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Asignatura: didactica, Profesor: ANTONIO Hernández, Carrera: Educación Primaria, Universidad: UJAEN
Tipo: Apuntes
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Fecha de recepción: 13-VI-2008 • Fecha de aceptación: 4-XI- ISSN 0123-1294. educ.educ. , diciembre 2008, volumen 11, número 2, pp. 139- resumen Las elaboraciones teóricas acerca de modelos de enseñanza y diseños de la instrucción, han sido producciones anali- zadas por los didactas preocupados por investigar la acción pedagógica, y por los docentes que se encuentran compro- metidos con la compleja tarea de enseñar. Frente a ello, los modelos de enseñanza y los diseños de la instrucción son producciones teóricas que siempre permiten profundizar aún más en los problemas de la educación. En este trabajo, el abordaje que propongo se orienta a un análisis comparativo de los modelos y diseños, a través de dos textos: Modelos de enseñanza de B. Joyce, M. Weil y E. Calhoun, y Diseño de la instrucción de Charles M. Reigeluth. Para su comparación elaboré una serie de criterios, que permiten distinguir las características esenciales de cada uno de ellos y que posibilitan realizar interconexiones entre elementos fundamentales, como el contenido, la metodología, los recursos, el docente y la realidad del aula. Sin la intención de ser un trabajo conclusivo, puesto que el educativo es un campo en constante cambio y actualización, este escrito pretende aportar elementos nuevos para la elaboración de las experiencias formativas. Palabras clave: modelos de enseñanza, sistema educativo, aprendizaje, material didáctico, criterio de evaluación (fuente: Tes- auro de la Unesco). abstract The theories developed on teaching models and instructional designs have been analyzed by academics who are interested in research on education and by teachers who are dedicated to the complex task of imparting instruction. In this respect, teaching models and instructional designs are theoretical products that always offer the possibility of delving further into the problems of education. The purpose of this study is to arrive at a comparative analysis of teaching models and designs through two manuscripts: Models for Teaching by B. Joyce, M. Weil and E. Calhoun, and Instructional Design by Charles M. Reigeluth. To compare them, the author has developed a series of criteria that make it possible to distinguish the essential characteristics of each work and to identify connections between fundamental elements, such as content, methodology, resources, the teacher and actual circumstances in the classroom. Although not intended as a conclusive document, since education is a field that is constantly changing and being updated, the article does attempt to provide new elements to develop educational experiences. Key words: Teaching models, education system, learning, educational material, evaluation criteria (Source: Unesco Thesaurus) resumo As elaborações teóricas sobre modelos de ensino e desenhos da instrução têm sido analisadas pelos didatas preocupados por pesquisar a ação pedagógica e pelos docentes comprometidos com a complexa tarefa do ensino. Os modelos de ensino e os desenhos da instrução são produções teóricas que permitem aprofundar muito mais nos temas da educação. Neste artigo proponho uma aproximação orientada para a análise comparativa dos modelos e desenhos na base de dois textos: Modelos de enseñanza (Joyce, Weil e Calhoun) e Diseño de la instrucción (Reigeluth). Para compará-los, crie uma série de critérios que permitem diferenciar as suas características essenciais e possibilitam realizar interconexões entre elementos chave como o conteúdo, a metodologia, os recursos, o docente e a realidade da aula. Este escrito não tenta ser um trabalho terminado, mais contribuir com elementos novos para a construção das experiências formativas, já que o campo educacional experimenta mudanças e atualizações permanentes. Palavras-chave: modelos de ensino, sistema educativo, aprendizagem, material didático, critério de avaliação (fonte: Tesouro da Unesco).
