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portfolio español escrito, Monografías, Ensayos de Idioma Español

portfolio de español escrito para fines academicos

Tipo: Monografías, Ensayos

2018/2019

Subido el 06/04/2019

carlota00
carlota00 🇪🇸

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PORTFOLIO DE PRÁCTICAS.
Español escrito para fines académicos a través de textos literarios
Curso académico: 2014/2015
Prof. Dr. Ángel Cervera Rodríguez
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PORTFOLIO DE PRÁCTICAS.

Español escrito para fines académicos a través de textos literarios

Curso académico: 2014/

Prof. Dr. Ángel Cervera Rodríguez

ÍNDICE

Bloque 1………………………………………………………………………………

Bloque 2……………………………………………………………………………..

Bloque 3……………………………………………………………………………..

Bloque 4……………………………………………………………………………..

Bloque 5……………………………………………………………………………..

BLOQUE 1.- APLICACIÓN DE TÉCNICAS DE COMPRENSIÓN E

INTERPRETACIÓN TEXTUALES.

1. Técnicas de comprensión, interpretación y expresión textuales: identificación del léxico específico y temático, subrayado, estructura y resumen. Para ello, se

El asunto empieza a plantearse mal cuando a la lengua espontánea del estudiante se le opone la “lengua académica”. Confieso ignorar qué esto. Existe –cada vez menos- el estilo de quienes cultivan el “pastiche”, con los ojos puestos en modelos de antaño, que antes de escribir una palabra examinan su legalidad en el Diccionario de la Academia. Como, por ejemplo, no figura en él riqueza con la acepción de “abundancia proporcional de una cosa” (lapsus que acaba de ser salvado), se vedarán decir o escribir que tal líquido posee una gran riqueza alcohólica. No existe la “lengua académica”, sino la “academicista”, que es algo distinto: antigualla sin valor ni utilidad.

Tal vez porque algunos académicos hayan empleado tal estilo, “academicismo” se ha hecho, en ciertas opiniones, sinónimo de “académico”, con grave error. Puede asegurarse, por otra parte, que ha habido siempre más relamidos academicistas entre los aspirantes a académicos que entre quienes lo son. La realidad es que la Academia no posee un modelo propio de lengua –menos ahora que nunca-, y que su misión actual suele ser muy mal comprendida. Tal corporación no puede aspirar –y, cuando aspiró, fracasó, porque es empresa imposible- a imponer modos de hablar y de escribir. Primero, porque los idiomas no se construyen en los laboratorios, sino en la sociedad que los emplea. Después, porque España no es dueña de la lengua española: ni siquiera es ya la nación en que esa lengua cuenta con mayor número de hablantes. México nos supera. De ese modo, sus funciones reguladoras se supeditan a la de negociar, pactar en pie de igualdad con los demás países del condominio, una unidad básica que garantice, porque es social, cultural y hasta económicamente necesaria, la perduración de un sistema lingüístico común.

Tal sentido tiene –y debe tener más- el Diccionario académico. En rigor, no es perfecto por el modo de hacerse. Le faltan palabras y acepciones –la anterior de riqueza , por ejemplo- a causa de descuidos que la Institución procura subsanar continuamente, y le sobran abundantes entradas léxicas. La base de dicho Diccionario sigue siendo el dieciochesco de Autoridades , cuando solo el habla de la metrópoli era tomada en consideración. Entraron entonces múltiples regionalismos y localismos y si no se recogieron más es porque faltó diligencia a los académicos encargados de hacerlo. Esta tónica prosiguió, y el venerable libro aparece hoy cuajado de sorianismos, murcianismos o leonesismos (y arcaísmos por supuesto; pero ese es otro problema), de circulación más reducida. Al amparo de ese criterio, los americanos han pedido, como es natural, el registro de muchas formas nacionales, e incluso locales. Es este un problema sobre el que las Academias deberán adoptar un criterio firme, probablemente en el sentido de limitar la estancia en su vocabulario a las palabras que, efectivamente,

constituyen el patrimonio común o, por lo menos, el de amplias zonas del territorio idiomático, español o americano. Prescindiendo de esas adherencias de origen hereditario o emotivo, el cuerpo fundamental del Diccionario está formado por miles de palabras que todos compartimos, pero no necesariamente por todas las que usamos y podemos usar sin preocupación alguna. Ya hemos dicho que su no constancia puede deberse a simple lapsus; y también porque el notario no va delante de los hechos, sino que los sigue, y la misión de la Academia es notarial, fedataria. Registra en sus ficheros lo que llega a su conocimiento e imprime en el Diccionario lo que, por su difusión, le parece consignable. De ese modo, cuanto en él figura lleva su documentación en regla; pero mucho de lo que no aparece está en espera de tenerla, y, para ello, necesita vivir libremente sin ser prohibido. Curiosamente, mucha gente es lo que espera de esa corporación: vetos. Se le piden casi a diario. ¿Qué ocurriría si se decidiera a formularlos? ¿No se producirían reacciones irritadas o sarcásticas? Por otra parte, no se crea que en el seno mismo de las comisiones académicas podría llegarse a acuerdos fáciles acerca de qué autorizar y qué vetar. Debe confiarse mucho más en la tarea que

