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Orientación Universidad
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neandertales, Apuntes de Antropología Física

Asignatura: Antropología (Física y Biológica), Profesor: , Carrera: Biología, Universidad: UMU

Tipo: Apuntes

2014/2015

Subido el 06/01/2015

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ORIGEN DEL COMPORTAMIENTO SIMBÓLICO, NEANDERTALES Y HUMANOS
MODERNOS A DEBATE
REVISIÓN CRÍTICA
© Rafael Montes Gutiérrez
Profesor de Geografía e Historia
RESUMEN (Abstract)
En el panorama de la investigación actual sobre el origen del comportamiento
simbólico encontramos dos posturas fundamentales. La primera considera que este
se desarrolla en Europa hace unos 40.000 años BP con la llegada de los seres
humanos anatómicamente modernos, y que son estos los únicos capaces de
desarrollarlo, en contra de esta tesis podemos argumentar porqué no encontramos
pruebas de este comportamiento con el origen de los AMH hace 200.000 años BP y
porqué sí hay algunas manifestaciones del mismo en otras especies pertenecientes
al género homo. La segunda plantea la posibilidad de que la conducta simbólica se
desarrollara antes de la llegada de los AMH, con los neandertales, la posibilidad de
que existiera con otros homínidos es más remota, la principal crítica reside en la
escasez de pruebas y el carácter dudoso de las mismas. Podríamos plantear una
tercera postura, que sería aquella que considera que los neandertales manifestaron
este comportamiento como resultado de la aculturización de los AMH.
Para entender correctamente cada una de estas hipótesis y extraer nuestras
propias conclusiones, dividimos este trabajo de investigación en las actividades
simbólicas (ornamentos personales, tecnologías complejas, pigmentos utilizados,
arte, enterramientos, lenguaje, sistemas de anotación y música), y planteamos su
posible origen. Veremos que el comportamiento simbólico no aparece todo al mismo
tiempo, sí que se produce una explosión del mismo con la llegada del paleolítico
superior, pero existen algunas manifestaciones con anterioridad, en concreto entre
los neandertales quienes pudieron tener una conducta simbólica similar a la nuestra,
si bien, no tan desarrollada.
INTRODUCCIÓN
Algunas de las características que nos hacen más humanos y nos diferencian
del resto de las especies animales del planeta son, sin duda, nuestra capacidad de
realizar abstracciones mentales, producir un pensamiento conceptual complejo y
comunicarnos con un lenguaje articulado, cualidades que se traducen en el
desarrollo de un comportamiento simbólico.
Existen varias teorías que tratan de cómo, cuándo, y entre qué grupo de
homínidos surgieron estas capacidades.
La línea de investigación más comúnmente aceptada, es aquella que sostiene
que el origen del comportamiento simbólico, se remonta a la llegada de los seres
humanos anatómicamente modernos (AMH) a Europa, hace unos 40.000-50.000
años BP (antes del presente) con el comienzo del paleolítico superior. Sin embargo,
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ORIGEN DEL COMPORTAMIENTO SIMBÓLICO, NEANDERTALES Y HUMANOS

MODERNOS A DEBATE

REVISIÓN CRÍTICA

© Rafael Montes Gutiérrez Profesor de Geografía e Historia

RESUMEN (Abstract)

En el panorama de la investigación actual sobre el origen del comportamiento simbólico encontramos dos posturas fundamentales. La primera considera que este se desarrolla en Europa hace unos 40.000 años BP con la llegada de los seres humanos anatómicamente modernos, y que son estos los únicos capaces de desarrollarlo, en contra de esta tesis podemos argumentar porqué no encontramos pruebas de este comportamiento con el origen de los AMH hace 200.000 años BP y porqué sí hay algunas manifestaciones del mismo en otras especies pertenecientes al género homo. La segunda plantea la posibilidad de que la conducta simbólica se desarrollara antes de la llegada de los AMH, con los neandertales, la posibilidad de que existiera con otros homínidos es más remota, la principal crítica reside en la escasez de pruebas y el carácter dudoso de las mismas. Podríamos plantear una tercera postura, que sería aquella que considera que los neandertales manifestaron este comportamiento como resultado de la aculturización de los AMH.

Para entender correctamente cada una de estas hipótesis y extraer nuestras propias conclusiones, dividimos este trabajo de investigación en las actividades simbólicas (ornamentos personales, tecnologías complejas, pigmentos utilizados, arte, enterramientos, lenguaje, sistemas de anotación y música), y planteamos su posible origen. Veremos que el comportamiento simbólico no aparece todo al mismo tiempo, sí que se produce una explosión del mismo con la llegada del paleolítico superior, pero existen algunas manifestaciones con anterioridad, en concreto entre los neandertales quienes pudieron tener una conducta simbólica similar a la nuestra, si bien, no tan desarrollada.

INTRODUCCIÓN

Algunas de las características que nos hacen más humanos y nos diferencian del resto de las especies animales del planeta son, sin duda, nuestra capacidad de realizar abstracciones mentales, producir un pensamiento conceptual complejo y comunicarnos con un lenguaje articulado, cualidades que se traducen en el desarrollo de un comportamiento simbólico.

