














Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: El español normativo, Profesor: Consuelo Garcia Gallarin, Carrera: Español: Lengua y Literatura, Universidad: UCM
Tipo: Ejercicios
1 / 22
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!















Universidad de Va lIadolid
Hace justamente un siglo una de las grandes preocupacio- nes era el miedo a que la lengua española sufriera la misma frag- mentación lingüística que dio lugar a las lenguas romances. Hoya cien años de 1898 comprobamos que se trataba de un temor infun- dado a la vez que los estudios que se van publicando pintan un variadísimo mapa dialectal enmascarado en parte por el habla culta de las grandes capitales y las grandes obras literarias.
Como profesores y profesionales dedicados a la lengua, no dudamos en enseñar el español estándar. Pero tampoco podemos descuidar la introducción de elementos procedentes de distintos registros. Llegado el momento adecuado habrá que mostrar una sensibilidad ante otras variedades del español, momento en el cual debemos tener en cuenta las necesidades de nuestros alumnos (su lugar de origen, sus perspectivas de empleo o de negocios, etc.).
Por otra parte, será probablemente el léxico lo primero que llame la atención al empezar a aprender una lengua nueva. Poste- riormente, sea cuál sea el enfoque que tomen nuestros estudios, volvernos a enfrentarnos una y otra vez con el léxico. Si estudiamos textos antiguos, nos encontramos con esquemas de derivación -"sufijos no productivos"- que ya no se dan en la lengua actual y que suscitan cierto "asombro" en todos los lectores. En otras oca- siones, al leer textos de otras variedades de una lengua dada, tro- pezamos con voces que se entienden, incluso fuera de contexto,
(^252) Deborah Dietriek
pero que en nuestro idiolecto "se dirían se otra manera", Final- mente, como profesores, hemos tenido la obligación de ir introdu- ciendo a nuestros alumnos en los esquemas de derivación como parte de su aprendizaje; luego, sin lugar a dudas, hemos tenido que decidir si corregir o no a un alumno cuando, al aplicar un sufijo posible a una raíz, el resultado -aunque resulte perfectamente comprensible- no está recogido en el Diccionario de la Real Acade- mia. Una posterior indagación por parte del profesor puede apun- tar hacia un arcaísmo leído en un texto literario, una forma dialec- tal aprendida de un profesor o de un amigo por correspondencia o acaso sea fruto del naciente saber lingüístico del alumno. Consta- tamos una vez más la arbitrariedad del lenguaje y, a la vez, el hecho de que la lengua se hace y rehace lenta y calladamente pero de una forma continuada.
Ésta es la primera reflexión que tuve tras la lectura de los treinta y siete cuentos que configuran el libro titulado Cuentistas cruceños que llegó a mis manos durante una de mis estancias en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), Esta ciudad, capital del departa- mento del mismo nombre, es en la actualidad la segunda ciudad más importante de Bolivia. En los últimos treinta y cinco años ha experimentado un crecimiento enorme, -alberga más de un millón de habitantes-, si bien aún conserva gran parte de su antiguo ser.
Como sucede con tantas ciudades americanas, la primitiva población, fundada por Ñuflo de Chaves en 1561, sufrió varios tras- lados -siempre dentro del Oriente boliviano- hasta su estableci- miento definitivo en el lugar actual hacia 1630'2). Hoy Santa Cruz
(1) Róger de Barneville Vázquez (editor), Cuentistas cruceños, 3" edición, La Paz, LibrerÍa- Editorial "Juventud", 1991. (2) German Coimbra Sanz, Diccionario enciclopédico cruceño, Santa Cruz de la Sierra, Fondo Editorial Banco de la Unión, 1992 s.u. Santa Cruz; Rernando Sanabria Fernán- dez, El habla popular de Santa Craz, La Paz, Librería Editorial "Juventud", 1992, p. 17; Deanna Swaney and Robert Strauss, Bolivia, 2'" edition, Australia, Lonely Planet Publi- cations, 1992, pág. 313
254 Deborah Dietrick
especial (0); otros vieron la luz en la Chiquitanía, zona de misiones jesuíticas donde las culturas indígena y española entraron en estrecho contacto. Fuera ya del departamento de Santa Cruz, hay autores de Oruro, ciudad situada a 3.700 metros de altura en una región minera. El noventa por ciento de los habitantes de Oruro, una de las ciudades más coloristas de Bolivia, son indígenas de habla aimara "". Finalmente, hay una buena representación de escritores nacidos en el departamento del Beni, situado al norte de Santa Cruz y caracterizado por su clima tropical, su selva y sus ríos")).
