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Levi-Strauss, Apuntes de Antropología Social

Asignatura: Història de l'antropologia II: teoria i mètodes, Profesor: joan bestard, Carrera: Antropologia Social i Cultural, Universidad: UB

Tipo: Apuntes

Antes del 2010

Subido el 04/11/2008

eden82
eden82 🇪🇸

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INTRODUCCIÓN
La antropología estructuralista guarda una estrecha analogía con el método
fonológico del círculo de Praga (Trubetzkoy, Jakobson), al considerar elementos de la
cultura al modo que los fonemas forman elementos de significación. Ello se entiende al
considerar que es la lingüística estructuralista la fuente de inspiración de la antropología
estructural, a la que se añaden influencias del psicoanálisis, y otras más remotas de los
pensadores ilustrados.
Con estos caracteres, la metodología estructuralista parte, necesariamente de una
experiencia etnográfica, marcada por la sincronía de los acontecimientos examinados
que no pretende la captación minuciosa de los hechos. Su tarea es describir las pautas
observables, y reconstruir antropológicamente las estructuras mas profundas, tiene un
propósito deductivo-inductivo.
Entendemos por estructuras elementales el parentesco los sistemas cuya
nomenclatura permite determinar en forma inmediata el círculo de parientes y el de los
allegados; en el grupo de parientes distingue dos categorías: los cónyuges posibles y los
prohibidos.
Las estructuras complejas son aquellos sistemas que se limitan a definir el
círculo de parientes y dejan que otros mecanismos, económicos o psicológicos, la tarea
de determinar el cónyuge. Luego, el nombre estructura elemental se reserva para los
sistemas que, como en el caso del matrimonio entre primos cruzados, determinan de
forma casi automática el cónyuge preferido; mientras que los sistemas basados sobre
una transferencia de riqueza o sobre la libre elección (varios sistemas africanos y el de
nuestra sociedad contemporánea) entrarían en la categoría de estructuras complejas.
No existe una estructura que sea elemental en forma absoluta puesto que un
sistema nunca o sólo excepcionalmente llega a determinar un único individuo como
cónyuge prescripto. Las estructuras elementales permiten definir clases o determinar
relaciones, aún en estas estructuras elementales existe cierta libertad de elección,
inversamente, ninguna estructura compleja permite una elección absolutamente libre. El
límite de las estructuras elementales se encuentra en las posibilidades biológicas que
siempre pueden hacer múltiples soluciones para un problema determinado. El límite de
las estructuras complejas se encuentra en la prohibición del incesto que excluye en
nombre de la regla social, ciertas soluciones que sin embargo son biológicamente
posibles.
Por lo tanto no se pueden oponer en forma radical las estructuras elementales y
las complejas, y resulta igualmente difícil trazar la línea que las separa.
Una estructura elemental puede ser indistintamente preferencial o prescriptita. El
carácter específico de una estructura elemental no reside en una de esas alternativas;
radica por entero en el hecho de que el cónyuge, tanto preferido como prescripto, lo es
por que pertenece a una categoría de alianza o porque posee con Ego cierta relación de
parentesco. En otros términos, la relación imperativa o deseable es una función de la
estructura social. Se ingresa en el dominio de las estructuras complejas cuando la razón
de la preferencia o de la prescripción corresponde a otras consideraciones.
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INTRODUCCIÓN

La antropología estructuralista guarda una estrecha analogía con el método fonológico del círculo de Praga (Trubetzkoy, Jakobson), al considerar elementos de la cultura al modo que los fonemas forman elementos de significación. Ello se entiende al considerar que es la lingüística estructuralista la fuente de inspiración de la antropología estructural, a la que se añaden influencias del psicoanálisis, y otras más remotas de los pensadores ilustrados.

Con estos caracteres, la metodología estructuralista parte, necesariamente de una experiencia etnográfica, marcada por la sincronía de los acontecimientos examinados que no pretende la captación minuciosa de los hechos. Su tarea es describir las pautas observables, y reconstruir antropológicamente las estructuras mas profundas, tiene un propósito deductivo-inductivo.

Entendemos por estructuras elementales el parentesco los sistemas cuya nomenclatura permite determinar en forma inmediata el círculo de parientes y el de los allegados; en el grupo de parientes distingue dos categorías: los cónyuges posibles y los prohibidos.

Las estructuras complejas son aquellos sistemas que se limitan a definir el círculo de parientes y dejan que otros mecanismos, económicos o psicológicos, la tarea de determinar el cónyuge. Luego, el nombre estructura elemental se reserva para los sistemas que, como en el caso del matrimonio entre primos cruzados, determinan de forma casi automática el cónyuge preferido; mientras que los sistemas basados sobre una transferencia de riqueza o sobre la libre elección (varios sistemas africanos y el de nuestra sociedad contemporánea) entrarían en la categoría de estructuras complejas.

