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Libro Economía tema 1, Apuntes de Economía

Libro economía tema 1 Loscos.

Tipo: Apuntes

2020/2021

Subido el 30/01/2021

Miguel7778
Miguel7778 🇪🇸

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11 DEC 2020
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I. Introducción
II. Un concepto de ciencia económica
III. Los problemas que estudia la Economía
A. Problemas de carácter real
B. Problemas de carácter financiero
C. Problemas de carácter monetario
IV. Microeconomía y Macroeconomía
V. El método del economista: Formulación de modelos y su contraste
VI. Sistemas económicos
VII. Esquema del funcionamiento de una economía de mercado
Resumen
Ejercicios
Introducción a la economía. 1ª ed., enero 2017
1. El enfoque económico
El enfoque económico
Su ma ri o:
I. I NTR ODU CC IÓN
El estudio de la economía parece de una complejidad extraordinaria. Los problemas y datos económicos ocupan una porción cada vez más
importante de las noticias que nos transmiten los medios de comunicación, aparecen destacadas en los programas electorales que nos
proponen los distintos partidos políticos. La evolución de la economía hace temblar a los gobiernos, o da pocas esperanzas a la oposición.
Más aún, los datos de la realidad económica y las decisiones que tomamos basándonos en ellos afectan a nuestro bienestar presente y futuro
hasta extremos que muchas veces ni siquiera sospechamos.
Esto sucede con una ciencia que utiliza términos que sólo parecen tener sentido para los iniciados en ella. Podemos ser muy conscientes de la
importancia de la realidad económica, pero pasaremos rápidamente las páginas del diario que se dedican a esta información para dejarnos
envolver por las noticias relacionadas con el deporte o los espectáculos, que usan un lenguaje mucho más próximo y comprensible. Y si
logramos vencer esa timidez inicial con respecto al mundo de la economía e intentamos adentrarnos en sus aspectos más intrincados nos
podemos ver abrumados por un sinnúmero de gráficos y fórmulas, tablas y números que parecen estar destinados a desmoralizarnos. Y si a
pesar de ello perseveramos, las respuestas que nos da el economista muchas veces resultan de una ambigüedad casi insultante.
Este primer tema tiene la pretensión de iniciar al lector en el mundo de la economía, presentándole la naturaleza de los problemas
económicos, su clasificación, especialmente por lo que se refiere a la distinción entre micro y macroeconomía, y de los sistemas económicos.
II . UN CON CE PTO DE C IEN CI A E CON ÓM ICA
La definición de ciencia económica ha dado lugar a un amplio debate entre los economistas. Un debate que no sólo se ha referido a la propia
definición de nuestra ciencia, sino que incluso alcanza a la importancia de tal empeño, pues para algunos economistas la pregunta ¿qué es la
economía? resulta irrelevante, mientras que para otros es un elemento clave que condiciona tanto el objeto del análisis como la forma de
llevarlo a cabo.
Como resulta obvio, un libro de introducción a la economía no es el lugar apropiado para reflejar, ni siquiera someramente, los pormenores
de esta discusión y, por ello, parece más adecuado ofrecer un concepto de ciencia económica que nos resulte útil para entender el contenido
de este libro, aún a sabiendas de que muchos lectores del mismo encontrarán insuficiente, y hasta peligrosa, una simplificación como la que
hacemos en estas líneas. Aún a riesgo de que se considere una trivialización, utilizaremos el siguiente concepto de ciencia económica:
La economía es una ciencia social, positiva y empírica que trata de explicar cómo una sociedad resuelve los problemas planteados
por la existencia de necesidades ilimitadas cuando los medios para satisfacerlas son escasos y de uso alternativo.
Esta definición de economía permite, a nuestro juicio, comentar las principales características de nuestra ciencia, y que explicamos a
continuación:
A) La economía es una ciencia social y, como tal, se preocupa en primer término de los comportamientos de los seres humanos. Este aspecto
no debe olvidarse nunca, aunque, con frecuencia, se hace fácilmente por quien se acerca por vez primera a los contenidos de la ciencia
económica y a su forma de exponerlos. En no pocas ocasiones el uso de gráficos, o de fórmulas, hace perder la perspectiva a quien los utiliza,
de tal modo que en lugar de preguntarse por cuáles son los comportamientos que se han modificado, y que dan lugar a un cambio en el
gráfico o fórmula correspondiente, nos quedamos tan solo con la representación gráfica sin ir más lejos en el análisis. Tales comportamientos
se analizarán, con frecuencia, desde un punto de vista individual; es decir, estudiaremos cómo actúa un consumidor, o un empresario, o un
trabajador. Pero este análisis individual sólo representa un primer paso en el conjunto del esquema, pues lo que nos interesa es la
cooperación entre distintos individuos para resolver los problemas que estudia la economía, y sobre los que volveremos más adelante. Para
comprender tal interacción se requiere, como es lógico, hacer referencia a las instituciones sociales en las que se produce, y, por ello, en no
pocas ocasiones, tendremos que reflejar aspectos institucionales de la realidad de nuestro país y compararlas con las existentes en otros
lugares. Sólo así pueden comprenderse, en nuestra opinión, los distintos resultados a los que se llegan, aun cuando las decisiones que toman
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11 DEC 2020

I. Introducción II. Un concepto de ciencia económica III. Los problemas que estudia la Economía A. Problemas de carácter real B. Problemas de carácter financiero C. Problemas de carácter monetario IV. Microeconomía y Macroeconomía V. El método del economista: Formulación de modelos y su contraste VI. Sistemas económicos VII. Esquema del funcionamiento de una economía de mercado Resumen Ejercicios

Introducción a la economía. 1ª ed., enero 2017

1. El enfoque económico

El enfoque económico

Sumario:

I. INTRODUCCIÓN

El estudio de la economía parece de una complejidad extraordinaria. Los problemas y datos económicos ocupan una porción cada vez más importante de las noticias que nos transmiten los medios de comunicación, aparecen destacadas en los programas electorales que nos proponen los distintos partidos políticos. La evolución de la economía hace temblar a los gobiernos, o da pocas esperanzas a la oposición. Más aún, los datos de la realidad económica y las decisiones que tomamos basándonos en ellos afectan a nuestro bienestar presente y futuro hasta extremos que muchas veces ni siquiera sospechamos.

Esto sucede con una ciencia que utiliza términos que sólo parecen tener sentido para los iniciados en ella. Podemos ser muy conscientes de la importancia de la realidad económica, pero pasaremos rápidamente las páginas del diario que se dedican a esta información para dejarnos envolver por las noticias relacionadas con el deporte o los espectáculos, que usan un lenguaje mucho más próximo y comprensible. Y si logramos vencer esa timidez inicial con respecto al mundo de la economía e intentamos adentrarnos en sus aspectos más intrincados nos podemos ver abrumados por un sinnúmero de gráficos y fórmulas, tablas y números que parecen estar destinados a desmoralizarnos. Y si a pesar de ello perseveramos, las respuestas que nos da el economista muchas veces resultan de una ambigüedad casi insultante.

Este primer tema tiene la pretensión de iniciar al lector en el mundo de la economía, presentándole la naturaleza de los problemas económicos, su clasificación, especialmente por lo que se refiere a la distinción entre micro y macroeconomía, y de los sistemas económicos.

