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Asignatura: derecho romano, Profesor: Armando Torrent, Carrera: Derecho, Universidad: URJC
Tipo: Ejercicios
Subido el 07/11/2013
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La monarquía es la primera forma política documentada en Roma. La monarquía romana
abarca oficialmente del 753 a.C hasta el 509 a.C; y es el periodo en el que se asientan las bases de Roma en todos sus aspectos, desde las diferenciaciones entre Patricios y
Plebeyos, hasta el establecimiento del dogma religioso.
La monarquía no es hereditaria pero tampoco electiva. La monarquía romana fue resuelta
por el trámite del interregnum que colmaba el vacío de poder entre reyes, por el cual a la muerte del rey los auspicia volvían a los patres (senadores patricios). El interregnum sería
así una forma de gobierno de transición, en estrecha conexión con ideas religiosas primitivas. Al nombramiento del Rey se llega a través de un complicado ceremonial político-
religioso; en primer lugar se debe a los auspicia de los patres: interpretación de la voluntad de los dioses sobre la persona idónea, llegándose a la creatio por parte del interrex;
posteriormente, a la lex curiata (de imperio), aprobación de aquella creatio por parte de las
curias; y finalmente, la inauguratio que cumple el propio rey en cuanto augur.
Aunque se ha barajado las distintas formas de monarquía, lo más extendido es pensar que
el rey ejercía su poder de forma autoritaria. El Senado, aparte de su papel en el interregnum , sería una cámara honorífica cuya función era aconsejar al rey, sin poder imponer su opinión,
salvo en casos de declaraciones de guerra, en los que sí era necesario el voto favorable del Senado. Es durante la monarquía cuando se establece el dogma religioso oficial de Roma,
se instituyen los sacerdocios principales (salvo el de Pontificex Maximus cuyas
competencias las acaparaba el rey), se crea el Senado (Rómulo con cien personas, luego se extendió a doscientas y finalmente quedó en trescientas) y se construyen templos y edificios
públicos (Tarquinio Prisco hace construir el Circo Máximo, que será durante mucho tiempo el edificio más grande del mundo conocido).
Las fuentes hablan de una sucesión de reyes que van sentando las bases de una ciudad fuerte y próspera. Roma empieza a despuntar en la zona centro, es una ciudad a la que no
le tiembla la mano a la hora de arrasar Alba Longa – su ciudad madre – y esclavizar a su población (el rey Tulio Hostilio fue el responsable, y terminó castigado por los dioses).
Dentro de la monarquía romana, podemos distinguir dos fases:
Rómulo: 753 – 716 a.C. Fue el primer rey romano, así como su fundador. Es el responsable de la creación de las instituciones de la Roma primitiva (tribus, curias y Senado) y el artífice de la fijación de los límites de la ciudad romana atrayendo inmigrantes – con la construcción de un asilo en el Capitolio– e incorporando a los Sabinos Tras fundar la urbe, Rómulo invitó a criminales y esclavos para darles asilo. Con la finalidad de conseguir esposas para sus ciudadanos, congregó a los sabinos en un festival, donde rapto a las mujeres sabinas y las llevó a Roma. Tras una guerra con los sabinos, Rómulo los unió a los romanos.
Este rey dividió la población entre hombres fuertes y aquellos que no eran aptos para combatir. Los combatientes formaron las primeras legiones romanas, el resto se convirtieron en plebeyos de Roma, de los cuales Rómulo seleccionó a 100 de alto linaje como senadores. Estos hombres fueron llamados Patres y sus descendientes serían los patricios romanos. Tras la unión entre romanos y sabinos se unieron 100 hombres más al Senado. Se estableció la institución de los augures como parte de la religión romana, así como la Comitia Curiata. Rómulo dividió a la gente en tres tribus: romanos (ramnes), sabinos (titios) y el resto (luceres). Rómulo logró extender la influencia de Roma por todo el Lacio y otras áreas circundantes. Tras morir a los 54 años de edad, fue divinizado como el dios de la guerra Quirino.
