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Asignatura: PREHISTORIA II, Profesor: Anonimo Anonimo, Carrera: Història, Universidad: UV
Tipo: Apuntes
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1. Introducción
Tras el larguísimo episodio del arte rupestre naturalista de los últimos horizontes culturales del Paleolítco Superior, en tiempos postpaleolíticos aparecen por todo el territorio peninsular, unas manifestaciones de arte rupestre de gran originalidad El enlace entre ambos artes está aún por demostrar.
El arte postpaleolítico es el conjunto de etapas evolutivas de un arte expresionista que va del desde el naturalismo y estilización (levantino) a la abstracción y síntesis (esquemático), e intermedio entre los dos, de grandes dimensiones (macroesquemático).
Las diferentes etapas cubrirán un largo periodo de la Prehistoria que va desde el epipaleolítico final o el neolítico antiguo, hasta muy avanzada la edad de los metales.
Se ha definido recientemente a partir del conjunto de arte mueble de la Cueva de la Cocina (Alicante) que asocia los momentos finales del epipaleólitico geométrico con los previos a su neolitización. Las figuras antropomorfas y los motivos geométricos se presentan mediante trazos rectilíneos que también aparecen en el arte levantino. En Aragón aparecen los signos del lineal geométricos en los abrigos de Labarta y Barfaluy (Huesca) y Chaparros de Albalate del Arzobispo (Teruel)
3. El arte macroesquemático.
Se caracteriza por sus grandes figuras humanas y los serpentiformes y meandriformes verticales. Son pinturas monocromas con escenas de carácter descriptivo. Es exclusivamente rupestre, no se han encontrado soportes muebles. Es previo al arte levantino. Durante el inicio del Neolítico (V milenio a.C.)
También se ha denominado estilo petracos (epónimo del Plá de Petracos - Alicante), arte contestano y arte lineal-figurativo.
Se localiza en el levante español:
En tierras alicantinas de la comarca de la Marina Alta.
Infrapuesto al arte levantino en Benialí y en Plá de Petracos (Barranc de Malafí - Alicante) con figuras humanas, motivos geométricos, otros motivos inconexos.
En diversos yacimientos se han encontrado cerámicas impresas con “ cardium edule ” (berberecho) o cerámica cardial, propia del primer neolítico.
4. Distribución geográfica del arte levantino.
La facies levantina (arte rupestre naturalista de la parte oriental de la península) se extiende desde las provincias de Lérida y Huesca hasta Almería y penetra hacia el interior, hasta las serranías de Cuenca-Teruel y Albacete. Los abrigos pintados se encuentran en zonas montañosas, aunque debió existir alguna forma paralela de arte, acaso sobre materiales perecederos, en las regiones llanas.
Los núcleos principales de la facies levantina:
En la zona septentrional se encuentran los hallazgos de Río Vero (Huesca) , que incluyen representaciones paleolíticas, levantinas y esquemáticas. El abrigo de Cogul (Lérida) , importante por la evolución cronológica de sus pinturas y grabados, además por la existencia de inscripciones grabadas en escritura ibérica y latina arcaica.
En el Bajo curso del río Ebro se hallan los conjuntos de Tibias , El Perelló , Vandellós , Ulldecona y La Cenia.
En el Bajo Aragón turolense los abrigos de los dos núcleos de Alacón , el abrigo de Val del Charco del Agua Amarga y los varios de la zona de Santoles-Ladruñán , destacando aquí la figura del arquero de “El Torico”.
En el Maestrazgo, el conjunto de Morella la Vella que contiene curiosas representaciones de aves o insectos y un grupo de guerreros danzando (imagen adjunta).
En la misma provincia de Castellón se ubican los dos grupos más importantes de la facies levantina: La Casulla y La Valltorta.
Los frisos de La C asulla presentan movidas escenas de cacerías de jabalíes, grupos de guerreros, una escena de ejecución, un jinete con casco, etc. Muy cerca está el abrigo de Les Dogues que tiene representada una pequeña batalla con los contendientes en tamaño miniatura.
Los abrigos pintados de las serranías de Cuenca y Albarracín.
En Valencia destaca el covacho de la Cueva de la Araña en el que, junto a escenas de caza, se pintó una figura humana que recoge miel de una colmena silvestre.
En la provincia de Alicante se encuentra el Pla de Petracos y en la zona inmediata las figuras del arte pictórico local denominado macroesquemático , que se puede relacionar con ciertas figuras de las cerámicas cardiales.
En el largo y complejo friso de La Sarga (Alcoy) hay representaciones de ciervos superpuestos a grandes figuras simbólicas que también cabe atribuir al episodio macroesquemático.
