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paso a paso de como desarrollar un emprendiemiento empresarial
Tipo: Esquemas y mapas conceptuales
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Como lo han ratificado estudios, el emprendimiento se puede aprender. Por tanto, es susceptible de que esté alimentado por procesos, métodos, procedimientos, buenas prácticas. Y en todos y cada uno de dichos componentes hay una serie de pasos mínimos que ningún emprendedor debería pasar por alto. En esencia y de manera general, el emprendimiento está compuesto por cinco fases o etapas:
Se trata de ser sensible para detectar una anomalía o necesidad que esté demandando el mercado. Los mayores expertos en emprendimiento convergen en que el hacer esfuerzos para cubrir ese “dolor” de los consumidores se convierte en una de las grandes posibilidades para los emprendedores. De hecho, mucho se habla de apuntarle a la base de la pirámide, donde pueden estar las necesidades más apremiantes y, por ende, donde se multiplican las oportunidades. La obra del escritor Steven Johnson, uno de los mayores divulgadores sobre ciencia, tecnología e innovación, hace hincapié en este aspecto. En su célebre y recordada charla TED sobre “de dónde provienen las buenas ideas”, pone el ejemplo de cómo en un pueblo africano, ante la falta de recursos para incubadoras, y en todo caso, para su costosa reparación, que incidía en la mortalidad infantil (el problema), se aprovechó una extraordinaria capacidad existente en el lugar. En efecto, la gran fortaleza era el consistente y buen funcionamiento de las camionetas, el medio a través del cual se dinamizaban la mayoría de las actividades de la población. Lo que se explotó fue la oportunidad de ensamblar ese tipo de artefactos, las incubadoras, con los repuestos de los vehículos, mucho más económicos que los de cualquier incubadora de 40.000 dólares. Al fin de cuentas lo que proliferaba y funcionaba óptimamente. Los beneficiados: los recién nacidos en medio de las precariedades. Una de las tantas lecciones de dicho episodio, como lo es no desperdiciar recursos, es que se puede hacer mucho, con poco, y de gran impacto (dado que se resuelven problemas), hecho que se conoce en el ámbito del emprendimiento como innovación frugal. Así las cosas, de lo que se trata es de moverse a través de esos hallazgos, también conocidos como ‘insight’, que es aquello que permite evolucionar en ideas que den paso a un
emprendimiento, conceptúa el ingeniero y magíster en Antropología Alejandro Gómez Cano, docente de emprendimiento del CESA. En tanto haya soluciones viables y asequibles ante problemáticas, habrá receptividad para adquirir esa solución que resuelve un aspecto de la vida.
Tras ese ejercicio de descubrimiento (problemas, anomalías), el emprendedor está llamado a poner sobre su mesa posibles soluciones. Es este ejercicio de conformación de alternativas lo que se conoce como ideación. Para Alejandro Gómez, empezar procesos de ideación sin hacer una adecuada identificación del problema puede ser tan efectivo como pescar con dinamita. “Es mucho más enriquecedor un proceso de ideación cuando existen esos ‘insight’ muy claros que le sugieren al emprendedor el reto que podría resolver”. A partir de ese momento, el emprendedor empieza el ejercicio de ideación, en el cual le da paso a lo que se conoce como prototipo conceptual. Muy a menudo, este prototipo conceptual es algo etéreo e intangible. Aun así, le permite al emprendedor testear esa posible solución con clientes o consumidores a través de encuestas, entrevistas, focus group, observación participante, herramientas comunes en la etnografía.
Uno de los aspectos que más abruman a los emprendedores, a quien lo acompaña de forma latente el pálpito de que tiene la solución en sus manos, es el afán de empezar a vender. Sin embargo, entre la idea y facturar hay un punto intermedio que es validar, quizás el verbo rector del emprendimiento. Comparable con lo que es el método científico, validar es, en esencia, un proceso de experimentación en el que se someten a prueba las hipótesis formuladas. Las pruebas no son más que una constante iteración en la que el emprendedor está construyendo prototipos y los está validando constantemente en el mercado. Hace mejoras en ellos, a veces en innumerables ocasiones, y de nuevo valida en el contexto. Lo que ocurre es una comunicación bidireccional con el mercado, constante, con el propósito de entender qué es lo que les genera valor a los clientes. En la actualidad, gracias a la tecnología y avances en lo digital, estas validaciones son mucho más rápidas. Conceptos como diseño de experimento, correr experimentos, testeo, comparaciones, entre otros, son los que permiten a los emprendedores avanzar de manera más expedita a como avanzarían en otro tipo de escenarios con comités, sistemas de aprobación o presupuestos anuales, habituales en esquemas empresariales.