Numa Pompilio: 716 – 674 a.C. Fue convencido por su padre para aceptar el
cargo. Su reinado estuvo marcado por la paz y la prosperidad. Reformó el calendario romano, ajustándolo para el año solar y lunar, añadiendo los meses de enero y febrero hasta completar los doce meses del nuevo calendario. Instituyó numerosos rituales religiosos romanos. Organizó el territorio circundante del Roma en distritos, para una mejor administración, y repartió las tierras conquistadas por Rómulo entre los ciudadanos, a la vez que se le atribuye la primera organización de la ciudad en gremios. Se le atribuye la organización y creación de los colegios sacerdotales: flamines, Vestales, Salios y pontífices. Por tanto, fundamentalmente es el rey de la dimensión religiosa de la ciudad. Las puertas del templo de Jano estuvieron siempre cerradas como muestra de que no había emprendido ninguna guerra a lo largo de su mandato. Tras 43 años de reinado, Numa murió de forma natural.
Tulio Hostilio: 674 – 642 a.C. Fue el tercer rey de Roma. Muy parecido a Rómulo en cuanto a su carácter guerrero, y opuesto a Numa en cuanto a su falta de atención hacia los dioses. Fomentó varias guerras contra Alba Longa, Fidenas y Veyes, de forma que Roma obtuvo nuevos territorios y mayor poder. Alba Longa fue completamente destruida. Roma se impuso a su ciudad materna como el poder hegemónico del Lacio. Tulio fomentó otro conflicto contra los sabinos. El pueblo romano adquirió deseos de nuevas conquistas a costa de la paz. El Rey descuidó la atención a las divinidades, por lo que, según sostiene la leyenda, una plaga cayó sobre Roma, hallándose el rey entre los afectados.
Añadió 100 hombres más al Senado, ascendiendo así el número de senadores a 300. Amplió el ejército. Inicio la construcción del Foro Romano y creó los Juegos Romanos.
El más célebre de sus proyectos de construcción fue el Circo Máximo. Fue asesinado tras 38 años de reinado por los hijos de su predecesor.
Servio Tulio: 579 – 535 a.C. Conocido como rey reformador. Se le atribuye la introducción de la moneda, la elaboración de un primer censo, y el desarrollo de unas reformas administrativas que constituyen la denominada Constitutio Seruiana. Además, Servio Tulio fue el responsable de una nueva configuración urbanística (amurallando la ciudad), del impulso de las labores comerciales del Foro Boario y de la inclusión de altares y templos a Fortuna, a Hércules, a Mater Matuta… Libró varias guerras contra los etruscos. El derecho a voto fue establecido con base en la riqueza económica. El largo reinado de 44 años de Servio Tulio finalizó con su asesinato en una conspiración urdida por su propia hija Tulia y su marido Tarquinio.
Tarquinio el soberbio: 535 – 509 a.C. Fue el séptimo y último rey de Roma. Tarquinio usó la violencia, el asesinato y el terror para mantener el control sobre Roma como ningún rey anterior los había utilizado. Su mejor obra para Roma fue la finalización del templo a Júpiter. Tarquinio abolió y destruyó todos los santuarios y altares sabinos de la Roca Tarpeya, enfureciendo de esta forma al pueblo romano. Permitió la violación de Lucrecia, una patricia romana, por parte de su propio hijo sexto. Un pariente de Lucrecia y sobrino del rey convocó al Senado, que decidió la expulsión de Tarquinio. Este huyó a la ciudad de Túsculo y posteriormente a Cumas, donde moriría en el año 495 a.C. Esta expulsión supuso el fin de la influencia etrusca tanto en Roma como en el Lacio, y el establecimiento de una republica.
