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Preguntas del libro de la Celestina correccion
Tipo: Ejercicios
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a) ¿Por qué se enoja Melibea y despide a Calisto? (p. 46) © Porque en las palabras de Calisto se sugiere su deseo sexual hacia Meli- bea, lo que ésta considera una falta de respeto hacia su honor y su pudor de doncella. b) ¿Por qué piensa Sempronio que su amo «está loco» (p. 48) y que es un «hereje» (pp. 48 y 50)? ¿De qué dos modos intenta que su amo olvide a Melibea? (pp. 51-52) © (^) Considera que está loco por el despropósito que supone considerar su fue- go interior mayor que el que abrasó la ciudad de Roma. Considera que es un hereje porque hace afirmaciones que van contra la fe y la devoción cristiana, y que son por tanto blasfemas y una verdadera herejía, tales como que prefiere que su alma sea como la de los animales antes que pasar por el purgatorio, o, más grave aún, que su única fe y religión es el amor a Melibea , llegando a conside- rarla su verdadero dios (lenguaje exaltado que era frecuente en los amantes del amor cortés en su sublimación de la amada). Por una parte, Sempronio intenta que su amo supere su angustia haciéndole reír con chistes de sal gruesa sobre Melibea. Por otra parte, quiere convencerlo de la inferioridad de Melibea argumentando la bajeza de la condición femeni- na , que sería despreciable, manipuladora, falsa, sucia y viciosa, según la tradicio- nal misoginia clásica y cristiano-medieval; pretende de ese modo que Calisto, co- mo hombre, se considere superior y desprecie a Melibea por mujer. c) ¿Cómo le describe Sempronio a esa mujer? (p. 5 4) ¿Qué otros datos sobre la vieja le proporciona Pármeno? (pp. 58-61) Sin embargo, ¿có- mo reacciona Calisto ante las explicaciones de sus criados y ante la posterior llegada de la alcahueta? (pp. 54, 58 y 63) © (^) S e m p ronio traza un retrato sumamente negativo de Celestina, ya que la considera hechicera y experta en maldades, proxeneta y falseadora de virgini- dades , pero capaz de despertar la lujuria de cualquiera (p. 54). A ese retrato, Pár- meno añade su historial de vieja prostituta , conocida por tal en toda la ciudad, experta en alcahueterías y en corromper doncellas con el pretexto de vender hilos y ungüentos , habilidosa en cualquier tipo de medicamentos y afeites y cre- mas para el rostro; era, además, astuta y capaz de engañar a cualquiera, insis- tiendo en su carácter de hechicera (pp. 58-61). Sin embargo Calisto no muestra prevención ni rechazo alguno, por el contra- rio siente un gran afán por conocerla y solicitar su ayuda , hasta el punto de que ruega a Dios que favorezca los pasos nada santos de Celestina, y guíe así sus pre- tensiones pecaminosas. Más tarde llega a considerar que la vieja tiene tanto po- der sobre él como el propio Dios (p. 58), y se humilla, lleno de admiración, ante ella como si fuese realmente un personaje sagrado o digno de adoración. d) ¿Qué fingen la alcahueta y Alicia? (pp. 55-56) ¿Y qué simula Celestina cuando ella y Sempronio llegan a casa de Calisto? ¿Cae Pármeno en la trampa? ¿Qué le aconseja el criado a su amo? (pp. 62-63) © (^) Fingen ambas que habían echado de menos a Sempronio, y Elicia se muestra enojada y lo insulta haciéndose la ofendida por el largo abandono de su amante. Cuando el criado siente ruidos arriba, Elicia lo engaña diciéndole la verdad , como si ésta fuese sólo un pretexto para mostrar su resentimiento; más aún, cuando éste amenaza con subir a comprobar la nueva treta urdida por Ce- lestina, Elicia vuelve a engañarlo con unos fingidos celos que lo disuaden. Se tra- ta, pues, de un engaño múltiple que la habilidad de ambas mujeres y la ingenua vanidad de Sempronio no le permiten a éste descubrir. Celestina finge que siente mucho el estado de Calisto y que está dispuesta
a jugarse la vida por ayudarle a lograr sus fines. Pero Pármeno, más astuto que su amo, sospecha que la vieja habla así para hacerse valer ante el joven enamo- rado , pues sabe que Calisto la está escuchando al otro lado de la puerta. Por eso el criado le recomienda a su amo, aunque inútilmente, que sea desconfiado y no se deje embaucar por la vieja. e) ¿Qué argumenta sobre la necesidad de amar y sus consecuencias, y hacia dónde deriva sus palabras? (p. 65) Cuando descubre quién es en realidad el muchacho, ¿cómo explota esa circunstancia? (pp. 6 6-67) ¿Qué razones aduce para convencer a Pármeno de la inutilidad de ser fiel a su señor, y qué le propone a cambio? (pp. 67 y 70) ¿Cómo consi- gue al fin ganárselo para su causa? (pp. 68-71) © (^) Los argumentos de Celestina intentan convecer a Pármeno de las bonda- des del amor y de lo natural y cristiano de esa atracción que siente Calisto y todo lo creado, pues así lo dispuso el propio Dios. Pero la verdadera intención es hala- gar la reprimida sexualidad del joven Pármeno, para ponerlo de su part e y apartarlo de la ciega fidelidad a su amo. Celestina explota la antigua relación con Pármeno intentando atraérselo alu- diendo a su antigua convivencia y a la íntima relación que tuvo con sus padres. En seguida va a utilizar diversos recursos para convencerlo: Le habla de una he- rencia de su padre que ella conserva bajo juramento, se muestra maternal y pro- tectora aconsejándole que mire por su provecho y desconfíe