II. UN CONCEPTO DE CIENCIA ECONÓMICA

La definición de ciencia económica ha dado lugar a un amplio debate entre los economistas. Un debate que no sólo se ha referido a la propia definición de nuestra ciencia, sino que incluso alcanza a la importancia de tal empeño, pues para algunos economistas la pregunta ¿qué es la economía? resulta irrelevante, mientras que para otros es un elemento clave que condiciona tanto el objeto del análisis como la forma de llevarlo a cabo.

Como resulta obvio, un libro de introducción a la economía no es el lugar apropiado para reflejar, ni siquiera someramente, los pormenores de esta discusión y, por ello, parece más adecuado ofrecer un concepto de ciencia económica que nos resulte útil para entender el contenido de este libro, aún a sabiendas de que muchos lectores del mismo encontrarán insuficiente, y hasta peligrosa, una simplificación como la que hacemos en estas líneas. Aún a riesgo de que se considere una trivialización, utilizaremos el siguiente concepto de ciencia económica:

La economía es una ciencia social, positiva y empírica que trata de explicar cómo una sociedad resuelve los problemas planteados por la existencia de necesidades ilimitadas cuando los medios para satisfacerlas son escasos y de uso alternativo.

Esta definición de economía permite, a nuestro juicio, comentar las principales características de nuestra ciencia, y que explicamos a continuación:

A) La economía es una ciencia social y, como tal, se preocupa en primer término de los comportamientos de los seres humanos. Este aspecto no debe olvidarse nunca, aunque, con frecuencia, se hace fácilmente por quien se acerca por vez primera a los contenidos de la ciencia económica y a su forma de exponerlos. En no pocas ocasiones el uso de gráficos, o de fórmulas, hace perder la perspectiva a quien los utiliza, de tal modo que en lugar de preguntarse por cuáles son los comportamientos que se han modificado, y que dan lugar a un cambio en el gráfico o fórmula correspondiente, nos quedamos tan solo con la representación gráfica sin ir más lejos en el análisis. Tales comportamientos se analizarán, con frecuencia, desde un punto de vista individual; es decir, estudiaremos cómo actúa un consumidor, o un empresario, o un trabajador. Pero este análisis individual sólo representa un primer paso en el conjunto del esquema, pues lo que nos interesa es la cooperación entre distintos individuos para resolver los problemas que estudia la economía, y sobre los que volveremos más adelante. Para comprender tal interacción se requiere, como es lógico, hacer referencia a las instituciones sociales en las que se produce, y, por ello, en no pocas ocasiones, tendremos que reflejar aspectos institucionales de la realidad de nuestro país y compararlas con las existentes en otros lugares. Sólo así pueden comprenderse, en nuestra opinión, los distintos resultados a los que se llegan, aun cuando las decisiones que toman

los individuos sean, en principio, las mismas.

B) La economía es una ciencia positiva y, en ese sentido, se preocupa de los hechos y su relación entre ellos, más que de realizar un juicio de valor sobre los mismos. Este dato permite establecer una distinción entre economía positiva y economía normativa (o también podríamos llamarla economía prescriptiva ) que ha ocupado con frecuencia a los economistas y que da lugar a numerosas confusiones en el debate sobre cuestiones económicas, sobre todo cuando se lleva a cabo en foros no especializados. Por ese motivo, merece la pena detenerse algo en esta distinción. Ahora bien, como sucede con frecuencia, las distinciones teóricas se pueden entender mejor por quienes no son especialistas en la materia cuando se hace uso de un ejemplo concreto, a partir del cual se puede explicar la diferencia entre lo que denominamos economía positiva y lo que resultaría ser economía normativa. Para ello tomemos, por ejemplo, la tasa de desempleo de nuestro país y cómo reducirla. En esta simple afirmación «tasa de desempleo y cómo reducirla» nos encontramos con elementos muy diversos:

  1. ¿Cómo calculamos la tasa de desempleo?, ¿cuál es su valor?, ¿por qué esa cifra es distinta dependiendo del tipo de estadística que utilizamos? Estas cuestiones se refieren a un hecho concreto y aunque lo estudie más la estadística que la economía propiamente dicha, tendremos ocasión de señalar que se usan conceptos económicos para determinarlo. No cabe duda de que en este caso nos encontramos con una cuestión de economía positiva.

  2. ¿Por qué la tasa de desempleo alcanza, con facilidad, un valor del 25% en España y en cambio en otros países, como Estados Unidos o Japón o Portugal, es muy diferente? El economista busca explicaciones de este hecho a partir de otros hechos, ya sean comportamientos individuales o instituciones sociales, y aunque sus explicaciones sean diferentes (por ejemplo para unos economistas el motivo puede ser que los empresarios no encuentren compradores para sus productos mientras que para otros la razón puede encontrarse en la forma en que se negocia entre organizaciones empresariales y sindicatos), de nuevo se trata de una cuestión de economía positiva, pues se pretende explicar un fenómeno a partir de hechos.

  3. ¿Cómo puede reducirse la tasa de desempleo de nuestro país? En esta última pregunta encontramos dos elementos muy diversos. De un lado, hay un juicio de valor, implícito, que señala que para la sociedad es inaceptable que la tasa de desempleo sea del 25% y que es deseable que esa tasa se reduzca. Como juicio de valor, escapa del propio análisis económico y se manifiesta en el conjunto de objetivos que una sociedad concreta considera como deseables y que, en numerosas ocasiones, aparece reflejado en textos de carácter jurídico (como ocurre

con nuestra vigente Constitución de 1978, o con el Tratado de la Unión Europea). De otro, se presentarán una serie de políticas alternativas (o prescripciones) que forman parte de la economía normativa y que nos indican cómo se puede alcanzar el objetivo deseado. Evidentemente, tales prescripciones no pueden separarse, ni ser incompatibles, con el análisis de los motivos del desempleo, y, así, si consideramos que la causa del desempleo es la falta de ventas de los empresarios, se puede prescribir una política que incentive las compras por parte de los individuos (por ejemplo, reduciendo los impuestos que tienen que pagar al hacerlo), mientras que si estimamos que las razones que explican el desempleo están más relacionadas con la negociación colectiva entre empresarios y trabajadores, se propondrán reformas en el modo en que esta negociación se lleva a cabo o en los factores que la condicionan.

Este sencillo ejemplo permite comprobar que incluso los contenidos de la economía normativa tienen su explicación, o su fundamento, en los elementos de la economía positiva. O dicho de otro modo, no es posible elaborar prescripciones sin que previamente hayamos establecido un análisis de los hechos sobre el que las podamos apoyar. Por este motivo, hemos atribuido a la ciencia económica, en su conjunto, ese carácter de ciencia positiva que aparecía en la definición.

C) La economía es una ciencia empírica y con ello queremos indicar que la validez de las teorías que han formulado los economistas se demuestra porque al contrastarlas con la realidad, ésta no desmiente sus predicciones. El carácter empírico de la economía no ha sido aceptado por todas las escuelas del pensamiento económico, ni tan siquiera en nuestros días. Del mismo modo, tampoco hay una unanimidad en cuanto a si todo el contenido de la ciencia económica puede ser objeto de una contrastación empírica, o si tal contraste sólo puede hacerse en una parte. Por último, se han suscitado serias dudas sobre si, a lo largo de la historia de la ciencia económica, se han abandonado teorías por su incompatibilidad con los hechos observados. Se trata, pues, de un tema muy complejo en el que solo podemos ofrecer algunos de los rasgos más significativos de la discusión.