Los historiadores clásicos de Roma hacen difícil la determinación de los poderes del rey, ya que refieren que el monarca posee los mismos poderes de los cónsules. Algunos escritores
modernos creen que el poder supremo de Roma residía en las manos del pueblo, y el rey
sólo era la cabeza ejecutiva del Senado romano, aunque otros creen que el rey poseía los poderes de soberanía y el Senado tenía correcciones menores sobre sus poderes.
Poderes religiosos: Se conoce con certeza es que sólo el rey poseía el derecho de auspicium , la capacidad para interpretar los designios de los dioses en nombre de Roma como el jefe de augures, de forma que ningún negocio público podía realizarse sin la voluntad de los dioses, dada a conocer mediante los auspicios. El rey era por tanto reconocido por el pueblo como la cabeza de la religión nacional, el jefe ejecutivo religioso y el mediador ante los dioses, por lo cual era reverenciado con temor religioso. Tenía el poder de controlar el calendario romano, dirigir las ceremonias y designar a los cargos religiosos menores. Fue Rómulo quien instituyó el cuerpo de augures, siendo él mismo reconocido como el más destacado entre todos ellos, de la misma forma que Numa Pompilio instituyó los pontífices, atribuyéndosele la creación del dogma religioso de Roma.
Poderes militares: El rey era investido con la autoridad militar y judicial suprema mediante el uso del imperium. El imperium del rey era vitalicio y siempre lo protegía de ser llevado a juicio por sus acciones. Al ser el único dueño del imperium de Roma en esta época, el rey poseía autoridad militar indiscutible como comandante en jefe de todas las legiones romanas.
Tenía como funciones dirigir la guerra, organizar la defensa de la ciudad, imponer medidas de disciplina, repartir el botín, declarar la guerra, concluir la paz y alianzas con otros pueblos, nombrar a sus auxiliares militares, etc.
Poderes jurisdiccionales y legislativos: El rey como jefe supremo del estado monárquico reunía la suma de poderes civiles. Tenía una actividad real en materia legislativa pero sin poder constituyente. Dada la relación entre Derecho y religión, sería lógico que el rey pudiera dare leges. Las leges regiae eran una exposición de los mores maiorum , como preceptos de carácter sacro.
Algunos reyes tenían funciones legislativas, como Rómulo, Numa y Servio Tulio. Debía ser muy escasa la jurisdicción civil y tener una clara importancia mágico-religiosa, concentrada en un augurium. Probablemente la actuación real en la jurisdicción seria penal. Existiendo ya el parricidium (asesinato), siendo los quaestores parricidii los encargados de su represión. También existía el perduelio (alta traición). La actuación monárquica en materia penal es una manifestación de la coercitio y dentro del marco religioso de las penas primitivas.
El imperium del rey le otorgaba la capacidad de emitir juicios legales en todos los casos, al ser el jefe judicial de Roma. Aunque podía designar pontífices para que actuasen como jueces menores en algunos casos, sólo él tenía la autoridad suprema en todos los casos expuestos ante él, tanto civiles como criminales, tanto en tiempo de guerra como de paz. Un consejo asistía al rey durante todos los juicios, aunque sin poder efectivo para controlar las decisiones del monarca. Mientras algunos autores sostenían que no había apelación posible a las decisiones del rey, otros opinaban que cualquier propuesta de apelación podía ser llevada ante el rey por un patricio, mediante la reunión de la Asamblea de la Curia.
planteando el problema de quiénes eran estos patres. Una hipótesis dice que serían los jefes de las gentes , siendo los patres maiorum gentium, los jefes de las gentes más
antiguas, y los patres minorum gentium, los de las gentes más modernas.
Los patres eran los miembros más ancianos y poderosos que formaban el consilium regis, y a los que volvía el poder en cada interregnum.
El nombramiento de los senadores era competencia del rey, aunque debía estar basado en ciertas tradiciones consuetudinarias.
Competencias:
Provisión de un interrex a la muerte del rey con posterior nombramiento del nuevo rey.
Función consultiva. Asiste y aconseja al rey en las tareas de gobierno.