Santa Cruz sirvió de punto de aglutinación en el momento en que estos autores accedieron a estudios secundarios o universi- tarios aunque posteriormente sus caminos volvieron a divergir. Mientras los que se entregaron a la carrera diplomática se mar- charon a distintos puntos del extranjero, los políticos se establecie- ron en La Paz y los profesionales, entre los cuales se cuentan varios ingenieros, hubieron de trasladarse a su lugar de destino.
Todo esto redunda en el carácter y las características de su producción literaria y el lenguaje de las narraciones que configuran los Cuentos cruceños: alIado de elaboraciones literarias de cuentos tradicionales aparecen viñetas costumbristas y no faltan ni cuen- tos infantiles ni relatos fantásticos. En el plano de la lengua encon- tramos voces y raíces indígenas junto a voces cultas.
(6) Cfr. Hernando Sanabria Fernández, El habla popular de la Provincia de Vallegrande (separata de los nos. 16 al 22 de la Revista de la Universidad Autónoma "Gabriel René 11!{oreno"), Santa Cruz de la Sierra, 1965; Deborah Dietrick, "Aproximación al habla popu- lar de Valle Grande (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia): Fonética y léxico", Actas del V Congreso Internacional de 'El c¡;pañol de América' (Burgos, 1995) (en prensa); [dcm., "Rasgos morfosintácticos del habla popular de Valle Grande (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia)", Anuario de Lingüística Hispánica. Universidad de Valladolid (en prensa). (7) Las Tradiciones y leyendas chiquitanas, 2" edición (Imprenta "SIRENA", Santa Cruz de la Sierra, 1981) de Héctor Landívar Flores permiten comprobar esa mezcla de elemen- tos. Para la presencia de la cultura europea en la Chiquitanía, cir. Deborah Dietrick, "Aproximación a las bibliotecas de las misiones jesuíticas de la Chiqnitanía (Bolivia), Homenaje a don Germáa de Granda Gutiérrez. Universidad de Valladolid (en prensa). (8) Xavier Albó. Bolivia plurilingüe. Guia para planificadores y educadores, 2 tomos (más un cuaderno de mapas), La Paz, UNICEF-CIPCA, 1995 (especialmente tomo 1, págs. 88-961. (9) Deanna Swaney and Robert Strallss, págs. 209, 369.
Deri~ación V composición en el español de América: a propósito de cuentos cruceños ... 2SS
Nuestro estudio versa sobre los esquemas de derivación y cuestiones conexas en estos cuentos.
Hace algo más de un cuarto de siglo lorgu lordan (lO: señala- ba la gran facilidad que tiene el español frente a otras lenguas romances para acuñar nuevas voces mediante esquemas de deri- vación. Aunque encuentra ejemplos ya en los primeros textos lite- rarios españoles y tampoco faltan en la Edad de Oro, es en nuestro siglo cuando destaca la frecuencia del fenómeno. La explicación ha de buscarse en la historia externa de la lengua: en el carácter inno- vador del castellano y en el hecho de que nuestro órgano legislador, la Real Academia Española, data de una fecha relativamente tar- día y no tuvo la misma influencia que en otros países.
Para Dieter Messner'(\ el léxico es la parcela de la lengua que más cambios experimenta. Este autor echa en falta un estudio del léxico español del siglo XX, en el cual, aparte de las palabras que caen en desuso y los neologismos, habría que tener presente los cambios semánticos.