pueden desarrollar los profesores de lengua, conduciendo con conocimientos e instinto el fluir velocísimo del idioma, que en la eficacia dudosa de las proscripciones oficiales: en cada decisión la Academia podría dejarse jirones de prestigio. Y ello, tanto en lo referente al laico como en lo gramatical y estilístico. La tarea de limpiar y pulir el español es responsabilidad mucho más directa del cuerpo docente. Y este deber tendría que imprimirse fuertemente en el ánimo, no sólo de los profesores de español de cualquier grado, sino en el de todos los profesores que enseñan español, porque también son (quizá, antes que nada) profesores de español. Hoy, que se cometen tantos atentados contra nuestro idioma, serán escasos todos los esfuerzos. No existe ese espantajo llamado “lengua académica”, y la “academicista” es mero fósil. Lo que sí existe es una lengua media culta , común a todos los países hispanohablantes, que sirve de instrumento expresivo al idioma escrito (del cual el literario es sólo un aspecto) y a la comunicación oral. Esa lengua se caracteriza por su riqueza y variedad. En ella, con el correr del tiempo, se ha decantado la cultura más valiosa de cuantos hablamos castellano; ha sido habilitada para sutilizas e invenciones mentales cada vez más refinadas; ha incorporado, y sigue incorporando, hallazgos verbales de otras lenguas que le son precisos para mantener sus posibilidades –o esperanzas- de ser vehículo de una cultura creadora y dialogante con las demás culturas avanzadas. Incuestionablemente, el Bachillerato debe proponer -¡con su único curso obligatorio de español!- introducir a los ciudadanos en la posesión de esa lengua media culta , común a todo el ámbito del idioma. Y ello –perdón por la insistencia- no por prurito “académico”, sino porque estamos convencidos de que solo a través de aquella posesión es posible el acceso a una ciudadanía libre y fecunda. Esto requiere una breve aclaración, pues también se presenta con alguna maraña perturbadora. Pero merecerá artículo aparte.

F. Lázaro Carreter, El dardo de la palabra , Madrid, Galaxia Gutenberg, 1998.

Lee atentamente el texto y explica el significado de palabras temáticas y específicas.

- Norma : El uso común de la lengua puede definirse como la aceptación o aplicación correcta de las reglas lingüísticas por parte de los hablantes de una comunidad lingüística. E. Coseriu intercalo el termino norma que se corresponde con un ideal estético y sociocultural que se elige entre todas las formas de hablar la lengua. Por eso se define como un conjunto de elementos lingüísticos y de modos de expresarse la mayoría de los miembros de una comunidad lingüística. - Pastiche : Plagio que consiste en tomar determinados elementos característicos de la obra de un artista o de las de varios y combinarlos de forma que parezcan una creación original. - Academicista : Que guarda con rigor las normas clásicas.

Diccionario académico : Libro en el que, por orden generalmente alfabético, se contienen y definen todas las palabras de uno o más idiomas o las de una materia o disciplina determinada.

- Lapsus : Falta o equivocación cometida por descuido. - Fedataria : Notario o funcionario que da fe pública de algo. - Prurito : Deseo de perfección, generalmente excesivo.

mayor número de hispanohablantes, por lo tanto la academia debe pactar y negociar por una unidad básica y conjunta.

El diccionario académico no es perfecto porque le faltan palabras y acepciones y le sobran abundantes entradas léxicas –localismos y dialectismos-, que da pie a que los hispanoamericanos pidan incluir también formas propias.

Esta consideración es la que ha de llevar a las academias a adoptar un criterio firme y común sobre la elaboración de un diccionario integrador y representativo, un patrimonio común. Dicho diccionario, estaría formado por las miles de palabras que todos los hispanohablantes compartimos, pero no necesariamente todas las que usamos, prescindiendo así de adherencias hereditarias o emotivas.

El autor finalmente resalta que debe confiarse a los profesores el limpiar y pulir el español, además de la tarea más importante sobre el buen uso del español, que ha de corresponder al profesorado, el cual debe impulsar desde el bachillerato la adquisición y aprendizaje de una lengua media culta.