Auctoritas. Las decisiones de asambleas populares no eran válidas si no contaban con la auctoritas patrum (convalidadas por el Senado).
Aunque el Senado fue una institución que nació en la época de la Monarquía, sin embargo
alcanzó su esplendor durante la República (siglos VI a I a. C). Pasó entonces a estar formada a mediados de este período por 300 miembros que tenían carácter vitalicio y que ya
habían pasado por las magistraturas curules, aportando así una experiencia de gobierno, aunque fueran en distintas competencias. El senado estaba formado por los “ paters ” (los representantes de las familias patricias) y por
los “ conscripti ”, que eran los magistrados curules (cónsules, pretores y ediles). Más tarde, los censores, - que eran los magistrados superiores que elaboraban el censo,
confeccionaban la lista de los miembros del Senado (" album senatorium" ) y tenían el poder de expulsar a los miembros del Senado-, incorporaron a senadores que no habían ejercido magistraturas, los “ senatores pedarii ”, los cuales podían formar parte de esta institución,
pero no tenían el derecho a tomar la palabra.
Durante el período republicano las funciones del Senado fueron: las relaciones exteriores, el
culto, las finanzas, el reclutamiento de las legiones, la vigilancia de las magistraturas y la
organización de los territorios conquistados. La autoridad del Senado tenía de positivo que
frenaba el abuso de poder de los magistrados, pero tenía de negativo el hecho de que
cortaba la libertad de los ciudadanos reunidos en asambleas. Para imponer su criterio, el
Senado contaba con dos instrumentos legales: la " auctoritas patrum" , que ratificaba las
leyes aprobadas por los comicios y que era fundamental para que entraran en vigor; y el
" cosilium" o consejo-orden dirigido a los magistrados. Además estaba el " senatus
consultum" , que eran las resoluciones del Senado de obligado cumplimiento.
Conforme fue avanzando la República, el Senado adquirió cada vez más poder: dirigió a
través de los cónsules la guerra y de modo general toda la política de la República, asumió
el nombramiento de diversos cargos curules, de tal manera que esto implicaba la
designación de sus propios miembros, e influyó cada vez más en los censores.
Las Comitia son las asambleas formales de los ciudadanos, reunidas por los magistrados y
con el poder de realizar expresiones autorizadas de la voluntad popular. La población en la
época monárquica se dividía en curias. La palabra curia viene de coviria (unión de combatientes), aunque en el latín arcaico es el lugar de reunión.
Se atribuye a Rómulo la división de la población en tres tribus y treinta curias, diez por cada tribu.
La primera tribu estaba formada por los latinos, la segunda por los sabinos y la última por los
etruscos, pueblo de procedencia desconocida. Cada una de las tres tribus estaba formada por diez curias y cada una de éstas por un determinado número de Gens (La Gens fue la
organización social, que precedió en Roma la constitución del estado-ciudad. Podría definirse como un conjunto de familias que descendían o creían descender de un antepasado común vinculadas por un parentesco más o menos lejano, que tenían sus
divinidades, sus costumbres y su territorio. La gens constituye una asociación política y económica; cada una tenía su propia divinidad protectora y sus costumbres particulares. El
interés económico es común a toda la gens. Cada gens tuvo un jefe que mandaba sobre los demás miembros, y el cual gobierna la familia tanto en el orden político-social como en el religioso. Las familias que formaban la gens son organismos más reducidos, pero de
naturaleza semejante).
De esta manera, aportaban al ejército 100 infantes y 10 jinetes por cada curia. A su vez, las
curias juntas formaban la Comitia Curiata , asamblea formada por las 30 curias.
Cada curia tenía sus propios cultos, sus propios jefes ( curio ) y sus propios sacerdotes.
Las finalidades de las curias eran religiosas, militares y administrativas. Estas pervivieron
durante mucho tiempo.
En la época monárquica eran convocadas por el rex dos veces al año: los días 24 de marzo
y 24 de mayo. También podía convocarlas cuando lo considerase oportuno.