En la provincia de Albacete deben ser destacados los conjuntos de Alpera y Minateda y los numerosos abrigos de la zona de Nervio y Moratalla.
En la provincia de Almeria , nos encontramos con unas pocas figuras “levantinas” donde también es frecuente la pintura esquemática.
Seguramente estos conjuntos pictóricos tenían un valor recordatorio de grandes cacerías o de acontecimientos de la vida tribal. Las pinturas nos informan sobre una sociedad de cazadores en la que solo se rastrean escasos rasgos neolíticos.
5. La facies levantina
El arte rupestre de la España oriental fue identificado en 1903 casi al mismo tiempo que se descubría el abrigo de Cogul.
Se hallan siempre en abrigos rocosos muy abiertos, siendo visibles a la luz del día. Se utilizaron pigmentos minerales (rojo, negro y blanco) y un excipiente orgánico desconocido (grasa animal, orina, clara de huevo). Su aplicación se hizo con finos pinceles (plumas de ave o pelos de animales). La técnica empleada es casi siempre la tinta plana (figura completamente cubierta de color) y con menor frecuencia la línea de contorno de la silueta y/o trazos en su interior (ocasionalmente). Normalmente las figuras son de pequeño tamaño ( cm las humanas; hasta 70 cm longitud las animales). La característica principal es que forman escenas o composiciones en movimiento, con un gran sentido dinámico.
Las representaciones zoomorfas son de de animales de clima templado (análogo al actual) siendo os más abundantes los toros, ciervos y caprinos.
La figura humana siempre estilizada y como eje principal de la escena, con un vigor y sentido del movimiento sorprendente. Los hombres van armados de arcos y flechas, llevan gorros o penachos de plumas y otros adornos. Visten pantalones estilo “vaquero del oeste”, anudados debajo de las rodillas. En las escenas de combate, van desnudos. Las mujeres llevan faldas acampanadas y largas, y el pecho al descubierto.
Las escenas son principalmente cinegéticas aunque las hay de actividades sociales (danzas, ejecuciones, combates entre dos grupos,...)
En una primera fase las imágenes tienen forma estática y aislada, muy naturalista. Más tarde durante la fase clásica las imágenes se estilizan y adquieren mayor vigor y sentido del movimiento. Se da la agrupación de escenas y hay largas hileras de huellas de pezuñas de las monterías de animales. Finalmente se pasa a una
Hace empezar el arte levantino en el gravetiense, alcanzando su apogeo en las etapas epigravetienses y magdalenienses, extinguiéndose el naturalismo en el epipaleolítico, y continuando con la esquematización en el neolítico y en la edad del bronce.
Hipótesis de L. Pericot:
Lo hace arrancar en una fase imprecisa, vinculada con el epigravetiense y el magdaleniense, alcanzando el neolítico, en el que coincide (y se extingue) con el arte esquemático, continuando éste a lo largo de la Edad del Bronce hasta la Edad del Hierro.
Hipótesis de M. Almagro:
Refiere un origen mesolítico para el arte levantino, evolucionando posteriormente a lo largo del neolítico; considerando el arte esquemático propio de las edades del bronce y del hierro, con características propias en cada una de las dos etapas.
Hipótesis de A. Beltrán:
Importación de factores artísticos durante el eneolítico (procedentes del mediterráneo oriental), llegando hasta el levante de la península ibérica, actuando junto a sustratos pictóricos indígenas, que no se dejarían imponer las nuevas aportaciones. Ej.: jinete del Cingle (cueva Remigia): casco y atalajes no pueden ser anteriores a 1.200 a.C., pero el estilo es acusadamente naturalista.
Hipótesis de Bosch Gimpera:
Seminaturalismo (V milenio a.C.): estilo que conduciría al arte esquemático, y se basa en las superposiciones de figuras en los abrigos (laguna de la Janda) en las que las figuras más antiguas son bastante naturalistas, mientras que las que se superponen muestran un deterioro artístico que conduce al esquematismo. Otros frisos (cueva de Doña Clotilde) con formas rígidas y sin movimiento, pero con siluetas bien trazadas y comprenden hombres asociados a animales (asnos?) y escenas de agricultura (arte levantino inicial).