No existe una estructura que sea elemental en forma absoluta puesto que un sistema nunca o sólo excepcionalmente llega a determinar un único individuo como cónyuge prescripto. Las estructuras elementales permiten definir clases o determinar relaciones, aún en estas estructuras elementales existe cierta libertad de elección, inversamente, ninguna estructura compleja permite una elección absolutamente libre. El límite de las estructuras elementales se encuentra en las posibilidades biológicas que siempre pueden hacer múltiples soluciones para un problema determinado. El límite de las estructuras complejas se encuentra en la prohibición del incesto que excluye en nombre de la regla social, ciertas soluciones que sin embargo son biológicamente posibles.

Por lo tanto no se pueden oponer en forma radical las estructuras elementales y las complejas, y resulta igualmente difícil trazar la línea que las separa.

Una estructura elemental puede ser indistintamente preferencial o prescriptita. El carácter específico de una estructura elemental no reside en una de esas alternativas; radica por entero en el hecho de que el cónyuge, tanto preferido como prescripto, lo es por que pertenece a una categoría de alianza o porque posee con Ego cierta relación de parentesco. En otros términos, la relación imperativa o deseable es una función de la estructura social. Se ingresa en el dominio de las estructuras complejas cuando la razón de la preferencia o de la prescripción corresponde a otras consideraciones.

NATURALEZA Y CULTURA.

El hombre es un ser biológico a la par que un individuo social.

La distinción entre estado de naturaleza y estado de cultura tiene un valor lógico como instrumento metodológico para las ciencias sociales, ya que en la mayoría de los casos no se distinguen bien las causas y la respuesta del sujeto constituye una integración de las fuentes biológicas y sociales de su comportamiento.

Si bien en un principio la diferenciación parece sencilla, la dificultad comienza al emprender el análisis. Se plasma en una dos sentidos: se puede intentar definir, para cada actitud una causa de orden social o biológico y por otro lado; buscar el mecanismo que permite que actitudes de origen cultural se injerten en comportamientos que per sé , son de naturaleza biológica y logra integrárselos. El experimentador se encuentra pues, encerrado en un círculo vicioso.

¿Es posible encontrar en el hombre comportamientos de tipo precultural? El ser humano no es un animal domesticado. Los niños salvajes pueden ser monstruosidades culturales, pero nunca testigos fieles de un estado anterior, ya que no existe comportamiento natural de la especie al que el individuo aislado pueda volver por regresión.

Entonces, ¿es posible intentar un camino inverso y tratar de obtener, en los niveles superiores de la vida animal, actitudes y manifestaciones donde se puedan observar los signos precursores de la cultura? En apariencia la oposición entre comportamiento humano y comportamiento animal es la que proporciona la mejor ilustración de la contradicción entre la cultura y la naturaleza. Luego, donde podremos encontrar un esbozo de los comportamientos humanos es en el grupo de los mamíferos superiores en concreto en los monos antropoides. Pero lo que podemos afirmar es que hay la imposibilidad de extraer conclusiones generales a partir de la experiencia con estos seres. La vida social de los monos no se presta a la formulación de norma alguna.

La ausencia de reglas parece aportar el criterio más seguro para establecer la distinción entre un proceso natural y un proceso cultural.

Ningún análisis real permite captar el punto en que se produce el pasaje de los hechos de la naturaleza a los de la cultura, ni el mecanismo de su articulación. Pero, si tenemos el criterio más válido para reconocer las actitudes sociales: la presencia o ausencia de la regla de los comportamientos sustraídos a las determinaciones instintivas. En todas partes donde se presente la regla sabemos con certeza que estamos en el estadio de la cultura. Simétricamente, es fácil reconocer en lo universal el criterio de la naturaleza, puesto que lo constante en todos los hombres escapa necesariamente al dominio de las costumbres, las técnicas y de las instituciones por las que los grupos se distinguen y oponen.

A falta de un análisis real, el doble criterio de la norma y la universalidad proporciona el principio de un análisis ideal, que pueda permitir aislar los elementos culturales que intervienen en la síntesis de orden más complejo de los elementos naturales.

Se afirma, pues, que todo lo que es universal en el hombre corresponde al orden de la naturaleza y se caracteriza por la espontaneidad, mientras que todo lo que está sujeto a una norma pertenece a la cultura y presenta los atributos de lo relativo y lo particular.

comunes, se debe a que protegen la unidad de los parientes lo cual diferencia a las sociedades humanas de las primates.