5 pasos para iniciar tu negocio 1) Encuentra tu idea de negocio. Facilito y sin complicaciones, pregúntate: ¿hay alguna necesidad no satisfecha en tu comunidad?, ¿tienes cualidades que puedan serle de utilidad a alguien más?, ¿preparas algún platillo que te queda riquísimo?, ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre? Como ves, conque respondas a una de estas cuestiones ya tendrás por dónde empezar a trabajar para tu negocio. ¡Así de sencillo! Y empieza a desarrollar esta idea… 2) Desarrolla tu plan de negocio. Muchos lo ven como una pérdida de tiempo, pero en realidad es una inversión para tu propio beneficio. Este documento maestro te permitirá detectar cada necesidad de la empresa y cada oportunidad, e identificará aspectos y procesos que ni siquiera imaginabas que se requerían para el negocio. Cuando lo hayas terminado, serás un experto en cada área del proyecto y sabrás con detalle cuánto dinero necesitarás para abrirlo, lo que nos lleva al siguiente paso. 3) Identifica tus opciones de financiamiento. Una vez que tengas “la lista” de lo que necesitas para poner tu negocio, separa de ella lo que ya tengas (tanto en dinero como en especie) y, entonces, enfócate en lo que te hace falta. Ten en cuenta que en caso de que tengas que pedir prestado, ningún organismo financiero te aportará el 100% del costo total del proyecto, por eso hay que ser muy claros en lo que tú estarás aportando; recuerda que el negocio será tuyo y, por lo tanto, es lógico que tú también aportes algo para su realización. En México, hay algunos programas del Gobierno que te prestan hasta el 90% del costo total del proyecto, en esquemas blandos y de fácil acceso. Lo más importante a la hora de decidir cuál de las opciones crediticias te conviene más es saber la tasa de interés, el plazo del préstamo, la periodicidad del pago y los intereses por mora (en caso de que llegues a retrasarte en uno o dos pagos). No firmes nada que no hayas leído y entendido completamente. Investiga las opciones de financiación que hay en tu localidad. Suponiendo que ya tengas previsto esto, tu siguiente paso será pedir permisos… 4) Cumple con la normatividad. Existen ciertos trámites que son requeridos por ley para que un negocio opere en la total formalidad. En México tenemos 3 niveles de gobierno, y en cada uno de ellos puede haber, por lo menos, un trámite que deba hacer tu empresa.
En el gobierno federal, lo primero que se debes hacer es inscribirte en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), en el régimen que más te convenga, según las actividades que vaya a realizar tu empresa. En el gobierno estatal, se debe dar un aviso de funcionamiento en el Registro Estatal de Causantes (REC). En cada entidad federativa hay un Módulo de Asistencia al Contribuyente para orientarlo al respecto. En el gobierno municipal, existe una serie de licencias y permisos que debe tener cada negocio. Varían en cada localidad, lo más común es que te pidan requerimientos de seguridad como tener un extintor por cada cierto número de metros cuadrados, marcar las salidas de emergencia e instalar detectores de humo, entre otras. Recuerda que es por tu seguridad y la de tus clientes, así que, ¡vale la pena! También puede haber otro tipo de licencias que debas tener según el negocio, por ejemplo, los restaurantes, fondas y todo lugar que venda comida, deben solicitar una licencia de salubridad, no tiene costo y a tus clientes les dará la certeza de que preparas los alimentos de una manera higiénica. 5 ) ¡Abre tu negocio! ¿Todo listo? Ahora sí, a abrirlo con bombo y platillo… ¿Qué vas a hacer en la inauguración para tus clientes? ¿Qué promociones exclusivas tienes para ese día? ¿Por qué la gente no querrá perderse la inauguración de tu negocio? ¡Ingéniatelas!, promociones, descuentos, dos por uno, regalos, rifas, comida, membresías gratis, como dice nuestra querida Diana: ¡el cielo es el límite!… Las principales fases del emprendimiento Emprender es un proceso en el que entran en juego las capacidades que fomentamos en el alumnado CEU desde los primeros años. Es la consecuencia natural de una mente inquieta e innovadora, dirigida a aportar soluciones a la sociedad. Estos son los pasos fundamentales por los que debe pasar cualquier proyecto de emprendimiento: Definir la idea de negocio Lo primero es delimitar la idea con la que vamos a cubrir una necesidad del mercado. Aquí la innovación es la clave. ¿Cuál es tu propuesta de valor? ¿Cuál es tu ventaja competitiva? Debemos ofrecer algo diferenciador o entrar en un nicho de mercado nuevo. Analizar la viabilidad Es posible que tu idea sea muy buena, pero que no sea posible o rentable llevarla a la práctica. Con el plan de viabilidad se estudia si merece la pena ir más allá. Será necesario un estudio de mercado y de la competencia, saber qué productos sustitutivos existen, definir nuestro público objetivo con precisión y detalle, así como estimar costes y ventas. Elaborar el plan de negocio En esta hoja de ruta se plasma todo lo necesario para arrancar el proyecto. Deberá incluir las conclusiones del plan de viabilidad, el modelo de negocio elegido, las necesidades de inversión, el
Aunque algunas cosas parecen obvias, tenemos que ser honestos al analizar nuestra idea de negocio porque si te apasiona, pero no es tan rentable podrías estar desperdiciando tu esfuerzo y tus recursos. Al analizar la viabilidad del proyecto también es importante tener en cuenta cuál es la competencia directa de nuestro emprendimiento y si tiene o no cabida en el mercado. Adicionalmente, será importante preguntarnos por el perfil de riesgo y nivel de recompensa que pueda brindar el emprendimiento. Si tu idea sobrevive a esta primera etapa, estás listo para empezar el plan de negocio. De interés: ¿Qué es emprendimiento y cómo ser emprendedor?
