Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Migración humana de África a Europa: sustitución de neandertales por sapiens - Prof. Baldo, Apuntes de Prehistoria

La teoría más aceptada sobre la migración de los humanos desde áfrica hasta europa y la sustitución gradual de los neandertales por los sapiens. Se detalla la primera y segunda fase de la migración, las diferencias físicas entre los restos humanos hallados en europa durante este período, y los avances tecnológicos y sociales que permitieron a los sapiens sobrevivir y expandirse en europa. Además, se mencionan los sistemas de comunicación, la recolección y la caza, la pesca y la recolección de mariscos, y la elaboración de herramientas en hueso.

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 18/05/2014

miauuu_miau_
miauuu_miau_ 🇪🇸

4.4

(79)

15 documentos

1 / 14

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Tema 3: Cazadores-recolectores del
Paleolítico reciente.
1. Registro paleontológico.
La tesis de mayor aceptación en la actualidad apunta a que el tipo humano que
conocemos como Homo sapiens llega a Europa desde África y sustituye
paulatinamente al neandertal, siguiendo la hipótesis actual del modelo del origen único
o del “arca de Noé”.
Los sapiens que se instalan en Europa pertenecen en realidad a una segunda fase de
la migración de sapiens africanos (60.000 años). La primera fase de esta migración no
pasa del Próximo Oriente (alrededor de los 100.000 años).
En la primera fase de la migración, los sapiens probablemente se encontraron en el
Próximo Oriente con los neandertales con los que debieron convivir al parecer en
nichos ecológicos diferentes. La fecha de esta primera fase de la migración coincidiría
con la suavización climática del interglaciar Riss/Würm que permitiría a algunos homo
sapiens africanos arcaicos a llegar a latitudes más septentrionales de las habituales
para ello. Como consecuencia del enfriamiento del clima de los inicios de la glaciación
Würm 80.000 (incluso 100.000), que afectaría también en su medida al Próximo
Oriente, los sapiens debieron intentar el regreso hacia el continente africano, entre el
90.000 y el 60.000.
Probablemente no lo conseguirían ya que hacia el sur del área de Palestina se genera
una fuerte aridez provocada por la nueva situación climática. Un medio hostil que les
haría desaparecer en el trayecto.
Paralelamente, los territorios del Próximo Oriente ahora despoblados de sapiens son
ocupados en esas mismas fechas por neandertales europeos que se instalan allí en
mayor número debido a motivos similares: el recrudecimiento del frío en Europa
centro-oriental. La adaptación de los neandertales a climas rigurosos sería una ventaja
para ocupar los nichos ecológicos abandonados por los sapiens.
La segunda y definitiva dase de la tercera gran migración africana se inicia en el
60.000 desde África y alcanzan el Próximo Oriente entre el 45.000 y el 40.000,
adentrándose posteriormente en Europa y produciendo en su desplazamiento una
sustitución paulatina del poblamiento europeo de los neandertales por los sapiens.
Esta sustitución se produce en Europa entre el 40.000 y el 30.000. un proceso que
cuenta con testimonios controvertidos por las distintas teorías formuladas que no
terminan de imponerse entre sí. La persistencia de poblaciones neandertales durante
este proceso está antropológicamente documentada.
La teoría de la sustitución, que cuenta con el apoyo de la moderna investigación
podría ser matizada.
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd
pfe

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Migración humana de África a Europa: sustitución de neandertales por sapiens - Prof. Baldo y más Apuntes en PDF de Prehistoria solo en Docsity!

Tema 3: Cazadores-recolectores del

Paleolítico reciente.

1. Registro paleontológico.

La tesis de mayor aceptación en la actualidad apunta a que el tipo humano que conocemos como Homo sapiens llega a Europa desde África y sustituye paulatinamente al neandertal, siguiendo la hipótesis actual del modelo del origen único o del “arca de Noé”.

Los sapiens que se instalan en Europa pertenecen en realidad a una segunda fase de la migración de sapiens africanos (60.000 años). La primera fase de esta migración no pasa del Próximo Oriente (alrededor de los 100.000 años).