Siguiendo a Jack Goody expondremos los siguientes ejemplos explicativos de otras percepciones del “incesto”.

El caso matrilineal: en los Ashanti, un grupo étnico de Ghana, el tratamiento que les dan a las ofensas sexuales es el siguiente; ofensas a la tribu y ofensas caseras. Las ofensas de estas dos categorías se discuten separadamente, después de analizar el mecanismo de cómo funcionan deducen tres clases de ofensas.

La primera clase incluye copular con una mujer del mismo clan (punible con la muerte); copular con hermanos, medio hermanos maternos y con la madre; ello excluye la cópula del padre con la hija con se denomina de otra manera y también es punible con la muerte; y por último copular con un miembro del mismo subgrupo patrilineal, desde luego incluye entre el padre y la hija.

La segunda clase de ofensa sexual consiste fundamentalmente en copular no con los miembros del mismo grupo pero si con las esposas de los miembros de él y, lógicamente con las esposas clasificatorias. La pena consiste en una variante del pago por adulterio.

La tercera clase es con las esposas de otros hombres y la sanción es la de un simple adulterio.

Cabes destacar, que las ofensas tribales no se refieren a relaciones afines a ego. Las mujeres no están prohibidas por que sean esposas de alguien sino por que son miembros del mismo grupo patrilineal. Los Ashanti diferencian entre ofensas intragrupo y ofensas al grupo de esposas, en los sistemas occidentales no existe esta diferenciación por que en el matrimonio las esposas son asimiladas para diversos objetivos sociales en los grupos natales de cada una.

Esta conclusiones se confirman, también en el caso de los Trobiand estudiados intensamente por Malinowski. Los trobiandeses como la familia es bilateral entienden en primer lugar como incesto la copulación del hombre con su madre, su hermana y su hija. Si bien el incesto entre el padre y la hija no es conceptualizado desde la misma manera, es similar a la ofensa intertribal de los Ashanti. Malinowski nos aclara que la copulación con las esposas de los miembros del matriclan, al igual que la esposa del hermano no tienen una sanción grave. Al igual que los Ashanti la ofensa sexual más grave es la cometida con los miembros del propio matriclan. El autor insiste que el la prohibición del hermano con hermana es la base de tabú del incesto de la sociedad Trobiandesa.

El caso patrilineal: en esta ocasión hablaremos de los Tallensi etnia estudiada por Meyer Fortes, según el autor los Tallensi no tienen una palabra específica para el incesto. La traslación del término que ellos usan sería aproximadamente “asuntos acerca de mujeres” (las comillas son de Fortes). Para Fortes, el rango del incesto incluye las relaciones sexuales entre la familia extensa (1949:11), es decir, la familia basada en el linaje, luego en ausencia de un concepto indígena para el incesto Fortes introduce una clasificación bilateral, en ella incluye en la misma categoría ofensas con la tía paterna, la hermana de la hija ( ofensas del grupo de esposas). Para la primera categoría de ofensas es simplemente de mala reputación mientras el segundo es visto con horror, por lo general, tomado como la característica de incesto.

Los Tallensi son patrilineales, su clasificación de las ofensas se parece a muchos otros pueblos con el mismo sistema social. La categoría mujeres es de importancia fundamental para el grupo de descendientes por que así obtienen la continuidad del

clan. Luego la copulación ilegal con la mujer de otro miembro del grupo es tratada con severidad. Los Ashanti son matrilineales, ellos no lo obtienen por mujeres, sino por hermanas, los miembros femeninos del clan. De ahí es la interferencia con su sexualidad que constituye la ofensa heterosexual más atroz.

Al establecer una regla de obediencia general el grupo afirma su derecho a vigilar lo que considera legítimamente como un valor esencial. Se niega a sancionar la desigualdad natural de la distribución de los sexos en el seno de familias y establece, sobre el único fundamento posible la libertad de acceso a las mujeres del grupo, libertad reconocida para todos los individuos. Su fundamentación se puede sintetizar en: para reclamar una esposa no se pueden invocar ni el estado de fraternidad ni el de paternidad sino que este reclamo puede apoyarse en el fundamento que todos los hombres se encuentran en igualdad de condiciones en su competencia por todas las mujeres; en el fundamento de sus relaciones respectivas en términos de grupo y no de familia.

En su aspecto puramente formal la prohibición del incesto no es más que la afirmación, por parte del grupo, de que en materia de relaciones sexuales no es posible cualquier comportamiento. Lo que está regulando, está en relación a la vida sexual, y esta es externa al grupo, porque expresa el grado máximo de la naturaleza animal del hombre al atestiguar la supervivencia de los instintos y además hay que contemplar que los fines de la vida sexual tienen un carácter trascendente al satisfacer tanto deseos individuales como tendencias que sobrepasan los fines propios de lo social.