Criteria for a Comparative Analysis of Educational Models and Designs Critérios para a análise comparativo de modelos e desenhos educacionais Lourdes Morán Licenciada en Ciencias de la educación, universidad de Buenos aires, argentina investigadora, departamento de tics, Centro de investigaciones en antropología Filosófica y Cultural, Buenos aires, argentina. [email protected]
Lourdes Morán 140 universidad de La^ sabana, Facultad de^ educación
Abordar temas tan complejos como los mode- los de enseñanza y el diseño educativo no es una tarea que resulte sencilla. En las ciencias de la edu- cación, la reflexión sobre modelos de enseñanza y de aprendizaje siempre ha sido problemática y de gran interés, ya que suscita numerosos deba- tes, acuerdos y desacuerdos casi paradigmáticos. Estas diferentes perspectivas han sido plasmadas en abundantes libros, documentos, publicaciones y artículos, y forman parte del material base de reflexión para todo aquel que se aventure en la tarea de la enseñar. Resulta casi imposible tomar todo el material y poder encontrar puntos de comparación. Sin embargo, como mi interés sobre el tema me lle- vaba en dicha dirección me basé en dos trabajos, a riesgo de realizar un recorte algo arbitrario, acerca de los modelos de enseñanza, para encontrar posi- bles interconexiones y profundizar aún más en todos los aspectos que se involucran en los pro- cesos de enseñanza-aprendizaje. Seleccioné estos trabajos porque me resultaron de gran interés y sirvieron de ayuda en mi tarea como docente, no solo por su claridad, sino también por su posible aplicación. Los textos a los que me refiero son: Modelos de enseñanza de Joyce. B., Weil, M. & Cal- houn, E. (2000) y Diseño de la instrucción: teorías y modelos: un nuevo paradigma de la teoría de la instrucción de Charles M. Reigeluth (2000). Frente a estos textos y sin perder de vista otros trabajos citados por los autores mencionados, mi objetivo fue realizar un análisis comparativo de los modelos de enseñanza y de los diseños de la ins- trucción. Para esta tarea fui delineando diferentes criterios, que me permitieron realizar el abordaje de cada uno de los modelos y diseños. Los criterios fueron surgiendo de la identificación de diferentes aspectos que comparten los modelos y que sirven para la comparación. También utilicé un trabajo inédito del doctor Gustavo Daniel Constantino, titulado Teorías y modelos didácticos según las perspectivas de la investigación cognitiva, realizado en el marco del proyecto ALFA/Miforcal (Máster interuniversitario en formación de Profesorado de Calidad para la Docencia Preuniversitaria) 2007^1. Inicio este trabajo con un esclarecimiento teó- rico sobre los conceptos de modelo de enseñanza y diseño educativo, no solo desde los autores enun- ciados, sino también desde la perspectiva de otros materiales y referentes teóricos. En la segunda parte presento los criterios que fui delineando para el análisis de los modelos y diseños, detallo qué entiendo por cada uno de ellos y qué subcategorías designé para realizar las com- paraciones, y en cada uno tomo modelos y diseños que me han resultado funcionales para las clasifi- caciones y análisis realizados. Por último, en las conclusiones expongo algu- nas preguntas, las cuales permiten seguir reflexio- nando sobre este tema, que si bien resulta una problemática muchísimas veces abordada, cada trabajo abre preguntas nuevas para profundizar.
Al iniciar este trabajo percibí que, general- mente, usamos ciertos conceptos sin acordar a qué nos referimos con cada uno de ellos. Para evitar confusiones y empezar a profundizar en el tema, comienzo definiendo los conceptos que considero base para el estudio que realizo. En primer lugar, parto del concepto de modelo de enseñanza, y luego introduzco el de diseño educativo. El término “modelo” ha sido empleado por diferentes disciplinas, y destaca variados aspectos a lo largo del tiempo. Según el campo en el que se utilice, se resaltan y se profundizan diversas par- ticularidades del concepto; sin embargo, hay cier- 1 CONSTANTINO, Gustavo D. Teorías y modelos didácticos según las perspec- tivas de la investigación cognitiva. Trabajo inédito. Programa ALFA/Mifor- cal (Máster interuniversitario en formación de Profesorado de Calidad para la Docencia Preuniversitaria). Buenos Aires, Argentina, 2007.
Lourdes Morán 142 universidad de La^ sabana, Facultad de^ educación Para concluir con la definición de “modelo”, cito en este trabajo una conceptualización reali- zada por Juan Manuel Escudero Muñoz, que coin- cide con los aspectos extraídos de las definiciones de la Real Academia Española y que nos ayuda a realizar una síntesis clara, aunque no conclu- yente, del concepto. El autor señala lo siguiente: “Una aproximación al concepto de modelo sería la de ser una representación simplificada de la realidad, que desde la filosofía vendría definido como interpretación o representación simbólica y esquemática que permite dar cuenta de un con- junto de fenómenos”^3. Con este análisis y avanzando hacia el terreno de la educación, podemos comenzar a reflexionar sobre lo que significa “modelo de enseñanza”. A partir de lo desarrollado antes, creo adecuado señalar que un modelo de enseñanza es una represen- tación sobre lo que sucede en cierto proceso de ense- ñanza-aprendizaje. Aclaro “cierto proceso”, porque existen diversos procesos de enseñanza-aprendizaje que dan lugar a diferentes modelos de enseñanza. Detrás de estos hay una descripción de un ambiente de aprendizaje, una representación de lo que sucede frente a un diseño particular de una situación donde los alumnos interactúan y aprenden. Cada modelo está atravesado por diversas dimen- siones, que constituyen el proceso de enseñanza; incluso las particularidades que adoptan cada una de estas dimensiones señalan las diferencias entre los modelos. Dentro de las dimensiones constitu- tivas se pueden nombrar: una determinada con- cepción del aprendizaje, una particular noción del hombre, una específica apreciación de cultura, determinadas estrategias para alcanzar sus inten- ciones de enseñanza, determinados medios para potenciar esas estrategias, una vía para adecuar o modificar la situación a los