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Orientación Universidad
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ps, comunitaria, Apuntes de Psicología

Asignatura: a, Profesor: Desconocido Desconocido, Carrera: Psicologia, Universidad: UOC

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 08/06/2017

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LA PSICOLOGIA COMUNITARIA: ORIGENES,
PRINCIPIOS y FUNDAMENTOS TEORICOS
MARITZA MONTERO·
Universidad Central de J'e·nezuela
Community psychology is a new ñeld of psychological work, that
began in the USA and in Latin Ameríca, in orden to understand and to
salve community development problems. Its origine, principies, and
theoretical foundations are presented. One of the early works was done
by O. Fals Borda in Colombia in 1957-1959. In the USA the area developed
rapidly. Community psychoIogy is not limited lo mental health,
but shouId be considered as a psychoIogyfor development. In commu·
nity 'psychoIogy the subjects and the ínvestígators are part of the same
situation.
La Psicología Social Comunitaria o Psicología Comunitaria a
secas, denominación cada vez más popular, es una de las ramas más
recientes de la psicología. Su carácter novedoso es responsable de
la confusión y ambigüedad que todavía imperan respecto de su
denominación, objeto y métodos; lo cual obviamente es un signo
no sólo de su juventud, sino además de ser una rama en período
de formación, que sin embargo tiene ya pretensiones de autonomía
pues como lo señalan diversos manuales (Bennett, y cols., 1966;
Cook, 1970; Golann y Eisdorfer, 1972; Iscoe y Spielberger, 1970;
Murrell, 1973; Mann, 1978; Rappaport, 1977). Se habla en ellos
como de una nueva disciplina, si bien se indica siempre su basamento
psicosocial, así como su uso de procedimientos, técnicas, instrumentos
y métodos provenientes de la Psicología Social.
• Dirección: Mariua Montero. Apartado SOS94. Prados del Este. Caracu
1080 • A. Venezuela.
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LA PSICOLOGIA COMUNITARIA: ORIGENES,

PRINCIPIOS y FUNDAMENTOS TEORICOS MARITZA MONTERO· Universidad Central de J'e·nezuela Community psychology is a new ñeld of psychological work, that began in the USA and in Latin Ameríca, in orden to understand and to salve community development problems. Its origine, principies, and theoretical foundations are presented. One of the early works was done by O. Fals Borda in Colombia in 1957-1959. In the USA the area developed rapidly. Community psychoIogy is not limited lo mental health, but shouId be considered as a psychoIogyfor development. In commu· nity 'psychoIogy the subjects and the ínvestígators are part of the same situation. La Psicología Social Comunitaria o Psicología Comunitaria a secas, denominación cada vez más popular, es una de las ramas más recientes de la psicología. Su carácter novedoso es responsable de la confusión y ambigüedad que todavía imperan respecto de su denominación, objeto y métodos; lo cual obviamente es un signo no sólo de su juventud, sino además de ser una rama en período de formación, que sin embargo tiene ya pretensiones de autonomía pues como lo señalan diversos manuales (Bennett, y cols., 1966; Cook, 1970; Golann y Eisdorfer, 1972; Iscoe y Spielberger, 1970; Murrell, 1973; Mann, 1978; Rappaport, 1977). Se habla en ellos como de una nueva disciplina, si bien se indica siempre su basamento psicosocial, así como su uso de procedimientos, técnicas, instrumentos y métodos provenientes de la Psicología Social.

  • Dirección: Mariua Montero. Apartado SOS94. Prados del Este. Caracu 1080 • A. Venezuela. MONTERO

ORIGENES y DEFINICION DE LA PSICOLOGIA COMUNITARIA Hablar de la Psicología Comunitaria, significa, como ha ocurrido con muchas otras ramas de la psicología, en sus respectivos comienzos, decir no sólo de qué se trata, sino también deslindar su campo: señalar su objeto y sus objetivos. Comenzaremos por la tarea de la identificación por diferenciación, antes de pasar a definir nuestro campo de estudio. Pero, ¿por qué comenzar así? La justificación de esta estrategia se debe a que la denominación de Comunitaria podría llevar a deducciones erróneas, según las cuales se podría confundir lo que hemos anunciado como una rama de la psicología, afincada en lo social, con prácticas de carácter paternalista, que responden a intentos de desarrollo comunal cuyo centro de poder es externo al ambiente sobre el cual se desea ejercer. Tampoco se trata como muy bien lo han expuesto otros autores (Iscoe y Spielberger, 1970; Murrell, 1973; Escovar, 1979; Rappaport, 1977), de una psicología exclusivamente aplicada al campo de la salud mental comunitaria, cuyo fundamento supone una falla de las instituciones en las cuales el Estado delega la socialización de los individuos, de tal manera que se generan grupos de personas marginadas de sus beneficios. Como dice Escovar (1979, p. 3): "La solución que ofrece ese paradigma, es la de aumentar la capacidad socializadora de cada institución del sistema social mismo". Este modelo ha tenido gran acogida a nivel de los organismos estatales y sus esfuerzos pueden observarse en los numerosos planes inacabados, frustrados, o en las transformaciones que las precedieron 'Y motivaron. Asimismo, no debe confundirse, aún cuando la Psicología Comunitaria no las excluye, con áreas tales como el asesoramiento de comunidades o como la tecnología social. En el primer caso se trata