No hay que dejar de lado que de todos los instintos, el sexual es el único que para definirse necesita del estímulo del otro y ello nos conduce hacia lo social. El aspecto positivo de la prohibición es marcar un principio de organización.

Considerada como prohibición la prohibición del incesto se limita a afirmar, en un campo esencial para la supervivencia del grupo, el predominio de lo social sobre lo natural, de lo colectivo sobre lo individual, de la organización sobre lo arbitrario.

Las reglas del matrimonio no siempre se limitan a prohibir un círculo de parentesco; a veces también determinan un círculo determinado en cuyo interior debe producirse el matrimonio. Deben distinguirse, pues, dos casos: la endogamia y la unión preferencial, es decir, en el primer caso la obligación de casarse en el interior de un grupo definido objetivamente, y en el segundo la obligación de elegir como cónyuge a un individuo que tiene con el sujeto una relación de parentesco determinada.

Debido a la dificultad que plantean los sistemas clasificatorios de parentesco, la endogamia, la distinguiremos en dos tipos diferentes; una que no es más que el anverso que el anverso de una regla de exogamia y que solo se explica en función de ésta; y la verdadera endogamia, que no es un aspecto de la exogamia pero que se da al mismo tiempo que ella, aunque no con la misma relación, sino simplemente conectada a ella. La verdadera endogamia sólo es la negativa a reconocer la posibilidad de matrimonio fuera de los límites de la comunidad humana, la cual está sujeta a muy diversas definiciones según la filosofía del grupo que se considera.

De modo general, la endogamia “verdadera” simplemente manifiesta la exclusión del matrimonio practicado fuera de los límites de la cultura, cuyo concepto está sujeto a contracciones y dilataciones de todo tipo. La fórmula, en apariencia positiva, de la obligación de casarse en el interior del grupo definido por ciertos caracteres concretos es, pues, la expresión de un simple límite, socialmente condicionado, del poder de generalización.

Por el contrario, la otra forma de endogamia, que podríamos denominar “endogamia funcional” por ser sólo una función de la exogamia, proporciona la contrapartida de una regla negativa. Por ejemplo, en el matrimonio entre primos cruzados la clase de los cónyuges posibles jamás se presenta como una categoría endógama. Los primos cruzados no son tanto parientes que deben casarse entre sí sino que son los primeros entre todos los familiares entre los cuales el matrimonio es posible, puesto que a los primos paralelos se les identifica como hermanos y hermanas.

Es obligatorio desde el momento en que es posible, por que proporciona el sistema de reciprocidad más fácil de concebir. En efecto el matrimonio entre primos cruzados es, en esencia, un sistema de intercambio. La categoría de los cónyuges posibles, en un sistema de unión preferencial, jamás es cerrada: todo lo que no está prohibido se permite; aunque a veces, se lo permita hasta cierto orden y cierto punto; de todas maneras, esta preferencia se explica por el mecanismo de los intercambios propios del sistema considerado y no por el carácter privilegiado de un grupo o de una clase.

La diferencia entre las dos formas de endogamia es particularmente fácil de establecer cuando se estudian las reglas matrimoniales de sociedades muy jerarquizadas. La endogamia “verdadera” es más acentuada cuanto más elevado es el rango que ocupa la clase social que la practica. Por lo contrario, se sabe que se trata de endogamia “funcional” cada vez que la relación esta invertida, es decir, que la endogamia aparente disminuye a medida que uno se eleva en la jerarquía. Por último, se debe considerar el caso en que la unión preferencial se encuentra determinada, no directamente por una relación de parentesco sino por la pertenencia a un clan o a una clase matrimonial. La prohibición del incesto no sólo es, como hemos indicado, una prohibición, ya que al mismo tiempo que prohíbe, ordena. La prohibición del incesto, como la exogamia, que es su expresión social ampliada, constituye una regla de reciprocidad. La mujer que se rechaza y que os rechaza es por ello mismo ofrecida. El contenido de la prohibición no se agota en el hecho de la prohibición; esta se instaura sólo para garantizar y fundar, en forma directa o indirecta, inmediata o mediata, un intercambio Marcel Mauss^2 se propuso probar que las sociedades primitivas el intercambio se presenta no tanto en forma de transacciones como de donaciones recíprocas. En esta forma primitiva de los intercambios no sólo tiene esencialmente un carácter económico, sino que nos pone en presencia de lo que Mauss denomina un “hecho social total”, dotado a la vez de una significación social, religiosa, mágica, económica, utilitaria y sentimental, jurídica y moral.

