



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Teoria y Practica del Periodismo, 1º, Profesor: Sorela Pedro, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Resúmenes
1 / 5
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




En oferta
El sol como disfraz es el retrato del interior de un gran periódico y, por extensión, de una profesión que Pedro Sorel conoce muy bien, no en vano es doctor en Periodismo, profesor en la Universidad Complutense de Madrid y ha ejercido de periodista durante más de 20 años. Es una mirada crítica, a menudo descreída y siempre lúcida e implacable sobre un sector que se ha ido transformando a lo largo delos años. Su relato se construye a través de varias miradas: la del nuevo director que ha aportado aire nuevo a la redacción y que debe resistir no pocas presiones por ello, lado los redactores jefe que espían en qué momento quedará libre el despacho del director, la del redactor joven para quien el periodismo más que un trabajo es una devoción, la de la secretaria que esconde más de un secreto, la del corresponsal de guerra que regresa a Madrid cuando cubre su cupo de brazos cortados y niños sin lágrimas y se encuentra con que no es fácil asimilar una vida cotidiana…
El libro arranca con la llegada de Daniel a “La Crónica del Siglo”, un reportero sin prejuicios que será testigo de la transformación del diario y de la suya propia. Un joven periodista que introduce pequeñas pistas en sus artículos como mensajes a Génova, la jefa de prensa de una editorial mientras esta acompaña a los autores en las giras promocionales de sus libros. A través de “La Crónica del Siglo”, el escritor y periodista describe un oficio rodeado de una cierta mística y sometido, como todas las profesiones, a determinadas servidumbres. Su desmantelamiento del mito empieza con el propio origen del diario: Su lema al nacer fue el de “Informar para ser libres”, cuando en realidad “fue creado para proporcionarle un picadero en Madrid a don Ireneo Gómez, boticario catalán enamorado de una vicetiple de Albacete”. “La Crónica del Siglo” crece, se convierte en una referencia para el periodismo nacional hasta que en la Transición se ve desbordado por la aparición de nuevos diarios. Años después toma las riendas un nuevo director conocido por todos como “Picasso”, un antiguo profesor de arte expulsado de la universidad por haber viajado hasta Biarritz con una alumna, y que llega a su nuevo despacho porque es el yerno dedo Atilano, el propietario. Él trae aire nuevo, aporta una mirada novedosa (“conseguía que la gente fuese mejor, más inteligente”) y logra darle la vuelta a un diario apolillado (“en los quioscos no encabezaba las ventas pero ya nadie ponía en duda que estaba ensanchando el periodismo escrito”). Su peripecia se extiende a lo largo de los siete años que van armando la novela.
Extractos de
El sol como disfraz
“Las primeras páginas no son decisivas par vender periódicos en España, donde los diarios se compran por adicción, militancia, apostolado, ausencia de imaginación o prejuicios contralas de la competencia. Casi nunca por una primera página atractiva”.
“En otras profesiones la mentira es legal. El médico le miente a su enfermo, menos por compasión que por cobardía. El escritor lo hace para contar la verdad, el político para repetir, y el actor y la puta por oficio, para consolar al público de lo que hay que ver. Pero en periodismo las mentiras son el comienzo del fin.»
“A los periodistas se les van gastando los ojos. Tienen que conservar la mirada joven, igual que el cocinero el gusto y el asesino la crueldad. Un asesino sin crueldad está muerto”
.“Los periódicos son lugares donde la vanidad es frágil y asoma con un leve soplo y a nadie choca que un columnista se tome por un filósofo y el crítico de cine crea que él es el verdadero protagonista de la película”.
“Pensaba en una vieja ley que debieran enseñar en las escuelas: en periodismo se asciende por la escalera pero se baja por el hueco del ascensor”
.“Las entrevistas se parecen un poco al sexo de tren o de avión: muy intenso durante un rato luego puede que tu entrevistado no te reconozca en la puerta de un cine”
.“Ella es columnista, un grado superior y en todo caso más descansado del periodismo, un grado de escritora, o eso cree ella, y cuando la llaman periodista se siente como un café italiano al que tratasen como un descafeinado de sobre”.
