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Diana Aisenberg_ Por qué estudiar referentes personales
Tipo: Monografías, Ensayos
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Diana Aisenberg^1 Esos benditos hermanos del trabajo, del amor. Son amores que se han licuado por aquí y por allá Nos licuamos, se licuaron en nosotros, los otros , Ed Wood, Joseph Beuys, Félix González Torres, el teleteatro, César Aira, la extensión de este país, el río, Marcel Duchamp, Marcel Brodthaers, Edgardo Antonio Vigo. Claudia Del Río eferente: aquella partícula donde posamos la mirada y dejamos que lo visto nos atraviese. Hay una calidad afectiva que determina el modo de ser artista. El estudio minucioso de referentes implica el trabajo de determinación de una secuen- cia histórica, sea biográfica, cronológica, transversal, formal, personal o universal. Se ocupa de las preguntas que incumben a ca- da uno, a todas las personas, en el tiempo pasado presente futuro. Es la construcción de un itinerario de lecturas, un mapa, una cartografía, recorridos de los que el mapa da fe: superficie sobre la que se despliega una recomposición del mundo. Para cons- truir esta cartografía con precisión es nece- sario establecer criterios de organización que nos ayuden a elegir entre toda la infor- mación que contamos, cuáles son los mo- jones que nos marcaron y resultaron consti- tutivos en nuestras elecciones desde las más despampanante s hasta las más apa- rentemente insignificantes. Si bien las citas, las apropiaciones, los ready mades, los remakes , los covers ya son mani- pulaciones académicas incorporadas que no espantan a nadie, estoy invocando a un tra- bajo íntimo, sutil y delicado que si bien inclu- ye las obviedades, también las exceden. Las referencias son culturales, temporales, geográficas y por sobre todo afectivas. Doy por cierto que sin afecto no hay aten- 1 > Diana Aisenberg , 1958. Vive y trabaja en Buenos Aires. Su obra nace en el dibujo y la pintura y se expande a través de la docencia y la compilación y coordi- nación de un diccionario de arte que se desarrolla en performances, instalaciones, libros, videos. Los referentes de su obra pictórica son principalmente literarios, al punto de que en 1992 dedica una muestra entera a Felisberto Hernández (Una galería de vacas)
ción y sin atención no hay aprendizaje y que estos hitos o mojones son puntos his- tóricos o actualizados de atención. Doy por obvio que atiendo sólo lo que me interesa. Dice McLuhan: “No hay fatalidad donde existe el deseo de prestar atención”. Parentelas, grupos de amigos, incluso los supuestos enemigos, componen familias y pueden funcionar como mojones para la construcción de nuestras cartografías. No siempre son nuestros preferidos, a veces son escenas historiadas que nos permiten ocuparnos de ciertas líneas de pensamiento sin pasar por experiencias que ya han sido practicadas por otros. A esos seres les agradecemos el trabajo que han hecho para que nosotros podamos seguir nuestro cami- no por esa puerta que ya ha sido abierta. Uno de los ejes más importantes que han dado los más rápidos y efectivos resultados en mi trabajo personal y en el de otros ar- tistas que trabajan conmigo es el indagar rastrear investigar en lo que llamo referen- tes , en infinitas lecturas, ejes y propuestas. Nos encontramos ubicados en la arista de un diamante donde todas nuestras partes se refractan hacia todas las direcciones al infinito. Ese lugar casi invisible, que se pier- de en el juego de espejos, es la pálida línea que contiene la información que necesita- mos para saber dónde estamos, de dónde venimos y para dónde vamos. Dice de mí y dice en relación a otra cosa. Así como yo me veo y reproduzco, no siem- pre de cuerpo entero, a veces en fragmen- tos, los menos esperados, otros muchos se reflejan en mí. Este juego de idas y vueltas construye una peculiar ubicuidad espacial no legible linealmente sino en un sinfín de posibilidades de recorridos y andanzas. Son más de mil y uno los instantes donde los artistas nos encontramos solos, descon- fiando de las construcciones históricas, de las lecturas de obra que se producen a par- tir de nuestras propias acciones o simple- mente alejados de pares o colegas con quien dialogar. Los caminos correctos e