Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


mapas semanticos crea, Apuntes de Lengua y Literatura

diferencias de mapas utilizados

Tipo: Apuntes

2018/2019

Subido el 20/04/2019

zeta47
zeta47 🇩🇪

3 documentos

1 / 37

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
MICROEMPRENDIMIENTOS
PRODUCTIVOS
Criterios
para
la Formulación
y Evaluación
7 CEPAL/AAT.: Manual de Proyectos de Desarrollo Económico.-Naciones Unidas; Mexico,
1958.
8 Anandarup, Ray:Análisis Costo Beneficio.Publicación del Banco Mundial,Ed.Tecnos, Madrid,
1986.
9 Extractado de Resolución Técnica 8 y 9.Federación Argentina de Consejos Profesionales de
Ciencias Económicas.Centro de Estudios Científicos y Técnicos
10 Fowler Newton,Enrique : Análisis de Estados Contables Ediciones Interoceánicas.S.A,
Bs.As, 1990.
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd
pfe
pff
pf12
pf13
pf14
pf15
pf16
pf17
pf18
pf19
pf1a
pf1b
pf1c
pf1d
pf1e
pf1f
pf20
pf21
pf22
pf23
pf24
pf25

Vista previa parcial del texto

¡Descarga mapas semanticos crea y más Apuntes en PDF de Lengua y Literatura solo en Docsity!

MICROEMPRENDIMIENTOS

PRODUCTIVOS

Criterios

para

la Formulación

y Evaluación

7 CEPAL/AAT.: Manual de Proyectos de Desarrollo Económico.-Naciones Unidas; Mexico,

8 Anandarup, Ray:Análisis Costo Beneficio.Publicación del Banco Mundial,Ed.Tecnos, Madrid,

9 Extractado de Resolución Técnica 8 y 9.Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas.Centro de Estudios Científicos y Técnicos 10 Fowler Newton,Enrique : Análisis de Estados Contables Ediciones Interoceánicas.S.A, Bs.As, 1990.

El presente trabajo ha sido elaborado desde el Area de Formulación y Evaluación de Proyectos, a través del Programa de Instrumentos para la Formulación y Evaluación de Proyectos, por el Lic. Domingo Costanzo, con la colaboración de la Prof. Elsa Pereyra en la redacción y corrección del texto completo.

Se agradecen los aportes realizados por el Est. Mat. Fernando Otaduy, el Ing. Jorge Collía, el Lic. Daniel Slutzky y el CPN Jacobo Becker, relacionados con aspectos técnicos específicos cuyas opiniones resultaron de alto valor para profundizar e contenido de los temas.

INTRODUCCION

El presente trabajo tiene como objetivo completar y enriquecer los Principios teórico - metodológicos contenidos en el Manual procedimientos para la identificación, selección, formulación, priorización, evaluación y seguimiento de proyectos de microprendimientos productivos^1 , en lo que se refiere a las etapas de formulación y evaluación de los proyectos, y que suponen una adaptación de los Instrumentos convencionales de formulación evaluación de proyectos al caso de los microemprendimientos.

Está destinado fundamentalmente a los técnicos de las Unidades de Enlace Provincial y Municipal involucrados en la promoción proyectos de microemprendimientos productivos en el marco de la Operatoria del CFI, sirviendo como material de base para los cursos y talleres de adiestramiento en servicio que organiza Area de Formulación y Evaluación de Proyectos para perfeccionar su intervención técnica.

No obstante, el contenido de estas notas excede el marco anteriormente señalado, pudiendo ser utilizadas como referencia teórico-metodológica para proyectos en general, y otras líneas de financiamiento.

Las etapas de formulación y evaluación de un proyecto constituyen niveles diferentes de profundización sobre el particular, reducciones sucesivas del grado de incertidumbre que impera sobre el proyecto en consideración y, además, costos sucesivamente mayores para su desarrollo. En otras palabras, cada una de las etapas apunta a minimizar el nivel de incertidumbre con respecto a la evolución futura del emprendimiento que analiza.

