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Asignatura: Movimiento Literarios y Análisis de Textos en Prensa, Profesor: Pilar Vega, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
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Tema 16 Naturalismo o Pardo Bazán La obra novelística de Emilia Pardo Bazán El hecho de que Emilia Pardo Bazán (1851-1921) fuera católica y naturalista provocó polémica. El Naturalismo en su sentido estricto es una forma del Realismo que afilia al método y a los presupuestos filosóficos de las ciencias naturales. En este contexto el novelista adopta el papel de observación de la realidad, y estructura su novela sobre un seudo-experimento científico. Acumula datos relacionados con cierta situación humana y formula una hipótesis que somete luego a prueba en la acción del relato. El resultado de este experimento o confirma o refuta la hipótesis inicial. Bazán pasó en la década de los años setenta instruyéndose en la ciencia y la filosofía modernas y leyendo obras de Dante, Shakespeare, etc., queriendo efectuar una síntesis entre las artes y las ciencias. A finales de esta década descubrió al novelista francés Zola. Respecto a su estética, Bazán se consideró como afiliada a la tesis del arte por el arte. Se oponía al arte moralizador, el propósito del arte era la realización de la belleza. Su teoría era extraer de la vida actual lo artístico. Para ella la belleza era la creación de impresiones visuales. La incorporación en la narrativa de estructura experimental entraña el determinismo, basado en el concepto de la regularidad del mundo fenoménico, y casaba mal con el concepto católico del libre albedrío. En La cuestión palpitante (1883), la autora insistía en que no aceptaba el determinismo materialista. Sus primeras novelas están saturadas del profundo pesimismo respecto a la vida humana, característico del Naturalismo. En Un viaje de novios (1881) aborda la consideración de la mujer a través de su protagonista. Recalca el lector la infantilización de la mujer debido a su falta de educación. También trata el cinismo de la vida política. Hace una valoración negativa de la sociedad. Esta novela consiste en una serie de cuadros basados apuntes hechos por la novelista durante un viaje. La observación es una característica fundamental de la novela, con un estilo colorista. Otra de sus obras es La Tribuna (1883) ambientada en la época revolucionaria y es la primera novela española que se ocupa del proletariado. Aquí también figura el pesimismo por la situación de la mujer. Emilia Pardo Bazán opina que el novelista debe recorrer dos terrenos: el mundo exterior con sus varias perspectivas perspectivas y pintorescos accidentes, y el interior que brinda al análisis su inagotable riqueza de sentimientos y matices de la individualidad. En sus primeras obras recorre el mundo exterior. Después cambia su énfasis en el asunto y hace su primer estudio psicológico con El cisne de Vilamorta (1884). En Los pazos de Ulloa empezará a explorar las complejidades ocultas del alma humana, donde influye la novela experimental de Zola. En esta obra expone la tesis de que ni la civilización ni la religión son suficientemente poderosas para neutralizar los efectos envilecedores de un medio ambiente barbarizante. La degradación moral contamina la vida política. La madre naturaleza , segunda parte de Los pazos de Ulloa , elabora cierto punto material, y con abundantes descripciones. Y establece la teoría de el hombre es una criatura privilegiada dentro de la creación, pero que en constitución corporal es inferior a las bestias. La psicología de esta novela arranca del presupuesto de que la suerte del hombre será sufrimiento, debido al conflicto entre sus impulsos naturales y su condición moral. En 1889 estrena dos obras ambientadas por primera vez en Madrid, Insolación y Morriña, en esta última introduce la incertidumbre por conductas ambivalentes de los personajes, y se muestra la autora objetiva con los personajes, mostrando tanto lo negativo como lo positivo. La introducción del modelo experimental en la estructura narrativa resulta problemática. La autora cuidadosamente adelanta hipótesis, las somete a prueba y aparentemente las confirma. Pero al introducir variables y desacreditar a sus ideólogos, pretende sugerir que el método científico no puede elucidar de modo satisfactorio la mentalidad y conducta individuales. Una cristiana y La prueba (una novela en dos partes publicada en 1890, ocupa un puesto importante en la narrativa de Bazán por la nueva orientación que