Existen varias teorías que tratan de cómo, cuándo, y entre qué grupo de homínidos surgieron estas capacidades.

La línea de investigación más comúnmente aceptada, es aquella que sostiene que el origen del comportamiento simbólico, se remonta a la llegada de los seres humanos anatómicamente modernos ( AMH ) a Europa, hace unos 40.000-50. años BP (antes del presente) con el comienzo del paleolítico superior. Sin embargo,

hoy en día existe un importante número de descubrimientos que cuestionan este modelo.

Otra teoría existente es aquella que sugiere que los últimos neandertales dieron pruebas de un comportamiento simbólico, considerando así que el simbolismo y la modernidad cultural pudieron haberse desarrollado independientemente, y haberse adquirido en tiempos diferentes (Zilhao y D'Errico). Es probable que pudiera tratarse de un simbolismo no semejante al de los AMH, pero sí lo suficientemente complejo para producir y usar ornamentos personales, hacer uso de pigmentos y enterrar a sus difuntos, expresiones arqueológicas de habilidades cognoscitivas modernas que evidencian la adquisición de un idioma oral articulado y por ende de una conducta simbólica.

En otra línea encontramos un grupo de investigadores como Bahn, Bednarik y Marshack, que consideran que pueden encontrarse ejemplos de conducta simbólica en Europa en yacimientos asociados con neandertales tempranos y homínidos anteneandertales. Es difícil aceptar la validez de esta última teoría, porque muchos de los materiales considerados como ejemplos de atributos de la conducta moderna, realmente son fósiles que han sido modificados por procesos naturales sin que interviniera en su elaboración la mano del hombre.

El problema del origen del comportamiento simbólico reside en que las evidencias del mismo no son abundantes en el paleolítico medio, y mucho menos en el paleolítico inferior. Sin embargo, aunque no sean claras, sí existen pruebas que nos hacen cuestionarnos el origen exacto de la conducta simbólica, la cual, cada día, parece menos exclusiva de la especie a la cual nosotros pertenecemos.

¿QUÉ ES COMPORTAMIENTO SIMBÓLICO?

El comportamiento simbólico es aquel que posee la capacidad para generar elementos simbólicos, como son los adornos personales, sistemas de anotación, el uso de pigmentos, el enterramiento de sus difuntos, el desarrollo de una tecnología compleja, la creación del arte y de la música, y el desarrollo de un lenguaje hablado, que es sin duda, el comportamiento simbólico por excelencia, ya que generalmente se asocia el uso de la lengua con el origen del resto de estas capacidades.

Como vemos la esencia de la conducta simbólica reside en la creación de elementos que quieren decir mucho más de lo que en apariencia vemos, lo que exige el conocimiento de una serie de códigos que cifran y son descifrados por parte del emisor y del receptor de los mismos.

A diferencia del comportamiento no simbólico , que se ciñe a la supervivencia y a la replicación de la especie, el comportamiento simbólico no solamente es creador, sino que trasciende lo biológicamente deseable, pudiendo incluso contradecir la propia naturaleza y los impulsos biológicos, el mejor ejemplo lo podemos ver en las prácticas rituales nocivas generadoras de enfermedades, que son claramente desventajosas desde un punto de vista biológico, pero que por el hecho de ser significativamente simbólicas son practicadas.

Caune de Belvis, San-C’esaire, Quinçay y du Grotte Renne. En otras partes del mundo como Próximo Oriente y África crece cada día el número de este tipo de objetos pertenecientes al paleolítico medio.

Para otros investigadores como Davidson, Mellars, Stringer y Gamble el número total de objetos de adorno encontrados en el musteriense es muy reducido como para considerarlo un universo cultural, además discuten el posible origen intencional de estas creaciones ya que sus perforaciones pudieron haber sido realizadas por litófagos, y por lo tanto disfrutar de un carácter natural y no intencional debido al ser humano. Ellos son los defensores de que los neandertales producen manifestaciones simbólicas exclusivamente en contextos aculturados por los AMH. Apoyan su tesis en que la mayoría de los objetos de adorno son encontrados en contextos aculturados como el chatelperronense o el protoauriñaciense, sin olvidar el hecho de que los neandertales del sur del Ebro jamás los incorporaron, y se extinguieron sin haberlo hecho. Dan como explicación que el neandertal se limitaba a imitar los objetos personales pertenecientes a los humanos modernos sin entendimiento. Desde este punto de vista el homo sapiens neanderthalensis no fue capaz de desarrollar un comportamiento simbólico similar al nuestro, probablemente a causa de la falta de un lenguaje sofisticado.