En primer término, no todos los contenidos de la ciencia económica son igualmente contrastables. No es lo mismo comprobar una afirmación concreta como, por ejemplo, que un aumento en el precio de un producto reducirá las compras del mismo, que pretender hacer lo mismo con expresiones mucho más abstractas o generales, como puede ser que un empresario pretende obtener el máximo beneficio. La diferencia fundamental entre ambos enunciados no estriba solo en su mayor o menor concreción, sino en que la primera es lo que denominamos una “proposición” o una “ley”, mientras que la segunda es un “supuesto” o una “hipótesis de partida”. En el conjunto de la ciencia económica encontraremos ambos tipos de afirmaciones y observaremos que existen importantes relaciones entre ambas. De una parte, las proposiciones se deducen, o se derivan, de las hipótesis de partida. De otra, si comprobamos que las proposiciones no son corroboradas por los hechos, es decir no son contrastadas, tendremos que acabar pensando que tal vez las hipótesis de partida ya no sean adecuadas para explicar los fenómenos económicos.

En segundo lugar, en la ciencia económica, como sucede en otras disciplinas sociales, no se pueden controlar los experimentos como hacen los especialistas de la Física, la Química o la Biología. El economista no dispone de un laboratorio donde ir modificando las condiciones del experimento para determinar si un hecho causa otro. Cuando la ciencia económica pretende realizar un contraste entre sus predicciones y la realidad, tiene que hacer uso de un conjunto de técnicas estadísticas, que se engloban en la denominada Econometría , que tan sólo permiten aproximarnos al fenómeno estudiado. Ello explica que, en no pocas ocasiones, la validez de una proposición no quede ni totalmente confirmada ni totalmente descartada por los hechos y que, en otro orden de cosas, puedan coexistir distintas teorías para explicar los fenómenos económicos, algo que no sucede en las denominadas ciencias duras. A pesar de esas dificultades, y el indudable grado de insatisfacción que generan, creemos que la exigencia de contrastar las proposiciones económicas, y los supuestos de los que se deducen, se deriva del propio carácter de ciencia que atribuimos a nuestra disciplina, y prescindir de ello nos llevaría a métodos exclusivamente deductivos, propios de los primeros tiempos de nuestra ciencia.

D) La economía estudia un grupo de problemas, los que se derivan de la existencia de necesidades ilimitadas cuando los medios para satisfacerlas son escasos y de uso alternativo. Toda sociedad, e incluso cada individuo, tiene un abanico infinito de necesidades, desde alimentarse o vestirse hasta sentir las emociones que produce la música o la lectura. Para cubrir esas necesidades, utilizamos distintos bienes y servicios , que en los casos señalados podríamos identificar, por ejemplo, con el pan, un abrigo, la asistencia a un concierto de rock o la lectura de El Señor de los Anillos. Sin embargo, no encontramos directamente estos medios para satisfacer nuestras necesidades, y es preciso que alguien los produzca o los fabrique. Y, para hacerlo, es necesario utilizar mano de obra, maquinaria y un lugar donde llevar a cabo el proceso. Estos tres elementos (mano de obra, maquinaria y local) son lo que denominamos recursos , y se indicarán a lo largo de este libro como N (mano de obra), K (maquinaria o equipo capital) y L (tierra). El problema con el que se ha enfrentado la economía como ciencia es que los recursos de los que disponemos son escasos , pues si no lo fueran se podrían satisfacer todas las necesidades de todos los individuos, y además tienen un uso alternativo , es decir, si los empleamos para producir algo dejamos de fabricar otras cosas, o, dicho en otros términos, tenemos que elegir entre alternativas. Si un recurso sólo puede aplicarse a una finalidad, no hay discusión posible y la ciencia económica no tiene mucho que decir sobre la cuestión, en todo caso, se trataría de un problema puramente técnico, pero no económico.

¿Podremos hacer un pastel cada vez mayor? (crecimiento económico)

Economistas famosos: Adam Smith (1723-1790)

El nacimiento de la economía como ciencia se suele asociar a la publicación en 1776 de la obra más famosa de este profesor de Glasgow, y que apareció con el título de An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations.

Adam Smith nació en Kirkcaldy, Escocia. Realizó sus estudios en Oxford, universidad que después criticó con dureza. Fue profesor de lógica y filosofía moral en Glasgow, y tutor del joven duque de Buccleuch con quien tuvo ocasión de viajar por el continente y conocer a François Quesnay, de la escuela fisiócrata y cuya reputación era entonces inmensa. Dedicó al menos diez años a la preparación de su famosa obra que publicó en Londres, como ya se ha dicho, en 1776.

La obra de Smith ha tenido una influencia decisiva en el pensamiento económico y, puede afirmarse sin exageración que todos los que practican esta ciencia son tributarios de sus ideas de algún modo. La idea fundamental que alienta su pensamiento es que la libertad económica y la búsqueda del propio interés son los motores esenciales que permiten progresar a las naciones, mucho más que efectivos que cualquier intento por parte de los gobiernos para conseguirlo, de ahí el aforismo de laissez-faire (dejad hacer) que se deduce del pensamiento de Adam Smith.

La búsqueda del propio interés en un marco de libertad actúa como una «mano invisible» que conduce al uso más eficiente de los recursos disponibles y, como consecuencia, eleva el bienestar de las sociedades al máximo. Esta idea es tal vez con la que más se identifica el pensamiento de Adam Smith, pero su obra cubre otros muchos aspectos, como el papel de los mercados, de la división del trabajo, las implicaciones internacionales del principio de la libertad económica, en particular por lo que hace referencia al libre cambio de productos, y las funciones que debe realizar el sector público.

Resulta hasta cierto punto irónico que en 1778 Adam Smith fuera nombrado inspector de aduanas de Edimburgo, lugar en el que falleció doce años más tarde. El defensor de la libertad económica y de la ausencia de interferencias estatales en el libre cambio vivió sus últimos años como funcionario público encargado de limitar la libertad en la que tanto creía y a la que dedicó páginas cuya influencia en nuestros días es evidente. Si hay un economista que ha contribuido a cambiar la realidad de un modo no sólo radical sino también permanente, éste es, sin duda, Adam Smith.

B. PROBLEMAS DE CARÁCTER FINANCIERO

Podríamos afirmar, aunque pueda resultar una exageración, que los problemas de carácter financiero se derivan de la introducción del tiempo en los procesos de producción y consumo, que, como ya se ha dicho, son consustanciales a la satisfacción de las necesidades humanas. Para entender mejor la situación a la que hacemos referencia, consideremos que un empresario decide estrenar en España una versión del Fantasma de la Ópera, uno de los éxitos más notables de Andrew Lloyd Weber. Debe empezar por contratar un teatro donde llevar a cabo la representación, con meses de anticipación, pagar los decorados, instalar todos los elementos de la tramoya, contratar a los actores que figurarán en la obra, la orquesta, realizar los ensayos, etc., de tal modo que pueden pasar meses hasta que se levante el telón y se puedan empezar a cobrar las entradas (no estamos considerando la posibilidad de venta anticipada de entradas, pero la historia no cambiaría sustancialmente). Durante todos estos meses que el empresario ha tenido que hacer frente a una enorme cantidad de gastos sin disponer de ingresos por venta de entradas, tiene un problema de financiación o un problema de carácter financiero , que puede resolver bien pidiendo prestado a otras personas, y en este caso decimos que usa financiación ajena , o bien usando sus propios medios para hacer frente a estos gastos, y en tal supuesto hablamos de financiación propia. En términos generales, los problemas de carácter financiero se derivan del denominado plazo de maduración del proceso productivo, que reflejamos en el Esquema 1.2.