La formulación presupone que todos los puntos concernientes a la etapa de identificación han sido analizados exhaustivamente, por lo que no se pregunta ya sobre la viabilidad primaria de actividad en cuestión, sino que se da forma definitiva proyecto para su posterior evaluación^2.

Por último, la evaluación constituye la instancia última de decisión acerca de la viabilidad del proyecto, en la cual análisis de su consistencia interna abre paso a la ponderación de las bondades del proyecto en términos de rentabilidad y capacidad de permanencia en el tiempo.

Cabe recalcar que cada una de estas etapas tiene importancia por si misma, no obstante lo cual guardan una lógica propia que se articula en un continuo coherente. En la identificación, priman los criterios de selección que se relacionan con ciertos objetivos y políticas programáticas, así como las potencialidades y necesidades de desarrollo económico de determinada región; es decir, se “mira” al proyecto en función del marco en el que se insertará. En la formulación, esa mirada se vuelca al proyecto mismo, asumiendo prioridad la consistencia y confiabilidad de la información que presenta. Finalmente, en la evaluación, solo quedan por examinar los aspectos económicos-financieros del proyecto, que determinará su capacidad para el repago del crédito y para sostenerse y madurar en el tiempo.

(^1) Area de Formulación y Evaluación de Proyectos, Direcci de Proyectos, Conseáo Federal de Inversiones, 1991.

2 La etapa de identificación será objeto de análisis en un próximo documento de trabajo. Para su consideración se remite en principio, al.Manual de Procedimientos..., ya citado.

I. FORMULACION

Introducción

La formulación de un proyecto de inversión consiste en la respuesta sistemática a un conjunto básico de preguntas como las siguientes:

  • (^) Por qué?: el fundamento para encarar el tipo de actividad particular que se proyecta y no otra; qué tipo de problema se intenta resolver mediante la realización del proyecto de inversión.
  • Qué se produce?: apunta a definir los productos y subproductos que van a ser elaborados.
  • Cómo?: donde se busca obtener una idea clara del proceso productivo, cronograma de actividades, etc.
  • Dónde?: captando el conjunto de elementos físicos donde se realizan las actividades de la microempresa.
  • Qué usa para producir?: para reflejar la totalidad de los medios de producción y elementos consumidos o transformados durante la misma. Esto hace referencia a las maquinarias utilizadas, herramientas, materias primas, materiales y el conjunto de costos en que incurre para la obtención de los productos finales.
  • Para qué?: con esta pregunta se cierra el ciclo de la producción hasta la venta; apunta a captar el mercado. Si es que se trata de un bien de consumo final o intermedio, a qué tipo de mercado y consumidores se dirige.

Este esquema da una idea de lo que se busca captar en primera instancia, y supone una forma de ordenar el pensamiento sobre cómo armar el proyecto para facilitar, posteriormente, la sistematización de toda la Información obtenida, esto es, su modo lógico de exposición.

La tarea de formulación de un proyecto de inversión implica:

  • Investigación
  • Exposición exhaustiva de la información
  • Asignación del grado de confiabilidad a los datos obtenidos

El proceso de obtención de la información requerida para formulación supone, en primer término, una tarea de investigación, de la cual se obtendrán los datos que irán dando forma al proyecto. La investigación -ya sea ésta realizada por el propio beneficiario o por el técnico que lo ayuda en la formulación su proyecto- se halla referida a los siguientes aspectos: método productivo a emplear; volumen y capacidad de producción; mercado, precios y competencia; etc.

La sistematización de los datos obtenidos implica, a su vez, una tarea de exposición exhaustiva de la información y de análisis sobre el grado de confiabilidad de tales datos consignados, en el sentido de si representan de manera razonable la realidad que intentan captar. Todo lo cual conforma un proceso dinámico que modela y da cuerpo al proyecto_._

En la etapa de formulación se busca contestar una serie de interrogantes sobre el proyecto, es decir se intenta reducir en la mayor medida posible el nivel de incertidumbre.

de utilización de los recursos- favorece el posterior seguimiento a que estarán sometidos los microemprendimientos.