de su amo, ya que los señores nunca agradecen los servicios recibidos y no merecen una fidelidad ciega como la que muestra Pármeno; le aconseja la amistad con Sempronio, ya que tienen intereses comunes y son de la misma clase, por tanto no debe sentir remordimientos por aprovecharse de las actuales circunstancias; por último, le promete entregarle a Areúsa, de la que el joven anda enamorado (p. 67-70). La promesa que resulta más definitiva para ganarse a Pármeno es, sin duda, la de conseguirle el amor de Areúsa, pues la vieja ha intuido desde el principio que la represión erótica del muchacho era su punto más débil, y por eso es el que va a explotar, pintándole las confidencias amorosas que tanto gustan airear los ami- gos. a) ¿Con qué propósito diserta sobre la honra y la generosidad? (p. 73) El criado remata su discurso con el siguiente comentario: «puesto que [este negocio] ha empezado bien, acabará mucho mejor». ¿Por qué po- demos decir que sus palabras constituyen una ironía trágica? © (^) La finalidad del discurso de Sempronio es provocar la prodigalidad de su amo para con Celestina, que es trabajar en su propio provecho, ya que ha llegado a un acuerdo con la alcahueta para repartirse los beneficios obtenidos en este ne- gocio. Aunque inconscientemente, la premonición optimista del criado constituye una verdadera ironía, pues preludia todo lo contrario de lo que va a ocurrir; en efecto, el final será una tragedia en la que se verán envueltos todos los participan- tes en este enredo amoroso. b) ¿Por qué piensa Calisto que no tiene más opción que re c u rrir a un «mediador» (p. 75) y que su mal «no admite consejos» (p. 76)? Según P á rmeno, ¿qué graves consecuencias le acarrearán a Calisto el amor del que es víctima y su recurso a una «trotaconventos»? (p. 75) ¿Qué determinación acaba adoptando Pármeno y por qué razón? (p. 78) © La posibilidad de establecer una relación amorosa era muy difícil en la época, ya que las damas jóvenes no podían salir solas a la calle, ni menos dialo- gar con hombres, por tanto, era preciso recurrir a un intermediario , como ase- gura Calisto, pues la diferencia social a que se alude no se refiere aquí a diferen- cias económicas sino a la diferencia en la libertad de actuación entre hombres y mujeres. En cuanto a que su mal no admite consejos, alude a que se pensaba en la época que el arrebato o pasión amorosa era una especie de locura que de-
© (^) Celestina, al enfatizar los males aparejados a la vejez (p. 92-93), está, indi- rectamente animando a la joven a que disfrute y goce de la juventud , ya que és- ta se pasa rápidamente. Se trata de una digresión sobre el tópico clásico del «Car- pe diem» y el «Collige, virgo, rosas» (glosado por los poetas latinos Horacio y Au- sonio, respectivamente), y que era ya un lugar común a principios del Renacimiento. Con ello, la alcahueta intenta crear un clima propicio para con- vencer a Melibea de lo conveniente de gozar del amor. Dando un paso más en la insinuación de su propósito, Celestina le habla de que Dios premia la caridad para con los enfermos y que si ha dotado a Melibea de tanta belleza que con ella puede aliviar el sufrimiento de un enfermo, resul- taría una crueldad no utilizarla como medicina caritativa , pues la propia natu- raleza ofrece ejemplos de desprendimiento y caridad en los animales, y el hom- bre no puede ser menos. El propósito es, indudablemente, p redisponerla para que se avenga al amor de Calisto, curándolo así de su «enfermedad de amor». d) Según Melibea, ¿qué consecuencias traería para ella y para su familia acceder a los deseos del «loco saltaparedes»? (p. 95) ¿Cómo consigue Celestina salir del grave aprieto en que se ha metido? ¿Con qué con- vincentes argumentos, de índole personal y social, defiende la alcahue- ta su misión y su trabajo? (p. 96) © (^) Melibea comprende que su consentimiento en tales amoríos supondría la deshonra personal de su persona como doncella, al perder la honestidad, pero también la de su familia , que quedaría difamada en su buen nombre. Celestina sale del aprieto con una llamada al demonio para que la socorra («Eh, hermano…»). Pero, enseguida, es su ingenio el que desvía el enfado de Me- libea haciéndole creer que ha habido un malentendido, que no le solicita un fa- vor amoroso, sino una reliquia para curar el dolor de muelas. Celestina defiende la inocencia de su persona haciéndose la indefensa y la ex- plotada por los ricos: Primero al sugerir que ella es sólo la mensajera , y que ac- túa sin mala intención y por lástima ante el dolor de Calisto, pues su oficio es servir a los demás , incluso cargar con las culpas, pero está resignada y acostum- brada a recibir de los poderosos ofensas que no merece. e) Pese a la inequívoca intención de las palabras de Celestina, ¿qué le res- ponde y le ofrece Melibea? ¿Qué palabras de la joven revelan que ha entendido lo que se le pide y que está dispuesta a todo? (pp. 97-99) © (^) Melibea se muestra ahora humilde y complaciente , incluso muestra su pesar por el trato dado a la vieja; parece que la joven ha cambiado radicalmente, o más bien ha encontrado un pretexto para dejarse seducir sin que ello supon- ga su directa y manifiesta voluntad de entrega , que iría contra las convenciones de la honestidad. La joven le entrega el cordón y la manda volver al