

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Articulo y tabla de ayuda para registrar signos vitales.
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
1 / 2
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


- Con todos estos datos fue diagnosticada de Síndrome de Intestino Irri- table con predominio de diarrea SII-D.
La paciente refiere mejoría de los síntomas a la semana de iniciar la dieta y probióticos permitiéndole suspender el uso de loperamida y un uso muy ocasional de espasmolítico. La distensión abdominal y la flatulencia solo se presentan si realiza transgresiones dietéticas.
En la revisión realizada en consulta a los 6 meses, la paciente describe recidi- vas leves de la clínica que controla con ciclos cortos de probiótico (Vivomixx® un sobre al día durante una semana).
Mujer de 26 años con antecedentes de un parto por cesárea hace 3 años, con depresión post-parto, tomando ansiolíticos hasta la actualidad. Acude a consulta por un cuadro de 3 años de evolución de dolor abdominal prácticamente diario, que asocia periodos de diarrea con 5 deposiciones dia- rias e importante meteorismo y distensión abdominal que alterna con periodos cortos de leve estreñimiento. La diarrea no muestra productos patológicos y no la despierta por la noche. Durante estos años no ha perdido peso. En sus antecedentes familiares destaca su padre diagnosticado de cáncer de colon a los 33 años.
Exploración física: Delgada. No adenopatías. Auscultación cardiopulmonar nor- mal. Abdomen blando sin masas y no doloroso a la palpación. Aproximación diagnóstica: Se realiza perfil bioquímico completo y hemograma normales:
Por los antecedentes familiares se realizó ileocolonoscopia que fue normal tomándose biopsias de colon derecho que no mostraron alteraciones.
Inicialmente fue tratada con loperamida para el control de la diarrea (dosis inicial de 4 mg seguida de 2 mg tras cada deposición hasta un máximo de 10 mg al día) y espasmolíticos para el control del dolor (Otilonio bromuro a dosis de 40 mg cada 8 horas). Se aconseja además restringir el consumo de alimentos productores de gas.
Con este tratamiento inicial la paciente es capaz de controlar la diarrea y el do- lor abdominal, pero en la consulta de revisión a los tres meses refiere episodios de distensión abdominal con flatulencia intensa que le limitan de forma impor- tante su calidad de vida. Se repite analítica con perfil bioquímico y hemograma que vuelven a ser normales y de nuevo la calprotectina fecal es indetectable lo que sigue apoyando nuestro diagnóstico inicial de SII.
Se insiste a la paciente en la dieta que previamente no había seguido de forma estricta, con restricción de alimentos que favorezcan la producción de gas (cebollas, apio, zanahorias, pasas, plátanos, albaricoques, ciruelas, coles de Bruselas, legumbres y bebidas carbonatadas) y se añade al tratamiento el uso de probióticos: Vivomixx®^ a dosis de 2 sobres al día durante dos semanas seguido de un sobre al día durante un mes.
El Síndrome de Intestino Irritable (SII) es un trastorno caracterizado por dolor abdominal de curso crónico y recidivante que se alivia tras la defecación y que se asocia a alteraciones en el hábito intestinal, sin que se evidencie un daño estructural o bioquímico que pueda justificar los síntomas. Este trastorno gastrointestinal funcional afecta entre el 5 y 20% de la población general, principalmente a mujeres jóvenes y niños^1.
En el SII no existe un marcador biológico específico, por lo que su diagnósti- co ha de apoyarse en criterios basados en síntomas. Un panel internacional de expertos estableció en 1992 los criterios de Roma para el diagnóstico de los trastornos funcionales digestivos. La última versión fue revisada en 2016 (Roma IV) 2. En todos los casos, es condición sine qua non la presencia de dolor o disconfort abdominal (sin el cual no puede establecerse el diagnóstico) asociado a un cambio en la frecuencia o consistencia de las deposiciones (al menos 3 días/mes) por un período no inferior a 3 meses y un comienzo de los síntomas al menos 6 meses antes del diagnóstico. Dentro de esta categoría se reconocen 4 subtipos: SII con predominio de estreñimiento (SII-E); SII con pre- dominio de diarrea (SII-D); SII con patrón alternante y SII con patrón indefinido.
Los pacientes con un SII-D pueden beneficiarse del empleo de antidiarreicos como la loperamida o el difenoxilato, especialmente durante los periodos de exacerbación. La participación del músculo liso en la patogénesis de los sín- tomas del SII ha conducido al empleo de agentes con propiedades relajantes del músculo liso con la intención de obtener alivio del dolor espasmódico que caracteriza a la enfermedad.
En las últimas décadas se han ido sumando evidencias a favor de una etiología multifactorial que podría abocar a un estado de inflamación de bajo grado, responsable, en gran medida, de las alteraciones motoras y de la sensibilidad visceral que caracterizan a este síndrome, por otro lado, determinados estados psicológicos podrían modular al alza la magnitud y percepción de los síntomas.
Recientes investigaciones sugieren que al igual que ocurre en la enfermedad inflamatoria, en el SII el sistema inmune del huésped podría responder de for- ma anormal (en individuos genéticamente susceptibles), a un conjunto de fac- tores incluyendo determinados componentes de la dieta, infecciones entéricas o el propio estrés. Alteraciones en la microbiota intestinal podrían desempeñar un papel determinante al interaccionar con todos estos mecanismos. Todas estas evidencias han propiciado el uso de probióticos también para el SII.
Los probióticos son bacterias vivas que poseen diversas características como son la supervivencia en el tracto gastrointestinal, la adherencia al epitelio in- testinal y la modulación de la flora intestinal, inhibiendo las bacterias poten- cialmente patógenas y produciendo diversos efectos inmunomoduladores e inmunoestimulantes, como el estímulo para la proliferación de células inmu- nitarias, el aumento en la actividad de las células fagocíticas o el incremento en la producción de IgA.
En base a las revisiones sistemáticas y meta-análisis existentes al respecto, el uso de los probióticos para el alivio de los síntomas globales (mejoría de la defecación, de la hinchazón abdominal y el dolor abdominal) de los pacientes con SII es todavía incierto, existiendo tanto estudios que arrojan resultados positivos sobre su uso, así como otros que no encuentran diferencias signifi- cativas3-4. Un reciente metaánalisis en el que se analizaron 43 ensayos y un total de 3.452 pacientes, concluyó que el uso de probióticos dis- minuye la persistencia de síntomas del SII en un 21%, con efectos be- neficiosos sobre el dolor y distensión abdominales y las flatulencias. El Lactobacillus plantarum DSM 9843 y combinaciones de Bifidobacterium y Lactobacillus fueron las que mostraron evidencias de grado más alto 5.
En pacientes pediátricos varios ensayos clínicos han obtenido buenos resultados con la combinación de probióticos vivos VSL#3 (actual- mente Vivomixx®) tras 5-6 meses de tratamiento^6. Otras cepas que tam- bién han demostrado algún efecto beneficioso en el tratamiento del SII fueron el E. Coli DSM y el Lactobacillus GG 7.
En resumen podemos afirmar que los estudios han demostrado ganancias te- rapéuticas al usar probióticos en comparación con placebo y existe un interés cada vez mayor en el uso de probióticos y prebióticos para el tratamiento de las SII, pero la interpretación de los ensayos hasta la fecha se ha visto obsta- culizada por un diseño de ensayo subóptimo, tamaños de muestra pequeños y la amplia variedad de cepas probióticas y formulaciones que se han utilizado, por lo que el uso generalizado de probióticos en esta entidad sigue sin estar totalmente establecido.