TEXTO 2 ¿Quién o quiénes dictaminan la norma de cultura en la lengua española? ¿Por qué decimos “esto es correcto”, “esto es incorrecto”?

Los gramáticos, los libros de estilo, los prontuarios, todos los estudios dedicados a describir la lengua española desde la norma de cultura, desde la estructura social de prestigio, desde la literatura ejemplar, han coincido, desde Nebrija (A. de Nebrija, Gramática de la Lengua Castellana , 1492) hasta nuestros días con la mirada puesta en las sucesivas ediciones de la Gramática académica –acabo de indicar su influencia en todo el ámbito hispano en los siglos pasados- y en la de Bello (Andrés Bello , Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanismos , 1847), en describir una misma norma (o normas muy próximas, con pocas variantes) que se presentaba como la única norma correcta para la enseñanza, “para hablar y escribir correctamente la lengua”, con el fin de generalizar el uso prescito y desechar lo incorrecto , lo que no cabía en el uso prescrito. De ahí proviene nuestra conciencia lingüística, de ahí (en forma de escuela, de amigos y, sobre todo, de familia) todo aquello que utilizamos al hablar o escribir desde nuestra estructura cultural y lingüística y aquello otro que rechazamos desde los mismos parámetros, sin saber por qué en muchos casos. No utilizar personalmente un determinado uso al hablar o al escribir –“denque” (por desde), “la (por le) regalé flores por su cumpleaños”- no quiere decir que no tenga su uso, extensión y hablantes. Quiere decir únicamente que, por lugar de nacimiento, educación y escolarización, no están en mi uso habitual al hablar español –en mi norma ideal de uso del español- ni, por lo general se encuentran entre las personas de mi entorno inmediato, ni entre las que se desarrolla mi actividad profesional y social, aunque existan fenómenos muy extendidos en determinadas regiones del territorio de la lengua que social y culturalmente suelen ser aceptados, aunque las gramáticas sigan diciendo que son usos que han de ser evitados “la” por “le” en “(la) regalé flores” del ejemplo anterior. Para Cervantes el ideal de lengua no se acomoda a rasgos locales, ni a estrechos rasgos sociales. Para él, el habla clara, elegante y buena, “está en los discretos cortesanos, aunque hayan nacido en Majadahonda”. Hemos de entender cortesano como hombre educado, y discreto, el dotado de inteligencia y sano juicio. Perdida la norma ideal de los círculos cultivados madrileños ya a finales del siglo XIX, el ideal de lengua hoy reside en los diversos polos humanos del mundo hispánico. Hay un ideal imitable en la lengua de las grandes ciudades. Pero con la certeza observación: el habla de las personas educadas, dotadas de cierto nivel cultural, y a la vez, discretas,

inteligentes. Es decir, la norma propuesta por Cervantes hace ya varios siglos. El habla de la persona culta, aunque haya nacido en Majadahonda, es decir, en cualquier sitio donde se hable español.

En el español cabe, pues, todo lo que pertenece a la lengua: lo arcaico, lo vulgar, lo coloquial, lo culto desde cualquiera de sus variantes: castellana, andaluza, canaria, extremeña, mexicana, antillana, rioplatense, chilena, peruana, venezolana… Cabe todo, sí, pero la lengua de comunicación social que nos acerca a todos los hablantes del español, que difumina diferencias, es el español culto sea cual fuere su zona geográfica de procedencia. El español de la escuela, el español de los medios de comunicación, de la ciencia… Por ello no tenemos más remedio que recomendar determinados usos, aquellos que se encuentran en la norma de cultura, en la llamada norma estándar. Recomendar es indicar cómo el español culto resuelve lo planteado, en modo alguno significa proscribir, con el fin de mostrar una solución más general y concorde con las tendencias de la lengua: por ejemplo, en la tradición de la lengua española se ha legitimado con denuedo la enseñanza de “deber + infinitivo” en el sentido de “obligación” (Juan debe estar en el coche ahora –estará, no hay dudas-) y de “deber de

  • infinitivo” en el sentido de “probabilidad” (Juan debe de estar en el coche ahora –está probablemente-) como dos estructuras perfectamente diferenciadas. Sin embargo, en la norma culta actual, en el español actual, el uso prefiere (o al menos tiende hacia) una única estructura: “deber + infinitivo” que expresa el significado de las dos construcciones anteriormente mencionadas. Es decir, la lengua, ante la confusión de uso ha eliminado una de ellas, en este caso: “deber de”, pero mantiene los dos sentido comunicativos. Sin embargo, el desconocimiento de ambas estructuras imposibilitaría la lectura adecuada de muchos escritores de los siglos pasados.