Esquema 1.2. Plazo de maduración del proceso productivo

Tal y como aparece en el esquema anterior, el plazo de maduración cubre el periodo de tiempo desde el momento en que debe pagarse a los proveedores, a los que para estos efectos podemos asimilar también a los trabajadores, y el momento en que efectivamente se cobra a los clientes.

Ahora bien, el esquema puede llevarnos a la idea, equivocada, de que solo existen problemas financieros por esta falta de coincidencia entre el momento del pago a los proveedores y el del cobro a los clientes y que el empresario podría evitarlos si lograra convencer a sus proveedores de que esperaran hasta que el cliente haya pagado. Aunque tal cosa fuera factible, lo que resulta muy dudoso, y que ello no planteara un problema de financiación a los proveedores, o a los trabajadores de la empresa, las cuestiones financieras seguirían existiendo. Ello se debe a que, como ya sabemos, en el proceso productivo utilizamos materias primas, trabajo y maquinaria para obtener los bienes y servicios que después se venden para satisfacer las necesidades humanas. En el valor de los bienes o servicios fabricados se incorpora totalmente el valor de la materia prima y del esfuerzo humano que la ha transformado, y, por así decirlo, se recuperan en el momento de su venta. Sin embargo, con la maquinaria pasa algo distinto, pues una máquina se puede utilizar en más de una ocasión y su vida útil puede superar con creces varias decenas de años; de este modo, en la venta del producto terminado no se recupera el valor total de la máquina, sino tan solo el desgaste sufrido por ésta en el proceso productivo, un desgaste al que los economistas denominamos depreciación. De este modo, en el caso de la maquinaria, el empresario debe hacer frente a un desembolso muy importante en el momento de su adquisición y sólo puede recuperar ese importe a lo largo de un plazo de tiempo muy dilatado, a través de la depreciación que vaya atribuyendo cada año al proceso de producción. La adquisición de nueva maquinaria es lo que los economistas definimos como inversión que, por tanto, tiene un significado distinto al que se da en la lengua coloquial. Los procesos de inversión los realizan los empresarios, consisten en aumentar el equipo capital del que disponen, y requieren siempre financiación ya sea propia o ajena. Ahora bien, tal financiación exige que alguien haya ahorrado, y ese ahorro puede mantenerse de formas muy diversas, a las que denominamos activos , ya sean bienes, como un inmueble o una colección de sellos, en cuyo caso los denominamos activos reales , títulos que, como las acciones , nos otorgan el carácter de copropietario de una empresa, o que tan sólo nos convierten en sus acreedores, en este supuesto por ejemplo se encontrarían las obligaciones , y en este caso los denominamos activos financieros , o, finalmente, el ahorro puede quedarse materializado en dinero, sea efectivo o sea en nuestra cuenta corriente, y en este supuesto se conocen como activos líquidos.

C. PROBLEMAS DE CARÁCTER MONETARIO

El último párrafo del apartado anterior hace referencia al dinero y a este concepto conciernen los problemas de carácter monetario. En casi todas las sociedades, salvo las muy primitivas, se da el intercambio entre unos sujetos y otros, y el intercambio exige, en primer término, que podamos dar un valor a los distintos bienes o servicios que se intercambian.

El arzobispo inglés Richard Whately (1787-1863) acuñó el término cataláctica en 1831 para designar la ciencia de los intercambios entre las personas, concepto que consideraba más preciso que el de «economía política» y que implica además considerar al intercambio y no a la producción o la asignación de recursos como elemento central de la ciencia económica. Además definió la sociedad cataláctica como aquel tipo de organización social que se basa en el intercambio y se concreta en una economía de libre mercado

El dinero cumple en primer término esa función, es una unidad de cuenta , que nos permite asignar distintos valores a los bienes o servicios

concretos de la situación económica de un país.

La segunda, macroeconomía , hacer referencia al estudio de los problemas que afectan al conjunto de la sociedad. Incluiría cuestiones tales como ¿por qué la tasa de desempleo es tan alta y cómo podría reducirse? ¿Qué explica la existencia de inflación? ¿Qué efectos tiene el déficit público? ¿Es positiva para la economía española que se aprecie el euro? En el caso del análisis macroeconómico el énfasis se pone en el carácter global o agregado de las cuestiones objeto de estudio.

Por supuesto, estas dos esferas están interconectadas. No es posible realizar un análisis macroeconómico sin considerar previamente la información que nos suministra la microeconomía. Recordemos que estamos hablando de una ciencia social y que su base son los comportamientos individuales. Imaginemos que el gobierno quiere reducir la tasa de paro y que para ello adopta una serie de iniciativas tales como reducir el seguro de desempleo, rebajar la edad de jubilación o subvencionar la contratación de trabajadores jóvenes. El éxito de este conjunto de medidas afectará a una variable típicamente estudiada por la macroeconomía, la tasa de paro, pero dependerá de la reacción de los sujetos individuales (en este caso trabajadores y empresarios) ante este conjunto de estímulos, y tal aspecto es analizado por la microeconomía.

En los últimos tiempos estamos asistiendo a un creciente interés por buscar una fundamentación microeconómica al estudio de cuestiones macroeconómicas, y en esa medida, la distinción entre ambas esferas de nuestra ciencia se ha ido desvaneciendo hasta el punto que muchas veces resulta muy difícil establecer una frontera entre ambas, especialmente en los trabajos más especializados o en los cursos intermedios o avanzados. A pesar de ello, creemos que la diferenciación entre micro y macroeconomía es muy pedagógica en un curso de introducción y por ello este texto sigue manteniendo esa diferenciación. En este sentido, el lector que consulte el índice de esta obra se dará cuenta fácilmente que comenzamos con el estudio de cuestiones microeconómicas y pasamos después al análisis de los grandes problemas macroeconómicos.

V. EL MÉTODO DEL ECONOMISTA: FORMULACIÓN DE MODELOS Y SU CONTRASTE

Como puede imaginarse el lector, las cuestiones que trata el economista son extraordinariamente complejas y ello le exige simplificarlas. Por eso se afirma que el método que emplea el economista está basado en la construcción de modelos que son representaciones resumidas de la realidad. Sin esa simplificación, el análisis del economista no podría ir más allá de la mera descripción de hechos sin llegar a buscar explicaciones para los mismos y menos aún hacer predicciones sobre lo que puede suceder en el futuro.

Un modelo económico es una representación simplificada de la realidad que pretende explicar sus hechos más relevantes.

Muchas veces se ha criticado a los economistas porque los modelos que utilizan no son realistas o porque parten de suposiciones que no son creíbles o que son incompatibles con las aportaciones que han realizado otras ciencias que estudian el comportamiento humano. Sin que pretendamos resolver una controversia que ha ocupado a economistas muy relevantes, podemos hacer las siguientes afirmaciones que podrían obtener un importante grado de consenso entre los que practican esta ciencia.

a) El modelo por definición no utiliza todas las variables posibles para explicar un hecho, sino que emplea las que resultan más relevantes. Por tanto, la crítica que se basa en la ausencia de variables sólo es adecuada si se ha omitido alguna que resultara decisiva en el análisis del fenómeno que se trata de estudiar.