El intercambio no aporta un resultado tangible, como ocurre en las transacciones comerciales que tienen lugar en el seno de nuestra sociedad. Las mercaderías no sólo son bienes económicos sino vehículos e instrumentos de realidades de otro orden: potencia poder, simpatía, estatus, emoción; y el juego sabio de los intercambios consiste en un conjunto complejo de maniobras, conscientes o inconscientes, para ganar seguridades y precaverse contra riesgos, en el doble terreno de las alianzas y las rivalidades.

El intercambio entonces, es la expresión de la exogamia. Tiene un valor que va más allá del valor de lo que se intercambia, proporciona el medio para relacionar a los hombres entre si, superponiendo a los vínculos naturales del parentesco, los vínculos artificiales que garantizan las alianzas. Se establece una cantidad de vinculos sociales mediante una serie de oscilaciones alternadas, según las cuales uno se ofrece un derecho

(^2) Marcel Mauss (1872-1950) fue el más eminente en el grupo de estudiosos que colaboraron con Durkheim (1858-1917). En 1926, fundó el Instituto de Etnología de la Universidad de París. Su obra más importante es el “Essay sur le don” (1925). En esta obra, se ocupa principalmente de las formas de contrato e intercambio (Melanesia, Polinesia y el noroeste de América del Norte). Investiga en detalle los aspectos religiosos, legales, económicos y mitológicos relacionados con los actos de dar, recibir y devolver. Dice Mauss: "se puede probar que las cosas objeto de cambio...tienen una virtud que les obliga a circular, a ser entregadas y devueltas"

ALIANZA Y FILIACION

El sistema de matrimonio entre primos cruzados aparecía, a la luz de nuestras propias ideas acerca de los grados prohibidos, como profundamente irracional. ¿Por qué poner una barrera entre primos provenientes de laterales del mismo sexo y los provenientes de colaterales de sexo diferente, si la relación de proximidad es la misma para ambos?

Se arguyen dos explicaciones: la distinción es incompatible con nuestro criterio biológico del incesto, al no distinguirse razón intrínseca alguna de la relación particular entre primos cruzados, se concluyó que la institución en sus totalidad debía ser la consecuencia indirecta de fenómenos de otro tipo o; la organización dualista se concibió como un medio para impedir el incesto, y como medio eficaz en parte, si no totalmente. En efecto, el sistema de las mitades impide siempre el incesto entre hermanos y hermanas; también lo impide entre padre e hija en un régimen patrilineal y entre madre e hijo en un régimen matrilineal. En cuanto al carácter irracional de la división de los primos en dos grupos, se la considera como una imperfección del sistema.

Sin embargo el estudio de las instituciones humanas son estructuras cuya totalidad, esto es, el principio regulador, puede darse antes que las partes, es decir, ese conjunto complejo constituido por la terminología de la institución, sus consecuencias y sus implicaciones, las costumbres mediante las que se expresa y las creencias a las cuales da lugar. Este principio regulador puede poseer un valor racional, sin concebirse racionalmente; puede expresarse en fórmulas arbitrarias sin estar, en sí mismo, privado de significación. Las relaciones entre organizaciones dualistas y el matrimonio entre primos cruzados deben definirse de acuerdo a consideraciones semejantes. Ambas encuentran su origen en la captación, por el pensamiento primitivo, de estructuras totalmente fundamentales y en las que reside la existencia misma de la cultura. En este sentido, puede decirse, que el matrimonio entre primos cruzados y la organización dualista corresponden a dos etapas diferentes de la toma de conciencia de estas estructuras y que la práctica de matrimonios entre primos cruzados constituye, un procedimiento que no requiere una toma de conciencia tan completa y definitiva como la institución de organizaciones dualistas.

La difusión del matrimonio entre primos cruzados presenta como característica común con la difusión del sistema dualista el hecho de que, sin ser universal, se extiende sin embargo a casi todas las partes del mundo. Esta mayor extensión del matrimonio entre primos cruzados puede interpretarse de diversas maneras: constituye el sistema más fundamental y la organización dualista apareció como un desarrollo secundario en sólo ciertos puntos de su área de dispersión; o bien es el matrimonio entre primos cruzados el que constituye el fenómeno derivado, y la más débil extensión de la organización dualista se explica, entonces, por su carácter arcaico.

Al contrario, el autor afirma que ambas instituciones no deben considerarse desde la relación de su hipotética sucesión, sino desde la de su estructura: desde este punto de vista, el matrimonio entre primos cruzados presenta una estructura menos organizada, ya que constituye una tendencia, mientras que la organización en mitades exogámicas es más coherente y fija.