El análisis efectuado y la información solicitada por la Guía de Formulación y Evaluación que nos ocupa, no pretenden ser rígidos ni excluyentes, en el sentido de que toda otra aclaración, información u observación que el formulador estime necesario incluir para mejorar la calidad expositiva, puede ser incorporada por hoja complementaria y resulta, de hecho, en una mejor comprensión de la actividad desarrollada al momento de efectuar la formulación.

Por otra parte, también es de destacar que todo el proceso de formulación supone un aprendizaje y una interacción enriquecedora en todos los sentidos, debido principalmente al alto grado de heterogeneidad de las actividades a encarar y la interrelación entre sectores que ello puede involucrar.

2. Principales Categorías

Los elementos que se consideran en la formulación se ordenan según las siguientes categorías:

1.. Inversiones

Se considera como inversiones del proyecto el total del capital afectado a la actividad, tanto el existente en poder de la microempresa como el que intenta adquirir para el desarrollo del proyecto en cuestión.

Dicho total se compone de:

  • Inversiones en Activo Fijo
  • Inversiones en Capital de Trabajo

Esta clasificación apunta a diferenciar claramente la naturaleza de los bienes componentes de la inversión. En general, se considera como Activo Fijo a todos aquellos bienes que poseen una vida útil superior al año, como por ejemplo terrenos, edificios, maquinarias, herramientas, plantines en algunos proyectos agropecuarios, animales reproductores en otros, rodados, etc. En cambio, se computan como Capital de Trabajo aquéllos cuya vida útil es inferior al plazo de un año, incluyéndose además todo lo necesario para mantener la producción en marcha en forma continua.

2.1.1. Inversiones en Activo Fijo

Conforman la totalidad de los bienes de uso, los que por su propia condición se van desgastando con el transcurso del tiempo, por lo cual se asigna un monto destinado a representar en forma monetaria dicho desgaste a lo largo de los años en que se estime su duración. A tales sumas se las llama amortizaciones, y se imputan como un costo de producción, aunque en realidad no se produce un desembolso de dinero.

El período de tiempo en el cual se realizan las proyecciones para analizar los proyectos es, por convención, de cinco años. Dadas las características de vida útil de ciertos bienes -como por

ejemplo, el polietileno de un invernadero, que dura menos de cinco años-, se debe preveer como inversiones adicionales tanto aquéllas destinadas a reponer los activos obsoletos en el año en que ocurre su obsolescencia, como las nuevas incorporaciones previstas para el desarrollo de la actividad.

Existe además cierta clase de gastos que, por su naturaleza y magnitud, no se imputan directamente a costos para no castigar demasiado el proyecto, y se los activa considerándolos como una inversión que genera amortizaciones. Tal el caso de gastos de constitución societaria, pago de patentes y otro tipo de inmateriales. Asimismo, ciertos gastos de reparación de activos, cuando asumen una magnitud significativa respecto del valor total del mismo, se los activa dado que de hecho incrementa el valor del bien (por ejemplo, la reparación completa y a fondo del motor de un bien de uso).

2.1.2. Capital de Trabajo

En este tipo de inversiones también se ha previsto la posibilidad de incrementos futuros, pero motivados en este caso mayores niveles de actividad.

La necesidad de constituir un Capital de Trabajo proviene razones operativas, y su composición está fuertemente influenciada por el tipo de actividad de que se trate y la complejidad del ciclo productivo en cuestión. Por ejemplo, determinadas actividades de tipo agropecuario, que por sus características generan ingresos anuales concentrados en uno o dos meses, deben afrontar necesidades operativas que implican gastos durante anteriores. Dichos requerimientos demandan la constitución de un Capital de Trabajo.