En la primera fase de la migración, los sapiens probablemente se encontraron en el Próximo Oriente con los neandertales con los que debieron convivir al parecer en nichos ecológicos diferentes. La fecha de esta primera fase de la migración coincidiría con la suavización climática del interglaciar Riss/Würm que permitiría a algunos homo sapiens africanos arcaicos a llegar a latitudes más septentrionales de las habituales para ello. Como consecuencia del enfriamiento del clima de los inicios de la glaciación Würm 80.000 (incluso 100.000), que afectaría también en su medida al Próximo Oriente, los sapiens debieron intentar el regreso hacia el continente africano, entre el 90.000 y el 60.000.

Probablemente no lo conseguirían ya que hacia el sur del área de Palestina se genera una fuerte aridez provocada por la nueva situación climática. Un medio hostil que les haría desaparecer en el trayecto.

Paralelamente, los territorios del Próximo Oriente ahora despoblados de sapiens son ocupados en esas mismas fechas por neandertales europeos que se instalan allí en mayor número debido a motivos similares: el recrudecimiento del frío en Europa centro-oriental. La adaptación de los neandertales a climas rigurosos sería una ventaja para ocupar los nichos ecológicos abandonados por los sapiens.

La segunda y definitiva dase de la tercera gran migración africana se inicia en el 60.000 desde África y alcanzan el Próximo Oriente entre el 45.000 y el 40.000, adentrándose posteriormente en Europa y produciendo en su desplazamiento una sustitución paulatina del poblamiento europeo de los neandertales por los sapiens.

Esta sustitución se produce en Europa entre el 40.000 y el 30.000. un proceso que cuenta con testimonios controvertidos por las distintas teorías formuladas que no terminan de imponerse entre sí. La persistencia de poblaciones neandertales durante este proceso está antropológicamente documentada.

La teoría de la sustitución, que cuenta con el apoyo de la moderna investigación podría ser matizada.

a. Bien por la sustitución que implica la inexistencia de contactos entre ambas poblaciones. Con un mejor aprovechamiento del medio por parte de los sapiens, lo que se explicaría por las ventajas de tipo social (unión de grupo) y organizativo. Las supuestas ventajas de tipo tecnológico aportadas por los sapiens, que se argumentaros con mucha fuerza hace unos años, aunque actualmente están perdiendo vigor. Todo esto, provocaría una creciente marginación de los neandertales que, salvo algunos espacios privilegiados como el sur de nuestra península, se vieron obligados a subsistir en las áreas menos propicias.

b. O bien por una sustitución que permitiría el contacto entre poblaciones con resultados de hibridación. Esta idea gana defensores poco a poco, aunque aún se enfrente a cierta oposición. A pesar de todo no hay que suponer, por las escasas muestras de deriva genética neandertalensis existente en las poblaciones actuales , que esos contactos fueras excesivos. Los que apoyan la idea de la hibridación ven características de ese mestizaje en algunos arcaismos de los primeros restos de sapiens hallados en Europa, así como la presencia de rasgos modernos en algunos de los últimos neandertales.

Entre el 40.000 y el 30.000 en Europa se localizan algunos restos que difieren en algo físicamente del Neandertal. Los restos dentales hallados en Kostienki (Rusia) que se datan entre el 45.000 y 41.000 se asocian a tecnología “moderna” y los de Bacho Kiro (Bulgaria) fechados en 38.500 se asocian a tecnologías de transición.

Ambos restos no pueden ser considerados con seguridad parre de poblaciones modernas, pero para algunos paleoantropólogos no parecen constituir parte de la población neandertal europea de aquel momento.

Los restos de cráneos de Pestera cu Oase (Rumanía) y Madlec (República Checa) constituyen en la actualidad los únicos restos, sobre los que no se discute excesivamente, de poblaciones modernas en Europa, en la franja cronológica de convivencia con el neandertal.

Pasado el listón de 30.000 años, con los neandertales prácticamente desaparecidos en buena parte de Europa, es cuando se empiezan a descubrir buena parte del sapiens. La mayoría de los investigadores aceptan que el resto más antiguo sea de Cro-magnon , cuyo enterramiento fue descubierto en el abrigo del mimo nombre.

Se fechó inicialmente el 35.000 y se le asoció una tecnología que se conoce como Auriñaciense. En la actualidad se le ha fechado entre el 30.000 y el 28.000 y se le comienza a relacionar más con la tecnología conocida como Gravetiense antiguo.