ins- talados, no siempre nos dejan conformes. Somos responsables de nuestras alianzas y estas mismas combinan y componen los caminos de la obra. Lo que hacemos y lo que decimos que ha- cemos está ligado a una historia, a un saber a una inmensa cantidad de información que rebota sobre nosotros y estamos urgidos de guías de pensamiento para organizarnos y por lo tanto organizar el camino de la obra que es más parecido a un puente de arena que a una ingeniería pulida a la que pueda medirse en su eficiencia científicamente. Una instancia de ubicuidad interna que re- bota automáticamente sobre nuestro arte y no sólo eso, también construye el modo de artista que somos y queremos ser y nuestra posición frente al entorno, como calidad de artistas, y el modo en que nos movemos socialmente portando este nombre “artis- tas” en una sociedad a la que, nos guste o no, pertenecemos. Más allá de nosotros mismos somos parte de una comunidad, a conciencia o sin ella, pertenecemos a una historia y a un presen- te que comparte problemáticas familiares y aun así, dentro de esta comunidad, se esta- blecen corrientes, alianzas, certezas y afini- dades que no hacen más que fortalecernos incluso por la diferencia. Saturados de formatos en relación al imagi- nario del artista de hoy, los que vienen de otras realidades, los que nos exigen en las escuelas, los heredados, los soñados, hay una pertenencia, una obsesión, un camino que recorrer e investigar que ayuda a de- sentrañar una maraña que muchas veces pareciera imposible de desentrañar y, sin embargo, no lo es tanto. Investigar las referencias es un viaje de ida, un camino sin retorno, porque sólo trae felici- dad, seguridad, afianzamiento y por sobre todas las cosas, la certeza de que no esta- mos tan solos como creíamos, sino que hay muchas y variadas entidades, pensamientos, ideas, formatos, que nos unen a otros seres, en todas las artes, los medios, las épocas y geografías y en todos los caminos del pensa- miento que comparten la intensidad que sólo un artista necesita para perseguir y sostener durante una vida un quehacer que a simple vista, carece de sentido evidente, o mejor di- cho, encuentra su sentido en el sinsentido. El arte en general y las artes visuales en par- ticular son y han sido siempre tan generosas que han acogido en su contorno muchísimas versiones provenientes de distintos medios, oficios y realidades. Las posibilidades del ar- te visual son tan grandes que se necesita de toda una historia hecha de muchas historias para ser comprendidas en su inmensidad. En ciertas épocas los artistas se juntaban y escribían manifiestos, por lo general en con- tra de tal o cual realidad o tal o cual modo de ser artista. Las vanguardias se constru- yeron en gran parte por antirreferencia. No importa si es a favor o en contra de qué pa- rámetro estamos tomando nuestras decisio- nes, siempre hay cierta figura, no siempre en cuerpo de persona portadora de nombre y apellido, a la que nos entregamos para construirnos. Los quiebres que descansaron en argumentos como el antiarte, el bruto, el raro o el outsider , también tienen su familia de referencias y referentes, parentescos y calidades que los engarzan entre sí. Construimos nuestra genealogía, a partir de referentes íntimos, internos, formales, histó- ricos y contemporáneos. Los sigo adonde van, porque me interesan las respuestas que pueden darme. La construcción de ge- nealogías históricas y entre pares es el mo- do de fortalecer y afianzar posturas críticas y diferentes a los lugares comunes. Las preguntas parten del presente, las respues- tas o las no respuestas tornan al presente. La genealogía nace y parte de algo que me conforma, que me adhiere. La genealogía nos da permiso de saltar por el tiempo con un criterio entre histórico y familiar. Beuys-Joyce-Klein-Goethe-Steiner-Leonardo. Beuys Homenajea a Joyce en una lectura performática; homenajea a Klein en la hora de su muerte en 1962 en un dibujo. Mueren ambos de un paro cardíaco, Klein tenía treinta y dos años, veinticuatro años des- pués muere Beuys. Rudolf Steiner ya edita los escritos de cien- cias naturales de Goethe a los veintiún años. En 1913 habla de las tres partes de la orga- nización social que es base de la condición ampliada del arte de Beuys. Steiner