La crítica que podemos realizar sobre esta segunda hipótesis parte de las palabras de Zilhao, él considera que humanos modernos y neandertales estaban demasiado lejos como para que esa imitación fuera posible, en concreto hace 100.000 años BP sólo había humanos modernos en Próximo Oriente, mientras que los neandertales europeos ya estaban manifestando ciertas muestras de comportamiento simbólico. La única posibilidad de que existiera imitación reside en que los neandertales de Próximo Oriente imitaran a los humanos modernos y que esta imitación corriera entre distintos grupos de neanderthalensis hasta alcanzar las latitudes europeas. Esta posibilidad es bastante remota debido a la dificultad de comunicaciones del periodo, pese a lo dilatado del mismo. Además debemos tener en cuenta de que si la imitación de objetos de adorno se hubiera realizado sin entendimiento, entonces las manifestaciones de comportamiento simbólico entre neandertales hubieran sido exactamente iguales que las de los AMH, pero no es así, los elementos que usan para adornarse son distintos en Europa, Próximo Oriente y África, este hecho indica que los neandertales aprehendieron este comportamiento, lo hicieron suyo.

Sólo nos queda responder a una pregunta, ¿porqué los ornamentos personales se concentran en la transición del paleolítico medio al superior? Posiblemente se debió a que los neandertales no los necesitaron antes, su éxito ecológico en la transición del paleolítico medio al superior les permitió hacer más complejas sus sociedades y a estas manifestarse mediante un comportamiento de carácter simbólico todavía más complejo, en el que se incluían los objetos de adorno personal.

ORNAMENTOS PERSONALES ENTRE LOS SERES HUMANOS ANATÓMICAMENTE MODERNOS

Los ornamentos personales conocidos más antiguos pertenecientes al AMH, proceden de mediados de la Edad de Piedra de África del Sur hace 75.000 años BP,

siendo encontrados en la cueva de Blombos (D'Errico 2003; Henshilwood et alii , 2002). Se trata de 41 moluscos marinos Nassarius kraussianus perforados y teñidos de rojo, seguramente formaron con ellos collares o brazaletes.

Sin embargo, en los siguientes 30.000 años no se conoce ningún hallazgo similar. Hay que esperar al yacimiento de Enkapune Muto en Kenya que ofrece cáscaras de huevo de avestruz adornadas, fechadas hace 40.000-37.000 años BP, de ahí en adelante las muestras son más numerosas, como en el yacimiento de Loiyangalani.

A esta altura de la presente recensión crítica podemos ir deduciendo que es al comienzo del paleolítico superior cuando surge una verdadera explosión de manifestaciones simbólicas, explosión que incluye los objetos de adorno personales. Este hecho puede deberse a múltiples causas, la tesis más afortunada en responder a esta cuestión viene de la mano de Mithen (1998), quien sostiene que el AMH necesitó tiempo para adquirir conciencia creadora, esta conciencia se desarrollaría a medida que sus sociedades se hacían más complejas. Mi pregunta es ¿acaso no pudieron los neandertales vivir la misma situación y padecer una revolución simbólica en la transición hacia el paleolítico superior? Esto explicaría que antes de este periodo existieran manifestaciones simbólicas en este grupo de homínidos pero que se desarrollaran fundamentalmente en la transición al superior, sin necesidad de imitar sin entendimiento a los AMH, aunque no se niega la posibilidad de que el AMH pudiera estimular la conciencia creadora del neandertal.

EL ORIGEN DE LAS TECNOLOGÍAS COMPLEJAS

Existe una relación clara entre la elaboración de tecnologías complejas (herramientas y técnicas) y el desarrollo de las habilidades cognoscitivas. Esta relación se debe a que estas tecnologías exigen el conocimiento de diferentes estrategias para el tratamiento de los diversos materiales con las que se utilizan, estrategias que deben ser transmitidas por vía oral. Por este motivo el uso de herramientas compuestas, y en particular las de hueso y de marfil porque exigen técnicas específicamente concebidas para estos materiales, es considerado por los arqueólogos como uno de los rasgos que caracterizan la conducta humana moderna.

Tradicionalmente se ha considerado que el desarrollo de las tecnologías complejas era una invención del AMH hace 35.000 años BP. Sin embargo, a día de hoy, cada vez más autores sugieren la existencia de un uso anterior de herramientas de hueso y marfil en el paleolítico medio europeo a cargo de neandertales. Veamos el debate entre neandertales y AMH para el origen de las tecnologías complejas.

¿TECNOLOGÍAS COMPLEJAS ENTRE LOS ANTENEANDERTALES?

El uso de una tecnología compleja, como la del hueso, entre los anteneandertales parece bastante improbable , el registro arqueológico es muy pobre en herramientas de este material en el paleolítico inferior, y lo cierto es que la mayoría de los objetos de este tipo encontrados pertenecientes a cronologías tan altas, han sido publicados sin un análisis microscópico que validara los posibles

D'Errico y Zilhao han demostrado que la producción y el uso de herramientas de hueso por neandertales tardíos no era algo aleatorio, sino que representa un aspecto íntegro de su conocimiento tecnológico que surge del seno de una sociedad cada vez más compleja y que incluye distintas manifestaciones de comportamiento simbólico como los objetos personales de adorno, objetos que no eran imitación de los pertenecientes a poblaciones de AMH, tal y como hemos mencionado páginas arriba, sino que disfrutaban para ellos de una significatividad lógica. El estudio de estos dos autores confirma que las características técnicas en la elaboración de las herramientas de hueso y los objetos de adorno, son diferentes a las introducidas en Europa por el AMH, según ellos estas tecnologías aparecen como el resultado de un desarrollo autónomo de tradiciones locales. Por lo tanto, el chatelperronense con su industria ósea compleja surgió en Europa antes de que llegaran los seres humanos anatómicamente modernos.