Las características parecen ya netamente diferenciadas de Neandertal y por lo tanto puede hablarse de formas clásicas de Hombre anatómicamente moderno, aunque todavía tendrá que modificar algo su estructura craneana en los tipos que se desarrollan después. Combe Capelle, Grimaldi, Predmost, Chancelade, Oberkassel,…

Se documenta en esta fase algunas matanzas en masa que sugieren una asociación intergrupal capaz de consumir el exceso de carne producido en estas acciones, bien despeñando manadas o bien arrinconándolas en fondos de valles para abatirlas después. Este tipo de control de manadas también contribuirá, en fase ya postgalciar y con especies de animales determinadas, a sentar las bases del origen de la domesticación animales que iba a desembocar en el desarrollo posterior de la ganadería.

De los resto óseos de los animales cazados y hallados en las cuevas se desprende que existe una selección en el traslado al hábitat de las partes anatómicas más rentables junto a otras aprovechables desde otras perspectivas, como las pieles para vestidos o las cornamentas para fabricar utensilios y objetos de arte.

Los sistemas de caza pasan de las técnicas de acoso y derribo a corta distancia mediante venablos, a los de caza a media distancia que permiten un menor riesgo de fracasos en el acecho a las presas. En este sentido aparecen, a través del Paleolítico Superior, puntas de flechas más equilibradas y menos pesadas que las precedentes, que permitirían el uso de astiles ligeros (tipo jabalina) para ser lanzados primero con propulsores y más tarde con arcos (tipo flecha). Con respecto a los propulsores hay restos, fabricados en hueso y datados de alrededor de 20.000 años, suponiendo la existencia de otros en madera que no se han conservado.

Modo tecnológico 3 (lascas) Modo tecnológico 4 (láminas)

Aunque las mismas puntas que se usaron en las jabalinas pudieron valer como puntas de flechas lanzadas con arcos, lo cierto es que los primeros testimonios conservados de arcos y flechas europeos no corresponden a la dase paleolítica sino que se localizan en yacimientos posteriores en el tiempo, en la fase mesolítica de la región septentrional europea.

De las actitudes y anatomía de los animales representados en el arte parietal que se desarrolla en este periodo se puede deducir fácilmente que se había adquirido un conocimiento amplio sobre los animales y sus costumbres. Su interacción con ellos posibilitaría que se llevase a cabo la primera domesticación conocida, la del perro, a partir de una subespecie del lobo.

Los primeros cambios morfológicos que pueden indicar domesticación es el perro, se han citado últimamente en Bélgica con una antigüedad aproximada de 31.000 años, aunque este domesticación pudo no prosperar, como ocurriría con una nueva fase de presencia de perros domésticos en Rusia en los momentos finales del Paleolítico Superior (14.000).

Esta domesticación, considerada por algunos incorporación tolerada más que una domesticación controlada, va a resultar productiva para el hombre, ya que el perro se incorporaría a las tareas de caza y en caso de necesidad también supondría un medio

de subsistencia. Por estos incidíos ya citados apuntan a que la domesticación tiene sus primeras experiencias basadas en la especie animal.

Durante los momentos finales del Paleolítico Superior (en el 12.000) fundamentalmente en el Próximo riente, las poblaciones comenzaron a variar notablemente la obtención de sus recursos de subsistencia. Entre ello, dos sobresalían: a. la caza de la gacela b. el acceso a la recolección, cada vez más creciente, de leguminosas (lentejas y guisantes) y de gramíneas (trigos y cebadas silvestres) que solo crecían en aquel área mientras que Europa carecía de ellas.

Las gramíneas eran un producto de estación que atraería la atención de los grupos en primavera y que les llevaría a desarrollar un sedentarismo estacional y más tarde permanente. Las poblaciones que en esta área del Próximo Oriente desarrollan el sistema de recolección intensiva, que desembocará en la producción agrícola, son conocidas como Natufienses y su presencia está cifrada en la actualidad entre el 12.500 y el 10.200 años. Las pruebas de esta intensificación de los sistemas de recolección de gramíneas silvestres, se tienen documentadas en restos carbonizados de estos productos y en un nuevo equipamiento específico para su aprovechamiento.

La última imagen indica el comienzo de la agricultura.