representa. En esta obra aborda una cuestión estrictamente teológica, la transformación espiritual realizada por la gracia. Y para el análisis psicológico, recurre al concepto de la inconsciencia para explorar la irracionalidad humana. Esto evidencia la influencia del naturalismo espiritual francés. En La piedra angular (1891) la autora vuelve a la narración omnisciente, y se plantea la polémica de la cuestión penal. Con el ciclo Adán y Eva se llega a la madurez de la novelista en su técnica narrativa. La desmoralización de la vida política de los últimos años del siglo influye en la obra de Bazán. La quimera, busca presentarle a la juventud española un ideal que sirva para llenar el vacío de la vida nacional. Su tema central es el arte y su relación dialéctica con la realidad, y tiene gran presencia el simbolismo. Se presenta el catolicismo en su forma más mística, mediatizada por el arte. Intercala dentro de la narración en tercera persona secciones narradas en primera persona. Es una novela más subjetiva que las anteriores. Esta novela se afilia al idealismo estético. En torno a 1903-1905 Bazán se aproxima a la estética modernista. Entre sus últimas obras están La sirena negra y Dulce dueño. El modelo teórico del Naturalismo. Ciencia positiva y literatura. Propuestas estéticas y temáticas. El debate sobre el Naturalismo y el Simbolismo Naturalismo, como doctrina completa y coherente, sólo hay uno: el elaborado por Émile Zola desde 1868 hasta 1881. También es fundamental el papel desempeñado por los hermanos Goncourt en el paso del Realismo al Naturalismo. El Naturalismo de Zola es el que se difunde en Francia e influye en todas las literaturas nacionales europeas. Se convierte en la doctrina literaria dominante gracias al dinamismo y a la fuerza de convicción de Zola, y gracias a su capacidad de captar y plasmar la poesía del momento, el sueño mesiánico de lo que antes aparecía como las infinitas posibilidades de la ciencia. La situación histórica y las condiciones socioculturales de España no permiten que el pensamiento positivo y la adhesión a la ciencia alcancen el nivel hegemónico que tienen en Francia. El grado de aclimatación de la doctrina en cada país europeo y en España depende del peso de las tradiciones nacionales y de las posibilidades de la implantación de la mentalidad positiva. Durante la segunda mitad del siglo, la ciencia sale del campo de los especialistas, se seculariza y suscita una verdadera fe en la razón y en el descubrimiento progresivo de las leyes que rigen los fenómenos naturales. La fe en la ciencia desencadena una sed de conocimiento. Esta ebullición intelectual se populariza gracias a la prensa y a la publicación de diccionarios y enciclopedias. Aparece una mentalidad denominada cientifismo. Además de los conocimientos proporcionados por la ciencia experimental, se enriquece con otras teorías como el evolucionismo de Charles Darwin ( El origen de las especies por medio de la selección natural ). El cientifismo generara sus propias hipótesis como el determinismo biológico de la herencia o el positivismo sociológico. El cientifismo aparece como la avanzada de la mentalidad positiva. El cientifismo se desentiende de lo no explicable. En tal pensamiento no caben la religión ni la metafísica. Los adeptos al cientifismo adoptan el lenguaje de la ciencia. Se atrae a la ciencia fuera de sus fronteras para que lo informe todo en espera de que lo explique todo. En los años sesenta, del anhelo de observar y pintar la realidad surge el deseo de comprenderla y explicarla, para lo cual se acude a la ciencia. Al artista realista le sucede el novelista naturalista. La doctrina naturalista es un producto del cientifismo: representa el deseo de hacer entrar la literatura en el campo de la ciencia. En algunos países como España sólo arraigaron algunos aspectos del Naturalismo de Zola. Los Goncourt son los primeros en establecer un paralelismo entre el desarrollo de la ciencia en el siglo XIX y el de la novela. La novela se impone los estudios y deberes de la ciencia, y toma como objeto de estudio todo lo real. Aspiran a una novela que lo abarque todo. El relato se construye alrededor de un personaje principal, que es el lazo unificador y da el título. El estilo no debe alterar la pureza del documento, y el estilo artista por su carácter pictórico e impresionista, tiene como finalidad hacer ver y
tema de La honrada y Sacramento. La obra cumbre de Picón es Dulce y sabrosa (1891). En su obra aparecen algunos ingredientes naturalistas como descripción de enfermedades y escenarios pertenecientes al mundo marginal.