día siguiente para darle la oración solicitada , pero pone interés en que no se entere su madre y en que no le cuente a Calisto su rechazo y enfado inicial, lo que pone de manifiesto que no se trata de una obra caritativa, sino que esconde otras intenciones, y así lo com- prende la criada. Las palabras finales de la joven (« ni tu mensaje me ha traído todo el provecho que espero ni de tu ida me puede venir daño ») dejan meridia- namente claro que es consciente de la intencionalidad de ese mensaje y que está dispuesta a iniciar esa relación. (p. 99). a) ¿A qué atribuye la alcahueta el éxito de su misión? (p. 100) © (^) Celestina atribuye su éxito a varias causas: a su astucia para calmar la ira de la joven, al diablo que intercede en su favor , especialmente al alejar a la ma- dre, a los objetos en que infiltró el hechizo o que sirvieron para hacer el mismo, tales como el aceite de culebra o el hilado. b) ¿Cuál es la causa de su primera disputa con Sempronio? ¿Cómo inten- ta la vieja engatusar al criado? (p. 101) ¿Qué opina Sempronio de la al- cahueta? (p. 102)
© (^) La disputa obedece a los intereses materiales sobre el futuro reparto de ganancias ; parte de la palabra «partecilla» que Celestina dice que le correspon- derá a Sempronio, ya que el trato con el criado era que irían a partes iguales. Ce- lestina pretende desviar la polémica sobre el futuro reparto halagando al joven criado con insinuaciones eróticas, que supone sería lo que más le importaba a Sempronio (ya le había dado buen resultado con Pármeno). S e m p ronio se muestra desconfiado y sospecha que Celestina, codiciosa y avara, no tiene la intención de repartir la ganancia , por eso, indignado porque intente engañarlo, maquina terribles amenazas. c) ¿En qué ocasiones y con qué propósito desliza Celestina que su ropa está vieja y ro t a? (pp. 104-106) ¿Cómo describe la reacción que tuvo Melibea cuando la alcahueta le mencionó el nombre de Calisto? (p.
aunque en sentidos opuestos, pero sin duda el que hace Calisto está más cerca de la realidad. Y esto es así porque el amante, aunque idealice a su amada, basa su admiración en una contemplación objetiva, ya que parte de la realidad. En cambio, el retrato grotesco de las dos mujeres sólo plasma elementos pura- mente subjetivos en los que el resentimiento o la envidia les lleva a caricaturi- zar la verdad. h) ¿Por qué Areúsa ataca a las señoras? (p. 141) © (^) En las palabras de Areúsa late un verdadero resentimiento social y una conciencia de igualdad que resulta muy moderna. Toda su crítica parece ema- nada de la propia experiencia y se centra en la soberbia y el mal trato que las se- ñoras dan a las criadas, a las que explotan y de las que desconfían, de manera que en cualquier momento las despiden sin la recompensa que se les debía por sus servicios. a) ¿Qué reconoce abiertamente la joven y de qué parece arrepentirse? ¿Qué se ve obligada a disimular y por qué? (pp. 145-146) © (^) Melibea reconoce que está perdidamente enamorada de Calisto y se arrepiente de no haberlo reconocido ante Celestina en la primera visita y haber dado a entender que detestaba toda propuesta amorosa, de modo que eso pudie- ra desviar el amor de Calisto hacia ella. Melibea se ve obligada a ocultar su pasión amorosa, ya que no estaba bien visto en la época que una mujer cediera en un principio a las pretensiones del enamorado. b) Sin embargo, ¿qué le preocupa del remedio que Celestina pueda pro- ponerle? (p. 147) ¿En qué contradicción incurre de inmediato? ¿A qué atribuyes su vacilante actitud? (pp. 147-148) ¿Qué acaba confesándole a la alcahueta (pp. 150-151) y a Lucrecia (p. 151)? © (^) Melibea teme que la cura que le puede proponer Celestina dañe su honra , esto es su fama y su buen nombre en la sociedad. Sin embargo, cuando Celestina le sugiere que ante tales prevenciones no puede ofrecerle cura, Melibea se contradice y le asegura que nada objetará a sus propuestas, aunque estas vayan a arruinar su honra y su fama. Esta actitud contradictoria de la joven obedece a la lucha interior que man- tiene entre ceder a su pasión amorosa o renunciar a ella para salvar su prestigio social, su honra. Melibea acaba confesándole abiertamente a Celestina su pasión amoro s a hacia Calisto, tan violenta que le ha hecho perder todo pudor y vergüenza , así como la urgente necesidad de verlo. A Lucrecia, que ha asistido a su confesión amorosa y a la concesión de una cita, le pide que guarde el secreto de sus amoríos. c) Al ver salir a la alcahueta, ¿qué le aconseja Alisa a su hija? ¿Cómo re- accionan ante sus palabras Melibea y Lucrecia? (p. 152) © (^) Alisa aconseja a su hija que no tenga tratos con Celestina ni se fíe de ella , ya que tiene mala fama de alcahueta y puede dañar la honra familiar si acude mucho a la casa. Melibea muestra una actitud hipócrita y simula ante su madre que estaba ignorante de las pretensiones o peligros que suponía la presencia de Celestina. La criada comenta para sí la ingenuidad de la madre que trata de poner reme- dio cuando ya es demasiado tarde. d) ¿Qué amenaza profiere Sempronio al ver marchar a la vieja? (p. 157) © (^) Sempronio muestra por primera vez su natural violento y ante el temor de que la vieja se niegue a repartir las ganancias, según lo acordado, profiere una amenaza de muerte que será un verdadero presagio.