J. Sánchez Lobato, Á. Cervera, G. Hernández y C. Pichardo: Saber escribir , Madrid, Aguilar, 2006.

Lee atentamente el texto y explica el significado de palabras temáticas y específicas.

- Prontuarios: Compendio de las reglas de la ortografía española. - Parámetro: Dato o factor que se toma como necesario para analizar o valorar una situación. - Prescrito : Preceptuar, ordenar, determinar algo. - Cortesano : Perteneciente o relativo a la corte. - Rioplatense : Adj. y Comp./ Del Río de la Plata o relativo a este estuario situado entre Argentina y Uruguay. - Norma estándar : cualquier comunidad lingüística presenta variedades de tipo social dialectal y de uso pero a su vez genera una variedad media que se convierte en sintonía natural para todos los hablantes y que recibiría el nombre de lengua estándar. Se trata de un nivel medio reconocido por la mayoría de los hablantes que integran un área lingüística común y propia de tal modo que al conocer las reglas de la lengua les permite aceptar o rechazar determinados usos e incluso por encima de la historia de la lengua.

Los docentes siempre han sido los encargados de mostrar qué es lo correcto y tachar o neutralizar lo incorrecto. Tanto en comportamientos como en expresiones o en cierto uso de vocabulario. El problema está cuando alguien no está de acuerdo en alguna de esas correcciones. Y es normal, porque no todos tenemos el mismo punto de vista ni de forma de pensar, y mucho menos de expresión. Además, ¿Quién le ha dicho anteriormente a ese docente que eso es lo verdaderamente correcto? ¿Quién se lo asegura? ¿Alguien que piensa que es así? Puede ser que a él también se lo dijeran erróneamente. O si en el caso que fuese correcto, porque alguien lo ha dictaminado así, puede que después se considerase incorrecto. Al fin de cuentas un idioma no es matemático. Es un resultado de tradición, del boca a boca.

Lo mismo ocurre con la Academia. ¿Deben realmente ser ellos los que marquen de forma “definitiva” lo que es correcto? Volviendo al hecho de que una lengua no es algo fijo que va cambiando con el tiempo, no se puede marcar como definitivo nada en ella. Ha de ser temporal, y además cada hablante tendrá sus propias manías o formas al hablar y al expresarse, pues su procedencia, su ambiente y su estilo marcan una diferencia entre ese hablante y el resto. Y si ese hablante se expresa de una forma denominada “incorrecta” y al convivir con otro, este otro la adquiere, no se llegaría a aplicar la forma “correcta”.

Por ello, la mejor manera de llevar a cabo una tarea así, es con una colaboración de todas las partes. Pues los hablantes son los que aplican o no esa fórmula y su zona geográfica posee unas características (gramatical y verbalmente hablando) especiales. La Academia debería recoger lo que tuviesen en común todas las zonas geográficas de la lengua y las acepciones diferentes deberían recogerse en otro formato de esa región.

BLOQUE 2.- SOBRE LA NORMA ORTOGRÁFICA.

Lee con atención el texto titulado "La nueva ortografía, disciplina lingüística de la escritura panhispánica" y responde a las siguientes cuestiones:

  1. Consulta el Diccionario para el explicar el significado de las palabras desconocidas.
  2. Resume el contenido del texto.
  3. Consulta la Nueva ortografía básica de la lengua (2011) y haz un cuadro con los nuevos cambios ortográficos.
  4. Comentario sobre la conveniencia o no de los cambios ortográficos producidos, tomando como base el tratamiento que se hace en el artículo "La nueva ortografía, disciplina lingüística de la escritura panhispánica".

LA NUEVA ORTOGRAFÍA, DISCIPLINA LINGÜÍSTICA DE LA ESCRITURA

PANHISPÁNICA

Artículo de Ángel Cervera Rodríguez , publicado en El imparcial.com (España)

Sábado, 26 de febrero del 2011

Se ha publicado recientemente la nueva Ortografía de la lengua española en versión actualizada. Tras varios años de trabajo de la Comisión Interacadémica, junto con las comisiones académicas de Ortografía con representantes de todas las academias, y bajo la estimable coordinación del profesor Salvador Gutiérrez Ordóñez, el 28 de noviembre de 2010 las Academias aprobaron el texto definitivo, en México, previa aprobación de la Comisión Interacadémica, en reunión celebrada en San Millán de la Cogolla un mes antes.

De esta manera la RAE consigue, con el concurso de las Academias asociadas, un código ampliamente consensuado. Se cumple así la afirmación del filólogo Ángel Rosenblat de que «el triunfo de la ortografía académica es el triunfo del espíritu de la unidad hispánica». Pero, normalmente los cambios siempre suscitan polémica de tal manera que no ha sido extraño que hayan surgido voces críticas por las modificaciones introducidas en esta nueva edición de la Ortografía.