Entre los múltiples problemas que plantea el estudio de la formación de palabras, José Moreno de Alba (12) reflexiona sobre la polisemia u homonimia de los sufijos. El sufijo /-ada/, por ejemplo, es I'colectivo'/ en caballada, significa I'golpe'/ en cachetada, marca un I'espacio determinado'/ en entrada, mientras que criada desig- na una /'persona'/ y posada un tipo de I'hospedaje'/. Llega a la con- clusión de que se trata de un único sufijo que se presta a una sub- clasificación semántica e insiste en la importancia de la base. En su libro Usos anómalos de los sustantivos verbales en el español actual Jesús Pena Cl31 estudia estos derivados desde tres
(10) Iorgu Iordan, "Observaciones sobre la formación de palabras en español," Actas del JII Congreso Internacional de Hispanistas, México, Colegía de México, 1970, págs. 443-51. (11) Dieter Messner, "Anotaciones al léxico español actual," Homenaje a Á/varo Galmés de Fuentes, n, Madrid, Gredos, págs. 19-23. (12) "Sobre la formación de palabras en español," Anuario de Letras, 1977.15, págs. 69- (especialmente pág. 92). (13) Verla (Anejo 6), Santiago de Compostela, Universidad, 1976, págs. 6-9. 12-13, 33, 52-56,
Derivación y composición en el español de América: a propósito de CUet7f09 cruceíiol ••• 2>
El estudio de un pequeño número de sufijos permite a Silvia Faitelson- Weiser (16) delimita tres grupos de americanismos. El americanismo de frecuencia supone una especialización o pre- ferencia semántica por un matiz de un sufijo polisémico en deter- minadas zonas geográficas (friolento o catarríento, que responden a la definición <que padece de S (mucho». La variación genérica que se detecta en el habla rural o vulgar de Ecuador y Argentina en pleitista / pleitista y en la que se documenta la pervivencia de una antigua tendencia del español supone un regionalismo sufi- jal morfosemántico. En tercer lugar, el empleo del sufijo / -shca / que se añade a bases adjetivas (seboyashca, /'10 que está seboso'!) en una variedad del español ecuatoriano supone un regionalismo sufijal morfológico, ya que dicho sufijo es desconocido en el "español general". Nuestro corpus aporta ejemplos de casi todos estos fenóme- nos: arcaísmos, neologismos, voces que se documentan pero cuyo significado, deducible a partir del contexto, no aparece en los dic- cionarios consultados, aparte de otros fenómenos ortográficos, fonéticos y morfosintácticos. Comprobaremos que, efectivamente, en líneas generales el simple contenido del sufijo derivativo, en ocasiones ayudado por el contexto, es suficiente para deducir el nificado de las voces no recogidas en los léxicos.
Una vez preparado el corpus, procedimos a intentar docu- mentar las voces en los tres conjuntos de diccionarios que figuran en nota junto con las siglas que empleamos para identificarlos f17'.
(16) "Tipos de 'regionalismos sufijales' en el español de América", en Actas del IJI Congreso Internacional de 'El espaliol de América' (editores César Hernández et al. ). III, Valla- dolid, Junta de Castilla y León, 1991, págs. 1.111-19. (17) AS Diego Abad de Santíllán, Diccionario de argentinismos de ayer y de hoy, Buenos Aires, Tipográfica Editora Argentina, 1975. AW Antonio Alcalá Wenceslada, Vocabulario andaluz.< reimpr., Madrid. Gredos, 1980. BS Brian Steel, Diccionario de americanismos, Madrid, Sociedad General Española de Librería, SA, 1990. CP ,loan Corominas y José Antonio Pascual. Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico, 6 tomos, Madrid, Gredos, 1986.
2S8 (^) Deborah Dietrick
Empezamos por los diccionarios panhispánicos (DRA, MM); segui- mos buscando las formas no documentadas en diccionarios de ame- ricanismos, ya de tipo general (G, R, S, BS), ya de carácter especí- fico (AS, AW, M). Finalmente recurrimos a diccionarios y estudios del español de Bolivia (FN, HS, DEC, VG). También consultamos el Diccionario crítico-etimológico de Corominas-Pascual con el fin de documentar posibles arcaísmos.