a) ¿Qué le dice Melibea para defraudar sus esperanzas? (p. 162) Una vez más, ¿qué motiva las palabras de la muchacha? Sin embargo, ¿qué le confiesa al instante a Calisto y le revela poco después? (p. 163) © (^) Melibea se muestra de nuevo reacia a las pretensiones amorosas de Ca- listo y rechaza su amor como en la primera entrevista. La joven insiste en rogarle que no ponga en peligro su buena fama, pues es precisamente ese temor a perder la honra lo que ha retenido su entrega amoro- sa. Al ver la desesperada reacción de Calisto, Melibea aparta definitivamente sus preocupaciones por la honra y le confiesa su amor, incluso le revela que en rea- lidad ha estado enamorada de él desde que lo vio por vez primera , aunque lu- chó inútilmente por disimularlo durante algún tiempo. b) Aunque la misión de los criados es proteger a su señor, ¿cómo se com- p o rtan Pármeno y Sempronio mientras Calisto conversa con Melibea? (pp. 165-166) En irónico contraste, ¿qué opina Calisto de sus criados? (p. 166) ¿Qué responde Sempronio cuando su señor le pregunta si han temido algo o han dormido en algún momento? (p. 169) © (^) Los criados de Calisto reaccionan como cobardes echándose a correr al menor indicio de peligro que creen percibir. Calisto alaba ante Melibea el valor y la audacia de sus criados , dispuestos a todo por defenderlo, opinión que resulta grotesca por su radical contraste con la realidad. Sempronio se ufana de un valor y unas actitudes desafiantes y aguerridas, tanto de él como de su compañero , que son justamente lo contrario de lo que fue su conducta mientras Calisto se entrevistaba con Melibea. c) ¿Con qué mentiras y bravatas exigen su parte del botín? (pp. 170-171) © (^) Sempronio exagera sus méritos y los de Pármeno, por tanto su derecho a participar en los beneficios de lo que ha pagado Calisto, inventándose unos ficti- cios peligros por defender a su señor, lo que habría ocasionado el destrozo y la pérdida de las armas y la armadura que ahora tendrían que pagarse ellos mis- mos. d) Aunque Celestina se desdice de su promesa de repartir las ganancias, ¿con qué convincentes palabras defiende su trabajo y su derecho a la recompensa obtenida? (p. 172) ¿Qué acaba por provocar su muerte? © (^) Celestina arguye que lo que le ha dado Calisto es suyo, pues lo ha ganado con su trabajo y no tiene porqué compartirlo con los criados. Además trata de engañarlos diciéndoles que se le ha perdido la cadena de oro, y trata de desviar sus pretensiones ofreciéndose a conseguirles otras chicas. La intención de Celestina de acudir a la justicia a denunciar a los criados de Calisto por amenazas y allanamiento de morada acaba por exasperarlos, y espe- cialmente las voces que da la vieja para despertar a los vecinos pidiendo auxilio y tachándolos de rufianes es la causa final que provoca su muerte. a) ¿Cómo afectan esas muertes a la honra de Calisto? (pp. 180 y 187) Sin embargo, ¿qué es lo único que en verdad le importa al joven galán y qué decisión toma? (pp. 181 y 189) © (^) Calisto lamenta superficialmente la pérdida de sus criados , pero sin de- masiada aflicción («ahora o en otro tiempo habían de pagarlo») y, en contraste con sus opiniones anteriores, considera que Celestina era una mala mujer y pagó por sus delitos, interesadas inculpaciones para tranquilizar su mala conciencia. El egoísmo del caballero se manifiesta al mostrarnos que su única preocupa- ción estriba en el hecho de que estas muertes puedan interferir en sus planes
tectora , además reconoce su sabiduría, su experiencia y sus cualidades de traba- jadora; aunque el planto supone una evidente exageración de las virtudes de alca- hueta, no cabe duda de que la joven sentía verdadero afecto hacia la vieja proxe- neta. La ramera considera culpables de su desgracia a Calisto y Melibea , a pesar de que ellos son realmente ajenos a los tratos y desavenencias entre la vieja y los criados. Esta interpretación tergiversada de la culpa oculta en realidad una ani- madversión y resentimiento social contra los señores, especialmente contra Meli- bea, que ya se había hecho patente en el auto IX. c) ¿Qué planea Areúsa para vengarse de Calisto y Melibea? (pp. 194 y
© (^) Areúsa planea una venganza contra los jóvenes amantes , convenciendo a su amante el rufián Centurio (de cuya cobardía ella no parece enterada) mate a Calisto. d) ¿De qué modo consigue atraerse a Sosia? (pp. 203-204) ¿A qué perso- naje te recuerdan las mañas de la hermosa ramera? ¿Qué información le sonsaca al muchacho? (p. 206) © (^) Areúsa se atrae al ingenuo Sosia halagándolo y haciéndole crer que está enamorada de él. La astucia y mañas de Areúsa recuerdan a las de su maestra Celestina de la que aparece como destacada alumna. La hábil ramera le sonsaca al criado el día, la hora y el lugar exacto por el que Calisto entra en el huerto de Melibea. e) ¿Qué dice estar dispuesto a hacer por Areúsa? (p. 208) ¿Qué cifra al- canza el repertorio de muertes que le puede ofrecer? (p. 210) En iróni- co contraste, ¿qué resuelve hacer? (p. 211) © (^) Centurio se ofrece a dar muerte o a mutilar a un hombre, incluso a des- afiar a tres juntos, o a deformar la cara a una mujer rival; finalmente se ofrece a matar a Calisto. Centurio dice tener un repertorio de setecientas setenta clases de muerte. El Fanfarrón Centurio, que había insistido en matar a Calisto, muestra su cobardía haciendo que otros rufianes de su mismo pelaje vayan a hacer ruido sólo para darle un susto a los criados de Calisto. a) ¿A qué atribuye Tristán el ofrecimiento de Areúsa? (pp. 213-214) © (^) El Joven Tristán, más astuto e inteligente que su compañero