b) En un modelo hay dos tipos de suposiciones que muchas veces se confunden pero cuyo alcance no es el mismo. Por un lado, tenemos supuestos o hipótesis de partida que atribuyen a los sujetos económicos determinadas finalidades (por ejemplo, el consumidor pretende obtener la máxima satisfacción de sus necesidades) y cuya inexactitud afecta radicalmente a los resultados del análisis. Por otro tenemos simplificaciones que resultan obligadas para tratar los problemas económicos, que no son nada realistas, a pesar de lo cual no afectan radicalmente a las consecuencias del modelo utilizado (por ejemplo, en el primer modelo que estudiaremos, suponemos que solo hay dos bienes en la economía, pero los resultados se pueden extender fácilmente al caso de que haya muchos más productos)

c) Por la misma naturaleza de lo que es un modelo, el juicio sobre su utilidad o su relevancia no puede basarse en su realismo, pues ningún modelo es realista, en el sentido de incluir todos y cada uno de los matices de la realidad. El juicio debe basarse en su capacidad para explicar hechos económicos o para establecer predicciones señalando cuáles son los factores fundamentales y cuáles son accesorios. Un modelo debe descartarse no tanto por su falta de realismo sino por su incapacidad de explicar fenómenos importantes o por la aparición de hechos incompatibles con las predicciones del modelo.

d) El uso de la matemática para establecer relaciones entre distintas variables económicas debe entenderse como un lenguaje. Y como tal tiene importantes ventajas, en cuanto a la rapidez en la exposición o en el rigor a la hora de obtener los resultados del modelo. Por ejemplo, podemos decir que las compras de coches (Qdc) dependen negativamente del precio de los coches (Pc), y positivamente de la renta de los ciudadanos (Y), y podemos usar este tipo de información al construir un modelo que pretenda explicar la evolución del mercado del automóvil. O bien, podemos resumir todo el párrafo anterior escribiendo:

donde los signos – y + señalan que el efecto es negativo o positivo respectivamente, algo que también se suele indicar diciendo que:

La indicación f(.) se lee como es función de o depende de , las variables contenidas dentro del paréntesis, Pc e Y, son denominadas independientes o explicativas , mientras que la que queda fuera, Qdc, se conoce como variable dependiente o explicada. El símbolo Δ debemos leerlo como «cambio» en la variable a la que precede, así ΔY sería el cambio en la renta.

Con frecuencia nos interesará conocer el efecto del cambio de una variable, cuando las demás permanecen constantes, para poder aislar su influencia. En ese caso, las variables que no cambian se denominan parámetros

Ahora bien, sea cual sea el nivel de sofisticación matemática empleado, un modelo no debe juzgarse, positiva ni negativamente, por algo que no es más que un lenguaje, el juicio debe basarse en la relevancia de lo que aporta para conocer las causas de los problemas económicos o sus soluciones.

e) Las relaciones entre variables se suelen representar a través de gráficos. En un gráfico, la variable independiente se sitúa en el eje horizontal, mientras que la variable que se trata de explicar ocupa el eje vertical, aunque esta regla tiene alguna excepción curiosa que explicaremos en su momento. En principio, las relaciones entre variables pueden ser directas (crecientes) o inversas (decrecientes), según tengan un efecto positivo o negativo una sobre otra y lineales o no lineales , según ese efecto sea siempre proporcional o no. En los gráficos siguientes, ilustramos algunas posibilidades.

Figura 1.1. Relaciones entre variables

En los dos gráficos anteriores hemos representado distintas posibilidades de la relación entre la variable x y la variable y, o de la función:

y = f(x)

en el primer panel, al aumentar el valor de x, aumenta el de la variable y, y por tanto estamos en presencia de una relación directa , mientras que en el segundo panel nos encontramos que al aumentar la variable independiente, disminuye el valor de la dependiente, y la relación es inversa o decreciente. En cada uno de los casos, hemos incluido tanto relaciones lineales como no lineales.

f) Las relaciones entre variables constituyen el núcleo fundamental de los modelos económicos. Por ello, la contrastación empírica trata de comprobar si existe tal relación y cuál es el valor numérico que relaciona unas variables con otras. Para ello, el economista utiliza determinadas técnicas estadísticas, en cuyo detalle no podemos entrar. Citemos tan solo una de las más conocidas, consistente en realizar observaciones de las dos variables cuya relación tratamos de estudiar. Los datos pueden referirse a periodos de tiempo distintos, y en ese caso hablamos de series temporales , o bien a un mismo periodo en países, regiones, o grupos de personas diversos, y en este supuesto obtenemos lo que se denominan datos de corte transversal. Imaginemos que hacemos eso con los datos de Renta (Y) y Gasto individual en sanidad (S), y que la teoría que queremos contrastar defiende que el gasto en sanidad depende positivamente del nivel de renta. Es decir pretendemos averiguar si se cumple que:

Comprobamos los datos en diversos países y al representarlos gráficamente obtenemos la imagen que nos da la Figura 1.2. que incluimos a continuación:

Figura 1.2. Relación entre renta y gasto en sanidad en diversos países

Los distintos puntos que corresponden a diversas observaciones señalan claramente una relación positiva entre nivel de renta de los individuos y su gasto en sanidad. Las técnicas econométricas nos darían una respuesta más exacta y cuantificada sobre la relación existente entre estas dos variables.

g) El uso de los modelos económicos no está exento de posibles planteamientos poco rigurosos. Entre los principales errores que se pueden cometer en la construcción de modelos merece la pena citar los siguientes:

  • La denominada falacia de la composición que consiste en extender la validez de los resultados, desde la escala individual al conjunto de la sociedad. Lo que es cierto para un individuo no es necesariamente cierto para el conjunto, las variables que explican el consumo de un bien o un servicio no son las mismas que las que nos dan razón del consumo total de una familia o del conjunto de la sociedad. Políticas que son adecuadas para resolver los problemas económicos de una persona no son viables cuando se tratan de aplicar a escalas mayores.
  • La asociación entre dos variables no implica necesariamente que hay una relación de causalidad entre ellas. Este error se suele resumir con una expresión latina post hoc, propter hoc ( si ocurre después de eso, es que es causado por eso ). Hay veces que la relación ha sido justificada previamente por la teoría y la estadística nos permite contrastar la relación. Otras se trata de casualidad y no de causalidad (a lo mejor hay una relación estadística muy alta entre las lluvias caídas en Bangkok y las cotizaciones de la Bolsa de Nueva York y eso no demuestra que una cosa cause a la otra). En otros casos, es necesario precisar cuál es la causa y cuál la consecuencia (si observamos que el número de policías aumenta cuando crece el número de delitos podríamos llegar a la conclusión, absurda, que la delincuencia es causada por los policías), Por último, puede suceder que haya una aparente relación entre dos variables, cuando en realidad hay una tercera, variable omitida , que explica la aparente relación; por ejemplo, siguiendo con el caso de la delincuencia, podemos observar que se cometen más delitos en los barrios en los que hay más inmigración y deducir de ello que hay una relación positiva entre inmigración y delincuencia, o tal vez descubrir que la relación auténtica es la que sugiere el esquema siguiente:

Esquema 1.3. El caso de la variable omitida

Relación estadística observada

  • Las relaciones entre las variables tienen más implicaciones que las que sugiere un análisis superficial. Los modelos económicos deben ser capaces de considerar todas las implicaciones de un cambio en las variables y no sólo darnos una primera impresión de ellas, Un modelo económico que no sea capaz de considerar todos los efectos de una política puede hacer predicciones muy equivocadas y llevar a los responsables de las decisiones a adoptar políticas inadecuadas. En este sentido, los modelos económicos suelen distinguir entre efectos de corto plazo y de largo plazo. En los primeros solo se tienen en cuenta las consecuencias inmediatas de un cambio en las variables, en los segundos se deben considerar también otras consecuencias que pueden tardar mucho más en aparecer pero que tal vez anulen a los primeros. Muchas políticas bienintencionadas de los responsables públicos fracasan precisamente porque no tienen en cuenta estos efectos de largo plazo o porque tienden a minusvalorar los efectos negativos de sus propuestas, aunque se generen incluso inmediatamente.

