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Asignatura: Econometría, Profesor: Javier Cebollada, Carrera: Grupo Internacional de Economía y Empresa, Universidad: UNAVARRA
Tipo: Apuntes
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En el capítulo anterior hemos analizado el papel que los componentes de la demanda, juegan en la determinación de la producción. Ahora bien, el modelo de 45º o aspa keynesiana ha de ser considerado un modelo insatisfactorio, al menos en dos sentidos. En primer lugar, se trata de un modelo en el que los precios son fijos. En segundo lugar, se trata de un modelo de equilibrio del mercado de bienes y servicios, en el que no tiene cabida el mercado de activos, ya sean activos no rentables -dinero- o activos rentables -bonos-. En este capítulo, intentamos suplir esta deficiencia del modelo de 45º, analizando pues una economía monetaria, en la que existe un mercado de activos, para ver que repercusiones tiene esta incorporación sobre las conclusiones obtenidas con el aspa keynesiana. La introducción de los mercados de activos nos permitirá: matizar algunas de las conclusiones obtenidas en base al aspa keynesiana y analizar el papel de la política monetaria, junto a la política fiscal y comercial, ya analizadas. El capítulo se estructura en base al siguiente guión: En primer lugar se analiza brevemente el mercado de activos, introduciendo algunas nociones y simplificaciones que nos permitirán introducir el mercado de activos en nuestro modelo. Posteriormente, se analizan las implicaciones de la introducción del mercado de activos sobre la inversión planeada, y, por tanto, sobre el gasto planeado. Tras realizar esta labor, pasaremos desde el aspa keynesiana a la curva IS. A través del análisis de la oferta y demanda de dinero podremos analizar el equilibrio del mercado de activos o curva LM. De la intersección de la curva IS-LM se obtendrá el equilibrio para una economía cerrada, a partir del cuál se analizarán las consecuencias de política económica en el modelo. Para finalizar se considera la extensión del modelo en economías abiertas bajo dos tipos de regímenes cambiarios: tipos de cambios fijos y flexibles por lo
que estaremos en disposición de analizar también, los efectos de la política comercial. Para llevar a cabo esta tarea, la de incorporar el mercado de activos en nuestro modelo, vamos a seguir la siguiente estrategia: en primer lugar hablaremos del mercado de activos y veremos como incorporar el mercado de activos en nuestro modelo de 45º. La existencia de mercados de activos nos va a permitir introducir una función de inversión dependiente del tipo de interés. Esto hará que el gasto planeado dependa ahora del tipo de interés. Partiendo del modelo de 45º con este nuevo gasto planeado llegaremos a determinar la denominada curva IS, que nos dará los diferentes valores de equilibrio del mercado de bienes y servicios-aquellos niveles para los que el GP es igual a la producción- para cada tipo de interés. Tras haber analizado a fondo la curva IS -los determinantes de su posición, su pendiente, ...- nos centraremos en el mercado de activos propiamente dichos. Observaremos que nos es indiferente analizar el equilibrio del mercado de bonos que el del mercado de dinero puesto que hemos considerado que las decisiones de cartera son decisiones entre activos generadores de intereses y dinero, luego el desequilibrio de un mercado implica un desequilibrio de signo contrario en el otro, y por otro lado el equilibrio de un mercado implica el del otro. En una economía monetaria, esto es, una economía en la que existen mercados de activos y dinero, ya no sólo nos debemos de preocupar del equilibrio de la producción de bienes y servicios sino también del equilibrio de los mercados de activos. Si queremos analizar el equilibrio de los mercados de activos, podemos analizar indistintamente el mercado de bonos o el mercado de dinero. Nosotros elegiremos esta última opción. A partir del análisis del equilibrio en el mercado de activos llegaremos a la llamada curva LM o curva de combinaciones de tipos de interés y renta para las cuales los mercados de activos -tanto el de dinero como el de bonos están en equilibrio. Si la curva IS representa el conjunto de combinaciones de tipos de interés y renta para los que existe un equilibrio en el mercado de bienes y servicios y la LM representa las combinaciones (i,Y) para las que el mercado de dinero está en equilibrio, existirá una combinación para la que ambos mercados, el de bienes y servicios y el de activos estén simultáneamente en equilibrio. Este punto se alcanza en la intersección de las curvas IS y LM.