En conclusión , los neandertales desarrollaron una tecnología compleja para lo cual necesitaban un lenguaje articulado, lo que se tradujo en un comportamiento o conducta similar a la moderna. Y esto ocurrió independientemente de que se inspiraran en obras de los AMH, o que surgiera como consecuencia de un desarrollo autóctono de la industria local, o como actualización de sus propias capacidades. En caso de que se inspiraran en la industria de los AMH, parece claro que no se limitaban a imitar, ya que tanto las herramientas de hueso como los adornos personales eran notablemente diferentes entre las dos especies como para hablar de imitación, es decir, los neandertales aportaron su sello personal, producto de un comportamiento simbólico, quizá no tan desarrollado como el nuestro, pero sí lo suficiente como para alcanzar un cierto grado de abstracción y superarse a sí mismos.

TECNOLOGÍAS COMPLEJAS ENTRE LOS SERES HUMANOS ANATÓMICAMENTE MODERNOS

La evidencia más antigua de la producción de herramientas de hueso pertenece a la Edad de Piedra Africana. Estamos hablando de las 28 herramientas óseas datadas hace 77.000 años BP de Blombos, cuyo descubrimiento pertenece a Henshilwood.

Al igual que ocurre con los objetos de adorno, la verdadera explosión de este tipo de tecnologías complejas se realizará más adelante en el paleolítico superior , los motivos pudieron ser los mismos: el desarrollo completo de sus capacidades intelectuales hacia el 35.000 BP; o bien que fuera el medio el que exigiera esta nueva estrategia de supervivencia hasta entonces innecesaria. Independientemente, los AMH sí poseerán una tecnología compleja completa, tanto lítica, como de hueso, asta y marfil.

EL ORIGEN DE LOS PIGMENTOS UTILIZADOS

Son numerosos los yacimientos arqueológicos del paleolítico , desde el paleolítico inferior incrementándose hasta alcanzar su paroxismo en el paleolítico superior, que han proporcionado restos de colorantes, algunos con huellas de haber sido frotados contra otros objetos como si se hubieran utilizado para pintar.

Estos pigmentos pudieron usarse de diferentes maneras, una de ellas consistía en espolvorear ocre sobre las tumbas, otra es la decoración, tanto de objetos, paredes como del propio cuerpo o arte corporal. Éste se ha practicado, en diferentes modalidades, a lo largo de toda la historia del género humano con fines decorativos, intimidatorios, bélicos, rituales o como señas de identidad personal o étnica. El uso de pigmento tanto para espolvorear sobre tumbas como para la decoración, es considerado una evidencia de pensamiento simbólico.

¿PIGMENTOS ENTRE LOS ANTENEANDERTALES Y NEANDERTALES?

Tal y como hemos mencionado arriba, restos de pigmentos se vienen encontrando desde el paleolítico inferior, la datación más alta de depósitos de colorantes procede de Wonderwork (Sudáfrica), son del achelense de hace 800. años BP, otros yacimientos con restos de pigmentos asociados a anteneandertales tienen cronologías de 300.000 años BP a 200.000 años BP se han localizado en Hungsi (India) y Beçov (República Checa), sin olvidar las recientes excavaciones de Zambia y Kapthurin en Kenia que han sacado a la luz pigmentos del achelense medio de hace 200.000 años BP. Sin embargo, no sabemos para qué eran utilizados, pudieron disfrutar de un carácter estético y por lo tanto simbólico, o tener un carácter simplemente funcional y sin simbolismo añadido, la mayor parte de los investigadores se inclinan por esta última interpretación.

Donde sí encontramos más polémica es el uso de pigmentos, principalmente de dióxidos del manganeso, por parte de los neandertales. En la actualidad se conocen al menos 40 excavaciones pertenecientes al musteriense europeo que presentan depósitos de colorantes de este tipo. Su uso aumenta en yacimientos chatelperronenses, situación que comparten otras manifestaciones de las actividades simbólicas, tal y como indican los 18 kg de ocre del nivel X de la Cueva del Reno en Francia. La mayoría de estos pigmentos contienen ejemplos claros de marcas de raspado y, más frecuentemente, muestran haber sido frotados con un material suave. Algunos pedazos aparecen formando barras de lápiz puntiagudas, el análisis microscópico de estas puntas demuestra que fueron usados para dibujar.