La organización dualista define entonces una clase muy general en el seno de la cual es lícito elegir al cónyuge, mientras que el sistema de matrimonio (no siempre) entre primos cruzados determina con la mayor precisión al individuo con el cual será obligatorio contraer matrimonio. Definitivamente, la organización dualista aparece como un sistema global que compromete al grupo en su totalidad. Al contrario, el

matrimonio entre primos cruzados se presenta mucho más como un procedimiento especial; es más una tendencia que un sistema.

La relación teórica entre la organización dualista y el matrimonio entre primos cruzados, viene dada por que ambos son sistemas de reciprocidad, los dos desembocan en una terminología dicotómica, cuyos grandes lineamientos son iguales en ambos casos. Pero, mientras la organización dualista por mitades exogámicas da una vaga definición del cónyuge real, determina en la forma más precisa el número y la identidad de los cónyuges posibles, es decir, es la fórmula altamente especializada de un sistema en el cual el matrimonio entre primos cruzados representa un aliciente y del que constituye la expresión aún mal diferenciada. El matrimonio entre primos cruzados define una relación y construye un modelo perfecto o aproximativo de la relación en cada caso; la organización dualista delimita dos clases al aplicar una regla uniforme que garantiza que los individuos ya distribuidos o por nacer, en las dos clases, mantendrán siempre la relación comprendida en el sentido más amplio.

La familia reconoce la filiación tanto en línea materna como en línea paterna, mientras que el clan o la mitad, sólo tienen en cuenta el parentesco de una sola línea, que a veces es la del padreo a veces la de la madre. Se dice entonces, que la filiación es matrilineal o patrilineal. Sin embargo, incluso en las tribus aparentemente más unilineales el otro linaje no era completamente ignorado. Así, pues, es necesario considerar que sociedades rigurosamente unilineales, suponiendo que existan, sólo pueden ser la excepción, mientras que el bilinealismo ofrece, por lo contrario, a través de modalidades muy diversas, una fórmula de extremada generalidad.

Denominaremos sistemas de filiación indiferenciada a los sistemas en que los dos linajes son sustituibles, y donde con el tiempo pueden confundirse para acumular su acción. La denominación filiación bilineal será para sistemas definidos en forma muy precisa que se caracterizan por la yuxtaposición de dos filiaciones unilineales, cada una de las cuales rige de manera exclusiva la transmisión de derechos de cierto tipo.

Entre filiación unilineal, filiación bilineal y filiación indiferenciada no existe una división fija, todo sistema posee este coeficiente de indiferenciación difusa que resulta de la existencia universal de la familia conyugal.

Incluso en aquellas organizaciones con clases matrimoniales, que existen con los caracteres más precisos y más explícitos, estas clases están concebidas como grupos de individuos designados por sus caracteres objetivos, como un sistema de posiciones donde sólo la estructura permanece constante, y donde los individuos pueden desplazarse e incluso intercambiar sus posiciones respectivas, siempre y cuando se respeten las relaciones entre ellos. Para unos y otros sólo es necesario el signo de alteridad, que es la consecuencia de una cierta posición en una estructura y no tiene un carácter innato.

Este carácter, en apariencia formal, de los fenómenos de reciprocidad que se expresan por la primacía de las relaciones sobre los términos que unen, no pueden hacer olvidar que estos términos son seres humanos, que estos seres humanos son de diferente sexo y que la relación entre sexos jamás es simétrica. En la sociedad humana no ocupan el mismo rango ni el mismo lugar, el hecho fundamental es que los hombres intercambian mujeres y no lo contrario.

Ahora bien, las relaciones sexuales entre hombre y mujer son un aspecto de las prestaciones totales de las que el matrimonio ofrece un ejemplo, al mismo tiempo que proporciona la ocasión para ellas. Estas prestaciones totales se refieren, a bienes materiales, a valores sociales, tales como privilegios, derechos y obligaciones, y a mujeres. La relación global de intercambio que constituye el matrimonio no se establece

constituyen elementos de un todo. Los primos cruzados se recomiendan por la misma razón que hace que se excluyan los primos cruzados.

Hemos de considerar el matrimonio entre primos cruzados cómo la fórmula elemental del matrimonio por intercambio, y el intercambio como la razón de ser del sistema de oposiciones cuyo carácter estructural se señala en el párrafo anterior. Todas las dificultades de comprensión de la prohibición del incesto y el estudio de las prohibiciones matrimoniales, tienen su origen en la tendencia que nos lleva, en función de nuestras propias instituciones, a pensar en el matrimonio en la forma de un acto unilateral de transferencia y como una institución asimétrica, mientras que en la realidad es un acto bilateral y una institución simétrica. La única diferencia es que, en las sociedades primitivas y de modo preponderante, la estructura simétrica de la institución pone en juego a dos grupos, mientras que en las sociedades modernas los elementos de simetría, por una parte, son una clase que tiende a reducirse al individuo, y por otra, una clase que se amplía hasta confundirse con el grupo social.