diversos contextos, 3 ESCUDERO MUÑOZ, JM. Modelos didácticos. Barcelona, España: Oikos-Tau, 1981. y un estilo de profesor, de centro educativo y de alumno. Es decir, los modelos poseen una orien- tación filosófica y psicológica particular en rela- ción con la enseñanza y el aprendizaje. Cuentan con un fundamento teórico, que explica cuáles son los objetivos que se intenta alcanzar con el diseño de diferentes ámbitos educacionales, con estrategias, métodos y procedimientos coherentes al modelo teórico. Pero no quiero decir con esta reflexión que los modelos de enseñanza estén diseñados para emplearse en aulas arquetípicas, sino que mues- tran ciertas regularidades, que permitirán analizar si son o no aplicables en lugares determinados, con ubicación en el tiempo y en el espacio, con una historia particular, con ciertos alumnos, etc. Los modelos de enseñanza son, como explican Joyce, Weil y Calhoun, “(…) planes estructurados que pueden usarse para configurar un currículo, para diseñar materiales de enseñanza y para orien- tar la enseñanza en las aulas” (2002)^4_._ Como con- ceptualizan los autores, son planes estructurados en la medida que presentan una estructura que resulta coherente con los principios teóricos de los modelos. Expresan metas, principios, secuencias de pasos, metodología, estrategias específicas de ense- ñanza y situaciones en las que han sido utilizados, pero no como fórmulas matemáticas, sino como experiencias concretas de clases que pueden siste- matizarse en un modelo de enseñanza. Por otra parte, los autores también hacen refe- rencia al “para qué” de los modelos de enseñanza, que no resulta en una sola respuesta, sino que deriva en múltiples oportunidades. Este “para qué” pone de manifiesto la importancia de analizar las posibilidades que nos brinda tener una herramienta como esta. Ellos mismos dicen: “(…) pueden usarse para configurar un currículo, para diseñar mate- 4 JOYCE, B.; WEIL, M., & CALHOUN, E. Modelos de enseñanza. Barcelona, España: Gedisa, 2000.
Criterios para análisis comparativo de modelos y diseños educativos educación y educadores, volumen 11, no. 2 (^143) riales de enseñanza y para orientar la enseñanza en las aulas ”. Estas tres elecciones representan muchas posibilidades más, que engloban diferen- tes niveles en la toma de decisiones acerca de pro- blemáticas de la educación: las decisiones políticas, las decisiones que se toman durante la planificación de la enseñanza y, finalmente, las decisiones que guían la práctica. Se refieren a cuestiones políti- cas y macroeducativas con la expresión de servir para configurar, para dar una forma determinada al currículum. Con la frase que recuerda la actividad de diseñar y planificar materiales, nos refiere inme- diatamente a la planificación de la educación, de contenidos, objetivos, metodología, materiales, etc. Finalmente, orientar la enseñanza en las aulas nos remite a la tarea del docente en el aula, a su acom- pañamiento y a su observación delicada de cada detalle que suceda en el transcurso de la experien- cia, en esa comunidad de estudiantes reunidos para descubrir el mundo y explorarlo. Todo lo descrito pone de manifiesto los aspectos fundamentales que abarca el concepto de “mode- los de enseñanza”. Sin embargo, no es el único concepto que describe estas dimensiones consti- tutivas de la enseñanza, hay otros términos que también se refieren a parte de los aspectos seña- lados. Estos suelen ser conceptos que se emplean como sinónimos, pero que al analizar su sentido en profundidad, no podemos decir que sean expre- siones compatibles y semejantes. Entre ellos se encuentran: “modelos didácticos”, “configuracio- nes didácticas”, “modelos de instrucción”, “diseño educativo”, y algunos más. A continuación desa- rrollaré el último concepto, ya que es el eje del segundo trabajo de investigación que tomé como referencia para desarrollar este artículo. El resto de los conceptos quedarán pendientes para abordar en otro trabajo. Para comenzar, cito una de las definiciones que toma Charles M. Reigeluth (1999); “Una teoría de diseño educativo es una teoría que ofrece una guía explícita sobre la mejor manera de ayudar a que la gente aprenda y se desarrolle”^5_._ Aunque algo acotada, esta definición nos permite comenzar a identificar algunos de los aspectos fundamentales de lo que representa el “diseño educativo”. En primer lugar, creo importante destacar que una teoría de diseño educativo es eso, una teoría. Es un conocimiento considerado con independencia de situaciones concretas, es un conjunto de leyes que sirven para relacionar determinado orden de fenómenos. Por otra parte, al apreciar esta defi- nición por primera vez tuve la fuerte impresión de que la práctica adquiere un papel fundamen- tal. Pareciera que se le da relevancia particular a lo que sucede en las clases, por el hecho de que presenta una guía explícita sobre la mejor manera de ayudar en la situación de aprendizaje. Con esto no quiero decir que la reflexión teórica sobre los principios que guían cada teoría de diseño educativo no sea importante, sino que el fin, la meta específica, está puesto en mirar creati- vamente lo que sucede en los ámbitos específicos de enseñanza-aprendizaje. La expresión de plan- tear la “mejor manera de ayudar a que la gente aprenda” nos refiere a otro aspecto importante de los diseños de la instrucción: los métodos, la metodología. Por esta expresión se deduce que los modos de llevar a cabo la enseñanza y de guiar el aprendizaje también resultan relevantes. Avanzando con el desarrollo del concepto, Charles M. Reigeluth explica en otro fragmento (1999): “Las teorías de diseño educativo están diri- gidas a la práctica y describen métodos educativos y aquellas situaciones en las que dichos métodos deberían utilizarse”^6. Varios aspectos fundamenta- les se revelan en esta expresión. 5 REIGELUTH, Charles M. Diseño de la instrucción. Teorías y modelos. Un nuevo paradigma de la teoría de la instrucción. Tomo I. Buenos Aires, Argentina: Santillana, Aula XXI, 1999. 6 REIGELUTH, Charles M. Diseño de la instrucción. Teorías y modelos. Un nuevo paradigma de la teoría de la instrucción. Tomo II. Buenos Aires, Argentina: Santillana, Aula XXI, 1999.