A pesar de su amplio repertorio de obras, su figura es reconocida por Pequeñeces,
su mejor novela. Nació en 1851, y era de familia burguesa. Es licenciado en Derecho. Mantuvo una relación de amistad con Fernán Caballero, que tuvo una
influencia decisiva en el. Tras estar a punto de morir de un disparo ingresa en la Compañía de Jesús.
Se dedica, en principio, al relato breve, cuentos e historias cortas: Lecturas cortas.
Escribe Pequeñeces , que se publica entre 1890 y 1891. Esta provocó escándalo por la feroz crítica que vertía contra la aristocracia madrileña colaboracionista con el
advenimiento del régimen liberal de la Restauración. Había personajes reales bajo la ficción. En 1895 publica Retratos de antaño, en 1898 La reina mártir e Historia de
las sagradas reliquias de San Francisco de Borja. En sus obras busca la finalidad moral y religiosa, y denuncia la corrupción moral de la alta nobleza.
Pequeñeces apareció primero por entregas en la revista de los jesuitas El Mensajero
del Corazón de Jesús. Después se imprimió en dos volúmenes. Emilia Pardo Bazán, en la revista Teatro Crítico , censuró el integrismo del autor y ponderó el realismo
naturalista de su texto. También recibe críticas de Valera que señala las contradicciones del autor a la hora de moralizar.
En esta obra se presenta a la clase social elevada, cuyas miserias, esas
“pequeñeces” que dan título a la obra. El tejido narrativo se despliega por dos coordenadas del positivismo naturalista, entre ellas la elección de un momento
histórico. Todo se cuece en el ámbito social, refinado y decadente. El pueblo solo hace una aparición fugaz en la novela. Se concede protagonismo a un sujeto plural.
También tiene toques impresionistas; esperpénticos en sus sátiras.
Entre sus cuentos se encuentra ¡Porrita, componte! , Periquillo sin miedo.
Nace en 1856. Se casa con Dolores Gasset, hija de Eduardo Gasset, fundador y editor de El Imparcial. Uno de sus hijos fue el filósofo José Ortega y Gasset.
Munilla consagró toda su vida al periodismo. Escribió numerosos artículos y crónicas. Su trabajo se centro en Los Lunes de El Imparcial, del que sería más tarde
director. Esto le permitió tener un trato amistoso con los escritores de su generación.
De su carrera periodística se derivan los vicios propios de una escritura precipitada,
sea en los descuidos del estilo como en la falta de articulación a la hora de desarrollar los temas. Su obra se orienta hacia las novedades del momento. Es una
mezcla de Realismo y Naturalismo.
Su obra novelística se divide en dos partes: la primera de 1879 a 1884, se compone de siete novelas largas y tres cortas, agrupadas bajo el nombre de Relaciones
contemporáneas. La segunda comprende tres novelas largas y una corta, escritas entre 1914 y 1918.
En La cigarra hay algunos trazos románticos marcados en virtud del sentimentalismo.
Respecto al Naturalismo, Ortega se adscribe a las propuestas de Zola con las
mismas reservas que el resto de los compañeros de su generación, rechazaba los postulados deterministas y no quiere contemplar los aspectos más descarnados de
la realidad. En su conjunto sus obras reflejan una visión pesimista de la sociedad, sin distinción de clases.
Una de sus obras más sobresalientes es Cleopatra Pérez (1884). Trata de las
dramáticas vinculaciones familiares, la denuncia de la sociedad corrompida, la preservación de la inocencia en un espacio ideal y los toques naturalistas que
salpican ciertas descripciones.
Vicente Blasco Ibáñez
Blasco se inicia en la política y en la literatura con la publicación en 1882 de
Catecismo del buen republicano federal. En 1883 funda y dirige los semanarios El Miquelete y El Turia. En 1887 publica Fantasías , colección de leyendas y tradiciones.
En 1889 funda el semanario Bandera Federal, de línea republicana. Acaba huyendo a París.
Escribe Historia de la Revolución española , La araña negra y ¡Viva la República!.