Los resultados de nuestra pesquisa no difieren de los que encontramos en otros estudios del léxico y, por otra parte, tampoco resultan sorprendentes al contrastar los datos con la historia de esta región. Aparecen algunos arcaísmos y voces dialectales alIado de americanismos que tienen una difusión general. Cuando los dic- cionarios aportan una delimitación geográfica, destacan las refe- rencias al Cono Sur (Argentina, Uruguay y Chile), mucho más fre- cuentes que palabras registradas en países andinos. Por último,
(17) DEC Germán Coimbra Sanz, Diccionario enciclopédico cruceño, Santa Cruz de la Sie- rra, Fondo Editorial Banco de la Unión, 1992. DRA Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, 21" edición, Madrid, Espasa Cal pe, 1992. FN Nicolás Fernández Naranjo, Diccionario de bolivianismos, 4" edición, La Paz, Editorial "Los Amigos del Libro", 1980. G Pablo Grosschmid y Cristina Echegoyen, Diccionario de regionalismos de la len- gua española, Barcelona, Editorial Juventud, 1988. M Augusto Malaret, Vocatalario de Puerto Rico, 2"" printing, New York, Las Ameri- tas Publishing Company, 1955. MM María Moliner, Diccionario de uso del español, F edición en CD-ROM, Madrid, Gredas, 1996. R Renaud Richard (coordinador), Diccionario de hispanoamericanismos no recogi- dos por la Real Academia, Madrid, Cátedra, 1997. S Americanismos. Diccionario Ilustrado Sopena. Barcelona, Editorial Ramón Sope- na, S.A., 1982. SC Remando Sanabria Fernández, El habla popular de Santa Cruz, 4" edición, La Paz, Librería-Editorial "Juventud", 1992. VG Rernando Sanabria Fernández, El habla popular de la Provincia de Vallegrande (separata de los nos. 16 al 22 de la Revista de la Universidad Autónoma "Gabriel René Moreno"), Santa Cruz de la Sierra, 1965.
(^260) Deborah Diefrick
Bolivianismos
arrocillar (DEC), auringa (sic) (DEC), buey-caballo (DEC), burrera (DEC), correista (DEC), cuentero (FN, definición más ajustada que la del DRA), chacarismos (DEC), chaqueado (DEC), chocolatal (DEC), dañinera (DEC), embolsillar (DEC), ensillado DEC), erogar, guarayo (DEC), lauaje (DEC), Uñada (DEC), pascar, (DEC), peladar (DEC), pelado (DEC), puebleño (FN), punilla (DEC), siringuero (DEC), tatilo (DEC), tutumada (DEC), vacada (DEC), vadero (DEC). Voces sin documentar
acuotar, amartelo, arrasador, asuramiento, batracial, calmosamente, cataclístico, capitosamente, caíiuelar, cimbreador 'utensilio', desfleca dura, empavorecedor, espejoso, gordazo 'pez gordo', interminablemente, lindota, nalguero, [el muy] parador, pedido 'pedida', pestañeada, policiario, radia- lista 'profesión', ratear 'regañar', remonte, resecado, rodeador 'profesión', sapiente, sugestivamente, tajibal, torturante, triviable, [hormiga] trozado- ra, vaqueada, vargasviliano, viboreante, viperinamente.
La segunda parte del estudio se destina a las variantes de las voces del corpus, en el plano de la forma y en el del significado.
Cuestiones generales Confusión de lexemas El primer hecho que llama la atención al estudioso es la con- fusión de lexemas, prefijos o sufijos que no creemos fruto de una errata de imprenta y que tampoco pueden atribuirse al deseo del autor de registrar el uso popular.
avientar (por orientar)
casanwntero (por casadero)
dentrar,¡9) (por entrar)
"Bueno, voy y Vd. don pueblero, atice el fuego, no lo deje apagar (. .. ), hágale llama, así me avientará al regreso ( ... )"
"Cuando un joven "casamentero" aspiraba a tener una relación de amistad con una señorita de quien gustaba ( .. .)"
