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Morfología y Sintaxis, Apuntes de Idioma Español

Asignatura: Introducción Al Estudio del Lenguaje Humano, Profesor: Eulalia Hernandez, Carrera: Lengua y Literatura Española, Universidad: UMU

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 14/12/2016

paqui93
paqui93 🇪🇸

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1. MORFOLOGIA Y SINTAXIS: CRITERIOS DE DIFERENCIACION
Tradicionalmente, las dos partes en las que se divide la gramática son la morfología y la
sintaxis. Esta división se deriva de haber considerado la palabra a lo largo de la historia de la
lingüística como la unidad fundamental del análisis gramatical.
La palabra por un lado se entiende como la combinación de morfemas, seria, podemos decir una
estructura resultante de la unión de morfemas. Por otro lado, la palabra se une a otras palabras
para formar oraciones. Si nos atenemos a la primera consideración, la palabra es la unión de
morfemas, su estudio correspondería a la morfología. Si nos fijamos en la segunda definición,
su estudio le correspondería a la sintaxis.
Podemos decir que esta división ha sido muy rentable metodológicamente, sin embargo,
algunos estudiosos del lenguaje han hecho algunas matizaciones poniendo en duda esta
división. Concretamente la distinción morfología-sintaxis fue puesta en duda por las escuelas
estructuralista hasta tal punto que constituyo el tema principal del congreso internacional de
lingüística que se celebro en la ciudad de París en 1948. En ese congreso se llego a la
conclusión de que tal dicotomía no está justificada y por lo tanto en las lenguas no existe una
frontera clara entre morfología y sintaxis.
A partir de este congreso unos estudiosos optaron por mantener las dos partes: morfología y
sintaxis, mientras que otros preferían una única disciplina a la que denominaron:
“morfosintaxis”.
Ignacio Bosque, en su artículo Morfología, reflexiona en torno a la posibilidad de mantener o no
esa distinción entre morfología y sintaxis. Para ello se apoya en toda una serie de criterios
formales, criterios que aunque no son del todo seguros, sí que nos pueden servir de orientación.
Si nos fijamos en criterios semánticos, criterios que se basan en el significado, la diferenciación
entre M y S no puede tener validez universal debido a que en lo que una es de naturaleza
semántica, en otra lengua no lo es. Ignacio Bosque propone como criterios formales los
siguientes:
Cohesión: este criterio en opinión de Ignacio Bosque seria mas que suficiente para
establecer la distinción entre morfología y sintaxis. Si tenemos en cuenta que los
elementos morfológicos, o sea, los elementos que constituyen la palabra, poseen entre si
un mayor grado de cohesión del que tienen las palabras en el ámbito de la sintaxis
porque como todos sabemos la palabra consta de varios morfemas y esos morfemas
aparecen unidos formalmente, es decir, los morfemas forman bloques constituyendo
palabras en el mismo orden. En cambio, esto no ocurre con las palabras dentro de la
oración, ya que por ejemplo, en la escritura los espacios en blanco nos permiten separar
las palabras de una manera clara. Incluso es posible introducir elementos, es decir, otras
palabras en ese espacio. El guerrero; El gran guerrero. Este criterio podría ser un criterio
determinante a la hora de diferenciar la M y la S, sin embargo, en la práctica existe
excepciones que desdibujan la separación tajante entre morfología y sintaxis. Por
ejemplo, hay palabras que forman una oración: “Me lo dijo” sin embargo esas palabras
pueden aparecer formando un sola palabra: “dijomelo”
Ordenación interna: en muchas lenguas el orden de las palabras en una oración lo
podemos alterar y asi podemos obtener otra oración perfectamente válida. Mientras que
el orden de aparición de los morfemas en la estructura de las palabras es rígido, hasta el
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1. MORFOLOGIA Y SINTAXIS: CRITERIOS DE DIFERENCIACION

Tradicionalmente, las dos partes en las que se divide la gramática son la morfología y la sintaxis. Esta división se deriva de haber considerado la palabra a lo largo de la historia de la lingüística como la unidad fundamental del análisis gramatical.

La palabra por un lado se entiende como la combinación de morfemas, seria, podemos decir una estructura resultante de la unión de morfemas. Por otro lado, la palabra se une a otras palabras para formar oraciones. Si nos atenemos a la primera consideración, la palabra es la unión de morfemas, su estudio correspondería a la morfología. Si nos fijamos en la segunda definición, su estudio le correspondería a la sintaxis.

Podemos decir que esta división ha sido muy rentable metodológicamente, sin embargo, algunos estudiosos del lenguaje han hecho algunas matizaciones poniendo en duda esta división. Concretamente la distinción morfología-sintaxis fue puesta en duda por las escuelas estructuralista hasta tal punto que constituyo el tema principal del congreso internacional de lingüística que se celebro en la ciudad de París en 1948. En ese congreso se llego a la conclusión de que tal dicotomía no está justificada y por lo tanto en las lenguas no existe una frontera clara entre morfología y sintaxis.