La incorporación de los mercados de activos, nos va a llevar a formular una función de inversión dependiente del tipo de interés. Esto provocará, pues que el gasto planeado pase también a depender del tipo de interés. La introducción de esta modificación en el gasto planeado, nos lleva a que a partir del aspa keynesiana lleguemos a la llamada curva IS o curva de equilibrio del mercado de bienes y servicios.
Para los objetivos de este capítulo, vamos a suponer que los activos financieros pueden ser de dos tipos genéricos: activos generadores de intereses o bonos y activos no generadores de intereses o dinero. Así, la decisión de cartera de un individuo, esto es la decisión sobre la forma en que se mantiene la riqueza, sólo tiene dos alternativas: dinero o bonos. Se supondrá que sólo los bonos son capaces de generar un rendimiento. Por último, definiremos el tipo de interés como la relación existente entre la rentabilidad del bono y el precio del mismo.
En el modelo keynesiano sencillo, habíamos considerado que el gasto de inversión era completamente exógeno. Ahora, la introducción de los mercados de activos, nos hace que tengamos que considerar los tipos de interés como determinante del gasto en inversión. De esta forma el gasto en inversión deja de ser exógeno para convertirse en dependiente del tipo de interés. La inversión no es otra cosa que el gasto que planean los individuos para aumentar los bienes de capital. El gasto en inversión se realiza para obtener un rendimiento futuro. Cuanto mayor sea el tipo de interés de los activos financieros, esto es cuanto mayor sea la rentabilidad de los bonos, más costosa será la inversión en capital físico, en términos de coste de oportunidad. Por tanto, parece lógico pensar que a mayor tipo de interés menor tasa de inversión planeada. Otra forma intuitiva de pensar en la relación existente entre los tipos de interés y la inversión es en términos de financiación de un proyecto de inversión. Suponga que no dispone del capital necesario para acometer un proyecto de inversión y que debe pedir el dinero prestado. Cuanto mayor sea el tipo de interés mayor será el coste del capital y por tanto un mayor cash flow necesitará para que el proyecto sea viable. Así, cuanto más alto sea el tipo de interés las empresas tendrán que pagar en concepto de interés una fracción mayor de las ganancias que obtienen de su inversión. Así ante un mayor tipo de interés tendremos un menor beneficio esperado y la inversión planeada será inferior. Si queremos reflejar que la inversión y el tipo de interés están relacionados negativamente, podemos representarlo mediante una recta con pendiente negativa en la que la ordenada en el origen, es la inversión autónoma, donde recogeremos todos aquellos factores adicionales que inciden sobre la inversión y que no hemos considerado explícitamente. De esta forma la curva muestra para cada tipo de interés, r, la tasa a la que las empresas planean invertir.
La curva muestra, para cada tipo de interés, la tasa a la que las empresas planean invertir. La curva tiene pendiente negativa -observe que dI/di=-b-, lo que refleja el supuesto de que una caída en el tipo de interés aumenta la rentabilidad de la inversión y por tanto aumenta el gasto planeado de la inversión.
La posición está determinada por el nivel de inversión autónoma. Cambios en la inversión autónoma trasladan a derecha o izquierda la curva de demanda de inversión. ¿Qué factores pueden generar cambios en la inversión autónoma? Expectativas favorables a la inversión, clima de euforia bursátil,.... En lo que se refiere a la pendiente, si b es muy grande, la inversión es muy sensible al tipo de interés, lo que indica que ante una pequeña variación en el tipo de interés se produce una gran variación de la
(^2) Aunque la hemos representado como una recta, por simplicidad, la forma de la IS no tiene
porqué ser una recta.