Criterios para análisis comparativo de modelos y diseños educativos educación y educadores, volumen 11, no. 2 (^145)
Revelar interconexiones entre modelos y dise- ños clasificados de diferentes maneras no resulta posible. Por esto, en primer lugar, mi intención se dirigió en función de organizar, por una parte, las clasificaciones realizadas por Bruce Joyce y Mar- sha Weil, y por otra, la organización hecha por Charles Reigeluth. En el libro Modelos de ense- ñanza^7 , el ordenamiento que los autores establecen se compone de: modelos sociales, modelos cogni- tivos de procesamiento de la información, modelos personales y modelos conductuales. En Diseño de la instrucción: teorías y modelos: un nuevo para- digma de la teoría de la instrucción^8 , la clasifi- cación es la siguiente: teorías que tratan sobre la comprensión, teorías que se dirigen al aprendizaje basado en problemas, teorías que hacen hincapié en la participación y autorregulación del apren- dizaje, teorías que tratan de las técnicas de pen- samiento de orden superior y teorías que incluyen una gran diversidad de problemas. Este trabajo no fue fácil y los caminos seguidos fueron, principalmente, en tres direcciones. En primer lugar, realicé numerosas lecturas y relecturas de los modelos y diseños. Luego fui rastreando los aspectos constitutivos desarrollados en el apartado anterior, en cada uno de los modelos y diseños. Acompañada por el material del doctor Gustavo Constantino^9 , fui diseñando los criterios que establecí para abordar el estudio comparativo. Estos criterios, a su vez, tienen diversas subcategorías, que me permitieron profundi- zar cada vez más, y otorgar la categoría justa a cada uno de los aspectos de los modelos y diseños. Estas subcategorías fueron surgiendo en forma progresiva y estuvieron sujetas a prueba en cada nueva lectura, para ver si permitían la comparación o si la obstacu- 7 Op. cit. 8 Op. cit. 9 Op. cit. lizaban. Después de diversos bosquejos, los criterios definitivos que colaboraron con mi estudio compara- tivo fueron los siguientes: intencionalidad, encua- dre teórico, flexibilidad/adaptabilidad del modelo, aplicabilidad del modelo, configuraciones/contexto situacional y condiciones docentes. intencionalidad De las primeras lecturas realizadas surge la idea de que tanto los modelos como los diseños que los caracterizan poseen una intencionalidad definida, una dirección clara hacia la cual se orien- tan sus metas y objetivos. En el material de Gus- tavo D. Constantino (2007) se destaca lo siguiente: “Intencionalidad implica un conjunto de cuestiones que no pueden ser abarcadas sólo mediante una consideración didáctica y que exceden la senci- lla descripción de la enseñanza como una acti- vidad finalizada, orientada hacia un fin o logro, genéricamente enunciable como la adquisición de determinado conocimiento o competencia por parte de un discente o aprendiz”^10. Esta definición de la intencionalidad nos dirige hacia diferentes cuestiones que van más allá de lo estrictamente didáctico. Con este criterio se hace referencia a la relación de los modelos y diseños con los valores de la filosofía de la educación. Se refiere a pensar cuál es la dirección fundamental que tiene que tomar la enseñanza. Va más allá de una meta definida o un objetivo específico, de una meta práctica; se orienta hacia un desarrollo más amplio del individuo. Con este criterio fui descubriendo que cada modelo o diseño se dirigía a un desarrollo específico de las dimensiones humanas. Por ello, a partir de esta definición distinguí “intencionalidad” según cuatro aspectos fundamentales, que tienden a desplegarse: desarrollo cognitivo, desarrollo social, desarrollo emocional y desarrollo físico (véase el gráfico 1). 10 Op. cit.