VI. SISTEMAS ECONÓMICOS

A lo largo de esta primera lección hemos ido señalando cuáles son los principales problemas que estudia la economía. Ahora bien, es obvio que no todas las sociedades buscan respuesta a sus problemas económicos utilizando el mismo tipo de instituciones. Esta diversidad, desde luego, es evidente si repasamos la historia de la humanidad, donde comprobaríamos que a lo largo del tiempo las sociedades han ido creando y descartando reglas de funcionamiento o modos de responder a los problemas con los que se enfrentaban. Incluso dentro de un mismo periodo histórico se han presentado alternativas excluyentes sobre cuál era el medio mejor de responder a los problemas de las sociedades, y de, como es bien sabido, la rivalidad entre capitalismo y comunismo protagonizó todo el siglo XX.

Aun asumiendo el riesgo de trivializar excesivamente la cuestión, podemos definir un sistema económico como un sistema de reglas e instituciones que determinan cómo se da respuesta a los diversos problemas económicos que se plantea una sociedad. Si seleccionamos las variables más relevantes en la caracterización de un sistema económico, encontraremos un amplio consenso en señalar dos como las más significativas:

a) La primera variable relevante es determinar quién es el propietario de los recursos. Hemos tenido ocasión de señalar ya que los recursos económicos, tierra, trabajo y capital, son los medios que nos permiten producir los bienes y servicios que satisfacen las necesidades humanas. Por tanto resulta muy significativo determinar si estos recursos son propiedad privada de las personas individuales o si, por el contrario, son de titularidad colectiva. Pues la capacidad de decidir sobre el uso de los recursos será atribuida en unos casos a la persona individual y en otras a la colectividad. Igualmente, hay sistemas económicos en los que el factor trabajo solo puede ser propiedad de uno mismo, mientras que en los sistemas basados en la esclavitud, el factor trabajo podía ser considerado como una propiedad más de otra persona.

b) La segunda variable fundamental concierne a cómo se adoptan las decisiones sobre lo que se va a producir, el modo de producirlo, la distribución de los bienes entre los distintos individuos, el precio al que se venderá, etc. En este sentido, podemos señalar dos grandes alternativas, aunque podríamos incluir otras. Por un lado las decisiones se pueden adoptar descentralizadamente , es decir cada uno de los sujetos que intervienen el proceso deciden qué desean comprar o vender y a qué precios están dispuestos a hacerlo y la interacción de todas estas decisiones individuales es lo que determina los resultados alcanzados por la economía. Por otro, puede existir un organismo planificador que toma las decisiones de manera centralizada ., determinando las cantidades de bienes que deben producirse, su reparto, precios etc.

No existe una relación única entre ambos rasgos, sino que a partir de ellos se establece la tipología tradicional de los sistemas económicos que reflejamos en la Tabla 1.3., que distingue cuatro tipos extremos dependiendo de la interacción de estas características: el capitalismo planificado centralmente, las economías de libre mercado, el socialismo de planificación central y el socialismo de mercado.

Tabla 1.3. Tipología de los sistemas económicos

Adopción de decisiones Centralizada Descentralizada

Propiedad de los recursos

Privada Capitalismo planificado Economías de libre mercado Colectiva Socialismo de planificación central Socialismo de mercado

  1. Las economías de libre mercado son el sistema económico característico de los países miembros de la Unión Europea, pero seguramente su ejemplo paradigmático sean los Estados Unidos de América. Este libro trata de la solución de los problemas económicos en el marco de un sistema de mercado, y por tanto no merece la pena extendernos sobre sus características, de momento, pues tendremos ocasiones suficientes de hacerlo en las páginas que siguen.

  2. Las economías de capitalismo planificado tienen su mejor ejemplo en la Alemania del régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler. El Estado nazi interfirió en todas las esferas de la actividad económica. Los precios estaban sometidos a controles muy estrictos, bajo la dependencia de la Oficina del Comisario del Reich para la Fijación de Precios, y no se determinaban mediante el mecanismo de mercado. A

Las aportaciones de Marx al pensamiento económico son innumerables. A él se debe el concepto de modo de producción, que se define a partir de las formas de propiedad sobre los recursos económicos, lo que permite distinguir entre el modo de producción esclavista, el feudal y el capitalista, en los cuales los medios de producción son apropiados por la clase dominante que puede así explotar a quienes no son propietarios de ellos. También es una noción elaborada por Marx la de plusvalía, o diferencia entre el valor producido por el trabajo humano y el coste de reproducción de la mano de obra. Fue igualmente Marx autor de un intento de análisis dinámico que trataría de explicar la evolución del capitalismo a partir de la disminución en la tasa de ganancia que, en su opinión, llevaría irremediablemente a una concentración cada vez mayor del poder económico. También le debemos el concepto de alienación para definir la relación del hombre con el trabajo en la sociedad que él conocía.

Además, a Marx se le deben avances importantes en la Filosofía (el materialismo dialéctico es creación de su pensamiento) o en la Historia (las corrientes historiográficas no han podido prescindir del marxismo a partir de la publicación de la obra de Marx)

En la elegía pronunciada por Engels, con motivo de su entierro, afirmó que el nombre de Karl Marx viviría a través de los siglos, y con él su obra. No se equivocaba. Para los pueblos o sociedades que se consideran víctimas de un mundo injusto, este nombre se sigue identificando hoy con la esperanza de una sociedad más equitativa o la desaparición de las enormes desigualdades que existían entonces y aún hoy siguen estando presentes.

  1. El cuarto sistema, denominado socialismo de mercado significa que los recursos, salvo el factor trabajo, son de propiedad colectiva, pero que los distintos agentes económicos, consumidores o empresas, aunque sean de titularidad estatal, tienen libertad a la hora de establecer los planes de producción, los precios de los productos, etc. El socialismo de mercado tuvo su mejor ejemplo en Yugoeslavia, cuando era un país único bajo la dirección de Josip Broz Tito. En la actualidad, la economía de la República Popular China parece inspirarse cada vez más este modelo de sistema económico. El sistema de socialismo de mercado parecería encontrar una combinación entre la eficiencia que consigue la libre decisión individual descentralizada y la justicia que podría garantizar la propiedad colectiva de los medios de producción. Ello explica su popularidad en la década de los sesenta. Sin embargo existen dudas razonables sobre la posibilidad de que ambos elementos sean compatibles y, de hecho, han generado diferencias en la distribución de la renta muy poco compatibles con los principios que inspiran el socialismo.

El historiador norteamericano Richard Pipes (n 1923), mantiene, en su obra, Property and Freedom , que la libertad sólo es posible cuando se respeta la propiedad como derecho de las personas, y que en los sistemas donde la propiedad privada no se garantiza, no puede existir libertad económica o de ningún otro tipo

En la actualidad, como ya hemos indicado, el sistema de economía de mercado parece imponerse de un modo definitivo. La desaparición del modelo soviético como alternativa, el fin de la guerra fría y, en definitiva los cambios que se producen en la última década del siglo pasado, parecen haber cerrado un debate que encendió los ánimos de los economistas durante generaciones. Parece que el triunfo de los valores culturales occidentales y del sistema económico que se deriva de ellos es incontestable, y sin embargo todo esto parece coincidir con un momento de indudable decadencia en la creación cultural de occidente o en los valores morales que han sustentado nuestra sociedad. No es de extrañar que en otras comunidades se busquen soluciones en sus propias tradiciones culturales y se rechacen los valores asociados a occidente, incluido su sistema económico, y ello hace pensar que en el futuro tal vez se estudie un cuadro similar al que nos ha servido para hacer una tipología de los sistemas económicos, pero, eso sí, con variables diferentes.