creía que cada ser tenía una misión y cada pue- blo también la tenía, era pacifista y muy dis- cutido-invocaba el movilizar las fuerzas es- pirituales que habían caído luego de la Pri- mera Guerra Mundial. Habla de la unión entre lo espiritual político y económico. Beuys toma esta división de la organización social de Steiner para su te- oría del arte: “Cada trabajo guarda una es- pecie de relación con el arte”, dice Beuys que el arte ya no es un tipo de actividad ni de conjunción aislada, con algunas perso- nas capaces de hacer arte en tanto que to- das las demás deben realizar otros traba- jos. Desarrolla su teoría de escultura social observando a las abejas, hay una referencia literaria a un libro específico y una referen- cia a su temprana afición e interés por lo científico en relación a la naturaleza. Anima- les y plantas, lo inquietan desde pequeño y aparecen en su obra, no sólo en las perfor- mances con animales, plantando robles en documenta sino en la elección de los ma- teriales que utiliza para sus esculturas. Si bien la obra inventa sus precursores, so- mos nosotros los que los nombramos. Es muy importante que el que produce arte en su diferencia encuentre espacios de diá- logo para desarrollarse. Esto se entrena; la búsqueda, el reconocimiento, el encuentro y el agradecimiento. En el vuelo de recono- cimiento, se reconoce lo propio. El recono- cimiento instala una coalición histórica, pro- duce un hecho histórico, marca un hito, de- ja un mojón. Marca postura. El referente remite a un punto de partida, un disparador, una idea inicial para el desarrollo de un camino, al mismo tiempo es un mode- lo, un faro, una luz de la cual podemos deci- dir acercarnos o alejarnos. Sin lugar a du- das, un punto afectivo. Indica ubicación, a veces de partículas diminutas. Un referente es aquel que uno mira y donde uno se mira.
Referentes 4 : formales Esta figura de referente está dedicada espe- cíficamente a la materialidad de la obra. Es un estudio comparativo de todos los ítems que elige el artista como componentes de su sistema formal. Obliga a la pregunta por la formalidad de la obra, a su realización usás como forma de exhibición de tu trabajo? ¿Toca los bordes de la hoja? ¿El bastidor es indispensable? ¿El amarillo patito es del color del pato? ¿En qué tamaño de taza te gusta tomar el café con leche? y etapa de terminación. Incluye la elección del soporte, el montaje, el modo de circu- lación de obra más allá de las políticas implícitas en estas elecciones. Es un recorte forzado de la resolución en la presencia de la obra evitando recostarse en la producción simbólica metafórica narrativa que la materia despierta. Se concentra en el medio y en el modo de tratamiento que se practica. Puede in- cluir el modo de producción y procedi- miento para la realización, problemas técnicos y sus posibles soluciones y acercamientos. No importa si te gusta o no la referencia a la que estás aludiendo, o si es alguien que sentís cercano o afín, sino que el comportamiento de los materiales tenga alguna información afín a los propios. Se podría dibujar a la manera de los gráficos de estadísticas, en una matriz de coordenadas. Algunas preguntas útiles ¿Cómo usás la luz? ¿Qué medios usás para construirla? ¿Cómo tratás el volumen? ¿Qué materiales, soporte, formatos, montaje, terminación, ubicación en el espacio, etc. Referentes 5 : el antirreferente Un maestro odiado, una situación que no queremos para nosotros, un mal recuer- do, una obra que nos resulte horrible, una época histórica que detestamos. Todo eso que no queremos ser es posible de ser estudiado. Todos tenemos figuras a las que no nos quisimos parecer, temas que no queremos tratar, lugares frente a los que nos constituimos por oposición. Este es el lugar de ponerlos en es- cena y reconocerlos como opuestos para en- contrar las afinidades o las preguntas sin respuesta. Aquello por lo que se actuó en-reacción-a, por oposición, para no- parecerse-a. Puede dibujarse en una simetría, positivo/negativo , amor odio Algunas preguntas ¿Hay algún arte específico que te resulte in- comprensible? ¿Hay cosas que detestás? ¿Tuviste algún maestro al que odiaste? ¿Hay algún tipo de obra a la que no te quieras parecer? Que lo disfruten, mucho trabajo hay por hacer...