Baste recordar la intervención del escritor Gabriel García Márquez en el I Congreso Internacional de Lengua Española celebrado en Zacatecas (México), 1997, al manifestar que había que hacer cambios radicales en la ortografía e incluso habría que jubilarla; y, en esta ocasión, algunos escritores, periodistas e incluso académicos han criticado cambios como la supresión de la tilde en «guion», a pesar de que la Academia ha sido coherente al aplicar la regla de que los monosílabos no llevan nunca tilde.

La palabra ortografía («recta escritura») está constituida por un conjunto de normas que regulan la correcta escritura de una lengua. La función esencial de la ortografía es garantizar y facilitar la comunicación escrita entre los usuarios de una lengua mediante el establecimiento de un código común para su representación gráfica. Teniendo en cuenta que la escritura es una técnica que permite reproducir gráficamente el componente fónico del lenguaje, esta edición de Ortografía nos da a conocer la composición del alfabeto o abecedario español, de origen latino, junto con los dígrafos «ll, rr, ch».

Una de las peculiaridades de este estudio se basa en el nombre de las letras: la b se llama «be, be larga, grande o alta»: la v puede llamarse «uve, ve, ve corta, chica, pequeña o baja», la w se denomina «ve doble, doble ve, doble u y doble uve»; la y se llama «y griega o ye»; la i se nombra «i e i latina». Además de esta variedad nominativa, señala otras peculiaridades como la admisión de la doble forma hierba o yerba.

En cuanto al acento prosódico y su representación gráfica, nos da a conocer las variantes producidas en España y América al pronunciar diptongo o hiato en palabras como huido, triunfo o piano. Según esta consideración, entiende que son monosílabos palabras como vio, dio, fue, guion, truhan o hui , por lo que deben escribirse obligatoriamente sin tilde (pág. 235). También deja claro que no deben llevar la tilde diacrítica el adverbio solo ni los pronombres demostrativos según las reglas generales de acentuación, incluso en los casos de doble interpretación. Suprime asimismo la tilde en la conjunción disyuntiva «o» entre cifras como en 2 o 3 días por ser monosílabo átono y por usarse en computadoras u ordenadores.

Esta edición trata también de clarificar el funcionamiento de los signos ortográficos, que los divide en diacríticos —la tilde y la diéresis—; en signos de puntuación, que sirven para delimitar las unidades del discurso y poder comprender e interpretar los textos; y en signos auxiliares, que cumplen funciones variadas y constituyen un inventario abierto.

Establece una diferencia entre las denominaciones de valor singular, ya sea antropónimo o topónimo, bien de carácter religioso, mítico o ficticio, que se escriben con mayúscula ( Mafalda, Aureliano Buendía, Polifemo …); las pluriverbales, como jefe del Estado Mayor, Picos de Europa o Instituto Cervantes ; y las entidades institucionales o colectivas cuando se usan con carácter institucional, como la Unión Europea, las Cortes, la Universidad, el Consejo General del Poder Judicial, Atlético de Madrid o Gran Premio de Jerez.

También diferencia las disciplinas científicas y ramas de conocimiento con minúscula y las asignaturas y cursos con mayúscula, como Matemáticas. Las mayúsculas se emplean a su vez para formar siglas y abreviaciones, como FMI. La combinación de mayúsculas y minúsculas en siglas y acrónimos es cada vez más frecuente, como ACerv ( Anales Cervantinos ). Hay, no obstante, determinadas mayúsculas que no se justifican por ninguna función lingüística, sino que responden a razones de tipo social por la relevancia del referente: Papa o Presidente ; o bien por razones de tipo subjetivo o por el deseo de resaltar algún concepto con un sentido sublime, como Humanidad, Naturaleza o Historia.

En la publicidad y el diseño gráfico se utilizan las mayúsculas, las minúsculas o ambas como recursos expresivos e impactantes, como en MásVital. En los escritos de las tecnologías —correos electrónicos, foros, chats, blogs…— las mayúsculas y minúsculas presentan peculiaridades, como muestra de una ortografía relajada, admisible en textos como los chats o los mensajes de móviles para los intercambios rápidos de comunicación; pero no en los correos electrónicos, que requieren un uso más correcto de la lengua.

En cuanto a la integración de las palabras en unidades léxicas pluriverbales, señala la Ortografía que con frecuencia presentan ambivalencia en la escritura, como campo santo > camposanto, cara dura > caradura. Hay expresiones complejas que se escriben en una sola palabra, como bajo relieve > bajorrelieve , aunque en plural es bajos relieves , y otras que llevan intercaladas un guion, debido a que están en un proceso de transición, como teórico-práctico, escuela-taller. Muchas unidades léxicas pluriverbales mantienen la independencia gráfica de sus componentes en mesa redonda, arco iris, tela de juicio, ojo de halcón , etc., o están a caballo entre la transición y la consolidación, como hoja de lata > hojalata, tela de araña > telaraña , etc.