IS = (^) {( Y r , ) / Y =GP}
En E: GP A br c t m Y
r; r r I GP GP GP GP Y
b
Y
Y
0
0
= = − + − −
↓ < → ↑ → ↑ > → > → ↑
0 0
1 0 1 0 1
[ ( 1 ) ]
[ ]
α
La curva IS va a representar el conjunto de combinaciones de tipos de interés y renta, para los cuales el mercado de bienes y servicios está en equilibrio. Esto es, para cada valor del tipo de interés tendremos un gasto planeado diferente y por tanto un nivel de producción de equilibrio distinto. Si representamos en un plano de tipo de interés y renta, el conjunto de combinaciones de tipos de interés y renta de equilibrio, conforman la curva IS. Por tanto, la IS se puede representar como:
2.2.3.1. Obtención gráfica de la IS.
Para obtenerla, utilicemos los dos paneles siguientes. En el panel (a), vamos a representar el aspa keynesiana del capítulo anterior, esto es, el equilibrio del mercado de bienes y servicios. La diferencia con respecto al tema anterior viene marcada por el hecho de que variaciones en el tipo de interés, r, desplazan la curva de gasto planeado. Veamos en detalle esta afirmación. Supongamos que la economía se encuentra inicialmente en equilibrio en el punto E, con un tipo de interés, r (^) o. Dado ese tipo de interés, el término b ro , del gasto planeado es una constante, por lo que la ordenada en el origen del gasto planeado GP (^) o , es A-bro. Para este nivel del tipo de interés, ro , la renta de equilibrio es Yo por lo que podemos representar el par (ro ,Y (^) o ) en el panel (b) como un punto de la IS, puesto que es una combinación de tipo de interés y nivel de renta para la cual el mercado de bienes y servicios se encuentra en equilibrio.
Para este nuevo tipo de interés el gasto planeado correspondiente a cada nivel de renta es ahora mayor puesto que el gasto de inversión ha aumentado. En otras palabras, la curva de gasto planeado en el panel
origina que el nivel de equilibrio de la renta, en el panel (a), aumente hasta E’, con un nivel asociado de renta de Y (^) 1.
Si repitiéramos este ejercicio para todos los posibles tipos de interés, obtendríamos una línea como la que se representa en el panel (b)^2. Podemos aclarar un poco más los pasos seguidos en la obtención gráfica a través de una cadena de razonamientos lógicos:
(^3) Caso de que quisiéramos obtener la IS para economías cerradas o economías cerradas sin sector público, sólo variaría el multiplicador, que sería el correspondiente al caso analizado y que en A, no aparecerían recogidos los componentes relativos al sector exterior o al sector público.
Figura 2: Obtención gráfica de la curva IS
Y GP A br c t m Y
Y c t m
A br A br
donde A C I G cTR XN
EA
= = − + − −
= − − +
− = −
= + + + +
[ ( ) ]
( )
( ) ( )
1
1
1 1
0 0 0 0 0
α
Si la IS es el conjunto de combinaciones de interés y renta para las cuales el mercado de bienes y servicios está en equilibrio, sólo tendremos que aplicar la condición de equilibrio del mercado, Y=GP, para obtener la expresión analítica de la IS^3. Así, tenemos:
La IS tiene pendiente negativa, puesto que ante una reducción del tipo de interés, disminuye el gasto planeado y por tanto también lo hace la producción. Si quisiéramos obtener la pendiente de la IS de forma matemática, nos bastaría con obtener la derivada del tipo de interés respecto a la renta:
Figure 4 : Un desplazamiento de la IS, causado por un aumento autónomo del gasto planeado -aumento en A-
autónomo, en la inversión autónoma, en las transferencias, en el gasto público, en las exportaciones netas o en el tipo de cambio, afectarán a A y por tanto desplazarán la IS paralelamente.
2.3.- El equilibrio en el mercado de activos financieros: la curva LM.
2.3.1.- Las decisiones de cartera.