A partir de este congreso unos estudiosos optaron por mantener las dos partes: morfología y sintaxis, mientras que otros preferían una única disciplina a la que denominaron: “morfosintaxis”.

Ignacio Bosque, en su artículo Morfología , reflexiona en torno a la posibilidad de mantener o no esa distinción entre morfología y sintaxis. Para ello se apoya en toda una serie de criterios formales, criterios que aunque no son del todo seguros, sí que nos pueden servir de orientación.

Si nos fijamos en criterios semánticos, criterios que se basan en el significado, la diferenciación entre M y S no puede tener validez universal debido a que en lo que una es de naturaleza semántica, en otra lengua no lo es. Ignacio Bosque propone como criterios formales los siguientes:

  • Cohesión : este criterio en opinión de Ignacio Bosque seria mas que suficiente para establecer la distinción entre morfología y sintaxis. Si tenemos en cuenta que los elementos morfológicos, o sea, los elementos que constituyen la palabra, poseen entre si un mayor grado de cohesión del que tienen las palabras en el ámbito de la sintaxis porque como todos sabemos la palabra consta de varios morfemas y esos morfemas aparecen unidos formalmente, es decir, los morfemas forman bloques constituyendo palabras en el mismo orden. En cambio, esto no ocurre con las palabras dentro de la oración, ya que por ejemplo, en la escritura los espacios en blanco nos permiten separar las palabras de una manera clara. Incluso es posible introducir elementos, es decir, otras palabras en ese espacio. El guerrero; El gran guerrero. Este criterio podría ser un criterio determinante a la hora de diferenciar la M y la S, sin embargo, en la práctica existe excepciones que desdibujan la separación tajante entre morfología y sintaxis. Por ejemplo, hay palabras que forman una oración: “Me lo dijo” sin embargo esas palabras pueden aparecer formando un sola palabra: “dijomelo”
  • Ordenación interna: en muchas lenguas el orden de las palabras en una oración lo podemos alterar y asi podemos obtener otra oración perfectamente válida. Mientras que el orden de aparición de los morfemas en la estructura de las palabras es rígido, hasta el

punto de que los morfemas se pueden clasificar según su orden de aparición. (prefijo, sufijo, interfijo). Por lo tanto podemos afirmar que el orden de los constituyentes sintáctico es mucho más libre frente al orden de los constituyentes morfológicos que no admite alteración alguna. El profesor Ignacio Bosque pone como ejemplo la palabra nacionalizadle para que todos nos demos cuenta que no es posible alterar el orden de los fonemas: nación-al-iza-ble. Es evidente que no podemos alterar el orden de aparición. Así pues, el orden en el que los morfemas aparecen en dicha palabra es el único posible. En el nivel sintáctico, a pesar de lo dicho anteriormente, en la práctica vemos que el orden de ciertas palabras también es rígido, es decir, siguen esas palabras un orden inalterable (los determinantes), por ejemplo: el niño. A la vista de estas excepciones este criterio tampoco es determinante para establecer la separación radical entre morfología y sintaxis.

  • (^) Aislabilidad : las palabras pueden aparecer aisladas siempre que exista un contexto en el que estas palabras se enmarquen. Esta afirmación la podemos obtener siempre que sigamos la definición sobre palabra que nos ofrece L. Bloomfield: “la mínima forma libre”, esta definición significa que lo propio de la palabra es la posibilidad de ser pronunciada en sí misma de manera completa y acabada, es decir, aislada. Por ej: en el contexto de un bar yo puedo decirle al camarero “café” puede aparecer aislada. Sin embargo, este criterio se muestra débil en la medida en que unidades morfológicas también pueden aparecer con el mismo tipo de aislabilidad, por ej: ante una pregunta del tipo: “¿Es usted pre o post constitucional?” nosotros podemos responder mediante el morfema aislado “post”. Estas excepciones ponen de manifiesto la debilidad de este criterio.
  • Productividad : las unidades lingüísticas no se agrupan al azar sino que se agrupan siguiendo toda una serie de esquemas formales que pertenecen al sistema de la lengua. Podemos decir que la productividad mide la capacidad de los esquemas sintácticos de producir un número determinado de oraciones aceptables y bien formadas. Esta propiedad se da en M y S. nosotros en términos sintácticos podemos decir que la construcción: nombre+de+nombre= caja de madera es muy productiva, y lo es porque son miles de oraciones las que nosotros podemos construir siguiendo el esquema n+de +n. desde el punto de vista de la morfología ocurre algo similar: el prefijo “des-“se puede incorporar a numerosos verbos y también a sustantivos. Por lo tanto, este criterio tampoco resultas valido para fundamentar la distinción morfología sintaxis.
  • Recursividad : esta propiedad está íntimamente relacionada con la posibilidad de añadir a una oración otra oración mediante la aplicación de la misma regla sintáctica. Esta propiedad que aparece como una característica propia de la sintaxis es también posible encontrarla en la morfología de algunas lenguas. En español tenemos la palabra “tatarabuelo” donde la repetición es recursiva y podemos ponerle tantos “tata” como nos permita nuestra memoria.