En Europa, en paralelo a esta fase del Próximo Oriente se aprecian algunas evidencias que hablan de la existencia de dos sistemas básicos.

 El que ya venía desarrollándose de rendimiento inmediato , con la persecución de las cada vez menos abundantes de las manadas de gran tamaño, caza que es poco a poco sustituida por la de ciervos, cabras, corzos, rebecos y jabalíes, propia del avance del bosque, del que obtendrían además amplios recursos de recolección vegetal, para el consumo inmediato.

 El otro sistema sería el de rendimiento aplazado con la conservación y el almacenamiento de ciertos productos como la carne, el pescado o los frutos secos. Este sistema conviviría con el de rendimiento inmediato.

recursos piscícolas y faunísticos de los valles que desembocan en el Danubio. Lepenski Vir o Cuina Túrcului entre otros muchos asentamientos.

3. Tecnología.

Las fases correspondientes al Paleolítico Superior y al Mesolítico/Epipaleolítico europeos y de su entorno mediterráneo, representan la consolidación de la complejidad tecnológica que se demuestra en el avance constante de la disminución de los tamaños de las piezas líticas utilizadas. Representan el desarrollo del cuarto al último modo tecnológico.

El 4º modo técnico ( Modo Tecnológico 4 ) se documenta en Europa a partir del 40.000 aproximadamente. No obstante, también este sistema técnico corre paralelo a la pervivencia del anterior (Modo Tecnológico 3) durante más de 10.000 años. En este modo técnico, destaca la importancia que adquieren las herramientas sobre hojas o láminas y laminitas, frente a las realizadas sobre lascas que disminuyen sensiblemente o incluso llegan a estar ausentes.

(La laminita es que el ancho (10 cm) y el largo (5 cm))

Sobre sílex se desarrollan sobre todo las puntas, primero para lanzas, después para jabalinas y por último para flechas, que presentan una evolución tipológica considerable.

Junto a las puntas: herramientas para raspar sobre pieles, madera o huesos; herramientas para grabar sobro soportes de piedras parietales o mobiliares, también sobre hueso y probablemente sobre madrea; herramientas para perforar piedras, huesos o conchas.

Hendidor y muesca. Si en una foto aparece una flechita se llama buril, sirve para grabar, sobre una hoja se parte la extremidad, se le da un golpe y ese pico es fuerte para grabar en piedra.

Todos estos pequeños elementos de sílex están ideados para ser enmangados en astiles de madera o hueso, ya sean de forma individual o colectiva, con esta última disposición se conseguiría formar instrumentos compuestos, como arpones que tenían su precedente en costosas formas realizadas de una sola pieza en hueso.

Se tratan esencialmente de aquellas sociedades que practican una economía de rendimiento inmediato. Desarrollarían formas elementales de vida social en la que la agrupación, quizás tan solo estacional, no se impondría sobre las familias nucleares que las integraran.

No presentarían organización política, aunque sí jefaturas no permanentes, que cambiarían dependiendo de las habilidades personales. El tamaño de las bandas, que pudieron ser estudiadas etnológicamente en su día, indican una composición numérica variable: entre un mínimo de 20 ó 30 individuos y un máximo entre 100 y 200. En esta composición se antepone el carácter igualitario en todos los órdenes: tanto social como económico.

El sistema de caza y recolección desarrolladas por estas sociedades de bandas y el número de sus integrantes determinan un sistema de nomadeo a través de amplios territorios. Esto, unido a una cierta autonomía de las familias nucleares que las integran, provocaría periódicamente segregaciones. Agregaciones y recomposición de las bandas de acuerdo con objetivos simples o complejos.

En este tipo de de sociedades de alianzas matrimoniales exogámicas son fundamentales para la cooperación intergurpal. Las normas se suelen aplicar de forma igualitaria y se transmiten oralmente. Las creencias son vagas y estarían controladas por intérpretes especialistas o chamanes.

Chamán de hechicero de los trois fréres, Ariége, Francia.

4. Aspectos sociales y modos de vida.

En el sentido expresado (normas y creencias), sería necesario sacralizar muchos aspectos de la vida social para asegurar el cumplimiento de las normas. Los ritos de iniciación a la caza, o las uniones matrimoniales, etc. son fundamentales para cohesionar a este tipo de sociedad.