tanto su labor como promotor, cuanto su papel corno profesional y científico. Sin embargo, ya en América Latina, sin apelar a la denominación, pero con un claro adelanto metodológico, desde fines de la década del 50 (entre 1957 y 1959), se venían realizando aisladamen, te, silenciosamente, como suele ocurrir en la región, desarrollos comunitarios interdiscíplinaríos, en los cuales están presentes todas las características que veinte años después pasan a definir a la Psicología Comunitaria, al igual que una particular estrategia metodológica basada en la investigación-acción, orientada hacia el cambio social y la concientización. As.í, en la obra de O. Fals Borda (1959), en Colombia es posible encontrar ya establecidos, métodos y procedimientos desarrollados simultáneamente dos o tres lustros después, en otras partes de América Latina (Panamá, Perú, Venezuela, Puerto Rico, por ejemplo). El objeto fundamental de esa práctica destinada al desarrollo de la participación comunitaria, consiste en la movilización de un grupo particular (una comunidad), para el enfrentamiento y solución de sus problemas, los eualesa través de la intervención de agentes de cambio, percibirá en sus dimensiones re a, les y en sus relaciones con el medio en que se presentan. En una primera etapa (años '50 y '60), más que de una Psicología Comunitaria debe hablarse de desarrol1ocomunitario, de participación, de autogestión, a solas. Se trata de una estrategia, de una metodología, en la cual el aporte psícosial no ha sido clarificado aún. Sólo a fines de la década del '60 y comienzos de los años '70, surgen paralelamente los primeros intentos de sistematizar lo que es ya un quehacer con logros firmemente establecidos en Latinoamé- rica, y una nueva línea de aplicación en Norteamérica, Así, Leo Mann (1978), considera que son tres las áreas fundamentales

que constituyen el objeto de la Psicología Comunitaria: el análisis de procesos sociales; el estudio de las interacciones en un 390 MONTERO sistema social específico y el diseño de intervenciones sociales. Julien Rappaport (1977), la define como "la búsqueda de alternativas a normas sociales establecidas". Se reconoce así una orientación evidentemente social a esta disciplina y un rol muy activo tanto al psicólogo, como a su tradicional objeto de estudio: el hombre. Que esta vez es el hombre en su comunidad. Sin embargo es todavía una definición muy vaga. Aproximadamente, podríamos describir a la Psicología Comunitaria como la rama de la psicología cuyo objeto es el estudio de los factores psicosociales que permiten desarrollar, fomentar y mantener el control y poder que los individuos pueden ejercer sobre su ambiente individual y social, para solucionar problemas que los aquejan y lograr cambios en esos ambientes y en 1Il estructura social. Esta definición implica que el rol del psicólogo y de otros profesionales orientados por los mismos objetivos y con los cuales trabajará conjuntamente, ya que como en el caso de la Psicología Social, de donde se desprende (de hecho, se la suele denominar también Psicología Social Comunitaria), su campo es interdisciplinario, será el de un agente de cambio y ese rol estará ligado a aspectos de detección de potencialidades, de auspicio de las mismas y de cambio en los modos de enfrentar la realidad, de interpretarla y de reaccionar ante ella. El elemento a subrayar en esta definición es el colocar el centro de gravedad del control y del poder en la comunidad, no en el agente interventor, en el técnico, ni en organismos promotores de cualquier signo u origen (estatal, privado, religioso, político ... ). Definida así, la Psicología Comunitaria se plantea como ya lo