A la vista de la valide de estos 5 criterios resulta evidente que desde el punto de vista universal es muy difícil establecer la separación tajante entre M y S. Sin embargo, dentro de una misma lengua sí que puede tener sentido esa separación y además nos puede resultar de una gran utilidad sobre todo metodológica el establecer las diferencias entre la M y la S.

De ellos unos vienen a justificar más que otros la delimitación entre la morfología y la sintaxis.

2. UNIDADES GRAMATICALES Y CATEGORIAS GRAMATICALES

El morfema se define como: “la unidad fundamental del análisis morfológicos de las lenguas, es la unidad menor identificable en la palabra y que además es portadora de un contenido semántico, es decir que tiene significado”. Juan Carlos Moreno Cabrera establece toda una serie de características definitorias del morfema, los morfemas son:” unidades minimas con significado”, “los morfemas no tienen autonomía gramatical, es decir, deben de aparecer siempre unidos a las palabras”, “los morfemas no tienen significado léxico”,”los morfemas se pueden ralizar fonológicamente de diversas formas según el contexto morfológico”, “se pueden clasificar de acuerdo a su posición y podrían ser: prefijos, sufijos…”, “los morfemas pueden ser flexivos y derivativos”.

En definitiva y a la vista de todas estas características señaladas por Moreno Cabrera nos presenta, podemos decir que el morfema es una unidad abstracta identificable como tal que es un segmento de la palabra y que tiene significado.

4. ALOMORFO Y MORFO

De manera paralela como en el nivel fonológico, junto a la unidad fundamental “fonema”, definimos el concepto de alófono, en el nivel morfológico la unidad fundamental es el morfema que también tiene distintas realizaciones que son los alomorfos, así por ejemplo, el morfema de plural todos sabemos que en nuestra lengua es –s, -es, -0, por ejemplo (casa, arboles y crisis). El morfema IN- tienes tres realizaciones distintas: in-, im-, i- según la consonante que le siga.

En la lingüística estructural norteamericana se desarrollo el concepto de morfo como concepto teorico previo al de morfema. Por morfo entendemos: “cualquier segmento de la palabra identificado formalmente”, de modo que podemos decir que los morfos serian cada una de las variedades de un morfema y el conjunto de morfos constituirían a los alomorfos, por ejemplo, en español el morfema de plural puede expresarse a través de los morfos –s, -es, -0. Este concepto de morfo es fundamento previo muy útil para el análisis morfológico de las lenguas.

5. CLASIFICACION DE LOS MORFEMAS

Los morfemas los podemos clasificar según diversas características o propiedades:

  1. Atendiendo al lugar de aparición en la palabra. Según el lugar que ocupen en la palabra los morfemas se clasifican en prefijos (si se añaden al principio), sufijo (los que siguen a la raíz) e infijos (morfemas que no modifican el sentido de la palabra y que se insertan entre el prefijo o sufijo y la raíz: la “c” en mujercitas). Esta clasificación de los morfemas, si bien es muy antigua y no nos dice nada de la naturaleza del morfema, sigue siendo a día de hoy una clasificación muy útil y operativa.
  2. (^) Atendiendo a la distribución del morfema respecto de la palabra. Esa clasificación se da fundamentalmente en el estructuralismo norteamericano. Para los estructuralistas americanos el morfema venia a significar cualquier unidad mínima significativa. Los estructuralistas norteamericanos diferenciaban dos tipos de morfemas:
  • morfemas libres: solo pueden aparecer solos (mes, sol…)
  • morfemas ligados: necesitan unirse a otro morfema y no pueden aparecer de otra manera (triz en emperatriz, ura en blancura, “es” en salones, etc.).
  1. La clasificación más importante es la que diferencia entre morfema flexivo y morfema derivativo. Esta distinción se basa en la diferente naturaleza gramatical de unos y otros

morfemas. Los morfemas derivativos crean nuevas palabras a partir de una palabra anterior. Los morfemas flexivos son aquellos que tienen significado gramatical. Esta propiedad entre MF y MD da lugar a que podamos establecer la diferencia entre morfología flexiva y morfología derivativa. Mientras que la primera estudia los procesos de la flexión, es decir, esos procesos que establecen relaciones puramente gramaticales como por ejemplo de género, numero, tiempo, etc. La morfología derivativa estudiara los procesos de formación de palabras y a su vez, esos procesos de formación de palabras se subdividen en dos grupos: los procesos de derivación, por ejemplo: generar > generación; procesos de composición, que consisten en la formación de nuevas palabras a partir de la unión de dos o más palabras, por ejemplo: sacapuntas, guardabarros.

Para el profesor Mattews, esta terminología está bien establecida y no conviene alterarla.