En este punto aparece otra de las consideraciones de relevancia en el análisis: la estacionalidad. Resulta de suma importancia explicitar las condiciones estacionales de un determinado producto, no sólo para la constitución de un Capital de Trabajo, sino también para tener una clara idea de cómo son los flujos de ingresos en términos mensuales, de manera de evitar ahogos financieros y establecer acertadamente las condiciones de amortización del crédito.

La estacionalidad se refiere por lo general a la distribución mensual de las ventas anuales en volumen en función del comportamiento de la demanda. Pero también existe un tipo estacionalidad no menos importante, que concierne a la evolución de los precios tanto de insumos como de productos a lo largo del año, y que responde a las condiciones de la oferta. En caso que esta última exista y sea muy marcada, convendrá consignar explícitamente el comportamiento de los precios en forma mensual.

Otra particularidad del Capital de Trabajo es que, a pesar de ser considerado como una inversión, no genera amortizaciones anuales; se constituye e incrementa debido a mayores producciones y se lo recupera luego del último periodo considerado como horizonte de planeamiento del proyecto. Es decir, al fijar un nivel determinado para el mismo en un período cualquiera, luego sólo se muestran sus posteriores incrementos, si es que existen.

La composición del Capital de Trabajo es del tipo stock: se utiliza en el transcurso del año para afrontar los requerimientos puntuales de la actividad, y se lo repone en proporción a su consumo. Por ejemplo, supongamos un proceso productivo que demanda tres etapas para la elaboración del producto: si para mantener una producción continua de 10 unidades por día, es menester tener en stock 2 unidades, y además 3 por cada una de las tres etapas de elaboración mencionadas, a lo largo de la línea de producción se tendrán, entonces, 9 unidades en proceso con diferentes cantidades de valor agregado, más 2 unidades de productos

De aquí surge el nivel de los Ingresos por Ventas, donde se cuantifica el volumen de ventas anuales según el precio de los bienes y servicios a producir. Las mismas se exponen netas de devoluciones y bonificaciones y del Impuesto al valor agregado. Se debe además prestar especial cuidado en mostrar la unidad de medida de la forma particular de fraccionamiento del producto, dado que en general dicha forma repercute en otros costos ligados, por ejemplo, empaquetado, transporte, etc. (si es que se fraccionará en unidades de 1 Kg, de 0,5 Kg, etc.).,

2.3. Insumos

En un sentido general, son insumos todos los bienes y servicios necesarios para producir.

Se consideran Materias Primas a aquellos insumos que, en el proceso de producción de los bienes y servicios, sufren una transformación de sus propiedades originales. Asimismo, en la producción de dichos bienes pueden intervenir otros componentes que, por sus características, se combinan de un modo diferente, sin perder del todo sus cualidades iniciales. Estos componente se denominan Materiales Directos, como por ejemplo, ciertos tipos de laminados metálicos utilizados para recubrimiento.

2.4. Costos

Puede definirse como costo a la suma de los valores de los bienes y servicios insumidos en un proceso productivo^5.

Los Costos usualmente se clasifican en 6 :

Directos: son aquellos en los que se incurre sólo si se lleva a cabo la producción. Aumentan con el nivel de actividad.

Indirectos: son los que se deben afrontar aún sin producir.

Ambas categorías no son rígidas y no se debe perder de vista que siempre está presente en el análisis la dimensión temporal. Costos que hoy son indirectos, en algún momento fueron directos. Por ejemplo, el mantenimiento de una edificación, antes de ser construida representaba un costo directo.

Otra clasificación muy relacionada con ésta divide a los costo en Fijos y Variables. Desde esta perspectiva, pueden asimilarse los variables a los directos y los fijos a los Indirectos , dado que la diferenciación es una sutileza. Para asignarles uno otro carácter (fijos o variables), se los debe expresar en función de algún elemento que en este caso está representado por el nivel de producción.