2. Plan de negocio Crear el plan de negocio es una de las etapas más importantes dentro del proceso del emprendimiento, pero también uno que se suele tomar a la ligera. Muchos emprendedores están tan emocionados con su idea que saltan directamente a la ejecución sin hacer el plan de negocio, y tener errores en este paso puede resultar fatal más adelante. Además, es importante considerar que si necesitas buscar financiamiento, es probable que los posibles inversores te soliciten este documento. En el plan de negocios dejarás plasmado absolutamente todo: desde la idea de negocio, hasta quienes estarán en tu equipo. Será el resumen de todo lo que harás y cómo lo harás. De acuerdo con la revista Forbes , esta es la estructura de un plan de negocios promedio para que te guíes por si no sabes cómo empezar: Página de cubierta con el nombre del emprendimiento Tabla de contenidos Resumen ejecutivo del plan Descripción del negocio para que los posibles inversores tengan una idea general Antecedentes de la industria que describa cuál es la oferta actual y la ventaja competitiva de tu negocio Análisis de mercado en el que muestres que sí hay una oportunidad para tu idea de negocio Resumen de la administración en el que socialices a tu equipo y tu organigrama Plan de operaciones que muestre efectivamente las tareas del día a día y las estrategias que harán crecer al negocio Plan de marketing que revele cómo vas a difundir tu mensaje y tu producto Plan financiero en el que demostrarás cómo manejarás tus finanzas y el manejo del presupuesto con miras al crecimiento Documentos adicionales que soporten datos en el plan. Para leer: Conoce los emprendimientos panameños más destacados 3. Es hora de conseguir el capital El tercer paso, y uno de los más aterradores, es conseguir el capital para financiar tu emprendimiento y materializar tu idea. Sin dinero, no hay emprendimiento. Necesitarás un presupuesto inicial para funcionar y para sostenerte mientras se estabilizan las ganancias. El origen de ese financiamiento depende de tus posibilidades: algunos emprendedores utilizan sus ahorros, otros recurren a amigos o familiares o otros deben acudir a instituciones financieras o especializadas en emprendimiento para conseguir el capital. Cualquier que sea la opción, debes tener en cuenta que el capital sí corresponda con lo que necesitas. Todo eso debe estar planteado en el plan de negocio. En todo caso, ten en cuenta que en este punto es muy importante comunicar muy bien tu idea de negocio para que tus posibles inversores vean el potencial y decidan darte su confianza. 4. Nacimiento de tu emprendimiento
Es hora de poner todo en marcha. Una vez tengas tu plan de negocio y el capital para empezar, será hora de comenzar con el desarrollo del prototipo de tu producto o servicio, las pruebas pertinentes y, si todo sale bien, la salida al mercado. También es cuando comienzas la contratación de tu equipo de trabajo (si es que aún no lo tienes). Si aún no has formalizado tu empresa antes las entidades pertinentes, también deberás hacerlo para empezar a vender. Aquí es donde tu emprendimiento empieza a dar los primeros pasos. Asegúrate de tener todo al día y siempre estar abierto al aprendizaje. Esta etapa suele ser la que más satisfacción genera, puesto que nuestra idea por fin es una realidad, pero no debemos perder de vista el objetivo de crecimiento.
5. Crecimiento y sobrevivencia La realidad es que una gran porcentaje de los emprendimientos no sobrevive a sus primeros años. Ese resultado tiene múltiples causas: problemas en la concepción de la idea de negocio, malas proyecciones, falta de presupuesto, cambios imprevistos en el mercado, etc. Por esa razón, es importante estar preparado en la medida de lo posible para las adversidades y siempre tener en cuenta que el objetivo es crecer y sobrevivir a los primeros años. En la etapa de escalamiento es cuando un emprendimiento deja de serlo y se convierte en una empresa formal, es cuando se empiezan a ver las ganacias y la empresa comienza a ser sostenible. Lo que sigue a este paso es consolidarse en el mercado local y empezar a crecer a nivel regional y luego internacional.
Ahora ya conoces cuáles son las etapas de un emprendimiento. ¿Tienes una idea de negocio que quieres potenciar? Recuerda que en la U del Istmo somos la empresa que apoya a los emprendedores panameños. Con nuestra iniciativa Impulsa podrás pulir y potenciar tu idea de negocio de la mano de expertos y con la ayuda de múltiples herramientas de formación. Algunas de las ventajas que ofrece nuestro programa Impulsa: Sala de reuniones con pantallas interactivas, donde pueden reunirse con clientes potenciales o realizar sus presentaciones. Espacios de coworking para intercambiar experiencias con otros emprendedores, docentes o estudiantes. Tabletas disponibles según la necesidad. Área de brainstorming o cocreación. Zona de diseño para crear los recursos digitales de su emprendimiento o negocio. ¿Te interesa? Conoce nuestros programas y fórmate para convertirte en el siguiente gran empresario en la U del Istmo.