En el aspa keynesiana, tan sólo se consideraba la existencia de un mercado de bienes y servicios y no considerábamos la riqueza ni las formas en las que puede mantenerse la misma. Al permitir ahora la posibilidad de que los agentes acumulen riqueza, deberemos considerar la forma en la que esta es acumulada. Supongamos que en la economía considerada existe una riqueza en términos reales, en términos de poder de compra- WR, que los individuos deben mantener en forma de activos. Evidentemente estos activos pueden ser físicos -inmuebles, terrenos,...- o financieros. Consideremos tan sólo los activos financieros y hagamos la simplificación de considerar la existencia de tan sólo dos tipos de activos financieros: los activos generadores de intereses, que genéricamente llamaremos bonos - acciones, obligaciones y títulos de deuda pública, entre otros-, y activos que no generan intereses y que genéricamente llamaremos dinero. En un momento cualquiera, los individuos deben tomar una decisión de cartera, es decir, deben decidir qué cantidad de su riqueza mantener en forma de bonos y qué cantidad en forma de dinero. De esta forma en cualquier momento, la riqueza total debe ser igual a la demanda de bonos en términos reales más la demanda de dinero o saldos en términos reales.
las ofertas de bonos y dinero debe coincidir con la suma de las demandas. OB^ +^ M^ /P^ =^ WR^ =^ DB^ +L
Observe, que la identidad anterior implica que:
L L Y r
Y L
r L
T t
T
T
=
↑ ⇒ ↑
↑ ⇒ ↓
( , )
L L Y r
Y L
r L
P p
P
P
=
↑ ⇒ ↑
↑ ⇒ ↓
( , )
L L
r L
E e
E
=
↑ ⇒ ↓
(r)
cuantía.
Por tanto, si queremos incorporar el mercado de activos financieros a nuestro análisis, nos es indistinto analizar el mercado de dinero que el mercado de bonos. Así pues, existen dos estrategias posibles. Nosotros analizaremos el mercado de dinero, pues en el mercado de bonos existen una gran variedad de activos que dificultan más el análisis.
2.3.2.1. La demanda de saldos reales.
Para estudiar la demanda de saldos reales, vamos a seguir los motivos, enunciados por Keynes, por los que los agentes desean conservar saldos líquidos. -Demanda de saldos reales por motivo transacción: En primer lugar, los individuos desean mantener saldos reales para hacer frente a los pagos corrientes, esto es, para poder pagar las transacciones que realizan. Cuanto mayor sea el nivel de renta, mayor será el número de transacciones y por tanto, mayores serán las necesidades de saldos por motivo transacción (Lt). Por otra parte, el mantener riqueza en forma de dinero tiene su coste -un coste entendido en términos de coste de oportunidad-. Piense que mantener riqueza en forma de dinero supone un coste en términos de los intereses perdidos, los intereses que se hubieran obtenido si la riqueza hubiese sido mantenida en forma de bonos. Por tanto, cuanto mayor sea el tipo de interés de los bonos, mayor será el coste de oportunidad de mantener la riqueza en forma de dinero, y por tanto, mayor será el desincentivo a mantener la riqueza en forma de dinero. De lo dicho se deduce que la demanda de saldos reales por motivo transacción dependerá positivamente del nivel de renta y negativamente de los tipos de interés:
Demanda de saldos reales por motivo precaución: por otra parte, los individuos desean conservar parte de su renta en forma de dinero, para hacer frente a pagos imprevistos. Parece razonable pensar que cuanto mayor sea el nivel de renta mayor será también la cantidad de efectivo que debe mantener por este motivo. Por otra parte, y al igual que en el caso anterior, cuanto mayor sea el tipo de interés mayor será el coste de los intereses perdidos y por tanto, menor será la cantidad de dinero demandada.
Demanda de saldos reales por motivo especulación: un especulador, es aquella persona que compra una mercancía cuando su precio es relativamente bajo para venderla cuando su precio es relativamente alto, con la intención de obtener una ganancia de la plusvalía generada. En tal sentido, no hay que descartar que los individuos deseen mantener riqueza en forma de dinero -esto es, compren dinero- cuando su precio es bajo, esto es, cuando los intereses de los bonos sean bajos para vender cuando su precio sea alto. Por tanto, existe aquí también una relación negativa entre la demanda de dinero por motivo especulación y los tipos de interés.
Si consideramos que los individuos demandan saldos reales por cualquiera de los tres motivos apuntados, la demanda de saldos reales, en un momento determinado, será igual a la suma de las cantidades demandadas por cualquiera de estos motivos. Por tanto, la demanda de saldos reales dependerá positivamente del nivel de renta y negativamente de los tipos de interés.