Se suele sostener que en el largo plazo todos los costos son variables. Los costos fijos son tales en términos totales, dado que expresados en forma unitaria resultan decrecientes a medida que aumenta la producción. Por ejemplo, el alquiler prorrateado en cada unidad producida será menor en la medida que la producción sea mayor.

Dentro de esta clasificación, podemos incluir la totalidad de los Costos, como por ejemplo: (^5) Frank, Rodolfo,G.: Introducción al cálculo de los costos agropecuarios. Editorial El Ateneo,Bs.As,1985.

(^6) Frank, R.G. Op.Cit.

  • Mano de Obra: la cual se informa consignando claramente cuáles son los montos con y sin las cargas sociales correspondientes, y la remuneración estimada tanto en forma mensual como diaria y por hora, de manera de apreciar el requerimiento de trabajo en términos de horas por día, días por mes y meses por año. En caso de existir contrataciones temporarias (por ejemplo, para una cosecha), ello debe ser especificado claramente.

La Mano de Obra se clasifica en Directa e Indirecta. Un ejemplo de la primera es el productor que trabaja directamente en el proceso productivo, por lo que será considerado mano de obra directa o variable; para el caso de un sereno o personal de limpieza en cambio, se consignará como indirecta o fija.

El personal administrativo , si lo hubiere, forma parte de los costos fijos. Probablemente no existan personas realizando tareas administrativas en relación de dependencia con la microempresa, pero puede haber, por ejemplo, un contador que lleve la contabilidad. Con el personal de ventas pasa algo similar: es posible que no se mantenga gente en dependencia pero sí abonar comisiones, lo que representa entonces un costo variable. En todos los casos se deberá especificar en forma clara cuál es la situación imperante.

Siempre se debe tener presente que debe computarse una remuneración al productor o dueño del microemprendimiento. Es posible que en algunas oportunidades nos encontremos con casos de pago en especie, pero siempre habrá una manera de cuantificarlo.

  • Energía y Combustible: este concepto resulta simple de exponer, dado que la mayoría de las veces es posible estimar el gasto en energía de las maquinarias existentes (por ejemplo, boletas de luz) y a incorporar (por especificaciones técnicas). En cuanto al Combustible, pueden hacerse similares consideraciones. Se estima en la mayoría de los casos que el gasto en energía y combustible está compuesto por una parte fija - la menor proporción -, y el resto se considera variable.
  • Seguros, Alquileres y Otros: los alquileres son considerados un costo fijo, en tanto que los seguros, si existen, dependerán de la modalidad y tipo de póliza que se trate. En el ítem Otros, se puede incluir todo otro tipo de costos en el que se deba incurrir.
  • Impuestos: se refiere a aquellos específicos y distintos del impuesto a las Ganancias y el IVA.

2.5. Mercado y Precios

Esta es quizá la categoría que adquiere mayor relevancia en el análisis. Como se mencionó anteriormente, aquí se pone en evidencia la utilidad de poseer una información acerca de los requerimientos del proyecto, expresada en términos físicos y lo más explícita posible.

En principio, la referencia señalada específicamente, Mercado y Precios, se debe a la necesidad de efectuar por separado una revisión de estas dos categorías.

En el mercado del producto también conviene analizar su estructura, teniendo en cuenta los siguientes aspectos: grado de concentración de la oferta del bien que producirá el proyecto, existencia de barreras de acceso al mercado, tipo de competencia, etc. Tales consideraciones adquieren relevancia fundamentalmente por la escala de producción que caracteriza a lo microemprendimientos, la cual debe guardar una relación coherente con la capacidad de inserción en los mercados que muestre los mismos.

2.5.2. Precios

En cuanto a la utilización de los precios para valorizar las cantidades físicas, es decir, los niveles de utilización de los recursos y de producción, se recurre en general a los precios de mercado. Esto es válido para el caso de los insumos, dado que resulta factible encontrar un determinado nivel de precio para cada tipo de insumo requerido, preguntando por ejemplo a los proveedores habituales.