Para muchos investigadores estas son pruebas suficientes para demostrar que el uso de pigmento como elemento de comunicación no es un rasgo específico del AMH. Sin embargo, otros cuestionan sistemáticamente su valor como expresiones de carácter simbólico, destacando la heterogeneidad y la escasez de los mismos, comparándolos con su amplia distribución en el paleolítico superior. Como vemos la polémica es la misma que en el resto de las actividades simbólicas, para el que suscribe el hecho de encontrar pigmentos, aunque escasos, asociados a yacimientos neandertales con pruebas de haber sido utilizados, supone un cierto grado de simbolismo dentro de la especie neanderthalensis , tanto si esos pigmentos fueron empleados en rituales funerarios como si fueron manejados para pintar, el autor está haciendo uso del pigmento con una intención que supera la naturaleza del mismo, en ese acto existe el residuo de una conducta que quiere decir algo más de lo que en apariencia vemos, es por lo tanto el símbolo de una idea.

PIGMENTOS ENTRE LOS SERES HUMANOS ANATÓMICAMENTE MODERNOS

encontradas en Alemania (Bilzingsleben) y realizadas por el homo heidelbergensis , se trata de huesos de elefante decorados con rayas grabadas paralelas que no se pueden derivar de actividades utilitarias ordinarias como matar o cortar. No olvidar el yacimiento francés de Pech de l’Aze de hace 300.000 años BP, en el cual se encontró un fragmento óseo con incisiones en forma de semicírculos concéntricos. Similar situación ofrece la obra del yacimiento checo de Stránska Skála. El problema de estas piezas, es el posible origen natural de sus marcas e incisiones, la mayor parte de los investigadores comparten este pensamiento, por lo que se puede afirmar que manifestaciones artísticas, entendidas como tales, producto de un comportamiento simbólico articulado y complejo, no existieron durante el paleolítico inferior.

ARTE Y NEANDERTALES

El debate en torno a la producción artística de los neandertales es uno de los más interesantes del panorama de la investigación actual. En líneas generales podemos decir que existen tres posturas fundamentales, una es aquella que niega las capacidades artísticas del homo sapiens neanderthalensis , otra considera que sí existió arte durante el musteriense, y la última defiende que sólo los neandertales tardíos del chatelperronense produjeron arte. En esta breve recensión vamos a ver los principales hallazgos susceptibles de ser considerados obras artísticas de esta especie, y luego extraeremos conclusiones.

Son muchos los autores que defienden la posibilidad de que en el paleolítico medio, los neandertales realizaran manifestaciones artísticas sobre materiales perecederos como pieles, cestería, madera, etc. Lamentablemente el registro arqueológico no puede recogerlas, sin embargo, sí que recoge piezas sobre otro tipo de materiales más resistentes.

Una de las piezas más interesantes del musteriense es la estatuilla de Bereckhat Ram (Israel), se trata de una protoescultura de basalto de 3,5 cm., realizada sobre un tufo volcánico con entalladuras naturales cuya forma recuerda a un cuerpo femenino, está datada aproximadamente hace unos 233.000 años BP. Según Marchack fue realizada o al menos modificada de manera artificial para aumentar su forma femenina, un reciente estudio microscópico de D'Errico y Nowell confirma la modificación humana deliberada de la misma mediante abrasión y acanalando, pero no rechazan la hipótesis de que sirviera sólo a propósitos utilitarios.

Junto a esta protoescultura nos han llegado, sobre hueso o sobre piedra, trazos abstractos hechos con cierto ritmo denominados griboullis (garabatos), sin orden aparente, pero que para sus autores pudieron gozar de significado. Sobre soporte óseo recordar las 30 marcas subparalelas de un hueso en La Ferrasie, una escápula en La Quina, una costilla con líneas paralelas en Cueva Morin y otro ejemplo en Lezetxiki, seis huesos con rayas en Tagliente (Italia), Kebara (Israel), Molodova (Ucrania) y un zigzag en Bacho Kiro (Bulgaria). Mención aparte merece el hueso con marcas paralelas y posible utilidad musical encontrado en Schulen (Bélgica), aunque de él se discute la intencionalidad de las marcas y su función. En cuanto a las señales o marcas sobre soporte pétreo, destacamos las 18 cazoletas grabadas de La Ferrasie, y varias piedras incisas en Italia (Solinas y Tagliente),

recordar el trozo de esquisto con líneas paralelas de Temnata (Bulgaria). Más interesante es la placa de sílex con 4 arcos concéntricos y otras líneas verticales de Quneitra (Israel) con una cronología de 54.000 años BP, para Marshack su realización es indiscutiblemente intencionada, pero no sabemos si fue realizada por humanos modernos o neandertales, ya que la zona era ocupada por las dos especies en esas fechas. A todos estos ejemplos quisiera añadir los encontrados en Piekary Ila, se trata de manifestaciones artísticas de carácter geométrico de hace 40.000 años BP en niveles chatelperronenses, que nos recuerdan a las piezas decorativas de Blombos.