comprende que los ofrecimientos de Areúsa eran falsos y lo que pretendía, por envidia hacia Melibea, era sonsacarle al estúpido Sosisa información para vengarse de ella y de Calisto. b) ¿Qué elementos del ambiente y qué expresiones verbales dotan de un refinado lirismo a las escenas II y III? (pp. 214-216) ¿Qué situaciones y qué palabras de los personajes acentúan la sensualidad y el erotismo de la escena? (pp. 216-218) © (^) El canto de Lucrecia y Melibea es una canción de espera amorosa y alude a la noche, al denso boscaje del huerto y a las aves (creación de un «Locus amo- enus» identificado como «locus amoris»), como contexto idóneo para el encuen- tro entre los amantes; este contexto y la propia canción poética que cantan am- bas mujeres (poema que glosa un cantarcillo tradicional) crean un delicado am- biente lírico. Por otra parte, al margen de la canción, Melibea, en la escena III completa el cuadro de la sensualidad paisajística y el lirismo del encuentro amo- roso aludiendo al ruido de las aguas de la cercana fuente y del viento suave en- tre los árboles , así como a las sombras que velarán el secreto de sus amores. Expresiones de matiz claramente sensual son las referencias de falsa protes- ta de Melibea ante las atrevidas caricias de Calisto intentando quitarle la ropa («Deja mi ropa en su sitio, y si quieres saber si el vestido es de seda o de lana,
¿para qué me tocas la camisa?…»), incluso de rasgársela llevado por la pasión. Más directamente eróticas son las palabras la empeadas por Calisto al referirse a quitar las plumas al ave antes de comérselas , en ellas la idealización y el lirismo amoroso desaparecen para dar paso a la grosería del amante que sólo contempla a su amada como objeto erótico. En el mismo sentido, aunque de forma menos b u rda, se sitúan la comparación del goce amoroso como el «mejor zumo de frutas» , o con el comer y el beber; en todo caso la objetivación erótica del cuerpo de Melibea está ya lejos de la idealización sublimadora de que hacía gala el amante cortés, «el dechado de la cortesía y de la buena crianza» (como le repro- cha Melibea). Los comentarios de la criada excitada por la escena y lo que oye a los amantes hace más intensa la carga erótica del pasaje. c) ¿Cómo se comporta Calisto cuando cree que la vida de su criado corre peligro? (p. 218) ¿De qué modo contrasta esa actitud con la que mos- tró en el acto XIII? (p. 181) © Calisto ante la algazara de la calle, abandona los brazos de su amante y se precipita en ayuda de su criado , sin pararse siquiera a vestirse la armadura. Esta actitud del caballero contrasta vivamente con su egoísmo y cobardía anteriores, que lo había llevado a inhibirse ante la muerte de Pármeno y Sem- pronio. Parece que el autor quisiera dignificar al personaje antes de hacerlo mo- rir. d) Al producirse la muerte de Calisto, ¿qué es lo que Tristán lamenta más? (pp. 219-220) ¿Y Melibea? (pp. 219-220) © (^) Tristán lamenta principalmente las condiciones dramáticas de la muerte de su señor (con la cabeza completamente destrozada), y el hecho de que, por ser inesperada y repentina, haya muerto sin confesión , lo que suponía morir en pecado mortal. Las lamentaciones de Melibea tienen un carácter terriblemente egoísta, pues llora la p é rdida del caballero en cuanto era fuente de placer, dicha y alegría personales , incluso su planto culmina con un terrible clímax que resume su sen- timiento más íntimo «¿Cómo no gocé más del gozo?». e) ¿Es consciente la joven de las consecuencias de su decisión? Entonces, ¿por qué la pone en práctica? (pp. 223-224) © (^) Melibea es consciente de las graves consecuencias que su muerte supon- drá para sus padres , incluso trata de disculpar su decisión con ejemplos de la antigüedad. Sin embargo explica su suicidio como una fuerza fatal que la priva de libertad de decisión anulando sus sentidos y por tanto contra la que «nada puedo hacer». Resulta, pues, extraña esta combinación de reflexión racional y de determinismo fatalista que anula esa misma razón («me priva de los sentidos»). f) ¿Qué visión del «mundo» ofrece Pleberio? (pp. 2 28- 22 9) ¿A qué o a quién atribuye la muerte de su hija y por qué motivo? (pp. 229-230) ¿Qué relación guarda su queja con la intención que guió a Rojas para componer su obra? (p. 37) © (^) Pleberio nos ofrece una visión del mundo absolutamente pesimista, como un lugar de horror y desgracias en el que el hombre, víctima de la arbitrarie- dad del destino y la fortuna , se afana por una felicidad engañosa como un espe- jismo, incluso cree en la posibilidad de librarse de su ira. Pero con los años y la experiencia comprende lo inútil de la pretensión humana, pues el mundo es só- lo dolor y angustia («un laberinto de errores, un desierto espantoso, una morada de fieras…») y nada bueno puede esperarse de él. En esta maldición se recoge la tradición cristiana y platónica (cárcel, valle de lágrimas, etc.) sobre el mundo y el destino humano, pero se añade además la imposibilidad de la insolidaridad so- cial, la radical soledad del hombre («Desconsolado viejo, ¡qué solo estoy!»). Es seguramente la más desolada y nihilista visión de la vida humana y del mundo de toda la literatura. El anciano atribuye la muerte de su hija al amor, esa fuerza fatal que des- truye a sus adeptos ; pero además considera que el motivo de esa trágica muerte reside en la venganza personal del amor , pues en su juventud estuvo también p reso de su fuerza, pero con los años consiguió librarse, saliendo incólume de aquella servidumbre; por eso interpreta que el amor se venga ahora de él en la persona de su hija.
