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Martín Lutero y la Libertad de Conciencia: Una Reforma Religiosa, Apuntes de Derecho Eclesiástico

Este documento analiza la figura de martín lutero, teólogo y monje agustino que impulsó la reforma protestante en alemania. Se discute su oposición a las indulgencias y su defensa de la libertad de conciencia, que influyó en la doctrina luterana. Se comparan sus ideas con las de juan calvino y se examina su impacto en la historia. El texto también aborda la relación entre la iglesia y el estado, y la importancia de la tolerancia.

Tipo: Apuntes

2018/2019

Subido el 25/03/2019

javieraaa
javieraaa 🇪🇸

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Derecho Eclesiástico
Práctica 2.
Recopilación de los escritos de Martín Lutero, tomados de J. Lecler, J. Historia de
la tolerancia en el siglo de la Reforma, pp. 188 ss
Martín Lutero, fue un teólogo y fraile católico agustino, que comenzó e impulsó la reforma
religiosa en Alemania, y en cuyas enseñanzas se inspiraron la Reforma Protestante y la doctrina
teológica y cultural denominada luteranismo.
Su doctrina es muy importante pues supuso un gran impacto histórico. Se enfrentó al papado del
momento ya que éste había adquirido un gran poder; su mandato se asemejaba al de un
monarca, además de pagar guerras y lujos a través de indulgencias. Una indulgencia es la
remisión (parcial o total) del castigo temporal que aún se mantiene por los pecados después de
que la culpa ha sido eliminada por absolución. En aquella época, cualquier persona podía
comprar una indulgencia, ya fuera para sí misma o para sus parientes muertos que permanecían
en el Purgatorio.
Lutero vio este uso de indulgencias no solo como un abuso de poder, sino como una mentira,
que podría confundir a la gente y llevarla a confiar solamente en la mentira de las indulgencias,
dejando de lado el sacramento de la confesión y el arrepentimiento verdadero.
Fue entonces cuando se enfrentó a esta jurisdicción del Papa y de las indulgencias, a través de
noventa y cinco tesis que expuso en Alemania en la puerta de una Iglesia y que obtuvo una gran
repercusión.
Al principio del texto, Martín Lutero dice: “ni se puede ni se debe obligar a nadie a creer”.
Con esta frase se puede observar un modelo de tolerancia hacia la libertad de conciencia, donde
no se puede obligar a nadie a creer si no quiere; esto resulta muy importante porque se enfrenta
a la imposición de la religión impulsando la libertad religiosa, y con ello la individualidad de la
persona.
Para Lutero la Iglesia debía responsabilizarse únicamente de lo espiritual, permanecer fuera de
la aplicación de las leyes y que no dependiera o impulsara de ella, las persecuciones de los no
creyentes.
A estos los califica de “herejes y falsos doctores”, pero tampoco apoya la idea de exterminarlos,
ya que, para él, Cristo considera que hay que dejarlos en su libre albedrío. Expone que, si se les
persigue o extermina, la conversión y arrepentimiento de los no creyentes no sería posible,
aunque también dice que para Cristo arrancarlos de raíz le agradaría puesto que “a los ojos de
Dios es absolutamente insostenible”.
Siguiendo el análisis del texto, Lutero estima conveniente que los monarcas no deben tolerar las
intervenciones de estos predicadores rivales causando tumultos. Anteriormente eran castigados
y desterrados; pero Lutero propone la opción de que los párrocos procuren que estos
predicadores contrarios entren en razón en el plazo de un mes. En el caso de que no se consiga
tal propósito, estos deberían abandonar la comunidad, absteniéndose de toda comunicación o
relación, tratándoles como si fueran simples paganos.
Esto se ve reflejado en los lugares donde los monarcas seguían la doctrina de Lutero, en estos
no se podían practicar otras religiones; no iban a ser perseguidos ni exterminados, pero si se
negaban a cambiar de religión se les obligaba a abandonar sus territorios cristianos por otros en
los que sí pudieran practicar su religión.
Finalmente se puede observar que se trata de una confesionalidad doctrinal; ya que se acepta la
liberta de conciencia, pero si practicas otra religión diferente a la del Estado, debías marcharte,
Javiera Bueno Cifuentes Grupo 1ºD
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Derecho Eclesiástico

Práctica 2.