Figure 6 : Representación de la oferta de saldos reales: el efecto de una política monetaria expansiva.
Figure 7 : El equilibrio en el mercado de dinero
saldos reales será una recta completamente inelástica. Esta curva se desplazará a la derecha, paralelamente, si la autoridad monetaria decide aumentar la cantidad de dinero en circulación, esto es, si decide llevar a cabo una política monetaria expansiva y se desplazará a la izquierda si el Banco Central decide disminuir la oferta monetaria -política monetaria contractiva-.
2.3.2.3. El equilibrio del mercado de dinero.
Estamos en disposición, ahora, de analizar el equilibrio del mercado de dinero. Para un determinado nivel de renta Yo, el mercado de dinero estará en equilibrio en el punto E, en el que la demanda de saldos r e a l e s s e intersecta con la oferta de saldos reales. El tipo de interés será pues r* y la cantidad total de d i n e r o s e r á (M/P)o.
LM = (^) { ( Y r, ) / L = M / P kY; − hr =M /P}
En E: kY hr
Y k L kY hr M P EDD EOB Pbono r h r kY hr M P
0 0
1 (^ /^ ) [ 0 ]^1 1 (^ /^ )
Al obtener la curva IS estábamos interesados en obtener todas las posibles combinaciones de tipos de interés y niveles de renta para los cuales el mercado de bienes y servicios estaba en equilibrio. Parece lógico pues, que al tener ahora dos mercados: el de bienes y servicios y el de activos, deseemos también encontrar todas las posibles combinaciones de niveles de renta y de tipos de interés para los cuales el mercado de activos, concretamente el de dinero, se encuentra en equilibrio.
2.3.3.1. Obtención gráfica de la LM.
Supongamos que el mercado de dinero se encuentra inicialmente en un punto de equilibrio, como el E. Supongamos a continuación que el nivel de renta -Y- aumenta, pasando a valer Y 1 >Yo. El efecto inicial
de este aumento, es el de un desplazamiento de la demanda de saldos reales a la derecha, que provoca que el tipo de interés descienda hasta el nivel r 1. Si representamos los pares de equilibrio obtenidos en el panel (b), obtenemos dos puntos de equilibrio del mercado de activos, dos puntos de la curva LM. Si repitiésemos este procedimiento para todos los posibles niveles de renta obtendríamos la curva LM. Como se observa tiene pendiente positiva. Analicemos con más detalle lo ocurrido con ayuda de la siguiente cadena de razonamientos.
Figure 10 : El efecto de una política monetaria expansiva, sobre la LM
flexibles se tratará en el próximo capítulo dedicado a la demanda agregada.
2.4. El equilibrio conjunto de los mercados de bienes y dinero: el modelo IS-LM.
Tras analizar por separado las curvas de equilibrio del mercado de bienes y servicios -IS- y la de equilibrio del mercado de activos -LM- estamos en disposición de interrelacionar ambas relaciones, cosa que podemos hacer gracias a que ambas están dispuestas en el mismo plano, el plano r-Y. De la intersección de ambas curvas de equilibrio, surgirá una combinación de tipo de interés y nivel de renta para la cual, el mercado de bienes y servicios estará en equilibrio -al pertenecer a la IS- y el mercado de activos también lo estará -al pertenecer a la LM-. Por tanto, el par (r, Y) representa el equilibrio conjunto de todos los mercados existentes en la economía.
Para hallar de forma analítica la intersección de la IS con la LM, tan solo tendremos que hallar la solución del sistema formado por las ecuaciones de ambas curvas. Para resolver el sistema tan solo tenemos que sustituir la LM en la IS y tenemos:
Por tanto:
Figure 11 : El equilibrio en el modelo IS-LM
o P γ β
γ α
o
o o
r
k h
h bk
IS Y A br
LM r h
kY
M
P
Y A b
kY
h h
M
P
h
h bk
A
b
h bk
M
P
De donde:
donde
h
h bk
b
h bk
b h
EA
EA
EA
EA
EA
EA
EA
EA
EA
EA
≡ = −
≡ = −
= − − =
=
=
=
=
α
α
α
α
α
α
γ β
γ
α
α
β
α
α
γ
( )
1 {^ (^ )}
1
Y = A +
M
P
Por tanto:
2.4.2. El equilibrio en el modelo IS-LM: análisis gráfico.
2.4.3.- Posiciones fuera de la IS y de la LM: situaciones en las que no existe equilibrio.