Este proceso de unificación gráfica también se da en locuciones conjuntivas o adverbiales, como aparte de, abajo, debajo, deprisa, enseguida o asimismo. La tradición ha mantenido la independencia gráfica de los componentes de los nombres compuestos, aunque matiza esta versión de Ortografía que no cabe censurar. En los topónimos también hay un alto grado de fijación de las grafías pluriverbales, como Montenegro o Casablanca , aunque las hay separadas, como Buenos Aires. Los prefijos constituyen unidades morfológicas y prosódicas y, por ello, se escriben integradas. Así, el prefijo «ex» ( expresidente, exjugador ). Excepcionalmente se admite el guion intermedio para marcar en una palabra la frontera entre el prefijo y su base cuando sea preciso para la correcta comprensión del derivado: re-presentar, pre-texto o re-lectura. Este recurso solo hay que emplearlo cuando se quiere precisar; cuando la palabra base empieza por mayúscula, como en anti-ALCA ; y para separar la secuencia de letras de la de cifras, como sub-21 o super-8. Por lo demás, se escribe separado el prefijo cuando va delante de una expresión pluriverbal, como ex alto cargo, pro derechos humanos o vice primer ministro. En la coordinación de prefijos, pueden desgajarse de la base con guion pospuesto, como pre- y posnatal.

Al explicar la escritura de expresiones problemáticas, admite —a diferencia de ediciones anteriores— que es correcto el uso de «a dónde» (separado y con tilde) en interrogaciones y señala también que, cuando concurren dos combinaciones gráficas de la contracción «del», prefiere que se amalgamen las dos formas, como en La sentencia del del bar resulta inapelable. En las abreviaturas que llevan letras voladas, el punto se escribe delante: St.ª, 3.ª , salvo cuando se sustituye por una barra: c/, d/f. Las siglas, en cambio, se escriben sin puntos ni blancos de separación.

Las expresiones procedentes de otras lenguas se señalan en cursiva, al igual que palabras extranjeras con grafías «sh», como flash o show. Asimismo se repone la vocal en palabras que empiezan con «s-» líquida, como espagueti o estándar y se simplifican las palabras con consonantes dobles ( addenda > adenda, puzzle > puzle ). Aun así, los extranjerismos adaptados se escriben con los rasgos formales de nuestra lengua, como estampado en beis ; o las terminaciones del inglés en «-ing» > «-in», como puding > pudin, smoking> esmoquin , y las francesas en «-age» > «-aje»: bricolaje, garaje.

De igual modo los latinismos crudos y expresiones pluriverbales fijas son formas cultas que se escriben en cursiva o entre comillas, como ad calendas, ad hoc , aunque muchos se han adaptado al español, como etcétera, verbigracia, déficit o sine díe , por lo que se pone la tilde si la precisan. Entre las grafías ajenas al latín estarían: w (watio), k (kilo), qu > c (las formas Quarz o quórum deben escribirse cuarzo y cuórum ).

Para las voces procedentes de lenguas que no utilizan el alfabeto latino en la escritura se recurre al procedimiento de transliteración, que consiste en la mera conmutación de los caracteres no latinos por letras de nuestro alfabeto partiendo de una equivalencia ideal entre ambos sistemas gráficos, y el de la transcripción, que trata de representar la pronunciación original teniendo en cuenta el sistema de correspondencias entre grafemas y fonemas de la lengua de destino. Se ha de escribir Al-Yazira (no Al-Jazeera ) o Trotski (no Trotsky ). Y, por último, al explicar la separación de los números, admite la doble posibilidad de poner punto o coma como marcadores decimales.

Esta nueva edición de la Ortografía responde a un estudio exhaustivo, razonado y coherente con los usos de los hispanohablantes, las reglas gramaticales y la historia de la lengua. Para Gutiérrez Ordóñez se trata de una edición amplia, razonada, explícita y sumamente clara. La ortografía es el único código común a todos los países hispanohablantes, por lo que constituye la mayor garantía de la unidad del idioma.

Ortografía de 1999. Aunque haya ambivalencias y algunas fluctuaciones o carezca de alguna orientación sobre la utilización de las variantes tipográficas incluidas en los procesadores de textos, hay que decir que es un estudio serio, pormenorizado y fundamentado.

