locali- zación. El médico y anatomista Paul Broca (1824-1880) identificó en su paciente Tan una pequeña área en el lóbulo frontal izquierdo como sede de la capacidad moto- ra del habla. Todavía hoy se la co- noce como área de Broca. 1909 A partir de su estructura celular, el neuroanatomista alemán Kor- binian Brodmann (1868-1918) dividió la corteza del cerebro hu- mano en 52 regiones. Las áreas de Brodmann siguen aplicándose en la anatomía del cerebro. FUENTE: VERGLEICHENDE LOKALISATIONSLEHRE DER GROSSHIRNRINDE IN IHREN PRINZIPIEN DARGESTELLT AUF GRUND DES ZELLENBAUES. KORBINIAN BRODMANN JOHANN AMBROSIUS BARTH VERLAG, LEIPZIG, 1909 / PUBLIC DOMAIN YOUSUN KOH

SYLL ABUS servicio de la ciencia. El más conocido de ellos es indu- dablemente H. M. (1926-2008), a quien a la edad de 27 años se le extirpó parte del lóbulo temporal con el pro- pósito de curarle una epilepsia [véase «El caso H. M., un hito en el estudio de la memoria», por Donald G. MacKay; Mente y Cerebro n.o^ 72, 2015]. Después de la interven- ción disminuyeron los ataques epilépticos, pero el pa- ciente perdió la facultad de retener nuevos recuerdos. Al cabo de varias décadas, seguía creyendo que vivía en el año 1953 y que tenía 27 años. Los investigadores le pro- pusieron un juego, con el que consiguieron que por un momento se diera cuenta de que tenía más edad, pero lo olvidó al cabo de poco tiempo. A través del estudio de H. M., los neurocientíficos conocieron el importante papel que desempeña el hipo- campo en la transmisión de vivencias, además de fenó- menos como la memoria a corto y largo plazo, y que nuestra memoria se halla formada por diversos módulos. Pasado el tiempo, H.M. mejoró en sus destrezas, por ejemplo, cuando tenía que dibujar objetos reflejados en un espejo, a pesar de que nunca podía recordar que ya lo había hecho en alguna ocasión. Los neuropsicólogos investigan el modo en que el funcionamiento de nuestro cerebro influye en las viven- cias y en la conducta. Pero estos científicos no se dedican solo a la investigación. En los consultorios especializados, hospitales, centros de rehabilitación, clínicas o consultas privadas trabajan en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos cognitivos y conductuales que pueden apare- cer en el marco de una enfermedad neurológica o psí- quica. Entre estos se encuentran las consecuencias de un ictus, de tumores cerebrales, depresiones y trastornos neurodegenerativos, como el párkinson, la esclerosis múltiple o el alzhéimer. Por regla general, estas lesiones del sistema nervioso central repercuten en funciones cerebrales superiores, entre ellas, el habla, la atención, la percepción, la orientación y la memoria. Aunque los trastornos de las funciones cognitivas no siempre pueden reconocerse directamente, pueden ser un indicio de una enfermedad degenerativa incipiente. Por ello, resulta imprescindible efectuar un diagnóstico neuropsicológico completo y minucioso. Las herramientas de las que se valen los neuropsicó- logos son, principalmente, los tests estandarizados me- diante los que evalúan capacidades cognitivas como la atención, la percepción o la memoria. Para ello piden a sus pacientes que repitan ciertos movimientos (como gestos), miden los tiempos de respuesta, les piden que recuerden palabras o les proponen ejercicios de planifi- cación complejos. Los resultados se comparan con los parámetros normales para cada edad, de manera que pueden determinar si la merma de memoria de un pa- ciente es síntoma del envejecimiento normal o indicio de una demencia. Junto a estas pruebas, los neuropsicó- logos se sirven de la experiencia y de unas buenas dotes de observación para reconocer anomalías cognitivas y sus causas. Para el diagnóstico clínico y la investigación, los neu- ropsicólogos utilizan también técnicas de neuroimagen como la electroencefalografía y la tomografía por reso- nancia magnética funcional (MRf). No obstante, existen enfermedades cerebrales que, si bien se manifiestan a través de la conducta, no pueden objetivarse de forma fehaciente mediante métodos de neuroimagen. Un ejem- plo clásico son las demencias. Por el contrario, algunas imágenes obtenidas mediante RMf permiten reconocer ¿Cuál es el objetivo? Por lo general, la neuropsicología se centra en el estudio de las dificultades que origina una lesión en el sistema nervioso central y relaciona la localización anatómica del daño con las funciones cognitivas psicológicas y emocionales afectadas. 35 SIEMENS AG PRESS PHOTO 1971 En su búsqueda de métodos para visualizar el interior del cuerpo humano, el físico Godfrey Hounsfield (1919-2004) ideó la tomografía axial computarizada (TAC). El procedimien- to posibilitó, por primera vez, anali- zar el cerebro y sus alteraciones en personas vivas. Ello permitió relacio- nar los síntomas neurológicos con lesiones cerebrales. 1965 El neurobiólogo Joseph Altman (1925-2016) descubrió la neuro- génesis del adulto en el hipocam- po, con lo que demostraba la formación de nuevas neuronas en personas adultas. El desarrollo de tratamientos para pacientes con lesiones cerebrales recibió un gran impulso.