para mantener sistemas aparentemente homoestáticos, las explicaciones, los paradigmas, las teorías psicológicas vigentes, aparecerían como inadecuados, como incompletos, como parciales. y las soluciones de ellos derivadas sólo alcanzan entonces a tratar el malestar de unos pocos y a ignorar la dolencia de muchos. Se planteaba, y ese planteamiento sigue vigente, la necesidad de dar respuesta inmediata a problemas reales, perentorios, cuyos efectos psicológicos sobre el individuo no sólo lo limitan y trastornan, sino que además lo degradan, y, aún peor, pasan a ser generadores de elementos mantenedores de la situación problemática. Tal planteamiento suponía para el psicólogo, el enfrentamiento de la problemática con una visión distinta: la de diagnosticar en función de una globalidad, la de tener conciencia de la relación total en que ella se presenta. Y junto con esa visión, necesariamente unida a la misma, se plantea una redefinición del sujeto psicológico en la relación. No puede ser visto ya como el sujeto pasivo de sus males, ni tampoco como el recipiendiario inerte de la acción externa, que "hadas madrinas" institucionales derraman sobre él. Se parte de la idea de que toda transformación debe serlo tanto en el ámbito social cuanto en el individual, y que las soluciones no serán tales si no involucran la participación de los individuos. a los que van dirigidas. Es decir, que debe ser autogestión y no pura manifestación externa. Una intervención pionera del sociólogo O. Fals Borda (1959), en Colombia, ejemplificadora a la vez que sustentadora de una cienda social que se quiere crítica y transformadora, propugna lo que se ha denominado investigación activa, definida como "el intercambio entre conceptos y hechos, observaciones adecuadas, acción concreta o práctica pertinente para determinar la validez de lo observado,

vuelta a la reflexión según los resultados de la práctica, y producción de preconceptos o planteamientos ad-hoc a un nuevo nivel, con lo cual (puede), reiniciarse el ciclo rítmico de la investigación-acción, indefinidamente" (1978, p. 224). Comienza así, lo que luego se va a manifestar simultáneamente, a mediados de la década del '70, en diversos países de América Latina (El Salvador, México, Panamá, Puerto Rico, Perú, República Dominicana, Venezuela): la puesta en práctica de una serie de estrategias que empleando técni- 392 MONTERO c.aspsicosociales, generando una metodología basada en la intervención (investigación-acción), redefiniendo el rol del psicólogo en la comunidad, generando nuevas vías de estudio, medición e intervención, a la vez que cuestionando y sometiendo a prueba teorías, intentaban la construcción de explicaciones teóricas acordes con esa nueva visión. FUENTES TEORICAS DE LA PSICOLOGIA COMUNITARIA Aparte de esta fuente inicial, la Psicología Comunitaria se ha alimentado teóricamente de otras que le han proporcionado explicaciones adicionales: En primer lugar tenemos las teorías de la Tensión Social o Stress Social, complementadas con elementos provenientes del interaccionismo simbólico y de la tendencia hacia una Psicología Ecológica Transaccional, como la propuesta por J. R. Newbrough y sus asociados. Luego tenemos la integración de postulados provenientes de diversos paradigmas explicativos de la conducta, de base neoconductista, tales como las nociones de externalidad e internalidad que llevan a la creación del constructo del foco de control (Rotter) : el paradigma de la Desesperanza Aprendida o indefensión (Seligman); las explicaciones acerca del Bienestar Máximo (Foster). Y también las explicaciones de origen neopsicoanalista

de stress o tensión puede producir entonces los siguientes efectos: a) Crecimiento psicológico, en el sentido de madurez: cambio en los valores y aspiraciones; desarrollo de nuevas habilidades; b) Ningún cambio psicológico visible. Se retorna a la situación anterior, apenas desaparece la tensión. e) "Una reacción disfuncional que contrasta con una reacción de tensión transitoria en que es persistente y parece automantenerse" (Dohrenwend, 197~, p. 5). El punto crítico aquí, es que se trata de un reacción patológica. Este último aspecto es clave para esta tendencia, que le otorga la mayor importancia, considerando que la Psicología Comunitaria debe consistir en la planificación de estrategias para reducir la tasa de psicopatología en la comunidad. Para ello (Dohrenwend, 1978), por ejemplo, propone varias áreas: intervención durante crisis; entrenamiento en habilidades individuales; socialización y educación general; desarrollo de agencias de ayuda social; acción política con grupos de status desventajoso. Como puede observarse, esta fuente teórica tiende a justificar una praxis orientada hacia lo que antes hemos ubicado bajo el rubro de Salud Mental en la Comunidad; práctica ésta que a su vez se revierte sobre su teoría de base, guiando hacia explicaciones que hacen hincapié en lo psicopatológico a nivel individual. El interaccionismo simbólico y la Psicología Ecológica Transacdona} están en la base del enfoque que da a la Psicología Comunitaria un importante grupo de investigadores universitarios puertorriqueños (Rivera Medina; Serrano García; Irizarry; Solano; Nieves; entre otros). De la primera corriente teórica se toma la noción de rol, la de valores, la de actitud y la de ideología, como procesos mediadores, así como el principio de explicar patrones de pensamiento, emoción y conducta, de acuerdo con las interpretaciones