Lourdes Morán 146 universidad de La^ sabana, Facultad de^ educación En este sentido podemos diferenciar claramente un modelo de enseñanza como el de “investigación grupal”, de Joyce, Weil y Calhoun, que se centra en ayudar a los alumnos a aprender a desarrollar una investigación en forma cooperativa (apuntando al desarrollo social), de un diseño educativo como “enseñar y aprender para la comprensión”, descrito en el texto de Reigeluth, orientado hacia fomentar la comprensión como capacidad de representación (desarrollo cognitivo). En el primer caso, el modelo de “investigación grupal” se encuentra orientado a construir comuni- dades de aprendizaje, en las que los alumnos puedan aprender a trabajar juntos, a enseñarse mutuamente mientras desarrollan competencias en la investiga- ción. Los supuestos implícitos en el desarrollo de las comunidades de aprendizaje cooperativo funda- mentan mi decisión de ubicar este modelo con una intencionalidad centrada en el desarrollo social. Estos supuestos pueden resumirse en seis enuncia- dos, que formulo a continuación:
Lourdes Morán 148 universidad de La^ sabana, Facultad de^ educación El “aprendizaje para el dominio” posee el marco conceptual formulado por John B. Carroll y Benjamín Bloom, basado sólidamente en la conducta. La idea teórica fundamental del aprendizaje para el dominio se basa en la perspectiva de Carroll en relación con el concepto de aptitud. El autor entiende esta como la cantidad de tiempo que le lleva a una persona aprender un determinado material, y no tanto como la capacidad de dominar ese material. La aptitud se convierte, ante todo, en una guía respecto del tiempo que necesitará el estudiante. Pero la aptitud también indica cómo enseñar, pues los estudiantes de diferen- tes aptitudes aprenden más y mejor cuando el estilo de la enseñanza se adecua a sus configuraciones. Lo importante en este modelo se centra en el compor- tamiento del alumno en cuanto a su aptitud. Bloom transformó la posición de Carroll en un sistema con las siguientes características:
Criterios para análisis comparativo de modelos y diseños educativos educación y educadores, volumen 11, no. 2 (^149) Alta Media Baja Flexibilidad o adaptabilidad del modelo
Gradué este criterio estableciendo tres niveles: modelos de adaptación alta, los cuales se pueden adaptar a diversas situaciones y realizar gradacio- nes, hasta los modelos de adaptación baja o res- tringida (véase el gráfico 3). Entre los modelos de adaptación baja podemos mencionar el modelo social de “indagación juris- prudencial”, propuesto por Joyce Bruce y Marsha Weil, y “los entornos de alta estimulación para acelerar el aprendizaje”, incluido en las teorías centradas en técnicas de pensamiento de orden superior, de Charles Reigeluth. Ambos modelos comparten esta cualidad, pero por diferentes razo- nes. El primero está destinado a alumnos con un pensamiento formal, de orden superior, que deben poder argumentar, fundamentar, tomar posición, y se pone en funcionamiento cuando se plantea como tema de discusión una problemática política que debe ser analizada. Requiere de un alumno que pueda identificar problemáticas y adoptar posicio- nes respecto del valor de las actividades señaladas. El segundo está destinado a alumnos menos aven- tajados, y se centra en simulaciones específicas que buscan estimular las capacidades comprensivas de los alumnos. Para ello generan ciertas condicio- nes y dispositivos especiales, que no serían útiles a otros propósitos. Por lo tanto, ya sea por los desti- natarios o por la disposición del espacio educativo, ambos modelos y diseños no resultan fácilmente aplicables a otros entornos. Sin embargo, existen modelos que sí pueden adap- tarse sin grandes dificultades, variando y modificando algunos de sus aspectos. Estos modelos reflejan un alto grado de flexibilidad. Ejemplos de ellos son los modelos de “organizadores previos”, de los modelos de procesamiento de la información de Joyce, Weil y Calhoun, y “teoría para el diseño integral”, de las teo- rías sobre el desarrollo afectivo de Reigeluth. Ambos son sumamente flexibles, en cuanto se adaptan a diferentes temáticas y pueden ser destinados a alum- nos de diferentes edades, tomando los recaudos nece- sarios y adecuando los pasos planteados en cada uno de ellos. El modelo de organizadores previos resulta útil para estructurar amplias secuencias curriculares o cursos, y para enseñar sistemáticamente las ideas fundamentales de un campo de estudio. Sin embargo, también pueden adaptarse para enseñar las habilida- des propias del pensamiento. De la misma manera, la teoría para el diseño integral basada en la educación afectiva resulta adaptable a grupos de alumnos de dis- tintas edades y a diferentes aprendizajes. La educación afectiva se refiere a la educación hacia el desarrollo personal y social; los sentimientos, la moral y la ética adquieren un lugar fundamental en el diseño de esta enseñanza, cuyo objetivo último apunta a formar una persona equilibrada, afectivamente desarrollada. Siguiendo con la construcción de los criterios para comparar y analizar modelos y diseños, al tiempo que analizaba la flexibilidad o adaptabi- lidad del modelo, descubrí un aspecto que resulta