puede observarse en el panel A. Existe pues un exceso de oferta de dinero -o un exceso de demanda de bonos-. En el punto E’‘’, por contra, nos encontramos con un exceso de demanda de dinero, como se puede ver en el panel A. En conclusión: puntos situados a la derecha de la LM son puntos de exceso de demanda de saldos reales mientras que puntos situados por encima de la LM, son puntos de exceso de oferta.
De lo dicho anteriormente, fuera del equilibrio, existen cuatro situaciones posibles en el modelo IS-LM, tal y como se reflejan en la figura:
2.5. Ejercicios de estática comparativa en el modelo IS-LM.
En este apartado, vamos a realizar diferentes ejercicios de estática comparativa, a partir de un equilibrio inicial, determinado por la intersección de una curva IS con una LM. Es decir, cuando representamos un equilibrio, suponemos dados, el valor de todos los componentes del gasto autónomo, y el valor de la oferta monetaria. Nuestro objetivo es analizar cómo afectan los cambios en estos parámetros al equilibrio y en su caso, analizar cuál es el nuevo equilibrio resultante. Hemos dividido los ejercicios en cinco tipos, con una doble finalidad: en primer lugar por una cuestión pedagógica, ya que se pretende que el alumno identifique si el cambio afecta a la IS o a la LM. Pero en segundo lugar y más importante, se pretende que el alumno distinga claramente entre los cambios provocados y aquellos que se deben a otros factores. Así, se presentan los efectos de un cambio en el consumo autónomo y en la inversión autónoma, como ejemplos de cambios en la conducta de los agentes que provocan cambios en el equilibrio macroeconómico. Frente a estos cambios, se encuentran los cambios que intencionadamente provocan las autoridades -el gobierno o la autoridad monetaria- para lograr algún objetivo relacionado con la renta -empleo- o con el tipo de interés. A estas medidas intencionadas se les llama políticas. La política fiscal y la política comercial pueden ser llevadas a cabo por el ejecutivo, quien puede, modificar el nivel de gasto público, el tipo impositivo, las transferencias, o llevar a cabo políticas comerciales -aranceles, promoción de los bienes nacionales, ...-que generen cambios en la IS. Por contra, la política monetaria - que no fue analizada en el capítulo anterior, ya que tratamos una economía no monetaria- es llevada a cabo por la autoridad monetaria -el Banco Central- quien alterando la cantidad de dinero en circulación puede alterar el nivel de renta y el tipo de interés de equilibrio.
2.5.1.- Un cambio en el consumo autónomo
Supongamos que inicialmente, nuestra economía objeto de análisis se encuentra, dados sus niveles de
Figure 15 : El efecto de un aumento en el consumo autónomo
En E: kY hr
C GP GP Y Y Y L L Y
EOB P r I GP Y Y
o
o
o o
k
o
bono
b
Y = GP , por estar en la IS
M
P
por estar en la LM
M
P
o o
=^ −
↑ → ↑ > → ↑ → ↑ → >
→ → ↓ → ↑ → ↓ → ↓ → ↓
*,
( ) ( ) ( )
( )
1 2 2
1
α
α
gasto autónomo (Ao) y la oferta monetaria que establece el Banco Central (M/P)o en un punto de equilibrio inicial E. Supongamos ahora que se ha producido un cambio en las pautas de consumo de los habitantes de este país que les lleva a consumir una mayor cantidad para cada nivel de renta. Este cambio en el consumo autónomo, conlleva un aumento del gasto autónomo y por tanto un desplazamiento de la IS a la derecha
. Si no variasen los tipos de interés, el desplazamiento de la IS nos llevaría a un punto como el E’, en el que la renta ha aumentado. Por encontrarnos sobre la nueva IS, el mercado de bienes y servicios estaría en equilibrio, pero estamos en un punto situado a la derecha de la LM, esto es, un punto de exceso de demanda de dinero -piense que si ha aumentado la renta habrá aumentado la demanda de dinero por lo que ahora L(Y1)>(M/P)o-. Este exceso de demanda de dinero tendrá su contrapartida en un exceso de oferta de bonos, que lleva al precio del bono a sufrir una caída que redundará en un aumento de los tipos de interés -r=rentabilidad/Precio bono-. Esta subida de tipos provocará también un descenso de la inversión productiva y por tanto también del gasto planeado por lo que el nivel de renta también se reducirá. Como resultado de la subida de tipos que va acompañada de una reducción de la renta, se llega a un punto como el E” en el que la nueva IS se corta con la LM, y en el que, existe un equilibrio simultáneo de los mercados de bienes y de activos.