Había funciones religiosas comunes a todas las curias. Ante los Comitia Curiata se realizaban actos importantes de derecho familiar y hereditario, como son la detestatio
sacrorum (renuncia solemne de los dioses familiares para quien entraba en una familia distinta), la adrogatio (un pater familias se sujeta a la patria potestad de otro pater familias.
Se celebraba ante los comicios curiados en presencia del Pontífice.- Esta intervención de la autoridad religiosa, se hacía necesaria pues, al pasar un jefe de familia bajo la potestad de otro jefe, una familia con su respectivo culto, se extinguía) y el testamentum.
Las curias no tenían funciones legislativas ni judiciales; existe el problema de la lex curiata de impero , que incide sobre la competencia electoral de las curias. Hay varios autores que
han hablado sobre el tema, cada uno dando su propia opinión. Aunque es necesario decir que antes de la lex de impero , el rex había sido creado por el interrex, por lo que probablemente las curias lo que harían sería aclamar al nuevo rex y jurarle obediencia.
¿Podemos decir que las curias son autenticas asambleas populares? Formaban parte de las
curias todos los ciudadanos, con inclusión de los plebeyos y de los hijos de familia. Pero no se puede considerar decisiva la actuación del pueblo dentro de la constitución monárquica que era una constitución no democrática. Además, en la fase de la monarquía latina tuvo
mayor preponderancia el Senado que las curias.
*El alfabeto:
El alfabeto etrusco es fruto de la adaptación de un alfabeto griego occidental. Los romanos adaptarán a su vez el alfabeto etrusco a su propia lengua, que con pocas modificaciones es el que ha llegado hasta nosotros.
*Onomástica:
Los romanos heredaron de los etruscos la costumbre de emplear tres nombres, tria nomina : praenomen (nombre del individuo), nomen (nombre del clan) y cognomen (nombre de la familia). Ej.: Gaius Iulius Caesar.
*Los juegos escénicos:
La tradición de los músicos y bailarines etruscos caló muy hondo en los gustos de los romanos. Éstos desarrollaron su propio teatro a partir de ciertos elementos etruscos, como la figura de los histriones , mimos que bailaban al compás de la música.
Un personaje llamado Phersu en etrusco, ataviado de un modo a la vez ridículo y terrorífico, siempre con una máscara grotesca, será el origen de la palabra persona , que en latín significa “máscara” y “personaje teatral”.
*Los combates de gladiadores:
Tienen su origen en los combates que se ofrecían con motivo de las ceremonias fúnebres de las grandes familias etruscas. En Roma pierden su carácter religioso.
*Las insignias del poder:
Los elementos que simbolizaban el poder entre los reyes etruscos pasan a los reyes romanos: la corona de oro, el trono de marfil, el cetro con águila, la tunica palmata y la toga picta (de color púrpura y bordadas en oro) y, sobre todo, el cortejo de doce lictores , hombres que escoltaban al rey portando las fasces (haz de varas que rodeaban un hacha y que eran el emblema del poder supremo). En Roma los cónsules tendrán también derecho al cortejo de los doce lictores.
Los lictores eran funcionarios públicos que durante el periodo republicano de la Roma clásica se encargaban de escoltar a los magistrados curules, marchando delante de ellos, e incluso de garantizar el orden público y custodia de prisioneros, desempeñando funciones que hoy podríamos identificar con la "policía local". Los lictores debían ser ciudadanos romanos de pleno derecho, aunque el sueldo y la condición social del cargo debieron de ser más bien escasos. De origen etrusco, eran los portadores simbólicos del imperium, es decir, de los derechos y prerrogativas inherentes a una autoridad concreta, constituyendo uno de los elementos más característicos del simbolismo constitucional romano. El derecho a ser escoltado pasó de los reyes a los magistrados con imperium.