EL INTERCAMBIO MATRIMONIAL

El matrimonio es el más fuerte de todos los vínculos

El paso del estado de la naturaleza al estado de la cultura se define por la aptitud, por parte del hombre, de pensar en las relaciones biológicas bajo la forma de sistemas de oposiciones: oposición entre los hombres propietarios y las mujeres apropiadas; oposición entre estas últimas; entre las esposas, mujeres adquiridas y las hermanas, las hijas, mujeres cedidas; oposición entre dos tipos de vínculos, es decir, vínculos por alianza y vínculos por parentesco; oposición entre los linajes entre las series consecutivas y las series alternativas. El intercambio es el resultado inmediato de estas parejas de oposiciones y la dicotomía de los primos es el reflejo del intercambio. El intercambio es sólo un aspecto de una estructura global de reciprocidad que es objeto de una asimilación inmediata e intuitiva por parte del hombre social.

Se postula la conciencia de una oposición entre dos tipos de mujeres o más bien entre dos tipos de relaciones que pueden mantener respecto de una mujer: hermana o hija, vale decir, mujer cedida; o esposa, vale decir, mujer adquirida; mujer pariente o allegada. A partir de esta oposición primitiva (entendido aquí como: relativo a los orígenes y primeros tiempos de alguna cosa) se construye una estructura de reciprocidad, por la cual el grupo que adquirió debe devolver y el que cedió puede exigir; se comprueba así que, en cualquier grupo, los primos paralelos entre sí provienen de familias que se encuentran en la misma posición formal, que es una posición de equilibrio estática; mientras que los primos cruzados provienen de familias que se encuentran en posiciones formales antagónicas, en un recíproco desequilibrio dinámico, que es herencia del parentesco, que sólo la alianza puede resolver. La relación de intercambio se da antes que las cosas intercambiadas e independientemente de ellas. Y si los bienes considerados de modo aislado son idénticos, dejan de serlo cuando se los sitúa en el lugar que les pertenece en la estructura de reciprocidad.

La organización dualista se refleja en una bipartición de los colaterales de dos categorías: aquellos con los cuales es posible contraer matrimonio, y aquellos con los cuales no lo es. Esta última categoría incluye, a la vez, los hermanos, hermanas y primos paralelos. Este tipo de organización tiene una razón de ser, y esa razón no puede encontrarse más que en una cualidad común de los hermanos, las hermanas y los primos paralelos, por la que ambos grupos se oponen de la misma manera al grupo de los primos cruzados. Esa cualidad común no puede ser la proximidad biológica. Encontramos esa cualidad común en el hecho que los hermanos, hermanas y primos paralelos se encuentran orientados del mismo modo y afectados por el mismo signo, en el seno de una estructura de reciprocidad y que entonces de alguna manera se neutralizan, mientras que los primos cruzados están afectados por signos opuestos y complementarios.

Bajo la denominación intercambio restringido se incluye todo sistema que divide al grupo, de modo efectivo o funcional, en un cierto número de pares de unidades de intercambio de manera que en un par cualquiera la relación de intercambio sea recíproca. La forma más simple de intercambio restringido está dada en la división del grupo en mitades exogámicas, patrilineales o matrilineales. El pasaje de un sistema de dos mitades a un sistema de cuatro clases no necesariamente modifica las reglas de matrimonio.

Los sistemas no deben tratarse como objetos aislados, aderezados con sus caracteres particulares como tantos atributos que les están adjuntos indisolublemente. Detrás de los sistemas concretos, geográficamente localizados y que evolucionan a través del tiempo, existen relaciones más simples que ellos, las que permiten todas las

que el intercambio generalizado permite hacer vivir al grupo de un modo más rico y más complejo, compatible con su volumen, su estructura y su densidad, mientras que con el intercambio restringido, el grupo jamás puede funcionar simultáneamente como un todo en el espacio y en el tiempo; por lo contrario, a veces, desde el punto de vista del espacio (grupos locales) y, a veces, desde el punto de vista del tiempo (generaciones y clases de edad) y también, a veces, desde ambos puntos de vista al mismo tiempo debe funcionar como si estuviese dividido en unidades más restringidas, aunque articuladas entre sí por las reglas de la filiación