En cambio, para el caso de los productos a elaborar, la cosa es algo diferente, dado que intervienen otros factores. Si el producto que se piensa lanzar al mercado es un bien que ya existe, y por lo tanto tiene un mercado explícito, esto implica que el pequeño productor deberá afrontar una competencia importante y que muchas veces malogra buenos emprendimientos. En este caso es práctica común el utilizar un precio algo inferior al de otros productores. Pero esta práctica adolece de una importante deficiencia, ya que ignora si le resultará posible obtener similar producción con costos inferiores. Esta situación en su caso extremo puede determinar, en un paso anterior a la formulación, la inviabilidad de la idea-proyecto.

Cabe realizar, a este respecto, una primera observación. La necesidad de diferenciar el producto, no sólo en sus características intrínsecas - esto es, su naturaleza específica-, sino también por medio de otras modalidades de presentación, envasado, empaquetado, etc., redunda muchas veces en precios que no resultan comparables con el de otros bienes, al menos en forma directa.

En última instancia, si la inserción del microemprendimiento se efectúa vía mercado, la cuestión pasa por analizar qué posibilidades existen de determinar precios según costos de producción específicos o ser meramente un tomador de precios preestablecidos. Por el contrario, si dicha inserción se produce vía encadenamiento productivo, los precios considerados pueden estar representando, en realidad, una situación trabajo a fasón o de descentralización de costos fijos. En tal situación, a cierta empresa puede resultarle conveniente comprarle determinado producto a otra menor, dado que es esta última la que afrontará mediante endeudamiento la compra de alguna clase de maquinaria. Y ello puede acarrear, entre otras cosas, menores precios e interrupción de las compras al microemprendimiento.

Dado que los precios informados tanto del producto como de los insumos utilizados serán aquéllos que se tomarán en cuenta muchas veces para la evaluación, se deben tener presentes algunos elementos:

Estacionalidad: debido a factores estacionases, pueden darse -y de hecho ocurren- fuertes oscilaciones en el precio de ciertos productos, según el momento del año en que se tomen. Ello puede conducir, por ejemplo, a estimaciones de ingresos por ventas sobrevaluados y a resultados demasiado optimistas. Si éste es el caso, una de las posibles soluciones sería la de tomar un precio promedio que amortigüe la incidencia de los picos tanto de mínima como de máxima. Si el caso se presenta en los insumos, afectaría en forma negativa la rentabilidad del proyecto.

Pero las variaciones de precios durante el año no sólo reflejan las condiciones estacionales propias del producto en cuestión, sino que, además, pueden estar reflejando determinado tipo de coyuntura particular, muchas veces relacionada con algún otro producto conexo (por ejemplo, el precio del pollo alto cuando la carne vacuna es demasiado cara). Otra solución para este tipo de situaciones, es tomar el precio del producto vigente al momento en que se realizan efectivamente las ventas, como es el caso de ciertos productos agropecuarios con marcada estacionalidad en sus precios, en los que se utiliza el valor del producto en el momento en que se cosecha y vende.

Demanda dirigida al proyecto: su estimación - es decir, los potenciales compradores del producto en cuestión- no resulta tarea demasiado simple para los proyectos de gran envergadura, pero para el caso que nos ocupa, la tarea se ve simplificada, mucha veces por la existencia de información a la cual se puede recurrir. Esta información en general no representa un costo adicional, pero sí una tarea participativa y de intercambio con diferentes sectores.

Por ejemplo, los datos censases de población que se manejen a nivel local, de diferentes tipos de producción, es decir, qué clase y cantidad de bienes de servicios se producen a nivel local y, si es posible, hacia dónde se canalizan. Otras veces se puede disponer del tipo y cantidad de bienes provenientes de otras localidades debido, por ejemplo, a los controles: sanitarios a que son sometidos o al pago de cierto tipo de contribuciones. Todo lo cual da una idea más, concreta de la precisión de las estimaciones previstas.