subjetivas de los significados y motivos de quienes están presentes en la situación. La Psicología Ecológica Transaccional contempla dos áreas fundamentales: la Salud Mental en la Comunidad, particularmente lo referente a la depresión y el retardo mental y, el asesoramiento en materia ambiental para la comunidad. La idea fundamental es que la primera será mejor servida reajustando el ambiente social, en lugar de la psiquis individual (Newbrough y Christenfeld, 1974). Partiendo de este principio, se da orientación a las instituciones locales en la comunidad, se crean programas educativos y se abren centros clínicos, procurando que sus usuarios se involucren en los planes desarrollados, estableciendo objetivos y políticas a seguir. Se 394 MONTERO parte de la noción lewiniana de que la experiencia de vida inmediata es la influencia más importante para una persona y de que la personalidad es una función del espacio vital, por lo cual es neo cesarío actuar sobre el medio ambiente. Esta corriente teórica ha producido una línea de acción que Serrano Garda e Irizarry (1979), han denominado intervención en la investigación y que están aplicando con éxito en el logro de comunidades autogestoras en Puerto Rico (Buen Consejo; La Plata). Es necesario decir que en su versión latinoamericana, la corriente se enriquece con los aportes teóricos de base marxista, de Lucien Goldmann y sus conceptos de conciencia real y conciencia posible; así como del aporte teórico-metodológico de los postulados de Paulo Freire, referentes al logro de la conciencia posible en la comunidad autogestora, y con el impulso proveniente de la teología de liberación, nutrida del aporte teórico de Berger y Luckman (La Construcción social de la realidad). De acuerdo con esta posición teóricopráctica,

una persona haya tenido experiencias positivas de control sobre el medio ambiente durante el crecimiento". (Escovar, 1979, p. 2). b) La sistematización que de la noción de control, y tras ella la de poder, ha hecho Seligman (1975). Según este autor, los individuos sometidos a situaciones en las cuales no existe relación congruente entre su conducta y los resultados de ella, sean positivos o negativos, desarrollan lo que ese autor llamó desesperanza aprendida o indefección (learned helplessnesss ; síndrome psicológico cuyas manifestaciones se dan en tres áreas: motivacional (disminución de la motivación, inercia, pasividad); cognitiva (orientación rígida; negación a aprender nuevas conductas; rechazo al cambio), y afectiva (desajustes emocionales que pueden llevar a la depresión; apatía). e) La noción de foco de control, que supone la existencia de un continuum a lo largo del cual se distribuye la personalidad de los individuos, en uno de cuyos polos está la internalidad yen el otro la externalidad (Rotter, 1966). La primera se entiende como la orientación según la cual la persona percibe los acontecimientos que lo afectan como consecuencia de sus propias acciones, es decir, que considera que tiene el control de sus acciones y que lo bueno o lo malo que le ocurre es responsabilidad suya. La extemalidad, por el contrario, coloca el control fuera del individuo. Los acontecimientos positivos o negativos, no tienen relación con las acciones realizadas por él.

  1. Ante el panorama presentado por estos paradigmas: el individuo apático, inerte, desmotivado, incapaz de plantearse un proyecto o de llevarlo a cabo, la reacción de la Psicología Comunitaria ha sido la de considerar correctamente, que tal descripción suministra una colección de síntomas y no de causas, como lo planteara en

su momento la Sociología de la Pobreza. El siguiente paso, casi inevitable, fue acudir al concepto de alienación como explicación integradora. Una posición toma ese concepto como lo plantea el sociólogo Seeman (1959), lo cual coincide en varios de sus significados con los conceptos antes expuestos. Así, alternación definida desde una perspectiva fundamentalmente psicológica, por el citado autor, significa que los individuos se crean expectativas según las cuales sus propias conductas no pueden determinar los resultados deseados, pudiendo llegar a la creencia (alienación "normativa"), de que para alcanzar esos resultados la única vía posible sea la ejecución de conductas reprobadas socialmente (desviación), mediante la utilización de medios ilícitos. Detrás de esa concepción está la teoría funcionalista mertoniana de los medios y fines como vías de adaptación social. Otra acepción de la alienación, así entendida, se refiere también a expectativas individuales, esta vez relativas a la incapacidad para los individuos de producir satisfactoriamente las consecuencias de los propios actos. 396 MONTERO Esta es 'la explicación que incluye la teoría de Escovar. Este autor apela a teorías neoconductistas, a explicaciones de carácter funcionalista, que si bien no logran dar separadamente una visión total del fenómeno, al ser integradas en una explicación general, de la cual cada una describe una parte, adquieren coherencia. Escovar (1979), considera entonces en su teoría, que hay factores estructurales: Una estructura social con posiciones de poder y posiciones de subordinación, más la carencia de control sobre el medio ambiente físico y sociocultural. Ello produce alienación, desesperanza aprendida y la formación de un foco de control predominantemente externo, todo lo cual tiene consecuencias actitudinales y conductales:

control y sus consecuencias. La división del trabajo y la apropiación diferencial de los medios de producción, bloquean el desarrollo para amplios sectores de la humanidad. Esos sectores son los grupos minoritarios, las clases dominadas, los débiles en la estratificación social. Aquellos a los cuales el producto de su trabajo se les opone como independiente PSICOLOGIA COMUNITARIA 397 de su creacion, generándose así la primera forma de ausencia de control, de privación del poder. Se produce entonces, lo que Marx llamó una "pérdida de realidad" que lleva a una inversión de valores y a las expectativas negadoras del éxito, antes descritas. Se produce también la pérdida del objeto, que pasa a ser ajeno, distante, extraño, fuera de control. Esta segunda pérdida, lleva a la disminución de la iniciativa, al quedar desprovisto el esfuerzo propio, de su gratifican te natural: la obtención de la meta deseada. Agregamos a lo anterior, una tercera pérdida: la del sentido de los propios actos, que conduce a la rigidez, a la apatía, a la minusvalía, Con este sustento teórico, la Psicología Comunitaria se presenta entonces como una vía de interacción, generadora de tecnología social, cuyo objetivo es lograr la autogestión para que los individuos produzcan y controlen los cambios en su ambiente inmediato. Actuando sobre los individuos, como agente de cambio, el psicólogo en la comunidad debe inducir la toma de conciencia, la identificación de problemas y necesidades, la elección de vías de acción, la toma de decisiones y con ellos el cambio en la relación individuoambiente, con la transformación de este último. Obteniendo la transformación de las expectativas en los individuos, así como el logro de las formas de control sobre las consecuencias de sus actos, se puede provocar un estado de alerta social, la conciencia de las

propias potencialidades, así como de los derechos y de las inadecuaciones sociales. Como dicen Santi y otros (1978), tal tipo de acción ..... comporta un proceso educativo-político que tiene como finalidad un cambio en los patrones de relación entre la población " la hora de enfrentar sus necesidades". PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA PSICOLOGIA COMUNITARIA Se trata entonces de una psicología apoyada en tres principios básicos: l. Autogestión de los sujetos que constituyen su área de estudio. Lo cual significa que el objeto estudiado es también sujeto estudiante y que toda transformación repercute sobre todos los individuos involucrados en la relación, incluído el psicólogo agente de cambio.

  1. Como corolario de lo anterior y pivote básico de la teoría, el centro de poder cae en la comunidad. La acción del psicólogo consistirá en lograr que esa comunidad adquiera conciencia de su situación y sus necesidades y asuma el proyecto de su transformación, asumiendo el control de su actividad. Esto significa oposición a cualquier forma de paternalismo-autoritarismo-intervencionismo. 398 MONTERO
  2. La unión imprescindible entre teoría y praxis, umca forma de lograr una explicación integradora y una comprensión verdadera de la situación. PSICOLOGIA COMUNITARIA, DESARROLLO COMUNAL Y COMUNIDAD El objeto de estudio de la Psicología Comunitaria precisa de la definición de dos conceptos básicos: el de comunidad y el de desarrollo comunitario o comunal. Esto significa, nuevamente, definir

comunidad en el control de la situación, so pena de fracasar. El desarrollo comunal, entonces, siguiendo a Fals Borda (1959), debe partir de los siguientes principios: catálisis social, consistente en la presencia de un agente propulsor del desarrollo, perteneciente o no al grupo, cuyo rol no es directivo, pero quien está armado de los recursos técnicos necesarios, así como de la motivación y actitudes claras respecto de su rol y de la comunidad; autonomla, que PSlCOLOGIA COMUNITARIA 399 significa la centralización en el grupo del inicio, control, dirección y realización del desarrollo; prioridad, que consiste en el señalamiento por el grupo de las necesidades a atacar, estableciendo su jerarquización; realización, es decir, la obtención de logros concretos inmediatos que permitan alcanzar la meta última: el cambio social. Y finalmente, el principio de los estímulos, consistente en reforzar de manera específica, cada logro alcanzado por pequeño que sea.