VII. ESQUEMA DEL FUNCIONAMIENTO DE UNA ECONOMÍA DE MERCADO

Como acabamos de señalar en el epígrafe anterior, las economías de mercado se sustentan en dos principios fundamentales: la propiedad privada de los recursos o factores de producción, y la adopción de decisiones de forma descentralizada. Tales decisiones son adoptadas por dos grupos de agentes económicos privados: las economías domésticas o familias y las economías de producción o empresas.

Las familias son las propietarias de los factores de producción, ya sea el propio trabajo, la tierra o propiedades inmobiliarias y el equipo capital. Como propietarias, están dispuestas a ceder el uso de estos recursos por parte de las empresas a cambio de una remuneración, a las que se denomina de modo genérico renta. En el caso de que lo que se intercambien sea el factor trabajo, el pago es denominado salario , cuando lo que se entrega es el uso de un local o de una porción de terreno, la contraprestación es el alquiler o la renta de la tierra. El caso del factor capital o maquinaria es mucho más complicado, y tendremos ocasión de ampliar esta cuestión en un apartado posterior, de momento basta con recordar que la utilización de equipo capital exigía el uso de financiación y que cuando era el propio empresario quien arriesgaba su ahorro en la compra de la maquinaria percibía a cambio unos beneficios , mientras que, si para comprar la maquinaria hacia uso del ahorro de otros agentes económicos, se veía obligado al pago de un interés. Por tanto, el nombre de la contraprestación correspondiente al uso del capital depende del tipo de financiación empleada.

Las familias son entonces oferentes o vendedoras de los recursos de que disponen y las empresas son las demandantes o compradoras de esos factores de producción. Naturalmente sus intereses son contrapuestos, los primeros desean obtener la máxima contraprestación, los segundos pretenden realizar el menor desembolso posible. Esta negociación se produce dentro del mercado de factores de producción. Con los recursos que han contratado, los empresarios fabrican los bienes y servicios que sirven para satisfacer las distintas necesidades humanas. Estos bienes son ofrecidos, por lo que el empresario es oferente o vendedor de los mismos, y las familias son las demandantes o compradoras. De nuevo sus intereses se contraponen, los empresarios desearían obtener el mayor precio posible por sus productos, y las familias pretenden lo contrario. Su posible acuerdo se alcanza en el mercado de bienes y servicios donde a cambio del producto o servicio transferido se paga un precio.

Esquema 1.4. El flujo circular de la renta

De este modo, podemos representar el esquema básico del funcionamiento de una economía de mercado como se hace en el Esquema 1.4, que reproduce un modelo muy tradicional en la enseñanza de la economía conocido como el flujo circular de la renta. Debe hacerse notar que en el esquema, en realidad hay un doble flujo entre las empresas y las familias. El indicado con las líneas continuas es un flujo de bienes, servicios y factores de producción, en la terminología que hemos utilizado antes, es un flujo real. El señalado por las líneas discontinuas representa el pago de esos bienes, servicios o factores, es la entrega de dinero a cambio de comprar un bien, utilizar un servicio o disponer de un factor de producción; de nuevo usando los términos de la lección anterior es un flujo monetario. También puede comprobarse la interrelación de los datos económicos de las familias y las empresas, pues el consumo de las primeras se convierte en los ingresos de los empresarios y los costes de éstos llegan a las familias, a través del mercado de los factores, como su renta , que es lo que precisamente les permite consumir.

La interacción de los agentes económicos, a través de los dos mercados que hemos señalado, se refleja en la determinación de los precios y cantidades de equilibrio correspondientes. Las interrelaciones entre los mercados de bienes y de recursos se producen precisamente a través de los precios que informan de los deseos de los consumidores y de la disponibilidad de factores de producción.

RESUMEN

1) Los dos elementos esenciales de la definición de economía son la escasez de los recursos y el hecho de que tengamos que elegir entre usos alternativos.

2) La economía positiva se refiere a la explicación de los hechos, la economía normativa, que parte de juicios de valor, se fundamenta en ella para determinar qué se debe hacer para cambiar esos hechos.

3) Los problemas económicos de carácter real hacen referencia a qué bienes y servicios se producen (asignación), cómo se reparten (distribución), si ese flujo de bienes y servicios sigue un ritmo constante (estabilidad) y si a lo largo del tiempo dispondremos de más bienes y servicios (crecimiento)

4) Los problemas de carácter financiero se derivan de la introducción del tiempo en los procesos de producción y de que el equipo capital no se incorpora totalmente al valor de los bienes producidos. La incorporación de nuevo equipo se denomina inversión, un concepto que no coincide con la acepción normal de esta palabra. La financiación de nuevas inversiones requiere que alguien haya ahorrado, el ahorro puede materializarse en distintos tipos de activos, ya sean bienes (activos reales), títulos (activos financieros) o dinero (activos líquidos).

5) En casi todas las sociedades la resolución de los problemas económicos requiere el intercambio y la especialización de los distintos sujetos. Para ello es imprescindible el uso del dinero, que tiene tres funciones distintas: es una unidad de cuenta, un medio de pago y un depósito de valor. Los problemas monetarios estudian las implicaciones de la cantidad de dinero en la economía.

6) El economista utiliza modelos en su análisis. Estos modelos son simplificaciones de la realidad y deben juzgarse por su utilidad para explicar los hechos o para predecir que determinadas cosas sucederán. La construcción de modelos y su comprobación estadística no están exentos de errores, entre ellos se deben tener en cuenta la falacia de la composición, el de observar una relación estadística y suponer inmediatamente la existencia de una relación causal, y el de no distinguir entre los efectos de corto y de largo plazo.

7) La microeconomía dirige su atención al análisis de los problemas referidos a un sujeto, consumidor o empresa, o a un mercado individual.

evitar a toda costa» ¿Qué tipo de error subyace a esta afirmación?

8) Comenta el texto siguiente:

«Las consecuencias de que la Tierra se haya convertido en una nave espacial, para los sistemas sociales son profundas y poco entendidas. Está claro que buena parte del comportamiento humano y muchas de nuestras instituciones del pasado, que eran apropiadas para un planeta que sentíamos como infinito, son totalmente inapropiadas para un pequeño y limitado navío espacial. Por ejemplo, no podemos tener enemigos irreconciliables, como indios y vaqueros, dentro de una nave espacial, ni siquiera la mentalidad de frontera de un cowboy. No nos podemos permitir el lujo de un conflicto abierto, y casi con certeza no podemos permitirnos el lujo de una soberanía nacional sin restricciones. Por otro lado, debemos ser precavidos a la hora de llevar la analogía demasiado lejos. En una nave pequeña, casi con seguridad tendríamos un sistema político dictatorial, con un capitán al mando, y una economía planificada. Un navío espacial, como las naves de guerra, casi con seguridad se parecería a una economía de planificación central. Pero una nave espacial de las dimensiones de la Tierra, con tres cientos mil millones de pasajeros tal vez tenga una estructura social muy diferente. Las grandes organizaciones sociales son muy distintas de las pequeñas. Posiblemente sea capaz de tener mucha más libertad individual, un sistema de precios o una economía de mercado, tal vez limitada y controlada. Sin embargo, me parece que deberán existir mecanismos cibernéticos que impidan que determinadas variables del sistema social superen los límites soportables. Tendrá que haber mecanismos que controlen la población total, procedimientos para resolver los conflictos y para prevenir los procesos dinámicos perjudiciales de inflación o recesión. Uno de los principales problemas de las ciencias sociales es cómo diseñar instituciones que combinen estos controles con la libertad individual y la movilidad. Creo que este problema no es insoluble, aunque aun no lo hayamos resuelto» (adaptado de K. Boulding, Earth As A Space Ship , 1965).