Las Cartas de Intención de Compra solicitadas a lo futuros demandantes tienen un peso importante, dado que permiten muchas veces verificar el tipo de inserción del microemprendimiento en el mercado. En una entrevista o contacto, por ejemplo, con el potencia comprador, pueden obtenerse elementos de juicio muy interesantes para evaluar el tipo de relacionamiento del microempresario con el mercado al que intentan dirigir su producción.

Por el lado de las Facturas Proforma solicitadas, puede obtenerse una primera aproximación al tipo de proveedor de maquinarias, insumos, etc., del proyecto de manera de contar con precios alternativos para efectuar comparaciones. Asimismo, la identificación solicitada en la guía sobre los proveedores de insumos, brindan una primera imagen del Mercado de Insumos.

3. La valuación del los Activos

Otro problema generalmente presente al momento de elaborar el proyecto, es el de la valuación de los diferentes conceptos componentes del patrimonio de la microempresa.

Para el caso de los Bienes a Incorporar -componentes del Activo Fijo-, no se presentan dificultades mayores, ya que su valor es informado por el mercado específico en el cual serán adquiridos. Por el contrario, con los bienes preexistentes del mismo rubro, el inconveniente se presenta al intentar asignar un valor de mercado. El valor de realización de tales activos es aquél que se podría obtener de su posible venta. Este precio es en general el más representativo, dado que se trata de activos que han sufrido un grado de deterioro producido por el uso, que no es siempre perfectamente cuantificable como así tampoco resulta fácil determinar el tiempo útil residual del bien. Por otro lado, dicho valor es orientativo, porque el mercado de referencia de tales bienes no es perfecto.

3.1.1. Inversiones en Activo Fijo

En el caso de las inversiones en activo fijo a incorporar, éstas deben acompañarse de las facturas proforma correspondientes explicitan su valor de incorporación al patrimonio. El monto consignar en todos los casos incluye el IVA.

En el caso de las existentes, pueden presentarse algunas dudas en cuanto a dicho valor pero, como se mencionó más arriba, el precio de realización es un buen indicador. Lo que no resuelve dicho valor es la cuestión de la representatividad de la vida útil asignable. Debido a que en muchos de los casos se trata de activos ya amortizados, una de las posibilidades es asignarles la mitad de la vida útil.

Otra fuente de probables dificultades reside en aquellos gastos conexos con las inversiones y que irán a formar parte de los activos considerados, como por ejemplo las instalaciones, donde se deberá tener especial cuidado.

La asignación de la vida útil de los activos fijos reviste singular importancia, ya que se refleja como un costo que en realidad no es erogable y, por otra parte, para determinar fehacientemente la necesidad de su reposición un vez finalizada dicha vida. Tal el caso de activos de rápido desgaste como, por ejemplo, el ya mencionado del polietileno, cuyo período de utilización es de aproximadamente 2 años, haciéndose necesario reponerlo en el tercero. Para ello se cuenta con una planilla donde se informa sobre la incorporación de activos fijos adicionales (también para el capital de trabajo).

Cabe aclarar que la necesidad de reflejar el hecho que se prevé ocurrirá dentro del horizonte de planeamiento considerado, es para una mejor y más clara interpretación de los fenómenos involucrados en el proyecto en cuestión. Dado que metodológicamente se están elaborando flujos de fondos que por último se los descuenta a una determinada tasa, mostrarlos en uno u otro período implicará en definitiva, un descuento adicional vía tasa de interés utilizada.

3.1.2. Inversiones en Capital de trabajo

La estimación y determinación de los montos correspondientes a este rubro se debe realizar teniendo en cuenta, como ya se señaló, consideraciones de orden técnico y específicas para cada tipo de actividad.

El procedimiento a seguir en cada uno de los rubros componentes del capital de trabajo es el siguiente:

En todos los ítems, el monto a consignar deberá reflejar las necesidades de insumos para hacer frente a aquella parte de la producción que se realizará antes de percibir ingresos.