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a) De los rasgos enumerados, ¿cuáles comparte Calisto? ¿Crees que los dos autores de La Celestina ofrecen una imagen seria del personaje, o más bien pretenden burlarse de él? ¿Por qué? ¿Dirías que el amor de Calisto es sincero, o un simple deseo sexual? ¿Experimenta su amor por Melibea alguna evolución a lo largo de la obra? © (^) Comparte Calisto con los personajes del amor cortés varias características externas: Su idealización de la amada (p. 53), incluso llega a considerarla su dios (divinización , p. 50). Ese amor causa una enfermedad o locura ante el re- chazo de la amada , por lo que quiere morir y pierde la libertad , arrebatado por una pasión o fuego amoroso irresistible (p. 48); igualmente se cree indigno de ella y no tiene esperanza de conseguirla (p. 51). Sin embargo, pese a esas semejanzas, el autor o autores de la obra no preten- den pintarnos a un verdadero enamorado cortés sino más bien una caricatura del mismo. Y esto es así porque Calisto sólo comparte con esos personajes una retórica externa y superficial, pero en el fondo lo que pretende es la posesión sexual de Melibea , y para ello no duda en recurrir a métodos poco nobles, como la ayuda de una vieja bruja y alcahueta. Los amantes corteses auténticos respeta- ban a sus amadas y preferían la muerte propia antes que dañar su honra , jus- tamente lo contrario de lo que hace Calisto, que luego se comporta como un ser egoísta y lujurioso. Calisto no es sincero, es egoísta y caprichoso , por eso no duda en recurrir al engaño y la brujería con tal de poseer a su amada, sin importarle la honra o la virtud de la misma, su verdadero móvil es el deseo erótico. Si tenemos en cuenta que Calisto no ama verdaderamente a Melibea más allá de su deseo de posesión, y que las proclamas de idealización y de dolor por el rechazo responden más a la tristeza por el capricho frustrado que a un amor au- téntico, entenderíamos que, en el fondo, no existe evolución entre el Calisto del principio y el grosero erotismo con que se muestra al poseerla (p. 216-217). Pe- ro evidentemente, la inicial idealización y la artificiosidad con que se dirige a su amada al principio, aunque sólo sea retórica, contrata vivamente con quien tan egoísta y burdo se muestra ante la mujer entregada (contraste bien patente entre las palabras que le dirige en p. 43-44 y las de la p. 217). b) ¿A quién confía el joven galán la misión de transmitirle su pasión amorosa a Melibea? Al igual que Leriano, ¿vela por la honra de su amada o por mantener el secreto de sus relaciones? ¿En qué circuns- tancias muere Calisto? © (^) A u na vieja alcahueta con mala reputación y que, además tiene fama de hechicera. Al contrario que el caballero de la novela sentimental, Calisto sólo se preo- cupa de conseguir la seducción de Melibea, jamás piensa en la honra o la fama de su amada sino en satisfacer su pasión amorosa. Su preocupación por el se- creto de sus amores no está motivado por respetar la buena fama de Melibea sino por mantener la relación sin contratiempos, de hecho sus amores son conocidos por los criados y las prostitutas. Calisto muere tras una noche de amor, escalando el muro del huerto de Meli- bea, por tanto en circunstancias poco honrosas para su fama y la de su amada. c) ¿Cómo reacciona ante los reiterados consejos de Pármeno? (pp. 61 , 63 ,
© Calisto aunque primero agradece sus advertencias a Pármeno, no las reci- be con agrado, de hecho no le hace caso alguno y se muestra servicial y devoto
de la vieja Celestina, y por último llega a sentirse molesto ante sus adverten- cias y lo acusa de insensible y mal consejero , mostrándose indiferente a las pre- venciones del criado contra la vieja (P. 75). Al enterarse de la muerte de la vieja y de los criados, Calisto reconoce la maldad de la Celestina y la culpabilidad de los criados , pero es una manera de exculparse por su egoísmo y por su cobardía por no haber intervenido en favor de quienes eran servidores suyos para no poner en peligro su fama; su preocupa- ción no se centra en la pena por la muerte de los suyos sino porque ese hecho pueda poner en peligro la continuidad de sus amores. La reacción de Calisto al acudir con rapidez a ayudar a su criado nos mues- tra un rasgo de valor que dignifica al personaje justo antes de morir. d) ¿Crees que su comportamiento responde a lo que Sempronio y Celesti- na opinan sobre las mujeres? (pp. 82, 82 y 105) Sin embargo, ¿qué lú- cidas explicaciones de su actitud nos ofrece la propia Melibea cuando se encuentra a solas? (pp. 145-146) © (^) Melibea es uno de los personajes más complejos de la obra; en su primer encuentro con la vieja se nos muestra como una joven apasionada, capaz del disi- mulo ante su madre, algo soberbia y también inestable en sus sentimientos (cambio radical con respecto a Calisto), cosas de que acusa a todas las mujeres Sempronio, pero sin embargo es inteligente y fiel a su amado , virtudes que el criado negaba en las damas. Más cerca del carácter de Melibea es el retrato que la vieja Celestina hace de las jóvenes (p. 82 ), pues, en efecto, al principio se muestra reacia y quisquillosa, pero una vez que prueba el amor es muy apasio- nada («hierve sin fuego») y sabe disimular sus tratos amorosos hasta el punto de que sus