Criterios para análisis comparativo de modelos y diseños educativos educación y educadores, volumen 11, no. 2 (^151) tivos y negativos, y los ordena en una serie que después guía su práctica. Durante la experiencia for- mativa, el docente debe ir apoyando o no las hipó- tesis de los alumnos, acercando ejemplos positivos, en primer lugar, y luego enfrentando sus hipótesis a ejemplos negativos, hasta llegar a la formación del concepto, destacando los atributos que forman parte de él. En el segundo, la baja estructuración se debe a que no hay pasos establecidos más allá de lo que la comunidad de aprendizaje plantee para sí. Este diseño busca acrecentar los conocimientos y aptitu- des de la comunidad, a partir de objetivos emergentes que se construyen conjuntamente con los alumnos. En estas comunidades no es posible establecer pasos específicos para seguir, la función se concentra en acompañar el desarrollo de la comunidad. Foco de aprendizaje Con esta unidad quiero referirme a un aspecto tan importante como la dirección del aprendizaje. Entre los modelos se puede distinguir que existen algunos orientados al desarrollo de temas específi- cos, mientras que hay otros modelos diseñados para el abordaje de problemas interdisciplinarios, orien- tados tanto al tema como al problema. Teniendo en cuenta esto, se deduce que existen modelos y diseños que poseen un foco de aprendizaje amplio, ya que pueden adaptarse sin dificultades a temas y problemas de diversa índole, mientras que hay otros que son de foco de aprendizaje específico, puesto que no pueden ser aplicables a diferentes objetos de aprendizaje. De esta manera, designaremos modelos y dise- ños de la siguiente forma:
- Foco de aprendizaje amplio, general, comple- jo o versátil, modelos que pueden aplicarse sin dificultad a temas específicos, secuencias curriculares, problemas de abordaje simple y problemas interdisciplinarios. - Foco de aprendizaje medio , modelos que se aplican a temas específicos y secuencias curriculares, o a problemas de abordaje sim- ple y problemas interdisciplinarios. - Foco de aprendizaje específico , modelos que solo se aplican a temas específicos o a problemas interdisciplinarios, en alguno de los extremos del continuo. Como ejemplos de este criterio encontramos la “teoría de desarrollo actitudinal”, de las teorías sobre el desarrollo del dominio afectivo de Reige- luth, con un foco de aprendizaje amplio, y, por otra parte, “la instrucción directa”, de la familia de los modelos conductuales de Joyce, Weil y Calhoun, con un foco de aprendizaje específico. En el primer caso, el objetivo del diseño está orientado a fomentar el cambio de actitud del alumno en diversas situaciones. En este diseño se pueden emplear como disparadores tanto temas específicos como problemas interdisciplinarios, puesto que el objetivo está centrado en el alumno y en su actitud. No hay una dirección de aprendizaje específica. En el otro extremo, la instrucción directa se centra en conceptualizar la realización del estudiante en metas y tareas, en desglosar esas tareas en componentes más pequeños, en desarrollar actividades de entre- namiento que aseguren el dominio de cada subcom- ponente y, por último, en organizar la situación de aprendizaje en secuencias que garanticen el adecuado encadenamiento de un componente al otro. La ins- trucción directa consiste en explicar un nuevo concepto o habilidad a un grupo de estudiantes, sometiendo a prueba su comprensión por medio de la práctica diri- gida por el docente; por ello, su foco de aprendizaje es específico, ya que no se puede aplicar a diversos objetos de aprendizaje. andamiaje Con este criterio establecí la intervención tutorial del adulto en la tarea de acompañamiento del alumno. Desde la conceptualización realizada por Bruner (1988), el andamiaje consiste en una estructura de
Lourdes Morán 152 universidad de La^ sabana, Facultad de^ educación sostenimiento de las prácticas de aprendizaje, que permite que el aprendiz se involucre en actividades y tareas que están por encima de sus capacidades y competencias individuales, pero en las que podrá desempeñarse gracias al soporte o andamiaje del maestro o sujeto más experto. En el andamiaje considero dos aspectos centrales: el control del aprendizaje , en quién se encuentra centrado el apoyo hacia el aprendizaje, que puede ser en el pro- fesor o en el alumno, y el apoyo para aprender, desde el apoyo cognitivo hasta el apoyo emocional. El andamiaje se caracteriza, pues, por una fuerte asi- metría fundacional, en la cual el aprendiz es alta- mente dependiente en sus inicios. La heteronomía (dependencia de los otros) del aprendiz se mani- fiesta en las desiguales competencias que tiene con relación a su maestro, y en el acceso diverso a la regulación de las actividades, la definición de metas, pasos, etc. Sin embargo, la dinámica del proceso de aprendizaje andamiado se produce en el marco de una trayectoria que se orienta hacia la auto- nomía. De esta manera, distinguiremos modelos con andamiaje:
- Alto , cuando el control del aprendizaje se en- cuentra en el apoyo y guía del docente hacia el alumno, apoyo que tampoco resulta abso- luto, puesto que ello sería imposible. - Medio , cuando el control del aprendizaje y apoyo es compartido. - Bajo , cuando el control del aprendizaje está centrado en las actividades y respuestas del alumno, independientemente de lo que pro- ponga el docente. Abarca aquello que el docente no puede planificar. De la misma manera que en el andamiaje alto, el control por parte del alumno nunca resulta absoluto. Como ejemplos representativos de este aspecto analicé “el aprendizaje a partir de las simulacio- nes” de los modelos conductuales de Joyce, Weil y Calhoun, con un andamiaje alto. Y por otra parte, el “diseño educativo para un aprendizaje construc- tivista”, de las teorías de Reigeluth que tratan sobre la comprensión, con un andamiaje bajo. En el primero de ellos, se suele suponer que los juegos diseñados por los expertos enseñan por sí mismos, y que la función de los docentes ocupa un lugar secundario; sin embargo, esto no es así. En las simulaciones, las funciones desempeñadas por los docentes son centrales y fundamentales para el aprendizaje, por ello me refiero a este modelo como de andamiaje alto. Entre las funciones que los docen- tes llevan a cabo se enumeran: explicar las reglas y el funcionamiento de los juegos lo suficiente como para realizar la mayor parte de la actividad, arbi- trar para que las reglas sean cumplidas y motivar la participación, tutoriar aconsejando a los juga- dores para que se desempeñen mejor, explotando más plenamente las posibilidades de la simulación, y analizar luego de la sesión en qué medida el juego guarda relación con la realidad y cuáles fueron las dificultades y percepciones de los alumnos. Todas estas funciones resultan centrales al momento de desplegar una simulación que busque lograr las metas propuestas; el juego por sí mismo no garan- tiza el máximo aprovechamiento de las oportunida- des formativas de los simuladores. Por otra parte, en el “diseño educativo para un aprendizaje construc- tivista” el andamiaje que realizan los docentes es bajo, puesto que el aprendizaje tiene lugar cuando los alumnos elaboran de forma activa sus propios conocimientos, e intentan comprender el material que se les proporciona. El diseñador educativo crea los entornos adecuados; sin embargo, la teoría del aprendizaje constructivista se centra en la forma como los alumnos elaboran el conocimiento den- tro de su memoria activa. Por lo tanto, este tipo de aprendizaje depende de la activación de diferentes procesos cognitivos, incluyendo la selección de la información pertinente, la organización de la nueva información y la integración de dicha información en los conocimientos existentes. Esto no quiere decir
Lourdes Morán 154 universidad de La^ sabana, Facultad de^ educación agrupamiento para aprender Individual Alumno-profesor Humanas Alumno-herramientas No humanas Parejas Alumnos-profesor Alumno–información Equipos Grupos Alumno-alumno Alumno-ambiente / Manipulación interacciones para aprender Configuraciones / Contexto situacional
hay modelos y diseños que son fácilmente apli- cables por los docentes novatos, existen otros que requieren de docentes con una experiencia mayor. Por ello el siguiente criterio que establecí, y el último en este trabajo es el de: “condiciones docentes”. Condiciones docentes Consideradas como las competencias del docente. La capacidad y disposición para el buen desempeño o ejercicio de la tarea docente. Las condiciones mínimas según su experiencia docente. Ciertos modelos de enseñanza pueden ser fácilmente apli- cables por docentes recién recibidos, mientras que otros requieren de docentes con una trayectoria y experiencia más amplia en la aplicación de dichos modelos. Por ello designamos modelos que pueden ser aplicados sin dificultades por docentes novatos, modelos que requieren docentes con cierta expe- riencia, otros en los que se precisan con competen- cias avanzadas y, finalmente, modelos en los que se necesita al docente experto. Cuando me refiero a docentes expertos, no señalo necesariamente a los expertos en contenidos. Para este análisis, me refiero a ellos como personas que pueden utilizar conocimientos y técnicas en forma funcional para lograr sus objetivos. Desde mi posición, los docen- tes expertos poseen muchas experiencias en su campo de conocimientos, que les permiten cons- tituir un bagaje considerable de situaciones, de las que guardan importantes recuerdos, que ayudan