La hipótesis que niega las capacidades artísticas del homo sapiens neanderthalensis se fundamenta en el reducido número de supuestas obras de arte halladas en el musteriense, estas son tan escasas que no pueden considerarse pertenecientes a un universo cultural definido. Además podemos decir que los motivos abstractos plasmados sobre soportes óseos y pétreos no están estandarizados, y sobre ellos surge la duda de si se tratan de obras naturales o artificiales, las huellas de los huesos pueden ser muchas cosas como marcas dejadas por las herramientas durante el descarnado o alimentación, mordeduras de carnívoros o roedores, deformaciones de raíces, huellas de vasos sanguíneos… en el caso de las piedras pueden ser trazas de corte al haber sido empleada la piedra como yunque. Por estos motivos, todos los objetos de este tipo pertenecientes al paleolítico medio, tras haber sido sometidos a estudios taxonómicos, traceológicos y análisis ópticos, están hoy desmentidos o cuestionados como obras de arte.

La segunda hipótesis que considera que sí existió arte durante el musteriense defiende que las piezas artísticas de este periodo consisten en ensayos que demuestran haber entrado en fase de experimentación, no se trata de un arte definido perteneciente a una entidad cultural, sino simplemente una fase previa al desarrollo de estas capacidades donde los hombres empezaron a experimentar. A favor de esta hipótesis, podemos decir que otras actividades desarrolladas por el neandertal indican la existencia de un tipo de sociedad espiritualmente madura, por ello es frecuente concederles el beneficio de la duda, no es de extrañar que Leroi-Gourham cuando realizó la clasificación de los estilos del arte paleolítico reservara una fase previa al Estilo 1 (Fase Prefigurativa), es decir, un arte sin pruebas conocidas, este podría ser el arte de los neandertales caracterizado por disfrutar una forma artística basada en la grabación de marcas, de aceptar estas afirmaciones, diríamos que el primer arte fue abstracto y no figurativo, desconociendo, en todo caso, su significado.

La última hipótesis defiende que sólo los neandertales tardíos del chatelperronense produjeron arte. Esta hipótesis se sostiene en la abundancia y mejor definición de las manifestaciones artísticas de este periodo en comparación con las del musteriense. No obstante, dentro de esta tesis debemos cuestionarnos la misma incógnita que en las anteriores actividades simbólicas ¿copiaron los neandertales el arte de los AMH, o este arte es exclusivo de esta especie? Al igual que en las anteriores muestras de comportamiento simbólico podemos considerar que la imitación resulta más difícil de sostener que la creación, en parte porque hemos visto muestras de arte desde más antiguo donde podríamos hablar de fase de experimentación, luego las sociedades chatelperronenses no necesitaron copiar el arte de los seres humanos anatómicamente modernos, además, la muestras

La importancia simbólica de los enterramientos anteriores al paleolítico superior, sobre todo los pertenecientes a neandertales, ha sido un asunto de intenso debate durante las últimas décadas. Veamos los aspectos más importantes del mismo, y extraigamos nuestras propias conclusiones.

¿ENTERRAMIENTOS ENTRE LOS ANTENEANDERTALES?

El único testimonio funerario durante el paleolítico inferior es la Sima de los Huesos en el yacimiento arqueológico de Atapuerca. Allí se encuentra, en el fondo de un pozo vertical, una acumulación de 32 cadáveres de homo heidelbergensis de hace 300.000 años BP. La abundancia de esqueletos hace pensar que semejante acumulación la tuvo que llevar a cabo un grupo, para el cual tal conducta debía de tener algún significado, respondería a alguna idea compartida por toda la sociedad y transmitida entre generaciones. La existencia de un bifaz de cuarcita roja entre los fósiles humanos, ha dotado de mayor simbolismo a esta práctica funeraria, considerando que se trataba de parte del ajuar que acompañaba al enterramiento. No obstante, la crítica que podemos hacer sobre el hallazgo parte de este mismo útil encontrado, la presencia de un único utensilio puede deberse al mero accidente o azar, sin que tenga mayor significado específico.

Si el yacimiento es el resultado de una práctica funeraria, esto significaría que el homo heidelbergensis se preocupaba de sus congéneres muertos lo cual sería una prueba de que se habría cruzado la barrera de la complejidad , y sería el momento en que aparecieron una de las principales características que nos definen como humanos. Aunque eso no implica que hubiera nacido un pensamiento simbólico complejo, solamente un aspecto del mismo. El principal problema a la hora de atribuir a estos homínidos estas cualidades, reside en que esta es la única prueba de un trato específico hacia la muerte.

LOS ENTERRAMIENTOS DE NEANDERTALES

Las prácticas funerarias del paleolítico medio son, para la mayoría de los investigadores, un hecho demostrado. Estas se realizaban cerca de su propio hábitat, consistían en enterrar a los muertos en una fosa, en ocasiones cerrada por una losa y túmulo, o simplemente dejando el cuerpo sobre el sedimento circundante. Los cuerpos, colocados en posición fetal, estaban teñidos de ocre o tendidos sobre un fondo de este color, en ocasiones iban acompañados de algunos objetos a modo de ajuar funerario, como restos de comida, útiles líticos o animales, aunque algunos autores discuten la intencionalidad de estas ofrendas.