Recopilación de los escritos de Martín Lutero, tomados de J. Lecler, J. Historia de

la tolerancia en el siglo de la Reforma, pp. 188 ss

Martín Lutero, fue un teólogo y fraile católico agustino, que comenzó e impulsó la reforma religiosa en Alemania, y en cuyas enseñanzas se inspiraron la Reforma Protestante y la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo.

Su doctrina es muy importante pues supuso un gran impacto histórico. Se enfrentó al papado del momento ya que éste había adquirido un gran poder; su mandato se asemejaba al de un monarca, además de pagar guerras y lujos a través de indulgencias. Una indulgencia es la remisión (parcial o total) del castigo temporal que aún se mantiene por los pecados después de que la culpa ha sido eliminada por absolución. En aquella época, cualquier persona podía comprar una indulgencia, ya fuera para sí misma o para sus parientes muertos que permanecían en el Purgatorio.

Lutero vio este uso de indulgencias no solo como un abuso de poder, sino como una mentira, que podría confundir a la gente y llevarla a confiar solamente en la mentira de las indulgencias, dejando de lado el sacramento de la confesión y el arrepentimiento verdadero.

Fue entonces cuando se enfrentó a esta jurisdicción del Papa y de las indulgencias, a través de noventa y cinco tesis que expuso en Alemania en la puerta de una Iglesia y que obtuvo una gran repercusión.

Al principio del texto, Martín Lutero dice: “ni se puede ni se debe obligar a nadie a creer”. Con esta frase se puede observar un modelo de tolerancia hacia la libertad de conciencia, donde no se puede obligar a nadie a creer si no quiere; esto resulta muy importante porque se enfrenta a la imposición de la religión impulsando la libertad religiosa, y con ello la individualidad de la persona.

Para Lutero la Iglesia debía responsabilizarse únicamente de lo espiritual, permanecer fuera de la aplicación de las leyes y que no dependiera o impulsara de ella, las persecuciones de los no creyentes.

A estos los califica de “herejes y falsos doctores”, pero tampoco apoya la idea de exterminarlos, ya que, para él, Cristo considera que hay que dejarlos en su libre albedrío. Expone que, si se les persigue o extermina, la conversión y arrepentimiento de los no creyentes no sería posible, aunque también dice que para Cristo arrancarlos de raíz le agradaría puesto que “a los ojos de Dios es absolutamente insostenible”.

Siguiendo el análisis del texto, Lutero estima conveniente que los monarcas no deben tolerar las intervenciones de estos predicadores rivales causando tumultos. Anteriormente eran castigados y desterrados; pero Lutero propone la opción de que los párrocos procuren que estos predicadores contrarios entren en razón en el plazo de un mes. En el caso de que no se consiga tal propósito, estos deberían abandonar la comunidad, absteniéndose de toda comunicación o relación, tratándoles como si fueran simples paganos.

Esto se ve reflejado en los lugares donde los monarcas seguían la doctrina de Lutero, en estos no se podían practicar otras religiones; no iban a ser perseguidos ni exterminados, pero si se negaban a cambiar de religión se les obligaba a abandonar sus territorios cristianos por otros en los que sí pudieran practicar su religión.

Finalmente se puede observar que se trata de una confesionalidad doctrinal; ya que se acepta la liberta de conciencia, pero si practicas otra religión diferente a la del Estado, debías marcharte,

pues la religión se trataba de un elemento de cohesión política. Aunque en mi opinión también podría verse un modelo de exclusividad por lo explicado anteriormente.