Seminaturalismo avanzado: abrigos de Valdejunco (Portugal) y Valonsadero (Soria). Seminaturalismo degenerado: no llega al esquematismo, y se encontraría en los sepulcros megalíticos (galería cubierta de Orca dos Juncais, Portugal): 3.000-2.700 a.C. Esquematismo inicial: desarrollado en el eneolítico (calcolítico): ciervos incisos sobre el vaso de los millares, 2345+95 a.C. Vasos de tipo campaniforme en Las Carolinas (Madrid). En el dolmen de Soto (Huelva), vasos campaniformes tipo los millares y una esquematización humana. Esquematismo final: sin figuras animales, sólo esquemas humanos (grabados del megalitismo final en cueva de Menga (Málaga), Torre de Hércules (La Coruña); en peña Tú (Asturias) se han hallado restos de vasos campaniformes de tipo marítimo y puñal (transición del calcolítico al bronce pleno, finales III milenio y principios II milenio).
7. La facies esquemática
En la periferia o superpuestos a los frescos naturalistas o seminaturalistas de ciertos lugares de las regiones orientales de la Península Ibérica se encuentran figuras de claro carácter esquemático o abstracto evidentemente más modernas.
Constituyen la manifestación de otra fase artística, ya de la plena Edad de los Metales , que se extiende por casi toda la Península, en abrigos abiertos y, en ocasiones, casi a la intemperie. Los núcleos más densos se hallan en las provincias de Almería y Cádiz, Extremadura, en zonas de la meseta (Soria y Salamanca).
La temática de la facies esquemática está derivada de la correspondiente a la facies levantina, pero tendiendo a la simplificación. Es muy posible que hubiera momentos en que estadios próximos de ambas facies fueran contemporáneos.
Las figuras – símbolos solares y estelares, ídolos, símbolos de agua, etc – parecen corresponder a la implantación de una nueva mentalidad religiosa llegada, al menos en parte, del Mediterráneo oriental. En el
aspecto funerario, esta forma de religión estaría representada por los monumentos megalíticos en las regiones donde éstos existen, así como en algunas cuevas sepulcrales y en las llamadas “estelas del sudoeste”.
Con una dinámica evolutiva propia, la facies esquemática se inició en el sudeste de la península, expandiéndose al resto de la misma. Los frisos se encuentran en zonas donde no están lejanos los lugares de habitación o los asentamientos.
La temática más habitual es la cinegética (aunque se observa mayor consumo de animales domésticos que salvajes), figuras, símbolos… Ante estos grafemas, posiblemente se realizarían ceremonias de ritos funerarios, de fecundidad vegetal, animal y humana, ritos propiciatorios. Algunas imágenes podrían tener carácter votivo.
Aunque no existe una segura ordenación cronológico-estilística de los momentos de la facies esquemática:
Lo más antiguo serían las figuras de cérvidos y caprinos de estilo subnaturalista.
Pronto se pasaría a un estilo subesquemático , que incluye figuras de équidos y de bóvidos.
Les seguirían una fase completamente esquemática , con diversificación de los antropomorfos y diversos signos.
Todo ello correspondería a un Neolítico tardío.
Durante el Eneolítico se incorporarían al repertorio los símbolos que, al menos en parte, son de origen oriental.
En plena Edad de Bronce se produjo la época clásica del arte esquemático. Para un momento avanzado de este período, hay que poner en relación muchos frisos pintados en Extremadura y Sierra Morena central y occidental con las llamadas “estelas del Sudoeste”.
La decadencia llega con el Bronce final e incluso tendría perduraciones posteriores.
Generalidades del arte esquemático:
El arte esquemático comienza en el momento en que finaliza el arte levantino, que no tiene continuidad evolutiva. No es una evolución del arte levantino. En la edad del bronce, solamente hay figuras esquemáticas.
En la parte septentrional, lo normal es que algunos signos de la edad del bronce se superpongan a los anteriores levantinos (Cogul, Val del Charco del agua amarga o Minateda).
El arte esquemático es el resultado de nuevas ideas y de un cambio absoluto de mentalidad, con una tendencia esquematizante de tipo artístico, introduciendo nuevos símbolos, como los ídolos oculados, los hombres- abeto, ancoriformes, puntos, rayas o signos astrales como soles o estrellas, líneas de lluvia, meandros de agua, círculos concéntricos, espirales o laberintos.
Figuras alejadas todas ellas de las clásicas escenas de caza o de la vida cotidiana, propias todas ellas del arte levantino.
Hallaremos también estos signos pintados o grabados sobre las piedras de dólmenes, en cerámicas, colgantes, objetos de hueso.
8. La facies de los petroglifos gallegos
Otra provincia de arte rupestre postpaleolítico conexa, al menos en parte, con la facies esquemática, es la de los grabados o petroglifos de Galicia y del norte de Portugal.
Sobre las rocas al aire libre de aquellas regiones se encuentran millares de figuras, algunas seminaturalistas y otras claramente esquemáticas y abstractas.
La técnica más común es el piqueteado. No hay escenas propiamente dichas, aunque no se excluye un carácter narrativo.