"¿Por qué no dentro a mirar un ratito uno de estos bailes ... ?"
(19) R. Richard (op. cit.) documenta dentrar en Ecuador, Argentina y otros países. Podría interpretarse bien como derivado del adverbio dentro bien como un verbo parasintético con prefIjo de. En este sentido recuérdese la forma leonesa y andaluza dir con do tica (cfr. Alonso Zamora Vicente, Dialectología espanola, 2" edición, :\1adríd, 1979, págs. 196, 327).
Derivación y composición en el español de América: a propósito de cuentos cruceños ...^261
entrechar (por estrechar)
"Querido como era, nadie quiso faltar para entrecharlo en un abrazo y expresarle sus mejores augurios." Confusiones ortográficas y fonéticas
En este apartado se recogen ejemplos del fenómeno contra- rio: el alejamiento de la norma ortográfica que se documenta pre- cisamente en aquellos cuentos en los que el autor pretende reflejar el habla popular. Pérdida de la -d- intervocálica: aguarapao, ensebao Seseo: refusilar 20 '
Pérdida de consonantes implosivas: gordiflón, majablanco
Metátesis: "¡Estás hecho un Nazanerof"<
Confusión de sufijos (-ía por -ia): "La plata no aliviaba las lacerías del menesteroso." Presencia de diptongos romances en sílaba átona
Una de las características de la sufijación en español es el alargamiento de la palabra con el consiguiente desplazamiento del acento. Relacionada con este hecho, es la propensión del español americano a la conservación de diptongos romances en sílaba átona (23'. Lo cierto es que el español peninsular no está ajeno a este pro- ceso, como prueban los siguientes ejemplos entresacados de los cuentos y documentados en la última edición del Diccionario de la Real Academia Española: afiebrado; cuentero, huesudo, pueblero y ruedero. En otros casos los cuentos cruceños emplean formas que contrastan con la norma del diccionario: avientar (DRA aventar) y siestear (DRA sestear).
(20) El contexto es: "ostentando dos grandes anillos que refusilaban al accionar". Coromi- mas-Pascual (s.v. fusil) recoge pg. fuzilar y casto ant. foqilar /'relampaguear'l, indicando que el leonesismo pasó a Ecuador y Argentina. R. Richard (op. cit.) documenta refusi- lar, variante rechazada por Corominas-Pascual, en Argentina, Ecuador y Bolivia. (21) Variante cruceña de manjar blanco, dulce que se hace con leche, azúcar, harina de arroz tostada y canela (cfr. DEC). (22) Comentario hecho a un joven que acaba de tener su primera experiencia con la caza: los peligros del bosque y los inconvenientes del terreno (las enredaderas y las espinas). (23) Yakov Malkiel, "The Ji'luctuating Intensity of a 'Sound Law': Sorne Vicissitudes of Latin e and o in Spanish", Romance Philology, 1980. XXXIV, págs. 48-63.
Derivación y composición en el espaíiol de América: a propósito de cuentos cruceños .•. 263
maizal
tutumada DEC 'Contenido de [una vasija hecha con la cáscara de una tutumal'.
yucal
chocolatal
Dialectos caribes taíno mahis CP. caliña tutón DEC I'Calabaza de forma esférica'/.
Voz carihe de origen quiché yog + ca DEC /'planta cuya raíz es útil para la alimentación humana y en la pre- paración de almidón'/.