Ejemplos de enterramientos no nos faltan: La Chapelle-aux-Saints (cuerpo femenino en fosa y una ofrenda compuesto por restos de animales), La Ferrassie (donde hemos encontrado ocho enterramientos, son especialmente trascendentales los de niños, incluye una sepultura infantil con una piedra coloreada de ocre, no sabemos si todas las sepulturas llegaron a constituir en su día un conjunto funerario), Skhul (diez individuos entre niños y adultos), Kebara (cadáver de un hombre sin cráneo, interpretado como algo premeditado por los neandertales que esperarían a que los ligamentos del cuello desaparecieran para separar el cráneo

del cuerpo), Shanidar (siete adultos y dos niños), Amud, Spy, Teshik-Tash, Guattari, Dederiyeh, etc.

En ocasiones se ha discutido no sólo la intencionalidad de las ofrendas, sino también la interpretación de los enterramientos como tales. Algunos científicos consideran que estos no habrían sido efectuados intencionadamente, sino que los cuerpos se depositarían en un lugar donde los carroñeros no podrían acceder, o como explican Davinson para el yacimiento de Shanidar, este se habría producido por el derrumbamiento de la cueva que terminaría tapando los cuerpos. En el caso de las ofrendas se han dado explicaciones casuales , como la abundancia en el yacimiento de estos materiales o ser resultado de la remoción de estratos inferiores al abrir el yacimiento. Para algunos historiadores el hecho de depositar el cadáver en una fosa disfruta de un carácter más higiénico que simbólico, de hecho el uso de ocre pudo haber sido utilizado en calidad de desinfectante, o debido a su capacidad de conservar el colágeno, para preservar los cadáveres de la descomposición. Un enterramiento neandertal en el que claramente el difunto llevaba objetos de adorno, es el de la Grotte du Renne d’Arcy-sur-Cure en Francia, datado hace 34.000 años BP, cuyo caso pudo ser consecuencia de la aculturización del hombre moderno.

Sin embargo, la mayoría de los investigadores, como D’Errico, Clark y B. Hayden, a la luz de los nuevos descubrimientos, consideran que resulta inequívoca su intencionalidad , tanto la colocación del difunto como la de los objetos que lo acompañan responde a algo premeditado. Algunos sostienen la existencia de una actitud trascendente ante el hecho de la muerte, la motivación de estos enterramientos pudo ser diversa: Mágica, evitar que el muerto causara problemas a los vivos; Religiosa, favorecer el tránsito a otra vida; Social, por motivos de prestigio y autoridad dentro del grupo.

Junto a este ritual funerario encontramos otros aspectos que fortalecen la conducta simbólica de los neandertales. Uno de ellos son los descarnamientos y desmenuzamientos intensos de los huesos de los difuntos, como es el caso de Zafarraya, en ocasiones interpretados en calidad de canibalismo ritual, como los practicados en L’Hortus y Kaprina. Otro son las prácticas zoolátricas, como el culto al oso cavernario de la cueva de Regourdou y el cuestionado de la cueva de Drachenhöhle, son muestras de una cultura espiritual o subsistema simbólico. Y por supuesto las pruebas de la existencia de ancianos, algunos de ellos con graves patologías, principalmente traumatismos, que les habían dejado una serie de huellas y cicatrices, y que sólo con el cuidado del grupo pudieron sobrevivir.

La conclusión que podemos extraer, es que sí hay pruebas que muestran ciertos rasgos de capacidad cognitiva entre los neandertales. Parece claro que ellos enterraban a sus muertos, al menos en algunos casos, no está tan claro si ese acto llevaba consigo algún ritual mortuorio, como tampoco es demostrable determinados aspectos de su supuesta espiritualidad (zoolatrismo o antropofagia ritual). Pese a ello, y teniendo en cuenta el demostrado cuidado que prestaban a sus ancianos, y sobre todo muchos indiscutidos enterramientos, tenemos datos suficientes para demostrar la existencia de un comportamiento simbólico entre los neandertales, que apenas tiene otras manifestaciones físicas perdurables pero que tuvo que ser sin duda complejo, y que revelan que durante el musteriense el neandertal habría alcanzado la capacidad de realizar abstracciones mentales.

En suma , algunos aspectos nos hacen pensar que los neandertales poseían un lenguaje articulado. Sin embargo, la articulación de estos fonemas no debería ser igual a la de los humanos, ya que los estudios realizados en los cráneos para analizar el área de bernique y de broca, utilizadas para el habla y que al igual que el resto de partes del cerebro dejan improntas en el cráneo, no han dado resultados que nos puedan ayudar a aclararlo. De todo esto deducimos que en el caso que efectivamente el neandertal disfrutara de un lenguaje, no se sabe cuál sería el tipo de lenguaje utilizado, y si este no se mezclaba o apoyaba con signos. Lamentablemente no hay restos fósiles de estas capacidades y es esto lo que impide sacar respuestas efectivas en este tema, pese a ello, sí hay suficientes pruebas como sus enterramientos, objetos de adorno y tecnologías complejas, que nos hacen pensar en la capacidad lingüística del neandertal, aunque no fuera igual a la del AMH.