J. Calvino “Declaration pour mantener la vraya foy”. Géneve 1554

Se trata de un texto escrito por Juan Calvino que fue un teólogo francés, considerado como uno de los autores y gestores de la Reforma Protestante. Más tarde, las doctrinas fundamentales de posteriores reformadores se identificarían con él, llamando a estas doctrinas “calvinismo”.

Su doctrina llega después de la reforma protestante y se trata de una variante de la misma. Esta doctrina cree firmemente en la autoridad de Dios sobre todas las cosas. Se opone a la intervención del Estado en asuntos de la Iglesia tratándose de partes autónomas e independientes, sin embargo, su doctrina resultaba radical y opresiva lo que reluce a través del texto.

El contexto histórico se sitúa en la época del auge del protestantismo y de la necesidad de libertad de conciencia. Las ideas principales del texto son que el mandamiento divino no implica perseguir a aquellos que no piensan igual, y que “la sana doctrina” como Calvino denomina a la iglesia católica, corrompe y viola los derechos de los individuos. Comienza el texto diciendo: “nuestros misericordiosos que perdonan a los herejes” , para él, el perdón a los herejes no estaba de acuerdo a lo dispuesto por el mandamiento divino de Dios, Dios no quiere que se perdone: esto resulta una “infección” que se extiende a la de los herejes y disimular ante ello y no detenerlo supone para Calvino el “mismo crimen”. Así pues, termina el texto diciendo que la renuncia ante Dios y la Santa Doctrina corrompe y viola los derechos divinos y los propios derechos del ser humano.

El autor quiere dar a entender que la culpable es la religión católica, ya que, la denomina como una creencia superior y persigue a las demás por no pensar igual. El modelo que nos quiere dar a entender con este texto es el modelo del Cesaropapismo; lo que se propone es promover la libertad de conciencia y que las personas sean libres para elegir las creencias que crean convenientes. Calvino se separó de la Iglesia católica, iniciando así la religión calvinista.

Sebastián Castellio. De haereticis. Basilea 1554.

Sebastián Castellio fue un humanista, biblista y teólogo cristiano reformado francés del siglo XVI. Se interesó por las ideas protestantes y viajó en 1540 para reunirse con Calvino, donde tuvo discordancias teológicas. Sebastián Castellio resulta un reformista que apoya fuertemente la libertad de conciencia; siendo esta característica la principal diferencia con Calvino. El siguiente texto para comentar refleja sus ideas de forma muy clara.

El contexto histórico de este texto se sitúa en la época del apogeo del protestantismo y de la efervescencia de la libertad de conciencia. Las ideas principales que el autor plantea en el texto es que pensar de forma diferente no es un delito. La intervención por parte del Estado en el mundo interior de las convicciones morales y religiosas es una usurpación y una intrusión en los derechos inviolables del individuo. El poder del Estado no tiene competencias en materia de opinión.

El modelo que se nos plantea es un modelo de neutralidad en la que el Estado garantice los derechos fundamentales del individuo y la libertad de conciencia.

Esto se puede ver reflejado en el texto: “buscar y decir la verdad” no se trata de un delito, pues considera que no se puede obligar a creer: la conciencia debe de ser libre. Como dije anteriormente, el Estado debe de ser responsable únicamente del orden externo y político, sus

Iglesia entra en lo que respecta a la materia civil. Y esto para Rousseau no puede ser posible, porque Iglesia y Estado deben de estar separados entre sí.

Finalmente expone el tema de la “religión nacional exclusiva”, que no debe, ni puede existir, dice: “se debe tolerar a todas aquellas que toleren a otras”. Todo esto mientras sus dogmas no contraríen los deberes del ciudadano, en definitiva, todos deben de ser libres de profesar la religión que quieran y deseen, sin ser perseguidos o martirizados por ello. Además, aquellos que piensen que “fuera de la Iglesia no hay salvación” deben de ser expulsados, a menos que se encuentren en un gobierno teocrático, pero como no es así, ese individuo no podría vivir en ese Estado, porque la Iglesia no es igual al Estado, sino cosas completamente diferentes.