Mesolítico: en momentos avanzados, especialmente en la etapa mesolítica aquellas sociedades practican una economía de rendimiento aplazado, denominadas también “sociedades recolectoras”, iniciarían un tipo de organización algo más compleja, que ha sido definida como sociedades

tribales. Concepto, aplicable a la transición entre las sociedades de bandas y las de jefatura.

En estas sociedades el almacenamiento de productos para consumir en un futuro más o menos alejado del momento de la obtención del recurso, necesitaría de un control en su distribución aplazada. Aunque el sistema continúa siendo igualitario, empiezan a aparecer desigualdades sociales fundamentalmente en el acceso a los recursos por edades, prestigio o género. Será más evidente en las siguientes sociedades ya productoras en donde el excedente sería más abundante.

Hábitat: se perpetúa los tipos anteriores, aprovechando cuevas en los ámbitos calizos, fundamentalmente en Europa occidental, y levantando campamentos en aquellos donde se carece de ellos, Europa central y oriental. A veces, como ya se había hecho durante fases anteriores, el espacio de las cuevas no sólo se distribuye en áreas de actividad sino que se construyen viviendas en su interior.

Los hábitats en los campamentos suelen estar constituidos por agrupamientos de cabañas. Generalmente se presentan algo rehundidas en el terreno y en sus interiores aparecen agujeros para postes que indican el sostén de las cubiertas realizadas con ramajes y pieles.

En algunos lugares de Europa central y oriental en los que la madera sería más escasa, se sustituyen con defensas de mamuts. Las pieles extendidas sobre estos entramados se aseguran depositando encima objetos pesados, como defensas de elefantes o cornamentas de ciervos.

Las dimensiones de algunas cabañas, que pueden llegar hasta a los 25 metros de longitud, permiten suponer que acogerían a un grupo amplio de familias emparentadas, pero la mayoría son pequeñas y suponen núcleos familiares más reducidos que viven juntos en un mismo campamento.

Las áreas de actividad internas de las cabañas vienen definidas por la presencia de enlosados, muretes o restos de hogares delimitados por piedras. Existen numerosas reconstrucciones o aunque algunas de ellas muy idealizadas.

Cabaña de Molodova, Rusia.

Cabaña de Kostienki, Rusia.

Hacia los momentos finales de la fase, en la etapa que conocemos como Mesolítico, el hábitat corresponde al modelo de las sociedades con economía de rendimiento aplazado parece que se estructura de acuerdo a una movilidad más restringida.

Aparecen asentamientos más estables que se vincularán al territorio durante un tiempo superior, al menos mientras que dura la obtención intensiva de los recursos y su procesamiento para poder ser consumidos de forma no inmediata. En algunos casos la permanencia en el espacio elegido es superior, constituyendo campamentos residenciales de larga duración.

Estos tipos de sociedades documentadas en la Europa occidental y oriental, con pesca y marisqueo intensivo, con campamentos estacionales y en algún caso residenciales. Se ha constatado su existencia en fechas avanzadas (8000 B.P.) en Dinamarca, en Rusia, junto al lago Onega, o en Portugal, junto al desembocadura del tajo.

Los tipos de sus cabañas evidencian una continuidad del patrón anterior. Lo que puede ser explicado a la vista de que alternaron, en el litoral atlántico, con otras poblaciones que mantuvieron sus sistemas de caza y recolección basados en el rendimiento inmediato y por lo tanto con campamentos temporales similares a los desarrollados anteriormente.

Se documenta también en Europa centro oriental, con pesca intensiva, en torno al Danubio, con poblados estacionales con cabañas de pieles alzadas sobre cimientos y

enlosados de piedra, pertenecientes al grupo denominado de Lepenski Vir, localizado entre Serbia y Rumanía.

Quizás los emplazamientos que más interés han suscitado sean los del Próximo Oriente, donde se documenta la recolección intensiva de cereales, con poblados estables de los que dependerían campamentos estacionales para aprovechamiento de recursos variados. Estos asentamientos presentan cabañas circulares con zócalos de piedra, que parecen demostrar una fuerte vinculación al territorio que desembocaría en la ocupación sedentaria. Se han agrupado bajo el término de Cultura Natufiense.

Plantas circulares del Ain Mallaha o Eynam, Israel.