

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
cuento para ayudarte a aprenderte los elementos químicos
Tipo: Apuntes
1 / 2
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


Las batallas se sucedían un día tras otro. Aquello parecía no tener fin, ni cordura. Los pequeños reinos luchaban por la hegemonía. Conquistar la mayor cantidad de terreno posible era el único medio conocido hasta entonces para alzarse sobre el resto de elementos en el conocido como Territorio Periódico. Las cabezas visibles de todo aquello eran los monarcas de cada uno de los reinos que conformaban los distintos elementos. Unos agrupados por interés, otros por afinidad, y otros, simplemente, por familia. Quienes más sufrían ese desvarío eran los elementos que habitaban la zona media. Parecían vivir en un campo de batalla eterno y todo por estar en la Tierra de Transición. Ellos se consideraban Metales, pero eran conscientes de que la paz no sería posible mientras quienes les acorralaban no se pusieran de acuerdo. Aquella mañana amaneció con su tierra sembrada con miles de átomos esparcidos como consecuencia del violento enfrentamiento del día anterior. Todo comenzó con una escaramuza entre las huestes Alcalinas, capitaneadas por su monarca Litio (Li), aupado al poder tras sus éxitos en las campañas de acumulación de energía, más conocidas como “ battery wars ”, flanqueado por su primer ministro Francio (Fr) y por los generales Sodio (Na), Potasio (K), Rubidio (Rb) y Cesio (Cs) y las Gaseosas, donde Helio (He) reinaba sobre una nobleza que precisamente no se demostraba en el campo de batalla. La mezquindad había protagonizado aquella jornada desde los primeros lances y los habitantes de esa Tierra de Transición contemplaban atónitos como los generales Gaseosos Neón (Ne), Argón (Ar), Kiptón (Kr) y Xenón (Xe) habían aprovechado la radiactividad de Radón (Rd) y la sintética violencia de Organesón (Og) para tratar de imponer su ley. Cuando parecía que la suerte estaba echada entre el Este y el Oeste acudieron desde el Sur dos nuevos monarcas que habían unido sus fuerzas para tratar de conquistar todo el Territorio Periódico: Lantano (La) y Actinio (Ac), acompañados por sus lugartenientes Lutecio (Lu) y Uranio (U), reyes carismáticos que habían incluso logrado imponer a sus países sus propios nombres: Lantánidos y Actínidos, se aprovecharon de su violenta radiactividad para sembrar el terror entre sus enemigos. Era una lucha de todos contra todos, con tres grandes bloques. Si, bloques, porque los hasta entonces neutrales Alcalinotérreos y Halógenos, se unieron a Alcalinos y Gases Nobles, respectivamente. Las Ciudades Estado de la zona media que se habían mantenido sin decantarse por nadie hasta ese momento: No metales; Metaloides; Metales Postransicionales y de Transición, no tuvieron ninguna opción. El resto de elementos había tomado sus territorios como campo de batalla. Emisarios de los parlamentos de esas Ciudades debatían mientras el llanto de sus habitantes convertía los electrones que brotaban de sus ojos y rodaban por sus mejillas en torrentes a la deriva, sin destino en un río energético que desembocase en algún mar de tranquilidad. Un pequeño grupo de ciudadanos de Transición se acercó al Senado. Platino (Pt) y Oro (Au) alzaron la voz ante los representantes del pueblo. Ellos siempre habían sido poco reactivos, pero la situación que vivían y el asedio constante de quienes pretendían su territorio cambió esa situación. Les hicieron comprender que los territorios medios periódicos debían ser quienes tomasen la iniciativa y vencieran con inteligencia a las hordas bárbaras que les estaban invadiendo. Mientras los pueblos de los contendientes vivían en paz, ellos, por estar en medio y habitar un terreno codiciado por todos, sufrían las consecuencias de una guerra fratricida. Al fin y al cabo todos eran elementos y la imposición por medio de la lucha no era el camino para lograr la paz. El Senado de Ciudades Estado, que ya no veía cómo dejar de ser el objeto de las luchas intestinas de sus vecinos circundantes, aceptó la propuesta de Platino (Pt) para
establecer las bases de la futura paz y que fuese él quien negociase, si le dejaban, con los monarcas de tan violentas naciones. Pt no estuvo solo. Al mencionado Au se unieron otros caballeros que formaban parte de los patricios: Paladio (Pd), Iridio (Ir), Rodio (Rh), Osmio (Os) y Rutenio (Ru) y Plata (Ag) y Cobre (Cu), del círculo de Pt, pero nacidos plebeyos. La primera etapa para Pt y sus ocho compañeros fue el encuentro con el rey Li. Su gran reactividad contrastaba con el aplomo mostrado por el grupo de metales que les visitaba. Eran parientes y había que escucharles. La segunda etapa les llevó al otro extremo del Territorio. El acceso a la corte de He fue sencillo. Lo difícil era controlar el ego de esos gases nobles. Este les hacía ocupar todo el espacio e iba a ser muy complicado mantenerlos en su propio territorio. La tercera y última etapa fue a dar con sus electrones en el palacio de La, donde también estaba el rey Ac. Si con los Gases la clave se encontraba en la adulación de su nobleza, la estrategia con estos dos reyes debía pasar por una fase similar, pero acudiendo a su fuerza. Ofrecerles ser los guardianes de la paz entre el Este y el Oeste fue la clave del éxito. El propuesta diseñada por Pt y sus compañeros había dado con la clave para mantener la paz. Todo comenzaría por los Metales Alcalinos, que tendría su contraposición en un eje cartesiano en unos Gases que para siempre se denominarían Nobles. Los garantes de la paz (aunque formasen parte activa en las batallas) serían Lantánidos y Actínidos, y los habitantes de la Zona Media se comprometían a mantener las posiciones de sus Ciudades Estado inalterables, al igual que los demás, aunque siempre se permitirían visitas, como la de Hidrógeno (H), quien hacía tiempo que vivía cómodamente afincado en territorio alcalino, pese a no ser un nativo (lo que ahora se llamaría un residente). La contemplación de las tremendas consecuencias de la supuesta batalla final que Pt mostró a sus interlocutores tuvieron su efecto. Todos firmaron el pacto y se comprometieron a formar parte de una estructura supranacional a la que denominaron Tabla Periódica de los Elementos y cuyas reglas de convivencia acataron. La labor de Pt y sus compañeros fue tal que desde entonces se les conoce como Metales Nobles, aunque dado el origen plebeyo de Ag y Cu, estos dos héroes no han conseguido más que el grado de Metales Seminobles, como los Dioses y los Semidioses del Olimpo, pero eso, es otra historia. Penélope Soriano Pérez Primero de Bachillerato Colegio Arenales Arroyomolinos Marzo de 2019