La ortografía resulta ser un bien no solo lingüístico-comunicativo, sino también social, cultural, económico y educativo de primer orden. Puede afirmarse, sin ningún género de dudas, que esta versión ortográfica no solo es una referencia obligada sino guía y disciplina de la escritura panhispánica.

1. Consulta el Diccionario para el explicar el significado de las palabras desconocidas.

Casuística:

  1. adj. Perteneciente o relativo al casuista o a la casuística.

3. Consulta la Nueva ortografía básica de la lengua (2011) y haz un cuadro con los nuevos cambios ortográficos.

Exclusión de los dígrafos ch y ll del abecedario.

Se excluyen definitivamente del abecedario, ya que, en realidad, no son letras, sino dígrafos. Nombres recomendados de las letras del alfabeto

B – be

R- erre

V- uve

Y- ye Eliminación de la tilde diacrítica En el adverbio solo.

En los pronombres demostrativos Supresión de la tilde en la o escrita entre cifras y signos

4. Comentario sobre la conveniencia o no de los cambios ortográficos producidos, tomando como base el tratamiento que se hace en el artículo "La nueva ortografía, disciplina lingüística de la escritura panhispánica".

El texto presentado a analizar se trata del artículo periodístico “La nueva Ortografía, disciplina lingüística de la escritura parahispánica” publicado en el periódico de edición electrónica “El imparcial” y redactado por Ángel Cervera Rodríguez. Como bien lo expresa el propio título del artículo, nos habla de la nueva Ortografía: el mantenimiento de algunas normas ortográficas y la adición de otras nuevas. Cabe decir que el titular concuerda totalmente con el contenido del texto, ya que no trata de hacer juegos de palabras ni de ser irónico.

Como buen texto periodístico pretende responder a la demanda de información del hombre. Así cumple tres las funciones principales del periodismo: informar, formar y entretener. No se encuentran figuras retóricas, con lo que es directo. Se dirige a un público anónimo aunque, dado el contexto del artículo, se ve que es especialmente para un público ya no exclusivamente culto, pero sí formado en la lingüística. Esto se ve en el uso de palabras como dígrafos, componente fónico, fluctuaciones o acento prosódico. Asimismo, los ejemplos que da en cada información de actualización de la Ortografía, los destaca poniéndolos en cursiva tanto como para que se fije uno con atención, como para dar ejemplo de lo que está hablando. Y es que precisamente comenta que los ejemplos, así como los extranjerismos, se han de poner en cursiva.

El contexto situacional es claro: la actual reforma de la Ortografía, de la manera que afectan las modificaciones a los hablantes de la lengua española y la asimilación de dichos conceptos.

Con este texto, el autor pretende informar de un avance en la correcta redacción y comprensión escrita y aunque durante la mayoría del artículo lo redacta desde una distancia periodística, solo informando de lo que se ha redactado en la nueva edición, en

el último párrafo deja entrever su opinión sobre la actualización. Esto se ve en el uso de adjetivos calificativos (clara, serio).

Por otra parte, la concisión del texto no es tal. A pesar de estar las actualizaciones resumidas, obviamente, pues si no, no sería más que el propio libro en cuestión, es un artículo extenso. Esto se puede ver por el uso de sintaxis tanto largas y completas, aunque también se presentan unas más sencillas y menos complejas. Así puede verse en la segunda oración del primer párrafo como el primer ejemplo, y la primera oración del segundo párrafo para el segundo ejemplo. Los verbos utilizados están en presente, tanto en su forma compuesta como en su esencia más simple (Han criticado, ha sido, trata). El artículo en su mayoría está escrito en tercera persona o de forma impersonal (se cumple, nos da) pues bien habla de un suceso externo.

Finalmente, decir que el orden de los datos dados está dado de forma piramidal invertida. Queriendo decir con esto que, comienza con una introducción explicando el tema de forma general y poco a poco va llegando a la conclusión final, con su ligera opinión sobre la nueva edición.

Por mi parte no sé si hubiese añadido nada más, ya que están plasmadas perfectamente las ideas principales.

BLOQUE 3.- PROPUESTA DE ACTIVIDADES Y EJERCICIOS.

1. Pon tres ejemplos de irregularidades sistemáticas de la lengua para explicar el funcionamiento de SISTEMA, NORMA Y HABLA.

Sistema Habla Norma

Terminado Terminado/a (culto)

Terminao (coloquial)

Terminau (vulgar)

Terminado

Actora Actriz (culto)

Actora (vulgar)

Actriz

El moto La moto (culto)

La amoto (vulgar)

La motocicleta

2. Distingue los conceptos de dialecto, sociolecto e idiolecto y pon un ejemplo de cada uno de ellos.

Dialecto: Un dialecto es un sistema lingüístico derivado de otro, normalmente con una concreta limitación geográfica, pero sin diferenciación suficiente frente a otros de

Decimos que un hablante es culto cuando presenta riqueza en el vocabulario y gramática, una pronunciación correcta y cuidada y se expresa de forma fluida y coherente.