Nahua ¿poco-kakawa-atl? CP De formación incierta /'bebida de cacao y ceiba'l. Quechua
canchón DEC 'Patio en la parte kánca CP frecinto, empalizada, patio'!. posterior de la casa, generalmen- te cerrado por muros o setos vivos' canchero R (Arg./Ur.) 'Seguro de si mismo, relajado; consciente de dominar la situación',
chacarismo DEC 'Conjunto de chacras o chacos' chaqueado DEC 'Terreno des- montado y quemado que se prepara para la siembra'.
cotudo CP 'Que tiene hocio'; DEC 'tonto'.
guagua CP 'Niño de teta',
opería DEC 'Sandez, disparate, tontería'.
pascar DEC 'Acampar en [un lu- gar donde hay agua y árboles para guarecerse 1'.
punilla DEC 'Extremo anterior del rancho que se usa como sala, comedor y también para guardar las indumentarias del caballo'.
cákra CP fhuerta, campo de riego labrado y sembrado' l.
'koto CP fbuche'l.
wáwa CP Voz probablemente onoma- topéyica. upa DEC /'mudo, idiota'/.
páskai CP /'desatar, desligar'/.
púna CP I'tierras altas de la Cordi- llera'/.
264
camba DEC 'negro'. 'Indio de es- guaraní cambá. tirpe chiriguano; campesino de sangre india de las provincias centrales'.
Deborah Dietrick
Familia guaraní
tajibal. guarayo tayi DEC /'nombre de distin- tas variedades de árbol'/.
siringuero DEC 'Trabajador que se ocupa de la recolección del látex de la siringa o árbol de go- ma'.
Lusismos
seringa DEC Bót. Hevea brasilensis, familia Euforbiácea, más conocido como árbol de goma.
Cultismos
Aparece un reducido número de derivados cultos con acento esdrújulo, entre los cuales uno no se documenta en las obras con- sultadas: cataclístico.
Lang considera que el gentilicio -ano se utiliza como sufijo culto cuando la base es un nombre propio, como es el caso de "[el auge de la literatura] vargasviliana"'2(j,.
Composición A lo largo de las páginas del libro se documenta una rica variedad de voces compuestas, si bien el procedimiento en sí no destaca por su frecuencia. Frente a los esquemas típicamente españoles - N. + O.D./ escarbadientesl o ISust. + Adj./ majablanco, boa constrictor, aparece IAdv. + V./, {sujeto] bienquisto, [sus mis- mos] malquerientes. Tampoco faltan reduplicaciones onomatopéyi- cas (guagua 'niño de teta') ni formas cuyos constituyentes son lexe- mas griegos (hidrosaurio, voz sin documentar que aquí hace referencia al 'caimán'). Un procedimiento bastante frecuente en esta documentación boliviana es la yuxtaposición de dos lexemas
(26) Mervyn F. Lang, Formación de palabras en español. Alorfología derivativa productiva en el léxico moderno, Madrid, Cátedra, 1990, págs. 251-52. El autor en cuestión es el escritor colombiano Vargas Vila, que Fel'nando Díez de Medina (Literatura boliviana, 48 edición actualizada, La Paz, Editorial "Los Amigos del Libro", pág. 2481 califica como "novelador" y al que culpa del mal gusto de la narrativa boliviana del siglo XX.
(^266) Oeborah Oietrick
'extremo del rancho que se utiliza como sala, comedor y salón y como lugar para guardar los aparejos del caballo'), y gramilla (Arg. 'planta gramínea que sirve para pasto').
Aparte de su valor primitivo los sufijos aumentativos -azo y -ón destacan por la frecuencia con que significan /'golpe'/, sin estar ajenos a la lexicalización: gordazo 'pez gordo', surazo (G, Cono sur 'viento fuerte del sur'), canchón e higuerón (DEC, 'Bot. Ficus monc- ki, familia de las moráceas'). Aunque Lang{1()) atribuye un "fuerte tono peyorativo" a -udo, creemos que no siempre se cumple:
"Para aquel negrazo corajudo era inconcebible la saii.a cobarde de este hombrecillo repugnante".
Tampoco es cierto que el sufijo -ingo tenga un significado peyorativo-humorístico(3l\ en el departamento de Santa Cruz, donde es propio del hablar familiar e indica /'inmediatez'/: auringa (sic) (HS, sub voce), ratingo.