9) El parque nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici se encuentra en la comarca leridana del Pallars Sobirà. Es una zona protegida que cuenta con un número de guardias forestales para impedir el tráfico rodado no autorizado por el parque. Igualmente existe un grupo de bomberos especializados en la cercana localidad de Esterri d’Àneu para la extinción de cualquier incendio que pueda producirse en la zona, con su correspondiente dotación de camiones cisterna y de aviones.

SE PIDE: Identifica las necesidades, bienes y servicios utilizados y recursos en este ejemplo.

10) Describe resumidamente las características del sistema económico de las siguientes sociedades:

A) La civilización sumeria.

B) La civilización egipcia.

C) La civilización romana.

D) La civilización inca.

11) Comenta el texto siguiente:

« La instalación de los pueblos germanos en el Imperio de Occidente no modificó sus estructuras los recién llegados se adaptaron a las circunstancias de las regiones ocupadas y se dispusieron a heredar el poder del Imperio en ellas.

La frágil pervivencia de las ciudades fue, sin duda, uno de los rasgos de los reinos que sucedieron al Imperio Romano. Desde el siglo III, las ciudades habían perdido población en beneficio del campo. Y con la población perdieron sus funciones. El viejo sistema que combinaba urbs ordenadora y territorium organizado desde ella, que había constituido uno de los pilares de la organización social, entró decididamente en crisis. En su lugar, apenas se mantuvieron unas cuantas ciudades, rodeadas por la muralla e invadidas de campos cultivados y pequeños rebaños de ovejas y cabras, que servían de asiento a algunas sedes episcopales y que anunciaban el modelo de ciudad altomedieval

La disminución de la actividad mercantil fue consecuencia de la desaparición de las antiguas concentraciones urbanas. Las rutas del comercio subsistieron aunque las viejas calzadas se fueron deteriorando por falta de uso Los negotiatores judíos, sirios y griegos se encargaban de abastecer a los nuevos ricos de Occidente: las aristocracias, tanto laicas como eclesiásticas

El comercio no solo disminuyó sino que, sobre todo, cambió de carácter. Ya no se trataba, como en la época del Imperio, de abastecer la población de las grandes ciudades, sino de proveer de objetos pequeños y de mucho valor, joyas, libros, marfiles, sedas, vestimentas litúrgicas,, a una minoría de ricos. En gran parte, eran productos que se fabricaban en el Imperio de Oriente, lo que suponía que, para pagarlos, los occidentales debían remitir oro y, en ocasiones, esclavos a Bizancio. Este mismo tipo de comercio que apenas utilizaba la moneda caracterizaba los intercambios que se realizaban en el interior de los reinos bárbaros. Al menos por dos razones. En principio, por la tendencia a la autosubsistencia de las villae o grandes explotaciones latifundiarias. Y, en segundo lugar, porque muchos de esos intercambios respondían a modelos que tenían más que ver con la estructura y manifestaciones del poder que con el comercio propiamente dicho. En especial, con el principio de obligado cumplimiento, de “dar, aceptar y devolver acrecentados” los regalos.

La revalorización del campo como escenario de vida y de la tierra como forma de riqueza explica la estructura de la sociedad en función de las propiedades rústicas. La tendencia había sido clara desde la crisis del siglo III y la mejor prueba de ello lo constituyen las magníficas villae de los siglos IV y V la llegada de los germanos estimuló algunos repartos de tierra en las zonas en las que se establecieron. Pero, en seguida, las aristocracias (romana, germana, eclesiástica) procuraron concentrar la propiedad fundiaria Las aristocracias disponían de competencias fiscales, militares, judiciales, anteriormente públicas, sobre sus dependientes directos e, incluso, sobre otros que, a falta de defensores más seguros, confiaban en ellas. Los dominios territoriales de los poderosos se fueron configurando así como verdaderos señoríos.

En el otro extremo de la escala social se hallaba una mayoría de trabajadores de la tierra, Dentro de ella se encontraban esclavos, siervos y colonos. Los primeros, simples ‘instrumentos con voz’ carecían de peculio propiolos siervos, cuyo número empezó a crecer a costa del de los esclavos, ya no eran instrumentos, sino que se les reconocía como hombres, Tenían la obligación de trabajar unos cuantos días en los campos que el señor se reservaba (la reserva señorial), pero podían atender su propia explotación familiar

Por fin, los colonos, que ocupaban pequeñas explotaciones alrededor de los latifundios, eran personas jurídicamente libres. Casi siempre, se trataba de antiguos pequeños propietarios que, por temor habían acabado por reclamar la protección de un gran propietario a cambio de entregarle sus tierras Pese a estas distinciones sociojurídicas, la impresión es que esclavos, siervos y colonos constituyeron en los siglos V a VII una masa poco diferenciada de personas instaladas en un solar con obligaciones respecto a una minoría de grandes propietarios que se habían convertido prácticamente en señores» (adaptado de José Ángel García de Cortázar y José Ángel Sesma Muñoz, Manual de Historia Medieval , Alianza Editorial, 2008, pp. 30-32).

12) A lo largo de la Historia se han producido cambios tecnológicos importantes. Explica en qué consistieron y qué efectos han tenido sobre los sistemas económicos las siguientes «revoluciones»?, ¿pueden catalogarse, todas ellas, como auténticas revoluciones económicas? ¿Por qué?

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A) La revolución neolítica.

B) La revolución de los metales.

C) La primera revolución industrial.

D) La segunda revolución industrial.

E) La revolución informática.

13) En la actualidad, es imposible entender cómo funciona la economía española sin la referencia a la Unión Europea, que condiciona buena parte de las decisiones que pueden tomarse en nuestro país.

SE PIDE: Elaborar un pequeño informe que incluya al menos los siguientes apartados:

a) Principales hitos en el proceso de construcción europea.

b) Principales instituciones que gobiernan la Unión.

c) Principales políticas de la Unión.

14) Paul Samuelson, el famoso economista norteamericano, definió la economía de un modo distinto al que hemos empleado en esta lección. Su definición es: «Economics is the study of how men and society choose, with or without the use of money, to employ scarce productive resource which could have alternative uses, to produce various commodities over time and distribute them for consumption, now and in the future among various people and groups of society».

SE PIDE. Analiza las diferencias y analogías que observas entre la definición de Samuelson y la que se ha utilizado en este tema.

15) Compara las siguientes definiciones de Economía:

«La economía política es la ciencia que estudia las leyes que rigen la producción, la distribución, la circulación y el consumo de los bienes materiales que satisfacen necesidades humanas» (Federico Engels).

«Ciencia que estudia los métodos más eficaces para satisfacer las necesidades humanas materiales, mediante el empleo de bienes escasos» (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española).

«La economía es la rama más elaborada de la praexología, la ciencia de la acción humana » (Ludwig von Mises).

« Economía es lo que hacen los economistas » (Jacob Viner).