Funda y dirige el diario El Pueblo , en cuyas páginas se editan sus cuentos y las
obedecer, el de aumentar la fuerza. Esta es la ley de la existencia. La moral es una invención humana. No hay más que una realidad natural, la vida.
En 1915 había conseguido ya el éxito. Sus ideas sociales y políticas, sus principios
estéticos, habían sufrido cambios desde su primera novela El señorito Octavio en
En 1870 se traslada a Madrid a estudiar Derecho. Confecciona junto a Leopoldo Alas un periodiquillo crítico-satírico llamado Rabagás. Dirige la Revista Europea entre
1875 y 1878. Con veinticinco años se siente cercano al castelarismo político. Son los años de las primeras publicaciones a caballo entre el ensayo literario y la crítica periodística, iniciadas en 1878 con Los oradores del Ateneo , Nuevo viaje al Parnaso.
Piensa que la novela del momento es un campo vasto e inculto. Solo salva a Valera y Galdós porque representan la novela que debe hacerse en España. Incorporan las
grandes ideas que caracterizan a la sociedad. Semejante opinión tiene al hablar de los poetas.
En 1881 aparece su primera novela El señorito Octavio. Aparece la polarización
sociológica entre el campo y la ciudad, entre los valores consagrados por la vida natural y aquellos otros convencionales. La acción se desenvuelve en el pequeño
caserío de Vegalora, trasunto del valle natal del autor.
La década del ochenta consagra a Palacio Valdés como novelista. En 1883 aparece se segunda novela, Marta y María. En los dos años siguientes publica El idilio de un
enfermo y José. La primera fue calificada como bucóliconaturalista por Munilla. En ambas el objetivo es estudiar la histología de los grupos sociales de gran
importancia en la tierra natal del autor: campesinos y marineros.
Después escribe Riverita , Maximina, donde el papel principal lo tiene la clase media. Su obra más exitosa es La hermana San Suplicio, que interesa casi más por
el prologo, en él parecía apartarse definitivamente el escritor de las anteriores influencias realistas-naturalistas, acogiéndose a un nuevo tipo de sensibilidad
literaria que enfatiza en los aspectos psicológicos. El texto tiene cierto color romántico, humorismo satírico, reforzamiento de identidad biográfica y rasgos
materialistas.
Otras obras de este período son: La espuma , La fe y El maestrante.
En 1893 comienza su etapa naturalista, año de El maestrante. En La hermana San Suplicio donde aboga por una atención mayor de la espiritualidad de los personajes,
en detrimento de la trama novelesca. Se analizaba a los personajes psicológicamente, sus comportamientos propios, sus relaciones mutuas.
En este período se produce la crisis espiritual del autor, de desmoronamiento de
una serie de postulados que habían sido asumidos singularmente por él, en el contexto de las preocupaciones intelectuales de su generación. Afectará a su
actitud religiosa. Por 1899 se produce la quiebra del positivismo. Al casarse se produce una conversión hacia el cristianismo, no al catolicismo. Se califica como
cristiano teórico.
Una de sus obras más emblemáticas es La aldea perdida (1903), en el contexto de una rápida floración de la prosa modernista. Aparece la oposición campo-ciudad, se
percibe la influencia del utopismo de cierta literatura de fin de siglo. Trascurre en la tierra de su infancia. Habla de la rápida industrialización de Asturias y su impacto.
Otras obras celebras son Tristán o el pesimismo y Papeles del doctor Angélico.
La proliferación del cuento es una de las notas más características de la literatura española de finales del XIX. Palacio publica alrededor de 60 cuentos, de los que siete forman el conjunto de Aguas fuertes. Tiene influencia del Naturalismo francés.
Había sido subtitulada en la primera edición como Novelas y cuadros, por su variedad genérica. Se plasma la recurrente preocupación por la situación del país.
El movimiento espiritualista y la novela finisecular
El adjetivo espiritualista unido al sustantivo Naturalismo comenzó a circular por los medios literarios hacia 1887. Se produce el declive naturalista y la búsqueda de
nuevas formas novelescas, vinculadas a un contenido espiritualista. Se produce un cambio de opinión hacia la novela de Zola.