“Al reconocer el tono íntimo de la conversación, Daniel ha dejado de escuchar. Por ese tipo de cosas el Pez, director de Rápido, le dijo un día meneando la cabeza que él jamás será un buen periodista. ‘Te falta el colmillo retorcido y sin él no se puede hacer periodismo’”
.“ Picasso apaga el televisor sin volumen. Eso también es nuevo, se sorprende Daniel. Por lo general, una vez enchufados los periodistas no parecen capaces de desconectarse de la televisión infinita, y muchas veces hasta duermen con el destello porque terminan confundiendo la televisión con la vida y el silencio con la muerte”.
“Algunas agencias de noticias ya cubren algunas guerras con formularios en los que sólo hace falta rellenar casillas con la hora y el lugar de los golpes de estado, las tomas de ciudades que apenas figuran en los atlas y rara vez en los GPS, los incendios, los accidentes de tráfico con muchos muertos…”
.“Si el día no ofrece nada mejor, esa foto que nos recuerda que vivimos sobre un rayo será de premio, de enmarcar la portada y colgarla en la pared de alguna escuela de periodismo. Daniel se pregunta si eso es lo que quiere: llegar a proponer para primera página una foto de hombres muriendo como se propone un olor de lavanda para un desodorante”.
Pedro Sorel habla sobre su obra
«Yo no escribí esta novela: la dibujé muy lentamente con una pluma Parker 51 (la que había usado siempre hasta la fecha), y volviendo a empezar una y otra vez con cualquier tachadura. Y no tanto en busca de la pulcritud o la perfección sino para mantener la concentración mientras me llegaban las imágenes, la música, las palabras precisas o incluso la propia historia del libro, pues este, el primero después de un par de novelas de aprendizaje (inéditas, y que sigan así), fue el más inconsciente de mis libros: sólo tenía en la cabeza la curva, no los detalles
«Yo suelo escribir en un estado no del todo consciente, y sólo después, con el libro impreso, comprendí que Camila Mallarino, Diego y Niebla, el poeta Íñigo Gayán de Gádor, contaban básicamente la historia de mis padres. Lo que no dejó de perturbarme. Cómo era posible que yo dibujara a mi madre oscilando entre dos hombres. Podría no haberlo sido, pero era una mujer de un solo hombre. Hasta que comprendí que Diego y Niebla, de título revelador, eran las dos facetas de mi padre, las que yo recordaba sobre todas y que habían fascinado, y cómo no, a mi madre» (sobre Viajes de Niebla
) «Esta tercera novela, en cuya divulgación mis editores se esforzaron bastante al consolidarme como autor, fue seguramente la que secó en torno a mí el cemento de una reputación de escritor difícil que no se corresponde con la realidad. Es una novela que sin embargo gusta a las exigentes. "Puro lenguaje y ¿acaso no se trata de eso?", dice de ella un traductor francés amigo empeñado en encontrarle editor en Francia» (sobre fin del viento
«No son tres historias distintas, como llegó a decir algún crítico, sino, con el casi olvidado deseo de construir novelas con grandes ventanales, tres momentos en la vida de una sola mujer, incluidos sus orígenes, que además es azafata y cuya vida transcurre en el aire. En este libro tuve por primera vez la sensación de que había comenzado a terminar de pagar mis deudas, y esta vez era más mío que nunca» (sobre Ya verás
) «Este es el único de mis títulos que me dictó un sueño, que yo sepa, aunque lo que me dictó era rastros del actor en peligro. Y le obedecí pese a que ya había leído el consejo de Graham Green (que escribió un libro con ellos) de no recurrir a los sueños jamás, para hacer literatura, pues nadie los entiende y sólo interesan a los psicoanalistas. Al periodista real que inspiró al de la novela no le gustaron nada éste y su peripecia -algo por lo demás comprensible-, y así me lo hizo saber una madrugada en Madrid» (sobre Huellas del actor en peligro
).«A partir de un incidente real -cómo cuatro amigos y yo estuvimos a punto de ahogarnos en un río de los Llanos, en Colombia, cuando teníamos unos trece años-, esta novela trata de bloqueante situación de la universidad española, en la que decenas de miles de estudiantes viven una situación límite... sin que nadie se dé cuenta o al menos lo diga.» (Sobre Trampas para estrellas