padres están absolutamente ajenos a sus experiencias y citas noctur- nas. Finalmente, en la p. 105, Celestina vuelve a dar un rasgo definitivo del carác- ter de Melibea: su rechazo inicial a Calisto y su reacción irritada y agria contra la sola mención del enamorado, mientras estaba deseando lo contrario de lo que decía, era una sólo manera de salvar las apariencias y convenciones sociales, ajustándose a lo que debe ser la conducta de una joven educada y noble , pero no respondía a una reacción sincera de sus verdaderos sentimentos, sino todo lo contrario. Melibea, arrepentida por no haber declarado sus sentimientos auténticos a la vieja, reacciona contra las limitaciones que la norma social impone a las muje- res, como es el tener que ocultar sus sentimientos y no poder declarar su amor directamente , porque serían consideradas como mujeres ligeras y desvergonza- das; su rebeldía ante los condicionamientos morales y sociales que esclavizan al género femenino son una muestra de inteligencia y de sensibilidad , que aproximan al personaje a los planteamientos de una mujer moderna. e) ¿Es su amor por Calisto más profundo que el que él siente por ella? ¿Tiene las mismas ansias sexuales que su amado? ¿Es su pasión amo- rosa menos intensa? ¿Por qué no acepta el matrimonio que sus padres planean para ella? (pp. 199 -2 00 ) ¿Por qué ni Melibea ni Calisto se plantean casarse? Relee, a este propósito, la Introducción (p. 20) © (^) Sin duda alguna, su amor por Calisto es más auténtico y profundo que el de su amante , como lo demuestra que rompa con todas las normas y se juegue su honra y su vida por ese amor. Melibea desea también apasionadamente a Calisto, pero no tiene la obse- sión sexual como único móvil, como le ocurre a su amante , en ella el amor tie- ne una concepción más plena, más idealista y menos primaria. Su pasión por Calisto es muy intensa pero nunca le hace perder la compos- tura y tiene un mayor contro de sí misma, como demuestra, por ejemplo en el acto XII (p. 164); por otra parte, hay en su entrega menos egoísmo y más afecti- vidad. Porque el matrimonio de la época se basaba en un contrato de convenien- cia social y económica, no en los sentimientos de los jóvenes. Por ello, el amor casi nunca iba ligado a ese tipo de unión impuesta. El aceptar un matrimonio en esas circunstancias sería como «ensuciar los nudos del matrimonio engañando a su marido con otro hombre», ya que ella no pensaba dejar su relación con Ca- listo, por tanto prefiere antes «ser buena amante que mala casada». No se plantea el matrimonio porque ellos piensan en la inmediatez de su pasión , pero también porque en la época la unión matrimonial excluían el amor
usaban entonces las mujeres, como tinte para el pelo y polvos para la boca. c) Según la alcahueta, ¿qué parte tiene el diablo en el éxito de su misión? (pp. 92, 95 y 100) ¿Quién más cree en la eficacia de los hechizos de Ce- lestina? ( pp. 144, 148 y 165) Sin embargo, y habida cuenta del análisis que hemos hecho del personaje de Melibea, ¿cabe pensar que la magia desempeña un papel decisivo en la rendición de la joven? Consulta las pp. 21-22 de la Introducción. © (^) El diablo ha entrado en el corazón de Melibea calmando su ira en el mo- mento más crítico, pero, sobre todo, ha hecho que la madre de la joven tenga que ausentarse para que Celestina se quedara a solas con ella y pudiese llevar a cabo su plan. Lucrecia está convencida de que el rendimiento de Melibea se debe a un hechizo de la vieja (144 y 148); también Pármeno piensa que la vieja acarreará la maldición a todos porque ha empleado «pestíferos hechizos» (165). Realmente, desde un planteamiento moderno, sabemos que no es el diablo sino la violenta pasión amorosa de Melibea lo que la lleva a entregarse a Calis- to, no era necesario el recurso de la magia (aunque así lo crea Lucrecia, incluso la propia vieja), pues Melibea estaba enamorada de Calisto desde el principio, aunque sólo lo pone de manifiesto gracias a la habilidad de Celestina, que logra que la joven confiese y se entregue a una pasión que tenía reprimida. d) ¿Qué promesa hecha a los criados incumple Celestina? (p. 171) ¿Qué vi- cio acabará provocando su perdición? (p. 17 3) © (^) Celestina había prometido a los criados hacerlos partícipes de sus ganan- cias en lo que saquen de Calisto , aunque nunca concreta que el reparto sea pro- porcional entre los tres, como le dice luego Sempronio. Lo que despierta la codi- cia de todos ellos es la cadena de oro que Calisto da a la vieja. Es el vicio de la avaricia lo que pierde a Celestina. a) ¿Qué les reprocha? (p. 67) ¿Y Areúsa a las señoras? (p. 141) ¿Qué dice Lucrecia de «los señores en estos tiempos»? (p. 152) © (^) Celestina acusa a los señores de hacer falsas promesas y explotar a sus criados, son volubles y desagradecidos y olvidan pronto sus promesas y se nie- gan a dar la recompensa ofrecida ; además son egoístas e injurian y maltratan a los que les sirven, preocupándose sólo de su provecho. Las acusaciones de Areúsa a las señoras abarcan un abanico muy amplio: no pagan lo que deben por los servicios prestados, insultan y maltratan a sus cria- das , las desprecian tratándolas de rameras , además las consideran sucias, golo- sas, ladronas , incluso las pellizcan y golpean , y las despiden con cualquier