Los stocks de materia prima y de materiales no presentan mayores dificultades para su cómputo, dado que su requerimiento surge de las necesidades de producción y de las modalidades de compra de la materia prima. Por ejemplo, si se debe comprar harina a granel.

Para el caso de los stocks de productos terminados y en curso de elaboración, se utilizará - como ya se mencionó- el Costo de Producción. Normalmente se establece una cierta cantidad de unidades de producto para constituir el stock, luego se lleva el costo de producción a términos unitarios (dividiendo por la cantidad total de unidades a producir) y se lo multiplica por

la cantidad de unidades que componen el stock, para obtener el monto a consignar por este concepto.

En el caso del stock de productos semielaborados, la determinación del monto surge de multiplicar la cantidad de unidades que será necesario mantener en cada etapa por un promedio del costo de producción unitario; normalmente se utiliza el 50% de dicho costo, pero depende del nivel de incidencia de la materia prima, la mano de obra, etc. En productos donde la materia prima representa por ejemplo un 70% del costo de producción, se le puede adicionar a tal porcentaje un promedio de los demás gastos de producción (mano de obra, etc).

En cuanto al monto de disponibilidades, algunas veces se estiman en un 2% de los ingresos por ventas. Pero en otros casos es preciso tener en cuenta las obligaciones en que se incurrirá hasta obtener el primer ingreso, tanto para el pago de la mano de obra como para otro tipo de gastos. En el caso de proyectos de base agropecuaria, y de cultivo anual, se suele utilizar un promedio.

II- EVALUACION

La evaluación de proyectos de inversión apunta a medir lar, ventajas y desventajas relativas de un determinado proyecto de inversión al cual serán aplicados una serie de recursos económicos y humanos. Dicha labor constituye un importante esfuerzo desde el punto de vista del aprovechamiento integral y eficiente de los escasos recursos disponibles, máxime cuando se trata de fondos o divisas a ser obtenidas mediante un crédito. Si además de la escasez relativa del crédito, tenemos presente lo restringido que resulta el acceso al crédito para el sector particular que nos ocupa, tendremos un panorama de lo fundamental que resulta el esfuerzo por evaluar la viabilidad económica de los microemprendimientos.

Existen diversas modalidades de evaluación de proyectos. La evaluación económica, por ejemplo, intenta captar el impacto de un determinado proyecto en el conjunto de la sociedad. Para ello, se asignan precios a la totalidad de los insumos, bienes y servicios involucrados directa o indirectamente en el proyecto, de forma tal que reflejen su verdadero valor para el conjunto de la economía. A tales precios se los llama precios sombra o de cuenta, y su determinación se basa en el concepto de costo de oportunidad. Por ejemplo, para el caso de la mano de obra, el salario de cuenta se mide por lo que el trabajador deja de percibir al encarar un nuevo empleo; en el caso de fondos disponibles, el costo de oportunidad de mantenerlos en el "bolsillo", es la tasa de interés que ganaría al depositarlos en un banco.

Otro paso de suma importancia en este tipo de evaluación, consiste en medir los costos y beneficios del proyecto. En este punto es donde aparece el tema de los objetivos. A través de la implementación de un proyecto, se intentan alcanzar ciertos objetivos. Para la economía en su conjunto es también posible establecer un objetivo fundamental (por ejemplo, incrementar el nivel de consumo). Una vez determinado el mismo, se tiene un patrón de medida para evaluar los diversos efectos de un proyecto. Sólo en función del impacto sobre tales objetivos es que pueden definirse los costos y beneficios. De esta forma, no hay distinción analítica entre ambos: los costos serán los beneficios sacrificados al no utilizar los recursos que insumirá el proyecto para otros fines. Al tener un patrón común de medida, se puede establecer el efecto neto sobre el objetivo; si es positivo, implica que los recursos del proyecto no pueden destinarse a fines mejores dado el objetivo fijado^8.