Criterios para análisis comparativo de modelos y diseños educativos educación y educadores, volumen 11, no. 2 (^155) a acompañar a los alumnos frente a los nuevos problemas. Esto no quiere decir que los docentes que recién inician sus tareas no puedan valerse de modelos que clasifiqué como modelos para docen- tes con competencias avanzadas, lo que significa es que existen ciertos modelos de enseñanza que requieren de un entrenamiento mayor para poder aprovechar todas sus potencialidades, pues solo la experiencia nos permite aprender en la práctica cómo llevar a cabo el proceso de enseñanza-apren- dizaje con ellos. Sin embargo, el docente reciente- mente formado puede buscar apoyo y supervisión de otros pares y directivos para aplicar los modelos más complejos, y así generar entornos que resulten provechosos para el aprendizaje (véase el gráfico 6). Por una parte, entre los modelos y diseños de aplicación más sencilla para los docentes novatos o de corta experiencia, analicé el diseño educa- tivo denominado “aprender a través de la práctica. Razonamiento basado en situaciones”, de las teo- rías que se dirigen al aprendizaje, de Reigeluth, que resulta de desarrollo sencillo para un docente novato o con cierta experiencia. Y por otra parte, entre los modelos que requieren de un docente con mayor experiencia analicé el modelo de enseñanza “entrenamiento para la indagación”, de los mode- los de procesamiento de la información de Joyce, Weil y Calhoun, que requiere para su aplicación un docente con competencias avanzadas o experto. En el primer diseño señalado se establecen una serie de pasos, que pueden ser abordados sin problemas por el docente de corta experiencia al planificar la actividad formativa. El diseño de un aprendizaje basado en objetivos tiene una serie de pasos que pueden ser planteados con anticipa- ción por parte del docente. Los siete componentes esenciales que forman parte de este diseño son: los objetivos de aprendizaje (anticipar y expresar con idea muy clara lo que queremos que aprendan nuestros alumnos) , la misión (identificar y deter- minar la misión motivará al alumno a conseguir el objetivo) , el tema por tratar (la información esen- cial del argumento, que crea la necesidad de llevar a cabo la misión) , el papel de los alumnos (la fun- ción que desempeñará el alumno dentro de la histo- ria) , el marco de operaciones (todas las actividades que realiza el alumno para intentar conseguir el objetivo de la misión) , los recursos (la información que precisan los alumnos para alcanzar el objetivo de la misión) y la respuesta (feedback) (las respues- tas posibilitan que los alumnos puedan clasificar correctamente dicha información a medida que se presenta). De los siete componentes que confor- man este diseño, solo el marco de las operaciones y la respuesta son actividades prioritarias del tra- bajo de los alumnos, los demás componentes son planteados y presentados por el docente. Este es el motivo central por el cual ubico este diseño entre Novato Corta experiencia Competencias avanzadas Experto Condiciones docentes
Criterios para análisis comparativo de modelos y diseños educativos educación y educadores, volumen 11, no. 2 (^157) vilegiado de la investigación y de la práctica. En ellos se posibilitan múltiples colaboraciones a la hora de construir nuevos aportes teóricos y ana- lizar la práctica. Un espacio de colaboración de este estilo permite desentrañar y debatir nuevos aspectos de las clases para la reflexión, desde la consideración de cada una de las voces directa- mente implicadas. La comprensión de los procesos de enseñanza y el diseño de las prácticas son tareas complejas. En ambas tareas la didáctica, acompañada por diver- sas disciplinas del campo de las ciencias sociales y humanas, se ocupa de la acción pedagógica y ofrece nuevos conceptos y reflexiones para pensar las prácticas. Su destino es constituirse en oferente y dadora de teoría en el campo de la acción social y del conocimiento. Al mismo tiempo, esta situación enfrenta al didacta con la necesidad de alcanzar un equilibrio entre mantener una mirada amplia, que permita captar la complejidad de las cuestiones en estudio, y preservar la especificidad de las pregun- tas, los propósitos y las perspectivas de análisis. Para quienes trabajamos como docentes, la com- plejidad de la enseñanza es una vivencia cotidiana, aunque no siempre evidente. Nos encontramos con numerosas experiencias de enseñanza vividas, pero con dudas acerca de cómo afrontar nuestra tarea en estos contextos cambiantes. Cada día es un nuevo desafío el enfrentar a nuestros alumnos con el mundo que nos rodea, con lo que fue y con lo que será. Por ello, considero que un trabajo estre- cho entre todos los actores de la enseñanza será un camino con grandes esperanzas para el cambio en la educación de nuestro país.
Lourdes Morán 158 universidad de La^ sabana, Facultad de^ educación
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