pre- texto para no pagarles. Lucrecia acusa a los señores de caprichosos y soberbios, acostumbrados a al- canzar siempre cualquier «desmedido apetito». b) El comportamiento de Calisto y de Melibea, ¿se corresponde con la descripción que de los señores hacen los personajes aludidos? © (^) Realmente Calisto y Melibea, aunque caprichosos y soberbios, no pueden ser tachados de desagradecidos o tacaños , al menos no se hace patente ese de- fecto en la obra. Calisto maltrata de palabra a veces a sus criados (cuando se ha- lla más desesperado), pero también los tiene en mayor estima de lo que mere- cen ; su mayor defecto es que se muestra radicalmente ingrato y egoísta con Pár- meno y Sempronio cuando estos son ajusticiados. Melibea no parece ajustarse en absoluto al retrato de señora que hace Areúsa, pues no maltrata, insulta o desprecia a su criada Lucrecia. c) ¿De qué acusan Sosia y Tristán a Calisto? (p. 184) ¿Qué le censura Lu- crecia a su señora? (pp. 97, 116, 152 y 198) Y, tras la muerte de Calis- to, ¿qué le aconseja la criada a Melibea? (p. 220) © (^) La acusación de los criados se refiere a la insensibilidad de Calisto , que
olvida a sus sirvientes y disfruta de su amor sin preocuparle la suerte dramática de sus sirvientes. La acusación de ruindad que Tristán hace a su amo no va en el sentido de tacañería, sino de egoísmo, falta de dignidad moral y desinterés por quienes le sirven. Lucrecia censura a Melibea graves errores en su conducta: Primeramente la acusa de falta de cordura y de irresponsabilidad al dejarse envolver por la astucia de Celestina (p. 97); considera también que ha perdido el seso y se ha dejado cautivar por la vieja hechicera (p. 148); más tarde la acusa de caprichosa y de apasionada («deseos desmedidos»), y con poca fuerza de voluntad para hacer frente a los deseos (p. 152); finalmente la considera causante de la futura des- gracia de sus ancianos padres, pues los deshonra por haberse entregado a Ca- listo (p. 198). Ante la desesperación de Melibea, trata de animarla, le pide que tenga fuer- za de voluntad para soportar el dolor y la mala fortuna, y le aconseja que se acueste y que disimule ante sus padres como si la aquejase otro mal , ya que la verdad no se puede decir sin descubrir su deshonra. d) Aunque Sempronio es quien recomienda a Calisto que recurra a Ce- lestina, ¿crees que, en general, aconseja mal a su amo o lo adula? (pp. 50-53, 74 y 153) ¿Manifiesta algún aprecio por él? (pp. 47 y 80) ¿Qué es lo que rige su comportamiento? (pp. 57, 64 y 73) © (^) Aunque Sempronio es un criado astuto y adulador que antes que nada quiere estar a bien con su amo y procura darle la razón, no obstante también procura darle consejos cuerdos , unas veces para evitar que su amo caiga en la depresión (p. 74,) o bien tratando de evitar que su conducta improcedente dé lu- gar a habladurías (p. 153). Sempronio se muestra en general como un tipo egoísta y calculador que só- lo atiende a su provecho , no se aprecia en toda la obra una verdadera muestra de verdadero afecto hacia su amo; incluso no le importa que muera sino el hecho de que su muerte pueda depararle problemas a él. Su conducta está regida siempre por el provecho personal , siempre atiende a su beneficio, y sus consejos buscan el interés personal no el de su amo; por eso, cuando lo anima a que sea espléndido con Celestina (pp. 64, 73) lo hace pensan- do en la parte que a él ha de tocarle, según lo convenido con la vieja. e) ¿Halaga a Calisto o le da malos consejos? ¿Por qué desea ser fiel a su amo? (p. 65) ¿Qué valores morales evidencian las palabras con que se defiende del acoso al que lo somete Celestina? (pp. 67-68) Sin embar- go, ¿qué sentimientos acaba albergando hacia su señor? (p. 160) © (^) Pármeno representa, al menos al principio, al criado fiel que intenta darle consejos oportunos a su amo , aunque sea consciente de que sus advertencias no gustan a Calisto. Y las razones que aduce ante Celestina para defender su postura de honradez están llenas de nobleza de espíritu: está agradecido porque lo trata bien, porque se ha criado en su servicio y porque obtiene beneficios de su tra- bajo. En las palabras del criado se aprecian los valores de la honradez, de la fide- lidad, de la humildad; además se nos muestra como un hombre cuerdo, que no se deja cegar por el dinero ni aspira a escalar puestos logrados con malas ma- ñas. Al no recibir de su amo más que reproches y malas palabras, Pármeno deci- de cambiar su conducta y aprecio con respecto a su amo, y acabará por sentir un hondo desprecio hacia él («el necio de nuestro amo»), gozándose en engañarlo y en mostrarse más astuto; pero en el fondo late un claro resentimiento por la arbitrariedad de quien lo ha hecho dejar la senda de la honradez, por eso se dice a sí mismo: «Tú, Pármeno, di lo que debes y te arrancarán el alma; ve dando fie- les consejos y te molerán a palos». f) No obstante, ¿qué opina Sempronio de su propia conducta cuando se enamoró de Elicia? (p. 140) ¿Qué está dispuesto a ofrecer Pármeno a cambio de recibir los favores de Areúsa? (p. 122) ¿Y cómo reacciona Lucrecia al oír a Celestina hablar de las jóvenes prostitutas que traba- jaron para la alcahueta en el pasado (pp. 143-144), o al presenciar las relaciones amorosas de Calisto y Melibea (pp. 216-217)?