EL ORIGEN DE LOS SISTEMAS DE ANOTACIÓN

Otra de las habilidades cognoscitivas humanas que manifiesta un comportamiento simbólico , consiste en guardar conceptos con la ayuda de símbolos materiales que nos ayuden a perpetuar de alguna manera la memoria, como el número de presas de un cazador, personas que asisten a una ceremonia, fases lunares etc.… La producción de estos sistemas de anotación demuestra el uso de un idioma moderno, porque el idioma moderno es el único sistema de comunicación que permite la creación de códigos simbólicos.

Los ejemplos más antiguos de estos sistemas de anotación realizados sobre hueso, asta o marfil, y consistentes en grabados con marcas de técnicas de distinto tipo, pertenecen a los yacimientos africanos de AMH tempranos, como los huesos de Ishango y los pedazos de ocre en Blombos. Estos sistemas de anotación se diversificarán durante el paleolítico superior en Europa, siendo algo característico del AMH. Actualmente no hay pruebas sólidas que demuestren que los neandertales utilizaron sistemas de anotación de este tipo.

EL ORIGEN DE LA MÚSICA

La música nace con la emisión y modulación de un sonido de forma rítmica, tanto el emisor como el receptor conocen el código de ritmo y entonación, que para ellos disfruta de un significado y que expresa un estado anímico. Por ello, la música constituye una clara manifestación del comportamiento simbólico de la humanidad.

La única manera de atestiguar la existencia de música en el pasado es mediante la conservación de instrumentos musicales en el registro arqueológico , seguramente la mayoría de ellos debieron estar confeccionados con materiales perecederos que no se han podido conservar, como la madera, cuero, cuerdas de fibra vegetal, tendones, etc. Otros se hicieron en hueso, y de ellos sí tenemos ejemplares.

¿MÚSICA ENTRE NEANDERTALES?

Mucho se ha especulado sobre si los neandertales tuvieron o no una manifestación musical. Son numerosas las falanges de animales perforadas encontradas en sus yacimientos que han sido interpretadas como silbatos, tal es el caso de la dudosa flauta de hace unos 43.000 años BP hallada en Divje Babe I (Eslovenia), dudosa porque las perforaciones pudieron ser realizadas por un carnívoro, así lo demostró Davidson en 1991, quién señala la ausencia de huellas de herramienta en las paredes del agujero, a pesar de ello, pueden hallarse con este instrumento las 7 notas de la escala musical. Este es un gran ejemplo de lo que ocurre en casi todo el paleolítico medio, no hay ningún silbato que demuestre haber sido fabricado intencionadamente por los neandertales, aunque eso no significa que no los usaran con una finalidad musical probablemente no desarrollada. En líneas generales, es difícil aceptar las manifestaciones musicales en el homo sapiens neanderthalesis , al menos sobre materiales que hayan permanecido en el registro arqueológico.

EL ORIGEN DE LA MÚSICA ENTRE LOS SERES HUMANOS ANATÓMICAMENTE MODERNOS

Son muchas las pruebas que demuestran la aparición de la música desde comienzos del paleolítico superior (auriñaciense y gravetiense). A partir de ese momento se documenta la existencia de algunos instrumentos musicales: Flautas y silbatos fabricados con huesos largos de ave, de ciervo o reno y perforados; Xilófonos formados con grandes huesos de mamut pintados hallados en los restos de una antigua cabaña de época gravetiense en Mezin (Ucrania); rodetes del magdaleniense que han sido vistos por algunos autores como elementos de sonaja; representaciones rupestres como las de la cueva de Trois Freres, en las que aparecen brujos o chamanes disfrazados de animales y portando instrumentos musicales de cuerda. Por tanto desde el paleolítico superior sabemos que existían instrumentos de música de cuerda, viento y percusión.

Si estudiamos detenidamente algunas de estas pruebas podemos extraer interesantes conclusiones , es el caso de las flautas de Isturitz de hace unos 35. años BP, su perfección técnica nos hace pensar en la existencia de instrumentos musicales anteriores que no hemos encontrado todavía en el registro arqueológico, además es innegable la existencia de cánticos, música de percusión manual y fórmulas de baile que deben de haber existido independientemente de los instrumentos musicales. Estas prácticas pudieron ser realizadas por el neandertal, sólo que es imposible tener pruebas de ellas.

CONCLUSIONES

Con este trabajo podemos extraer varias conclusiones.

La primera conclusión es que el origen del comportamiento simbólico (ornamentos personales, uso de pigmentos, el lenguaje, la música, el arte, las industrias complejas, sistemas de anotación y los enterramientos) constituye un tema de investigación multidisciplinar sobre el cual no existe una hipótesis suficientemente científica que explique los orígenes del mismo, y cualquier valoración al respecto debe ser por consiguiente considerada provisional.

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