lesiones cerebrales, pero el sujeto puede que no presente alteraciones cognitivas ni conductuales. Este fenómeno ocurre en el llamado infarto silencioso. Por ese motivo resulta indispensable realizar un diagnóstico meticuloso mediante los más diversos procedimientos. Hoy en día, los neurocientíficos saben que en muchas capacidades cognitivas no participa una sola región, sino toda una red neuronal en la que, con frecuencia, parti- cipan estructuras cerebrales alejadas entre sí. Cuando una persona, después de un grave traumatismo craneoen- cefálico, presenta problemas para articular palabras, la causa pueden ser lesiones en diferentes regiones cerebra- les, como el área de Broca (planificación del habla) o áreas motoras (procesamiento del habla). Los neuropsi- cólogos registran de manera precisa qué habilidades del lenguaje se encuentran afectadas (por ejemplo, si el pa- ciente tiene dificultades para encontrar la palabra ade- cuada o si no reacciona a la pregunta que se le formula). De esta forma, pueden delimitar el lugar de la lesión en el cerebro y planificar un tratamiento adecuado.

Esperanza de curación

Otra misión de los neuropsicólogos es la rehabilitación de personas que han sufrido daños cerebrales. Como consecuencia de una lesión de la corteza visual primaria pueden presentarse trastornos de la visión, ya que a esa área llegan informaciones procedentes de la retina. De allí, parten hacia otras áreas cerebrales, dependiendo del contenido, su interpretación y valoración. Durante mucho tiempo, los neurólogos supusieron que la vía a través de la corteza visual primaria era la única mediante la cual el cerebro procesaba señales procedentes del ojo. Esta idea se mantuvo hasta que las observaciones de un pa- ciente aportaron datos novedosos. Después de una operación en la corteza visual prima- ria del paciente D. B. para extirparle un tumor, el hombre dejó de ver una parte de su campo visual; tampoco per- cibía los estímulos luminosos que llegaban a esa zona ciega. Pero si los investigadores le pedían que indicase si un estímulo luminoso en su campo visual ciego se movía, el resultado de aciertos superaba la media. Este fenóme- no, denominado visión ciega, demuestra que el cerebro procesa estímulos sensoriales procedentes del ojo inde- pendientemente de la corteza visual primaria [véase «Ciegos con visión», por Beatrice de Gelder; Investiga- ción y Ciencia, julio de 2010]. Este descubrimiento despertó en muchos neurocien- tíficos la esperanza de curar algún día la ceguera por lesiones cerebrales mediante el entrenamiento del pa- ciente. Hasta ahora no se ha conseguido, a pesar de los intensos esfuerzos. La terapia actual de los trastornos de la visión se centra en reducir las dificultades que el pa- ciente puede encontrar en su vida diaria a través de es- trategias compensatorias (por ejemplo, enseñarle a buscar estímulos concretos en su campo visual ciego).

Entrenamiento para la lectura

Un tipo frecuente de ceguera cortical es la llamada he- mianopsia, trastorno en el que no se percibe la mitad del campo visual. Los afectados se quejan de que chocan contra el marco de las puertas, se sienten inseguros al cruzar la calle o tienen problemas para leer. Si el hemis- ferio dañado es el izquierdo, presentan sobre todo difi- cultades para encontrar el principio de una línea. En una 2013 Nació el Proyecto Cerebro Humano con el objetivo desarrollar un modelo cerebral completo basado en la com- putarización. Más de cien institucio- nes y firmas internacionales dedica- das a la investigación participan en este caro y controvertido proyecto. 1991 Gracias al descubrimiento de la tomografía por resonancia mag- nética funcional fue posible ob- servar cómo el cerebro llevaba a cabo funciones cognitivas. Este método dio lugar a un creciente número de estudios sobre la loca- lización de funciones cerebrales. 35 SIEMENS AG PRESS PHOTO ¿Qué enfermedades trata? La neuropsicología abarca el estudio y tratamiento de múlti- ples enfermedades neurológicas: desde lesiones cerebrales adquiridas (traumatismos craneoncefálicos, ictus, tumores cerebrales, etcétera) hasta enfermedades neurodegenerativas (el alzhéimer y la esclerosis múltiple, entre otras), pasando por trastornos del neurodesarrollo (el autismo, por ejemplo).