Hay que decir que, realmente la economía nunca llega a alcanzar un punto como el E’, ya que el mercado de activos se ajusta -se equilibra- más rápidamente que el mercado de activos. La razón es clara. En el mercado de bienes y servicios, se tarda un tiempo considerable en que la oferta se ajuste a la demanda. Piense que existe un exceso de demanda. La decisión de los productores relativa a aumentar la producción necesitará de un cierto período de tiempo para que esa producción esté disponible.
Figure 17 : El efecto de una política fiscal expansiva
En E: kY hr
G GP GP Y Y Y L L Y
EOB P r I GP Y Y
o
o
o o
k
o
bono
b
Y = GP , por estar en la IS
M
P
por estar en la LM
M
P
o o
=^ −
↑ → ↑ > → ↑ → ↑ → >
→ → ↓ → ↑ → ↓ → ↓ → ↓
*,
( ) ( ) ( )
( )
1 2 2
1
α
α
O b s e r v e , como el aumento del gasto público tiene un primer efecto expansivo sobre la renta que se ve parcial o totalmente compensado por el efecto negativo que sobre la renta tiene la disminución de la inversión privada provocada por la subida de tipos. En otras palabras, el gasto público desplaza a la inversión privada. Se habla pues de un efecto desplazamiento, efecto expulsión o crowding-out.
2.5.4.- La política monetaria
En este caso, es la autoridad monetaria la que con su acción voluntaria intenta modificar el nivel de renta o los tipos de interés. Aunque dispone de otros instrumentos, supondremos que el Banco Central sólo puede modificar la cantidad de dinero en circulación M. Supongamos que el Banco Central decide disminuir la oferta monetaria, esto es, llevar a cabo una política monetaria contractiva. Partiendo de una situación de equilibrio inicial, el Banco Central, decide disminuir la oferta monetaria hasta M 1 <Mo. Como consecuencia la LM se desplaza hacia la izquierda, LM’(M1/P), de forma que aumentarán los tipos de interés y disminuirá la renta.
Figure 18 : El efecto de una política monetaria contractiva
En E: kY hr
M
P
L Y
EOB P r I GP Y Y
o
o
o
bono
b
Y = GP , por estar en la IS
M P
por estar en la LM
M
P
o o
=^ −
↓
→^ >
→ → ↓ → ↑ → ↓ → ↑ → ↓
*,
( )
( )
0 1
1
α
En E: kY hr
XN GP GP Y Y Y L L Y
EOB P r I GP Y Y
o
o
o o
k
o
bono
b
Y = GP , por estar en la IS
M P
por estar en la LM
M
P
o o
=^ −
↑ → ↑ > → ↑ → ↑ → >
→ → ↓ → ↑ → ↓ → ↓ → ↓
*,
( ) ( ) ( )
( )
1 2 2
1
α
α
2.5.5.- La política comercial
Supongamos que bien la autoridad monetaria -caso de alterar el tipo de cambio- o bien el ejecutivo, desean alterar las condiciones de intercambio con otros países. Medidas tales como las promociones sobre el consumo de productos nacionales, el establecimiento de aranceles o las alteraciones del tipo de cambio oficial son instrumentos que podemos enmarcar en la denominada política comercial. Supongamos por ejemplo, el efecto de una campaña de promoción de productos nacionales. Se pretende con esta medida que aumente el componente autónomo de las exportaciones netas. Por tanto, una medida de este tipo llevará a que la IS se desplace a la derecha.