4. Pon dos ejemplos de expresiones hechas y señala los rasgos propios de cada una de las variedades: refranes, modismos, aforismos, máximas y dichos populares.

Ejemplos de expresiones hechas; “Mala hierba nunca muere”, “Irse por los cerros de Úbeda”.

Refranes: Son expresiones populares que encierran verdades absolutas, facilitan las aserciones sentenciosas y tajantes. Tienen como características: entonación autónoma, ritmo marcado, brevedad en la expresión, elipsis, fórmulas rituales, arcaísmos, ausencia de determinantes, presente atemporal y estructura cerrada. Todos encierran alguna enseñanza y tratan de dar respuesta a algún acontecimiento, fenómeno de la naturaleza, comportamiento o actitud de las personas.

Modismos: Son frases hechas, expresiones o giros gramaticales propios de una lengua que están asociados a la manera de entender la vida, el mundo y la realidad en cada momento. Por ello, muchos suelen modificarse y variar con el tiempo. Se utilizan con sentido práctico con el fin de proyectar algún mensaje.

Aforismos: Concebidos como sentencias breves que encierran un pensamiento.

Máximas: Una máxima es una Sentencia, apotegma o doctrina buena para dirigir las acciones morales.

Dichos populares: Un dicho popular es una frase que encierra una enseñanza o da un consejo.

5. Distingue los conceptos derivados de la agrupación de vocales dentro de una palabra: diptongo, triptongo e hiato. Identifícalos en esta serie e indica si llevan o no acento:

Reino, veia, heroe, fuisteis, vayais, huia, sientate, fuesen, fuimos, careo, leen, Corea, hui, ruin, rio, ruina, vio, coartar, cohesionar, reaccion, coherente, averigüeis, sabiais, reivindicar.

Diptongos: Reino, fuisteis, siéntate, fuesen, fuimos, leen, hui, ruin, ruina, vio, cohesionar, reacción, reivindicar.

Triptongos: Averigüéis, sabíais,

Hiatos: Veía, héroe, vayáis, huía, siéntate, Corea, careo, coartar, cohesionar, coherente, río,

6. Coloca la tilde (o acento) en el lugar apropiado y pronuncia correctamente las siguientes palabras:

Acrobacia, aeródromo, anhídrido, apoplejía, avaro, caracteres, carácter, cenit, consola, élite, endocrino, epilepsia, equívoco, expedito, ínterin, ídem, Nobel, libido, radar, rubeola, táctil, vídeo y retahíla.

7. De los pares de palabras que presentamos, ¿cuál de ellas es la más aceptada?:

(Las que considero más aceptadas son las que están en cursiva)

Acumulativo - cumulativo / adiestramiento - adestramiento / reducible – reductible

Afrodisíaco - afrodisiaco / agilizar - agilitar / sudeste - sureste

Albóndiga - almóndiga / alveolo - alvéolo / dejo - deje

Anejo - anexo / anteayer - antes de ayer / nudo - ñudo

Apartamento - apartamiento / apostilla - postilla / club - clube

Atildar - tildar / aureola - auréola / chalé - chalet

Azoramiento - azaramiento / bandolina - mandolina / período - periodo

Bistec - bisté / bisnieto - biznieto / quizá - quizás

Buhardilla - guardilla / calcomanía - calcamonía / seísmo - sismo

Calina - calima / cerner - cernir / zodiaco - zodíaco

Saudí - saudita / cimbrar - cimbrear / lúcido - lucido

Convergir - converger / reemolso - rembolso / seudo - pseudo

Comprender - comprehender / cónclave - conclave / suscriptor - suscritor

Con tal que - con tal de que / cotidiano - cuotidiano / transmitir - trasmitir

Currículum vitae - currículo / descalabra r - escalabrar / asimismo – así mismo

Inadvertido - desapercibido / excomulgar - descomulgar / cóctel - coctel

Extravertido - extrovertido / forcejar - forcejear / amedrentar - amedrantar

Gangrena - cangrena / mayonesa - bayonesa / sustraer - substraer

Meteoro – meteoro / mixtura - mistura / reúma - reuma

Reemplazar - remplazar / remangar - arremangar / compló – complot

Referéndum - referendo / compartimiento – compartimento / debú - debut

Yugoslavo - yugoeslavo / subconsciencia - subconciencia / transbordo – trasbordo

8. Representa los grafos (o letras) y dígrafos de los fonemas en español.

-Dígrafos: ch; ll; rr; gu; qu