Fuera de Roma, los lictores vestían túnica escarlata, ceñida por un ancho cinturón de
cuero negro claveteado con latón, y portaban sobre el hombro izquierdo un haz de ramas (fasces), en el que se encontraban insertas una o dos hachas, lo que
simbolizaba la capacidad del magistrado cum imperium para castigar y ejecutar. En cambio, cuando se hallaban dentro del pomerium (la frontera sagrada de la ciudad de Roma), los lictores vestían toga blanca y fasces sin hachas, simbolizando la
limitación del poder, pues no podían ejecutar a ningún ciudadano (aunque sí azotar).
Menrva(=Atenea/Minerva), diosa protectora de los héroes y señora de las ciudades amuralladas.
Estas tres divinidades forman la tríada etrusca, que heredarán los romanos, y se les rinde culto en un mismo templo.
Otros dioses son:
Nethuns (=Poseidón/Neptuno), dios de las aguas. Fufluns Pacha (=Dioniso/Baco), dios de la vid. Sethlaus (=Hefesto/Vulcano), dios del fuego y la metalurgia. Aplu (=Apolo), dios flechador y mortífero, tañedor de la lira. Artumes (=Ártemis/Diana), diosa cazadora, hermana de Apolo.
Los etruscos se preocuparon extraordinariamente por el mundo de ultratumba. Sus sepulcros eran verdaderas mansiones dedicadas a los muertos, con gran profusión de piezas artísticas, y decoradas con pinturas que han permitido reconstruir lo más representativo de los ritos funerarios.
Cuando moría una persona, se exponía su cuerpo. Los allegados venían a saludar al difunto. Allí había danzas y lloros de las mujeres de la familia y de plañideras profesionales. Después se celebraba la procesión fúnebre hasta la pira, donde se incineraba el cuerpo, y seguía el desfile hasta la tumba. Seguidamente, se ofrecía un gran banquete en su honor, en el que se consumían alimentos rituales como huevos, verduras y granadas (símbolo de ultratumba). Tampoco faltaba la música de los flautistas, las danzas ni el vino.
Como broche final, tenían lugar los juegos fúnebres: danzas guerreras o acrobáticas, cacerías, combates y competiciones deportivas. Todo ello tenía como finalidad que, al sacudir el suelo y con el derramamiento de sangre que se producía en los combates, las almas de los muertos cobrasen algo de vida, según una creencia primitiva.
La adivinación ocupa un lugar esencial en el mundo etrusco. Según ellos, a través de la naturaleza se podía conocer la voluntad de los dioses. Este saber estaba minuciosamente codificado, se componía de una mezcla de religión, filosofía y ciencia, y era el fruto de una revelación mítica. Estos conocimientos se recogieron en libros sagrados, que definen los campos de la adivinación:
Libros fulgurales: describen tipos, significado y funciones de los rayos. Libros de los arúspices: analizan las señales que proporcionan las vísceras de los animales sacrificados, especialmente el hígado. Libros rituales: interpretan el vuelo de las aves y todo tipo de portentos y describen la normativa para realizar cualquier ritual.
Los encargados de interpretar las señales naturales eran los arúspices, sacerdotes-adivinos que pertenecían a la aristocracia etrusca y tenían un poder impresionante, pues influían en las decisiones del Estado. Se les daba el máximo crédito, no sólo entre los etruscos, sino también en Roma, y su influencia perduró durante siglos. Cada acto estaba sometido a las leyes del destino y sólo se podía variar siguiendo el ritual correspondiente.
Después de la expulsión de Tarquinio el Soberbio se creó un Senado permanente que decidió abolir la monarquía convirtiendo a Roma en una república en el año 509 a. C. Roma se dotó con un nuevo sistema de gobierno designado para sustituir el liderazgo de los reyes. Se creó el nuevo cargo de Cónsul, asignado expresamente a dos senadores. Inicialmente, los cónsules poseían todos los poderes que antaño tenía el rey, pero compartidos con otro colega consular. Sus mandatos eran anuales, y cada cónsul podía vetar las actuaciones o decisiones de su colega.