Sustantivos Denominales
El sufijo -ada se caracteriza por la polisemia. Entre las voces que no se documentan está tutumada /'cantidad'/ y "[sin una] pestañeada [que delatara la mentira] I'acción repentina'j'J2l. En esta zona de muchos y grandes ríos, el pescado supone una fuente ali- menticia y, a falta de cañas de pescar, los cruceños se sirven de una liñada o "cuerda larga y delgada usada en los anzuelos, por lo común no sujeta a una caña sino a un palo o un árbol" (DEC). La otra fuente de vida en esas grandes llanuras es la cría de ganado vacuno. Por especialización léxica, se diferencia vacada (DRA
(30) Op, cit., pág. 157. (31) Op. cit., pág. 163. J.B. Selva (Thesaurus, 1949.V, págs. 192-218) lo considera un SUfIjO americano y apunta que aparece en palabras indígenas y en voces de origen africano, hecho que no se constata en Santa Cruz. (32) Abad Santillana recoge pestafiada que define corno /'un solo movimiento de las pesta- ñas'l.
Derivación V composición en el español de América: a propósito de cuentos cruceños ...^267
/'manada de ganado vacuno'/ de vaqueada, voz que no documenta- da pero que ha de relacionarse con vaquear (DRA 2. Arg. Practicar la vaquería o caza de ganado salvaje'/). Estas dos voces son lexica- lizaciones a partir del significado /'conjunto'/.
La acepción básica del sufijo -al (variante -ar) (33) es nugar de cultivo'/: chocolatal (DEC), tajibal o /'conjunto de plantas'/ arro- cillar, cañuelar (34); peladar (DEC 'erial') obedece a este mismo matiz. María Moliner identifica un significado de /'abundancia'/ que permite explicar tierral (G, BS 'polvareda'), mientras que batracial (35) (sin documentar) respondería a /'lugar de'/.
También comparte el significado /'lugar de'/ el sufijo -ario en la palabra leprosario (G, Cono Sur, 'leprosería').
/'Cualidad'/ parece ser el significado de los sufijos -ería (ope- ría 'sandez') y -era (burrera DEC 'disparate, tontería').
-Ero apunta hacia el /'oficio'/ en gallero, siringuero, vadero (DEC) y este mismo sufijo alterna con la variante -era como mar- cador de /'utensilio'/ en el americanismo tranquera y nalguero (sin documentar) 1361. Una vez más dañinera (DEC 'travesura' contradi- ce la norma al tener una base adjetiva.
y mucho más se aleja el derivado en -ismo de la norma. Según Lang(371, este sufijo señala una "cualidad del primitivo" y se aplica preferentemente a movimientos políticos y sociales y a nue- vos deportes. Según el DEC la definición de chacarismos (en plural en la entrada) es /'conjunto de chacra o chacos; trabajos agrícolas'/.
(33) En su artículo "Formaciones adjetivas en -al, -ar en cinco prosistas del s. XV" (Studia Zamorensia, Salamanca, 1987. VIII (2), págs. 35-49) M" Jesús Mancho Duque descubre una regla morfonológica que permite explicar la elección del alomorfo -al o -aro (34) Tanto el arrocillo (DEC Oriza latifolia o Aprella orizoides) como la cañuela (DEC Fes- tuca eliator) son excelentes pastos para el ganado. Recuérdese lo dicho acerca de la eco- nomía cruceña. (35) La cita textual es "Recordó la palabra butracial para designarles su ubicación a los tenorios del pantano". (36) El pantalón chupao y con sólido fuerzo de nalgueros y rodilleras de telas de otro color. Nótese el cambio de género: rodilla-> rodillera pero nalga -> nalguero. (37) Op. cit., págs. 178-79. Tampoco hemos podido documentar el significado de /'conjunto'/ en la Mariología histórica del español de Manuel Alvar y Bernard Pottier (Madrid, Gre- das, 1983).