El intercambio generalizado gana “en toda operación” a condición, por supuesto, de asumir el riesgo inicial. El intercambio generalizado, proveniente de una especulación colectiva, reclama, debido a la multiplicidad de combinaciones que autoriza y el deseo de garantía que desencadena, las especulaciones particulares y desprovistas de partenaires. Entonces el ensanchamiento del círculo de los aliados y la poligamia aparecen como corolarios del intercambio generalizado. El intercambio generalizado sólo puede nacer de un régimen armónico, supone la igualdad y es fuente de desigualdad: la acumulación de mujeres en tal o cual etapa del circuito son factores de desigualdad a cada instante pueden provocar una ruptura; el intercambio generalizado conduce al matrimonio entre cónyuges de diferente estatus. Esa consecuencia debe aparecer con mayor claridad en la medida en que se multipliquen o ensanchen los ciclos de intercambio, pero. Al mismo tiempo, está en contradicción con el sistema y, por lo tanto, debe arrastrarlo a su ruina.

Podemos afirmar que los dos sistemas considerados corresponden a las dos fórmulas elementales del parentesco del intercambio restringido y del intercambio generalizado. Ambas pueden aparecer, por un desarrollo normal, a partir de una división primitiva del grupo en mitades exogámicas. Pero también sabemos que el intercambio restringido no logra mantenerse en una estructura más compleja si ésta no se caracteriza por un régimen no armónico. Si la estructura originaria, o las que le siguen, se someten a un régimen armónico, el sistema no puede desarrollarse en complejidad, salvo a condición de pasar al intercambio generalizado.

PRINCIPIOS DEL PARENTESCO

Resumiendo, en el origen de las reglas matrimoniales siempre encontramos un sistema de intercambio. El intercambio puede presentarse como directo (matrimonio con prima bilateral) o indirecto; a veces funciona en un sistema global y otras provoca un número ilimitado de sistemas especiales y de ciclos estrechos sin relación entre sí; algunas veces aparece como una operación al contado o a corto plazo (intercambio de esposas y hermanas en el matrimonio avuncular), otras como una operación de plazo más prolongado; puede ser implícito (matrimonio por compra) o explícito; puede ser cerrado o abierto; algunas veces está prendado en una especie de hipoteca sobre categorías reservadas (clases o grados), otras puede reposar sobre una garantía más amplia y de carácter fiduciario; la libertad teórica de pretender a cualquier mujer mediante la renuncia a ciertas mujeres determinadas del círculo familiar, libertad asegurada por la extensión, a todos los hombres, de una prohibición similar en lo correspondiente a cada uno de ellos en particular.

Todas estas modalidades pueden incluirse bajo la denominación general de exogamia sólo a condición de percibir, detrás de la expresión negativa de la regla de exogamia., la finalidad que tiende a asegurar, por medio de la prohibición del matrimonio en los grados prohibidos, la circulación total y continua de esos bienes por excelencia del grupo: sus mujeres y sus hijas.

Frente a la endogamia tendencia a imponer un límite al grupo y a discriminar en el seno del grupo, la exogamia es un esfuerzo permanente por lograr una mayor cohesión, una solidaridad más eficaz y una articulación más ágil.

El intercambio no sólo vale lo que valen las cosas que se intercambian: el intercambio tiene en sí mismo un valor social: proporciona el medio para relacionar a los hombres entre sí y para superponer a los vínculos naturales del parentesco, los vínculos de la alianza regida por la regla.

La idea fundamental es que la exogamia tiene un valor menos negativo que positivo, afirma la existencia social de los otros y sólo prohíbe el matrimonio endógamo para introducir y prescribir el matrimonio con otro grupo que no sea la familia biológica: por que el matrimonio exógamo resulta un beneficio social.

La prohibición del incesto es menos una regla que prohíbe casarse con la madre, la hermana o la hija, que una regla que obliga a entregar a la madre, la hermana o la hija a otra persona. Es la regla de la donación por excelencia, y es precisamente ese aspecto, a menudo demasiado ignorado, el que permite comprender su carácter: todos los errores de interpretación de la prohibición del incesto provienen de una tendencia a ver en el matrimonio un proceso discontinuo, que extrae de sí mismo, en caso individual, sus propios límites y posibilidades.

Cada relación familiar define cierto conjunto de derechos y de deberes, y la ausencia de relación familiar no define nada, sólo define la hostilidad. Derechos, privilegios, obligaciones, todo está determinado por el parentesco.

Las reglas del parentesco y el matrimonio no se hacen necesarias por el estado de sociedad. Son el estado de sociedad mismo, al modificar las relaciones biológicas y los sentimientos naturales, al imponerles la necesidad de situarse en estructuras que los incluye al mismo tiempo que otras, y que les obliga a superar sus primeros caracteres. El estado de naturaleza sólo conoce la indivisión y la apropiación y su azarosa mezcla.