Derivación y composición en el español de América: a propósito de C1I6IIfOl cruceñol ••• 269
Sin embargo, en el caso de carpidor, los diccionarios recogen únicamente la acepción de finstrumento'l. No hemos documentado la forma rodeador, si bien el contexto permite ver que se trata cla- ramente del derivado verbal de rodear (DRA 8. Nic. Col. Cuba P Ch Arg. 'reunir el ganado mayor en un sitio determinado, arreándolo desde distintos lugares donde pace'), y tampoco se ha encontrado una definición adecuada para la tercera voz. La cuarta palabra cimbrador se cita aquí como un finstrumento'l, mientras el DRA recoge únicamente la definición del adjetivo 'que cimbra'.
"con los pesados dispositivos de "tronco" y "cimbrador" cazaba gatos monteses y zorros (.. .)"
Los cuentos proporcionan un buen números de derivados en -ión. Las voces formadas a partir de participios irregulares latinos hoy son arcaísmos: permisión 'permiso', punción 'punzada'. Otras, sin embargo, llaman la atención del lector:
"al pie de un algarrobo que mantenía pendientes de sus gajos algunas vainas en maduración."
"se detenían unos junto a otros a esperar que les llegase el turno de entrar a la trituración del trigo y el maíz."
Entre los derivados en -miento se encuentran dos arcaísmos: abajamiento (MM) y asuramiento (sin documentar). En otros casos el derivado encuentra competencia en otro sustantivo de la misma raíz: juzga miento (juicio, señalamiento (señal.
Derivación regresiva
Los tres alomorfos I-a, -e, -01 tienen la misma intención deri- vativa y Lang señala que la elección de uno u otro sufijo parece ser arbitraria '42). Por otra parte, en el artículo "Algunos postverbales en Cuba" (43) las autoras comprueban que las terminaciones cubanas
(41) Corominas-Pascual documenta asurar fquemar, abrasar'/ en el Quijote (1615). (42) M, Lang, págs. 193-96, La única excepción es el sufijo átono -ea que selecciona verbos en -ear. (43 JGraciela Pérez y Gisela Cardenas, Anuario L/ L, Academia de Ciencias de Cuba, 1975,6, págs, 35-88.
(^270) Oeborah Oietrick
no siempre concuerdan con las peninsulares y señalan que estos derivados tienen una semasia propia, por lo que no cabe clasificar desespero (desesperación) como sinóminos.
Con una única excepción (pedido 'petición de mano', sin documentar), todos los derivados regresivos derivan de verbos de la primera conjugación y las terminaciones preferidas son I-a, -o l. No hemos podido documentar amartelo (el DRA recoge amartelamien- to) y en el caso de llamado, el DRA remite a llamamiento. En esa misma línea, aunque el María Moliner incluye falla y desgano, expresa su preferencia por fallo, desgana. El caso más interesante, sin embargo, se encuentra en queda (el significado contextual 'per- manencia nocturna fuera de la casa familiar' no se ha podido docu- mentar,).
"Ahora se explicaba ellas las frecuentes quedas de Valerio fuera de casa, hasta avanzadas horas de la noche (. ..)"
Adjetivos
Denominales
El grupo más numeroso lo forman los adjetivos en -oso, de los cuales todos figuran en el DRA excepto "espejosa [lagunar, donde se ejemplifica la marcada tendencia a anteponerse el adjeti- vo al núcleo. Despacioso, cuya base es adverbial, supone una excep- ción a la regla derivativa general.
Los adjetivos en -ero admiten la paráfrasis I'de + S'I "brisas camperas" - o bien I'que + VI - "calabazas rastreras" -, lo que pone en duda el hecho de que este sufijo admita únicamente bases nomi- nales. Se documenta, además, otra derivado de base adverbial: delantero ("cerca del patiecillo delantero"). Canchero 'seguro de uno mismo' ha sufrido un proceso de lexicalización.
La única voz que no se documenta es un derivado en -ario: "[fuerzas] policiarias" I'fuerzas del orden público'l.
Deverbales
Destaca "[cuestiones] triviables" como único ejemplo en todo el corpus de un derivado inaceptable porque no respeta la regla morfológica: la base de los adjetivos en -ble ha de ser un verbo.